Sería la propia Ruth Suárez (Darna, Kirlo), miembro del jurado, la encargada de presentar a los distintos participantes. Siendo apenas veinte los minutos de los que disponen las bandas aspirantes, no gran cosa podemos decir. Undertaker, quinteto de heavy clásico con voz femenina, (descendiente de un tal Fer Espina) mostraron buenas hechuras en lo compositivo pero quizá una cierta lozanía en el directo. Nada que el tiempo no cure. Ejemplos desde el nacimiento de esta hemos visto unos cuantos. Estaremos atentos.
Mayday por su parte parecían tener la lección bien aprendida. El suyo es un punk contemporáneo, que me recordaba por momentos a aquellos Servet que vimos en Valliniello, pero por donde se colaban algunos riffs más rotundos, casi en las proximidades del metal. Con un tema n’asturianu y detalles que llegaron a bordear el post rock, no creo que dejaran indiferente a nadie. Desde aquí solo cabe desearles la mejor de las suertes a Undertaker, Mayday y al resto de participantes.
Teníamos muy reciente al combo de Alberto Rionda, aquél paso por el Luarca Metal Days del pasado julio, pero había ganas de ver qué tal funcionaba la enésima iteración de la banda en territorio ovetense y en el marco de las fiestas patronales de la ciudad. Marco donde, sin ir más lejos, la banda grabara su primer DVD “Cien Veces” hace ahora ya más de dos décadas.
Lo sabido de antemano es que esta no iba a ser una fecha fácil para ellos. Nunca lo es cuando uno pierde a una pieza fundamental del engranaje como es el teclista Manuel Ramil, a quien deseamos pronta recuperación. Su falta, sumada a la ya habitual de un segundo guitarra, daba un aspecto algo desolado cuando el (momentáneo) cuarteto la emprende con “El Oráculo”. La puesta en escena, con el logo proyectado en el video wall y un par de telones a cada lado, ofrecía una estampa de lo más cuidada.
Habíamos visto al Death&Legacy y DelalmaJesús Cámara afanarse con el bajo de Nando Campos, por lo que quizá no teníamos ninguna certeza de cómo de bien iban a sonar esta versión downsize de la emblemática banda asturiana. Pero lo cierto es que para cuando llega “Horizonte Eterno” no pueden estar sonando mejor. Ello pese a lo siempre engorroso de las pistas pregrabadas. Atrás del escenario, entre los mencionados telones, el bueno de Bjørn Mendizábal (Quaoar, ex-Azken Garrasia) se afanaba en propulsar a la banda. Su desempeño, la forma en que dispone el propio kit de batería, no podría recordar más al tal Mike Terrana a quien sucede en el puesto.
Muy bien recibida “El Dilema De Los Dioses” entre el público que se arrimó a la plaza de Feijoo. Pardial había reconocido que era una de las canciones especiales para ellos y lo cierto es que, de entre el material más reciente, fue de las que mejor funcionó. Los chicos arremeten entonces con la más pop “Alas De Cristal” y toneladas de recuerdos vuelven a agolparse en mi subconsciente. Una de esas que rara vez fallan. Pardial le dedicó “Pies De Barro” a quienes estuvieran “pasando un pequeño bache”. Brilló Rionda aquí. También el cudillerense, que junto con el bajista Nando Campos se las apañó para darle un aire más hard al epílogo. El circunstancial cuarteto enlazó con “Mil Motivos” y quedó patente el buen estado de forma que atraviesan. Aún con los inconvenientes.
Rionda cambiaría de guitarra y el set sufriría entonces la gran inflexión que supone siempre “Niño”. Ineludible y, al menos para quien escribe, uno de los tres, cuatro mejores cortes de su ya dilatada trayectoria. Me gusta que José Pardial no intente parecerse a ninguno de sus predecesores. Tiene su propia personalidad y sobre el escenario se desarrolla conforme a sus muchas virtudes. Si es la pieza adecuada solo el tiempo lo dirá. Rionda, por su parte, adornó como siempre ese puente tranquilo y contribuyó a anticipar ese build up que tanto y tan bien acostumbra a funcionar. Quien más quien menos anticipó entonces una deriva hacia temas de su primera etapa…
… y acertó, si bien la escogida fue “Antojo De Un Dios”, no sin que antes Pardial le pidiese a la gente que le iluminásemos con las linternas de nuestros móviles. Brilló Rionda en el solo aquí, como no podía ser de otra forma. La estupenda “El Peregrino” nos retrotrajo a “El Secreto”, con el vocalista de Cudillero en su salsa. Aquí el pixueto anunciaría un último tema, no otro que “Lucero”, para dar por finiquitado el set. El rechazo que generó en su día, la banda venía de donde venía, y el calor que recibe esta canción hoy día. Pocas cosas más sabias que el paso del tiempo.
Rionda inauguró los bises en solitario. Primero con el solo de “Alborada”. Después con “Santa Bárbara”, con la Feijoo a coro. Y ya con toda la banda sobre el escenario, “La Flor En El Hielo”, que a estas alturas del set puso de relieve cuánto creen estos Avalanch en su (hasta la fecha) penúltimo álbum de estudio. Es sin embargo la nostalgia de “Pelayo” (que Pardial dedica a su “primín” del mismo nombre) la que pone San Mateo patas arriba, con Bjørn y el propio vocalista buscando la interacción con la gente al final. Y aún a riesgo de repetirme, fantástico Rionda en el solo aquí.
La labor de Nando Campos puede ser algo más oscura. Lo cierto es que sin una segunda guitarra en escena uno echa en falta un bajo con algo más de pegada. Lo que no fallan son sus coros en apoyo de su vocalista en “Xana”, donde Avalanch procuran un arranque a capela que enganche con la audiencia. Fue aquí donde más eché en falta esa segunda guitarra. También donde Pardial ofreció el agudo más rasgado de la velada. El de Cudillero se vació de lo lindo sobre el escenario en este tramo final y, poco a poco, va labrando su particular leyenda.
Agradecimientos al equipo técnico mediante, a la organización y al equipo de Duque Producciones, el vocalista quiso tener un pequeño detalle para con Manuel Ramil en la introducción de, cómo no, “Torquemada”, que Feijoo acompañó voz en grito para poner el punto el final. Una buena versión de la banda a pesar de las circunstancias y cierta sensación con respecto a nuestro anterior encuentro de que se encuentran cada vez más a gusto. Por nuestra parte solo queda desearle lo mejor al coruñés y contarlo aquí, en Heavy Metal Brigade.
Un buen jueves a caballo entre la incertidumbre del futuro y el siempre fiable valor de la nostalgia. Sigue sin agradarme el actual emplazamiento del Oviedo Rock. Mira que no habrá plazas en Oviedo sin una estatua en medio. A veces da la impresión de que ciertas decisiones consistoriales se basan en criterios cuanto menos aleatorios. En cualquier caso felices de haber visto una pequeña migaja del Oviedo Rock y una buena versión de Avalanch.
Nada más ya que dar las gracias a la organización por las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar un saludo a los habituales de siempre y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Cada jornada dará inicio a las 22 horas en la ubicación habitual, la plaza de Feijoo de la capital asturiana. La final, que tendrá lugar el sábado 21 en el mismo lugar, tendrá como punto de partida las 23 horas. Las bandas participantes compartirán escenario con los siguientes anfitriones, que tomarán posesión de las tablas a partir de la medianoche:
La XXVII edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Blanco “Espina” contará con el regreso a los escenarios ovetenses de Avalanch desde su paso en formato acústico por la desaparecida sala Sir Laurens en el 2019. La cita con la formación liderada por Alberto Rionda tendrá lugar en la plaza de Feijoo el jueves 19 de septiembre a partir de las 00:30 horas tras la participación de los tres concursantes del día.
El concurso, plataforma para mostrar el talento musical de Asturias, tendrá actuaciones diarias del 16 al 20 de septiembre. Tres concursantes y un artista invitado por jornada a partir de las 00:30 horas.
Día 16: Santero y Los Muchachos Día 17: Macavera Día 18: Herrero Día 19: Avalanch Día 20: Australian Blonde
Como novedad en esta edición la gran final se llevará a cabo el día 21 de septiembre con cinco grupos finalistas seleccionados por el jurado compuesto por Ruth Suárez (vocal coach y cantante), Javier Ramos (músico) y David Orihuela (periodista).
Quinta semifinal del ya ineludible Festiamas, celebrada en la localidad castrillonense de Piedras Blancas, y en la que competían las bandas Noland, Mesenktet, Chamako Wey! e Infección. Aunque lo de competir es un decir. A lo largo de la jornada y por boca de los propios protagonistas se respira un aire de hermandad que poco o nada tiene que ver con rivalidades de ningún tipo. Nosotros acudimos a la llamada, ya apenas sabe uno cómo es un viernes en casa, al tiempo que cruzábamos los dedos para que respetase la meteorología.
Que al final así fue. Aún es de día cuando el quinteto Noland inaugura el certamen. Su propuesta, a priori, puede parecer algo ajena a un medio como este. Lo cierto es que conforme fueron entrando en harina, y aunque no sea mucho el tiempo del que disponen, apenas veinte minutos por banda, no puedo negar que fueron adquiriendo un mayor grado de interés.
Se beneficiaron de un buen sonido. Y temas como “Expectations” dieron la debida medida de sus posibilidades. En sus momentos más tranquilos me recordaron a otra banda asturiana como pueda ser The Electric Buffalo. También a Mad Rovers cuando subían las revoluciones. Mucho feeling en “No Me Duermo” mientras ruego que los chicos sepan disculparme si apunté mal los nombres de los temas.
La banda, que ya fue finalista en la edición del año pasado, y que de hecho ganó el XXI Concurso de Bandas Abierto Hasta El Amanecer, intercala temas con letras en nuestro idioma como “A Cubierto” y realmente muestra cintura y versatilidad. Saludos y agradecimientos mediante se irían con “Unbroken” dejando un gran sabor de boca.
A fe mía que los metaleros de nuevo cuño Mesenktet no lo iban a tener tan fácil. Los duendes del directo, siempre tan traicioneros, quisieron cebarse con la banda de Alberto Guerra. Algo que pareció no arredrar a la formación, que cuenta ahora con Poyo (ex Beast Inside) a la batería.
Me gustó el arranque que propusieron. Mucho groove pero también cierta atmósfera en sus riffs. Guerra nos confesaría más tarde que tuvieron dificultades para oírse sobre el escenario. Sea como fuere, me agradó la dualidad del frontman en “Sueños Rotos”, así como ese mayor nervio que les acerca a las fronteras del melodeath moderno de gente como The Black Dahlia Murder, Heaven Shall Burn, As I Lay Dying…
Turno para presentaciones. También para saludar y aplaudir al resto de bandas del certamen. Ya digo que el festiAMAS puede ser una competición pero el ambiente que se respira, al menos de puertas para fuera, es de auténtica camaradería. Problemas de sonido vendrían a aguar sus evoluciones e incluso tendrían que repetir uno de los temas por un problema técnico. Con mucho la banda que hubo de lidiar con más inconvenientes a lo largo de su descarga.
No engañamos a nadie si decimos que Chamako Wey! son, a día de hoy, una banda totalmente asentada. Veníamos de verles cerrar una gran jornada en el Vidiago Rock (crónica) y realmente posaron todas sus credenciales sobre el escenario de Piedras Blancas. Beneficiados además de la llegada de la noche y el mayor juego que dan las luces a una banda como esta, supieron sacar lo mejor de sí para poner patas arriba el concurso.
La inicial “Sublevación” despliega quizá el mejor sonido de la tarde-noche. La banda suena realmente contundente abajo, si bien la caja de la batería de Mike Jiménez a ratos va y viene. Y da igual porque, al final, las tablas se notan. Gente con mucho bagaje y no poco rodaje sobre ellas.
El inevitable “es un placer para nosotros estar aquí” que deja Larriet antes de la intensa “Indomable” unido al estupendo solo que dibuja Adrián “Mostro” dan la verdadera medida del quinteto. Agradecimientos al resto de participantes y una “Zombie Caníbal” donde despiezan su conocido metal moderno con trazas de Brujeria y mucho mal café.
“Como decían The Doors, esto se va acabando”, precede a “Fariseos”. Las ganas de pasarlo bien son tales que Adrián Amieva corre por el escenario y el cable de su Explorer se desconecta. Percance solucionado en un auténtico abrir y cerrar de ojos. Puede parecer un detalle menor pero sirve para ejemplificar lo enchufados, perdonen el chiste fácil, que llegaron a Piedras. La final “Pendejos Fronterizos”, abrupta y descosida, les puso cara de favoritos. Al menos a juicio del abajo firmante.
El cierre de la quinta semifinal vino a corresponder a los punks del occidente asturiano Infección. Una gente que viene dando guerra en nuestros escenarios desde 2011 y a la que, al igual que sucediera con la gente de Chamako Wey!, se le notan las tablas.
Se mostraron de lo más enérgicos, solo faltaba en una banda de punk, al igual que combativos y ruidosos. Me agradó el triple juego de voces con el que afrontan los temas. Dotan a sus composiciones, siempre regidas por las reglas del género, de una versatilidad que opera en beneficio del mensaje que transmiten. Enlazando temas y arremetiendo contra todo bicho viviente. Por poner un ejemplo, contra “quienes disfrutan del sufrimiento ajeno” en una arremetida contra la llamada “fiesta nacional”, que desde luego será nacional pero desde este medio no conseguimos entender cómo demonios una muerte sádica y violente puede ser algo a celebrar. “¡No más toros en Begoña!”, apostillarían.
Deiviz agradeció a los responsables del evento el haberles elegido entre tantas bandas a concurso, mandó un saludo al resto de participantes de la jornada y presentó un canto a “acabar con la cultura de la competitividad” que el capitalismo nos inocula desde bien pequeños. Lo dicho, tienen tablas y se notó. Su punk puede estar en los márgenes del tipo de música que acostumbramos a tratar por aquí, alcanzar a todo es imposible, pero mentiríamos si dijéramos que no nos agradaron.
La cosa es que, como decía aquella mal-envejecida película de los ochenta, “solo puede quedar uno”, así que allí que se subió Julia María Martínez-Lombó, coordinadora del Anuario de la Música en Asturias, para destapar al ganador de esta quinta semifinal. Redoble de tambores, emoción, intriga, ya saben cómo son estas cosas, para una victoria que vino a recaer finalmente en la gente de Chamako Wey!. Darles por tanto la enhorabuena, esta vez por escrito, y desearles la mayor de las suertes de cara a la gran final.
Por nuestra parte nada más. Mandar un afectuoso saludo a Noland, Mesenktet, Chamako Wey! e Infección, también a los habituales que nunca fallan y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Repasa gráfico a la 5ª semifinal del concurso Festiamas celebrado en el Parque de la Libertad de Piedras Blancas el viernes 5 de julio con Noland, Mesenktet, Chamako Wey e Infección como protagonistas.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
El próximo viernes 5 de julio tendrá lugar en el Parque de la Libertad de Piedras Blancas la 5ª semifinal de la actual edición del Festiamas, concurso musical asturiano abierto a todas las vertientes musicales, y que en esta ocasión aloja un cartel de lo más afín al contenido de nuestro medio.
La terna de contendientes estará formada por Noland, sexteto afincado en Gijón que acaba de publicar su ópera prima en forma de EP bajo el título “For A While” en el que desarrollan diversas influencias que viajan del funk al swing pasando por el rock de corte más clásico. Veteranos en la escena los renovados Chamako Wey vuelven a pisar un escenario tras su paso por el Vidiago Rock allá por el mes de mayo para desgranar su distintiva pasión por el groove metal. También abrazando el metal como bandera de sonido Mesenktet presentará en Piedras Blancas su nueva alineación tras una larga temporada alejados de las tablas. Desde el occidente asturiano completa la semifinal el combo punk rock Infección. Nacidos allá por el 2011 cuentan con 3 álbumes de estudio más uno en directo y hace escasas fechas reeditaban su segundo trabajo discográfico «No Nos Callarán» a través de la Factoría Del Ruiu. El vencedor se unirá a Bus 15, Guaje Gurú, Bouquet y Rock ’n’ Bolescos en la final que se celebrará en septiembre en Oviedo.
Último bloque del repaso gráfico al concurso «Perversiones» orquestado por asociación Unirock y celebrado el sábado 8 de junio en Puerto de Vega. En esta entrega de fotos aparecen público, organización, presentadora y componentes de Metalversion, Sküld, Expropiazión, Host o Montaraz.
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Segundo bloque del repaso gráfico al concurso «Perversiones» orquestado por asociación Unirock y celebrado el sábado 8 de junio en Puerto de Vega. En esta entrega de fotos aparecen componentes de Metalversion, Aneuma, Plasma, Expropiazión o DoctorNo.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Y con él, una de esas citas a las que hemos ido cogiendo mucho cariño con el correr de las estaciones: Perversiones, el festival irreverente y rockero por antonomasia dentro de nuestra Asturias del alma. Como todo ha de empezarse por el principio, lo cierto es que el tiempo no podía ser más desapacible cuando emprendimos ruta desde la capital hacia Puerto de Vega. Se sabía de antemano que habría carpa y tendríamos techo, pero el aguacero era tal que a buen seguro más de uno se pensó lo de poner rumbo al occidente. Eso y el dichoso fútbol, claro.
A nosotros, de lo contrario no estaríais leyendo esto, no nos arredraron cuatro gotas. Llegamos con tiempo. Nos gusta tomar la temperatura y cambiar cuatro palabras con toda esa gente que no falla nunca. Y a la que aprovecho ya de paso para saludar. El caso es que, pese al temor, había un buen ambiente ya en la mencionada carpa. Grandes recuerdos del par de ediciones anteriores se apelotonan en la mente junto a la certeza la estupenda jornada que nos disponíamos a disfrutar.
Es un evento con poca o ninguna rima dentro del Principado. Lo ejemplifica el estupendo cartel de este año, ese Halford atravesado por el rostro de la (por fin) emancipada Britney Spears, y lo arrancan los chicos de Pripyat, debidamente mexicanizados para la ocasión, y que acertaron a la hora de llevarse a su terreno “En El Ultimo Trago”, del actor y cantautor mexicano José Alfredo Jiménez Sandoval. Me agradaron. Supieron entender cuál es el espíritu del evento amén de cargar con la siempre engorrosa misión de abrir la jornada sin por ello perder la sonrisa.
Goat Inside Sküld, formación híbrida entre Beast Inside y Sküld, con PelayoKabbrath al micro, reventó a puro doble bombo el “Happy Children” de P. Lion. Resultaron más serios que sus predecesores. También más contundentes. Los también híbridos Chabalemika (gente de Chabacanos y Polemika) acertaron en la elección de tema, no otro que el “Qué Tien Esa Sidrina” de Vicente Díaz. Más cercanos al espíritu de una cita como esta. O al menos a la idea que servidor tiene en la cabeza cuando recuerda aquél segundo puesto de Caballo Moldavo en 2022 con “Así, Me Gusta A Mí” de Chimo Bayo o la victoria de Criminal Kids From Outher Space con “Baila El Chiki Chiki”. Aunque esto, desde luego, va en los gustos de cada uno.
Pero volviendo a la edición de este año, Perversos Pervertidos, con Abel (Murt) en voces, nacieron para esta edición del Perversiones, en la que dejaron una, digamos, distintiva versión de “La Puerta Del Amor” del gran Nino Bravo. Def-Ensivos, en cierto modo una escisión de los siempre peculiares Ofensivos, acertaron al hibridar a Def Con Dos y Emilio Aragón, también a la hora de disfrazarse para la ocasión y buscar en todo momento la interacción con el público. La coletilla “La Culpa De Todo, La Tiene Milikito” lleva repitiéndose en mi cabeza desde anoche. Una de las (per)versiones que más disfruté a lo largo de la jornada y mis favoritos desde entonces a la victoria final.
En una onda diametralmente distinta, mucho más clásicos y también serios, nacieron para la ocasión Los Repuntos, que homenajearan a Las Telayas a través del popular “Mi Madre Fue Una Mulata”. Dejaron tanta seriedad como buenas interpretaciones, en voces especialmente, y supieron dejar la nota de color no ya con sus vestimenta, que también, sino con lo clásico de su sonido. A ese marcado clasicismo se antepusieron World Of Decay, quienes llevan camino de convertirse en clásicos del concurso, y que supieron llevarse a su terreno de afinaciones graves y voces descosidas “La Gozadera” de Gente De Zona. Puro espíritu «Perversiones» si me preguntan.
No quisiera yo olvidarme de Carmen Omar, encargada un año más de introducir y presentar a cada banda, hablarnos de la próxima edición del Unirock, los 30 +10 que cumple la organización o arrancarse a capela con su característico vozarrón. Resulta imposible entender el Perversiones sin ella.
Así las cosas, reconozco que Ovejas Negras, que tuvieron a bien revisitar el “La Noche No Es Para Mí” de Video, me pasaron algo inadvertidos. Quizá también porque después vinieron los Metalversión de Axel y Julio (ex Monasthyr) y pusieron Puerto de Vega patas arriba al metalizar convenientemente “La Del Estudiante” de Los Berrones. Con un poco de trampa, es cierto. LosBerrones pueden entenderse como una banda que colinda con el rock en cierto modo. En cualquier caso lo pasaron en grande el rato que estuvieron sobre las tablas y se notó.
Tarzán, que nacieron para la ocasión y que integraban varios de los músicos de Aneuma (Jorge, Pol y Borja) despiezaron con buen tino “She Bop” de Cindy Lauper, acompañados de un chiquitín en percusiones y con Borja aprovechando para dibujar otro de los grandes solos de la jornada. El trío Plasma fue otro de los que acertó a la hora de elegir canción, que en su caso sería el “Hola Mi Amor” del eterno bigotudo Junco, que en su aproximación tan punk no dejaba de recordarme a la buena gente de Me Fritos And The Gimme Cheetos.
Por sonido, Expropiazión no andaban demasiado lejos. Cambió, eso sí, el espíritu de su elección, “Tubthumping” de Chumbawamba, y un cierto acercamiento a posiciones más propias del hardcore punk. Y me gustaron Sküld, con esa “The Winner Takes It All” de ABBA, que extrajo lo mejor de Lorena como vocalista. Todo a pesar del arranque en falso, hubo de pasarle a la gente de casa. Los duendes del directo, siempre tan puñeteros.
Regresarían entonces Metalversión, esta vez para heavymetalizar “El Sol No Regresa” de La Quinta Estación, y dejar claro que si algún día cambian su nombre por el de MetalDiversión no seré yo quien se lo eche en cara. Realmente disfrutan con lo que hacen y se nota.
Si mención merece Carmen Omar como maestra de ceremonias, también todos los técnicos que cargaron con el sonido durante toda la jornada. Inmensurable labor la que realizan y de diez prácticamente la forma en que sonaron las muy distintas bandas que desfilaron por Puerto de Vega el pasado sábado. Vaya nuestro pequeño aplauso y agradecimiento para ellos.
Volverían entonces los chicos de Plasma, esta vez para dar cumplida cuenta de ese clásico de la subcultura popular que es “Los Coches Chocones”, original de Los Desgraciaus, y de nuevo muy en la onda de lo que, pienso yo, significa un evento como el que nos ocupa. En mi modesta opinión, otros de los “ganadores morales” de esta última edición. Volvieron también Expropiazión, esta vez para destrozar a conciencia el “Sarà Perché Ti Amo” de Ricchi e Poveri, con guiño incluido al que fuera primer astronauta español. Y no, no me estoy refiriendo a Michael López-Alegría.
Hablaba antes de Metalversión y cómo la elección de “La Del Estudiante” bordea las lindes del concurso. Algo parecido vengo a pensar de DonNadie y su revisión, en este caso, del “Mi Agüita Amarilla” de LosToreros Muertos. Ello no quita para que nos divirtiera su particular revisión, tan encabronada como divertida. Divertidos también otro de los grupos nacidos para el evento, en este caso ZZ Astur, que nos dejaron un simpático “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)” de ABBA tras el cual su vocalista Rebeca se sinceró diciendo que “para ser la primera vez que canto en directo, ni tan mal”. Y es que esa es otro de los puntos fuertes de una cita como esta: la virtud atreverse por encima de cualquier otra consideración.
Llegaba entonces el turno de unos viejos conocidos de este medio, no otros que los ferrolanos Host, a quienes habíamos visto acompañar a Mortal Coil allá por el mes de marzo, y que arribaron a Puerto de Vega con una versión (o aversión más bien) del “Bad Romance” de esa auténtica titánide de la música popular que es Lady Gaga. Y digo lo de aversión porque consiguieron llevarla del todo a su terreno, despiezando casi cada estrofa y dejando en el camino un cadáver casi irreconocible. Pura idiosincrasia Host, desde luego.
Retornaron entonces Sküld para enfrentar a otra grande de la canción pop moderna, la tristemente desaparecida vocalista británica Amy Winehouse, de la cual revisaron nada menos que “Back To Black”. Y aunque su interpretación no llevara los resultados tan lejos a como lo hicieran As Life Burns en su último Ep, desde luego supieron cómo readaptarla a su propio modo de entender el metal. Nunca Amy sonó tan heavy, desde luego.
Tío Phill Is Dead, grupo creado en claro recuerdo a la figura del gran James Avery, cuántas buenas sobremesas nos diste, adaptó a su manera la que fuera sintonía de la popular sitcom y supieron despedir con sorna (y un gran Carmelo al bajo) esta nueva edición del Perversiones. Llegaba entonces el turno para las votaciones. Y qué mejor para ello que comprobar de primera mano cómo se desenvuelven en directo los ferrolanos Montaraz, a la sazón ganadores de la pasada edición del concurso.
Pasan veinticinco de las doce cuando los gallegos hacen suyas las tablas del Perversiones y pronto salta a la vista que ha habido cierta espantá en lo que a público se refiere. Algo que, como bien me apuntaba mi compañero Lago (Piratas de Libertalia), ya sucediera en la edición del pasado año con Zenobia. Huelga decir que ello no arredra al quinteto, que recibe de espaldas a la audiencia mientras suena la intro. Destacan los ropajes negros que lucen, uno de esos pequeños detalles en cuanto a puesta en escena que siempre suman.
Desde que, bañados en luz verde, arrancan con “Vuelve” de su nuevo álbum, pronto queda claro que van a disfrutar de un sonido tanto o mejor que las muchas bandas que fueron desfilando a lo largo de la jornada. José Santos, que llevaba una pequeña tablet para (intuyo) las letras, mostró una voz potente ya desde las primeras estrofas. Es el suyo un registro lleno de personalidad, también de fuerza, que a ratos me recuerda al bueno de Víctor García (WarCry). También a Sergio Márquez de los desaparecidos power metaleros catalanes Dragonslayer. Juan Muiños y Ger García dejaron ya buenos solos doblados en este primer corte. Nos las prometíamos muy felices.
“Quiero Vivir” tiene cierto aire de reivindicación de su propia idea como banda. Me atrevería además a decir que su encarnación en directo supera a la que pude oír de ellos cuando reseñé el álbum que venían presentando. Reseña, sí, que llevaba algunas semanas escrita pero aún no habíamos compartido cuando arribamos a Puerto de Vega. La actualidad nos atropella pero seguimos teniendo solo dos manos. Qué se le va a hacer.
Quien no olvidó su cometido fue el propio Santos, encargado de recordar su paso por la anterior edición del evento a través de un pequeño speech. Lo suficiente para coger algo de aire, acertar con las afinaciones y ofrecer una cara algo más oscura para, adaptándose al espíritu de la velada, dejarnos un más que curioso “Desátame” de la figuerense Mónica Naranjo, enlazado, creo recordar, con “Piedad”, original de los barceloneses Elefantes.
Aquí me agradó “Mi Guitarra” por la forma en que añadió algo más de melancolía a su bien conocido heavy metal. La banda fue así fraguando un set ágil y diverso. Santos puede no ser el líder más móvil que hayamos visto en tiempos recientes. Veníamos además de ver a Drunken Buddha en la jornada anterior, con un Michael Arthur Long de nuevo pletórico y que nos tiene muy mal acostumbrados. Pero en honor a la verdad hay que decir que el de Mugardos ofreció una serie de interpretaciones a las que se les pueden poner muy pocos peros.
“Vamos con el tema que da nombre a la banda”, que pertenece a ese “Defendiendo Tu Voz” que Demons Records editara el pasado mes de marzo, y que dejó una estupenda línea de bajo durante el remansado puente central. “Viaje Al Fin Del Tiempo” recordó a su debut de 2016, amén de desplegar uno de los riffs más interesantes y llamativos del set, con la banda sonando potente, redonda y muy entera.
Ya digo que el sonido fue en general muy bueno durante toda la jornada. Así las cosas, llegaba el turno para presentarnos “un tema muy especial con el que ganamos el año pasado”, y amén de las presentaciones de rigor, era el momento para recuperar “Loca” y “Tal Para Cual” de su paisana Luz Casal. Buenos recuerdos de la edición 2022 del concurso y en el subconsciente la sensación de que el cariño que profesan por la cantante de Boimorto no puede ser más sincero.
Volviendo al repertorio propio, nos dejaron una potente interpretación de “Fuera Del Rebaño”, firme tras los parches Simón Pereira, y el que fuera videoclip de su segundo trabajo, “Al Fin”, con Santos reconociendo que tuvo éste un recibimiento que jamás habrían imaginado. Algo estarán haciendo bien. Nos arrimamos al escenario para una última versión, “Voy A Mil”, de aquellos pretéritos Olé Olé con Vicky Larraz al frente, anda que no ha llovido, para dejar claro que son una banda que crece exponencialmente con respecto a su versión de estudio.
Quedaba dar con los ganadores de la presente edición. Emoción, intriga, ya saben. Diversos era los premios. El del público fue repartido entre DonNadie (“Mi Agüita Amarilla”) y los ferrolanos Host (“Bad Romance”), el del grupo creado para la ocasión recayó en Los Repuntos ( “Mi Madre Fue Una Mulata”) y, finalmente, el premio gordo fue para Def-Ensivos (“Cuidado Con Paloma”), que tendrán además la recompensa de tocar en la próxima edición del concurso. Quede constancia pues de una de las muy contadas ocasiones en que he acertado con alguna clase de pronóstico. Mañana habrá que aprovechar el viento de cola y echar la primitiva o algo.
Aquí llegaría el turno para los premiados de reinterpretar los distintos temas que les concedieron los distintos premios. Ya con algún músico caído en combate (Host acuden de hecho sin bajista) pero con las ganas de pasárselo bien todavía intactas. Y es que lo pasamos en grande. Son unas cuantas horas, es verdad. Máxime si se suman los más de cien kilómetros ida y otros tantos de vuelta que nos separan de Puerto de Vega, pero sarna con gusto, ya saben. Salvo causas de fuerza mayor mediante, volveremos. Rain Or Shine que diría aquél.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la organización no ya por el inmenso curro que conlleva sacar adelante una cita como esta sino también por el exquisito trato que nos dispensan cada vez que tenemos a bien acercarnos por el occidente. Mandar del mismo modo un saludo a los muchos habituales, músicos y fans, con los que nos cruzamos a lo largo de la jornada, imposible nombraros y/o recordaros a todos, y ya como cierre el deseo de vernos allí en la próxima edición del Unirock. Aneuma, Blister, Dixebra, Last Days Of Eden y The Wizards ya esperan. Nos vemos allí.