Apenas unos días para la presentación en casa de «Beyond The Veil», tercer álbum de estudio de Totengott y primero a través de la discográfica Hammerheart Records del que tienes una jugosa reseña aquí.
La cita tendrá lugar en el ovetense Gong Galaxy Club acompañados por Marthyrium. Los gallegos que son actualmente una de las bandas de referencia del black metal patrio presentarán a su vez «Through The Sphere Of Darkness«, editado hace ahora un año.
La nueva visita de los sevillanos Reincidentes a tierras asturianas tuvo lugar el pasado viernes 4 de octubre en nuestra querida Sala Acapulco de Gijón y lo harían acompañados por los navarros Linaje, de Berriozar concretamente, lo que a la postre sería una gran combinación.
La cita estaba prevista para las 20:00 horas y desde minutos antes ya se apreciaba un nutrido número de personas en los aledaños de la sala. algunos haciendo cola esperando la apertura de puertas, otros conversando con amigos que, a buen seguro, cosas de la vida, se ven en poco más que estas ocasiones. El personal de sala se asomaba de vez en cuando a ver el ambiente y hasta en dos ocasiones nos invitó a entrar, Linaje estaban a punto de iniciar su descarga cumpliendo rigurosamente con la hora prevista.
Lo que me encontré al entrar fue una sala desangelada, supongo que, como comentaba, la peña se estaba poniendo al día y que Linaje es un grupo apenas conocido por estos lares, que supongo no llamaba mucho la atención. Esto no supuso que los jóvenes navarros se amedrentaran ni un ápice ni que a las 20:25 empezaran con la batería de temas que formarán su primer disco a punto de ver la luz.
La única referencia que un servidor tenía del grupo es que su cantante Aaron Romero, hijo del gran Kutxi Romero, formaba parte del mismo. Le acompañan Asier Cuiral y Aimar Goikoa a las guitarras, Alain García al bajo y Asier González a la batería. Con Aaron ya había coincidido en los conciertos que Marea dio en Gijón (crónica) y Madrid en 2023 donde les acompañaba en el tema “Corazón De Mimbre” causándome muy buenas sensaciones, por lo que, ver lo que hacía su banda era todo un aliciente.
Lo que descubrí fue un grupo muy joven, entre los 18 y 19 años, que hacen buen rock n’ roll con claras influencias de Extremoduro, Barricada, Platero y Tú o los mismos Marea pero dándoles a sus canciones un toque muy personal. Comenzaron con el tema que, previsiblemente, dará título a su primer disco “Desataron A Los Perros”, para continuar con “Ay Morena Mía” y “Una Lluvia Incomprendida” y dar los primeros agradecimientos a Reincidentes por la invitación a compartir gira.
Siguieron con “Canto A La Libertad” y “Cupido”, con un precioso solo por parte de Aimar. En ese momento la sala ya empezaba a estar más concurrida y la actitud de Aaron sobre el escenario, que no dejó de moverse de un lado a otro, animando aun a sabiendas de que pocos conocerían sus temas, consiguió que, poco a poco, nos fuéramos metiendo en el concierto y disfrutáramos de lo que veíamos y escuchábamos.
Unas estrofas recitadas por Aaron para presentar “Querida Libertad”, seguir con “A La Luna” y pasar a presentar a los colaboradores que les acompañarían en el siguiente tema, Mikel de Deklibe, con Asier dejándole su guitarra para coger él una acústica, y Manu Roz de Baja California a la voz. Según Aaron: “un placer tocar este tema de, posiblemente, la mejor banda de rock que ha dado este país, Los Suaves” y su “Malas Noticias”. Con todos ellos sobre el escenario, y el público ya totalmente entregado, hicieron una preciosa y personal versión del tema, en la que Aaron rasgó su camiseta, hecho que se está convirtiendo en marca de la casa.
A continuación, aunque, como el propio Aaron comentó, no es muy habitual en una banda que empieza haga una canción en acústico a mitad de un concierto, todos los músicos dejaron el escenario, dejando solo al vocalista con una guitarra acústica para, después de un problema técnico que casi le obliga a cantar a capela, interpretar la sentida “Vuelve” que dedicó a su abuela.
Con los músicos de vuelta encararon la parte final del concierto con “Capitán” y el precioso tema “A Remojo” que les sirve como carta de presentación, por ser su primer single. Animando a la audiencia a acompañarles, terminaron con “A Capela”.
Un buen concierto de Rock and Roll de este joven grupo, digno sucesor de su linaje (de su padre), como coreaba una parte del público, que quiso poner toda la carne en el asador e interpretar sus propios temas a pecho descubierto, todo un reto para una banda que empieza y que acertadamente ha optado por no abusar de versiones. Prometieron volver el próximo año, ya con su disco bajo el brazo. Si nada lo impide allí estaré.
Para cuando Reincidentes salieron a escena la sala presentaba un aspecto totalmente diferente al inicio de la velada, casi lleno, pues muchos de los asistentes retrasaron su entrada hasta que Linaje estaban finalizando su actuación. Había ganas de ver a los andaluces que, si la memoria no me falla, no visitaban tierras asturianas desde su participación en el FICAL allá por el 2018.
El rock con tintes punk que practican tiene muchos adeptos por estos lares y su descarga fue como el disparo de una ametralladora de repetición. Sin apenas pausas hicieron un repaso por su discografía dejando claro su compromiso social y su buen estado de forma.
Empezaron con “Yaveh Se Esconde” de su lejano primer disco enlazada con “Terrorismo” del más reciente “Vergüenza”, que en las que tocan un tema tan actual como lo que se está viviendo en oriente próximo. Continuaron con “La Republicana” donde los coros del respetable resultaban atronadores y tras la cual se oyeron varios “Puxa Asturies Dixebra”, grito al que Fernando Madina no pudo evitar unirse, mencionando el largo tiempo que había pasado desde que lo oyera por última vez.
La descarga siguió con “La Historia Se Repite”, “Odio” y “Una Noche”, temas en las que los pogos se sucedían uno tras otro. Se disfrutó de un sonido espectacular, tan solo algún pequeño contratiempo con el inalámbrico de la guitarra de Juan M. Rodríguez Barea, que rápidamente fue solventado por el técnico.
Continuaron con «Camela 3«, critica a la desinformación publicada en 1991 y con tanta vigencia a día de hoy. Sin respiro, continuaron con “No Paramos De Mover Las Manos”, single compartido con El Canijo De Jerez, “Escapa”, la divertida “Himno al Bar”, y siguieron enlazando temas hasta el emotivo “Explosivo” homenaje al fallecido Boni de Barricada.
Encadenaron “No Somos Nada”, “Carmen” y “Aprendiendo A Luchar” tras la que Fernando hizo pausa para dar las buenas noches y agradecer su asistencia a los presentes. Turno para uno de sus himnos más conocidos “Ay Dolores” que el respetable coreó a todo pulmón.
Nueva batería de temas en la que no faltaron “Lo Que Nos Queda” de Maniática, anterior banda del ahora reincidente Javi Chispes que se encargó de cantarla. “Huracán” con su heavy riff inicial, la rocanrolera “Los Hijos De La Calle”, la muy coreada “Nazis Nunca Más” o “Cucaracha” en la que desplegaron una bandera en apoyo a las6 de la Suiza. Incluso hubo un espontáneo que quiso acompañarlos subiendo al escenario a corear junto a Javi.
Siguieron con la más punk “Rip-Rap” para continuar con “La Rabia” y su himno antitaurino “Grana y Oro”, otra de las más coreadas, para seguir incrementando la locura de la audiencia con su “Vicio”. Encararon la recta final de su descarga con la rockera “Andalucía Entera” para seguir con la también muy coreada “Jartos de Aguantá” y terminar con “Todo No Da Igual”.
Un total de veintinueve variados trallazos que dejaron al respetable empapado en sudor de bailar, saltar, “poguear” y cantar a todo pulmón. El grupo, por su parte, pareció estar divirtiéndose durante toda la actuación, intercambiando miradas cómplices y sonrisas en las incontables carreras y cambios de posición que realizaron, demostrando estar en plena forma y que su música sigue muy vigente.
Un saludo a la organización y a los habituales que allí nos encontramos. Nos vemos en el próximo. Hasta entonces salud y rocanrol.
Tras la publicación de «Alma De Libertad» (reseña) los renovados Eden desvelan las primeras fechas de «Libertad» su gira promocional en directo.
El tour arrancará en casa el 23 de noviembre en la Sala Estilo, antigua Sir Laurens, acompañados por una banda invitada aún por confirmar para continuar en los próximos meses con paradas en Madrid, Valladolid, Bilbao, Santander y La Coruña como primeras etapas de la gira.
Qué mejor que una buena ración de rock sureño para volver a asomar por la Factoría. Venían por segunda vez los chicos de Mojo Thunder y Heavy Metal Brigade no quiso perderse a la banda radicada en Kentucky. Cartel de todo vendido en la puerta y sensaciones inmejorables. Se presumía noche para el recuerdo.
Pero Mojo Thunder proponen un arranque de set algo atemperado. Chicos listos los estadounidenses, que fraguaron un show que, aún con altibajos, desde luego iría de menos a más. De primeras el sonido era algo embarullado. No al punto de dar al traste con sus evoluciones pero sí capaz de empañar sus primero compases. No es hasta que Sullivan y Willoughby empiezan a doblar solos que el sonido se equilibra y podemos al fin disfrutar de una gran versión de los americanos.
Quiso no obstante el infortunio que Sullivan rompiera una cuerda de su preciosa SG. Percance que solucionó prácticamente de inmediato, aprovechando para cambiar a Les Paul y dejar uno de los mejores solos de esta parte inicial del set. Mostró además una gran voz, que aguantaría toda la noche sin mayores problemas, aún cuando el esfuerzo que realiza a lo largo del mismo no es precisamente pequeño. Lo afronta además con la mayor de las sonrisas, uno de esos frontman que enganchan por ese talante tan risueño.
Para “Coming Back To You” ya estamos viendo una gran versión de los estadounidenses. Bien engrasados y muy precisos pero sin perder nunca ese feeling tan inconfundible de las bandas de rock sureño. Sin embargo a ratos surge una cara más blues, más pesada incluso, lo que confiere un marcado carácter heterogéneo a su directo. “Gettin’ On A Binge”, con el bajista Andrew Brockman sumando en coros, destapa sin embargo la cara más juguetona y rockera de Mojo Thunder. Uno de los temas mejor recibidos a estas alturas de la descarga y un testimonio claro de la propia versatilidad del cuarteto.
“Caroline” nos embriaga de melancolía. En especial cuando la banda destensa en su parte más tranquila y, cual maestro de ceremonias, emerge un gran Bryson Willoughby. La banda abrazando el legado de Gov’t Mule y trasladándolo al siempre distinguido público de la Factoría. De la eficacia y el buen hacer del guitarrista da fe la gran sonrisa que mostraba Sullivan durante el fino desempeño de su compañero. Piel de gallina, francamente. Cargan con la etiqueta de sureño alternativo pero me dio la sensación de que, en su traslación al directo, la primera de estas dos facetas le come casi todo el terreno a la segunda. En cualquier caso una banda que disfruta de lo lindo con lo que hace y se nota.
En “Let It Fall” Mojo Thunder pasarían momentáneamente a quinteto con la adición de una voz invitada. Era su primer sold out como banda, comentaría muy agradecido Sullivan. Visto lo visto, dudamos que vaya a ser el último. El público, además de agotando las entradas, respondió cantando con ellos esa “Holy Ghost” del estupendo “The Infinite Hope” y de nuevo se nos erizaría la piel con la pequeña jam que anticipa “Step By Step”, con un agigantado Zac Shoopman tras baterías. Un corte con un gancho que ríete tú de Mike Tyson. “Greetings From Western Art”, con Mojo Thunder abrazando orgullosos el legado de los mejores Lynyrd Skynyrd, daría la verdadera medida de Willoughby como guitarrista. Su Telecaster humeaba por momentos. El despliegue fue tal aquí que toda la Factoría vitoreó a la banda.
Que no tuvo más remedio que salir y entregar un bis verdaderamente flamígero con “Queen Of The Night (Papa Was A Rolling Stone)”. Total comunión con el público y ambos guitarristas disfrutando de lo lindo. Un final de altura y para el recuerdo, que dejó cierta sensación de que, si se dan ciertos condicionantes, lo tienen todo para subir un par de escalones. Feeling, carisma, buenos temas y un gran directo. Estupendos.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato recibido, a la compañía habitual por no fallar nunca en el recinto avilesino y a ti que estás leyendo esto. Nos vemos en el siguiente.
Los industriales alicantinos Mind Driller regresan a los escenarios asturianos para presentar en vivo «The Void«, su nuevo disco de estudio para Art Gates Records. Siete años después de su paso por la ciudad retornan esta vez a la Sala Gong acompañados por los vitorianos Delenda Est y la formación local Bestia Negra.
Con producción a cargo de Raúl Abellán, «The Void» se grabó en los estudios The Mixtery. Han visto la luz los sencillos promocionales «Game Over«, «The Fallout» y «End Of The World«, los últimos en forma de videoclips de mano de Rocket26Films.
Con origen allá por el 2010 Delenda Est resultan ganadores en el 2018 del premio a mejor banda con componentes femeninas en el concurso Gazte Talent. Han compartido escenario con grupos como VA Rocks o The Amorettes y formado parte de proyectos como Rocking Ladies, En 2022 editan su ópera prima «The Odd One Out«, obra conceptual influenciada por bandas como Evanescent o Linkin Park y los riffs pesados de la música de los 90.
Por su parte Bestia Negra continúa con la presentación en vivo de su disco debut «Animal Domination» que les ha llevado por gran parte de la geografía estatal. Para el 2025 ya tienen confirmada su participación en la segunda edición del Luarca Metal Days junto a bandas del calibre de Koma, Lujuria, Azrael o Legacy Of Brutality.
State Of Crime And Science (S.O.C.S.) presenta la portada de su próximo EP y desvela las primeras fechas de presentación en directo.
Grabado, mezclado y masterizado con Diego Teksuo a los mandos, será editado a través de Tunguska Media Factory. El primer sencillo promocional verá la luz el próximo 25 de octubre en todas las plataformas digitales.
El sábado 12 de octubre arrancará la presentación del nuevo material con el paso de la banda por la Sala Telva de La Felguera (Langreo) en la que compartirán escenario con la formación local Dr. Nekro, inmersos actualmente en la grabación de su próximo disco de estudio.
En la segunda parada del tour promocional que tendrá lugar el sábado 26 de octubre en el gijonés Tizón Sound S.O.C.S. estarán acompañados por The Magus, que retoman los escenarios asturianos tras una larga temporada, para presentar su primer larga duración «Shinin’» (reseña aquí) editado el pasado año.
El viernes 27 de septiembre era una fecha marcada en rojo en mi calendario por varios motivos. Por un lado, Secta se acercaba de nuevo a la Factoría Cultural de Avilés en lo que sería la puesta de largo de su último trabajo, “Panzer”, reseña aquí, que si bien ya habían realizado una premier hace unos meses en el Palacio de Santa Cecilia (crónica), representaban en esta ocasión anunciando que tocarían todos sus temas, además de gran parte de su primer trabajo, el fantástico “Nada Nos Va A Parar” y prometían alguna sorpresa. Motivos no faltaban para asistir a la cita.
Por otra parte, tenía el honor de asistir como representante de esta web, aprovecho estas líneas para agradecer a José Ángel Muñiz la confianza depositada, que si bien suponía una mayor responsabilidad a la hora de captar lo que estaba por llegar, también me llenaba de ilusión, y más tratándose de Secta, a los que sigo desde aquella ya lejana semifinal del FestiAmas celebrada en Luarca allá por 2021, donde salieron victoriosos.
La Factoría Cultural estuvo a la altura, como siempre, del acontecimiento que se celebraba. El apartado técnico se cumplió a la perfección, con un sonido magistral de principio a fin y unos juegos de luces que, aunque suponen todo un reto para los fotógrafos, dotaron junto al humo de un ambiente extraordinario a cada tema. Alabanzas también para ese escenario, con el logo de la banda proyectado sobre el fondo, donde los músicos campan a sus anchas con comodidad.
Juan Pablo Cotera, guitarra rítmica, a la izquierda del escenario proclama “Somos Secta y hacemos rock and roll” y los primeros acordes de la picante “El Herrero” comienzan a sonar. Pelayo Vázquez al bajo y Ger Gilsanz con su GibsonSG situados a la derecha junto a Pablo Pravia marcando los ritmos desde el fondo dan paso tras el riff inicial a la entrada de Michael Arthur Long, que no deja de moverse ni un momento.
Siguen con la adictiva “C’mon” y tras ella Michael se interesa por cuántos de los presentes les estaban viendo por primera vez y al ver que había menores en la sala (una de ellas la pequeña hija de Juan Pablo como él mismo le hizo saber) aseguró que controlaría su vocabulario… No lo cumplió, tarea imposible. ¡Quién se podía controlar ante la fiesta que empezábamos a vivir!
Visita a su primer disco con la dupla “La Sueca” y “Harto De Ti” con Michael haciendo su primera excursión a la torre de PA y, tras amagar en un principio, dar un auténtico salto mortal. !Madre mía, cualquier día se mata!. Vaya entrega, pura actitud.
Regresan al disco que presentaban con la vacilona “Caliente”, en este momento lo que se vivía entre el público era una autentica locura. Tras ello un pequeño respiro para los presentes, que no para la banda, ni mucho menos para Michael, bromeando sobre si queríamos verle caer en uno de sus saltos, con la más ácida de sus composiciones “El Sueño Americano” enlazada con “Todo o Nada” en la que el grito inicial de Michael pone los pelos de punta. A mi parecer la voz en directo suena más rasgada que en el disco lo que aporta una mayor crudeza a los temas y, junto a los coros de Juan Pablo, Pablo y Pelayo, les sienta de maravilla.
Turno el que fuera single de su primer disco “Dame Tu Miel” con Gilsanz desatado y un Michael al que el cable de su micro se le quedaba corto, provocando la caída de unos vasos. “Esto no pasaría si usase un inalámbrico” exclamó.
Siguen las rocanroleras “Fuera De Control” y “La Oveja Negra”, se veían a unos músicos disfrutando, sin parar de moverse, contagiando su energía al respetable que parecía enloquecer con cada acorde. Michael aprovechó el momento de euforia para hacer un guiño al epitafio de “Sea Of Madness”, tema de su otra banda, Drunken Buddha, afirmando “estáis todos locos”.
Pasan a su tema más diferente en cuanto a ritmo se refiere “La Casa Del Blues”, que Ger finaliza, al igual que en el disco, con un solo de puro blues enlazando con el medio tiempo bluesy de “No Quiero Llorar”, que encaja a la perfección con la precedente. Aumentan de nuevo las revoluciones con “Plan B”, en la que Michael hizo otra visita a la torre de PA con salto incluido. Alguien del público comenzó a cantar “Casi Me Mato” de Barón Rojo, a lo que Michael replicó: “¿queréis una de Obús? ¡Pues va a ser Panzer!”. Un guiño a esas míticas bandas, muy bien traído, que sirvió para presentar el tema que da título al disco que allí nos convocaba, sonando en directo mucho más arrollador.
Terminan el repaso a “Panzer” con el que fuera su primer single “Dulce Dinamita” tema de potente riff y pegadizo estribillo, que buena parte del público coreó a todo pulmón de principio a fin. Continuó la fiesta con Michael tirado por el suelo en la electrizante “Electroshock” y una audiencia totalmente desatada.
Tras esto, realizaron una invitación a quienes aún no tuvieran sus discos a pasar por el puesto de merch y bromearon sobre el disco al que pertenecía la siguiente canción, compuesta por Juan Pablo y Pelayo hace unos cuantos años, pero no editada en disco todavía, la divertida “Vaya Güevos”, con la sorpresa de una especial dedicatoria a un servidor.
Llegaron al final del show con “Nada Nos Va A Parar”, y vaya si lo cumplieron. Michael se subió hasta el lugar más alto que la Factoría y el cable de su micro le permitieron (miedo me dio que se le ocurriera saltar desde allí), y después se dio un baño de “multitudes” interpretando parte del tema entre el público para acabar en lo alto de la escalera que llevaba a la zona de proyección, interactuado, al más puro estilo de Freddy Mercury. Primero con el público y repitiendo el juego de espejos con la guitarra de Ger que se adelantaba continuamente al borde del escenario contestando en diálogo cómplice a Michael. Juan Pablo y Pelayo se acercaban el uno al otro corriendo de nuevo a su posición para los coros y la batería de Pablo acababa por los suelos. ¡Menudo fin de fiesta!
Dejaron claro que este “Panzer” arrollador está perfectamente engrasado y que saben ofrecer una gran velada de rock & roll sin aditamentos. Con su actitud y buen hacer son capaces de conseguir que tanto viejos conocidos como neófitos nos uniéramos sin dudar a la “Secta”.
Muchas gracias al grupo por la invitación a esta fiesta, por las facilidades, amabilidad y cercanía mostrada y un saludo a todos los amigos que allí nos reunimos. Espero que podamos disfrutar de muchas más noches así. Larga vida a Secta.