El festival Z! Live Rockanuncia las fechas de su 10ª edición, Zamora será de nuevo punto de referencia en la escena metalera estatal del jueves 12 de junio al sábado 14 del próximo año 2025. Acompaña a la noticia un especial lanzamiento para las primeras entradas anticipadas a un precio reducido. Válido para quien haya asistido al Z! Live en alguna de sus ediciones y limitada a 2.000 abonos, a partir del lunes 1 de julio desde las 10:00 horas hasta las 23:59 h. se podrán adquirir a 90€ más gastos.
A partir del 2 de julio el abono para los 3 días tendrá un precio de 120€ + gastos. También se pondrá a la venta la acampada y taquillas, todo ello en 3 plazos si se usa la plataforma Paypal. El código para disfrutar de estas ventajas llegará a la cuenta de correo usada para la compara de abonos el jueves 27 de junio.
“Dimensión V” pero no es el quinto sino el noveno largo ya para la agrupación granadina Azrael, primero tras la espantada de Manuel Arquellada “Maolo”, integrando la banda a día de escribirse estas líneas Tino Torres en batería, Zoraida Vidal a los teclados, J.M. Salas en bajo y coros, Oscar Espín y Enrique Rosales en guitarras y finalmente Marc Riera a la voz. Fue el propio Rosales quien se encargó de grabar, producir y mezclar el álbum en los Z Estudios de Granada, además de prestar su voz para el corte “Noche Infiel”. Con arte de Fernando Nanderas (Ankhara, Opera Magna, Centinela, Dünedain…) el álbum vio la luz el pasado año vía Demons Records.
“Ad Aeternum” se traduce en elegante intro al piano que, sobre una pátina envolvente, evolucionará hasta desembocar en “Vivir-Morir”, corte más rácano del largo y donde el doble bombo de Torres comanda un heavy metal clásico y sin dobleces. Clásica línea de voz, sencillo colchón de teclados, riffs a la alemana y un trazo sencillo y directo. Zoraida dejará aquí y allá pequeños pero hábiles destellos. Pero si por algo destaca esta bocanada de heavy metal vital y añejo, es por el buen solo que habrá de anticipar el epílogo. Aún siendo escueto como es. Un corte que, eso sí, merecía un cierre mejor que ese siempre engorroso fade out final.
“Sueños Rotos” se revela contra su predecesora a base de acoger un medio tiempo que, primero en riffs y después en estrofas me recuerda sobremanera a mis paisanos de WarCry. Hay aquí un trabajo más que interesante en lo que a voces se refiere. Limpios y graves jugando a contraponerse, al tiempo que Espín y Rosales dejan unos cuantos destellos de clase y buen hacer. Es un corte que termina por engancharme gracias a sus múltiples cambios de ritmo, en especial el que se produce durante sus estribillos. Así todo, echo en falta un bajo más alto en la mezcla que termine de dar el debido fuste y empaque a esas partes más enérgicas. La ración solista sí que disfruta ahora del debido espacio, brillando en consecuencia. De mis favoritas dentro del trabajo.
“Trece Rosas”, sin olvidarse del habitual heavy metal de la banda granadina, deja tras de sí un deje más melancólico, temática obliga claro, en el cual siento muy cómodo a Marc Riera al micro. Firme del mismo modo Tino Torres en el doble bombo y un corte que, a ratos, me recuerda sobremanera a los alemanes Helloween. Por ahí se sucede alguna que otra decisión no diré que desacertada en cuanto a planteamiento pero desde luego que sí en cuanto a ejecución, pienso en esa voz semi gutural que sucede a uno de los estribillos. Sí funciona, de nuevo, la buena dupla que forman Espín y Rosales. En cualquier caso una de esas historias que conviene tener siempre presentes.
“Noche Infiel”, con Rosales llevando la voz cantante, habrá de traducirse en el corte más extenso del álbum, que recoge el guante de unos Black Sabbath (“Heaven And Hell”), lo tamiza con arreglos propios del power metal europeo más elegante y termina confluyendo en un estribillo tan solo correcto. Pero me agrada esa escritura en crescendo y los buenos riffs en que Azrael se apoyan aquí. Puede que la letra que disponen aquí no me haga el mismo tilín que otras ofertas dentro del álbum, pero la duración más extensa de esta quinta entrega consigue que la banda brille más alto en lo que a ejecución se refiere. Rosales exhibe alguna carencia en el tramo final, particularmente a la hora de alcanzar los tonos más altos, pero “Noche Infiel”, a ratos también un remedo de los mejores Rata Blanca, termina erigido en uno de los cortes más curiosos y llamativos de este “Dimensión V”.
“Ni Un Paso Atrás” recuperará aquél tono más vivaracho que abría el álbum cara a entregar un heavy metal igualmente clásico, sencillo y directo. Destila de él un marcado aroma a directo, quizá a abrir sus directos, especialmente en lo tocante a estribillos. Ayuda una letra propia a ratos más propia de los Obús más desvergonzadamente ochenteros, sustentada cómo no sobre otra buena ración de doble bombo por parte de Torres. Con la ayuda de Iván Moreno en voces y de Mario Gutiérrez, en la parte final del solo guitarra, terminaría por convertirse en uno de los anticipos del trabajo. Algo tendrá.
“Tormenta” ahondará aún más si cabe en la vena más power de los granadinos. Y lo hará apoyándose en los teclados más prominentes de todo el álbum. Por contra, también con el Riera más desdibujado de todo el álbum. En especial a la hora de alcanzar los tonos más altos durante las primeras estrofas. Se suceden de nuevo buenos contrapuntos en voces, si bien los riffs pueden resultar un tanto planos en según qué parcelas de la composición. Buenos destellos de Zoraida tras las teclas en todo caso. También de la dupla Espín & Rosales, que dibujará aquí una sección solista a la vez exuberante, distinguida y elegante. Se han sucedido las escuchas y no dejo de pensar que el embalaje final resulta un tanto descompensado.
“Renacer” sorprende ahora con una producción más grave, oscurecida incluso, en lo que no deja de ser otra andanada de heavy / power metal germanizado y sencillo, revestido por buenos detalles de seis cuerdas y donde las teclas de Zoraida, aunque igualmente presentes, vuelven a hundirse en la mezcla, quedando como mero soporte de los aspectos más puramente metálicos de la composición. Vuelvo a sentir algo justo a Riera aquí, si bien no al punto en que lo hiciera en “Tormenta”. La sección solista, de un más que agradable clasicismo, debería hacer las delicias de todo buen fan del género. Poco o nada sorprendente por trazo, Azrael no tratan de descubrir la rueda aquí, y por lo tanto un corte de lo más funcional.
“Llorando Por Granada”, versión de la banda almeriense Los Puntos, que alcanzara gran popularidad allá por los setenta del pasado siglo, moderniza y endurece la original cara a finiquitar el álbum con un heavy metal de factura marcadamente clásica.
Buen regreso de la agrupación granadina tras la traumática salida del miembro fundador Maolo Arquellada. “Dimensión V” puede no ofrecer grandes sorpresas en cuanto a la construcción de los temas que lo integran, “Noche Infiel” al margen, lo que se traduce en cortes de construcción sólida que dejan traslucir pocas dobleces. Que las hay, en lo tocante a ciertos desequilibrios en términos de producción y también a alguna que otra ejecución por debajo de la propia media del disco. Pero cuando la banda brilla, pienso en un corte como “Sueños Rotos”, resulta de lo más disfrutable. También “Ni Un Paso Atrás”, dedicada a la figura del músico y mánager mexicano de origen andaluz Adán Moreno, tristemente desaparecido en julio de 2021, y que fuera figura clave para las bandas de nuestro país que buscaban hacerse un hueco en Latinoamérica. Vaya también nuestro recuerdo para él a modo de cierre de esta reseña.
La segunda parte de la gira promocional de «El Pájaro Fantasma«, último trabajo de estudio de la formación de folk metal Sauron, les llevará por un total de 11 países incluida parada en Asturias. La cita con los gaditanos tendrá lugar el sábado 2 de noviembre en la gijonesa Sala Albéniz.
Para celebrar sus 28 años de historia los andaluces han publicado 2 discos, uno de estudio “El Pájaro Fantasma” y otro en directo “Arena Ciudad de México(En Vivo)” tras una gira por 17 países con más de 100 conciertos. Para el 2025 preparan un nuevo lanzamiento, «El Principito«, basado en el libro de Antoine de Saint-Exupéry.
Un año más y van tres tocaba acudir a la llamada a filas del festival cartaginés Rock Imperium. Huyendo de la cruel climatología que azota Asturias en los últimos días llegamos a la milenaria Cartago Nova para disfrutar del gran regreso de los Judas Priest liderados por un Rob «Metal God» Halford en un envidiable estado de forma. Auténtico plato fuerte de una jornada en la que se posicionaron en el lado ganador junto a los rejuvenecidos Uriah Heep y unos Extreme, comandados por el infatigable Gary Cherone y el carisma de Nuno Bettencout.
Encargados de inaugurar esta nueva entrega del festival sería el combo sinfónico holandés Blackbriar, que si bien no disfrutaron de una audiencia muy numerosa, algo normal a las tres de la tarde de un miércoles laborable, debutaron en un escenario estatal plenos de energía y ganas de agradar. Con su vocalista Zora Cock como punto focal, descalza y ataviada con un elegante vestido de motivos florales dejaron la sensación de estar algo más que influenciados por sus compatriotas Whitin Temptation. Cumplieron la tarea encomendada llevándose el aplauso de un público aún escaso pero muy por la labor.
En las antípodas de la propuesta sonora de sus predecesores Turmion Kätilöt arribaron a Cartagena para ofrecer un enérgico show que aglutina a partes iguales sonidos electrónicos con estética black metal. Propuesta convergente con tendencias que abanderan bandas como Electric Callboy o Babymetal. La dupla vocal formada por MC Raaka Pee y Shag-U no quejó centímetro de escenario sin recorrer haciendo las delicias de la audiencia más joven.
Superado un problema en el monitor de José Rubio daba inicio el tiempo para Ronnie Romero. Segundo paso para el chileno por el Rock Imperium tras su actuación con Elegant Weapons el pasado año. Centrado en la presentación de su nuevo disco como solista, destiló carisma y volvió a demostrar por que leyendas del rock como Ritchie Blackmore o Michael Schenker han contado con su gran voz en Rainbow y M.S.G. Reveló que el show será editado en un futuro DVD mientras sorprendía a propios y extraños recuperando un tema del álbum debut de The Ferrymen, un pequeño guiño a Whitesnake con un extracto de «Love Ain`t No Stranger» y cerrar su tiempo rindiendo homenaje a su gran influencia, el siempre añorado Ronnie James Dio a través de «Rainbow In The Dark«.
Paso a paso los suecos Eclipse se van colando en festivales de mayor envergadura. Su trayectoria ha sido hasta el momento una clara línea ascendente para la banda liderada por Erik Martensson. Gozaron de buen sonido, en eso no falla el Rock Imperium, mientras un inesperado goteo hacía saltar todas las alarmas ante un posible diluvio que nunca llegó a producirse. Curioso «outfit» de Erik calzado con playeras de distinto color, rojo y negro, en lo que sospechamos un guiño a la portada de su último disco «Megalomanium«.
Los veteranos Uriah Heep ofrecieron un set pleno de intensidad y energía. No se celebra un 50º aniversario todos los días y dejaron patente que hay cuerda para rato. No dosificaron esfuerzos ni ante la presencia por fin de un sol que había pasado la jornada tímidamente escondido tras la bruma marítima que invadía Cartagena. Se encuentran en estado de dulce y se nota, tanto arriba del escenario como en la reacción de una parroquia encantada con el buen hacer de los británicos. Impagable cerrar su tiempo con una «Easy Livin’» en la que se hicieron acompañar por Ronnie Romero y Richie Faulkner compañeros del bajista zurdo Dave Rimmer en Elegant Weapons.
Uno de los grandes atractivos del festival junto al «sacerdote» más famoso del metal eran sin duda Extreme. Los de Boston no se prodigan habitualmente por nuestros escenarios y con nuevo disco en el zurrón la oportunidad ofrecía doble satisfacción. Intercalando hábilmente clásicos y novedades en el set ofrecieron un show a la altura de las expectativas. Si bien la mayor conexión con el público llega con temas como «Decade Dance» o «Monster» también habría tiempo para disfrutar de sus nueva composiciones. Huelga decir que el tramo acústico iniciado con «Hole Hearted» es una apuesta claramente ganadora en su repertorio pero la revisión de un himno como «We Will Rock You» trasladó a muchos a su paso por el estadio de Wembley allá por 1992 para rendir homenaje a la figura de Freddie Mercury. Banda de directo como pocas, con Gary Chenore infatigable recorriendo de punta a punta el escenario y un Nuno Bettercourt defendiendo su origen portugués mientras realiza una masterclass a la guitarra, es de recibo mentar la gran aportación de Pat Badger en coros y la gran pegada de Kevin Figuereido a los parches. La inevitable «To Be With You» con la dupla Cherone / Bettencourt sola sobre las tablas puso patas arriba Cartagena pero cerrar su tiempo con «Get The Funk Out» fue sin duda todo un acierto. Que vuelvan pronto.
Cae la noche en la vetusta Cartago Nova para recibir a Judas Priest. Con una producción más austera que las anteriores paradas de su actual gira estatal, tocaba adaptarse a las características del escenario del festival, la circunstancia no evitó la demostración de poderío y carisma del «metal god» y sus huestes. La más que probable «ayuda» a Rob Halford a través de «delays» y «reverbs» no hace más que refrendar el gran valor del estado vocal del interprete a sus 72 años. Siguen conectados con un público que corea un himno tras otro y disfruta de cada detalle aunque sea esperado. No falta la moto sobre el escenario en «Hell Bent For Leather» o su característico tridente coronando el escenario balanceandose sobre las cabezas de los de Birmingham. Scott Travis nos da la bienvenida, agradece nuestra presencia y se arranca con la intro de «Painkiller» El parque del Batel es un clamor y más cuando la figura de Glenn Tipton aparece en las pantallas de televisión gigantes colocadas en los laterales del escenario. Cada miembro defiende su papel sobradamente, el más activo junto a Halford es un Richie Faulkner plenamente recuperado de sus problemas de salud, para dejar la impresión que a estos Judas les quedan muchos escenarios aún por conquistar.
La propuesta musical más periférica del plantel de bandas en esta primera jornada era la ofrecida por el combo folk metal teutón In Extremo. Nunca defraudan, buenas canciones, actitud y visualmente agradecidos adornados por ropajes de inspiración vikinga y sus clásicas gaitas y zanfonas, instrumentos alejados del metal tradicional. Lograron retener a una importante porción de «metalheads» que en buen número iniciaron la estampida tras la descarga de Judas Priest, pues hay que recordar que nos encontrábamos pasada la media noche de un miércoles para muchos laborable.
Tocaba recoger, recuperar fuerzas y regresar en pocas horas. Cartagena, veni vidi, vici aunque Halford lo describió mucho mejor: Judas, puta madre, Priest.
Ana Popović cantante y guitarrista de origen serbio nacionalizada americana, recalará en Centru Cultural de Mieres en formato sexteto, sección de vientos incluida, para presentar las nuevas composiciones que formarán parte de su próximo disco de estudio además de los temas imprescindibles de su discografía.
Virtuosa de las 6 cuerdas con el blues rock por bandera se ha labrado una trayectoria repleta de reconocimientos. En el año 2002 nominada a mejor cantante, guitarrista y álbum en los Premios French Blues. Allá por 2004, nominada a mejor disco de blues en los Premios Jammie. Mejor intérprete en directo, mejor artista femenina de blues y guitarra en los Living Blues Awards de en el 2007. Nominada a artista blues del año en los BluesWax 2007, nominada a mejor artista extranjera en los British Blues Awards del 2011 o mejor artista femenina de blues contemporáneo en la 33ª edición de los Blues Music Awards en el 2014. Su último disco “Power” publicado el pasado año alcanzó el primer puesto en la lista de blues de la Billboard estadounidense. últimas entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace: https://cooltickets.es/es/events/ana-popovic
Hablar de Tierra Santaes hablar de uno de los grupos más importantes de la historia reciente del heavy metal estatal. Que mejor manera de celebrar su 25º aniversario que con el lanzamiento de un directo especial, el tercero en su trayectoria, a través del sello Maldito Records.
«Todos Somos Uno» fue grabado el 24 de septiembre de 2022 en la mítica sala La Riviera de Madrid y editado en formato DVD + 2CD. En esta celebración, el grupo contó sobre las tablas con colaboraciones de lujo, inmortalizando algunas de sus mejores canciones, que hicieron vibrar al público presente, en una noche irrepetible. Y es que los riojanos son de esos grupos que en directo rara vez fallan y en una ocasión tan especial, no iba a ser menos.
Inician su descarga con «Pecado De Ángel» de su último trabajo en estudio «Destino» donde ya nos deja a las claras un gran sonido, culpa de Daniel Sabugal y José Garrido de New Life Studios, que se hicieron cargo de la grabación y edición del audio. La mezcla corrió a cargo de Javier San Martín en los Estudios XXI y el mastering en Crossfade Mastering por parte de Enrique Soriano. Le sigue el primer clásico «Tierras De Leyenda» en el que ya se nota a un público entregado a las huestes de Ángel San Juan, carismático y parco en palabras a partes iguales, aunque para esta ocasión dado la magnitud del evento, le hace “estirarse” un poco más. Normalmente el bueno de Ángel es de pocas palabras, lo suyo es expresarse con su guitarra y cantando, y eso nunca ha sido impedimento para ser uno de los frontman más queridos y respetados de nuestra escena.
«Por El Valle De Las Sombras» también de su más que notable último disco da continuidad a la velada con un destacable Juanan San Martín a los teclados, instrumento clave para entender el sonido de Tierra Santa, protagonista en ocasiones y en segundo plano en otras, pero siempre presente e indispensable, aportando majestuosidad, como en el siguiente corte «Apocalipsis«.
Para una fecha tan significativa no podían faltar las colaboraciones, amigos y compañeros de carretera como Igor Díez, actual bajista de los míticos SU TA GAR, presentado como un «indomable» más. Se subió al escenario de La Riviera para dar cuenta de uno de los cañonazos dentro del repertorio de la banda riojana y que hizo venirse arriba al respetable.
Bajamos un poco las revoluciones con «El Padre De La Tormenta» para coger aire y disfrutar de una enérgica «Pegaso«, para lucimiento esta vez de Dan Díez y Ángel a las guitarras. Y es que el bueno de Dan es uno de los culpables del resurgimiento del sonido de Tierra Santa , aparte de dar más empaque y brillantez a los directos tanto en su parte solista como rítmica.
Siguiente invitado de la noche, un paisano suyo, presentado como lo que es, una de las mejores voces de nuestra escena estatal, Jorge Berceo de los también riojanos Zenobia, subió a las tablas a dar buena cuenta de otro clásico como «Sangre De Reyes» haciendo corear a una Riviera entregada a la causa.
Como buen repaso a su 30º aniversario nos entregan «El Dorado» y otro hit de la banda para regocijo de los allí presentes, «Alas De Fuego«. “De tus cenizas resurgirás”, palabras que podemos y debemos dedicar a Roberto Gonzalo, el cual se llevó y nos dio un buen susto meses antes, pero que ha vuelto con su energía intacta, siendo clave en la trayectoria y sonido del grupo, amén de miembro eterno junto con Ángel San Juan, una alegría siempre verlo en directo.
Momento para el carismático Oscar Sancho de los segovianos Lujuria que desprende energía a raudales para hacer entrar en ebullición al público con el clásico «Drácula«, al que Ángel despide al termino del tema como lo que Oscar es, todo un personaje, y es que son varias las colaboraciones mutuas de estos dos titanes y en este directo no podía ser menos.
Continuamos repasando su más reciente disco, la homónima «Destino» y de las más brillantes, para seguir con dos indispensables en el setlist de los riojanos, «Juana De Arco«, con unas guitarras dobladas espectaculares y un no menos sólo digno de mención, seguido de una de las debilidades del que escribe, «El Laberinto Del Minotuaro«, medio tiempo pegadizo con unos teclados sublimes y unas guitarras que van a la par. Insisto, indispensable.
Llega la hora de otro invitado, otro viejo compañero de batallas de los riojanos, Alberto Rionda, que tampoco podía faltar. Alma mater de Avalanch, devuelve la colaboración que Ángel San Juan tuvo en el DVD «Hacia La Luz«, celebrando el aniversario de «El Ángel Caído«. Esta vez aportando su guitarra a «Otelo» de su disco «Mejor Morir En Pie«. Y es que sus caminos ya se juntaron desde sus inicios, memorable aquella gira conjunta presentando «Legendario» y «Llanto De Un Héroe«. Que tiempos.
«La Mano De Dios» es uno de los momentos del directo. Ángel ya nos avisa de que es un tema especial que nunca habían tocado en vivo, con la colaboración de Jon Zagalaz de Alhandal a la guitarra acústica, dejándonos el lado más sensible y emotivo del concierto.
De vuelta a los relatos históricos con «La Leyenda Del Holandés Errante«, cuyo estribillo es cantado por todo lo alto, al igual, que «La Momia«, para cerrar esta mini trilogía de historia con «Nerón» y última colaboración con el gran Armando De Castro, de los legendarios Barón Rojo, y reconocida influencia por parte del cantante riojano.
Ya recta final de la actuación, “ vamos a dejar salir a la bestia” proclama el bueno de Ángel para acometer «La Sombra De La Bestia» seguido de «Legendario» pues como siempre sucede dejan de colofón el mítico poema de Espronceda llevado a canción. Todo un himno de la banda y del metal estatal, «La Canción Del Pirata» que hasta se permite el lujo de colarse entre los repetitivos hits de nuestra radio formula episcopal. Y es que Tierra Santa son historia viva de nuestro metal patrio, historia que se han ganado a base de trabajo y de defenderse encima de los escenarios como una máquina perfectamente engrasada, algo que queda reflejado en este estupendo directo, rodeados de amigos para ellos y colaboraciones estelares para los demás. Le copio la frase al bueno de Oscar Sancho… Larga vida a Tierra Santa.
Asiduos en los últimos tiempos a los escenarios asturianosSôber cumplen 30 años de trayectoria este 2024 y para celebrar la efeméride la formación madrileña además de su regreso al Principado publicará un nuevo trabajo de estudio bajo el título “Retorcidos”, una regrabación de “Torcidos”, su primer disco cuando aún se denominaban Sôber Stoned.
La cita con el público astur tendrá lugar el sábado 6 de julio dentro del gijonés ciclo de conciertos del Patioh que tendrán lugar en la Universidad Laboral de la capital de la costa verde acompañados por Savia, formación que también cuenta en sus filas con Carlos Escobedo y Manu Reyes, y otra formación con miembros comunes como es Skizoo, en este caso los guitarristas Jorge Escobedo y Antonio Bernardini. Entrada anticipada desde 28€ a través del siguiente enlace: https://www.enterticket.es/eventos/sobersaviaskizoo-30-aniversario-en-el-patioh-la-laboral-808781
La escena rock astur sigue ampliando sus márgenes. Acid Blizzard son los últimos en sumarse a un género en alza en el Principado, como demuestran el buen momento que atraviesan formaciones como Malverde, Green Desert Water o The Magus entre tantas otras. Ellos son Jim Connelly en voces, Pablo Regueiro a la batería, la dupla Javi Prado y Nacho Arteaga en guitarras y el bajo de Berto González más la ayuda de Victor Münster con los sintes. Este pequeño “Sleepless” que hoy nos traen consta de tres cortes grabados en el gijonés Kathedrale Estudio con producción de Alex Gato y Gonza Whiplash y mezcla y máster de Martín Van Keulen. El sencillo vio la luz el pasado doce de mayo.
“Sugar Cane” pronto convierte la ligereza de su pequeño prólogo en puro fuzz. Pero una distorsión que dará paso a unas estrofas construidas con sumo cuidado, plagadas de detalles y en las que la banda ya deja bien claras sus intenciones. Jim Connelly muestra de hecho un registro que se amolda como un guante a la propuesta del quinteto. Puedo echar en falta algo más de gancho en sus estribillos. Por otro lado, el vértigo de su tramo final y como éste se enfrenta a la algo alucinada línea de voz de Connelly me resultan más que convincentes.
Prólogo puramente ferroviario para la más alegre “Outta My Brain”, donde el nombre de sus paisanos Malverde suele atacar mi subconsciente con cada nuevo paso por ese arranque encendido y vibrante. Los Blizzard reconducen entonces hacia su versión más pantanosa, que alimenta tonos más llamativos por espaciales. Hay ciertos engarces entre estrofas que me recuerdan a unos Alice In Chains en su versión más primaria, mientras que ese trotar camino del cierre bien lo podría haber firmado unos Amon Ra del “Incarnatio”. Estupenda y fácilmente la que más ha crecido con el correr de las distintas escuchas a este “Sleepless”.
El cierre de este pequeño artefacto sonoro es para la propuesta más ambiciosa del mismo, esta “A.I Baba”, donde Acid Blizzard muestran un prólogo tranquilo, que no amanerado, con Connelly en su encarnación más amable, convertida su voz en poco más que un susurro. Clásico, a la par que agradable, el modo en que la banda va adentrándose en páramos que habrán de rozar la psicodelia más leve. Hay un estupendo trabajo de Regueiro tanto en las partes más rabiosas como en las más alucinadas, algo que habla muy bien del cuidado con el que la banda ha trazado (y ejecutado) esta tercera entrega. El epílogo, con el quinteto en su versión más acendrada, tiene algo que me recuerda a Acid Mothers Temple. Un buen remate para este pequeño primer paso de los astures.
Al fin y al cabo no hay gran viaje que no comience con un pequeño primer paso. El de los Acid Blizzard nos descubre a una banda que parece tener las cosas muy claras a la hora de encarar sus temas. Es cierto, tres temas, con una duración total por debajo de los quince minutos no dan como para trazar una composición de lugar sobre sus puntos fuertes así como sus posibles debilidades. En cualquier caso me resulta un trabajo lo suficientemente atractivo como para mantener la vista fija en la última oferta surgida de entre el vasto panorama que propone el actual underground asturiano. Bienvenidos sean.