Crónica: Monorock Fest (Corvera 2/2/2024)

Primera y esperemos que no última edición del Monorock en la localidad de Corvera, nacida bajo el paraguas del Rockvera y que vino a reunir a las bandas Azure, Ochobre y Ofensivos. También exposición fotográfica, con instantes inmortalizados ya para siempre a cargo de Felipe Suárez (Keep The Flame) y José Ángel Muñiz de este mismo medio. Y como colofón, o más bien como anticipo a la música propiamente dicha, una charla de la que pronto tendréis noticias y que juntó en El Llar a la buena gente de Piratas de Libertalia, Pablo García (WarCry), Lady Ani y Dani G. (Last Days Of Eden), el propio Felipe Suárez y servidor. Y no me quiero olvidar de una grande como es Rheme Peláez, que estaba invitada a la charla y la que un percance de última hora impidió su presencia en la misma. Vaya un abrazo grande de nuestra parte.

Usando un latiguillo muy Simpsons, sabéis de sobra que tengo debilidad por la familia amarilla, “era mi primerito día” y ciertamente uno siempre ha resultado más elocuente con la palabra escrita que hablada. Sirva esta misma crónica como prueba más que fehaciente. Sea como fuere un rato que de tan agradable (“prestosa” diría el guitarra de WarCry después en sus redes) se nos pasó volando a todos. Esperando repetir, sea de nuevo como participante o como mero y simple escuchante.

Hecho pues el obligado recorrido por la exposición fotográfica y toda vez arreglamos eso que llaman “la escena” como buenamente pudimos, tocaba recibir al ahora cuarteto instrumental Azure. O no. Porque es precisamente su (hasta la fecha) único corte con voz, el fenomenal “Hielo Sumergido”, el encargado de iniciar las hostilidades. El empaque que le otorga a la banda no ya la voz de Daniel Fernández Barata sino también su guitarra, forma parte indivisible ya de su propuesta.

Una propuesta en donde la luz, o la ausencia de esta, parece del mismo modo intrínseca al tipo de música que realizan. Pasajes casi espaciales, atmosféricos, lindantes al mismo tiempo con lo onírico y lo terrenal. Nunca he ocultado mi pasión por lo que hacen y ruego me perdonéis ciertos epítetos grandilocuentes. No fue poca la audiencia que congregaron. Diría incluso que fue la banda del cartel que más público llegó a concitar la noche del pasado viernes.

Luz Solar”, con la banda bañada en obligada luz azul, sirvió tanto como para cerrar el repaso al Ep «Oxímoron» de 2023 como para poner en la palestra su lado más denso y quizá enigmático. Su música multiplica matices y, perdón por insistir, en la que la luz juega un papel central y primordial. Que complica la labor fotográfica pero contribuye en gran medida a agigantar su peculiar manera de entender el rock instrumental. Da buena fe de ello el contraste que produce en el Llar la irrupción de una potente luz blanca toda vez el corte alcanza sus recodos más calmados.

Aunque si hubo un corte que capturó la atención del público ese fue “Un Nuevo Amor”, de su primer álbum “Amor Fati”. Y lo hizo con la irrupción de un jovencísimo grupo de percusión perteneciente a la avilesina Fábrica de Músicos y que pobló el Llar de móviles en alto inmortalizando el momento. Agradó, además, por algo que se había hablado en la charla. Ya se sabe: qué tan necesario es el relevo, urge meterle el gusanillo del rock a una chavalería que, de otra manera, raro, difícil o muy complicado contacto tendría con esta música que tanto amamos. Gran detalle en definitiva.

Pero su descarga no culmina aquí, siendo por ahí “Enkrateia” la encargada de cerrar el show mostrando la vertiente más gruesa, potente y afilada de su rock instrumental. Algo más de sesenta minutos donde vino a quedar claro una vez más tanto el buen nivel en el que se encuentran instalados como toda la serie de peculiaridades que elevan su personal manera de entender la música. Cierto que a los menos asiduos a este tipo de propuestas, a sus tan inevitables como largos desarrollos se les pueden hacer cuesta arriba. Atragantar incluso. Pero servidor los disfrutó de lo lindo.

La posterior salida de Ochobre y su punk combativo (valga la redundancia) supone un giro de ciento ochenta grados al festival. No exenta de problemas, de hecho, con una caja de batería o uno de los micrófonos encargados de recoger su sonido queriendo tener su propia cuota de protagonismo.

Cierto es que se produjo cierta desbandada de gente tras la descarga de Azure pero no es menos verdad que, quienes nos quedamos, disfrutamos de buenos cortes de punk hiriente y reivindicativo como “Somos”. Dos guitarras, bajo y batería, voz y gaita, su idiosincrasia no podría resultar más asturiana y nombres como los de Dixebra o Skama La Rede, qué duda cabe acuden al subconsciente de uno durante el rato que ocupan sobre las tablas. Huelga decir de todos modos que su propuesta resulta un tanto perpendicular a un medio como este. También, y aunque no guste uno de personalizar en exceso las crónicas, me sentí algo mareado durante su show y hube de buscar refugio en las cómodas butacas del Llar.

Independientemente de gustos, Raquel se muestra como una frontwoman (¿cómo sería el término en asturianu?) de auténticas garantías. Jugando entre registros, sin parar de moverse en ningún momento y buscando siempre la tan necesaria conexión con el público. Conexión que se produce cuando proclama aquello de “contra xenocidios y pola llibertá de los pueblos”. Proclama a la que nos sumamos no ya nosotros sino cualquier ser humano con un mínimo de razón y empatía.

Cumplieron. Ya digo que su propuesta nos resulta un tanto ajena. No puede uno llegar a todo (es imposible) pero pese al malestar que sufrí (nada grave, no se preocupen) me resultaron agradables en su mezcla de punk, folk y pequeños pero marcados flirteos con el hardcore. De volvernos a encontrar en un futuro prometo acudir con los deberes hechos.

Tampoco es que el punk metal rap (disculpas a César Strawberry por adueñarme del término) de Ofensivos sea un género en el que nos prodiguemos por aquí. Pero “Perdón x El Retraso” pasó por las reseñas de esta web y cumplió a la hora de dejarnos con ganas de contemplar las evoluciones de la banda sobre un escenario.

Evoluciones que tienen mucho de performance. Desde sus ropas hasta la curiosa forma de irrumpir en escena, arrastrados (y no es un decir) a ella por el bajista y confesor Padre Eusebio. Con un clásico como Pablo Viña en baterías y echando mano de la introducción de ese último álbum, nos preparamos para dar buena fe de una de las propuestas más irreverentes y socarronas que el actual panorama de la música asturiana tiene para ofrecer.

Esa irreverencia, ese espíritu no quisiera decir incorrecto pero desde luego sí que obedeciendo al propio nombre del quinteto, es algo que le queda claro al público desde “Los Guajes De San Ildefonso”, que engarzan con “Mal, Muy Mal”, coreada a grito por el público del Llar. “Quiero Ser Acústico” y “Cuarto Milenio”, donde me quiere sonar el abyecto personaje al que dirigen sus miras, traen al recuerdo a trabajos anteriores de la por momentos inclasificable banda astur.

Pero es “Réquiem Por Albert” una de las que recibo de mayor grado. Quizá por lo muy atragantado que tengo al personaje sobre el que ironizan y que desde luego no sería el único en salir mal parado de las iras ofensivas. Balones que vuelan, peleas de escobillas de váter y una “Abascall Of Duty” que retumba en todos los rincones del Llar. Con Kike Collado subido a las tablas en silla de ruedas y a quien deseamos pronta y total recuperación colocan a la igualmente infame Susanna Griso en la diana al tiempo que encaran un final de set donde vimos al Llar (y es una pena) con un aspecto algo desolado en lo que a público se refiere. Y aunque echara en falta “Jodida Chancla”, qué duda cabe que pese a mi pasajero embotamiento disfruté de esa “Nos Vimos En Serín” donde fusilan aquél viejo (y controvertido) clásico de los vascos Soziedad Alkoholika. Socarrones, críticos, disfrutones y con el punto justo de irreverencia y mala leche. Es cierto que su propuesta a ratos recuerda en gran medida a los Def Con Dos del mentado César Strawberry, pero no es menos verdad que los disfruté a pesar de los mareos. Dichosos catarros.

Fue una jornada llena de nuevas experiencias para nosotros. Tanto la exposición fotográfica como la charla, ambas nos han venido dadas sin nosotros haber hecho otra cosa que no sea tratar de estar al tanto de las cosas que pasan dentro y fuera de nuestros escenarios. De ahí que la satisfacción no sea precisamente pequeña. Y aunque a veces la salud ponga trabas, tened por seguro que, en la medida de lo posible, por ahí andaremos dando la lata con la cámara y la libretina.

Vaya un abrazo enorme a la buena gente del Rockvera, a Piratas De Libertalia, a los compañeros de charla, a Felipe Suárez (tremendas fotos como viene siendo habitual, amigo) y al resto de músicos y sin embargo amigos con quienes nos cruzamos. También a los habituales que no fallan nunca y finalmente el deseo de seguir viéndonos en siguientes fechas. La rueda no se detiene y nosotros tampoco.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Monorock Fest: Horarios Oficiales

La primera entrega del Monorock Fest, evento nacido bajo el paraguas de la organización del festival corverano Rockvera, confirma sus horarios.

Con apertura de puertas a las 19 horas se podrán disfrutar de las exposiciones fotográficas protagonizadas por Felipe SM (Keep The Flame) y José Ángel Muñiz. A las 19:30 horas arrancará la charla coloquio moderada por los Piratas de Libertalia y que contará como invitados con Pablo García (Warcry), Lady Ani y Dani Dynamita (Last Days Of Eden), Felipe SM y nuestro redactor David Naves hasta las 21 horas. A partir de las 22 horas darán inicio las actuaciones musicales del festival con los siguientes repartos de tiempos:

Azure: 22:00 h.
Ochobre: 23:30 h.
Ofensivos: 00:30 h.

El Monorock Fest nace con un formato reducido respecto al Rockvera, para ofrecer una nueva alternativa musical en la comarca. Un punto de encuentro de músicos y público, para calentar motores de cara al 2024. El evento abre una taquilla inversa para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto pagar.