Agenda: Kiss Experience en Gijón

Nacidos en Mallorca en el año 2017 Kiss Experience rinde homenaje a los Kiss más clásicos replicando su puesta en escena e imagen. El viernes 3 de noviembre tendrá lugar su parada en Asturias, la cita será en la Sala Acapulco de Gijón como parte del 15ª aniversario de la Kiss Army Spain, club de fans oficial de la banda neoyorquina en España y contará como banda invitada con los thrashers locales Tyrant.

Compuesta por músicos experimentados, la formación de origen argentino esta compuesta por Sebastián Gava, el Paul Stanley latino, Pablo Della Santa a la guitarra para calzarse la botas de Ace Frehley, Jorge Noceti al bajo aportando la voz poderosa Gene Simmons y Cristian Ibarra como batería y voz emulando al mejor Peter Criss. Por su parte Tyrant calentará motores repasando clásicos del thrash con vistas a su próxima cita el día 18 de noviembre como anfitriones del festival Thrasher Night! que conmemora el tercer aniversario de la cervecería Mosh Pit y en la que estarán acompañados por los gallegos Strikeback y el combo cántabro Opposer en la Sala Cantora de Gijón.

Entradas disponibles a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/events/kiss-experience-en-gijon

Z! Live Rock Fest 2024: Nueva tanda de confirmaciones

El Z! Live Rock Fest anuncia una nueva batería de bandas que formarán parte de su próxima edición a celebrar los días 13, 14 y 15 de junio de 2024 en el Recinto Ferial Ifeza.

En la parte internacional HammerFall ofrecerá un show exclusivo en los escenarios estatales en todo el 2024, además de At The Gates, los progresivos Leprous, Decapitated, Annisokay y Twilight Force. Mientras que la representación patria aumenta con las incorporaciones de Leo Jiménez, Vhäldemar, Ars Amandi y Dawn Of Extinction. Últimos abonos al precio de 90 € +gastos a la venta a través del siguiente enlace a la web del festival:
https://zliverock.com/

Crónica: Rage + Dark Embrace + Tri State Corner (Gijón 22/9/2023)

En una semana atareada como pocas en el seno de Heavy Metal Brigade, tocaba recoger los bártulos y dirigirnos a tierras gijonesas con motivo de la enésima venida a Asturias del combo de heavy metal radicado en Herne, Rage, acompañados para la ocasión por la banda de su batería Vassilios “Lucky” Maniatopoulos, Tri State Corner amén de los gallegos Dark Embrace.

Era temprano cuando el curioso combo griego se subía a las tablas de la Sala Acapulco y quizás fruto de ello, la entrada no fuera del todo buena. Con Maniatopoulos en voces y el antiguo batería de Rage Chris Efthimiadis junto al guitarra Christoph Tkocz y el bouzouki Ioannis «Janni« Maniatopoulos, plasmaron su curioso hard rock con un sonido algo enmarañado pero deslizando buenos temas y mejores sensaciones.

Lucky” se nos reveló como un frontman ágil, que no adivinarías antes o después de verle defender los parches de la emblemática y mutante banda alemana. Desde el arranque con “Faster” su sonido resulta novedoso si bien su hard rock no podría por más que resultar eminentemente clásico. Por ahí cabe destacar que el público presente pareció recibir de buen grado la llamativa propuesta. Aún sin un bajista sobre las tablas, caso idéntico se daría después con sus compañeros de cartel, “Nothing At All” o “Free Prison” resultaron un tanto convencionales.

Sería sin embargo “Schemer” la que sacaría verdadero partido a las habilidades de Janni. Con un sonido ya un tanto más limpio, lo cierto es que a lo largo de la noche y donde nos encontrábamos nosotros jamás fue óptimo, el corte realmente supo capturar esa esencia más oriental y disponerla en pos de una de las piezas más importantes de su descarga.

Efthimiadis, de hecho, comentaría que fue esa y no otra la canción que les abrió las puertas, llevándoles hasta día de hoy a dar más de quinientos conciertos a lo largo y ancho del globo. Que se dice pronto. Llegarían los habituales agradecimientos tras “Hypocrisia” y tras “Daydreamer” se irían dejándonos sin uno de los temas que anunciaba el setlist. La tiranía con respecto a los horarios de las salas sigue haciéndo de las suyas.

Los gallegos Dark Embrace, a fuerza de dejarse caer por la comunidad vecina, han ido poco a poco, pico y pala, labrándose un nombre en nuestra región. Da fe de ello la acogida que ya tuvieron la última vez que les vimos, aquella en la que acompañaron a Argion y Battle Beast en la misma Sala Acapulco. Y aunque sigan rodando sin la figura de un bajista, dos de dos en la noche del viernes, siguen a la suya con su particular Dark Heavy Metal.

La banda la conocéis de sobra: Julio G. Valladares en baterías, Markos Villar y Mou Trashno en guitarras y Oscar Rilo al micro. Faltan diez para las nueve cuando atraviesan la puerta que conduce al escenario de la Acapulco, adornado para la ocasión con sendos paneles en los laterales del mismo, con un foso ya más concurrido y que supo brindar su calor y cariño al combo radicado en A Coruña.

Time Will Tell”, “Never Seen The Sun”, no podemos decir que tengan malos temas. De hecho su set pasa de aires más death melódicos a pulsos más góticos con una agilidad que nunca deja de ser llamativa. Lejos de sonar desnortados o incongruentes, lo cierto es que los gallegos demuestran un nivel tanto técnico como compositivo digno de mención.

Ahí es fundamental el carisma como frontman de un Oscar Rilo impecable en cuanto a ímpetu y ganas. No tanto a la voz y no por falta de la misma sino porque, como decía antes, el sonido no llegó a ser redondo a lo largo de la jornada y quiso, en el caso de los gallegos, cebarse con la figura de su enorme vocalista.

El deje más gótico que antes comentaba vendrían a manifestarse a través de la interesante “Life And Legacy”, un pequeño impás antes de que el tramo final del set destape a los Dark Embrace más decididamente metálicos. En lo personal fue la parte que más disfruté de su descarga. También el público presente en la Acapulco toda vez Markos y Mou abandonan el escenario e, inalámbricos mediante, irrumpen entre el público y propician un nutrido circle pit. Lo dicho, cada vez más queridos en esta tierra y bien ganado se lo tienen.

Al igual que sus compañeros de ruta, el cabeza de cartel de la jornada se tiene bien ganado el nombre en esta tierra. No pocas son las veces que las huestes de Peavy Wagner se han dejado caer por la región, así como tampoco es escaso el cariño que siempre se les brinda. Acompañado esta vez como decía de Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en baterías y Jean Bormann en guitarra y coros, el trío acometió otra buena ración de ese peculiar heavy / power al que nos tienen acostumbrados.

Resurrection Day” marcaría el inicio de las hostilidades, si es que se puede hablar de hostilidad cuando uno ve aprecia el gesto siempre risueño del esforzado líder de la banda germana. Difícil montar un setlist que agrade a todo el público cuando uno tiene tantísimos discos y por ende, tantísimos temas, con los que jugar. En lo personal aprecié enormemente ese “Great Old Ones” de mi querído “Soundchaser”, del que el mes que viene se cumplen veinte años. Qué son veinte años…

… cuando la siguiente en sonar es “Solitary Man” del maravilloso “Trapped!” de nuestro año olímpico. Ni siquiera los problemas de Bormann con el inalámbrico aguaron la fiesta. Si un poco el sonido, una bola a ratos indescifrable, que acabaría por empañar algunos de los temas. Ya digo, al menos en la parte más próxima al escenario en la que nos encontrábamos tanto nosotros como el resto de fotógrafos y medios.

Son cincuenta y ocho los años de un Peavy Wagner que, problemas de sonido al margen, mostró un gran estado de forma en lo que a voz se refiere. En especial porque el de Renania del Norte-Westfalia parece ser en todo momento consciente tanto de sus fortalezas, ese registro cada vez más bronco, como de sus limitaciones, aquellos tonos más agudos de su juventud. El tiempo pasa para todos y conviene ser consciente de ello.

Y mientras que Maniatopoulos se revela como un batería potente y seguro imaginativo incluso, la juventud de Bormann ha venido a aportar un mayor punto de gravedad al trío. Sus coros rasgados aportan una dimensión diferente a la banda. Algo que quedó patente en cortes ya más graves de por sí como ese “Let Them Rest In Peace” de su último largo de estudio.

Puede que el sonido no mejorase del todo pero el público recibió de buena gana, no era para menos, viejos clásicos del combo alemán como “Refuge”. En mitad del aroma a revival que inundaba esta parte del set, quiso Wagner invitar al antiguo batería de la banda al escenario Chris Efthimiadis, quien no solo se llevaría una calurosa ovación sino que tuvo además la ocasión de ocupar su puesto tras los parches durante un par de cortes. Guiño que, podemos asegurar, la audiencia recibió de buen grado.

Al igual que, ya de nuevo con “Lucky” a los mandos, encararían un final que muchos se saben al dedillo, acorde por acorde, y que conforman clásicos absolutos como “Don’t Fear The Winter” y “Higher Than The Sky”, piezas finales de otra buena noche de heavy metal, emborronada por un sonido que nunca alcanzó las cotas óptimas a las que estamos tan (mal)acostumbrados. Y sin más nos fuimos a casa que había que coger fuerzas para la que se nos venía encima la jornada siguiente. Pero esa es otra historia que será contada a a su debido tiempo.

Como siempre, no queríamos cerrar esta crónica, más de urgencia que nunca, sin mandar saludos a Sara Suárez (Noche De Lobos), Sergio Blanco y Jorge López Novales, así como a la pandilla de habituales que acostumbran a no fallar nunca. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Burnt To Death «Doomed By Reality» (Autoproducción 2023)

Debut en formato corto para el trío asturiano de blackened death metal Burnt To Death, en el que encontramos a Zesatti en baterías, Kotard al bajo y coros y Solarfall en guitarra y voces. Grabado por Iván Ferro del Kollapse Stvdio, mezclado y masterizado en Satanic Audio por Haldor Grunberg (Behemoth, Dominance, Azarath, Vulture Lord…) y adornado por Chris Kiesling del Misanthropic Art (Deicide, Asphyx, Urn, Cloak, The Spirit…), “Doomed By Reality” vio la luz el pasado veinte de septiembre.

Desde luego que las guitarras que dan la bienvenida en “The Real Horror (Begins)” tienen mucho del sabor añejo del black más primario y elemental. Es toda vez acuden las primeras estrofas que el trío se zambulle en un curioso juego tonal donde la batería de Zesatti casi parece un muestrario de todas sus habilidades. Entre medias encuentro buenos riffs de guitarra, así como una ganancia en lo que a intensidad se refiere que otorgará una fuerza inusitada a su tronco central. La tensa calma que dibuja el epílogo viene a confirmar el buen sonido de todo el conjunto, con un bajo presente y bien empastado.

Dust” sorprende con esos aires casi marciales que irrumpen tras el prólogo. Muy marcados por la firme línea de batería, con Solarfall en voces lindantes con el black más primario. Buen solo el que acomodan en su tronco central, apoyado sobre una serie de riffs que me llevan a pensar en bandas como Possessed, primeros Death, Necrophagia… Tan directa como clásica, con el trío demostrando que sabe cómo conjugar distintas escuelas sin perder cohesión ni intensidad.

Just A Carcass” parece en principio un traje a medida de las pautas más death del trío. Incesante el martilleo, de nuevo casi marcial, en el que se desarrollan las primeras estrofas. Es toda vez el corte se dirige hacia su tronco central que éste acoge riffs y pulsos más próximos a un black del todo canónico para una de las ofertas más lúcidas y mejor rematadas del Ep. De nuevo un bajo muy marcado ocupa un epílogo entregado en cuerpo y alma a esa pulsión más pesada que alimentó al prólogo. Quizá mi favorita de las seis.

Unleashed”, llevada al terreno del videoclip por el bueno de Titi Muñoz, transige hacia posiciones más oscuras. También más disonantes, véanse las curiosas líneas de bajo que dibuja Kotard a través de las estrofas más apaciguadas. La banda no obvia aquí su el caos controlado con el que suelen alimentar sus composiciones. En especial y como digo a la hora de fundir una diversidad en cuanto a géneros que no obstante jamás hace mella en unos trazos sólidos y bien definidos. Estupenda.

Germinating The Seed Of Doubt”, donde el trío cuenta con la inestimable colaboración de Alicia, a la sazón frontwoman de los extremos lucenses Barbarian Prophecies, redirige hacia una mayor intensidad, extrae el debido jugo de su agreste dupla vocal y termina por acoger, camino del tronco central, un deje más atmosférico y frío, con Alicia haciéndose fuerte tras el micro. La encarnación más black de la banda irrumpe aquí con toda la fuerza. Magnificándose sobre unos riffs de marcado y orgulloso clasicismo. Un corte que bien merecía algo más que esos poco más de dos minutos y medio que marca en el reloj.

En términos puramente estructurales, “Deepest Sea Of Nightmares” puede ser el que más llame mi atención de los seis. También porque Solarfall opta aquí por una gama de riffs, también de solos, un tanto más inusuales, y desde luego distantes a muchos de los grandes leimotivs del Ep. De resultas de ello surge un corte que, sin obviar velocidades de infarto ni trazos más pesados y rocosos, sitúa las miras del trío mucho más allá de lo que otros cortes hacían intuir.

Qué difícil es hacerse sitio y destacar en una escena cada vez más poblada por bandas de todo signo y condición. La apuesta de estos Burnt To Death no podría resultar más clásica en sus propósitos, esa confrontación directa entre black raudo y death intenso que, a ratos, llega a dar buenos frutos. Hay por ahí alguna oferta algo más distraída y riffs con cierto aroma a déjà vu, pero el resultado global dista mucho de ser catastrófico. Máxime teniendo en cuenta la juventud del proyecto. “Doomed By Reality” resulta finalmente una buena primera piedra sobre la que comenzar a edificar su trayectoria. Permaneceremos ojo avizor.

Texto: David Naves