Dentro del nuevo ciclo de conciertos para el 2024 orquestado por Factoría Sound recordamos el paso por el escenario de la Factoría Cultural de Avilés de los vigueses Zålomon Grass. El trio compuesto por Mauro Comesaña (Soul Jacket, Los Naipes) a la batería, David Rodd (Jaguars, Karma Animal, You Dog!) al bajo y Gabriel McKenzie (Spoonful, You Dog!) como guitarra y voz abraza como estandarte un hard rock aderezado de buenas dosis de blues y psicodelia para ofrecer una de las propuestas más interesantes actualmente en el panorama rockero estatal.
El sábado 3 de febrero tendrá lugar la presentación en Asturias de su primer larga duración «Space Opera«, un álbum conceptual rico en matices analógicos con guiños velados y sutiles a obras clásicas del género, tanto lírica como musicalmente y del que tenéis cumplida reseña aquí.
A través de Madness Live!la formación sinfónica sueca Therion recalará en nuestros escenarios con tres fechas entre febrero y marzo de este año que comienza.
Miércoles 28 de febrero – Sala Salamandra (Barcelona) Jueves 29 de febrero – Totem Aretoa (Villava-Pamplona) Domingo 3 de marzo – Sala Mon (Madrid)
Presentarán su celebrada trilogía «Leviathan» acompañados por el trio fines Satra, cuya característica es la combinación de elementos cinematográficos con melodías pesadas y que plasmarán en un álbum debut de próxima publicación.
Es el segundo trabajo que nos ofrecen Kinkis Gruñones en lo que va de 2023 y es que pareciera que la banda está en su momento justo de cocción. El cuarteto, que recordemos forman Rodrigo Moy en baterías, Gus Suárez al bajo, Quilo Zapico en guitarras y Pablo Zapico en voces, debutó en el mundillo con un Ep del que ya diéramos buena cuenta en estas líneas allá por el pasado mes de octubre. Tal y como nos comentaban hace escasas fechas, toda la instrumentación de este “Gruñe o Muere” se grabó en riguroso directo en el ZL Estudio (Langreo) con Zeros Gutiérrez y Daniel Condado a los mandos y el propio Gutiérrez llevando a cabo las posteriores y obligadas tareas de mezcla y masterización. De igual forma, también quedan en casa los dibujos y el diseño del CD, obra del propio Quilo.
La pequeña “Intro” con la que arranca este nuevo trabajo no podría adherirse más al propio espíritu entre lo irreverente y lo socarrón que lo atraviesa. No podría, por tanto, resultar más sincero. Ni más eficaz. El caso es que conduce hacia una igualmente kinki “Solfeo”, donde si acaso se aprecia que la propuesta del cuarteto de la cuenca ha ganado en peso. También en grasa. Sin abandonar esa peculiar y particular mezcla entre punk, rock y metal, lo cierto es que Moy mediante, arrancan este “Gruñe o Muere” con todos los cilindros en funcionamiento.
“Proletarios” saca a relucir a unos Kinkis si cabe más grasientos. Se aposentan los riffs de Quilo Zapico mientras la letra, al igual que todas las que componen el álbum obra de Gus Suárez, recapacita a su manera sobre la siempre esquiva y ardua tarea de la propia creación. “Nadie Regala Nada” exclama (o gruñe) Pablo tras el micro durante ese acelerón que anticipa el epílogo, bien rematado por Moy tras baterías. Y es que “si hay que caer, que sea siempre de pie”.
“Intemperie” sorprende por cómo introduce un groove muy comienzos de los noventa en lo que luego no deja de ser una andanada que, por forma, recuerda en cierta manera a la anterior “Solfeo”. Esto es, los Kinkis gruñendo en su encarnación más vibrante. Me agradan los riffs de Quilo durante esas partes más pesadas, así como también la línea de bajo con las que Gus atraviesa todo el corte. Con mucho uno de los más llamativos en cuanto a construcción. Amalgama de ritmos e ideas, que lo mismo guiñan levemente al grunge más incipiente, esa línea de voz reverberante y huidiza, que a unos Poison Idea del “Pick Your King” durante las andanadas más nerviosas. Ni que decir tiene que una de mis favoritas del disco y de hecho la que más ha ido ganando con las escuchas.
“Trinchera”, corte más extenso de este nuevo trabajo, despliega de inicio a los Kinkis Gruñones en su clave más árida y desgarrada. Su apartado lírico, en cierto modo su particular visión del pasado confinamiento y también un llamamiento a la libertad individual, es fácilmente mi favorita de este primer largo de los asturianos. Y mientras que el solo de Quilo pone de relieve una vez más la forma en que estas canciones vinieron al mundo, esto es, en crudo directo y sin trucos de salón, puede ser este otro de los cortes que más hacen por distanciarse del anterior Ep.
La breve “DJ. Nesfer” nos lleva de pronto a un dial poco menos que demente y desemboca en la igualmente agria “Guantazos”, que me atrae más por discurso que por composición, ese particular avance casi a tirones que tanto me recuerda a “Sacrificios” del anterior Ep. “Balas de corrupción que nunca abrieron fuego a los que cantan cara al sol”. Lo dicho, conecto más con lo que me cuenta que con la forma en que me lo cuenta.
La curiosa intro primero y la voz filtrada de Pablo después no dejan de conferirle un aire más personal y a la vez llamativo a “Máscaras”. Un corte que en lo lírico ofrecerá un discurso con poco lugar a la metáfora y cuyo espíritu siempre me recuerda a otro tema abiertamente desmitificador como es “Dogmatofobia” de Def Con Dos. Me gusta la labor de Moy aquí. La diversidad que porta su línea de batería, aunque siento a la banda algo menos espontánea que en cortes circundantes.
“Félix”, rememora fugazmente a la célebre serie “El Hombre y La Tierra” del naturalista Félix Rodríguez de la Fuente mientras conduce hacia una “Lobos” donde aprecio de nuevo la curiosa línea de voz de Pablo pero con la que, en líneas generales, me cuesta horrores conectar.
Todo lo contrario puedo decir de la final “Bipolar”. Breve, apenas tres minutos, pero que desde el riff casi cercano al hardcore que ofrece hasta la llamativa letra que Gus plantea hasta los eficaces cambios de ritmo o incluso esos arranques alucinados y casi dementes de su línea vocal. Ni que decir tiene que otra de mis favoritas dentro de este primer largo de los asturianos.
En comandita con Varón y los Dandis, Damián Gutiérrez y Néstor Fernando Arias, Kinkis Gruñones amplían su particular oferta a través de once cortes de una idiosincrasia, de nuevo muy astur, que viene a continuar donde lo que dejase aquél primer Ep, al que refrenda manteniendo intacto el espíritu pero ampliando a la vez el foco para así atrapar un mayor rango de influencias. El disco, por tanto que existe en formato físico, hay quien sigue resistiendo a la tiranía del streaming, resulta así una creación más diversa y eficaz. Y aunque cortes como “Lobos” no me terminen de encajar, ahí están la final “Bipolar” o, en especial “Intemperie”, elevando la nota final. Gruñir o morir.
Camino del primer aniversario de la publicación de su ópera prima (reseña), Delalma la formación liderada por el guitarrista Manuel Seoane (Mägo De Oz, Ars Amandi, Burning Kingdom…) y que cuenta en sus filas con Manuel Ramil (Mägo De Oz, Adventus, Warcry, Avalanch, Sauze…) a los teclados, Jesús Cámara (Death & Legacy) al bajo, David Lande (Celtian) a la batería y el langreano Ramón Lage (Avalanch, Human) a la voz llega el sábado 13 de enero a Gijón para presentar en Asturias uno de los mejores trabajados editados el pasado 2023.
De la mano de Franelrock Producciones la cita muy esperada por la parroquia local, ha pasado casi una década desde el último concierto de Ramón Lage con Avalanch en la región, tendrá lugar en la gijonesa Sala Acapulco. Delalma compartirán tablas con los locales Argion, que regresan a Gijón en clara línea ascendente tras un gran 2023 con participación en varios de los festivales más importantes estatales presentando su segunda obra de estudio «Lux Umbra» (reseña). Los asturianos ofrecerán un show especial en el que contarán con varios invitados, de los que de momento han presentado a Lady Ani de los sinfónicos Last Days Of Eden. Entrada online anticipada 18€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow: https://www.wegow.com/es-es/conciertos/delalma-en-xixon Precio en taquilla 23€. Apertura de puertas 19:30 horas.
Nuevo episodio de la serie de entrevistas que Edu Meier realiza a rostros reconocibles de nuestra escena. En esta ocasión el protagonista es Dani Sevillano, productor musical en Ovni Estudio, técnico de sonido en directo de Warcry y Mala Reputación entre otros, guitarrista y compositor en Darna, Lazarus y Kirlo al que agradecemos su paso por esta página y deseamos los mayores éxitos en este 2024 que comienza.
Edu: Hola Dani! Estoy haciendo una serie de entrevistas para Heavy Metal Brigade de gente de la música explicando cómo y por qué empezó en esto aunque de ti voy a abusar un poco más por lo que ha significado la gira latinoamericana de Warcry para la música española. Comencemos, ¿por qué empezaste a tocar la guitarra y por qué te dio por el metal?
Dani: Hola Edu, pues realmente empecé tocando la batería, me encantaba pero era complicado porque no tenia un sitio para poder practicar en condiciones , empecé a tontear con la guitarra cada vez más y al final me pasé totalmente.
Edu: ¿Cuando cerraste la etapa de Darna que te hizo pasar al lado obscuro de la mesa de mezclas?
Dani: Fue todo al mismo tiempo, cuando aparcamos Darna yo estaba arrancando con mi primer estudio, llevaba ya un par de años funcionando y para mi fue algo natural centrarme totalmente en la producción de manera profesional.
Edu: ¿Cuáles fueron el mejor y el día ese que salió raro en tu carrera musical?
Dani: Pues recuerdo un día muy muy malo con Darna, en un festival en la cubierta de Leganés. Era un desastre de organización, iba todo con mucho retraso y había un montón de grupos. Fue un caos, salimos a tocar como a las 6 de la mañana y salió todo al revés. Una locura. Y un dia que realmente recuerdo con mucha satisfacción fue la grabación de «Omega» con Warcry en el Palacio de Vistalegre en Madrid, con el pabellón lleno hasta arriba y la gente cantando todos los temas.
Edu: ¿Cómo haces para llevar a cabo tu vida personal y musical, sobre todo cuando esa «mala gente» de Warcry te separa de la familia jajajajaja?
Dani: No se lleva mal , con Warcry no son tandas muy largas, suelen ser 2 o 3 semanas cada vez y vuelta a casa. Entre viajes y conciertos el tiempo vuela y cuando te quieres dar cuenta estás de regreso. Para la familia es un poco mas duro porque el tiempo pasa mas lento… pero así es este trabajo.
Edu: Ahora ya serios…. ¿Cómo se ha vivido esa brutalidad de tener concierto, incluso, en dos países diferentes en menos de 24 horas de diferencia? Y… ¿Cómo lo vivisteis los de detrás de la barrera?
Dani: Pues para nosotros no es tan extraño, ya lo hemos hecho un montón de veces. Todo va muy apretado y con los vuelos internacionales que te obligan a estar en el aeropuerto con mucha antelación. A veces no estas ni 24 horas en una ciudad. Acabas el show y recoges corriendo para ir al aeropuerto porque al día siguiente estamos en otro país. Como te decía son tandas cortas pero muy apretadas de conciertos.
Edu: En general, me gustaría poder ser eco de toda la región y que coño, de todo el país y decir que lo que hicisteis ha sido la hostia. Muchas gracias señor Sevillano 😉
Es el quinto largo ya en la dilatada trayectoria de los death metaleros fineses Purtenance. La banda, que ya pasara por estos lares con su anterior “Buried Incarnation”, regresa ahora con un “The Rot Within Us” con Harri Salo en baterías, Tero Aalto y Juha Rannikko en guitarras y finalmente Aabeg Gatamn en bajo y voces. No nos ha llegado por parte del sello dónde y quién ha sido el encargado de grabar y mezclar estos nueve cortes. Sí sabemos que fue su técnico habitual, Jaakko Viitalähde (Aethyrick, Waste of Space Orchestra, Blind Guardian, Oranssi Pazuzu…) el encargado de masterizar las pistas resultantes en Virtalähde Mastering, mientras que otro colaborador tradicional del combo nórdico como Chris Moyen (Coffins, Teitanblood, Centinex, Incantation…) volvería a encargarse del artwork. A la venta desde mediados de julio vía Xtreem Music en formatos digital, CD vinilo de 12» e incluso casete.
Me ocurre con la inicial “Mournful Echoes” que, por algún motivo, mi mente relaciona este inicio oscuro y pesado con mis paisanos de Totengott. Hay algo en este avance apaciguado, que exacerba la cara más doom del cuarteto finés, que por ende asocio a la última etapa de Celtic Frost. A ello desde luego no contribuye el viraje hacia un death más convencional y asimilable de su descosido epílogo. Sea como fuere me agrada la labor que la dupla Rannikko & Aalto ha trazado aquí. No tanto la forma en que la voz opaca al resto de líneas, particularmente durante las partes más arrastradas. Con eso y con todo un inicio bien planteado y mejor resuelto.
“Transitory Soul Of The Righteous”, que fuera carta de presentación del álbum, enlazará con el epílogo anterior, sumergiéndose así en una bruma que pronto dará paso a un pequeño acceso doom, muy clásico, para después virar hacia un death metal apostado en un riff un tanto extraño, casi nervioso. Menos tenso y más clásico en su tercio final, Purtenance entregan un corte desigual, por momentos caótico, sin una identidad definitiva, con el que conecto solo a ratos.
“Unseen Sphere Of Realities” porta uno de los mejores arranques de este quinto largo. También uno de los mejores desarrollos. Gatamn es pura oscuridad y desgarro en otra línea de voz obligadamente abisal, pero es el doble asalto de Aalto y Rannikko quien se alza con el triunfo con una buena serie de riffs y tanto mejor de melodías. Las más durante unas estrofas en potente crescendo, bien subrayadas por el insistente doble bombo de Salo. Sin excesos ni florituras, diría que una de mis favoritas de este nuevo trabajo.
Toda vez supera un prólogo casi funerario, campanas inclusive, “Mystic Sacrifice” viene para traer la cara más descosida de Purtenance. Death descosido que la banda alterna con una serie de ritmos más apaciguados con Gatamn vociferando como alma que lleva el diablo. Diverso y sin embargo sólido, con Salo tramando una más que diversa y a la par potente labor tras los parches, bien merecía un desarrollo mayor.
Claro que para desarrollo escueto, el de una “Solemn Presence Of Death” que habrá de conformarse con ni tan siquiera tres minutos. Es un corte abruptamente bifocal. A medio gas en un primer tercio comandado por un riff infeccioso y pegadizo, que más tarde habrá de dar paso a los Purtenance más encendidos y vibrantes. Mal café en la más pura tradición del combo radicado en Nokia.
Juega al engaño “An Invisible Master” con la épica doom de su prólogo para después transigir hacia un death metal de pulso caso d-beat que en gran medida recuerda a los mejores Entombed, al tiempo que se disocia del comienzo del álbum. En gran parte el corte más exógeno de los ocho, con riffs quizá no del todo memorables pero que por momentos casi suena a bien merecido homenaje a la figura del tristemente desaparecido Lars-Göran Petrov.
Lejos de reconducir hacia su pesadez habitual, “Fate’s Fearful Gesture” afianza esas pulsiones más d-beat del corte anterior cara a producir, por pura colisión con los Purtenance más pesados, otro corte gozosamente bifocal, cuyos riffs de nuevo pueden no ser memorables y no obstante se las arregla para convertirse en una de las propuestas más seguras de este “The Rot Within Us”.
El disco se despide con “Nekromantik Spiritualism”. Composición más ambiciosa del mismo, al menos en lo que a duración se refiere, y donde la banda habrá de reconducir hacia su habitual death de fuertes pulsiones doom. Death poderoso, apoyado en una batería de Salo de avance por momentos casi marcial, con la cruda y nada amable producción del álbum amplificando el alcance de unas partes pesadas y oscuras que, a ratos, bien podrían recordar a Evoken, Disembowelment, Esoteric… Siete minutos largos para resumir y finiquitar el quinto de los fineses.
Puede no ser el gran disco de Purtenance que esperábamos pero sí que muestra a un Aabeg Gatamn más afianzado y seguro en las tareas vocales que en su anterior “Buried Incarnation”. Algo que, para mal, recalca una mezcla por momentos algo desigual. “The Rot Within Us” puede no disponer de los riffs más redondos que el género haya entregado durante este 2023. Diría que a ratos incluso tienen poco de memorables. Y sin embargo se las arreglan para configurar ofertas interesantes. “Unseen Sphere Of Realities”, “Fate’s Fearful Gesture” y “Nekromantik Spiritualism” a la cabeza. Purtenance pueden encontrarse lejos de sus mejores días, lo que no quita para que prosigan igual de intensos y crudos que de costumbre. Que sea por mucho tiempo.
El cuarteto stoner sueco Greenleaf recalará en nuestros escenarios en el mes de abril. De la mano de Factoría Sound tendremos parada en Asturias, con epicentro en la avilesina Factoría Cultural como parte de su segundo ciclo de conciertos del año.
Martes 2 de abril – Sala Upload (Barcelona) Miércoles 3 de abril – Groove (Portugalete) Jueves 4 de abril – Factoría Cultural (Avilés) Sábado 6 de abril –Wurlitzer Ballroom (Madrid)
Presentarán los temas que formarán su próximo disco de estudio «The Head & The Habit» que verá la luz el 21 de junio a través del sello norteamericano Magnetic Eye Records y del que acaban de estrenar su primer sencillo promocional «Breathe, Breathe Out«.
Entradas anticipadas online disponibles a través del siguiente enlace:
El próximo sábado 20 de enero tendrá la lugar la inauguración de un nuevo espacio musical en la región. Gargantá, pequeña localidad langreana perteneciente a la parroquia de Tuilla ofrecerá el primer concierto de esta andadura que estará protagonizado por Phoenix Cvlt, los gijoneses presentarán su ópera prima «La Profecía» recién editada, el combo hardcore punk local Güestia, la banda instrumental leonesa Sageness y la formación stoner ovetense Acid Blizzard.
Con apertura de puertas a las 18 horas, el acceso libre que no gratuito, posiblemente se abra una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad del espectador este decida cuanto pagar.
World Of Decay retoma los escenarios con la llegada del 2024. La cita tendrá lugar el sábado 3 de febrero en la gijonesa sala Tizón Sound acompañados para la ocasión por los bilbaínos Deimocracy y Sevicia.
Con las diferentes variantes del death metal por bandera, la apertura de puertas tendrá lugar a las 20:30 horas y la entrada en taquilla un coste de 12 euros.