Reseña: Daemoniac «Dwellers of Apocalypse» (Xtreem Music 2019)

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Desde Milán nos llega el segundo disco largo para Daemoniac, banda formada por los ex Horrid Matt y Max, a quienes se suman Albe y Johan Sigfridsson, que parece ser el único portador de apellido en la escueta información aportada por la banda a esta página. Como añadidura comentar que el disco, editado a finales del año pasado vía Xtreem Music, fue grabado en los Sunlight Studios suecos con Tomas Skogsberg a los controles (Katatonia, Amorphis, At The Gates, y un larguísimo etcétera) y la portada corrió a cargo del incansable Christophe Moyen, quien ha trabajado para una interminable ristra de nombres entre los que se encuentran Absu, Vital Remains, Sinister, Beherit, Incantation…

Viendo los nombres implicados en la creación del disco sorprende poco echar a rodar este “Dwellers of Apocalypse” y encontrarse con un death metal que sigue punto por punto los preceptos básicos de la escena sueca, la de los Grave, primeros Entombed, Dismember y compañía. Guitarras crispadas, voz cavernosa y ritmos que hemos oído una y otra vez. Al final, no seguir modas consiste indefectiblemente en seguir modas. “The March of Apocalypse” es la silenciosa y enigmática introducción que precede a los cinco minutos de “Rebellion”, alternantes entre ritmos “d-beateros” y blast beats que preceden a un puente central más marcado y machacón. Guitarras muy arriba en la mezcla para un disco cuyo sonido parece sacado de 1995. “Council of Evil” es algo más iracunda, poseyendo mayor cantidad de pasajes rápidos y dejando en general mejor sabor de boca que el corte anterior. En la misma onda va el tema título “Dwellers of Apocalypse”, interrumpida de tanto en cuanto por partes más lentas que aportan algo de color. El quinto corte es “Human Relic”, versión cómo no de una banda sueca (Gorement) y que sirve para que la banda despliegue ritmos más pesados en contraposición a las canciones de la primera parte del álbum.

The Beginning of Chaos” es el primero de los tres temas largos que se suceden en la parte final. Inicia a medio gas pero se desenvuelve a buen ritmo durante el primer tercio, desembocando en un escueto puente más abotargado y culminando a toda velocidad. “Disciples of the Black Arts” es seguramente el tema más conseguido de todo el álbum, alberga en su interior multitud de tonos y es de lo poco que permanece en mi cabeza después de varias escuchas. Y todo sin salirse un ápice de los estrictos patrones del género. “The Last Call” es el corte más extenso de todos, lastrado quizá por una introducción un poco tontorrona que no conduce a ninguna parte. Superada la intro es un tema donde predominan los riffs pesados. “Legions of Death” culmina el álbum de los italianos descendiendo a las brumas del doom primero y entregándose a la más gozosa velocidad después en casi cuatro minutos de furia desatada.

Hombre, es verdad que tratándose de una banda italiana ya es un triunfo que estos Daemoniac no incorporen la habitual algarabía sinfónica que tantos compatriotas llevan tan a gala, pero hay muy poco a donde agarrarse en este “Dwellers of Apocalypse”. La siempre fina línea entre el mero homenaje y el plagio descarado aquí resulta casi casi imperceptible. La copia de la copia. Lejos de no ya de los discos clásicos del género sino que también de otros álbumes homenaje al death sueco que he podido escuchar en el último año, hace falta algo más que tener a Skogsberg a los controles y grabar en los Sunlight para parir discos capaces de perdurar en el incosnciente colectivo. Para bien o para mal.

Texto: David Pérez Naves