Agenda: Strawberry Hardcore + Ballbreakers en Oviedo

El retorno a los escenarios de Strawberry Hardcore, la formación liderada por César Strawberry, tendrá parada en Asturias. El fundador y voz de Def Con Dos recalará en el ovetense Gong Galaxy Club el sábado 1 de febrero acompañado por el trio stoner local Ballbreakers.

Nacidos en el año 2001 tras la disolución temporal de Def Con Dos regresan a las tablas con una alineación compuesta por César Strawberry y Manuel Tejeringo, como miembros originales, Dario Guibert al bajo, Blai Drummer a la batería y Mara Gilbert como segunda voz y coros. Ballbreakers que editaban su EP debut en el 2023 presentarán su nueva alineación tras la llegada de Alejandro «Rochu» García a la batería.

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradas.purgatorioproducciones.com/

Reseña: Eveth «Sellando El Destino» (Maldito Records 2024)

Es el quinto trabajo de los mallorquines Eveth, la banda que forman David Kamstedt en guitarra y voz, Alberto Barrientos en baterías, Biel Recio al bajo, David Dalmau en voces y Rafa Socias en guitarras. “Sellando El Destino” se compone de doce cortes producidos y grabados por Miquel Àngel Riutort “Mega” (Æolian, Angelus Apatrida, Trallery, Perpetual Night…) en el Psychosomatic Recording Studio de Inca y masterizados finalmente por el Pyramaze Jacob Hansen (Anubis Gate, Xandria, Rob Rock, Sinner, Crystal Gates…) en sus propios Hansen Studios de Dinamarca. Adornado por el arte de Fernando Ricciardulli (Chromatic Chaos), se encuentra en la calle desde el tres de abril vía Maldito Records.

Un Nuevo Mundo” ahorra en introducciones artificiales y nos conduce casi de inmediato hacia un power de ritmos medios al que soportan una serie de riffs recurrentes pero muy eficaces. Por contra, hay algo en la forma en que Dalmau afronta estas estrofas que, a ratos, logra sacarme de la composición. Eveth se elevan, no obstante, en unos estribillos directos y con gancho. También por la buena ración solista que proponen y ejecutan Recio y Kamstedt. Un arranque con altibajos. Con luces y sombras que diría aquél.

Despiértame” sí que dispone de un riff de garantías para adornar un prólogo de puro power enaltecido y triunfante. Dalmau parece ahora mucho más cómodo y el empaque de la base rítmica, si bien desprovisto de artificios de ningún tipo, parece acertar a la hora de comandar un corte ágil por escritura y también por ejecución. Me agrada de igual forma el solo que acude en el tronco central y ese pulso más tranquilo que subyace. Quizá porque me recuerda a los chicos de Tálesien. Clase y pegada bien conjugadas en segundo corte algo rácano con el reloj.

Aunque Me Cueste La Piel” sorprende ahora con ese extraño arranque pero más con la oscuridad que muestran ahora sus primeros riffs. El juego que proponen sus estrofas, primero desnudas, luego poderosas, ni es nuevo ni puedo afirmar que esté mal construido o ejecutado. El estribillo acude pronto a la cita para redondear uno de esos cortes que parecen haber nacido con el directo como principio y fin. Ciertas armonías vocales podrán recordar a la forma en que Rob Halford construye sus líneas en estudio para Judas Priest, con Dalmau eso sí moviéndose en tesituras mucho más terrenales que las del británico. Ni tan siquiera cuatro minutos de duración pero unos Eveth que parecen la mar de cómodos aquí.

Más minutaje y también más nervio el que ofrece “Hijos De Las Estrellas”, con los baleares derivando ahora hacia un power metal a ratos poderoso, a ratos elegante, apoyado en una suerte de riffs aquí y allá algo manidos, pero que en su mezcla de músculo y sentimiento logra trazar uno de los cortes más atractivos de este quinto álbum. Hay una idiosincrasia muy cañí en la forma en que la banda traza estos estribillos y los conjuga con esa letra optimista y alentadora. El tipo de canción que el power patrio lleva facturando desde hace décadas, lo que no quita para que la banda gane la batalla gracias a un buen trabajo a nivel técnico y también de producción.

Mi Verdad” rompe con la tónica imperante en esta primera mitad del álbum al construir una balada / medio tiempo con no pocos guiños a los Iron Maiden más tranquilos y reposados. La banda vira más adelante hacia un metal más nervudo, que me recuerdan sobremanera a la buena gente de Argion. Noto más cómodo a Dalmau conforme el corte adquiere una mayor intensidad mientras transita hacia su tronco central, donde se dan cita unos solos un tanto discretos. Extraña elección como adelanto, desde luego.

Porque quien sabe si “Dueña Del Amanecer”, con esos ritmos más vivos y ese heavy / power más energizado y vibrante, no engancharía en mayor medida con el público más casual del género. Hay un estupendo trabajo de guitarras aquí, en los riffs que soportan las estrofas, las melodías con que las engarzan y finalmente con la obligada explosión solista del tronco central. Por trazo nada que sorprenda pero un corte que cumple con sus objetivos al fin y al cabo.

Aprendiendo A Partir”, con Marc Riera (Azrael, Dark Elf) a bordo, continúa en esa senda más vibrante, adornada por otra buena labor de Kamstedt y Recio, donde más que a Iron Maiden, a quien encuentro cierto parecido es a los riojanos Tierra Santa. Me agrada el riff más musculoso que anticipa al solo de guitarra, y desde luego le habría otorgado algo más de presencia o desarrollo. Sea como fuere un corte que acabará por sobresalir más por el aire fresco que proporciona la voz invitada que por los propios méritos de la composición en sí.

Lazos Rotos” calma de nuevo las aguas, arranca en balada desnuda y sin artificios para después trascender hacia un medio tiempo de mayor carga emocional en la mejor tradición del género. Un buen Dalmau y el buen trazo que muestra su solo de guitarra no logran, sin embargo, desposeerla de un cierto aire a déjà vu.

Espejo De Luna”, con la producción otorgando ahora gran protagonismo al bajo de Biel Recio, funciona a la hora de ofrecer la cara más chulesca y ochentera del combo balear. Hay un deje muy marcado a los mejores Accept en los riffs en que apoyan las distintas estrofas y, desde luego que Dalmau traza sobre ellas alguna de las mejores líneas de voz de todo el trabajo. Bien es cierto que la sección solista palidece, pienso yo, en relación a muchas otras dentro del CD, pero con eso y con todo una de mis favoritas de “Sellando El Destino”.

Y ejerciendo casi como negativo de esa cara más despreocupada, “El Mandato” opta en cambio por ofrecer a Eveth en su encarnación más veloz y poderosa. Power metal del de toda la vida. Del que ahorra en sutilezas y no necesita de producciones rimbombantes ni arreglos recargados para cumplir sus propósitos. Del mismo modo Dalmau traza unas líneas de voz desprovistas de excesos innecesarios ni alardes imposibles. Firmes y vibrantes.

De nuevo muy Maiden el prólogo de “Versos Al Diablo”, con el bajo de Biel Recio convertido en debido émulo de Steve Harris. Y aunque luego el corte acoge una viveza de heavy metal de toda la vida, todo deriva de nuevo hacia una idiosincrasia más castiza. Aquí me agradan sobremanera las armonías vocales del estribillo y la mayor pesadez sobre la que se desarrolla. Clásica en construcción pero eficaz en cualquier caso.

Viento y Fuego” viene a sellar el álbum desde un prólogo en clave de balada clásica que, más pronto que tarde, deriva hacia el habitual metal vivaracho de los mallorquines. Sita a medio camino entre los primeros Tierra Santa y Avalanch, Vhäldemar… agradará, o más bien debería, que uno nunca sabe, a todo fan del género con su profusión de riffs cabalgantes, sus hábiles cambios de ritmo y la manera en que Dalmau afronta sus diferentes líneas de voz. Un cierre a lo grande.

Casi cincuenta minutos de un heavy metal de guiños power que viene un poco a resumir lo mejor, a veces también lo peor, del metal facturado dentro de nuestras fronteras. Hay muchos riffs aquí que no deberían coger de nuevas al oyente habitual del estilo. La buena noticia es que, de tanto en cuanto, contribuyen a crear buenos temas. Pienso en cosas como “Aunque Me Cueste La Piel” , “Espejo De La Luna”, “Despiértame”, “Hijos De Las Estrellas” o la final y muy resultona “Viento y Fuego”. Orgulloso y a ratos eficaz disco de género.

Texto: David Naves

Argion Estrena «El Juicio Final» Como Inicio De Una Nueva Etapa

Argion estrena la regrabación de «El Juicio Final«, tema incluido originalmente en su última obra de estudio «Lux Umbra» para dar la bienvenida y presentar oficialmente a su nueva voz, Richard De La Uz (Exkalibur, Jívaro, Eden).

La canción muestra las facetas en las que se desenvuelve la banda, con la epicidad y lo coral, como grandes protagonistas. Richard de la Uz, se estrena aportando no solo su voz, sino toda una serie de matices para evolucionar la canción y ser carta de presentación de esta nueva etapa. Acompaña al estreno la confirmación de las próximas fechas en vivo del combo asturiano.

Last Archangel: Nueva banda en el metal astur

La escena metalera asturiana no para de crecer. El próximo sábado tendrá lugar la puesta de largo de Last Archangel, trio de metal alternativo, en el Gong Galaxy Club donde compartirán escenario con Bouquet y Honara, bandas también de reciente creación.

La formación gijonesa compuesta por Pol como voz y guitarra, Kotard (Nazgash, Burnt To Death) al bajo y José Menéndez a la batería presentarán su ópera prima «Lost Memories» disponible de momento a través de plataformas digitales (Spotify, Apple Music, YouTube Music). Tres temas inspirados en el metal de principios de siglo personificado en grupos como Deftones o System Of A Down.

Bouquet por su parte retoman la actividad en vivo tras su paso por Xagó Surf Co. en el mes de septiembre. Con el stoner rock por bandera el también trio gijonés formado por Álvaro (guitarra), Guillermo (batería) y Carlos (guitarra/bajo y voz) presentará los sencillos publicados hasta el momento y que formarán parte de su disco debut aún sin fecha de publicación. Cierran el cartel Honara, sexteto post rock que vuelve a la Gong casi 2 años después de su debut en la sala ovetense. Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un precio de 8€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/honara-last-archangel-bouquet/

Premios Amas 2025: Abierto el plazo de inscripción

El viernes 7 de marzo del próximo año 2025 tendrá lugar en el Teatro Filarmónica de Oviedo la XX edición de los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana.

La recepción de candidaturas se encuentra abierta a través de amas@premiosamas.com para todos los trabajos editados entre el 1 de enero y 31 de diciembre del 2024 ya sean discos, videoclips, diseños y toda referencia a cualquiera de las categorías que conforman los premios.

Agenda: The Electric Buffalo en Oviedo

El jueves 21 de noviembre la asociación estatal de salas de conciertos (ACCES) conmemora el día de la música con 12 conciertos por la geografía estatal. En Asturias la ovetense Sala Tribeca Live acogerá el protagonizado por The Electric Buffalo.

A partir de las 21 horas con acceso libre hasta completar el aforo tendrá lugar una nueva oportunidad para disfrutar de la presentación en vivo de «Patrolman» el último trabajo discográfico de los ovetenses, editado en abril del pasado 2023 a través de  Boomerang Discos.

Agenda: Eden + El Plan en Oviedo

Primera parada de la gira promocional de «Alma De Libertad» el nuevo disco de estudio de Eden y del que dimos cumplida reseña hace escasas fechas. La presentación en casa tendrá lugar el próximo sábado 23 de noviembre en la Sala Estilo de Oviedo.

El 13 de noviembre la formación con base en Mieres estrenaba la regrabación de «Junto A Ti«, tema incluido originalmente en el disco «Caminante del Tiempo» editado en el año 2011 y que cuenta con el siguiente vídeo lírico obra de Nacho GS, autor también del artwork del álbum y los videoclips promocionales «Nunca Más» , «Puede Ser» y «Ella«.

La velada contará con la participación de la banda avilesina El Plan, formación de rock en castellano que aporta a su sonido retazos de blues y funky. Cuentan en sus filas con componentes de bandas como Marvel o Omenomejodas.

Entrada anticipada 12€ en los siguientes puntos de venta física:
Cervecería Lúpulo Feroz (Oviedo)
Librería Paradiso (Gijón)
Cervecería Cabanón (Avilés)

Crónica: El Castru Gargantá Vol. 15

No pasa nada por empezar diciendo la verdad: no era nuestro plan inicial. La cancelación, la misma mañana del sábado, del bolo de Celtian provocó que moviéramos ficha y optáramos por una segunda opción que, además, nos permitiría desbloquear un escenario más. El Castru Gargantá juntaba a los locales Green Desert Water con los chipriotas Stonus y los cántabros Wet Cactus para un verdadero atracón de stoner rock.

Abrían Green Desert Water cuando aún buscábamos un sitio dónde dejar el coche. El local no podría ser más apañao. Una primera sala que hace las veces de bar y acoge el puesto de merchan. Otra, donde se desarrollan los conciertos propiamente dichos, más cuidada de lo que cabría esperar. Ni mucho menos el peor local que hemos visitado en estos años. El caso es que, sí, sin que sirva de precedente llegamos con el tiempo justo. Para cuando nos encontramos con el trío, andan enfrascados nada menos que en “Black Harvest”, el temazo que da nombre a su último disco.

A ratos costaba escuchar la voz de Kike. Que dio igual porque “Too Many Wizards” nos la sabemos de memoria. Riffazo aquí y gente muy por la labor. La cercanía, la sala recuerda por momentos a un local de ensayo, agiganta la propuesta de los asturianos. En “Sacred Tree”, justo cuando la banda desarrollaba su mejor versión, Kike vino a tener algún problema durante el solo. Percance del que sale airoso porque, como ya bien sabréis, tablas le sobran.

Elegante la sempiterna base rítmica, Dani Bárcena en baterías y Juan Arias al bajo, durante las partes más tranquilas y rotunda cuando suben las revoluciones, la banda acierta a equilibrar un set que extrae su mejor cara cuando atacan la fenomenal “Shelter Of Guru”. Que Bárcena por petición popular terminase el bolo sin camiseta, puede ser un detalle que ponga de relieve el buen ambiente que se vivió en El Castru. Tan hábiles y carismáticos como nos tienen acostumbrados, cerrarían con “Solar Plexus”, el tema que daba título a aquél debut de 2018. Pronto emprenderán una nueva aventura por los States y desde esta casa solo cabe desearles lo mejor.

Desde Nicosia, turno entonces para los también hard rock / stoner Stonus. La formación, un quinteto se amoldó como buenamente pudo a la sala del Castru y por lo general nos dejó muy buenas sensaciones. Kyriacos Frangoulis comanda en voces a los chipriotas. Era su primera visita a estas tierras pero nos animó con un “vamos amigos” al que no llegan otras bandas que llevan cuarenta años girando por la península y no alcanzan a un triste gracias.

En lo musical había concomitancias con los propios Green Desert Water, si bien tuve la sensación de que, a ratos, lindaban en mayor medida con el metal de afinación gruesa y riff crudo y cortado. Entre esas partes más iracundas y en la más pura tradición del género, sobresalen pequeños escorzos de rock psicodélico y alucinado. Finalmente, en el equilibrio entre esas dos variantes fueron tejiendo buenos temas. La banda contrarresta el inicio tranquilo y calmado de “Aphasia” con un epílogo en el que incluso se deja notar el doble bombo del batería Kotsios Demetriades.

No obstante una del par de guitarras se había quedado muda. Revivida para “Mania”, que dibuja uno de sus riffs más interesantes. Se desvivía por agradar el cuatro cuerdas Andreas Aristides, con mucho el integrante más efervescente (en lo gestual) de la agrupación mediterránea. Porque la dupla de guitarras Pavlos Demetriou y Nicky Ray tienen un comportamiento algo más frío. Sin menoscabo eso sí, de los buenos riffs y solos que dibujan. El propio Demetriou deja de hecho uno estupendo en “Hope Dose”, que ayuda a mantener unas pulsaciones altas que ya no abandonarían hasta el final del show, con un cierre que ya abraza el metal sin ningún tipo de cortapisa. Desde luego nos agradaron.

Si Stonus habían abrazado una mayor rotundidad camino del final del set, Wet Cactus y decibelios mediante, recogieron el guante de sus compañeros y pusieron a prueba los (por lo visto) sólidos cimientos del Castru. Desde Suances y con el propósito de peinar a todos los presentes, el cuarto descerrajó sus temas sin piedad alguna por propios y extraños.

Y el público respondió en consecuencia. La buena gente del Castru nos comentó de hecho que pocas o ninguna han sido las citas con afluencia semejante. La banda, si bien costaba oír al bueno de Daniel Pascual, enfrentó solos alucinados mientras un enérgico Jaime Pérez a los parches percutía líneas de batería de las que taladran el pecho a cada patada al pedal del bombo. Por lo poco que nos llegaba de la voz de Pascual pero un poco también por no haber tenido tiempo material de hacer los deberes, lo cierto es que me costó identificar los temas. No así las muchas ganas con las que afrontaron la cita.

En una de las instrumentales que deslizaron emergió la cara más lisérgica de los suancinos, el nombre de mis paisanos Acid Mess sobrevoló tímidamente, Justo lo que tardaron en pisar el acelerador y encarar su versión más corajuda. Los propios Demetriou y Ray de Stonus no quisieron perder ripio de las evoluciones del cuarteto, contemplando a sus colegas desde primera fila. La intensidad iría subiendo de cara al final del set. Se desató incluso algún pequeño pogo. El más grande que permite un recinto de estas características, a buen seguro. Y aunque es cierto que la voz fue ganando presencia de cara al final, qué duda cabe que nos queda pendiente el verles con unas condiciones de sonido más óptimas.

Como dije arriba, a priori no entraba en nuestros planes. Pero Asturias siempre da segundas opciones (a veces incluso terceras y hasta cuartas) y como bien sabréis no somos del todo amigos de pasarnos un sábado durmiendo la mona. Así pues y tras tres buenos shows, cada uno con su propia personalidad pero unidos por una raíz común, tocó recoger y encarar esta crónica que tenéis ante vuestros ojos. No queríamos eso sí despedir sin mandar afectuosos saludos a la buena gente de El Castru Gargantá, que nos acogió como si de fieles correligionarios se tratase. Otro tanto a los músicos implicados (muchas gracias Kike por el detalle) y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz