Crónica: Ravenblood + Brutalfly + Tatami (Oviedo 24/5/2025)

Nueva parada en nuestros escenarios para la buena gente de Ravenblood. La banda de Cornellà de Llobregat acudía a la capital del Principado inmersa en la gira presentación de “Absence”, cuarto trabajo de su trayectoria, y del que ya diéramos cumplida cuenta por aquí. Y quiso la casualidad que, por segunda vez, lo hicieran acompañados por los locales Tatami, a quienes se sumó esta vez el trío Brutalfly. Una oferta pues de lo más variopinta para una apacible tarde noche de contrastes en la ovetense Sala Estilo.

Tatami serían pues los encargados de romper el hielo con su tranquilo y acostumbrado rock and roll. Y ya fuera por lo diferente de la propuesta con respecto al resto del cartel, lo tempranero del horario (19:00 cuando arrancan) o incluso por el buen día que hacía fuera (vete tú a saber) lo cierto es que no fue mucha la gente que traspasó las puertas de Estilo para atender a sus evoluciones.

Nosotros podemos decir que nos gustaron más que en nuestro anterior encuentro con ellos. De primeras vuelve a llamar la atención esa formación a dos guitarras y batería. Gus Bocanegra a los mandos de la nave, extrajo la mejor versión de la banda. Hay estrofas, diría que incluso algún estribillo que otro, en los que el nombre de Ilegales ronda mi subconsciente. Y aunque ya digo que en esta ocasión nos resultaron más enteros, lo cierto es que a ratos eché en falta una pizca más de distorsión. Al final la cabra siempre tira al monte. Es inevitable. Rock tranquilo, que a ratos adquiere una pizca más de nervio, y donde incluso cabe un pequeño guiño a las leyendas australianas AC/DC. No nos disgustó su particular resistencia.

Brutalfly traerían entonces su enrevesado thrash metal y ya desde el primer momento queda claro que tratar de encorsetar su propuesta bajo una etiqueta concreta es como tratar de tapar el sol con el meñique. Siempre imprevisibles, aparecieron por Estilo con un set plagado de temas que aún no han visto la luz, y que integrarán, si todo va como se espera, su esperado segundo álbum de estudio.

Escenario adornado con los dos murales laterales más el telón de fondo. Su arranque hace honor al apellido de los hermanos Veloz. Descosidos y nerviosos desde un primer momento, pronto disienten hacia su habitual maraña de cambios de ritmo. También de afinaciones, con Didi haciendo uso y abuso de los muchos pedales que tenía a sus pies. Convenientemente bañados en luz roja, puede que “Train To Hell” ofreciera algún resquicio más asequible. El público, que llegaba con cuentagotas a la sala, se animó aquí. Ellos sin embargo no olvidan tampoco aquí esa naturaleza tan híbrida de sus composiciones.

Y ante un sonido tan redondo como el que estaban teniendo, quedó claro la pura organicidad de su propuesta. Más allá de los mil y un efectos que Didi emplea a lo largo del set, tanto él como la base rítmica de Lagarto y Mochy, su metal resulta tan laberíntico como real. “Moretty”, precedida de una pequeña dedicatoria de Didi, puede ser el perfecto ejemplo de esto que comento. Como siempre, vimos muy compenetrada a la banda. Su propuesta así lo exige. Pero esta es una de esas formaciones que realmente da la impresión de disfrutar con lo que hace. Brilló Didi aquí en su faceta como vocalista, sacando provecho de sus distintos registros. El propio vocalista pidió un aplauso para “el Rey Lagarto” antes de “Shaman”, recuperada de aquél Ep debut que en septiembre de este mismo año cumple ya diez años. Ahí el trío bordea su cara más oscura, amplificando aún más si cabe su amplia paleta sonora.

Me sorprendió “Pigmalion” por cómo introdujo alguno de los estribillos con más gancho que les recuerdo. En consecuencia, el calor en la sala fue en aumento. También mis ansias de escuchar su segundo largo de una vez. En esas estaba cuando el trío vuelve a aquél iniciático Ep y resucita una “Mechanic Soul” donde Mochy introduce ritmos cercanos al d beat. Era un tema para bailar, había asegurado Didi. Y era verdad. Encarando ya la recta final “High Bird” puede ser un tema que sorprenda aún sin salirse de su retorcimiento habitual, tremendo Mochy a los parches aquí, al tiempo que “Zerdatillium”, ya casi ineludible en sus directos, deja uno de los solos más locos de Didi. Que ya es decir. Quedaba una. No venía ni en el setlist pero no podía faltar. Didi le preguntó a la audiencia, y quien más quien menos respondió, emulando al mismísimo Roy Batty, que era el tiempo de morir. “What Time is It? It’s Time to Die” daría por finiquitado el set. Muy inesperado en cuanto a selección de temas pero donde vino a quedar claro que esta es una banda que planta cara al futuro con total seguridad. Ya muy atentos a lo que esté por venir.

Acudían Ravenblood prestos a presentar “Absence”. También al que es su nuevo batería desde el pasado mes de diciembre: Darío García. Así pues, y clavando el arranque de ese último trabajo, la banda vino a sonar tan redonda como acostumbra. Cambio en baterías mediante, son muchos los años que llevan ya a sus espaldas y se notó. Sus anteriores visitas nos habían dejado ya muy buen sabor de boca. La del sábado vino a confirmar que se encuentran entre lo mejor que el género tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Es un death melódico al modo clásico. Lleno de buenas melodías y donde la labor de Arnau y Jose en guitarras resulta encomiable. El primero ya deja un gran solo en la propia “Absence”, avisando en cierto modo de la que se nos venía encima. A Ravenblood se les puede achacar una cierta quietud arriba de las tablas. Una parsimonia que contrasta con la hiperactividad de Dani, al micro, quien camiseta de Aneuma mediante, no dejaría de moverse a lo largo y ancho del escenario, al tiempo que buscaba la siempre necesaria conexión con el público. A término comentaría que Asturias era su “segunda casa”. Y no mentía. Estaba el frontman con los habituales agradecimientos cuando la banda, Darío mediante, arranca pedal a tabla con “Purge”. Parecía que no había tiempo que perder. La base rítmica que completa Raúl al bajo trotaba de lo lindo aquí. Y la banda ofreció su primera alternancia solista de la noche. Arnau y Jose jugaron con sus respectivas guitarras, si bien es cierto que al segundo costaba oírle con total claridad.

Percance que se fue subsanando conforme fueron deslizando un corte tras otro. Dani, ahora sí, tuvo tiempo de sobra para ofrecer unos agradecimientos como dictan los cánones. Me gustó “In Our Veins” por cómo conjugaron la elegancia inicial con un trote más enérgico después. Siempre dentro de las fronteras del estilo y con un Dani de lo más risueño tras el micro. El propio vocalista se iría al de rodillas al suelo. Ovación final y el público de Estilo que parecía estar pasándolo en grande. “Out In The Universe” llega no sin que antes Darío tuviese un pequeño percance con uno de los pedales. Alguna que otra pista pregrabada puede que ofrezca a unos Ravenblood menos orgánicos. Y da igual porque la violencia que desatan aquí destierra cualquier duda. Y al tiempo que “Resurgent” puede ser una de sus composiciones más redondas, compendio de todo cuanto una banda como esta tiene para ofrecer, “Reborn In Darkness” se haría de rogar por culpa del portátil que disparaba las pregrabaciones. Había que reiniciar. Las culpas, a Windows, Apple o quien corresponda. Toda vez aquello se recondujo, lo cierto es que fue un corte que procuró cierto resuello al quinteto.

Que es justo lo que ellos necesitaban para después atacar con “Fracture”. Brilló Arnau aquí. En lo que a composición se refiere puede que sean estos los Ravenblood que más disfruto. Diversos a la par que sólidos. La banda acertó a conjugar esa mezcla de pegada y melodía, marca de la casa, para el que me resultó otro de los puntos álgidos del set. No desfallecía Darío tras baterías aún a pesar de los percances. Dice mucho del buen momento de forma en que llegaron a Oviedo lo firmes que sonaban aún en esta parte final. Aquí volverían la vista al pasado, rescatarían aquella “Pathfinder” de su primer álbum y, junto con la propia “Ravenblood” de su último disco, abrocharían pasado, presente y futuro en un gran final. Antes Dani había agradecido el apoyo que la gente les dispensó. Aguantó el tipo durante todo el set, se deshizo en recurrentes bromas capilares (¡Mari Carmen!) durante el tiempo que estuvo sobre las tablas y, al alimón con los suyos, ya digo confirmó el buen momento que atraviesan. Su segunda casa, desde luego.

Diversión y contrastes. Una jornada bien agradable, buena compañía y tres propuestas bien diferentes. Lo pasamos bien antes, durante y después. Por eso no quisiera terminar esta crónica sin agradecer a FnR Promotora y a los músicos por todas las facilidades, mandar un saludo a los habituales de siempre, también a la buena gente de Aneuma y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Leather Boys protagonistas del 25º aniversario de Las Cortes

El próximo sábado 31 de mayo tendrá lugar el concierto celebración del 25ª aniversario del gijonés Rock Bar Las Cortes que contará con Leather Boys como protagonistas.

Los avilesinos presentarán varios de los temas que formarán su próxima obra de estudio y un nuevo videoclip realizado por Titi Muñoz, grabado durante su reciente concierto en la Sala Gong acompañando a Richard «Handsome Dick» Manitoba. La fiesta seguirá tras el concierto con sesiones rock de varios DJ’s como Adolfo Sputnik, Ivanejo y Astursito. Entrada anticipa online 10€ a través del siguiente enlace:

https://www.teatroalbenizgijon.com/evento/25-aniversario-las-cortes/

Venta Física:
Bar Route 66 (Avilés)
Bar Rocket Club (Oviedo)
Librería Paradiso (Gijón)

Crónica: Mystereo + Automatic Kafka (Gijón 9/5/2025)

Concierto organizado por la plataforma Tono Joven, comunidad nacida el pasado 2024 para dar visibilidad a artistas emergentes de habla hispana y que actualmente engloba más de 130 artistas en España y países como México o Colombia y que contaba en esta ocasión con los locales Mystereo y Automatic Kafka como punta de lanza.

Primera visita para una servidora a la gijonense Sala Buddha. Agradable estancia de orgánicas líneas, cálidos tonos y voluptuosas formas que invitan a relajarse y mimetizarse con el ambiente. No obstante algo pequeña para lo que se acabó congregando allí. Escenario al fondo, al abrigo de la escalera, no muy alto, facilitando la labor fotográfica, y coqueto para la sala. A medida que iba congregándose la gente, se iba formando un barullo agradable alrededor de la sinuosa curva-contracurva de la barra. Iker Lamuño, fundador y presidente de Tono Joven, sin dejar de sonreir, tímidamente, hizo las presentaciones de las bandas y los correspondientes agradecimientos a los patrocinadores del evento. Gran trabajo de los responsables del sonido, su pericia nos ofreció un sonido transparente incluso en primera fila.

Abren la velada Mystereo, banda de rock alternativo y poliédrico difícilmente etiquetable compuesto por Adrián Muñiz a la voz, Alex Camargo (ausente en ésta ocasión) y Bruno Suárez en guitarras, Sixto Santamaría al bajo y Alex Fernández a la batería. La última vez que coincidimos fue en enero con motivo de su 20º Aniversario celebrado en la Sala Acapulco (crónica) donde habían expuesto artillería de sus cuatro discos de estudio editados hasta la fecha. En ésta ocasión, gran parte del setlist lo dedican a «Panic«, su último trabajo, editado en 2022.

Arranca la intro, Alex a la batería flanqueado por Bruno y Sixto esperando la llegada, cual advenimiento, de Adrián que se incorpora de un salto al centro del escenario dando paso a «Helicopter Blues«, con el frontman subido a uno de los bafles, simulando un helicóptero volteando cable y micro sobre su cabeza. Guitarra y bajo se mantuvieron tan estáticos como la batería, esquinados al máximo para que Adrián se pudiera revolver a placer.

Las agradables luces rojas del primer tema, enseguida dieron paso a una iluminación neutra y directa, que si bien restaba magia y disipaba una letárgica atmósfera, mostraba los volúmenes en su contundencia, lo que facilitaba las capturas a los fotógrafos, como servidora, menos avezados. Turno para «Pupeteers«, tras la cual la voz hizo las presentaciones y la bienhallada y tras un problemilla con su monitor, enseguida solventado, se arrancaron con «Numbers» donde se deshizo de la camisa de cortes hawaianos para seguir con su habitual atuendo de negro con contrastados tirantes. Demasiado grande para ese espacio, como Alicia tras beberse la pócima (¿o era comer la galleta?), sin ser óbice de continuas y sinuosas cadencias de movimientos desmayados y vacilones. “Hay muchas enfermedades mentales por ahí, por favor, liberadlas” sugería Adrián, con tono persuasivo.

En algún momento del set, tras un ligero percance, Bruno bromeó: “Sonábamos como Metallica en Ride The Lightning” Tras «Panic Attack«, una de mis favoritas, pequeña pausa para hidratarse, aprovechando para mencionar el merchan y sugerir, con una sonrisilla de niño que pide otro trozo de tarta, que miremos su mucho material en Youtube sin olvidar darle a la campanita de notificaciones. Tras «Play First», alargaron la intro de «Digital Holocaust», para presentar a la banda pidiendo, con fingida sorna, un fuerte aplauso para cada uno. Con esta última Adrián se terminó de desmelenar (literalmente) mezclándose con una asistencia que practicaba suaves pero alegres y animados pogos. Ese disfrute del público me evocó una especie de post visualización del disfrute genuino y analógico en esas horas de liberación e incertidumbre que provocó el reciente e inquietante lunes de apagón eléctrico.

Durante los bises, “estaba todo previsto”, con la bella «Polaris«, Bruno hizo un extenso solo que transportaba al éter. Tras la actuación, hubo una pausa en la que los representantes de Tono Joven procedieron al sorteo de merchandising, bien acogida iniciativa que sumaba color a la velada.

Tiempo para Automatic Kafka, la banda afincada en la cuenca del caudal sigue inmersa en la gira promocional de su último disco «Immortal» (reseña) tras su presentación en el Mieres Centru Cultural el pasado 29 de marzo (crónica). Actualmente son Dolfo Alligator (Black Coffee, Electric Alligators, Half Black…) a la voz, nuevo efectivo incorporado junto al baterista Leo Duarte (Alquimia, Last Days Of Eden…) y Jota (Daédrica, Oxidixe) a la segunda guitarra y los veteranos Dann Margo al bajo y Broonko Lee a la guitarra solista, con Jesús Rebor (coproductor del álbum junto a Julio Camba) a los coros.

Con ellos acaba de colmarse la sala y revolvernos como sardinas en lata, lo que no mermó un ápice las ganas de disfrute de los allí reunidos. Una vez la nutrida formación repartida por el escenario y aledaños está lista para empezar una cerveza rueda por las tablas a modo de botadura de un barco. Buen augurio mientras añade Jota despreocupadamente “Ah! no era la mía”. Con el escenario recién bautizado, arrancan máquinas con «Audio Garden«, su homenaje al malogrado Chris Cornell.

Bronco presenta el tema siguiente «Burn«, aleccionando a la asistencia “¿quemamos un poco esto o qué?”, “fuego metafórico” matiza Dolfo, mientras aprovecha para dedicar la canción y todo el concierto a Javier Hidalgo, artista y gran amigo, difunto esa misma semana.

Para «The Red» cuentan con la colaboración de una amiga en los coros, mientras se preparaba, Dolfo se deshace de su ya característico chaleco vaquero para atacar con garra la canción. Sigue la energía con «Resistance» inspirada en la figura de Randle McMurphy, personaje interpretado por Jack Nickolson en la película “Alguien Voló Sobre El Nido Del Cuco”. ¡A vuestros pies buen público! exclama Alligator mientras se calza la emblemática chaqueta amarilla de Beatrix Kiddo para interpretar «Immortal (Kiddo)«. La contundencia de las cuerdas aquí me recuerda el icónico momento en que Beatrix sigue en moto a O-Ren Ishii hasta su sangriento final en la Casa de las Hojas Azules.

Tocaba el turno a una accidentada «Metamorphosis», dedicada a alguien del público a quien Bronco había golpeado accidentalmente con el mástil durante otra actuación. En plena ejecución súbitamente se silencia todo, un asistente había tropezado en la escalera con los cables dispersos arrancando uno de ellos. Tras interesarse toda la banda por su estado, Bronco le llevó hasta el centro del escenario, mientras le aplaudíamos todos, sentándole en lugar privilegiado y rodeado por la banda que tocó el resto del tema arropándole, hasta que, una vez repuesto, se lanzó a bailar junto a ellos. Tras pedir una ovación para Luis, el técnico de sonido y agradecer a Tono Joven, Bronco nos invitó a ulular, “hacemos un poco el indio”, para recibir el último tema de la velada y primero del disco, «Crazy Horse», inspirado en el inmortal jefe tribal Tasunka Witko «Caballo Loco».

Con ganas de volver a pisar el Buddha. Solo me resta agradecer la amabilidad de los chicos de Tono Joven, a ambas bandas, en concreto a Dann Margo por su gentileza, y al personal de la sala por las facilidades dadas. Y, como dice un amigo, nos vemos en la siguiente.

Texto y Fotos: Susana Alberich

Novedades: Doro estrena «Warriors Of The Sea»

La indiscutible reina del metal Doro Pesch estrena nueva canción «Warriors Of The Sea«, un himno para todos los piratas, de mar y tierra, que les guste rockear. La presentación en vivo tendrá lugar en su crucero por el rio Rin «Doro Metal Queen Metal Cruise» del 31 de mayo al 1 de junio.

El estreno en principio no anticipa una próxima obra de estudio. Recordemos que su último lanzamiento discográfico «Conqueress – Forever Strong And Proud«, se publicó en octubre de 2023 a través de Nuclear Blast.

ACTUALIZACIÓN:
El videoclip oficial ya está disponible a través de Youtube. Dirigido por Peter Leukhardt, muestra a Doro en acción durante el mencionado crucero entre otras escenas. Finalmente el tema es la antesala a su próximo disco de estudio del mismo título que verá la luz el 24 de octubre a través de Nuclear Blast. El lanzamiento estará disponible en CD digipak y vinilo. Este es su tracklist:

01 Warriors Of The Sea
02 Touch Too Much
03 Tattooed Angels
04 Horns Up High
05 Seelied
06 Children Of The Dawn (Live)
07 Fire In The Sky (Live)
08 Revenge (Live)
09 Above The Ashes (Live)
10 Raise Your Fist In The Air (Live)


Reseña: Aposento «No Safe Haven» (Xtreem Music 2024)

Es el cuarto disco para las huestes death metaleras riojanas Aposento. La banda, que ya pasara por Heavy Metal Brigade con aquél “Conjuring The New Apocalypse” de 2020, vuelve ahora con un “No Safe Haven” bajo el brazo en el que encontramos a Manolo Sáez y Manu Reyes en guitarras, Pablo Vázquez al bajo, Raúl Ceballos en baterías y Carlos García en voces. Diez temas grabados en los Rock Lab Studios con el Tierra Santa Dan Díez a los controles y posteriormente mezclados y masterizados por el Vomit The Soul Davide Billia (Aphotic, Putridity, Holycide…) en los MK2 Studios de Ivrea (Italia). Con fotos de Unai Endemaño y arte de Naroa Etxebarria (Centinela, Sönambula, Nakkiga…) el disco vio la luz vía Xtreem Music.

El arranque de “No Safe Haven” no podría ser más abrupto. Tampoco más leal al propio legado de la banda logroñesa. Death metal descosido y vibrante, con unas primeras estrofas realmente encolerizadas y violentas. Para cuando la composición toma un rumbo algo más próximo a la pesadez de unos Incantation, sale a relucir la mejor cara de estos Aposento, que insuflan de puro death de corte clásico una entrega de apertura en la que todos sus cilindros parecen en funcionamiento. Percute el doble bombo un incansable Ceballos. Si acaso, echo en falta una presencia más continuada del bajo de Pablo Vázquez, discernible en la mezcla sólo a ratos. Sea como fuere un más que buen arranque:

Para cuando llega “Tortured And Abused” ahí sigue Ceballos con el doble bombo a pleno rendimiento. Me agrada ese riff de las primeras estrofas. También la forma en que Carlos García despliega sobre él unas estrofas oscuras y rabiosas. En especial durante las partes más violentas y rápidas, hay riffs que me llevan a pensar en la primera época de Cannibal Corpse. También en Hate Eternal (lo que si uno ha seguido la trayectoria profesional de Erik Rutan no deja de tener su gracia). La producción otorga quizá un peso excesivo al doble bombo pero sin duda la banda ha sabido cómo conjugar aquí las distintas caras que alimentan su modo de entender el death metal.

Pero agradezco la forma en que “Uncertain Death” le cambia el paso al disco. No es que su trazo abandone los rasgos que configuran buena parte de los temas, pero sí que la pesadez desde la que parte y los mil y un cambios de ritmo que alberga en su desarrollo la convierten en una de las entregas más técnicas de este cuarto álbum. Se deja sentir por ahí el influjo de los mejores Suffocation, solidario a un puente central más trotón y que bien podría recordar a bandas como Possessed, primeros Sepultura, Malevolent Creation… Composición híbrida en todo caso y una de las que más peso ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Por contra, la más breve “A Texas Funeral” arremete de primeras con un death metal furibundo y descarnado para el que no deja de ser uno de los trazos más nerviosos de todo el largo. El de Autopsy es un nombre que revolotea por mi subconsciente con cada nueva escucha. Ceballos apenas tiene descanso a lo largo de unas primeras estrofas que Carlos García, inasequible al desaliento, descerraja a placer. El puente central opta por una bajada en la intensidad donde surgen una serie de riffs algo más recurrentes. Sí me agrada el trazo que conforma el epílogo y la forma en que construyen ese viraje hacia ritmos más ágiles primero y decididamente violentos después. Sin que me desagrade, a ratos siento algo descompensada la suma de sus partes.

The Bad Seed” conjuga su death metal más feroz con aquellas pequeñas andanadas casi lindantes con el thrash que dibujaba “Uncertain Death”. Lo que surge finalmente es un corte bien construido, equilibrado, con Ceballos dando una clase de velocidad pero sobre todo de técnica y la pareja Reyes & Sáez entregando riffs eficaces, memorables incluso. Ese que surge en las partes más pesadas tiene un gancho de mil demonios. Al final un corte que viene a dar la razón a quien fuera que optó por él como una de las cartas de presentación de este “No Safe Haven”.

Where Darkness Reigns”, entrega más rácana de este nuevo trabajo, ofrece de primeras un riff algo exógeno para un disco como este. Tras él, Aposento construye otra buena andanada de ese old school death metal sobre el que tan bien se manejan pero que sucede en apenas un suspiro. El buen nivel técnico que manejan se deja apenas intuir durante un tramo central que recupera aquél paso casi marcial del inicio. No descarto genere más división de opiniones que ningún otra canción de la decena.

Quien sabe si a modo de antídoto, los riojanos colocan aquí “Let It Bleed”, composición más extensa de “No Safe Haven”, y que da inicio con un riff que siempre me recuerda a “Seasons In The Abyss” de unos tales Slayer. Lo que sucede después, sin embargo, tiene poco o nada que ver con los estadounidenses. Es un death metal cerril y directo, dominado ahora sí por una estupenda serie de riffs y donde Ceballos vuelve a lucir tras los parches. Por velocidad, sí, pero también por la forma en que su línea de batería acierta a amalgamar sus muchos ritmos sin mayores problemas. Su tronco central me recuerda sobremanera a unos Avulsed de sus primeros álbumes. Quizá eche en falta un solo que termine de redondear la oferta pero aún así otra de mis favoritas.

The Devil’s Bargain” opta por otro prólogo machacón, casi marcial, mientras Reyes & Sáez dibujan en comandita otro estupendo riff de guitarra. Echo en falta un bajo más alto en la mezcla que termine de apuntalar la base rítmica. Especialmente en las partes más pesadas. En aquellas veloces, mientras la batería de Ceballos vuela, Carlos García entrega una interpretación todo lo agria y oscura que requiere un tema como este. Sin ser la entrega que más me enganche de las diez, sí que reconozco como aciertos su trazo ágil o varios de los riffs que la forman.

As Your Life Ends” entrega ahora a unos Aposento en una clave mucho más pesada. También técnica. Por ahí la mezcla recupera para la acción el bajo de Pablo Vázquez y el ex Valdûr aprovecha para revestir con detalle otra de esas composiciones un poco a la contra del resto. Buenos riffs los que dejan Reyes y Sáez, hábiles a la hora de conjugarse para una entrega, ya digo, alejada de los ritmos tan violentos que dominan otras ofertas de este nuevo decálogo. Con ese epílogo en fade out, a buen seguro habría optado por ella como último corte del álbum…

… y no una “Parásitos” que vuelve a recuperar a los Aposento más nerviosos. Un corte con García en tonos verdaderamente oscuros y que me recuerda a los Incantation más ennegrecidos. Pura oscuridad riojana para un cierre sin apenas concesiones. A ratos pienso en bandas como Father Befouled, Undergang, Dead Congregation… Me agrada, sí, pero me queda la sensación de que “As Your Life Ends” habría funcionado mejor como cierre.

La maquinaria sigue bien engrasada y a poco que gustes de death metal a la vieja usanza raro será salgas decepcionado de este “No Safe Haven”. Es además un disco más ágil y diverso de lo que puede parecer a simple vista (o escucha), con un ramillete de influencias que abarcar desde nombres clásicos y elementales como Incantantion o Possessed a rasgos más contemporáneos pero no por ello desleales a la tradición. Buena caza.

Texto: David Naves

Crónica: Sacavera + SIIXS + Soundcrush (Oviedo 25/4/2025)

Nueva escapada a la Sala Estilo de Oviedo para recibir, en su primera visita a Asturias, a los aragoneses de SIIXS, grupo en progresivo ascenso y reconocimiento desde su formación en 2019. En esta ocasión se presentaban acompañados de los asturianos Sacavera y SoundCrush, conformando un cartel de lo más variado e interesante.

La velada comenzaría con escasa afluencia del público, sin duda, mucho menos del que la propuesta merecía, la coincidencia con el encuentro futbolístico del Sporting de Gijón y con el certamen Perversiones en Puerto Vega puede que tuvieran parte de culpa, aun así, quisiera romper una lanza en favor de las bandas emergentes que luchan contra viento y marea para hacernos llegar sus propuestas.

Sería el trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» (batería) y Javier González (bajo) los que a las 21 horas se encargaran de comenzar la descarga, y lo harían con la animada “Todo Va Bien”. Desde los primeros acordes se pudo disfrutar de un sonido espectacular. Entiendo que la incorporación de sendos altavoces bajo la tarima del escenario, que potenciaban los graves hasta cotas estratosféricas, sería en gran medida responsable de esa calidad sonora.

Prosiguen con “Invisible” y una primera invitación a que los presentes nos hiciéramos notar, para seguir con “Decepción”, en la que eficaz labor del sonriente “Will” a la batería resulta contundente. Esta era la tercera vez que los disfrutaba en menos de un año y es justo mencionar que la evolución del grupo es asombrosa, muy compenetrados, de hecho, Javi no necesita ni setlist para seguir a sus compañeros, con unas líneas de bajo que ya quisieran para sí muchos guitarristas.

Michell, que comandó al grupo en todo momento, hace las oportunas presentaciones, (“somos Sacavera y la siguiente no sé si sonará mejor, pero sonará más fuerte”) e introduce la reivindicativa “El Hombre Del Saco”, para seguir con la impresionante línea de bajo que inicia “Mentiras”. Sin dejar su lado reivindicativo continúan con “Extinción”, para dar paso a una de mis favoritas, “La Chica De La Curva”. “Gritad, que, aunque seamos pocos, esto tiene que retumbar” se encargó de reclamar Javi, y vaya si retumbó con Will infalible tras los parches.

Exclamando “vamos a ser guajes por un rato” encaran la homónima “Guajes”, tema en asturiano de letra divertida, mostrando aún más complicidad entre los músicos que no paraban (sobre todo Javi) de bromear: “continuamos tras el corte publicitario”, exclamaba para ir a buscar su toalla y lamentar no haber llevado la de Hunosa.

“Ya somos más así que ahora podéis gritar más fuerte” proclama Javi para dar paso a “Ignorantes” y, con los asistentes ya entregados por completo a su causa, tocar la única versión del set, el “Helter Skelter” de The Beatles, al que también dan un toque muy personal. Vuelta a sus composiciones con la más punk “Te Toca A Ti”, que dijeron sería la última, pero ante la presión de los asistentes, animados por Javi, que bromea diciendo que otres tres no pueden tocar, pero que aún tienen un tema más, se despiden con su ya clásica “La Pieza Del Puzle”.

Me gustó ver a Sacavera en este escenario, tras haberlos visto en el chigreLa Fontana” de Mieres, disponiendo aquí de más espacio, mejor sonido y puesta en escena, con un telón y la batería (que compartieron con el resto de bandas) adornando el escenario con su logo. Parecieron estar pasándolo bien y disfrutando y eso se contagió al, por otra parte, escaso público. Espero que la banda siga creciendo y reciban la acogida que se merecen en futuras ocasiones.

A las 22:10 horas empieza a sonar la intro, de título homónimo al nombre de la banda, que sirve de entrada a escena se los turolenses SiixS, banda que, con unos tres años de trayectoria (en los que han compartido escenario con grupos de la talla de Hamlet o Nervosa) está ganando seguidores por todo el país. El quinteto está formado por Oriol Pascual “Txury” (voz), Antonio Fuster guitarra, Raúl Piquer, guitarra y coros, Jorge Alloza, bajo, y en esta ocasión Pau Bonet a la batería. Ya cuentan con dos discos: “Vaciio”, del 2022, y “Hacia Ti”, financiado mediante un exitoso crowdfunding, del 2023.

Tras la intro sonaría el tema “No Nos Diréis”, para, sin darnos tiempo a respirar, continuar con “El Poder” de su primer disco “Vaciio”, tema que comienza de manera lenta y pesada, con un sonido muy groove, en la que Txury dio las primeras de las muchas carreras que daría por el escenario.

Continúan con “Ansiedad” de su último disco “Hacia Ti”, un tema muy cañero y elaborado en el que pidieron al público que se fuera acercando al escenario. Prosiguen con la homónima “Hacia Ti”. El sonido sigue siendo en estos primeros temas impresionante. Los instrumentos suenan limpios, la voz de Txury, que alterna guturales con sonidos más cristalinos, lo hace con nitidez, y la potencia de la batería hace retumbar la sala. No así la iluminación alternando unos colores azules y rojos, que, si bien creaban una buena atmosfera, hacía complicado disfrutar nítidamente de los músicos y mucho más tomar fotografías.

Primeros agradecimientos a los presentes (en este momento la sala ya presentaba un mejor aspecto en cuanto a público) y pasar a dedicar a esos hijos de puta que pegan a las mujeres el tema de su primer trabajo “Odio y Miedo”, de comienzo lento y pesado, pidiéndonos que gritásemos con ellos el estribillo “Odio”, volviéndose una pieza muy poderosa, con un sonido muy machacón, que a buen seguro se convertirá por derecho propio en clásica de sus directos por muchos años.

Pasamos del maltrato a la violación, no sin antes desear la muerte a esos seres humanos que practican lo uno o lo otro con, precisamente, el tema “Violación”, de potente mensaje, muy hardcore, haciendo saltar a los presentes. Txury, que no deja de moverse, baja al foso y organiza un wall of death entre los presentes pidiendo que se lanzaran contra él consiguiendo dotar al tema de la rabia que merece. De vuelta sobre las tablas, unos problemas con el cable le llevan a confiarnos que echaba de menos su habitual inalámbrico. Unen el final del tema “Violación” con su compañera de disco “Mi Último Amor”, ejecutada a toda velocidad.

Nos preguntan qué tal vamos y ante la respuesta eufórica del respetable nos avisan de que a partir de ese momento comienza la caña de verdad, introduciendo el tema, también de su último plástico, “Historia Real”, que comienzan a toda velocidad, y al que adornan con numerosos cambios de ritmo, para seguir con “No Bajes La Guardia” de ritmo más bailable y cañero, que provocó algunos pequeños pogos animados por el cantante, que se unió nuevamente al público.

Continúan con “Mienten”, también del disco que venían estrenando, de ritmo animado, con su vocalista entregándose por completo a su pegadizo sonido, dejándonos un potente final a cargo de su batería. Invitación a pasarnos por el puesto de merch y adquirir alguno de sus discos para presentar al baterista Pau que según dice, viene a salvarles el bolo ante la ausencia del titular, antes de interpretar “Entre Lamentos” y “Tu Ego”, quizás una de mis favoritas, dando paso a “Triste Realidad”, en la que nos pidieron que nos agacháramos, contando con un inicio pesado y machacón, que culminó con todo el público dando un salto simultáneo mientras Txury cantaba de forma agresiva.

Llegaría el final de su descarga con “Vaciio”, tema que da nombre a su primer disco, no sin antes agradecer la labor de la sala, de la organización y a nosotros por la respuesta recibida.

Gracias a su cuidada puesta en escena compuesta por un telón de fondo con su logo y dos soportes a los laterales (también con su logo), un sonido impecable y, sobre todo, ofreciendo muy buenos temas llenos intensidad e interpretados con maestría tanto por los músicos como por su vocalista (que no para ni un momento sus carreras por el escenario y sus interacciones y búsqueda de respuesta del público), Siixs fueron una grata sorpresa, ofrecieron un concierto cargado de energía, lo que te hace conectar con su propuesta aunque no seas amante del género.

Tras el oportuno cambio de escenario, en el que colocaron un telón con su nombre y nuevamente dos soportes laterales con su logo, llega el turno de los asturianos Soundcrush. En esta nueva etapa la banda está formada por Luis al bajo, Víctor en la guitarra solista, Ales a la voz y la otra guitarra y por último Iván tras los parches. Se encuentran en la gira de presentación de su último trabajo de estudio “The Hunt” de 2024, del que darían un buen repaso.

Pasando 30 de las 23 horas arrancan con la homónima “The Hunt” y ya desde este primer tema la potencia que Iván imprime a los tambores me deja anonadado, pura energía y actitud tras la batería que mantuvo durante toda la actuación. Unos problemas técnicos retrasan el comienzo de “Sudden Evil”, tema perteneciente a su primer larga duración, de 2018, con potente inicio y con Luis pateando el escenario sin parar.

Agradecimientos al público, preguntando si lo estamos pasando bien, y a la peña de SIIXS antes de encarar “Hands Of The Emperor”, perteneciente a su último plástico, de inicio tranquilo y machacón, con cierto regusto doom marca de la casa, para regresar a su «Screams Of The Voiceless» con “Among Humans And Their Balance” que coge velocidad a medida que evoluciona con un Ales de voz más melódica en el estribillo para intensificarse de nuevo en su parte final.

Ales nos pregunta si seguimos ahí, pues, según sus palabras, parecemos dormidos, ante lo que asevera que nos va a despertar comenzando a sonar la estupenda “Ascending”, tema que sirvió de segundo adelanto al disco que presentan. Continúan con “Primal Flame”, que se enfurece con el paso de los acordes para terminar siendo rápido e intenso, con una notable labor de Iván en la batería.

Prosiguen con el que fuera primer single de este “The Hunt”, no otra que “Exemplary Punishment”, en la que acentúan su lado más doom, con una pesadez en las líneas de bajo que contrasta con la potencia de su portentosa batería.

Encaran la parte final del show, sin abandonar su último trabajo, con la atmosférica “I, The Beyonder” y pidiendo más interacción del respetable que amagó con varios pogos para cerrar su actuación volviendo a sus orígenes con “Beyond Olympus”. Buena actuación de los asturianos que pusieron un broche de oro a una velada tan variada en lo musical como interesante en sus distintas propuestas.

Quiero aprovechar estas últimas líneas para agradecer a la organización, en especial a Fon, por la invitación, a los grupos por las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas, San, Kai y demás, que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Vhäldemar: Portada, Tracklist y Adelanto De Su Próximo Disco

El próximo 2 de junio verá la luz «XX Anniversary (Live At BEC Barakaldo)» el nuevo disco de Vhäldemar. Grabado en vivo el 29 de abril de 2022 en la Sala BEC del Bizkaia Arena durante la gira promocional del álbum «Straight To Hell«, llegará en formato 2CD y video USB.

01 Black Beast
02 Death To The Wizard!
03 1366 Old King’s Visions Part V
04 Fear with Dann Hoyos
05 Straight To Hell
06 Metalizer
07 Howling At The Moon with Rubén Miranda
08 Bastards
09 River Of Blood
10 Hell Is On Fire
11 I Made My Own Hell with Asier Roma
12 The Old Man
13 Old King´s Visions Part VI
14 Metal Of The World
15 Dusty Road
16 Breakin’ All The Rules with Cobelo
17 Lost World
18 Energy with Hugo Markaida And All The Band

Una ambiciosa celebración para conmemorar el 20º aniversario de la publicación de su ópera prima “Fight To The End” en la que la banda de Barakaldo interpretó los temas más representativos de su trayectoria hasta esa fecha. Acompaña a la noticia el estreno del primer sencillo de adelanto en forma de videoclip:

Preventa disponible a través del siguiente enlace: https://www.vhaldemar.net/tienda/