Crónica: SonicBlast Fest (Jueves 8/8/2024)

Primer día oficial de festival y quizás del que más ganas tenía. Lo de High Reeper a las 15:05 fue un crimen, pero sabíamos que el jueves había que estar la jornada completa… La banda de Delaware abrió el jueves en el Stage 3 mereciendo mucho más. El cuarteto impregnó de sonido orange la sobremesa con algún adelanto de lo que será su próximo disco vía Heavy Psych Sounds. Así que prestad atención, merecen la pena.

Los encargados de inaugurar el Main 1 fueron Maruja, una banda de Manchester entre el jazz y el punk. Son como unos Black Country New Road macarras y con más pedales. A mí me gustaron mucho, pero entiendo que se te pueden atragantar por la hora que era, por el sol en la frente, los 7/8… La propuesta es interesante, de eso no cabe duda. Lo dieron todo y dejaron paso a Earth Tongue, banda encargada de pisar por primera vez el Main 2. Un dúo batería-guitarra neozelandés a quienes el sonido quizás les perjudicó un poco. El tema de los dúos es complicado en los directos, ya lo sabemos, pero si además la guitarra está bajita y la voz muy alta… Fue una pena porque por momentos esas armonías vocales me recordaban a King Gizzard pero con cuatro miembros menos.

Acto seguido, turno para Margarita Witch Cult, que me recordaron muchísimo a Kadavar pero con algún toque de thrash. No sé si es momento para abrir el melón de las guitarras flying V en 2024, pero bueno, ahí lo dejo, para reflexionar. Una actuación bastante sorprendente de la banda de Birmingham, pertenecientes también, como en el caso de High Reeper, a la ola Heavy Psych Sounds. Actualmente tan solo cuentan con un largo, pero apuntan maneras.

Los siguientes en subir al Main 2 fueron Enola Gay. La banda de Belfast creo que sufrió el mismo problema que Earth Tongue con la voz altísima, pero en este caso, con los efectos de delay y la ventolera que se levantó… fue muy difícil disfrutarlos, y eso que iba con muchas ganas. Si no los has escuchado, son una mezcla de IDLES y Transplants. Tienen el componente post-punk de riffs agudos con reverb a una cuerda, una voz con mucha personalidad y un batería muy divertido.

La cosa, en cambio, se empezó a poner seria a pocos minutos para las ocho de la tarde. Black Mountain pisaba el escenario para dar, sino el concierto, el mejor sonido de la noche y aún dudo si el mejor de todo el festival. Palabras mayores, sin duda, y una demostración de calidad y experiencia como pocas veces antes había visto. La banda canadiense con muy poco consiguió mucho. Pese a no dar las vibes de cabeza de cartel, me supo a mucho este concierto y terminaron de reventar al respetable con “Future Shade”, uno de los himnos del psych rock que aún continúa resonando en mi cabeza días después.

Sin dejar que parase la maquinaria, nos giramos para el Main 2 para ver a los Maquina, un trío de Porto que sabe montar una buena fiesta. Coincidimos en que hubiese molado verlos para cerrar el día pivotando con Tons, pero bueno, si hay que irse de rave a las 21:00, hacemos el esfuerzo. Es increíble cómo esta banda es capaz de sonar a una fiesta electrónica con tanto fuzz y delay. Capaces de animar cualquier cementerio, una apuesta asegurada que me gustaría ver de nuevo en otro SonicBlast.

Hablando de cementerios, turno para Graveyard, que venían de una larga gira y se les notó. A ver, dieron un buen concierto, no faltaron “It Ain’t Over Yet”, “Hisingen Blues”, “Cold Love” y “Ain’t Fit To Live Here” para cerrar, pero la energía no fue la misma con la que les vimos mes y pico atrás en el Hellfest ni de cerca. Muchas canciones prolongadas quizás para evitar engordar el setlist y algún que otro error de bulto. Aún así, sigue siendo un placer poder disfrutar de los suecos en directo pues son verdaderas maravillas sobre el escenario.

Del decoro de los de Gotemburgo a la irreverencia de los de Estocolmo. Turno para Viagra Boys en el escenario principal para poner el broche a la noche del jueves. El sexteto de punk rock que dividió la opinión del público asiduo al festival cuando se anunció su nombre, dio un concierto de los suyos, sucio e irrespetuoso, casi las continuas confusiones de Sebastian refiriéndose a la audiencia como Porto parecían sacadas del manual del punk. Al final se quedó en un meme y el concierto se fue enrareciendo con partes muy ruidosas entre canción y canción que se parecían más al final de un concierto de post-metal. No entendí muy bien esta faceta experimental con lo divertido que es ver a esta banda en directo. Los bailes pasaron a un segundo plano y tocó observar las peripecias sobre el escenario. No faltaron sus obligadas “Punk Rock Loser”, “Troglodyte” y “Sports”.

Ya con mucho cansancio encima vimos a Poison Ruïn apoyados intentando que nuestros cuerpos no pareciesen una ruina de verdad. Los de Philadelphia, venían sacando hacía una semana Confrere, su nuevo disco de la mano de Relapse. Con un sonido algo más ecléctico que por momentos huele un poco a Fucked Up, parecen sentar las bases de su nuevo sonido, algo menos crudo pero con la misma personalidad. En directo me sonaron algo más atropellados, quizás de nuevo por el elevado volumen de la voz que se me atragantó un poco durante todo el jueves.

A unas horas ya en las que no estábamos para nada, duramos un suspiro viendo a Tons, y qué pena no haberlos disfrutado un poco antes en un escenario algo mayor. Otra de las bandas de Heavy Psych Sounds, a la que conocí gracias a un split con Lento y volví a encontrarme con ellos en otro split con Bongzilla. La banda de doom nacida en Turín sonó tan cruda y potente como esperábamos.

Texto: Hugo Calleja
Fotos: Jaime PhotoLive

Valliniello Sound Fest III: Cartel Cerrado

La asociación cultural Valliniello Sound City desvela el plantel de bandas que formarán la tercera entrega del festival Valliniello Sound Fest que tendrá lugar el sábado 14 de septiembre en las instalaciones del C.E.I.P. Fernández Carbayeda de la localidad avilesina.

El evento que mantiene su carácter gratuito dará inicio con una sesión vermú a las 12:00 horas en la plaza Pedro Menéndez protagonizada por Rock & Rockets. A partir de las 19:00 horas arrancarán el resto de conciertos en el Colegio Fernández Carbayeda hasta las 3:00 de la madrugada. Un cartel que completan los langreanos Kinkis Gruñones, para presentar su segunda obra de estudio «Gruñe o Muere» publicada a principios de año. Communal Connection, trío de hard rock clásico que presentará sus primeras composiciones en el festival. El combo punk rock ovetense Servet también con nuevo material en el zurrón, 5 temas grabados en Breakdown Studios. Los gallegos Materia Muerta que presentarán su último disco hasta la fecha «La Bestia«. El debut en vivo de Sacavera, banda de nuevo cuño formada por músicos veteranos de nuestra escena como Michell Ardura (Black Beans, Skanda) a la guitarra y voz, Arturo «Will» Fernández (Faraón Félix, Paco Jones, Intermezzo) a la batería y Javier González (Cracken, Thornados, Trito, Métodos de Danza) al bajo. La también formación de reciente creación Betty & Barney Hill, que desplegarán su apuesta por los sonidos electrónicos, el rap y el metal. Abrazando un sonido más clásico llegarán al festival Fer Espina & The Riders, trio ovetense formado por Alejandro Blanco (Igor Paskual, Real Straits) a la batería, Dany León (La Destilería, Avalanch) a la guitarra y Fer Espina (Fran Juesas, Paula Rojo, El Malo) como bajo y voz. Cierran el cartel Leather Boys, inmersos en la la recta final de la gira de presentación de su libro autobiográfico «Fairy Tales From The Underground». Además contarán de nuevo la ruta motera “Estrellas Avilés” visitando el festival y los habituales autobuses lanzadera desde Avilés para acceder al recinto.

Crónica: Leather Boys On The Beach (Santa María Del Mar 28/7/2024)

Los fuckin´ Leather Boys siguen inmersos en la presentación del libro “Fairy Tales From The Underground” donde narran sus experiencias en sus casi 20 años de carrera y les está llevando por gran parte de la geografía española. En esta ocasión, dentro de la gira de verano que han denominado “Vermú Summer Tour”, se acercaron al paseo marítimo de Santa María Del Mar en el concejo de Castrillón (Asturias) para ofrecer sus altas dosis de rock and roll.

A pesar de la hora, poco habitual para para estos eventos, había un buen número de personas que llenaban las mesas y gran parte del espacio acondicionado junto del chiringuito de la playa de Santa María del Mar, incluso desde tiempo antes de la hora prevista. A buen seguro animó al personal a acudir a la cita el video que los avilesinos publicaban en sus redes a las 12 del mediodía para informar que, a pesar de la inestabilidad climatológica, el concierto seguía adelante. Por suerte, el tiempo fue favorable y acompaño durante toda la actuación.

Lo primero que me llamo la atención es que aparecieron en el escenario en formato cuarteto, cuando tan solo una semana antes contaron con tres guitarras en su show, y es que su recién recuperado guitarrista DeeDee Allin se encontraba en viaje de negocios lo que obligaba a Leather Sex a hacerse cargo las guitarras tanto rítmicas como solistas, tarea que resolvió con solvencia a base de exprimir al máximo su pedalera.

Los músicos, ataviados para la ocasión con camisas floreadas, playeras e incluso chanclas llegaron a bromear calificándose para la ocasión como los Leather Beach Boys. Eso si, según Leather Rose mucho más cómodos y seguros los playeros para los diversos saltos que ejecutó a lo largo de toda la actuación que las camperas con las que suele actuar.

Comenzaron con “Decade Of Decadence” del EP homónimo que publicaron con motivo de su décimo aniversario, la enlazaron con el boogie rock “Don’t Cheat On Me” para pasar a presentar el tema que pone titulo a su “Fairy Tales From The Underground”, contando divertidas anécdotas de como se vieron envueltos en la escritura de sus memorias y recordando que aún tenían disponibles unas pocas unidades de la primera edición. Si alguno de los lectores está interesado en adquirirlo, la segunda edición está prevista para el mes de septiembre.

Continuaron con “Rebirth” y “Pandemic Messiah” para pasar a presentar su oda al vino en “Aphrodisiac Grape”, pidiendo a su recién “despedido” guitarrista Chema Mr. Pig Rocket” Bretón presente entre el público, que subiera al escenario como artista invitado para tocar juntos una vez. La noticia fue recibida de muy buen grado por el publico presente que con aplausos y vítores contribuyeron a que “Mr. Pig” dejara de lado sus reticencias iniciales y agarrase la guitarra para acompañarlos en gran parte del espectáculo.

En los comentarios entre canciones, repartidos entre Rose y Sex, no dejan de tirar de fina ironía y critica a los poderes fácticos que potencian en temas como “Underground” a la que sigue “Stranded” de corte mas noventero y en la que Leather Sex se reivindica como músico de garaje alejándose del sleazy que en una primera escucha pueden transmitir.

Nueva pausa para presentar el que para mi es el temazo de estos veinte años de carrera. La power ballad “Fly Free (Blacksmith)«. Sex explica que compusieron esta canción para honrar a su padre fallecido y, como es habitual, extendieron la dedicatoria del tema a todos los que hubieran sufrido alguna perdida. Preciosa y sentida interpretación.

Continuaron con “Flower Power”, “St. Mary’s Dance” en la que pidieron colaboración del publico; «venga que solo es una nota» nos increpaba Rose. El respetable respondió de buena gana, dejando sus asientos y acercándose al escenario a arropar a una banda que en todo momento busca la comunión con su audiencia.

Con el siguiente tema “To The Curb” intercambiando rock sureño con un corte que roza el punk, dando muestra de la versatilidad musical que presentan estos boys. El sonido, que sin duda era algo que preocupaba a los músicos, he de decir que me pareció extraordinario, distinguiéndose perfectamente las líneas de bajo de Leather Latin Lover, la potencia de la batería de Leather Buddy y las guitarras de Leather Sex y de Mr. Pig Rocket en su puntual colaboración. Quizás el punto más flojo fue la voz de Rose sonando algo baja en ciertas ocasiones, aunque perfectamente arropado en los coros por los mencionados Sex y Latin Lover.

En este momento amagaron con finalizar la actuación y, como en cada intervención, entre bromas, pidieron aplausos para los asistente y para si mismos en una muestra del “Hedonismo Ilustrado” que practican. Tras pedir más aplausos, e incluso felicitar a los padres de un niño que paso varias veces por delante del escenario para llevar residuos a los contenedores de reciclaje, encararon la recta final del concierto con “Leather Gunner” de su ya lejano segundo larga duración.

En “Born In The Seventies” dedicada a todos los que nacimos en esa década, realizaron una pequeña guerra de coros con el público que debíamos gritar su estribillo, primero chicas, luego chicos siendo estos ampliamente superados por las chicas presentes que demostraron tener mucha más energía, para, a continuación, unir a todo el respetable coreando al unísono el estribillo durante todo el tema.

Continuaron con su homenaje a Lemmy y sus Mötorhead a través de un “Ace Of Spades” en la que estuvieron acompañados por la también cantante de Rock&Rockets Vavaki Rus y un publico que es esos momentos ya estaba en total comunión con la banda.

Para finalizar la reivindicativa “Rock And Roll Blowjob”, que, como es habitual dedicaron a los chupópteros de la industria musical que tantas trabas les pusieron en sus comienzos y en la que nuevamente estuvieron acompañados por un entregado público al que Leather Rose acercaba el micrófono en los coros.

Gran concierto en el que el grupo hizo reír y disfrutar de sus canciones, con un sonido impecable, que supo imponerse a las dificultades técnicas de un recinto abierto y en el que el aire soplaba con fuerza en determinados momentos. Muy de agradecer al Ayuntamiento de Castrillón, como también hiciera la propia banda, esta iniciativa que nos permiten disfrutar de la música en directo, y si además es con grupos con la cercanía que muestran la buena gente de Leather Boys la experiencia está garantizada. ¡Stay Leather!

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Valadouro Rock (O Valadouro 22/6/2024)

El pasado 24 de junio fue el día elegido para la 1ª edición del festival Valadouro Rock desarrollado en la población del mismo nombre situada en la mariña central lucense. Con un cartel variado compuesto por grandes nombres de la escena nacional y con el añadido de contar con alguna banda amiga de la casa, no quise dejar pasar la ocasión de conocer de primera mano lo que allí aconteció.

Las actividades darían comienzo por la mañana con la actuación de los asturianos Sküld en una sesión vermú que empezaría a las 13:30 horas con entrada gratuita para ir preparando el ambiente. Lamentablemente no llegué para ver la actuación de estos amigos pero estoy seguro que dieron un gran espectáculo como es habitual. A las 17:30 horas ya había una buena cantidad de gente tanto en la entrada del festival como en los locales cercanos. Mencionar y agradecer en este punto la buena organización, con personal indicando las zonas de aparcamiento, de acampada, resolviendo cualquier duda que pudiera surgir a los asistentes, además de ordenar la circulación de vehículos y personas para que todo fuese lo mas fluido posible.

La apertura de puertas estaba fijada para las 18:00 horas y pocos minutos antes abrirían las taquillas para acreditar, como era mi caso, a los que no pudieron asistir a la sesión vermú, haciendo entrega de la pulsera, que también serviría, previa recarga, para hacer los pagos en la barra, y de una camiseta conmemorativa de esta primera edición del festival. El interior del recinto estaba totalmente equipado con varios puestos de artesanía, zona de merchan, aseos, foodtrucks, barra, un stand de “festivales amigos”, en el que eventos y asociaciones de la zona pueden promocionar sus actividades además de un mostrador para realizar la recarga de las pulseras atendido por Laura, cantante de Aneuma, y la infatigable Rheme Peláez. Algo muy de agradecer, es que habían colocado una carpa que cubría gran parte del recinto, pues para ese día estaba pronosticada lluvia. Al final sirvió para cobijarnos del sol de justicia que reinó durante toda la jornada.

A las 18:15 horas, tal y como estaba previsto, salieron a escena Materia Muerta, banda de hardcore punk afincada en Ribadeo que venían a presentar su último lanzamiento “La Bestia” que tocarían en su totalidad. Abriendo el concierto con “Destripador”, la gran actitud mostrada por Xoel, Nacho, Queipo y Sáez consiguió que todos nos contagiásemos y empezaran los primeros «circle pit» de la jornada con Nacho, su cantante, corriendo y disfrutando con el público.

A destacar el tema «Sociedad Programada» en el que estuvieron acompañados por Deiviz, cantante de los asturianos Infección, al igual que en la versión plasmada en el disco. Cerraron con “Queman Galicia” de su disco “Tierra y Ceniza” en el que muestran su indignación y repulsa ante los bárbaros que cada verano queman nuestros montes. Un broche perfecto para una actuación impecable.

Con el tiempo justo para el cambio de escenario a las 19:20 horas salieron a escena los también asturianos Drunken Buddha. Empezaron, como es habitual, con la intro “March To Dementia” tema en el que los músicos aprovechan para ir saliendo al escenario y comenzar la descarga con la potente «Sea Of Madness«, pese al calor que tenían que estar pasando, subidos al escenario con el sol dando de pleno, no se amilanaron ni un momento con Michael, Diego y Fran corriendo de un lado al otro del escenario.

Momento especial el vivido con la interpretación de “Monster”, pasando el micro a algún miembro de la Drunken Army allí presente que la coreo a todo pulmón. La potencia de Kay a la batería, la elegancia de Mario en los teclados, así como las carreras de Fran y Diego o los saltos de Michael desde la batería o desde el puesto de merch, son una muestra de la energía que tiene esta banda en directo. Para “Medicine Man” el frontman se mezcló entre el público animando a los más pequeños a acompañarle en el estribillo, oportunidad que alguno aprovecho dejando patente que hay cantera.

El tiempo se echaba encima y tuvieron que recortar uno de los temas previstos en el set list, aun así, una vez más demostraron ser una gran banda de hard and heavy con una química increíble entre ellos y que merecen estar mejor posicionados dentro del rock y metal nacional. Espero que más pronto que tarde lo consigan y poder contarlo.

A las 20:15 horas era el turno de los thrashers gallegos Strikeback inmersos en la gira de presentación de su EP “World In Decay” que interpretaron en su totalidad. El carisma de toda la banda y en especial de su aguerrido cantante Liber consiguió que todos los presentes nos viéramos inmersos en continuos «circle pit» e incluso un potente «wall of death«, a petición del publico, que desato la locura.

Los temas marca de la casa “Over Again”, “B.H.S. (Boundless Human Stupidity)”, “Secrets And Lies” o la potentísima y muy coreada “Kill Or Be Killed” dieron buena muestra del gran nivel de está banda que no deja de crecer actuación tras actuación.

A las 21:15 horas llegaría el turno de una de las leyendas que pasarían por esta primera edición del Valadouro Rock, el “Aerolíneas Federales” y voz en “Siniestro TotalMiguel Costas que descargaría algunos de los grandes clásicos de su discografía. Sonaron “Assumpta”, “Quienes Somos, De Donde Venimos, A Donde Vamos” “Todo Por La Napia”, “Camino De La Cama”, “Ponte En Mi Lugar”, “No Me Beses En Los Labios” temas que forman parte del ideario colectivo de una generación y que fueron muy coreados por todo el respetable.

Pese a que gran parte del público pedía que tocara la famosa “Cuenca Minera”, Miguel cumplió con el setlist previsto terminando con “Miña Terra Galega” invitando a los presentes a bailar una muñeira. Su actuación fue una fiesta y una muestra del buen hacer tanto de Miguel Costas como de la banda que le acompaña.

Los madrileños Vita Imana saldrían al escenario con algo de retraso sobre la hora marcada. Con seis discos a sus espaldas, su repertorio incluyó temas como “Caos”, “No En Mi Nombre”, “Seis Almas”, “Virtual” o “Licántropo” que dieron muestra de la potencia de su groove metal aderezado con una percusión por parte de Miriam Baz que da una elegancia que no deja a nadie indiferente.

El sonido fue de lo mejor del festival, distinguiéndose a la perfección las guitarras de Diego López y David Ramos, el bajo de Pepe Blanco, la batería de Daniel García, las desgarradas voces de Mero Mero y sobre todo la percusión y los coros de la mencionada Miriam.

Llegó el turno de los míticos Obús, inmersos en su gira de 40 aniversario. Que decir de Fortu, Paco y compañía a estas alturas cuando su nombre esta grabado a fuego en la historia de heavy rock nacional. Su repertorio estuvo plagado de clásicos, comenzando con “Necesito Más”, “La Raya” y “El Que Más”. Fortu, como siempre, muy interactivo con el público, nos presento a la banda y a su querida Yoli que se encontraba a cargo del merch de la banda.

La anécdota de su actuación tuvo lugar mientras interpretaban la preciosa “Complaciente o Cruel” y es que la instalación eléctrica del escenario pareció no estar preparada para la potencia de los madrileños y quiso jugarles una mala pasada apagándose hasta en tres ocasiones (en realidad a causa de un cortocircuito debido al derrame de una bebida en el lugar equivocado). Lo que para otras bandas sería razón para finalizar su actuación, para Fortu, aclamado por el respetable, fue la oportunidad de continuar cantando a oscuras y a capela, sentado al borde del escenario y acompañado por todo el público hasta que los problemas técnicos fueron resueltos. Increíble la profesionalidad y el buen hacer de este grande del heavy nacional.

Continuaron con el original solo de batería en la escalera mientras Fortu se ponía tras los parches, dando paso a la recta final de su actuación con “Prepárate” y “Vamos Muy Bien” dejándonos con ganas de más. Por suerte, estarán en Avilés el próximo 16 de Agosto dentro del 20º aniversario del festival “La Mar De Ruido”.

Con un retraso que ya acumulaba unos 40 minutos, sobre las 2:15 horas llegaba el turno a los auto proclamados “Dioses del Metal”, Gigatron, con su heavy tan potente como el enorme Mazinger Z que adornaba el escenario. Por la respuesta que se vivió, parece que era una de las bandas más esperadas. En su actuación fueron descargado trallazos cargados de humor y mala leche. Sonaron “El Barco De Colegas”, “La Tierra Del Rock”, “Macho Cabrío”, en la que el propio Satán se subió al escenario, en el cuerpo del poseído Toni Alfaro, que también colaboró en los coros y tomaría el papel de Odín en la vikinga “Queridodín«.

Continuaron con “Mi Hacha Hizo Tu Culo” o “Heavy Hasta La Muerte”. Para los últimos temas estuvieron acompañados por Diego López, guitarrista de Vita Imana, que no dudo en ataviarse como un Gigatron más. No cabe duda que es una banda que sabe como hacer que el público disfrute, con una puesta en escena impecable y representando un papel que les viene como anillo al dedo. La cercanía que mostró Charly Glamour fuera del escenario haciéndose fotos con compañeros de otras bandas y aficionados son detalles a agradecer.

Con la batería de mi móvil completamente exhausta llegaba el turno de los asturianos Leather Boys inmersos en la gira de presentación de su “Fairy Tales From The Underground” que les está llevando por gran parte de la geografía española. El grupo lleva ya unos cuantos años en los escenarios y, comandados por el irreverente Leather Sex y el infatigable Leather Rose, suenan cada vez mas compactos y cohesionados.

Solamente dispusieron de 30 minutos para descargar temas de su último disco de estudio “Born In The 70´s”, aunque me quede con ganas de escuchar la preciosa “Fly Free (Blacksmith)”. Pese a la hora y al cansancio acumulado, no fuimos pocos los que disfrutamos de su actuación. Sin duda un buen cierre de esta primera edición del Valadouro Rock… esperando ya la segunda.

Pero la fiesta no acabaría todavía pues fuimos convocados a una sala frente al recinto del festival, el Pub Atalaia, donde componentes de Aneuma y Legacy Of Brutality ofrecieron una actuación con temas de Replica, primera formación de los hermanos Borja y Abel Suárez. Unos 45 minutos de thrash y death metal con la calidad a la que nos tienen acostumbrados que fueron el cierre perfecto del festival.

No quisiera finalizar esta crónica sin saludar a toda la gente conocida que se acercó hasta Valadouro para disfrutar de la fiesta. Felicidades a toda la organización y colaboradores que hicieron que esta primera edición fuera un autentico éxito. Espero que tras la experiencia, el festival siga creciendo y que pronto anuncien la segunda edición, si es así, allí estaremos para contarlo.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Tsunami Xixón Festival 2024: Horarios oficiales

Ya es oficial el reparto de tiempos en la programación del festival asturiano Tsunami Xixón. Puedes consultarlos en el siguiente enlace:
https://www.tsunamixixon.com/horarios/

En lo que respecta a la jornada dominical estará protagonizada por el paso veintisiete años después de la legendaria banda alemana Scorpions por la capital de la costa verde (crónica aquí) que contará con la participación del guitarrista gijonés Rafa Kas que se suma a Phil Campbell And the Bastard Sons, formación liderada por Phil Campbel, otrora guitarra de Motörhead.

Los teutones arriban al Tsunami embarcados esta vez en la celebración del 40º aniversario de su icónico álbum «Love At First Sting».

Por su parte la formación galesa nacida en el año 2015 tras el fallecimiento de Lemmy Kilmister presentará en Gijón su último trabajo de estudio hasta el momento «Kings Of The Asylum«, publicado a través de Nuclear Blast en septiembre del pasado 2023.

La jornada de domingo contará además con una sesión vermú de acceso gratuito protagonizada por los conciertos de Leather Boys y Drunken Buddha en el patio de la Universidad Laboral con inicio al medio día hasta las 15:30 horas.

Entrada de día 59€ + gastos a través del siguiente enlace: https://www.tsunamixixon.com/entradas-scorpions-2/
Abono para los 3 días 69€ + gastos disponible en el siguiente enlace:
https://www.tsunamixixon.com/entradas-abonos2/

Crónica: Factoría Rock Fest VI (Avilés 3/5/2024)

Sexta edición del Factoría Rock Fest que vino a congregar esta vez a las bandas Estramonio, Nicotine Bubblegum y Blast Open, tres nombres poco pródigos en nuestros escenarios por lo que era la del viernes una cita que daba pie a pocas excusas pero siempre a reencontrarse con buenos amigos que hemos ido haciendo en el camino. Músicos y fans que no quisieron perderse las evoluciones de un festival hecho con el mayor de los cuidados.

Los esquivos Estramonio serían a la sazón los encargados de iniciar la edición número seis del evento. Es verdad que ante un público escaso, quizá por la amplia oferta o quien sabe si por lo esquivo de las bandas presentes en el cartel, lo cierto es que nos habría gustado ver un mayor número de gente frente al escenario cuando el cuarteto inunda la factoría con su habitual doom rock.

Explota “Bitch Rides” y de pronto el nombre de Danzig asalta mi subconsciente. A bordo de un buen sonido, no acostumbra a decepcionar aquí la Factoría avilesina, y sin más puesta en escena que el nombre de la banda proyectado a sus espaldas, se las fueron arreglando para meterse a la gente en el bolsillo.

Y es que quien conozca las andanzas y también las chanzas del guitarra de Leather Boys, no se sorprenderá de las muchas perlas que desliza a lo largo del set. Pero también unas interpretaciones sentidas y llenas de un extraño feeling. Oculto tras unas gafas casi imposibles que harían las delicias del mismísimo rey del rock, supo liderar a Estramonio sin perder ese engarce con la audiencia que convierte el set en una experiencia altamente gozosa.

Shark Woman” exacerba la cara más frondosa de los asturianos. Y mientras se suceden las bromas, o se nos invita a disfrutar del lado más hedonista del rock and roll, lo cierto es que la banda sonó tan sólida como se esperaba. Lord Vistrimir Fox y su blanquísima Les Paul descargó uno de los mejores solos de la noche en una “La Cuchara” tras la que llegarían los debidos agradecimientos. Que la incorrección no destierre nunca las buenas formas.

Cocaine”, en recuerdo de “los prejubilados que descubrieron el polvo blanco” resuena quizá como su tema más alucinado del set. Antecede a una “Shadowland” con Lord Gargollo encargándose a un tiempo de batería y efectos en su particular oda al multitasking, lo que viene siendo la multitarea de toda la vida. Medio improvisaron una curiosa versión de Queen y desataron las risas de algunos con lo del “Llagar Of Broken Dreams”. Se irían aquí y la Factoría se pondría ya en modo Nicotine Bubblegum al punto de que proyecta el nombre de la banda durante el bis “Vistrimir Forest”. Tan divertidos por las muchas chanzas de su líder como sólidos, elevándose desde el proto doom de Black Sabbath hasta rozar a Danzig o The Cult. Ojalá y se prodiguen más habitualmente.

Suponemos que Nicotine Bubblegum, “Twilight Sleep” mediante, comenzarán ahora a ser habituales de nuestros escenarios. Su debut en el largo ha pasado con buena nota por la web, ampliando el rango de influencias que manejaban en aquél ya lejano Ep de 2018, y en la Factoría vinieron a dar la medida del tipo de banda que son a día de hoy.

Faltaban pues cinco para las diez cuando irrumpen en la sala avilesina con visos a presentar ese flamante nuevo álbum. Y lo hacen, como reconocería más adelante el propio Rose, con la cara más grunge del cuarteto. Qué mejor para ello que “M.U.I.L.” de su nuevo trabajo. Apoyados en las finas líneas de batería de Marco Valera (Dumange, The Black Panthies Party) sus canciones son sinónimo de calidad. Luismi no tiene ese carácter bromista e incorrecto de su compañero en Leather Boys. Por contra, lidió con alguno de los tonos más broncos de su repertorio en una noche que paso a paso se iría caldeando.

Focus In” puede ser un buen ejemplo de esa mayor gravedad, extrayendo de su garganta los tonos más agrios que le hayamos escuchado hasta la fecha. La banda tendría tiempo de recordar al Ep homónimo con “Space Eyes”. Aunque si hay un corte que me sorprendió para bien, ese fue a buen seguro “Youth Leisure”, que en directo se acerca peligrosamente a contornos dignos de unos The Smashing Pumpkins como me chivó cierto corsario por línea interna. Su final nervioso e incandescente fue fácilmente mi momento favorito del set.

Fire In The Hole” dejó entremedias un estupendo riff de Noé Grigera y “123” reprodujo la colaboración de Gin Barbería que ya aparecía en el disco. Contó el propio Luismi la forma tan casual en que surgió la colaboración y cómo su presencia “llevó el tema a otro nivel”. Casaron bien ambos registros aquí y la voz de Absalem no tuvo mayores problemas en pasar de tonos amables a los más desgarrados. La suya es una de esas voces de esas que siempre suman. “Palindrome” les acercó a Tool, aunque fuera en la distancia, y la banda dibujó uno de los puentes más llamativos de la jornada.

El final con “War”, para la voz de Nicotine Bubblegum “uno de los temas más especiales” despidió la presentación de un álbum que, esperemos, les traiga no pocas alegrías. En la medida en que la providencia nos lo permita, tened por seguro que os las contaremos por aquí.

Los thrashers Blast Open venían para poner al festival patas arriba. Su propuesta, máxime tras la edición del tremendo “Spitting Blood”, suponía claro la más incendiaria de las tres y el cuarteto, Andrés en guitarra solista, Nefta en guitarra y voces, Marco en baterías y Ton Jerez Araujo al bajo, resultó todo lo frenético que de él se esperaba.

Lo deja claro la intro que antecede a “Riding On A Dead Horse”, donde casualidades de la vida, volvemos a oír la voz de Gin, y la forma en que la banda ataca este primer corte del setlist. Es cierto que el sonido no era nada redondo en esta parte inicial del set. Sea como fuere la banda acertó a la hora de conjugar nervio y melodía. Los viejos Blast Open chocaban así con los actuales en un corte que entiendo como puente entre las distintas encarnaciones de la banda, con Andrés apuntalando la cara más melódica a través de una acertada elección solista.

Fallen Angel” impuso su ritmo casi marcial y el sonido fue mejorando por momentos. Sorprende este Nefta que lo mismo te produce el disco de Nicotine Bubblegum, que se cuelga la guitarra en Blast Open o incluso el bajo en Dumange. Una presencia ya ineludible de nuestra escena y muchas ya las ocasiones en que nuestros caminos se han ido encontrando. “Buenas noches. No nos dejamos ver mucho… en alguna obra quizá” bromeó. Y como si el destino quisiera castigarle por el chascarrillo, fue aquí que tuvo problemas con el monitor. Sin que la cosa pasara a mayores cabe igualmente apuntar.

Porque “Pool Of Blood” desató a los Blast Open más incendiarios. Marco Álvarez puso todo de su parte para, blast beats mediante, poner la nota más extrema de todas cuantas hemos disfrutado en nuestra querida Factoría. Tuvo tiempo la también voz de Sound Of Silence de agradecerle a Andrés su proposición como nuevo miembro de la banda, un embolado más con el que lidiar, y qué mejor para ello que algo como “Cross Hate”, con la banda dando su mejor versión. También la Factoría en lo que a sonido se refiere.

Con “The Ball Of The World” encararon una fulgurante recta final donde hubo tiempo de recordar a aquél debut de 2012 “They Destroy Our World” gracias a una “Blinded” convenientemente adaptada a la actual formación de los asturianos. “Nos vamos a ir yendo” anticipa “Immortals”, tal vez mi favorita de su segundo álbum, previa al cierre por momentos despiadado con “Trying To Escape” para un set en que la banda fue claramente de menos a más.

Tres bandas que no se prodigan en exceso. Todo lo contrario que los muchos correligionarios que parecen no fallar nunca. Si no existieran, tendríamos que inventarlos. Es cierto que esperábamos una mayor venta de entradas. No es menos verdad que quienes nos dejamos caer por allí el pasado viernes disfrutamos de tres formas bien distintas de entender la música en directo. Vaya pues como cierre a esta crónica nuestro agradecimiento a la organización del evento por todas las facilidades y, como viene siendo habitual, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Amplia presencia asturiana en el festival lucense Valadouro Rock

A la espera del cierre del cartel el festival lucense Valadouro Rock contará en su plantel con las bandas asturianas Sküld, Leather Boys y Drunken Buddha.

La cita que tendrá lugar el sábado 22 de junio en Ferrera de Valadouro (Lugo) ha confirmado también a participación de Vita Imana, Gigatrón y Materia Muerta. Entrada anticipada 28€ disponible a través del siguiente enlace:
https://ticketrona.com/evento/valadouro-rock-en-o-valadouro-lugo