Crónica: Celtian + Xeria (Oviedo 31/1/2025)

Expectación máxima ante la nueva venida de los folkies Celtian a tierras asturianas. La cita, planteada originalmente para el pasado noviembre y que hubo de ser cancelada por un percance de ultimísima hora, encontró acomodo finalmente el pasado viernes. En compañía de los vallisoletanos Xeria, había ganas de tomar el pulso a una de las bandas más pujantes de nuestro territorio.

Pero antes Xeria iban a hacer suyo el escenario del Gong para poner a prueba su reconocible metal sinfónico. Venían presentando “Fuego”, un segundo trabajo que pasó con buena nota por la web (reseña) y con la firme intención de meterse al público asturiano en el bolsillo. Sonaba una intro en la que se podía oír el tristemente célebre speech de J. Robert Oppenheimer, aquello de “Now I Am Become Death, The Destroyer Of Worlds” que hemos escuchado en una infinidad de álbumes de todo signo y condición. El caso es que conduce hasta “Una Lágrima Más” donde, entre grandes humaredas, se deja sentir una versión no tan sinfónica del cuarteto, que deja traslucir así unos engranajes mucho más mucho más orgánicos.

Enlazando temas y sin un segundo que perder, Xeria regresan a su debut de 2019 para una “Mi Reina” donde Marina Sweet demuestra encontrarse en un gran estado de forma. Dirigió a la banda con mano firme y supo conectar con una Gong muy por la labor. Todo el set de la banda se movió bajo una marcada premura. Incluso los agradecimientos de la propia vocalista. Sonando sin embargo potentes durante “La Luna Siempre Brilla”, con la frontwoman sentada en uno de los podios durante el puente y Carlos Z dejando un gran solo de guitarra. Marina Sweet introdujo “Fuego” buscando ese engarce con el público, uno de los cortes más amables del set.

Un set que tendría su sorpresa en forma de Lady Ani, vocalista de Last Days Of Eden, que acompañó a los de Valladolid durante “Morir En Tu Boca”. Para no estar previsto, según dijeron, la conjunción no se les dio nada mal a ambas intérpretes. Carlos Z dejaría otro gran solo en “Contra Las Estrellas”, ya con la carga sinfónica más presente y, por ahí, encontrando una versión más cercana a su encarnación de estudio. Y finalmente “Tienes Miedo”, llevada por la misma presteza que el propio set en sí, termina poniendo una buena nota a su desempeño, quedando eso sí la espina de ver una descarga completa por su parte.

A nadie se le escapa que Celtian están ahora mismo en proyección de convertirse en uno de los grandes nombres del metal en castellano. Es algo que salta a la vista cuando uno ve una sala tan repleta en una fecha, coincidente en el tiempo con unos tales Tierra Santa, nada fácil. Pero la Gong se llenó de un público más heterogéneo de lo habitual que supo responder casi a cada imput que llegaba desde el escenario. La amplia formación radicada en Alcalá de Henares desarrolla un gran sonido ya desde los primeros momentos. Era esta la mayor de mis preocupaciones. Anteriores venidas del sexteto a tierras asturianas ya habían dejado claro que se encuentran en un gran estado de forma.

Así pues y para cuando superamos la intro y encaran “La Profecía”, las sensaciones no podrían ser mejores. Si además la voz de Xana Lavey se encuentra en buen estado de revista, como era el caso, no queda otra que dejarse llevar por su alegre folk metal. Brilló aquí ya Sergio Culebras en guitarras, con uno de mis solos favoritos de la noche. Celtian acertando a fundir buena técnica con aires folk portadores de un gancho terrible. “Sueños De Cristal” destapa, de hecho, a una Xana Lavey aún más torrencial. Y aunque la banda no escape a la dictadura de las pregrabaciones, desde luego sabe cómo poner a una sala a dar saltos durante una cuidada interpretación de “El Solsticio De Driade”. Fundamental en particular aquí y en general durante toda la noche los coros del propio Culebras y del flautista (y ocasional gaitero) Diego Palacio, alma mater del proyecto.

Lavey examinó las gargantas del frío público astur en “Hasta El Final”, que luego destapó esa cara más cercana al power de la efervescente banda madrileña. “Renacer” dibuja uno de los grandes riffs de la noche y acierta a ofrecer ahora esa cara más amable y optimista en la que tan bien se manejan. Pasó lista la frontwoman granadina de cara a recuperar “Nueva Era”, que fuera opener en la gira anterior, y que ofreció ahora una versión más nervuda y musculosa de estos Celtian. Brilló ahí David Lande en baterías, auténtico motor de la formación, y que supo destacar tanto en pegada como en agilidad. “Sendas De Leyenda”, de aquél álbum homónimo de 2021, sirve como ninguna otra como testimonio del buen rollo que se respira en el seno de la banda. Llama además la atención la versatilidad de los propios Txus Borao y Diego Palacio. Alternando entre violín y bouzouki el primero, las flautas y la gaita el segundo, en mitad de los propios temas incluso. Tienen su lección bien aprendida y se nota.

Y si bien es verdad que algún molesto acople vino a enturbiar “Tu Hechizo”, la Gong respondió llevando en volandas al sexteto, que termina formando un corro en torno a Lande y su (breve) solo de batería final. Lavey tendría aquí un merecido descanso mientras sus compañeros acometen la instrumental “Molly Bawn”. Descanso bien aprovechado pues la vocalista regresa para encarar una no poco exigente “Maleficio De Sangre” en la que conjugará su habitual registro limpio con voces más rotas y desgarradas. Al final una banda con una amplia gama de registros pero que nunca pierde un nexo común firme e identificable. Algo que se hace patente conforme vuelven a los entornos más amables de “Lágrimas De Cera”. Palacio tomaría entonces el micro de Lavey para comentar sobre el percance ocurrido el pasado noviembre y la consiguiente espera. “Mereció la pena” apuntó alguien desde el público. Y tanto que sí. Tiempo también para presentaciones o para que la banda volviera a contornos más próximos al power. O para la más pura calma de la delicada “Oh, Catarina”.

Aunque si hay un corte que de verdad engancha con el público en este tramo final, ese es sin duda “El Hijo Del Ayer”, que sería a la postre uno de los estribillos más celebrados del set mientras que “Serena”, del aún reciente “Secretos De Amor y Muerte” (reseña), ya apunta a que se va a quedar en sus bises durante largo tiempo. Una gran, gran versión de Celtian, con Xana Lavey aguantando las no pocas exigencias del setlist y la banda acertando a sonar como una única unidad sólida e indivisible.

Un gusto que diría aquél. La sensación que queda, y sin que ello vaya en menoscabo de nuestra muy querido Gong Galaxy Club, es la de que futuras venidas del combo alcalaíno requerirán muy probablemente de recintos mayores. Ya digo mueven a un público muy heterogéneo y su encarnación en vivo poco o nada tiene que envidiar a la que muestran sus álbumes de estudio. Si mantienen esa chispa y esa solidez, quién sabe dónde está el límite para una formación como esta.

Vaya por tanto el agradecimiento a North Coast Management quienes han hecho posible esta nueva parada de Celtian en nuestro territorio, un saludo afectuoso a ambas formaciones y un abrazo grande a la agradable compañía. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: David Naves / José Ángel Muñiz

Aneuma y S.O.C.S. al Ciclo Musical del Vendaval Fest

La Asociación Catro Caños organizadora del festival lucense Vendaval Fest que se celebra en el mes de julio en Ribadeo organiza los conciertos de O Galiñeiro, cuatro eventos en cuatro meses para recaudar fondos para sufragar la próxima entrega del festival y que inaugurarán con las formaciones asturianas Aneuma y State Of Crime & Science.

Los cuatro conciertos de los que consta el ciclo se desarrollarán en el cine teatro de la localidad con inicio el sábado 15 de febrero con Aneuma y los gijoneses S.O.C.S. como protagonistas, continuará el día 22 de marzo con los ribadenses Kornucopia, el 12 de abril con la también formación local Beetle Judge y el colofón lo pondrán el 25 de mayo The Mike Ross Band.

El Vendaval Fest tendrá lugar los días 25 y 26 de julio y cuenta con las siguientes bandas confirmadas hasta el momento: Reincidentes, Boikot, Aphonnic, The Mothercrow, The Grassland Sinners, Skama La Rede, Cuarta Xusta y Sandford Music Factory.

Entrada anticipada 8€ a través del siguiente enlace:
https://woutick.com/es/entradas/aneuma-en-ribadeo

Agenda: Adrift + Jacques Mornand en Oviedo

La presentación en vivo de «Dry Soil» el nuevo disco de los madrileños Adrift arrancará el próximo jueves 6 de febrero en la ovetense Lata De Zinc. La parada asturiana contará con el cuarteto hardcore local Jacques Mornard como invitados.

El combo post rock capitalino que editaba el pasado mes de enero su cuarto trabajo de estudio llega a la capital del principado capitaneada por el cantante y guitarrista Jorge García, reciente fichaje de Toundra. Un tirada de 300 copias publicada a través de su propio sello Monolito Records que nos atrapa en su atmósfera característica, llena de riffs pesados, repetitivos y retorcidos, llevando un paso más allá la evolución natural de la banda tras 25 años de trayectoria. Un tratado sobre los límites a los que se llevan los aspectos más básicos de la humanidad, sobre cómo lidiamos con los conflictos y contradicciones que enfrentamos a diario y sobre cómo secamos absolutamente todo, exprimiéndolo hasta la última gota.

Jacques Mornard por su parte llegan con el EP «Dientes» en el zurrón. Su última obra de estudio veía la luz en agosto del pasado 2024. Los de Turón son una banda nacida de las experiencias colectivas y amistades de sus miembros, ex componentes de bandas como The Constant, Dumange, Amplify o Redset, canalizando la transformación y la resistencia que se siente en el antiguo enclave minero en un visceral e intenso compendio de canciones.

Horarios:
Jacques Mornard: 21:15 horas
Adrift: 22:15 horas

Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/adrift-avern

Agenda: Sinaia + Flashback en Gijón

Los madrileños Sinaia dejaron patente en el último festival Rockvera que se mueven como pez en el agua entre las fronteras del metal, el punk y el rock. Dispuestos a repetir demostración regresan a nuestros escenarios el sábado 8 de marzo con parada en el gijonés Tizón Sound. Velada en la que volverán a compartir tablas con el combo punk rock ovetense Flashback.

La formación compuesta por Javier Jiménez (Ebony Ark, Censurados) y Rodrigo Corredera (Censurados) a las guitarras, Iván Ramirez (Ebony Ark, Skizoo, Santelmo) a la batería, Israel Martín al bajo (Ska-P, Dakidarria, Seiskafés) y Valentín Domínguez a la voz presentarán su última obra de estudio, el EP «Huellas» editado a finales del 2023.

Entrada anticipada online 12€ a través del siguiente enlace:
https://www.woutick.es/evento/59234/entradas-sinaia-en-gijon

Reseña: Xeria «Fuego» (CD Music 2024)

Acompañando a la buena gente de Celtian en el Gong Galaxy Club de Oviedo este próximo 31 de enero estarán los chicos de Xeria, lo que nos parecía una razón tan buena como cualquier otra para detenernos un momento en su segundo largo “Fuego”, editado en marzo del año pasado a través de CD Music. Participaron en la grabación de este trabajo el teclista Víctor Herrera, el guitarra Carlos Z, el bajista Félix Gacho, el batería César Manjarrés y la voz Marina Sweet. Nueve temas grabados en Estudios Dynamita con el Last Days Of Eden Dani G. (Arenia, Rage, Monica Naranjo…) encargado igualmente de las distintas labores de mezcla y masterización.

Esta “Fuego” que dará nombre al disco abre con toda la pompa y boato propios del mejor metal sinfónico actual. Marca de la casa en la factoría Dani G., el combo vallisoletano se adentra en una composición atractiva por diversa. Resulta llamativa ya la construcción de las propias estrofas. Esos crescendos delicados y bien cuidados. Arrimados al metal melódico más cadencioso con medido equilibrio en la mezcla. Es cierto que en estribillos las guitarras pierden algo de presencia bajo esos coros tan predominantes. Por contra, me agrada cómo Marina parece en todo momento ser consciente tanto de sus virtudes como de sus flaquezas, trazando líneas interesantes durante estribillos. Como interesante es ese solo previo al epílogo. Un comienzo elegante y con gancho.

Siempre Amanecer”, que pasa por ser el corte más rácano en cuanto a duración se refiere, inicia de nuevo tenue, adoptando no obstante un cariz casi cinemático, que la producción quiebra de cara a la irrupción de la faceta más puramente metálica de la banda. Por ahí emerge un riff no muy lejano de los que el propio Dani G. implementa en sus Last Days Of Eden. Pero quien brilla en ese inicio es Manjarrés tramando una atractiva línea de batería. Un protagonismo que desvanece en estribillos para que sea Marina Sweet quien brille con luz propia. Estos tienen gancho y aunque haya quien eche en falta algo más de picante, lo cierto es que la banda equilibra con algunas guitarras realmente rotundas aquí. Y aunque el solo que Carlos Z puede pecar de escueto, bien está un corte que parece mostrar a unos Xeria cómodos y en plena forma.

Una Lágrima Más” prosigue en mostrar sin asomo ninguno de disimulo el fuerte poso sinfónico de la banda. Originales estrofas las que dibujan los vallisoletanos aquí para un corte donde el combo realmente da la sensación de disfrutar con lo que hace. Bajo la voz de Marina durante estrofas surgen del mismo modo llamativos arreglos y cuidados detalles de Carlos Z a las seis cuerdas. Entregando uno de esos estribillos que entran ya desde la primera escucha, no sorprende que éste fuera finalmente uno de los elegidos para su traslación al terreno del videoclip. El disfrutón solo que irrumpe en ese tramo final redondea una de las ofertas más equilibradas, certeras y eficaces de todo el largo.

Sangre Fría”, corte más ambicioso en cuanto a duración de los nueve, parte desde la más absoluta bruma para después deslizarse hacia la cara más melódica de los pucelanos. Medio tiempo de cadencia amable, con una Marina Sweet muy cómoda en esas primeras estrofas. La producción multiplica su voz más adelante y el corte, en líneas generales, parece discurrir por la vertiente más elegante de la banda. Sin excesos, con el bajo de Gacho dibujando buenos detalles bajo todo el andamiaje puramente sinfónico que le rodea. Pero si algo eleva a esta cuarta entrega es un puente central que vendrá a abrazar tanto una buena gama riffera como un inteligente uso de los arreglos. El propio solo de guitarra, el uso de sintes retrofuturistas y la forma en que la composición retorna a estribillos. De los nueve, el que más hace valer el buen ojo compositivo que, a día de hoy, anida en el seno de Xeria. Estupenda.

Sintes asoman también en el prólogo de “Contra Las Estrellas”, que después cabalga a lomos de una sencilla pero eficaz línea de piano. Los primerísimos Within Temptation sobrevolando mi subconsciente tras cada escucha. El caso es que la banda adopta después un metal melódico que viene a recordar a trabajos más recientes de la propia banda neerlandesa. Sea como fuere, Marina Sweet vuelve a moverse como pez en el agua durante estas estrofas. Algo más exigida en estribillos, pueden no ser estos los más redondos de todo el largo. Y da igual porque Xeria derivan luego hacia una versión más iracunda y, pienso, salen más que airosos del envite. Hay un buen solo de guitarra de Carlos Z aquí. Quizá porque tiene detalles que me recuerdan al mejor Alberto Rionda. También un cierre cuyo trazo me resulta de lo más atractivo. Otra a contar entre mis favoritas.

Al Pasar De Largo” rebaja las revoluciones, deriva sin excusas al terreno de la balada distinguida y elegante, implementa tímidos arreglos de cuerda y, claro, muestra a una Marina Sweet en su encarnación más amable. Mucha pompa en estribillos, tan cuidados como grandilocuentes. Carlos Z se descuelga con un solo torrencial, en una vena puramente clásica, que antecede a los Xeria más sinfónicos y recargados del final. Dani G. maneja con precisión de orfebre el encaje entre todas las líneas que se dan cita en el epílogo, constituyendo uno de los puntos álgidos del álbum en este sentido. A la altura de la mejor producción foránea, francamente.

Tras la calma, bien está el mayor brío de “La Luna Siempre Brilla”. Un corte donde la banda cuenta con la colaboración al micro de Kenzy (Megara) para, entre ambas voces, construir un metal sinfónico eficaz en estrofas, ganchero en estribillos, y finalmente hábil en el despliegue puramente técnico. Fantástico solo de Carlos Z aquí. Impecable en lo que a producción se refiere, no obstante un corte con ciertos altibajos.

Sin salirse un ápice de los férreos límites del género, me agrada la forma en que “Cerraste El Show” acierta a ofrecer un mayor nervio durante estrofas. No diré que la banda suena marcial aquí, pero sí que se dejan sentir esas gotas más de picante. Se agradecen incluso. Por contra, cierto es que su aspecto lírico no me entusiasma, particularmente en estribillos, pero la banda vuelve a mostrarse cómoda y concentrada en lo puramente musical. Hay buenos riffs de Carlos Z bajo estrofas, llamativos arreglos y voces rotas bajo el registro más amable de Marina. A pesar de todo, el corte con el que más me ha costado conectar de los nueve.

Edén”, con Rafa Blas (Mägo De Oz) a bordo, entrega un consistente duelo vocal sobre un metal sinfónico enraizado en la versión más leal posible al género. Me poderosamente la atención los riffs con los que Carlos Z va engarzando las estrofas. También los distintos arreglos y adornos que acompañan a estas. La propia Marina está más que hábil a la hora de construir sus líneas vocales. Delicada a un tiempo, torrencial al otro, confronta (es un decir) al albaceteño con clase y saber hacer. Echo en falta un solo de guitarra más ambicioso en este tramo final y, de paso, asumo mi culpa por ser tan insistente al respecto a lo largo de las diferentes reseñas. En cualquier caso, un más que eficaz cierre a este “Fuego”.

Este es uno de esos álbumes que, reza el tópico, gana peso con cada nueva escucha. Cierto que en su tramo final, el correspondiente a los cortes “La Luna Siempre Brilla” y “Cerraste El Show” estoy cerca de desconectar del mismo. Pero es que antes, temas como “Una Lágrima Más” o “Sangre Fría” habían dejado las expectativas por las nubes. Una gran producción, que no sorprende viendo la figura que se encuentra detrás de la misma, y una Marina Sweet que (me da la impresión) ha crecido una barbaridad desde aquél “Tierra” de 2019. Carlos Z está muy fino a la hora de elaborar buenos riffs de guitarra. Y aunque ya digo que a ratos eche de menos un aporte solista algo más ambicioso y efervescente, poca duda más cabe al respecto de su desempeño. Así pues, solo queda ver qué tal luce en directo este segundo trabajo el próximo viernes junto a Celtian.

Texto: David Naves

Agenda: Terrestre + Azure en Oviedo

Apenas 24 horas después del paso de S.OC.S. y Automatic Kafka por la Lata De Zinc retomamos las presentaciones con el paso del trio post rock Terrestre. Los madrileños visitan por primera vez Asturias para presentar su nueva obra de estudio «Maere«, editada en agosto del pasado año a través del sello americano A Thousand Arms Music.

Compartirán tablas con unos viejos conocidos de esta casa, los avilesinos Azure que continúan llevando «Oxîmoron» a todo escenario ávido de degustar una propuesta visual y sonora que susurra emociones sin necesidad de palabras.

A partir de las 21 horas.
Precio en taquilla 10€.

Crónica: Diañu Blues + Secta (Gijón 25/1/2025)

Noche de contrastes la que propuso la sala Tizón Sound para el pasado sábado con las descargas de Diañu Blues y Secta. Dos maneras bien diferentes de entender la música para una jornada que dejaría una más que notable venta de entradas y la sensación de que ambas formaciones atraviesan un momento más que dulce.

Y si bien la música de Diañu Blues, que el trío inaugura a eso de las nueve de la noche, puede quedar algo fuera de nuestros márgenes, ese blues casi siempre brioso y atractivo supo enganchar con el público del Tizón. Con el zurdo Bronco en baterías, a quien conocemos de sus andanzas con Malverde o The Magus, el combo dispone letras en asturianu para una de esas vetas que quedaban por abrir. Después de todo, quién le dice que no a una Gibson SG de color rojo.

Riada de versiones de, entre otros, gente como John Mayall (“Messin’ With The Kid”) y la mutación en cuarteto con la entrada del “mejor bluesman del delta del Navia, Javi Silva” al saxo. Su irrupción, obvio, otorga una mayor dimensión a la banda. Y siempre y cuando el sonido acompañó, que a ratos no sería el caso, pudimos disfrutar de una más que agradable y atractiva propuesta. “Mery Had A Little Lamb”, original de un tal Stevie Ray Vaughan, deja un gran solo de Pablo Nogueiro con el pie al wah. Y mientras que “Problemes”, versión “en élfico” de Muddy Waters, nos devuelve el formato trío, Diañu Blues hicieron evidente que estaban disfrutando de lo lindo.

En la segunda turné de Silva por el escenario del Tizón lo cierto es que, como digo, costaba oír su saxo con claridad, lo que no impidió que la gente en las primeras filas jalease al momentáneo cuarteto. Por ahí quedó una “Un Puquñín” (“Just A Little Bit”) que se revelaría como uno de los cortes con más gancho de todo el set. “El Pelu”, ahora sin Silva, resultó en uno de sus temas más briosos. Ya digo que el tipo de música que hacen bordea la que os solemos traer a estas líneas pero mentiríamos si dijéramos que no los disfrutamos. “Viaxeru”, que entrega una versión más arrastrada y, claro, bluesera de los Diañu Blues, acabaría siendo una de mis favoritas de la noche. “Don’t Lie To Me”, original del guitarrista y cantante estadounidense Albert King, muta en “Nun Me Mientas” y dispara palmas entre la gente. La banda encarrila el final en formato trío y entrega, ahora sí en su idioma original, “Hound Dog” de aquél al que vinieron en llamar “el rey del rock”. Divertidos.

Secta siguen imparables desde la edición de su segundo álbum “Panzer” (reseña) en 2024. El quinteto convenció a su paso por Tizón Sound con la fuerza arrolladora a la que nos tienen acostumbrados. Y eso que el inicio del set no puede ser más tranquilo. “Caliente”, de ese último trabajo, procura una apaciguada (pero con gancho) entrada al set. Su puesta en escena, como viene siendo habitual, se reduce a lo básico, al punto de que lo que más nos sorprendió fue la camiseta de Pantera de Ger Gilsanz, guitarra solista del quinteto.

En la más vivaracha “El Herrero” ya vemos que a Michael Arthur Long, volcánico frontman del quinteto, se le queda muy pequeño un escenario como este. Subido a la pequeña barandilla y agarrado al techo, busca con ímpetu la respuesta del público mientras Ger deja ya muestras de su pericia con la SG. “Fuera De Control” haría honor a su nombre. Y es que, en lo que sería una de las constantes durante toda la descarga, Secta se transformaron en una versión mucho más trepidante que su encarnación de estudio. El público coreó estribillos aquí y la banda enlazó con una “Todo o Nada” que procuró un hard rock quizá más liviano pero a buen seguro más vacilón.

El Tizón disfrutaba ya de lo lindo cuando Secta ataca “C’mon”, rebautizada por nuestro compañero Miguel Rubio como “Ramón, Ramón”. “Harto De Ti” da con el vocalista de rodillas en el suelo. El quinteto se aclimató como pudo al coqueto escenario del Tizón y sonó tan seguro como siempre, con esos imprescindibles coros de Juan Pablo Cotera (guitarra), Pablo Pravia (batería) y Pelayo Vázquez (bajo). “Oveja Negra”, encuadrada en el mismo corazón del set, rebaja pulsaciones y procura algo de resuello a la banda.

Oxígeno bien aprovechado, pues “Dame Tu Miel” casi multiplica en intensidad a su encarnación original, con un Pravia desatado tras los parches. Mucho movimiento en las primeras filas, lo que acaba derivando en que sea el propio Michael Arthur Long quien se dé su primer baño de masas de la noche. Disfruté en gran medida de “La Casa Del Blues”, una de mis favoritas del par de álbumes que han alcanzado a editar, y que ofrece al Ger más efervescente de la jornada. La también voz de Drunken Buddha arranca “No Quiero Llorar” a puro desgarro, levantando la ovación de la gente. Uno de los cortes más distintivos del set que vendría a contrastar con la más desvergonzada “Plan B”, con Gilsanz y Arthur Long perdidos entre el público. Sin inalámbricos que valgan. Es solo rock and roll pero me gusta, que decía aquél.

Pravia propulsa a la banda con no poco brío en “Dulce Dinamita”, una de las más celebradas en la noche del sábado, mientras que “Panzer” se inicia no sin que el frontman mande un recuerdo al recientemente desaparecido Charlie Günner, quien fuera voz de los inolvidables The Punishers. Nos esperaba un final de aúpa. Primero por el solazo que Ger Gilsanz, rodillas a tierra, dibuja para “Electroshock” y segundo por ese “Nada Nos Va A Parar” que tanto y tan bien resume su propia idiosincrasia como banda. Arthur Long subido en la barra, Gilsanz entre el público y ambos integrantes fundiéndose durante la catarsis final. De nuevo una de las cosas más divertidas que uno puede hacer vestido. Y es que a fin de cuentas, el tipo de música que hacen podrá gustar más o menos pero estos chicos, y hasta que se demuestre lo contrario, siempre cumplen. Su techo no sabemos donde está, pero de que saben bajar al barro y divertirse en él no nos cabe la menor duda.

Así pues otra agradable sesión doble con dos propuestas tan diferentes como complementarias. Qué mejor plan para una noche de sábado. Confiemos en que algunos sepan darse cuenta de lo que tenemos delante de nuestras propias narices antes de que sea demasiado tarde. En cualquier caso mandar un saludo a ambas formaciones, un gran abrazo a la más que afable compañía y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz