Agenda: Medina Azahara en León

Con la alegría de ver superados los problemas de salud de Manuel Martínez, Medina Azahara retomaba la actividad en directo el pasado 1 de noviembre en Murcia. La gira de despedida «Todo Tiene Su Fin» continúa y Heavy Metal Brigade no se la va a perder. La cita con los granadinos tendrá lugar el viernes 12 de diciembre en el Palacio de Exposiciones de León y contará con la formación melódica local Be For You como invitados.

Con 24 discos de estudio a sus espaldas, giras internacionales y una influencia clave en la consolidación del «rock andaluz», Medina Azahara son inequívocamente leyenda y se despiden de los escenarios con un espectáculo cargado de emoción, memoria y gratitud hacia un público fiel.

Entrada anticipada online disponible a través del siguiente enlace:
https://www.ctickets.es/eventos/artisticket/8162-entradas-medina-azahara-en-leon

Taranus regresa «Ente Llobos»

Nueve años después de su última obra de estudio el combo gijonés de folk metal Taranus rompe su silencio con la publicación del EP «Ente Llobos«.

01 Bruxa
02 Ánxel
03 Llobu
04 Ánima
05 La Lleenda’l Nordés

La formación compuesta por Susana Gudín (voz), Fran Álvarez (flauta, gaita y y whistle) Diego Martino (bajo), Xesús Nel García (guitarra), Marco Álvarez (batería) y Antonio Carballo (guitarra) ha gestado cuatro nuevos temas más la regrabación de «Ánima» en Estudios Dynamita con Dani G. a los mandos. La grabación cuenta con la colaboración del joven gaitero Rodrigo Carballo en la canción «La Lleenda’l Nordés«. El lanzamiento refleja la evolución de la banda hacía un sonido más metálico sin dejar de lado sus raíces y esencia folk.

Crónica: Vandenberg «My Whitesnake Years» (Gijón 31/10/2025)

La serpiente blanca dio un mordisco de nostalgia con la venida del neerlandés Adrian Vandenberg. Enfrascado en la gira “My Whitesnake Years”, el espigado guitarra neerlandés se rodeó de Joey Marin De Boer (batería), Sem Christoffel (bajo), Len Van De Laak (teclas) y, por supuesto, Mats Levén para sumergir a un buen número de parroquianos en un baño repleto de añoranza.

Una puesta en escena de lo más diáfana recibió a la banda pasadas las nueve y media de la noche. Y, con todo dispuesto, arremeten con “Bad Boys” en la que ya vemos a un pletórico Mats Levén. El ex Yngwie Malmsteen, sesenta y un años le contemplan, no dejó de saltar y moverse en todo momento. ¿Lo mejor? Que fuera capaz de hacerlo sin apenas desfallecer en cuanto a voz se refiere. Entre el propio Vandenberg y el teclista Len Van De Laak traman un estupendo primer duelo solista y todo parece ir sobre ruedas. Ese arranque tan directo vino a contrastar con el toque mucho más vacilón de “Slide It In”, con el rubio guitarrista dejando buenos coros, Levén buscando los límites del escenario y Joey Marin De Boer vaciándose a placer tras el kit de batería. Estupenda dupla inicial para un arranque, cuanto menos, prometedor.

Pero es que luego siguen con “Fool For Your Loving” y la sala poco menos que se viene abajo. Como Levén, que recibe el corte acuclillado sobre las tablas de la Acapulco. Su registro puede resultar algo más rocoso que aquél al que replicaba, el inequívocamente sensual David Coverdale. Pero su esfuerzo y su gran estado de forma, ejemplificados en el grito final que dio aquí, despejaron cualquier duda aparente. Comentaron luego que venían directos de Amsterdan y que, en el trajín, alguien extravió parte de su equipaje. Poco importó. Porque la gente se subió al carro aún cuando lo que sucedió fue un corte del propio Vandenberg, una muy aplaudida “Your Love Is In Vain”.

Claro que una cosa es cosechar aplausos y otra muy distinta que la sala al unísono coree aquello de “Love Ain’t No Stranger”. Me pareció que el sonido, aún en primeras filas, era más que óptimo, si bien en algún momento costaba oír con claridad según qué riffs del guitarrista de La Haya. Fue aquí que llegó el momento de poner algo de calma. La banda dedicó la siguiente a un fan de entre el público, tocayo de servidor si mis notas no me engañan, y que resultó no otra que “Is This Love”. Levén atemperó su registro, Vandenberg trazó uno de sus solos con más feeling y, por ahí, la banda cogió algo de resuello. Hubo vítores primero, y mucho movimiento después mientras la banda despejaba toda incógnita con “Give Me All Your Love”, del superventas (y me quedo corto) “1987”. Tremenda la fuerza con la que, una vez más, Joey Marin De Boer azotó su kit de batería aquí. Len Van De Laak volvió a dar la talla tras las teclas y Vandenberg, tras arrojar la púa al público, enfrentó el solo sin más ayuda que sus dedos. Clase para dar y regalar.

Joey Marin De Boer se quedaría entonces en solitario sobre el escenario, procurándose algo de protagonismo con un más que correcto solo de batería y ofreciendo una bien merecida pausa a los ya veteranos (visto lo visto, solo en el carnet de identidad) Vandenberg y Levén. El vocalista de Mölndal pareció aprovechar bien el pequeño resuello, pues en “Judgement Day”, con la banda desarrollando esa vena tan Zeppelin, tan “Kashmir”, ofreció uno de sus desempeños más brillantes de toda la noche. Teclista y guitarra se quedarían entonces a solas. Y tras el juego entre ambos, dieron paso a una inolvidable rendición del “Crying In The Rain”. Colosal solo de Vandenberg, calzándose los zapatos del tristemente desaparecido John Sykes. Se cumplía la hora de concierto cuando llegó el turno de otra que no podía faltar: “Here I Go Again”. Ni que decir tiene que el público de la Acapulco no quiso defraudar a la banda que tenía enfrente y se dejó la garganta en consecuencia. Un gran final…

… salvo porque, claro, restaban los inevitables bises. Estos dan inicio con Vandenberg y Levén, éste último sentado en la tarima de la batería, para entre los dos enfrentar “Sailing Ships” de aquél “Slip Of The Tongue” de 1989. Alianza sueco – neerlandesa para mantener vivo el legado de una de las mayores leyendas del hard británico. O para volver sobre la carrera del propio guitarrista y traer al presente “Burning Heart”. Cuestionable la doble ración de baladas a estas alturas del set, pensarán algunos. Y puede que tuvieran razón. Pero cuando cierran con “Still Of The Night”, con una sala entregada como pocas veces habrá visto y oído éste que escribe, hasta los menos duchos en Whitesnake como servidor no pueden hacer otra cosa que aplaudir a los chicos por el bocado de nostalgia que nos ofrecieron.

“Las miticadas siempre triunfan” era una coletilla que se repetía insistentemente el pasado viernes. Y es que el legado de Whitesnake sigue (y seguirá) teniendo mucho tirón en la vieja Asturias. Después de todo, si fueron capaces de convencer a un profano como servidor, qué tan bien lo pasarían los verdaderos amantes del ya inmortal legado de David Coverdale. Una noche para el recuerdo. Y van…

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Burnt To Death «Black Dragon» (Autoproducción 2025)

Nuevo Ep para el trío extremo asturiano Burnt To Death: Javi Pity (Legacy Of Brutality) en baterías, Kai al bajo y Solarfall en guitarra y voces. Cinco temas en total grabados, mezclados y finalmente masterizados en Kollapse Studio por Iván Ferro y adornados por el arte de Ikosidio. La banda cuenta además con las colaboraciones de Richard Shaw (ex Cradle Of Filth) y David G. Álvarez “Davish” (Angelus Apatrida).

Confined” pronto busca establecer el tono imperante dentro del Ep. Un inicio arrastrado y crudo, que rápido dará paso al black / death orgánico y nervioso del trío. Pienso en los Morbid Angel más musculosos durante ese prólogo. Luego la banda transfiere toda su rabia y fiereza a través de una llamativa labor de Pity tras los parches. Me agradan esos riffs que adornan las estrofas, ese mayor brillo que portan. Para el epílogo, y sobre un avanzar de nuevo rocoso, casi monolítico, irrumpe un buen solo de guitarra. Marca de la casa Solarfall, donde creo oír ecos de los mejores Slayer, sin olvidar el deje más melódico que muestra al cierre.

The Devil’s Blood” es de inicio la cara más abiertamente black de los asturianos. Belphegor podría ser uno de los nombres que acuden a mi subconsciente. Javi Pity trota como si en el empeño le fuera la vida, tanto con los blast beats primero, como con el doble bombo después y esas partes más acompasadas que siguen. Vibraciones altas para un corte directo, muy funcional, roto por esas islas de metal arrastrado y rocoso. Un trazo bien construido y mejor ejecutado. Es cierto que algunos riffs en las partes más a medio gas me pueden resultar algo recurrentes. En cualquier caso Solarfall dispone un solo falto de cualquier tipo de complejos y Burnt To Death construyen otro corte cuanto menos llamativo.

Inhuman”, con el Plague Of Angels y ex Cradle of Filth Richard Shaw a bordo, es otra buena andanada de metal hiriente y descosido. La banda en pulsos muy altos, con una base rítmica de Pity y Kai propulsando un trazo directo y sin muchas florituras. Me engancha ese riff de las estrofas, también el cariz más abiertamente black que la composición adquiere después, así como ese solo del mencionado Shaw que atraviesa el corazón mismo de esta tercera entrega. Toda vez sucede éste, “Inhuman” muta para transitar por un metal más tendido, siempre bajo esa característica voz de Solarfall. Quizá eche en falta una mayor presencia del bajo en este cierre más apaciguado (es un decir) pero en cualquier caso, un corte ágil a la hora de navegar entre dos aguas.

En “Against YouBurnt To Death ofrecen un corte más juguetón, atreviéndose a colisionar tanto voces como ritmos para la que me resulta la composición más llamativa de las cinco. La más en cierto modo caótica, donde el Angelus Apatrida Davish deja un solo auténtica marca registrada del albaceteño. Tras el solo de mi tocayo irrumpe un metal de nuevo frontal y monolítico, y el eventual cuarteto abrocha ese trazo menos obvio y más atrevido de esta cuarta entrega.

Para el cierre queda “Black Dragon”, tema más extenso del Ep, y donde los asturianos parecen haber echado el resto. Hay un gran trabajo riffero ya en el mismo prólogo. Después sucede un violento cambio de ritmo e irrumpen los BTD más feroces y despiadados. Un black que tiende a recordarme a la escuela nórdica, con Solarfall ejecutando unas voces que no me podrían recordar más a ciertos álbumes de los noruegos Mayhem, firmemente apoyado por el conciso avanzar de Pity tras baterías. La composición juega entonces a hibridar ese black tan reconocible con momentos más cercanos al death metal más clásico. Es justo ahí donde cabe un más que correcto solo de guitarra, antes de que encaremos un largo cierre que sorprenderá por el toque más pesado y a la vez grandilocuente que propone. Y que me agrada de tanto en cuanto está conseguido de una manera puramente orgánica, sin trucos de salón, directo a las mismas tripas. Estupendo epílogo.

Porque si una cosa tienen estos Burnt To Death es la cualidad tan pura y real que emerge de su metal extremo. En unos tiempos en que nadie parece escapar de adornos y triquiñuelas diversas, el trío propone un viaje a las mismas esencias del género para extraer de él cinco cortes brutales por sinceros. Sus influencias, que las hay y se filtran a lo largo de todo el Ep, pienso que están dispuestas con inteligencia sobre las canciones. Algo a lo que ayuda, como digo, esa cualidad a veces tan híbrida de sus composiciones. Metal extremo sin ningún tipo de excusas ni complejos.

Texto: David Naves

Vandenberg en Gijón: Horarios y Setlist

El paso por nuestros escenarios del guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg (WhitesnakeManic Eden, VandenbergVandenberg’s Moonkings) arrancará el próximo viernes 31 de octubre en Asturias.

Apertura de puertas: 20:30 horas
Concierto: 21:30 horas

Inmerso en la gira «My Whitesnake Years» ofrecerá una serie de conciertos basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería, Sem Christoffel al bajo y Len Van De Laak a los teclados. Ofrecerá un show en el que además tendrá cabida la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del 2023 y temas de su extenso ciclo como solista. Atentiéndonos a sus últimas representaciones en vivo el repertorio no diferirá de la selección siguiente:

Hit The Ground Running (Vandenberg 2024)
Slide It In (Whitesnake 1984)
Fool For Your Loving (Whitesnake 1980)
Your Love Is In Vain (Vandenberg 1982)
Love Ain’t No Stranger (Whitesnake 1984)
Give Me All Your Love (Whitesnake 1987)
Sailing Ships (Whitesnake 1989)
Judgement Day (Whitesnake 1989)
Bad Boys (Whitesnake 1987)
Wait (Vandenberg 1982)
Crying In The Rain (Whitesnake 1982)
Here I Go Again (Whitesnake 1980)
Burning Heart (Vandenberg 1982)
Still Of The Night (Whitesnake 1987)

Entrada anticipada online 30€ a través del siguiente enlace:
https://mutick.com/e/entradas-adrian-vandenberg-gijon

Lion Rock Fest 2025: Actividades Complementarias

Apenas 10 días para la tercera edición del Lion Rock Fest es momento de repasar las actividades complementarias que tendrán lugar los días 7 y 8 de noviembre el León.

La programación arrancará el viernes 1 de noviembre tendrán lugar en el Espacio Vías a partir de las 21 horas con los conciertos de Jolly Joker y los salmantinos 1945. La velada tendrá como colofón con la sesión de Jason Cenador en Studio 54 a partir de la medianoche.

La jornada del sábado 9 de noviembre arrancará con el concierto de los madrileños Wildhärd a las 13:30 horas en la Sala Babylon. El punto final a la tercera entrega del festival la pondrá la habitual sesión de Rafa Basa a partir de las 2 de la madrugada en el Black Bourbon. Todas las actividades son de acceso libre hasta completar aforo.

Por su parte BE FOR YOUSTEELHEARTSHIRAZ LANECHEZ KANEREMEDYPRETTY MAIDS y CARE OF NIGHT serán los protagonistas en los dos escenarios principales ubicados en el Palacio de Congresos y Exposiciones de León con la misión de seguir aumentando el poder de convocatoria y el prestigio adquirido año a año. 

Entrada anticipada online disponible a través de www.lionrockfest.com

Reseña: Reveal «The Age Of Knowledge» (FC Metal 2025)

Nuevo esfuerzo discográfico para la buena gente de Reveal, en esta ocasión en formato Ep y bajo el título “The Age Of Knowledge”. Ellos son el fundador, principal compositor, productor y guitarrista Tino Hevia, el vocalista de origen sueco Rob Lundgren, David Figueiras también en guitarras, Helena Pinto a las teclas, Jorge Ruiz al bajo y finalmente Dani Cabal en baterías.

Directa al grano y sin complicaciones, la pequeña “Am I The Evil” confiere un heavy / power metal sencillo y de fácil digestión. Con un notable trabajo de Lundgren en voces y unas buenas guitarras dobladas engarzando las distintas estrofas. La mezcla acierta a equilibrar cada elemento, si bien no es menos cierto que la voz del estocolmés gana un protagonismo algo excesivo en ciertos momentos. Que el corte apenas alcance los tres minutos de duración revierte, finalmente, en unos solos un tanto contenidos. Por ahí quedan no obstante buenos acentos de Cabal antes del citado solo o buenos detalles de Pinto a los teclados. También una serie de riffs más serviciales que brillantes.

Heaven And Hell” vuelve a descargar todo su brillo en las melodías, tanto de guitarra como de teclas, amén de en la siempre equilibrada y elegante voz de Lundgren. Siendo como es el corte más extenso de este Ep, uno realmente siente que la composición respira en todo momento. Que nada está puesto ni al azar ni restringido a los dictados del reloj. Me gusta el tratamiento de las estrofas, primero desnudas, luego recargadas, y el trabajo en cuanto a voces que encaminan hacia estribillos. Puede ser, y de hecho lo es, power metal del de siempre, pero no deja éste de ser uno de esos temas que van ganando peso con el paso de las escuchas y donde la banda se atreve, incluso, con un pequeño breakdown. El solo, ahora sí, respira como no lo hizo el de “Am I The Evil” y esta segunda entrega, en general, dibuja la sensación de que esta es la mejor cara del combo.

Amén de por las llamativas ambientaciones que la atraviesan, “It’s My Time” agrada por cómo la banda se atreve a un mayor juego con los ritmos y las texturas aquí. Una composición que funde la cara más power de Reveal con la más sinfónica, construyendo así un corte que funciona en buena medida gracias a esos contrapuntos, adquiriendo una personalidad muy marcada en el proceso. En una emtrega de esta duración, sorprende el alargado solo que entregan. Es vistoso por sí mismo, pero también por los distintos ritmos sobre los que se apoya. Y sí, puede que su final resulte un poco abrupto. Un corte que capta mi atención en cualquier caso.

Living With The Pain” son unos Reveal más potentes ahora. Cabal marca el ritmo, Lundgren oscurece su registro y la banda suena, de pronto, más voluminosa y contundente. Un testimonio claro de las diversas encarnaciones que manejan, aún cuando lo suyo no deja de ser power metal del de toda la vida. Es una composición de mayor pegada, pero que dispone cierto gancho, con el vocalista nórdico dejando alguna de las voces más agudas que se le recuerdan, seguidas de una vibrante y atractiva sección solista. Tan poderosa como fugaz.

En esa misma onda de power vigoroso y directo, el tema título “The Age Of Knowledge” ofrece ahora los apoyos de teclado más llamativos de todo el Ep. Un corte que especialmente en estrofas y sin olvidarse del género al que pertenece, posee la personalidad suficiente como para disociarse del resto de composiciones. Es algo que resulta aún más evidente que si cabe toda vez uno oye los solos que porta esta última entrega. De nuevo muy firme Cabal tras baterías y un Lundgren más juguetón que nunca con sus líneas de voz. Siento que tiene gancho, que llega a buen término, y que finalmente remata con unos solos más que correctos. También que porta ideas que bien daban para una composición algo más ambiciosa.

Me agrada esta nueva oferta de Reveal, pero a ratos siento que unos desarrollos algo mayores bien podrían haber revertido en unas composiciones más redondas. ¿Me he malacostumbrado al trazo largo y el tema extenso? Puede ser. Pero más allá de consideraciones meramente subjetivas, existen buenos detalles a lo largo de los cinco cortes. Esforzadas líneas de voz, una batería que pasa por una buena serie de ritmos, dejando buenos detalles en el proceso, y unas guitarras que, aquí y allá, aciertan a solear con brío. Hay buenas ambientaciones, capaces por sí mismas de otorgarle una mayor personalidad a varios de los cortes. Y entre unas cosas y otras el resultado final, si bien no me entusiasma, capta mi atención lo suficiente como para seguir atento a futuras evoluciones por su parte.

Texto: David Naves

Crónica: Seronda Rock (Avilés 25/10/2025)

Con la primera edición del Seronda Rock se presentaba una ocasión que ni pintada para tomar el pulso a cuatro formaciones asturianas: Bestia Negra, Cuenta Pendiente, State Of Crime & Science y Sküld. La sala Paseo Malecón impondría sus rigores y Heavy Metal Brigade no perdería ripio de cara a esta crónica que hoy os traemos.

Una de las formaciones más activas de nuestro pequeño terruño, la buena gente de Bestia Negra, iban a ser los encargados de dar comienzo al sarao. O no, pues instantes antes se produce una pequeña presentación que ya pone a la gente en alerta. Con la formación inalterada desde nuestros últimos encuentros con ellos, la siempre eficaz “Winds Of War” supone un buen inicio para ellos.

Gil, indomable maestro de ceremonias de la banda, apareció esta vez con gorra en lugar de su habitual sombrero. Y la banda tuvo algún percance de sonido antes de su segundo corte. Rápido y siempre al quite, Nefta se desvivió durante toda la jornada, intentando que aquello sonase como es debido. José en rítmicas y Román en solista, dejan una buena labor en “The Harbinger”, con la gente iluminando con las linternas de sus móviles. Me preguntaba yo dónde habrá quedado aquello tan romántico de los mecheros.

Gil, abandonando ahora sí la gorra en lugar de su más habitual sombrero, nos indicó que entonces comenzaba la “segunda parte del bolo”. Y al alimón con la banda nos dejó una “Angel Of Death” en la que sonaron tan rocosos como de costumbre. Ese indeleble metal old school marca de la casa. Uno de mis riffs favoritos de su repertorio junto a la buena labor de Nacho y José en coros redondearon la descarga. “Gift From Gods” ahora también es un homenaje a Ozzy, por razones obvias, saca la cara más veloz de Carlos Reboredo tras baterías. En líneas generales estábamos viendo a una banda muy asentada y segura sobre el alto escenario de la sala.

Encarando ya la recta final, nos dejaron un tema nuevo, que planean salga “antes del siglo XXII” y en el que la banda no traiciona sus esencias. Gil agitó la bandera, Román se destapó con otro buen solo, tapping incluido, y como suele decirse, todo salió a pedir de Milhouse. El propio vocalista dedicaría “Fear” a su bendita madre, presente el pasado sábado en la Malecón, y finalmente dirían adiós mientras aseguraban que odiaban nuestras caras. Jugando con el público y sabiendo divertir y divertirse. Que nunca nos falten.

Cuenta Pendiente eran la banda a descubrir del cartel. Banda de nuevo cuño pero sonido añejo, amarrado al rock urbano, y sobre la que recaían unas cuántas incógnitas. Lo cierto es que se rodearon de buenos amigos. No eran pocas las camisetas que vimos entre el público, algo que no deja de ser un buen indicador. Manuel Crespo, voz de la formación, arrancaría el set entre el público. No es que llegase tarde, son las virtudes de los inalámbricos. Al alimón con su banda procura así un arranque en el que cabe una cierta nota de color.

Destacaba la bandera de la banda que colgaba del pie de micro. También esos ramalazos a unos primigenios Los Suaves que entregan en “Dime Mi Niña”, uno del par de temas que, a día de juntar estas letras, han estrenado en su perfil en Spotify. Los duendes del directo no quisieron ser menos con ellos y la banda tendría que afrontar algún que otro percance a lo largo del set. Hubo tiempo de unas presentaciones, muy sui géneris, por parte de Crespo. Sería el propio vocalista quien enseñaría a la gente uno de sus próximos estribillos. Y el público se animó con eso de “Te lo ordeno yo”. Desde luego, vista la reacción de la gente, y pese a los inconvenientes inherentes al directo, la banda parece haber caído de pie en su aún corta trayectoria.

Tu Cruz”, sobre la necesidad de repensar todo lo referente a nuestra salud mental, amplificó las fronteras de su sonido. Una banda que acertó a sonar más melancólica ahora, amén de mostrar unas buenas hechuras en lo compositivo con ese trazo más diverso. Más adelante caben cortes más tranquilos, por donde se colaba el espíritu del Robe Iniesta más amable. Precisamente, unas de las bandas que mejor supo hacer suyo el legado de Extremoduro, los navarros Marea, serían debidamente reverenciados sobre el escenario de la Malecón. “Trasegando”, de aquél “La Patera” de 1997. Ya es puntería, para un disco que tengo en mi colección de los chicos de Berriozar.

En la recta final caben recuerdos y dedicatorias a aquellos bares cuyos altavoces siempre escupían buen rock and roll, con la banda dejando su cara más punk y Crespo de nuevo entre la gente. También el asalto a Gil de Bestia Negra, quien se aupó a las tablas para un improvisado “Breaking The Law” (Judas Priest) y ese ataque a las malditas sectas (guiño a Los Simpsons incluido) con el que se despidieron. Nos agradaron. No vienen a reinventar el juego pero dan buenos pases al pie. Lo del sábado fue una pequeña muestra. Estamos atentos a todo lo que venga por su parte.

El de State Of Crime & Science, o S.O.C.S., no iba a ser solo un set más para el quinteto. Y es que la banda anunciaba hace escasas fechas en sus redes que éste sería el último show de Iván a bordo de su disciplina. El batería decía adiós a un fructífero transito en el seno de la agrupación gijonesa y Heavy Metal Brigade no quiso perderse una cita tan especial.

Todo arranca con “The Hole”, con la banda tan centrada como acostumbra, pero es cierto que con un sonido no tan redondo como en muchas de las citas previas con ellos. La sala, comentaba al comienzo, impone sus rigores. Con eso y con todo, a nadie se le escapa que Osana transita con firmeza por la exigente línea vocal de “Vortex”. Sería ella quien se encargaría de recordarnos el infausto paso de la banda por la última edición del Oviedo Rock (enlace para los más despistados), al tiempo que enviaba una (cariñosa) amenaza a Nefta. Anécdotas al margen, lo cierto es que en “SOCS” están más que seguros, con especial mención al buen solo que entrega aquí Marc Segond, arrinconado en una esquina del escenario y en un rol aparentemente discreto. Nada más lejos. Al enlazar con “Lost”, abrochan presente y pasado en un cumplido repaso a su incipiente trayectoria.

Al igual que de pronto un groove muy marcado atraviesa “Self-Delusion”, “Throught The Mirror” extrae lo mejor de Iván tras baterías. Juntando los buenos coros de Marc a la buena recepción que logran del público aquí, sigo pensando que esta es una de sus composiciones más redondas. La frontwoman de S.O.C.S. mencionaría entonces que aquél iba a ser la última noche de Iván con ellos. Y toda la vez el batería recibe unos bien merecidos aplausos, la propia Osana se destapa con una de sus mejores intervenciones de la noche en la más tendida y melancólica “Cursed Gift”. En “Last Days” de nuevo pensaba en que la sala no hacía total justicia al sonido de la banda. En cualquier caso, ellos tiran para adelante con su particular revisión del “Losing My Religion” de R.E.M. para después cerrar con “Should I?”, con Iván aporreando la caja como si, efectivamente, fuera la última vez. Un buen final. Comienza ahora la procelosa búsqueda de un sustituto a la altura. A tenor de lo visto en tantos bolos, no será empresa fácil.

De Puerto de Vega a Avilés. Sküld venían para poner un punto final de heavy metal a la antigua usanza. El quinteto, al que llevaba tiempo sin evaluar, llegó a la Malecón con las ganas intactas, presto a sonar tan orgánico como acostumbra. Y es que, introducción al margen, en su música no caben aditivos de ningún tipo. Metal directo y disfrutón para un distendido, afable incluso, fin de fiesta.

Roberto está dejando un buen solo en la inicial “Blood Eagle”. Y me gusta esa construcción tan alterna que muestran. Aunque no es menos cierto que la gente pareció conectar en mayor medida con “Lágrimas De Freya”. Hay un puente de una tranquilidad muy acusada aquí. Tal y como Bestia Negra al comienzo de la jornada, la suya es la cara más lúdica y juguetona del heavy metal, lo que desde luego no resta ni un ápice de interés (por mi parte) al respecto de su desempeño. Para gustos, ya se sabe. No faltaron los obligados agradecimientos. Y Sküld viraron entonces hacia “Odín”, de seguro uno de sus cortes más vibrantes. Buena turné solista aquí, por cierto.

Por lo general supieron ejercer como buen cierre de fiesta, sin olvidarse de tramar un setlist que llama la atención por su diversidad. Como muestra, el medio tiempo “Dear Son”, con otro buen solo de Robert y una Lorena al micro que era la de los mejores días. La propia frontwoman de Sküld bajaría a mezclarse con la gente y dar lo mejor de sí en “Huye”, el llamamiento de la banda a alejarse de, eso que ahora llaman, personas tóxicas. Llamamiento al que me sumo, no veáis qué paz. Fue Chinky Peláez quien cargó con el solo aquí. Para ir echando el cierre quedaban los agradecimientos por parte de Jose Carlos a Nefta, por su infatigable (inmensurable diría yo) labor durante toda la jornada. Y una versión del siempre dicharachero “Heaven Can Wait” de los Gamma Ray más amables o una Lorena que no dudó en bajar de nuevo y bailar con el público en “Long Distance Reader”.

Había sido el final para ellos. Un muy buen final, diría incluso, con Lorena forjando un gran set tras el micro y la banda sonando redonda y compacta. Pero el empeño de la gente quiso que hubiera una bola extra, en forma del original de Joan BaezDiamonds And Rust” a la Judas Priest, en la fecha que había sido (por el sábado) la del setenta y ocho cumpleaños del legendario Glenn Tipton. Un cierre que, la cabra tira al monte, agradecí como el fan insoportable de la banda británica que soy. Un gusto siempre encontrarse con esta gente.

Ardía hasta el chasis un coche a la altura de Lugones cuando nos dirigíamos al Seronda Rock y sin embargo no fue eso lo más cálido que verían nuestros ojos en la jornada del sábado al domingo. Calor, de verdad, el que dan citas como esta, rodeadas por el más sano de los compañerismos, en las que te reencuentras con buenos amigos, tanto músicos como fans, y olvidas algún mal que otro con un poco de rock and roll. Por ello agradecer a todos quienes lo hicieron posible, iniciativas como esta nunca están de más, saludar a las buenas gentes con las que departimos en un momento u otro de la velada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz