Festival Internacional De La Cerveza Artesano D’Asturies 2026: Programación Musical

La nueva entrega del Festival Internacional de Cerveza Artesano D’Asturies en Langreo arrancará el viernes 10 de abril. Durante 3 días se podrán degustar cervezas artesanas regionales, nacionales e internacionales además de una serie de conciertos que cuentan con Leo Jiménez, Dixebra, Indocentes, Muñeca Rusa y DJ La Güeriata como primeros nombres confirmados.

Como cada año la entrada es gratuita y la ubicación será la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.

Crónica: Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies (12/4/2025)

Segunda jornada del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies que traería consigo las descargas de  Sound Of SilenceLos BárcenasSoäxOnzaPorretas y Rat-Zinger. Tanto o más desapacible que la anterior pero con una afluencia más que digna durante los momentos más álgidos del cartel.

La apertura iba a recaer en los chicos de Sound Of Silence y, por una vez, di gracias a los retrasos (en el reloj, el otro lo llevo de serie) que me permitieron llegar justo a tiempo para “Tensa Calma”. Este arranque ya deja claro que ni el entorno ni lo diverso del paisanaje iba a hacer mella alguna en su habitual sonido. La banda, que venía de proclamarse vencedora en la semifinal de la W.O.A. Metal Battle Spain celebrada en Corvera, se desfogó como acostumbra. Muy buen sonido, aún en el pequeño escenario Roces, y los habituales chascarrillos de Nefta: “se acabó la hora de la siesta”. Igualmente rotunda, “Nunca Seré Feliz” deja ver sin embargo a un siempre risueño Viti Redondo al bajo. Pero quizá fue “Felices Bajo Tierra” mi favorita de esta parte inicial del set. La incansable pegada de Jorge Rodríguez (Aneuma, Escuela De Odio) tras los parches, Nefta animándonos a apreciar el solo de Rubo o pidiendo que respondiéramos a sus “¡Eh!” mientras echaba en cara a los del fondo que no se sumaran: “me faltan los de atrás, me faltan subgraves”.

Puede parecer que insisto mucho en las anécdotas de Nefta pero ello no va en detrimento del nivel que despliega la actual formación. Al contrario. Sea cual sea el escenario y las circunstancias que les rodean, parece que esta gente siempre cumple. Máxime cuando se atreven a tirar de nostalgia y recuperan (si no me equivoco) “Sacrificio De Una Vida Atormentada” de aquél álbum de 2009 “El Funeral De Las 10 Almas”. El doble bombo de Jorge Rodríguez volvía a marcar el camino y lo cierto es que la gente se implicó de lo lindo aquí. Llegó entonces el turno para una de mis favoritas (no me escondo) como es “Océano De Traición”, que vio como Rubo acometía de rodillas el primer puente y se destapaba con un solo, a puro tapping, más adelante. La sensación que fue quedando es la de que venían con los deberes bien hechos.

No quiso Nefta olvidarse de los debidos agradecimientos. Y, de paso, coger un poco de aliento. Que si queríamos “otro poco de heavy metal”, preguntó, para después acometer las primeras estrofas de “Un Nuevo Ano… checer” (sic) en tonos agudísimos para sorpresa nuestra y disfrute de un Viti Redondo que se deshacía en carcajadas a su lado. El caso es que, juegos con el registro de Nefta al margen, Nague y Rubo brillan aquí. Primero doblándose con habilidad y después siendo Rubo quien deje otro estupendo solo de guitarra. En “Viendo Al Cielo Llorar”, que bien podría ser un resumen de las dos jornadas vividas en La Felguera, su cara más melódica empastó con la más rotunda y grave. Hubo una llamada al circle pit. “Esas melenas al viento, esas tachuelas en el corazón” exclamaba de nuevo irónico Nefta. Los tres hachas de la banda se reunieron en curioso círculo (¿o triángulo?) aquí y el inquieto vocalista no perdió la ocasión de volver a pasar entre las piernas de Redondo ni tampoco de bajar a mezclarse con la gente.

Densa Niebla” puso fin al tormento de los herejes, también llamados vecinos y casuals, que con o contra su voluntad vieron cómo el ciclón asturiano de nuevo hizo honor a su leyenda. Dice mucho de ellos, además, que dejaran para este cierre un corte de arranque tan violento e inmisericorde como este, lo que permitió a Jorge Rodríguez dar otra lección de pegada y en especial de resistencia. Sensacionales.

Los Bárcenas, qué duda cabe, son un animal bien diferente a Sound of Silence. Banda de versiones que, bajo el paraguas del punk más americano (con matices), hace las delicias de cualquier fan del género. A priori no pensé que me engancharía a su propuesta. Pero cuando de pronto disparan el “Ecuador” de Sash! (el latazo que diste aquél año, niño, ni olvido ni perdón) uno de pronto entiende que se viene tremenda fiesta. Héctor García, voz del combo, le agradecería a Nefta el haberles dejado la “Tarima Of Silence”. Chascarrillo que repetiría unas cuantas veces a lo largo del show. Como el de llamar al festival de distintas maneras (“fican, ficas, ficaa…”). Jugando con el inglés, a mí se me ocurría “Fican’t”.

Pero volviendo a lo estrictamente musical, Nacho Martínez, que fuera integrante de Maverick, rompió una de las cuerdas de su guitarra muy al comienzo del set. Ante la tesitura, la banda optó por tirar para adelante con una sola guitarra. A fuerza de ser sinceros, reconozco que algunas de sus versiones me eran completamente ajenas. Pero cuando Nacho soluciona el percance con la cuerda e irrumpen clásicos como “Should I Stay or Should I Go” (The Clash), el cerebro hace clic y me cuesta nada y menos subirme al carro. “Os juro por dios que no ensayamos nunca. Pero pa’ esti nos juntamos… y salió mal” ironizaba entonces Héctor García. “Ahora va una pa’ Donald Trump”, que no fue otra que “American Idiot” de Green Day. Con mucho una de las mejor recibidas. El vocalista le dedicaría entonces “She”, también del trío de Rodeo, a Rebe (si mis notas no me engañan) porque “hace un año empezó algo muy bonito” .

Que si habíamos jugado al Fifa 98, preguntó entonces García. Y acometió “Song 2”, aquella broma que Damon Albarn compuso en apenas quince minutos a modo de mofa del movimiento grunge y que, casualmente, acabaría convertida en uno de sus mayores hitazos. Lo que es este negocio, chico, no te lo acabas nunca de creer. Para “God Save The Queen” hubo incluso un espontáneo muy Kinki. También mucha fiesta, que iría a más toda vez Los Bárcenas disparan una curiosa versión del “The Kids Aren’t Alright” de Offspring y proceden a interpretarla después con Héctor perdido entre la gente. Aún con todas las reservas que a uno le puedan producir las bandas tributo, o las bandas de versiones como es el caso, tremendo fiestón el que montaron.

Como quiera que tenía muy recientes a los chicos de Söax, tocó hacer su poco de turisteo y socialización por las calles de La Felguera. El rock and roll también es esto, aunque sea de vez en cuando. A nuestro regreso al recinto lo primero que llama mi atención es ver a Iris de Indocentes al comando de la batería. Con una tablet donde (deduzco) podía leer las distintas partituras, soportó el peso de la banda con la seguridad que dan los buenos músicos. Y ella lo es, desde luego. Para cuando nos cobijamos bajo la amplia carpa del Escenariu Revibeer, Adrián Muñiz enfrentaba “Béla Tar” con su habitual efusividad en lo gestual. Aquí dejaban patente su cara más alternativa, cerrada por el propio vocalista a puro desgarro. Al igual que aquella noche en la Telva, no faltó el recuerdo a The Beatles (“Come Together”) ni tampoco una de sus composiciones más recientes como es “Agradecidos”. Estupendos detalles de Juan Bertrand a la guitarra aquí.

En honor a la verdad hay que decir que los parroquianos del festival siguieron las evoluciones de Söax con cierta distancia. Lo que no quita para que servidor disfrutase con esa cara más socarrona, también más reivindicativa (a su manera) de “Gasolina”, con el alma mater del proyecto Ramón Prada alternando bajo y teclas. Volverían de nuevo a jugar con lo tonal y ofrecer una cara más seria gracias a la revisión de “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro. Un fino y acomodado solo de Bertrand adornó una parte final en la que Muñiz, inalámbrico mediante, bajó a mezclarse con la gente. Aún tuvieron tiempo de entregar algún corte de nuevo cuño, agradecer a Iris Martínez el haberles salvado el bolo, reinventar “Bubbles” de Biffy Clyro con Muñiz de nuevo abajo o cerrar con la siempre eficaz “Cuento”. Pocas sorpresas más allá del reemplazo en baterías. Como dije al comienzo los tenía muy recientes, pero me agradaron igualmente.

Para Onza, claro, la expectación era máxima. Mucha gente, en su gran mayoría muy joven se arrimó al Escenario Revibeer presta a disfrutar de Pepo Martínez y su nueva banda. En honor a la verdad hay que decir que el suyo no es el tipo de música que acostumbro a escuchar. También que en este segundo encuentro con ellos, siendo el primero aquél en tierras corveranas (crónica) parecí entender mejor su propuesta.

La gente llevó en volandas al quinteto desde el minuto uno, algo a lo que ayudó el fantástico sonido del que disfrutaron. El arranque es demoledor. O, al menos, testimonio de la cara más nerviosa del proyecto. Algo que atempera el mayor poso melódico de “Lo Que Arde”. Pepo, la gorra y la camiseta por dentro del pantalón, dio una lección de cómo comunicar con la gente. También de como alternar entre registros sin ataduras ni dobleces. De su desempeño el sábado caben pocas dudas. En plena forma. Con “Sin Miedo” quedó claro que la gente había hecho bien sus deberes. Efusividad a la que hay que sumar la infatigable labor coral de Javi y Faisán, batería y bajista respectivamente.

En “DestierroPepo aprovecha para comentar una pequeña anécdota sobre su último paso por la capital del reino, cuando preguntó cuántos tenían abuelos en el pueblo y en la sala poco menos que se hizo el silencio. Huelga decir que en La Felguera no fue el caso ni con la pregunta ni tampoco con esos Onza de nuevo más rotundos que aparecieron. A mitad de “Limpajumar” nos quedaríamos sin sonido por PA, siendo éste junto con los problemas de Pepo con los in ears (“para un día que no cargo yo la furgo me dejo los míos en casa) serían los únicos percances reseñables del set. Pepo tendrá su propia interpretación de “El Duelo”, que para eso es su creación. Pero uno no puede por más que interpretar esta letra como una puerta abierta a una futura e hipotética reunión de Desakato. Lo cierto es que abajo generó una sensación muy bonita y también muy intensa. La gente se lo estaba pasando de lo lindo.

El propio vocalista no perdió la oportunidad de saludar a una fan con un tatuaje de la banda en su brazo. Fue antes de una “Lucha Interior” donde me fue quedando la sensación de que este segundo encuentro con ellos entendí en mejor medida su propuesta. Tuvieron además el detalle de recordar al País Punk Rock del día anterior previo paso a revisionar a sus compañeros de Misiva y despedirse mientras certificaban su gran momento de forma.

El de Porretas iba a ser el mayor chute de nostalgia del fin de semana. Su descarga, máxime en la localización en que se llevaría a cabo, tan cerca del estadio municipal Ganzábal, sabía a Derrame Rock. De hecho y salvo que mis periodos de alto consumo etílico me jueguen una mala pasada, juraría que mi anterior y último encuentro con ellos fue en otro estadio, en este caso el desaparecido Carlos Tartiere de Oviedo junto a Siniestro Total. Año 2002.

Lo primero que uno se da cuenta con respecto a la descarga de Onza es cómo la edad media de los presentes ha aumentado de manera más que notable. Y para que luego digan de los mayores, lo que se vio incrementado en igual medida fue el movimiento en primeras filas ya desde las postrimerías del set. “Si Lo Sé Me Meo” sirve como resumen perfecto del modo en que siempre han conjugado crítica social con ese humor tan característico. De toda la vida una de las propuestas más abiertamente lúdicas de nuestro rock and roll. Si además para cuando desgranan “Joder Qué Cruz” el sonido del escenario Revibeer es redondo incluso en primera línea, qué más se puede pedir.

Bode lleva la voz cantante en estos Porretas, secundado desde el bajo de Pajarillo. Y así, perfectamente engrasados y con el ímpetu de unos jovenzuelos, irían desgranando un clásico detrás de otro. No negaré que tomé cierta distancia con el set. Tampoco que casi cada acorde traía recuerdos a mi subconsciente de manera inmediata. Para cuando despliegan “Hortaleza”, las primeras filas son un bullir de pogos, bailes, sonrisas y mucho movimiento. Un movimiento que aún iría a más en “Última Generación”, diría que la mejor celebrada de esta primera mitad del set.

Cómo no, había que recordar la figura del tristemente desaparecido Roberto Mira “Rober”, a su memoria dedicó Bode una muy sentida “Y Aún Arde Madrid”. A término y de manera súbita, un par o tres de voces comenzaron a cantar “¡Puxa Asturies Dixebrá”, cántico al que pronto se sumaron una buena cantidad de parroquianos. Porretas respondieron con una “La Hemos Cagao” que tal vez pasara algo desapercibida. Porque la gente recibió de mejor modo una “Resistiré” que, a estas alturas ya parece más propia del cuarteto que de sus intérpretes originales. Y el garruleo, si es que se le puede llamar así, aún iría a más en “La Del Fúrbol”, en buena medida por el juego que la banda provoca con cada estribillo. Pueden haber pasado más de dos décadas desde el anterior encuentro y aún así uno ve venir desde lejos el tramo final. Inaugura su ya clásico “Popurrí” (“Pongamos Que Hablo De Madrid”, “Diga Qué Le Debo”, “Peligrosa María”, “Insurrección”, “En Blanco y Negro”…), sigue la ineludible “Marihuana” y finiquita la propia “Porretas”. Qué rato más bueno.

Para el final y con el cansancio de ambas jornadas haciendo mella, llegaba el turno de Rat-Zinger. La puesta en escena, esas ratas retroiluminadas a cada lado del escenario, me recordaron inmediatamente al divino crocotauro los chicos de Caedis. Sería ese el único paralelismo con la formación madrileña. Rat-Zinger pusieron el pie a tabla y en el rato que disfrutamos de sus evoluciones no se despegarían de esos ritmos siempre vibrantes y encolerizados. Con todo un Dann Hoyos en guitarras, su punk metalizado (o viceversa) apostamos no dejó indiferente a nadie. Su mezcla de actitud, técnica y velocidad desde luego no cayó en saco roto. Al igual que nos ocurrió con la buena gente de Frakture tras el último Karma Fest, esperamos encontrarnos con Rat-Zinger en condiciones algo más propicias para nosotros.

Y estas serían, a grandes rasgos, nuestras impresiones de cuanto aconteció en las dos jornadas del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies. Punk, hardcore, metal, rock alternativo… lo cierto es que fue una oferta lo suficientemente amplia como para permitirnos salir un tanto de nuestra zona de confort. Algo que siempre agradecemos. Confiemos en la vuelta del festival en 2026 y que la lluvia dé una tregua para entonces. Mandar un cariñoso saludo a las buenas gentes con las que nos cruzamos en ambas jornadas y nuestro agradecimiento a la organización del evento por haberlo hecho posible pese a las dificultades.

Por último, fue en las últimas horas del sábado cuando nos enteramos del fallecimiento del gran Alberto Toyos, verdadero emblema de la escena asturiana y figura capital en el amor que mucha gente tiene por la música en esta vieja Asturias. Vaya un sentido recuerdo para él y el mayor de los abrazos a familiares y amigos.

Texto: David Naves
Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies (11/4/2025)

Nueva edición del Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies y, con él, motivos más que suficientes para coger nuestras herramientas y poner rumbo a Llangreu. En un día que se presumía soleado y tornó en desapacible, tuvimos la oportunidad de presenciar las descargas de Maverick, Fer Espina & The Riders, Lady Llagar, País Punk Rock, Skontra y Havenlost. Todo ello en el entorno de la Pinacoteca Eduardo Úrculo, en el barrio de El Puente.

Pese a ciertas polémicas que han derivado en la alteración de la denominación del evento, el recinto vino a ser el de siempre: Un par de escenarios, numerosas mesas en las que sentarse y degustar cervezas de todo tipo, food trucks… todo lo que un evento de estas características necesita para atraer a un buen número de amantes tanto del lúpulo como de la buena música.

Desde el escenario Roces le tocaba a Maverick ser los primeros del turno de tarde. Y lo que podemos decir de ellos es que parecen haber aprovechado bien el tiempo. Son varias ya las veces que les hemos visto y su progresión no podría tener mejor pinta. Quizá porque algunos detalles que dejan ahora sus temas se arriman cada vez más al metal, alternado con ese punk a la americana que les caracteriza. “Somos de Mieres, la otra cuenca”, exclamó su frontman Misael, “y es un placer estar aquí hoy”. Hubo gente insultantemente joven que no perdió ripio de las evoluciones del renovado quinteto. Y es que tal y como rezó una de sus letras, “siempre hay razones para pelear”. Y tanto que sí.

Ya digo que parecen una banda cada vez más entera. Aún a pesar de las alteraciones en su line up con las nuevas incorporaciones de Saúl en guitarras y Oriol al bajo. Se podría decir incluso que “El Miedo En Vuestros Ojos” muestra unas hechuras muy metálicas. Sorprendieron no obstante con la versión del “All I Want” de A Day To Remember y dejaron su cara más vibrante en “Travis Bickle”, por el personaje de Robert De Niro en la inmortal “Taxi Driver”. Pensaba mientras veía a Misael bajar a mezclarse con la gente que cada vez me recuerdan más a bandas como Free City o Sinaia. La gente se lo pasó bien, incluso los más peques. Hubo algunos pogos y en general mucha diversión frente a ellos. Esperando repetir en la próxima edición del Rockvera Fest y confirmar su crecimiento.

Sin movernos del escenario Roces le iba a llegar el turno a Fer Espina & The Riders, esta vez con todo un Sergio Álvarez en baterías y, como siempre, Dany León en guitarras. “Todo Está Bien” pronto dispone el habitual sonido clásico del trío. Aquí Espina comanda con voz amable y buen hacer al bajo. Sin alardes ni dobleces. Y esta puede ser una apreciación particular pero hacía tiempo que no veía tan risueño a León sobre un escenario. No faltó “Gong”, cuya letra de nuevo se vio convenientemente alterada conforme al lugar en el que discurría el evento. Muy fino León aquí con el slide y de lo más participativo Espina buscando la interacción con el público al final. Me gustó la revisión del “Son Como Hormigas” de Barón Rojo por la forma en que la trasladaron a su particular modo de entender el rock and roll.

Dany León se calzaría entonces los zapatos de todo un Jeff Beck en “Going Down”, dibujando así una de las aportaciones solistas más vibrantes de toda la jornada. Alternando producción propia con cortes como “A La Primera” y versiones como esa “Yer Blues” en la que el propio Espina pide un aplauso para su compañero en mitad del solo. “Canción Del Pantano” nos inundó de blues sureño mientras que el cuento orwelliano que supone “El Ojo Que Todo Lo Ve” puede ser lo más cerca que estuvieron del hard rock. “Fuego y Carbón”, de hecho, depara a los Fer Espina & The Riders más vibrantes, mientras que “Volteretas” desata una estupenda línea de bajo. El trío vería finalmente acortado el show con respecto al que anunciaba su setlist, lo que no quita para que pasáramos otro buen rato en su presencia.

Llegó el turno entonces de Lady Llagar, alter ego de Mariajo Baudot cuya propuesta tiene poco o ningún encaje con la música que solemos tratar en un medio como este. Ello no quita para que su propuesta, nos resultase amena cuanto menos. Reivindicación y mucha sororidad por su parte. También un punto entre lo canalla y lo tradicional que bien podría rimar con la figura del omnipresente Rodrigo Cuevas. Lady Llagar no deja títere con cabeza y hace bien. En solitario, a veces a modo karaoke, otras con el único apoyo de una pandereta, se atrevió a masacrar “Ay Mamá” de Rigoberta Bandini o “Du Hast” de Rammstein, pero no “Como Una Ola” de la más grande. Porque a Rocío Jurado se la respeta, señores. O como diría la propia Llagar: “pacones”.

País Punk Rock nacía para la ocasión con la idea de rendir tributo al punk rock regional. Un evento único que levantó no poca expectación en el recinto del festival. La alineación de la banda era la formada por Dany León y Juan Bertrand en guitarras, José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre en baterías y Carlos Álvarez al bajo. Y junto a ellos, una ristra de vocalistas que tuvo en la figura de Sandra Luisquiños a una de las dos mujeres del show. “Autodefensa Muyer” de Ochobre inauguró así el set. También la certeza de que el sonido en el Escenariu Revibeer iba a estar a la altura de las circunstancias. Se fue Luisquiños e ingresó Bertón (Skontra) para dejarnos una “Y Sigo En Pie” de su propia banda. Fue entonces que le llegó el turno a Pablo Martínez (Desakato), quien honró a otro de nuestros grandes nombres: Mala Reputación.

Hubo mucha implicación por parte de un público bastante joven, tanto que se debate siempre sobre si hay o no relevo en nuestro rock and roll. No quiso Pablo olvidarse de los obligados agradecimientos. Tampoco de comentar, no sin cierto grado de ironía, que hacía tiempo que no se subía a un escenario “a facer tantu ruíu”. Llegaba el turno entonces de rescatar “Foriatu Na Mio Ciudá” de Misiva, que este 2025 cumple precisamente su primera década de vida. También de Misiva es una “Invencibles” en la que quien irrumpe al micro es un Diego Teksuo al que (seguramente) nunca habíamos escuchado tan alto de revoluciones.

Le llegaba entonces el turno al propio voceras de Misiva, un risueño Humber Sierra que afrontó el clásico de DixebraNun Llores”, no sin antes dejar claro que la banda de Xune Elipe era una de las razones por las que cantaba en asturianu. La gente se implicó de lo lindo aquí. Solo faltaba. Volvió entonces Bertón, esta vez para un muy bien recibido “Fálame” de Mala Reputación. Aunque si hubo un corte que de verdad encendió a la gente en esta primera parte del set, este fue “Cuando Salga El Sol” de Desakato, con el propio Pepo arriba de las tablas. Se hacía algo raro ver a Maxi (Fe de Ratas) sin su habitual guitarra, pero puede que “Miseria Frente A Miseria” no haya sonado nunca tan potente y rotunda. Se fueron Pepo y Maxi e ingresó Marisa Valle Roso para rescatar “El Monstruo De Mi Habitación” de los pujantes La Mørgue. “Ahora en escenario orgullo de la cuenca, orgullo de Asturies: Ramón Blanco” anunció. Y allí que se subió la voz de Los Berrones con su inseparable Stratocaster. “La Del Estudiante” nos retrotrajo a la adolescencia a muchos. Blanco tiró aquí de ironía: “vamos a hacer una pequeña oración por la salud de Bergoglio”. Se fue Valle Roso y retornó Diego Teksuo para, quién lo iba a pensar, “La De Sindo El Cabreru”.

Se fue entonces Blanco y retornó Maxi Compán para un corte que, dado el entorno, epicentro mismo de la minería en nuestra región, tenía un centenar de significancias: “Mañana Fría” de Dixebra. Ni que decir tiene que fue una de las mejor recibidas de toda la noche. Volvió Marisa para cerrar el prólogo de “Cada Vez”, momento muy sentido en Llangreu. Tanto o más cuando regresa Pepo para el resto de canción. Él mismo sería el encargado de animar al resto de compañeros a que regresaran arriba de las tablas para el gran fin de fiesta. Ocasión única que respondió a todas nuestras expectativas, desde luego.

Llora la gaita de Kristian al son de “En el Pozo María Luisa”, emblemático himno popular de los valles mineros asturianos, como arranque del set de Skontra. La banda vino a Llangreu a dejar clara su actual posición como punta de lanza del más combativo punk astur. Con Bertón como maestro de ceremonias y aún ante un nutrido grupo de seguidores supieron sacar punta a los oscuros tiempos que nos ha tocado vivir. Enlazando un tema tras de otro, siempre con ritmos vivos y sin dejar una sola proclama por el camino.

Bertón no se quiso olvidar de los habituales agradecimientos. Y la banda acertó a doblar gaita y guitarras con no poca pericia. Su propuesta está a bastantes millas del tipo de música que escucho habitualmente, por lo que tomé algo de distancia con respecto a sus evoluciones. Sea como fuere no fue poca la gente que se quedó a verles. A pesar de lo muy desapacible de la jornada y las altas horas. De hecho hubo quien se implicó en buena medida durante “Sal A La Cai”. Un set que no estuvo exento de sorpresas, como lo fue ver a Juan Bertrand (Söax, La Tarrancha) subiéndose a las tablas para “Y Sigo En Pie”. Más que cumplidores.

En los madrileños Havenlost iba a recaer la siempre ardua tarea de cerrar la jornada. Con los relojes marcando las tres de la madrugada y practicando un hardcore melódico ajeno al resto del cartel, aquello pintaba a desolación total. Algo que, no obstante, en ningún caso amilanó al quinteto. Es una pena que éste tuviera un sonido tan enfangado al comienzo. Pero honra a los chicos que no se amilanasen frente a toda esa serie de circunstancias. Sergio Andaluz se mostró de hecho muy activo tras el micro y la banda fue, tema a tema, mejorando sus prestaciones. Poder verles en un escenario en condiciones, y no en las estrecheces de una sala como la Ángeles y Demonios (con todo nuestro cariño, grandes momentos vividos allí) nos dio un poco la verdadera medida de la banda que pueden llegar a ser.

Cuando el sonido se aclaró, brilló la hábil alternancia entre sus partes más tranquilas, que lindan casi con el post rock, con las más furibundas y enrabietadas. Tuvieron tiempo de desgranar cortes de su último Ep, un “Memories & Pleas” estrenado este mismo año, y de mostrar que, en el fondo, son una banda profundamente orgánica. Me agradó sobremanera “Wanderer”, quizá una de sus composiciones más diversas, y en general pienso dejaron buenas sensaciones a su paso por Llangreu.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Galería Fotográfica: País Punk Rock (Llangreu 11/4/2025)

Resumen gráfico del concierto País Punk Rock, homenaje al punk rock asturiano protagonizado por músicos reconocidos de nuestra escena musical como Dani León (La Destilería, Avalanch), Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax), Luis Vázquez De La Torre, Carlos Álvarez, José Manuel TejedorMarisa Valle Roso, Sandra Luisquiños (Alexandra In Grey), Humberto Sierra (Misiva)Diego Prieto (Teksuo)Maxi (Fe De Ratas), Pablo Martínez (Desakato), Ramón Blanco (Los Berrones) y Berto Menéndez (Skontra).


Fotos: José Ángel Muñiz

Festival Internacional de la Cerveza Artesano d’ Asturies: Horarios oficiales

El próximo viernes 11 de abril dará comienzo una nueva edición del Festival Internacional de Cerveza Artesano d’Asturies. Repasamos a continuación los horarios de la programación musical del evento:

Viernes 11 de Abril:
Muyeres 19 horas
Maverick 20 horas
Fer Espina & The Riders 21 horas
Lady Llagar 22:30 horas
País Punk Rock 00:00 horas
Skontra 01:30 horas
Havenlost 03:00 horas

Sábado 12 de Abril:
Roza 14 horas
Sound Of Silence 19:00 horas
Los Bárcenas 20:30 horas
Söax 22 horas
Onza 23 horas
Porretas 0:30 horas
Rat-Zinger 2:30 horas

Domingo 13 de Abril:
Santos & Sturm 13:30 horas
Eskalón 17:30 horas

Conciertos de rock, punk, metal y hardcore entre los que destaca País Punk Rock, un homenaje al rock astur. Con una alineación base compuesta por Dani León (La Destilería, Avalanch) y Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax) como guitarras , José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre a la batería y Carlos Álvarez al bajo repasarán entre otros, temas de DixebraLos BerronesMala Reputación o Desakato para los que contarán con las colaboraciones de rostros conocidos de la escena musical asturiana como Pablo SenatorRamón BlancoXune ElipePepo Martínez, Humber Sierra (Misiva)Diego Prieto (Teksuo)Maxi (Fe De Ratas), Berto Menéndez, Sandra Luisquiños o Marisa Valle Roso. La entrada es gratuita y la ubicación, la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.

Festival Internacional De La Cerveza Artesano D’Asturies: Programación Musical

El viernes 11 de abril dará comienzo el Festival Internacional de Cerveza Artesano D’Asturies en Langreo. Durante 3 días se podrán degustar cervezas artesanas regionales, nacionales e internacionales además de 14 conciertos con el rock, el punk y el hardcore como protagonistas.

En dicha programación musical destaca País Punk Rock, un concierto homenaje al punk rock asturiano con una alineación compuesta por Dani León (La Destilería, Avalanch) y Juan Bertrand (La Tarrancha, Söax) como guitarras , José Manuel Tejedor a la gaita, Luis Vázquez De La Torre a la batería y Carlos Álvarez al bajo. Repasarán temas de Dixebra, Los Berrones, Mala Reputación o Desakato con la colaboración de rostros conocidos de nuestra escena musical como Pablo Senator, Ramón Blanco, Xune Elipe, Humber (Misiva), Diego Prieto (Teksuo), Maxi (Fe De Ratas), Berto Menéndez o Marisa Valle Roso. La primera batería de confirmaciones la completan Onza, Maverick, Söax, Skontra, Lady Llagar, Rat-Zinger, Los Bárcenas y Havenlost. La entrada es gratuita y la ubicación será la habitual, el jardín de la Pinacoteca Eduardo Úrculo en la Calle La Unión de Langreo.