Crónica: Empire of Disease + Caballo Moldavo + Brutalfly (Oviedo 18/4/2026)

Una vez más, y ya se está convirtiendo en una costumbre, se presentaba un fin de semana repleto de eventos. La presentación de “While Everything Collapses” de los bilbaínos Empire of Disease, el regreso a los escenarios de Brutalfly después de alrededor de un año en el dique seco y la «vuelta a la cuadra» con los Caballo Moldavo, eran motivos más que suficientes para acercarme a la Lata de Zinc el pasado sábado.

Primera sorpresa, el orden de las bandas: abrirían los moldavos y darían el cierre Brutalfly, dejando la parte central para los vascos, que al fin y al cabo era el plato principal. Aunque el bolo se anunciaba para las 20 horas, la cosa se retrasó prácticamente una hora.

Caballo Moldavo nos reciben con “Bienvenidos Al Valle Del Cielo”, con el personal haciéndose de rogar en la planta superior, aunque cuando suena “Alimentándose En Secreto” la concurrencia ya es importante. Primeras palabras del reverendo y a continuación suena “El Cuervo”, basado en el relato de Edgar Allan Poe. Llega la hora de “Réprobos”, tema que dio título a su primer EP y que presentan como «hardcoreta». Es el momento elegido por el frontman para bajar y mezclarse con sus feligreses. Vuelve al escenario con “El Blues Del Innombrable”, que ya se puede considerar un clásico de la banda. “Marcados” da título al LP que llevan defendiendo desde finales del pasado año. Apuntar a este respecto que se les nota cada vez más rodados: la sólida base rítmica de Johnny y el hermano Lynnot, los afilados riffs de Leónidas y la personalísima voz del reverendo G. Throat.

Deteniéndome en la labor vocal, no sé si fueron cosas mías, pero me da la impresión de que este ha introducido registros más agudos en algunos temas, lo que les da un cariz distinto y demuestra su versatilidad. Llega la hora de adentrarnos en “El Pantano”. A pesar de ser la única canción de su primera obra que no ha sido regrabada para la segunda, es sin duda una de las preferidas del público. Marca además un punto álgido en el concierto, que se mantendrá hasta el final con “Mi Muerte Centinela”, “Misa Negra” y aún tienen tiempo de cascarse la versión del “Revolve” de Melvins antes de poner punto y final con “Al Otro Lado Del Viento”. En definitiva: un completo repaso a su repertorio y un gran concierto de los asturianos. Su metal monolítico no deja indiferente a nadie.

Toca cambio de backline y parece el momento de salir a tomar el fresco (y, por qué no, un refrigerio). Entono el «mea culpa», porque por culpa de este impás volví a la sala con el primer tema de Empire of Disease empezado (“Hamunaptra”) y no fui el único… De hecho, cuando suena “Depravity” la sala aún tiene un aspecto semidesértico. Con “Torture Chamber” a Gorka se le ve incomodo con el sonido de su guitarra hasta el punto que hay momentos en que es la de Borja la única que sale con claridad al exterior. Terminado este y tal vez para dar tiempo a su compañero, Pintxo bromea con el hecho de que la gente siga con la peregrinación desde la parte superior. También nos dice que hace justamente un mes que el nuevo LP está en la calle y que le van a dar un repaso completo (algo que yo particularmente agradezco en los conciertos de presentación). Con “The Beast Inside Me” continúan los problemas con ese cabezal de ampli hasta el punto que parece echar humo, pero Leónidas está ya al quite e instala el suyo en un gesto que le honra.

Solucionado este problema, continúan a la carga con “The Art Of Manipulation”. A estas alturas queda bien a las claras que nos encontramos ante unos auténticos «tocones». Iban domina los tempos de su batería cual metrónomo con una técnica espectacular y Xabi no para un segundo con su bajo. Es hora de recuperar viejos temas y esto ocurre con “War Machines”, perteneciente a su primer EP, “Silence Is Violence” (2019). También es el momento en que el cantante invita al público a sumarse a un «wall of death» del que algunos nos apartamos prudentemente… Vuelven a retomar el “While Everithing Collapse”, precisamente con la canción que le da título. Continúan con “No Risk, No Glory”, una declaración de principios de lo que supone estar en la escena underground, para dar paso a “With All My Hate”, tema que daba título a su primer LP (2021). Con “More Than A Hundred” finalizan su concierto y con ello la presentación completa de su última obra. Al personal le supo francamente a poco, pero al clásico grito de «otres tres», Pintxo responde de forma jocosa «haber bajado antes». En total, 10 temas para completar un setlist en el que tal vez eché en falta algún tema de su anterior LP, “Shadows In The Abyss” (2023), pero que dejó en Oviedo buena muestra del death metal melódico con tintes metalcore en el que atrevo a decir que están en la vanguardia del panorama estatal. En resumen, una auténtica apisonadora.

Y nos quedaba el postre de este banquete sónico. Por diversas circunstancias no había tenido la fortuna de ver aún a Brutalfly en directo, pero el thrash agresivo de los asturianos ya lleva tiempo en mis listas de reproducción. Para que no me pasase como con la banda anterior, esta vez esperé pacientemente el cambio logístico a pie de escenario. Comenzaron con “The Moon Hasn’t Blood” y a continuación sonaron “Shaman” y “Mechanic Soul”, de su EP homónimo de 2015. Didi nos presenta “Moretty (J.M.P.M)”, tema dedicado a José María Pedrero Morán y continúan la descarga con “Pigmalion”. Se nota que, a pesar del obligado parón, la máquina sigue engrasada, a lo que hay que sumar una dosis importante de ganas de tocar.

El trío suena compacto: la base rítmica de los hermanos Veloz se ve cumplimentada por la afilada Jackson de Mr. Stone, amén de su desgarradora voz: ingredientes fundamentales del thrash de vieja escuela. El concierto continúa con “The Oniric WhatsApp By The High Bird” para dar paso a “When You Betray Me… You Betrayed You Too”, una canción que es un alegato contra el bullying en cualquiera de los órdenes de la vida. Y aún quedaba tiempo para una sorpresa por parte de Didi: «una canción a capella en Si mayor y sostenido en el tiempo infinito… ¿Melissa: quieres casarte conmigo?». Y la interesada dijo SI. Ni que decir tiene que al bajar del escenario todo fueron felicitaciones y parabienes. Lo dicho: que sigan siendo felices.

Fue el mejor punto y final a una tarde-noche repleta de energía, buen ambiente y música a todo trapo hasta reventar los oídos. ¡Nos vemos en la próxima!

Texto y fotos: Tômi Röckdríguez

Raposu Rock 2025: Novedades

La 9ª entrega del festival Raposu Rock presenta novedades en su cartel. La gala solidaria tendrá finalmente como protagonistas a Drunken Buddha, Pripyat que toman el relevo de Brutalfly, Sacavera y Jeremías El Babuino. La cita tendrá lugar el sábado 6 de diciembre en la gijonesa Sala Acapulco.

Manteniendo su santo y seña, la recogida de alimentos con destino a la cocina económica de Oviedo, aportando un kilo de alimentos no perecederos se entrará en el sorteo de CD’s de los grupos participantes. El objetivo este año es superar los 2500 kilos de alimentos. El precio de la entrada anticipada es de 10€ (13€ en taquilla). Venta física disponible en los siguientes puntos:

Crónica: Ravenblood + Brutalfly + Tatami (Oviedo 24/5/2025)

Nueva parada en nuestros escenarios para la buena gente de Ravenblood. La banda de Cornellà de Llobregat acudía a la capital del Principado inmersa en la gira presentación de “Absence”, cuarto trabajo de su trayectoria, y del que ya diéramos cumplida cuenta por aquí. Y quiso la casualidad que, por segunda vez, lo hicieran acompañados por los locales Tatami, a quienes se sumó esta vez el trío Brutalfly. Una oferta pues de lo más variopinta para una apacible tarde noche de contrastes en la ovetense Sala Estilo.

Tatami serían pues los encargados de romper el hielo con su tranquilo y acostumbrado rock and roll. Y ya fuera por lo diferente de la propuesta con respecto al resto del cartel, lo tempranero del horario (19:00 cuando arrancan) o incluso por el buen día que hacía fuera (vete tú a saber) lo cierto es que no fue mucha la gente que traspasó las puertas de Estilo para atender a sus evoluciones.

Nosotros podemos decir que nos gustaron más que en nuestro anterior encuentro con ellos. De primeras vuelve a llamar la atención esa formación a dos guitarras y batería. Gus Bocanegra a los mandos de la nave, extrajo la mejor versión de la banda. Hay estrofas, diría que incluso algún estribillo que otro, en los que el nombre de Ilegales ronda mi subconsciente. Y aunque ya digo que en esta ocasión nos resultaron más enteros, lo cierto es que a ratos eché en falta una pizca más de distorsión. Al final la cabra siempre tira al monte. Es inevitable. Rock tranquilo, que a ratos adquiere una pizca más de nervio, y donde incluso cabe un pequeño guiño a las leyendas australianas AC/DC. No nos disgustó su particular resistencia.

Brutalfly traerían entonces su enrevesado thrash metal y ya desde el primer momento queda claro que tratar de encorsetar su propuesta bajo una etiqueta concreta es como tratar de tapar el sol con el meñique. Siempre imprevisibles, aparecieron por Estilo con un set plagado de temas que aún no han visto la luz, y que integrarán, si todo va como se espera, su esperado segundo álbum de estudio.

Escenario adornado con los dos murales laterales más el telón de fondo. Su arranque hace honor al apellido de los hermanos Veloz. Descosidos y nerviosos desde un primer momento, pronto disienten hacia su habitual maraña de cambios de ritmo. También de afinaciones, con Didi haciendo uso y abuso de los muchos pedales que tenía a sus pies. Convenientemente bañados en luz roja, puede que “Train To Hell” ofreciera algún resquicio más asequible. El público, que llegaba con cuentagotas a la sala, se animó aquí. Ellos sin embargo no olvidan tampoco aquí esa naturaleza tan híbrida de sus composiciones.

Y ante un sonido tan redondo como el que estaban teniendo, quedó claro la pura organicidad de su propuesta. Más allá de los mil y un efectos que Didi emplea a lo largo del set, tanto él como la base rítmica de Lagarto y Mochy, su metal resulta tan laberíntico como real. “Moretty”, precedida de una pequeña dedicatoria de Didi, puede ser el perfecto ejemplo de esto que comento. Como siempre, vimos muy compenetrada a la banda. Su propuesta así lo exige. Pero esta es una de esas formaciones que realmente da la impresión de disfrutar con lo que hace. Brilló Didi aquí en su faceta como vocalista, sacando provecho de sus distintos registros. El propio vocalista pidió un aplauso para “el Rey Lagarto” antes de “Shaman”, recuperada de aquél Ep debut que en septiembre de este mismo año cumple ya diez años. Ahí el trío bordea su cara más oscura, amplificando aún más si cabe su amplia paleta sonora.

Me sorprendió “Pigmalion” por cómo introdujo alguno de los estribillos con más gancho que les recuerdo. En consecuencia, el calor en la sala fue en aumento. También mis ansias de escuchar su segundo largo de una vez. En esas estaba cuando el trío vuelve a aquél iniciático Ep y resucita una “Mechanic Soul” donde Mochy introduce ritmos cercanos al d beat. Era un tema para bailar, había asegurado Didi. Y era verdad. Encarando ya la recta final “High Bird” puede ser un tema que sorprenda aún sin salirse de su retorcimiento habitual, tremendo Mochy a los parches aquí, al tiempo que “Zerdatillium”, ya casi ineludible en sus directos, deja uno de los solos más locos de Didi. Que ya es decir. Quedaba una. No venía ni en el setlist pero no podía faltar. Didi le preguntó a la audiencia, y quien más quien menos respondió, emulando al mismísimo Roy Batty, que era el tiempo de morir. “What Time is It? It’s Time to Die” daría por finiquitado el set. Muy inesperado en cuanto a selección de temas pero donde vino a quedar claro que esta es una banda que planta cara al futuro con total seguridad. Ya muy atentos a lo que esté por venir.

Acudían Ravenblood prestos a presentar “Absence”. También al que es su nuevo batería desde el pasado mes de diciembre: Darío García. Así pues, y clavando el arranque de ese último trabajo, la banda vino a sonar tan redonda como acostumbra. Cambio en baterías mediante, son muchos los años que llevan ya a sus espaldas y se notó. Sus anteriores visitas nos habían dejado ya muy buen sabor de boca. La del sábado vino a confirmar que se encuentran entre lo mejor que el género tiene para ofrecer dentro de nuestras fronteras.

Es un death melódico al modo clásico. Lleno de buenas melodías y donde la labor de Arnau y Jose en guitarras resulta encomiable. El primero ya deja un gran solo en la propia “Absence”, avisando en cierto modo de la que se nos venía encima. A Ravenblood se les puede achacar una cierta quietud arriba de las tablas. Una parsimonia que contrasta con la hiperactividad de Dani, al micro, quien camiseta de Aneuma mediante, no dejaría de moverse a lo largo y ancho del escenario, al tiempo que buscaba la siempre necesaria conexión con el público. A término comentaría que Asturias era su “segunda casa”. Y no mentía. Estaba el frontman con los habituales agradecimientos cuando la banda, Darío mediante, arranca pedal a tabla con “Purge”. Parecía que no había tiempo que perder. La base rítmica que completa Raúl al bajo trotaba de lo lindo aquí. Y la banda ofreció su primera alternancia solista de la noche. Arnau y Jose jugaron con sus respectivas guitarras, si bien es cierto que al segundo costaba oírle con total claridad.

Percance que se fue subsanando conforme fueron deslizando un corte tras otro. Dani, ahora sí, tuvo tiempo de sobra para ofrecer unos agradecimientos como dictan los cánones. Me gustó “In Our Veins” por cómo conjugaron la elegancia inicial con un trote más enérgico después. Siempre dentro de las fronteras del estilo y con un Dani de lo más risueño tras el micro. El propio vocalista se iría al de rodillas al suelo. Ovación final y el público de Estilo que parecía estar pasándolo en grande. “Out In The Universe” llega no sin que antes Darío tuviese un pequeño percance con uno de los pedales. Alguna que otra pista pregrabada puede que ofrezca a unos Ravenblood menos orgánicos. Y da igual porque la violencia que desatan aquí destierra cualquier duda. Y al tiempo que “Resurgent” puede ser una de sus composiciones más redondas, compendio de todo cuanto una banda como esta tiene para ofrecer, “Reborn In Darkness” se haría de rogar por culpa del portátil que disparaba las pregrabaciones. Había que reiniciar. Las culpas, a Windows, Apple o quien corresponda. Toda vez aquello se recondujo, lo cierto es que fue un corte que procuró cierto resuello al quinteto.

Que es justo lo que ellos necesitaban para después atacar con “Fracture”. Brilló Arnau aquí. En lo que a composición se refiere puede que sean estos los Ravenblood que más disfruto. Diversos a la par que sólidos. La banda acertó a conjugar esa mezcla de pegada y melodía, marca de la casa, para el que me resultó otro de los puntos álgidos del set. No desfallecía Darío tras baterías aún a pesar de los percances. Dice mucho del buen momento de forma en que llegaron a Oviedo lo firmes que sonaban aún en esta parte final. Aquí volverían la vista al pasado, rescatarían aquella “Pathfinder” de su primer álbum y, junto con la propia “Ravenblood” de su último disco, abrocharían pasado, presente y futuro en un gran final. Antes Dani había agradecido el apoyo que la gente les dispensó. Aguantó el tipo durante todo el set, se deshizo en recurrentes bromas capilares (¡Mari Carmen!) durante el tiempo que estuvo sobre las tablas y, al alimón con los suyos, ya digo confirmó el buen momento que atraviesan. Su segunda casa, desde luego.

Diversión y contrastes. Una jornada bien agradable, buena compañía y tres propuestas bien diferentes. Lo pasamos bien antes, durante y después. Por eso no quisiera terminar esta crónica sin agradecer a FnR Promotora y a los músicos por todas las facilidades, mandar un saludo a los habituales de siempre, también a la buena gente de Aneuma y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Ravenblood + Brutalfly + Tatami en Oviedo

Nueva parada en los escenarios astures para el combo death metal catalán Ravenblood. De nuevo con la ovetense Sala Estilo como epicentro presentarán su nueva obra de estudio «Absence» (reseña) acompañados por los thrashers locales Brutalfly y el trio rockero Tatami.

Horarios:

Apertura de Puertas: 18:45 horas

Tatami: 19:00 – 19:45 horas

Brutalfly: 20:00 – 20:45 horas

Ravenblood: 21:05 – 22:00 horas

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/ravenblood-brutalfly-tatami

Agenda: Host + Brutalfly + Mesenktet en Gijón

Nueva parada en los escenarios asturianos para los ferrolanos Host. La presentación en vivo de su ópera prima «The Quake» (reseña) llega al Bola 8 de Gijón el próximo viernes 4 de abril.

La cita contará con la participación del trio thrasher Brutalfly actualmente confeccionando la continuación de su última obra de estudio «I Was An Experiment» (reseña) publicada en el 2022 y unos hiperactivos Mesenktet, protagonistas de tres conciertos en apenas 7 días. Con apertura de puertas a las 20:30 horas la entrada tiene un coste de 8€ exclusivamente en taquilla.

Rockvera Fest 2024: Cartel Cerrado

El sábado 31 de agosto tendrá lugar la edición más ambiciosa del Rockvera Fest, el evento musical más veterano de Asturias con 27 años de trayectoria. La Asociación Monorock cuenta en esta ocasión con un extenso cartel donde de nuevo tendrán cabida varios estilos musicales. El metal estará representado por los vascos Vhäldemar que presentarán su nuevo disco de estudio «Sanctuary Of Death«, los thrashers locales Brutalfly y unos Tribute Against The Machine que tan buen sabor de boca dejaron en la sesión vermú de las ediciones anteriores. Nutrida la embajada del punk rock y sus variantes con unos Free City también de estreno, los madrileños Sinaia, el regreso de Onza, los irreverentes The Black Panthys Party, la onda melódica de Flashback y el swingcore de La Mørgue.

Un año más, nos vemos en el Teatro El Llar.