El pasado viernes 5 de junio acudí a la final del segundo Concurso Pop-Rock Villa de Gijón «Rock Gijón«, rebautizado como «Premio Alberto Toyos» (en recuerdo del mítico locutor de radio asturiano, fallecido el año pasado), en la antigua plaza de toros, a su vez rebautizada como Gijón Arena. Organizado por Rafa Caballero, Christian Carrio, Divertia y Nómadas en Acción Multiproducciones, para apoyar y dar visibilidad a nuevos proyectos musicales, y tras tres semifinales previas, llegábamos a la gran final, en la que los rockeros Ribanos y los algo más poperos Milana Bonita rivalizarían de forma amistosa para ganar los generosos premios de la noche: aparte de llevarse cada uno un buen premio en metálico, los vencedores (que luego desvelaré) tendrán el privilegio de participar en los populares conciertos de la programación del «Verano de Gijón/Xixón». Al atractivo de presenciar esta final se añadía la actuación final de un grupo histórico del rock nacional, los madrileños Burning, celebrando sus más de 50 años de carrera.

La entrada era gratuita en la plaza de toros reconvertida en sala de conciertos, con una moderna y elegante decoración, y con algunos puestos para poder cenar y refrescar la garganta. Bajo la carpa transparente, un gran escenario profusamente decorado recibía a Begoña Natal, locutora de Cadena SER Asturias, la maestra de ceremonias de esta noche. La informadora asturiana recordó enseguida a Toyos, detalló la lista de organizadores y participantes, y los premios a repartir.

Solo 5 minutos después, aún a pleno sol, salían los luarqueses Ribanos, envueltos en una intro que dio paso a una tremenda descarga de energía y electricidad. Los hermanos José (guitarra) y Roberto Ribano (voz y bajo), y Rubén Mol a la batería, comenzaron dando una lección maestra de rock n’ roll en estado puro, con temas como «Poderosa Canción«, y se inclinaron más hacia el blues con «Trae Contigo Tu Amor«, una curiosa versión traducida del legendario tema «Bring It On Home To Me» de Sam Cooke. Cayeron después algunos temas de su disco homónimo, como su single «Doble O nada«, la áspera «No Lo Soporto«, o el tema de su videoclip «Vamos a Cuba«, por citar algunas.

En mitad del intenso «Dos Estrellas» se presentaron, empezando por Rubén «la ametralladora», que había solventado algunos problemas en su batería. Y, tras 40 minutos de gran entrega, finalizaron con mucha fuerza, con «La Soga«, agradeciendo a todo el equipo organizador y técnico. Fue una actuación muy interesante, con muchas partes instrumentales, demostrando que son músicos de alta calidad, mucha actitud y mucha potencia en la batería y en el bajo, y con extensos solos de guitarra afilados e intensos, además de letras inteligentes y actuales. Parecían posibles ganadores, pero aún faltaba ver a la segunda banda.

Milana Bonita sacó a su amplia formación y todo su arsenal para competir por la victoria. Todos demostraron también una gran actitud, destacando Ana Belén León en la voz principal, Diego Fernández en la guitarra e Isaac Alonso en los teclados. Tras una intro atmosférica, empezó la acción con la rítmica “Ave Tropical”, mostrando ya ganas de pasarlo y hacer pasarlo bien. Y ya con un gran protagonismo del teclado, por encima de otros instrumentos.

Después siguieron cayendo los temas de su disco, también homónimo, como “Abril” (muy popero), “Ruido”, “Arder” (donde la guitarra de Diego cobraba algo más de protagonismo), “Y Tú Aquí” y “La Marea” (dedicada a sus fans y amigos más fieles). En “Bailando” Ana recordó que solo tres chicas habían participado en el certamen y reivindicó el papel creciente de la mujer en el mundo del rock, y “Desierto” sonó sensual y atmosférico. Tras presentar a la banda y agradecer a la organización y producción del evento, se despidieron con sus dos singles, “Dardu”, cantado en asturiano, muy tradicional e intenso, y “Humo”. Fue una apuesta muy moderna y actual, el rock se renueva, aunque sea sonando más pop.

Begoña Natal volvió al escenario con Oliver Suárez, concejal y presidente de Divertia Gijón, y tras dar unos minutos más de deliberación al jurado, compuesto por profesionales de la escena musical, y a las bandas para reunirse a su lado, se anunció quién ganaba. La espera se amenizó con un emotivo vídeo homenaje a Alberto Toyos, el gran comunicador y promotor de la escena musical asturiana, fallecido hace un año.

Después, “basándose en criterios de calidad, innovación, creatividad, puesta en escena, proyección dentro del sector y gestión”, Milana Bonita fue la triunfadora de la noche, y recibieron su gran cheque ganador, con aplausos de todos los presentes. Desde aquí les felicitamos por su victoria y les auguramos un brillante futuro. Por ahora, tienen un concierto más garantizado, el que darán en las fiestas del “Verano de Gijón”. Y también felicitamos a Ribanos, por su gran actuación, brillante también.

Y llegó el momento que todos esperábamos. Le tocaba el turno a Burning, que salían con tantas ganas que saludaban ya cuando aún no les habían encendido las luces. Arrancaron su repaso de rock urbano, callejero, macarra y hasta algo descarado, con “Jack Gasolina”, y le siguieron éxitos perdurables como “Algo Está Ardiendo”, “La Bestia Azul” y “Eres Para Mi”. Y Johnny Cifuentes presentó a media banda: Josete Blanco al bajo, Nico Roca en la percusión, Miquel Ferrer en la batería… y dejó a los demás para después, que son muchos.

Siguieron regalando un himno tras otro, con “No Pares De Gritar”, la emocionante “Tú Y Yo”, “Weekend”, “Las Chicas Del Drugstore” (en el que hubo un buen diálogo entre voz y guitarra), “Coge La Onda”, y Johnny siguió presentando: David Pérez al saxo, Dani Álvarez a la guitarra ritmica y, por supuesto, su querido Nico Álvarez en la guitarra solista. “Como Un Huracán” fue un precioso recuerdo al añorado Jorge Martínez (Ilegales) y a quienes ya no están, seguido de “Sé Cómo Vivir, No Cómo Morir”, la versión de The Rolling Stones “Star, Star” en castellano, “Dejarlo Que Sangre”, “Muévete En La Oscuridad”, “Esto Es Un Atraco”, y “Mueve Tus Caderas”, manteniendo a todo el público loco y contento, bailando sin parar.

Como si fueran Cenicientas modernas, justo a medianoche se fueron corriendo, pero volvieron enseguida con la insuperable traca final: “No Es Extraño Que Tú Estés Loca Por Mi”, la pegadiza y popular “¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Éste?”, “Una Noche Sin Ti”, y se despidieron tras casi dos horas ininterrumpidas, siempre jaleados por un público enfervorecido, en su mayoría sus fans de toda la vida, pero también nuevos seguidores más jóvenes. Es normal, con un Johnny imparable, un frontman con una actitud admirable e inagotable que vivía el concierto y cada canción con la misma ilusión de hace 50 años, que disfrutaba en su teclado e interactuando con sus fans, con gestos cariñosos y hasta pícaramente obscenos, en buen estado físico y vocal, el diablo sabrá por qué. Es normal, si va acompañado de una banda muy cohesionada en una forma, actitud y entrega (calidad y profesionalidad aparte) excepcional, sin divismos ni protagonismos mal entendidos.

Nico Álvarez, “el Keith Richards español”, brilló tocando y moviéndose a un nivel superior. Y el acompañamiento del resto de instrumentos fue excepcional, incluso con una percusión y un saxo poco habituales en nuestros grupos de rock, pero que hacen que cada canción suene mucho más completa y agradable. Más de cinco décadas de actividad no han frenado al veterano rockero madrileño, que ha sabido renovar su banda para seguir estando en lo más alto, y además dando aún shows magníficos, esperamos que por muchos años más.

Por todo esto, agradecemos a las bandas su gran entrega y participación, felicitando a los ganadores, y a toda la organización del evento, por su maestría y brillantez, no puedo ponerle pegas a nada. Y también agradezco mucho a los técnicos de Tunguska, que me dieron todas las facilidades para poder hacer esta crónica.
Texto y fotos: Mar Fuertes
