El departamento de Innovación de la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón impulsaba allá por el mes de octubre del pasado año el proyecto Xixón Fem Music con el objetivo de visibilizar la brecha de género existente en el ámbito de la música a nivel local.
Tras la creación de un semillero de bandas enfocado en la formación de nuevos grupos constituidos en exclusiva por mujeres, la experiencia piloto llega a su fin con la actuación de las 3 bandas resultantes. Cubo De Kubrick a las que pudimos ver sus evoluciones en el pasado Perversiones que contaron con la tutorización de Sil Fernández (Darna, Silvidos y Gemidos, Delagua), Incidencias con la de la teclista Cristina Montull (Petit Pop, Pauline En La Playa, Girls To The Front) y Six On con Mar Álvarez (Pauline En La Playa, Las Malvinas y Undershakers).
El concierto clausura de esta primera edición tendrá lugar el viernes 27 de junio en el CMI Pumarín Gijón Sur a partir de las 18 horas y contará además con la participación de Las Tichers, formación creada para la ocasión compuesta por las tutoras más la batería galardonada con el Premio Amas en el año 2023 Eva D. Toca (Senogul, Astral Vision, Norte y Soul). Para el último trimestre del año está prevista la convocatoria de la segunda edición del semillero.
El combo black/death Sound Of Silence nos presenta «A New Level Of Suffering» como primer adelanto de su próxima obra de estudio.
Grabada, mezclada y masterizada por Nefta Vázquez en Breakdown Studios la canción anticipa su próximo disco «A New Level Of Suffering» Chapter II» que verá la luz a finales de 2025 como continuación directa de su anterior EP «Primvs Capite«. Con esta composición la formación asturiana da un giro a su propuesta musical al abrazar por primera vez el inglés para el apartado letrístico.
“Espectres” supone el quinto trabajo en la trayectoria de los doomies baleares Helevorn, la banda que forman Pedro S. Bonnín (piano, teclados), J.M. Rubio (bajo), Álex Correa y Sandro Vizcaíno (guitarras) y Josep Brunet (voz). Con Sebastià Barceló como batería de sesión, el álbum fue producido, grabado y mezclado en los mallorquines Psychosomatic Studios por Miquel Àngel Riutort “Mega” (Golgotha, Perpetual Night, Æolian, Angelus Apatrida) y posteriormente masterizado por Jens Bogren (Aathma, Amorphis, Swallow the Sun, Septicflesh, Enslaved…).
El disco cuenta además con las colaboraciones de Thomas A.G. Jensen (Saturnus), Inés González, Biel Gayà (Trallery) y Jovan Milosevski. Con foto de Tuco Martin y artwork de Irene Serrano Espejo, el disco vio la luz en septiembre del pasado 2024 vía Meuse Music Records.
La entrada al álbum que entrega el prólogo de “Inherit The Stars” no podría haber resultado más elegante. Piano sobre un fino colchón de teclados que acabará transigiendo frente a la pegada de las primeras guitarras. Helevorn entregan buenas melodías previas a la entrada de un registro, el de Josep Brunet, que a ratos recuerda a los mejores del género. Roto pero discernible. Melancólico y triste pero aún en pie. El corte avanza fusionando esas estrofas más rotas con voces más limpias y acomodadas. Les funciona a los baleares este doble juego. La mezcla equilibra y refuerza sus intenciones. Cada línea tiene una presencia justa en la misma. Y cobra especial relevancia durante un tronco central de cariz más grandilocuente. De una tensión más acentuada y profunda. Ahí donde emerge un tan tranquilo como efectivo solo de guitarra. Muy a tono con el resto de la composición. Uno de los cortes más equilibrados de este nuevo trabajo y con razón la carta de presentación del mismo:
A lomos de un riff ciertamente desafiante, “The Defiant God” da un pequeño giro al álbum al ofrecer ahora a unos Helevorn más rotos y descarnados. Las buenas voces de Brunet vienen ahora apoyadas por unas cuidadas melodías de guitarra. Lo quebradizo de sus estrofas contrastará con la mayor luminosidad de sus estribillos. La banda se mantiene firme igualmente camino de un tronco central eminentemente atmosférico. Un pequeño remanso de paz donde vuelven a dejarse notar las teclas de Bonnín, anticipando una voz narrada que me recuerda sobremanera a bandas como Mourning Beloveth. No la que más me sorprenda por escritura de las ocho. Por contra, una de las que más gancho arrastra en su transitar tembloroso y oscuro.
“Signals” ofrece ahora la cara más vivaracha de los baleares. Un doom que, de primeras, siempre me recuerda al clásico corte no tan agrio que Saturnus acostumbran a incluir en sus álbumes. “A Father’s Providence” podría ser una buena rima. Helevorn proponen así un pequeño asidero en forma de un prólogo de ritmos vivos que habrá de contrastar con la habitual melancolía que se adueñará de la composición más adelante. Destaca aquí la fina línea de batería del Trallery Sebastià Barceló soldando a la perfección ambos registros. Me agrada la forma en que todo va transitando desde esos tonos más ligeros a los más descarnados y espesos, con la banda regresando después a esa cierta ligereza que alimentaba el prólogo. Por ahí uno de los cortes más ágiles de todo el largo, rematado por el estupendo solo de Biel Gayà que antecede al epílogo.
“When Nothing Shudders” viene para confirmarse como la gran balada del álbum. Quizá como la gran balada de Helevorn. Brunet pone su registro más prístino al servicio de un prólogo elegante, por momentos casi distinguido, y la banda va tramando un juego de intensidades en el que parece realmente cómoda. Ayuda una vez más la equilibrada mezcla que ofrecen las canciones. También los cuidados arreglos. De especial gusto me resultan los que acompañan a la segunda estrofa. Delicada sin siquiera rozar lo ñoño, transita hacia un tronco central de inusitada fuerza, sin por ello abandonar los (a veces) férreos márgenes del género. Fantástica, siente uno en todo momento el cariño con que la banda ha trazado una canción que excede en gran medida las expectativas que me generó una primera escucha (algo distraída) de este “Espectres”.
“Unbreakable Silence”, corte más ambicioso del álbum, al menos en cuanto a duración se refiere, arranca de nuevo desde el piano. Deja ahí un cierto aire a los italianos Novembre. También quizá a unos Anathema de discos como “A Fine Day To Exit” o incluso “A Natural Disaster”. Extenso prólogo de guitarras graves y casi monocordes. Brunet en su encarnación más liviana declama con no poca clase estas primeras estrofas. Es un trazo de pulsos lentos, la banda se ha tomado sus buenas pausas aquí, lo que viene a amplificar el impacto de alguna de las voces más rotas de todo “Espectres”. A ellas se contraponen las teclas de Bonnín, solidarias a unos arreglos entre lo elegante y lo onírico. El largo epílogo, que desata a los Helevorn más rotundos, es sensacional en toda la extensión de la palabra. Si el doom death es ante todo sentimiento, desde luego que los mallorquines salen victoriosos aquí. Por trazo, arreglos, ejecución y feeling.
“L’endemà”, con Inés González colaborando en voces, abraza ahora el catalán mientras ofrece un riff que, de primeras, puede parecer algo fuera de lugar en un disco como este. No importa porque Helevorn aprovechan para volver a aquél doom intenso de comienzos del álbum, Inés brilla y de qué forma al micro y su propuesta se magnifica camino de un tronco central entre lo desgarrado y lo ostentoso. Y aunque siento que el pequeño y remansado puente que antecede al epílogo bien merecía algo más de espacio y desarrollo, al final un corte de fuerte personalidad dentro del tracklist y que da un poco la medida de la banda que podrían ser con el doble juego vocal siempre a bordo.
Por ahí tal vez que “The Lost Futures” entregue ahora a unos Helevorn más reconocibles. No es que a esta penúltima entrega le falten argumentos pero acusa, aunque sea a ratos, una cierta repetición de patrones. Nace desde las tímidas guitarras de su prólogo, transita por estrofas realmente rotas y culmina en un tronco central que abrocha aquellos acordes del comienzo y nos conduce a un más que curioso cierre. Nada que me aburra aquí, tampoco que me sorprenda. En cierto modo uno de los cortes más regulares (o menos excepcionales) de este nuevo trabajo.
“Children Of The Sunrise”, con todo un Thomas A.G. Jensen de Saturnus como invitado de excepción, ofrece el prólogo más tendido de todo el álbum. Un remanso de paz y melancolía donde lo cristalino de las voces acompaña a unos arreglos tímidos y muy bien medidos. Son los Helevorn más sinfónicos, abrazando una desnudez que sorprende y acongoja. Jovan Milosevski pone la guitarra clásica, también la luz, a un tema que parece abrazar sin medida la desesperanza. Cuando Jensen descompone una vez más su garganta y Helevorn irrumpe al unísono, todo cuaja para ofrecer la mejor cara de los baleares. Puede que ese epílogo pidiera un desarrollo algo más ambicioso, pero con eso y con todo un fantástico broche a este gran “Espectres”.
A los habituales de bandas como Evadne, October Tide, Daylight Dies o los propios Saturnus pocas cosas habrá dentro de este “Espectres” que les vayan a pillar de nuevas. Si acaso ciertos momentos de “L’endemà”. Lo que no quita para que estemos ante un álbum de doom death metal que tiene poco o nada que envidiarle a cualquier otro de cuantos han visto la luz a lo largo del año. A ratos grandiosos, Helevorn son más que conscientes del terreno que pisan, obrando en favor de unas canciones, inspiradas según la nota de prensa por el libro “Ghosts Of My Life” del escritor, filósofo, profesor y crítico Mark Fisher, que lo tienen todo para satisfacer a los fans más exigentes de las bandas antes nombradas. Grandes composiciones, una estupenda producción y la percepción de que sin duda cotizó alto en los habituales tops del pasado 2024.
La 11ª edición del Z!Live Rock Fest ya tiene fechas confirmadas e inicia la preventa de abonos. Del 11 al 13 de junio de 2026 Zamora volverá a ser el epicentro del metal en España.
La primera emisión de abonos limitada a 2.000 unidades arranca hoy a 90€ + gastos a través de la página web del festival, a partir del 24 de junio pasará a 120€ + gastos. Para facilitar el acceso se habilitará la opción de pago aplazado en 3 meses para compras por PayPal. https://zliverock.com/entradas/
Los amantes del hard rock están de enhorabuena. Nace un nuevo festival orientado al sonido, Rock The Sun tendrá su base en Barcelona los días 19 y 20 de septiembre en la icónica Carpa de Poble Espanyol.
Las primeras bandas confirmadas son Nestor, la banda del momento dentro del de rock melódico. Los británicos Raven, icónicos paladines de la NWOBHM. Robin McAuley, voz de Michael Schenker Group, Survivor, Grand Prix o Black Swan y The Night Flight Orchestra. Liderados por Björn Strid (Soilwork) regresan a nuestros escenarios con su característica apuesta sonora que aúna hard rock y AOR.
El sueño de una noche de verano que por poco no acaba en pesadilla. Buen chaparrón el que empapó a Mieres la tarde del pasado viernes. El equipo de Heavy Metal Brigade se encontraba allí y suerte que encontramos resguardo. También que aquello no fuera más que una pasajera tormenta de verano. Un entorno tan indicado como el pozo Barredo acogía las descargas de Me Fritos And the Gimme Cheetos, Blast Open y Soziedad Alkoholika y tocaba enfrentar a los elementos.
Pero como digo y, por suerte, la lluvia (o mejor dicho, la falta de ella) permitió que el evento se desarrollara con total normalidad. Los siempre divertidos Me Fritos And The Gimme Cheetos, qué raro se me hace ver a esta gente a plena luz del día, serían los encargados de romper el hielo. Su alegre punk de versiones imposibles cayó de pie en la localidad minera. Mucha gente joven que bailó y se divirtió con un ramillete de fugaces covers a puro skate punk.
Y es que desde que disparan el “Ecuador” de Sash! y se arrancan luego con el “Yo Quiero Bailar” de Sonia y Selena, todo apunta al baile y el goce. Si además el sonido acompaña, qué mejor para ir entrando en calor. Los más estrictos, que los habrá, achacarán la falta absoluta de seriedad. Sea como fuere, ya digo que la gente lo pasó en grande ya desde los primeros compases. La ristra de temas es casi inabordable. “Johnny Techno Ska” de Paco Pil, “Se Me Enamora El Alma” de Isabel Pantoja, “Tenía Tanto Que Darte” de Nena Daconte, nadie escapa a la lupa escrutadora de los Cheetos.
Tiby, voz del cuarteto, no perdería ocasión de bajar a reunirse con los suyos. Ofreció su inalámbrico a la audiencia y siguió con el torrente de revisiones: “¡Chas! Y Aparezco A Tu Lado” de Álex & Christina, “Un Beso y Una Flor” de Nino Bravo o “Duro De Pelar”, de Rebeca. Tras esta tuvo tiempo de mandar los debidos agradecimientos y encauzar un tramo final que les confirmó como el combo alegre y dicharachero que son. Un apacible y divertido arranque de fiesta después de habernos temido lo peor.
Blast Open, a nadie se le escapa, son un animal bien diferente. Paladines del thrash metal más lacerante, tendrían en Mieres una buena reválida a la gira que les llevó a compartir tablas con las leyendas Vio-lence por media España. Los rescoldos de aquél tour les trajeron a la cuenca del Caudal para alegría de un buen puñado de fans.
El pozo Barredo recibía al cuarteto con formación inalterada desde nuestro anterior encuentro con ellos: Andrés Álvarez en guitarras, Nefta Vázquez en guitarra y voz, Marco Álvarez en baterías y Ton Jerez al bajo. Y desde que cercenan “Riding On A Dead Horse” queda claro que la banda se encuentra en un buen momento. Puede que el sonido no fuera del todo redondo. Iba y venía como sujeto a merced del viento. “Fallen Angel” extrae después a los B.O. más marciales. Y aunque el sonido se aclaró en parte, me quedó la sensación de que nunca llegó a ser redondo del todo (si bien cambiaba según cual fuera tu ubicación frente al escenario). Y da igual porque los rayos y truenos que nos asolaron a media tarde fueron un juego de niños al lado de la furia que entregan en “Invisible Lines”, corte que integrará su próximo álbum de estudio.
Vuela Marco tras los parches en “Pool Of Blood”, que se cuenta entre los cortes más violentos de aquél álbum de 2022. Nefta recordaría aquí la mencionada gira junto a Vio-lence, al tiempo que bromearía sobre el alivio que supone regresar a Asturias y poder volver a usar el “ye”. Las bromas de la también voz de Sound Of Silence, no obstante, no restan un ápice de gravedad a la descarga. Otro corte de nueva creación, “Resurrected” pienso gana en su traslación al vivo, mientras que “Cross Hate”, con los Blast Open más reivindicativos y violentos de la tarde / noche mierense.
Hay un buen solo de Andrés en “Pray Without Fear”. Ton Jerez, siempre discreto, se amoldó a las distintas intensidades manejadas por la banda. Y junto con Marco Álvarez dio lo mejor de sí para una “A Light Behind The Darkness” en la que se desataría un circle pit frente al escenario. Un riff que es puro fuego solidario a un breakdown directo a nuestros cuellos. “Venga, a matarse de hostias” nos arengó Nefta antes de la final “Trying To Escape”. Y eso hizo un importante número de asistentes. En lo personal habría preferido un cierre con “Immortals”, pero ante el vicio de pedir, ya se sabe. Fue bueno volver a verles y esperando su nuevo trabajo como agua de mayo.
La expectación era máxima para la venida de una leyenda como Soziedad Alkoholika. El tiempo que llevaban sin pisar esta tierra y el ajustado precio de las entradas (18 €) hacían presagiar lo mejor. La organización encantada con una convocatoria que corroboró ampliamente las expectativas. Al final, y por aquello del tirón de última hora, el recinto junto al pozo Barredo presentó un aspecto digno de noche para el recuerdo.
La banda correspondió a ese calor entregando un set a degüello. Su fama les precede. Atrás, en comando de la batería y tras la polémica salida de Alfred Berengena, encontrábamos a Mikel Gómez (Childrain, Lampr3a), quien demostró ir más que sobrado de facultades para el puesto. Con eso y con todo, lo primero que llama nuestra atención es la propia puesta en escena. Las paredes de amplis, luces que cegaban, fuego que quemaba. El propio kit de Gómez. Todo confluye en el “Ace Of Spades” de Motörhead disparado por PA y que ya puso a más de uno a gritar y agitar melena.
La inicial “Alienado” nos retrotrajo al “Sistema Antisocial” de 2017 para un curioso arranque. Después de todo, este era el tour de su último álbum “Confrontación”. De él extraen “Falsos Dioses” y Juan (voz), más de tres décadas en esto, parece como si aún tuviera veinte años. “Control De Masas”, que acentuó su cara más groove, destapó a un gran Mikel Gómez a las baquetas. Daba mucho juego el electrónico del fondo. Pero no tanto como encontrarse ya en esta ronda inicial del set un clásico como “Polvo En Los Ojos” y ese aire a los Sepultura post “Chaos A.D.”. El primero de los muchos pogos que desataron los vascos se dejó ver aquí. En las cercanías de la mesa de sonido, Soziedad Alkoholika sonaban como la banda grande que son. Pocas o ninguna pega que poner a este respecto.
La banda atacó “Infiltrado”, sobre cómo llevamos un espía en nuestros bolsillo, y que me pilló cogiendo apuntes en el móvil de cara a esta crónica. La vida y sus ironías. Pero anécdotas al margen, mucha la cera que reparten en cortes más vivarachos como este. Y buenos los solos que, aquí y allá, dispone Jimmy, guitarra de toda la vida de la banda. El que deja en “Política Del Miedo” puede ser fácilmente mi favorito de todos. Luego hay cortes como “Colapso Final” que en su versión de estudio no me dicen gran cosa, pero en su traslación al directo adquiere un peso y una presencia difícilmente rebatibles. Volaba Mikel Gómez aquí y Mieres con él. La paz era una paloma. Y, al lado… el público se dejó la voz en “Palomas y Buitres”. No era para menos. Y es que, mal que nos pese, hay letras que nunca perderán ni una pizca de relevancia.
“La Aventura Del Saber” nos retrotrajo treinta años en el tiempo y, de paso, dejó cierta sensación de que, de aquí, ha mamado todo Dios. El juego con la gente, esa vena más abiertamente punk. S.A. disfrutando y haciendo disfrutar. A gran nivel. Y mientras que “Enemigo A Las Puertas” retorna al thrash más flamígero, Juan echa mano de una armónica (que acabaría regalando al público) para entonar el célebre “Alcohol, Alcohol, Alcohol…” Soziedad Alkoholika enfrentan (y no es un decir) entonces “Ciencia Asesina”, con mucho uno de los cortes más violentos y despiadados del set. Inmersos ya en el tramo final, cabrían pocas sorpresas. “Ratas”, “S.H.A.K.T.A.L.E.” (y tanto que sí), “Piedra Contra Tijera” (de las más celebradas), la más tranquila “Traición” o “Peces Mutantes” y su inequívoco sabor al metal de los noventa o una “No Kiero Participar” con la que quedaría cerrado el set…
… antes de unos bises, muy a favor de obra y en los que comenzó a caer un tímido orbayu sobre el pozo Barredo. “Mientras no granice, vamos bien” exclamó irónico al respecto Juan. “Cuando Nada Vale Nada” exaltó aún más los ánimos de la gente, que gritó y se desgañitó hasta las últimas consecuencias. Feliz visita al foniatra. También al fisio (que diría AlexBace de Morphium). Sarna con gusto, ya saben. “Pauso Bat” supuso la única concesión al euskera de la jornada, “Motxalo” arremetió una vez más contra la tauromaquia y la final “Nos Vimos En Berlín” ejerció de recordatorio al terrorífico genocidio del pueblo palestino. El corte aparecía ya en su demo de 1990 “Intoxikazión Etílika” y la situación no solo no ha cambiado un ápice si no que parece haberse agravado en los últimos tiempos. Qué mundo este.
Fue una gran noche. No las teníamos todas con nosotros en lo que a climatología respecta pero, al final, todo se dio mejor que bien. S.A. cumplieron con su papel de verdaderas leyendas de esto. Blast Open dieron una lección de cómo enfrentar las circunstancias con thrash metal conciso e hiriente y Me Fritos And The Gimme Cheetos dejaron unas cuantas píldoras de su lúdico y festivo punk rock. Vaya un saludo para todos ellos. También un agradecimiento a la organización por haberlo hecho posible y por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica. Y, como siempre, un saludo a las muchas caras conocidas con las que departimos antes, durante y después. Así da gusto sentarse frente a un teclado y redactar crónicas como esta. Por lo demás, ya saben: Stop genocidio y nos vemos en el siguiente sarao.
La 20ª edición del Resurrection Fest desvela sus horarios oficiales. El festival de rock, punk, metal y hardcore más grande del sur de Europa cumple veinte años y lo celebra los días 25, 26, 27 y 28 de junio con un plantel de 97 bandas. Como todos los años, los menores de 12 años inclusive pueden entrar gratis al festival acompañados de un adulto responsable/padre/madre/tutor legal. ⠀
El guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg reconocido tras su paso por Whitesnake, Manic Eden y proyectos propios como Vandenberg y Vandenberg’s Moonkings recalará en nuestros escenarios inmerso en la gira «My Whitesnake Years» en la que ofrecerá 7 conciertos, incluida parada en Asturias, basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale.
La fecha asturiana que inaugurará el tour tendrá lugar el viernes 31 de octubre en la gijonesa Sala Acapulco. Acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería, Sem Christoffel al bajo y Len Van De Laak a los teclados. Ofrecerá un show en el que además tendrá cabida la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del 2023 y temas de su extenso ciclo como solista.
Presentaban disco State Of Crime & Science, o S.O.C.S. para quienes prefieran la forma abreviada, y no íbamos a ser nosotros quienes dejáramos pasar tan indicada cita. ¿Lugar? Las instalaciones de FNAC del centro comercial poleso Parque Principado. Allí pues que nos dirigimos, pues qué mejor plan para un jueves tarde que un poco de buena música.
Somos gente de costumbres y la de llegar con tiempo a los sitios siempre nos ahorra quebraderos de cabeza. Para cuando alcanzamos la cafetería de FNAC, nos llama la atención la batería electrónica que domina el escenario. Al fin y al cabo, el espacio es reducido (aunque en peores plazas nos hemos visto) y tampoco era cuestión de atronar a medio centro comercial.
A modo de romper el hielo, Osana K. manda una serie de agradecimientos: el primero, a Diego Teksuo, encargado de producir las canciones que integran el álbum, conjunción de los Ep’s “Through The Mirror” (2023) y “State Of Crime & Science” (2025). Del mismo modo, tampoco se quiso olvidar de los fotógrafos responsables de las fotos del libreto ni de Tunguska Media Factory, discográfica de la banda.
En cuanto al pequeño show que nos regalaron, todo comienza con la siempre sólida “The Hole”. Buen solo de Marc Segond con el pie en el wah aquí. La propia Osana está fantástica en “Vortex”. Y mientras que la banda le insufla un aire más melancólico a “Cursed Gift”, “Last Days” nos devuelve a esos State Of Crime & Science siempre ambivalentes. “Through The Mirror”, que daba nombre a su Ep de 2023, me sigue pareciendo una de sus composiciones más redondas.
El sonido, pese al entorno, fue más que óptimo. Algún que otro curioso se asomó a ver cuál era el origen de tanto decibelio. Todo concluyó con la propia S.O.C.S., que viene a dar nombre al disco y que, ojalá, les brinde buenos réditos en el futuro. De carisma y clase van sobrados.
Disco debidamente presentado y con el equipo de Heavy Metal Brigade presente. También nuestro compañero Jorge López Novales, a quien mandamos un saludo. Otros van con destino a la propia banda, a Dann Margo y Jesús Rebor (Automatic Kafka). Ya saben: nos vemos en el siguiente.