Nueva parada en Asturias para el guitarrista estadounidense Adam Bomb. Apenas un año después volvía al avilesino Route 66 para poner punto final a una gira europea compuesta por 42 conciertos repartidos en 10 países, con fecha destacada su paso por el Nokia Arena en Tampere (Finlandia) abriendo la velada para Scorpions en el mes de junio.

Bomb ponía fin a la gira «Fire Blood & Glitter Cabaret Tour, Part II» acompañado por el bajista italiano Paul Del Bello (Dobermann) y el joven baterista francés Léonard Cakolli (The Lady Boys). La cita para Heavy Metal Brigade era especial ya que el excéntrico músico había tenido a bien concedernos unos minutos para realizar una entrevista. Allí nos presentamos para dejar constancia de su peculiar personalidad en una interviú que muy pronto podréis disfrutar en nuestro canal de Youtube gracias a la siempre inestimable ayuda de nuestra colaboradora Tumay Irgas. Ya metidos en harina, también conseguimos intercambiar impresiones con el bueno de Paul Del Bello, así que tendremos ración doble de material audiovisual.

El coqueto escenario del Route 66 cumplió con su misión, si bien no daba pie a grandes desplazamientos de los protagonistas por el mismo, el formato trío ayudó a que Adam y Paul evitaran la rigidez marcada por la situación de sus pies de micro. Si la coreografía apenas hizo aparición en el show salvo contadas ocasiones, no podemos dejar de mentar la pirotecnia «casera» con la que el bueno de Bomb adornó varias veces la batería de Léonard Cakolli. Y es que el alcohol, con sus innatas propiedades inflamables, siempre alegra por dentro y en un show de Adam Bomb también por fuera.

Despachó un concierto crudo y visceral, pleno de actitud a pesar de que su voz por momentos perdía presencia en la mezcla final. Dejó buenos solos, una sorprendente versión en español de «Siete Vidas«, el clásico del malogrado Antonio Flores en un show de lo más orgánico. Sin necesidad de pedaleras ni efectos para su desgastada guitarra, llenaba el pequeño escenario de innumerables sonidos placenteros para gozo de los muchos amantes del rock ochentero que se dieron cita en un abarrotado Route 66. Hubo tiempo para recordar a otro músico desaparecido trágicamente, el tejano Stevie Ray Vaughan a través de una «Crash Boom Bam» que vino a resumir el mantra que define la trayectoria de Adam Bomb, «sexo, droga y rock n’ roll».

Apoyado en coros por Del Bello y la impresionante pegada de Cakolli, dejó para la despedida final el recuerdo a Ace Frehley, fuente confesa de inspiración e influencia, con un trio de temas de Kiss que colocaron al Route a punto de ebullición. «Deuce» , «Detroit Rock City» y «Rock n’ Roll All Nite» con su guitarra escupiendo chispas y fuego pondrían el colofón a una gran noche de sudoroso rock n’ roll. Se despedía Bomb de Europa al día siguiente y aún quedaba partir hacia Alemania, su punto de retorno a los Estados Unidos. Aún así no dudó en posar para fotos, firmar y ejercer de rockstar. A sus 62 años este jornalero de la música sigue apostando por la vida en la carretera acompañado por su fiel perro «Doggy Dogg» y ofreciendo una experiencia musical de las que hay que vivir al menos una vez en la vida.

Como acostumbra a cerrar sus crónicas David Naves, ausente en esta ocasión por motivos de salud, despedimos esta también con los agradecimientos. Primero al Route 66 por todas las facilidades prestadas, al propio Adam Bomb y su crew por la cercanía y el show despachado y como no, a los muchos habituales con los que compartimos mesa, charla y concierto. Nos vemos en el siguiente.
Texto y Fotos: José Ángel Muñiz