Crónica: Arcanxo Festival (Viernes, 17/07/2026)

Pisamos por primera vez las tierras gallegas del Valle del Tea, un espacio natural en el que se desarrolla el Arcanxo Festival. En esta, su tercera edición, nos encontramos un cambio cuantitativo y cualitativo respecto al cartel presentado, dos días, en lugar de tres y un elenco de bandas internacionales y nacionales, emergentes y de renombre, combinando distintos estilos dentro del metal.

Un reclamo importante para acudir pero que, como pudimos comprobar, no sería el único. Y es que contar con un entorno como el de A Freixa, a kilómetro y medio de la localidad de Ponteareas, con zona gratuita de acampada y playa fluvial, justo al lado del recinto del festival es todo un privilegio añadido. Respecto al recinto, la palabra que lo define es comodidad. Zonas de descanso con sombra y todo lo necesario a mano. Se nota el trabajo de la organización y la sensación de estar como en familia, algo que se echa mucho de menos en los grandes festivales.

Así que, solo quedaba disfrutar de la oferta musical del día, comenzando la fiesta a las seis en punto con los locales Titano. Sin más aditivos que su presencia, la banda arrancó con la fuerza descomunal que le confiere su frontman Triple M, una de las voces más potentes de la jornada. Presentaban los vigueses su E.P “Apex”, una propuesta cargada de técnica y de una mezcla interesante de sonidos dentro del estilo deathcore, que, como ya habíamos degustado en el reciente Breakdown Fest asturiano (crónica), nos muestran que puede llegar a ser una banda de gran proyección.

No faltó en su descarga la versión del “Disengage” de Suicide Silence y la parada en la que Dyable y Elvis Hernández se lucen en lo instrumental con un solo y un fondo de sintetizadores. Era también el cumpleaños de Aarón, su bajista, quien se unió al público y terminó en volandas. Una coreada “The Apex Is Here” y “Deo Vashara” completan media hora de actuación en la que animaron sin parar a los más madrugadores, bajo un sol de justicia. Turno para los djs que amenizaban la espera del cambio entre banda y banda desde un lateral de la barra del bar. Se lo curraron muy bien a lo largo de las dos jornadas.

Y salen unos jovencísimos Sarcator, como se tiene que salir, a romper con todo. El de los suecos era uno de los directos que más ilusión nos hacía ver y es que su álbum debut fue considerado como uno de los mejores discos del año 2020 en el circuito thrash, así que, tocaba comprobar cómo defendían su propuesta. Pues fácilmente pusieron al Arcanxo patas arriba desde los primeros acordes. Velocidad, actitud, unos riffs endiablados, movimiento, complicidad entre guitarras y bajista, vamos, los ingredientes necesarios que definen a una banda thrasher. El sonido no fue tan nítido como en Titano pero su blackened thrash caló en los presentes que se animaron con los primeros circle pits. Una energía tan contagiosa que la valla sufrió lo indecible con las embestidas de la gente.

Nos comenta Mateo Tervonen que es la primera vez que tocan en España, así que aprovecharon bien la ocasión para dar un repaso a su discografía. Caen temas como “Perdition’s Hand”, la versión de los Anti CimexDogfight” y “Devil Sun” de su álbum del 2022 “Alkahest”, que dicen no haber tocado antes en directo. Le meten aún más velocidad, si cabe para ir terminando con la que da título a su álbum del pasado año “Swarming Angels & Flies” dejando patente el nivel que estaba teniendo ya esta edición del Arcanxo.

Con un nombre tan sugerente como De l’Abîme Naît l’Aube (D.A.N.A. – Del Abismo nace el Alba) sabíamos que nos esperaba una propuesta muy distante a lo vivido hasta el momento. La danza entre pasajes atmosféricos y desgarradores toques de post-metal, junto a una puesta en escena mágica y cargada de simbología, nos iban a enganchar al instante. Salen al escenario, adornado con un gran telón de fondo, además de elementos vegetales, plumas y cuencos, los seis componentes de D.A.N.A. como en una especie de rito iniciático, vestidos de blanco, descalzos y donde no faltó el incienso aromatizando el recinto. Esta emergente banda de origen suizo venía a presentarnos su maravillosa ópera prima “Rituel: Initiation” de la cual desgranaron cuatro temas. Brillaron no solamente en lo musical sino también por su cuidada interpretación escénica, donde destacan los dúos entre Sébastien y Fantine, los diálogos bajo-gong y el modo en que daban por concluido cada tema.

Contaron, para la ocasión, con la presencia de la guitarrista del dark folk trio Ataraxia, que sustituía al guitarrista original y, desde mi punto de vista, creo que aportó un toque más de misticismo. Lograron mantener absorto al ya numeroso público congregado en el recinto, hasta tal punto, que, si bien en los primeros temas se podía oír el murmullo de la gente hablando, a partir de «Le Vertige D’une Descendance” consiguieron acallar, al menos, a las primeras filas, logrando una especie de trance, algo más que meritorio tratándose de un festival. No le hizo justicia la hora de actuación a los suizos, ni tampoco el sol lacerante de la tarde. Deseamos poder disfrutarlos en sala o en un ambiente más propicio y, desde luego, recomendamos seguirlos de cerca.

Nuevo giro estilístico con la presencia en el fondo del escenario de un gran telón negro con el logo de Induction. La banda de power metal sinfónico da comienzo a su actuación, poco después de las nueve de la noche, aún con mucha luz, pero ya sin las molestias del sol, abriendo con “Beyond Horizons” y “Dark Temptation”, con un sonido todavía un poco deficitario, que va a ir mejorando a partir del tercer tema, logrando una actuación, en su conjunto, bastante notable. Conscientes de que su música no es metal extremo, pero metal, al fin y al cabo, como señala su vocalista Gabriele Gozzi, Induction dieron buena cuenta de lo que saben hacer: destacados solos como el de Justus Sahlman en “I Am Alive”, guitarras dobladas en temas como “Love Kills” y la voz cuidada y nítida de Gozzi.

Como anécdota, una chica del público pone el punto simpático regalándoles una pegatina de la banda punk gallega A Ras Da Kona. Ya el personal se encuentra totalmente despierto y se une a los coros de “Steel And Thunder”. Tim Hansen (hijo del mítico guitarrista de Helloween) se luce en sus duelos con Sahlman y nos recuerda su paso por el burgalés Zurbarán Rock y que siguen de gira. Y ya, para terminar, rematan con “Gods Of Steel”, un tema que solo se puede degustar en directo y “Queen Of Light” que dedican a las mujeres allí presentes. Actuación agradable, dinámica y de mucha interacción con el público, que no dejó de corear el nombre de la banda en todo momento.

En el presente 2026, el señor James McBain se marcó un tremendo discazo y, mira que no es escasa su discografía precisamente, en los doce años que lleva al frente de su proyecto Hellripper, en el que él lo es todo. Acompañado de músicos para el directo, dieron un recital de black speed sin tregua ni pausa. Sobrios en lo escénico, el escocés es el centro de las miradas. Abre con la fabulosa “All Hail The Goat”, tema inicial de su EP del 2019 y sigue con “Kinchyle” de su obra reciente. “Ready for some rock and roll?” demanda McBain antes de espetarnos una “Hell´s Rock And Roll” que enloquece a los presentes.

Circle pits, pogos, se desata la locura y el polvo levantado nos bautiza como si fuese parte del ceremonial endiablado que preside el de Aberdeen. Las vallas son testigos de un nuevo subidón de energía durante “Black Arts & Alchemy” y “Hunderprest”, la que abre su flamante “Coronach”. Provocador en todo momento, nos pregunta si estamos cansados justo en el clímax de su actuación. La respuesta sigue siendo contundente, mientras una entrada salvaje del bajo nos anuncia “The Affair Of The Poisons”. Gran labor la de los músicos que acompañan a McBain, quien baila, toca, hace headbanging sin perder un ápice de velocidad. Cerrando con una “Bastard Of Hades” cantada al alimón con el guitarrista y donde suena un fragmento del “Angel Of Death” de Slayer, la de Hellripper fue una muy notoria actuación, muy disfrutada y rozando el sobresaliente.

Ya metidos de pleno en la noche, esto no podía más que mejorar. La multitud estaba expectante ante el plato fuerte de la jornada: la presencia de una de las formaciones fundadoras del death metal melódico, Dark Tranquillity. Un enorme telón, simulando un cielo estrellado, que iba variando de tonalidades a lo largo de la actuación con un juego de luces entre azules y rosadas, acompañaron a los suecos en su magistral puesta en escena. El carismático Mikael Stanne, pletórico en todo momento, completa la formación ya situada y a punto de iniciar con “The Wonders At Your Feet”. Estos pioneros de lo que fue el “Gothenburg Sound” sentaron cátedra tras “Hours Passed In Exile” y “Unforgivable” y esto no había hecho más que empezar. Martin Brändström se luce a los teclados en un muy aclamado y coreado “Atoma”. La pesadez atmosférica de “Nothing To No One”, interpretada con más garra por Stanne, acompañado por el juego de guitarras entre Johan Reinholdz y Peter Lyse Karmark, dio paso a “The New Build”, otra muestra arrolladora del buen hacer de los suecos, que invitaba a reventarse el cuello.

Pequeña pausa para presentar “Cathode Ray Sunshine”, destacando el elegante diálogo guitarras – teclado, que confiere ese tono melódico tan característico del género. En la misma línea, le sigue “Terminus (Where Death is Most Alive)”, comunión total con el público, que acompaña puños en alto. Nuevo cambio de registro y el infatigable frontman presenta “Not Nothing”, un tema más relajado que daría paso a la última parte del recital con temas tan emblemáticos como “Punish My Heaven” de un álbum clave en su discografía como el “The Gallery”, que cumple ya 31 años, “Phantom Days” y “Last Imagination”, donde la banda se toma un respiro y el teclista destaca, una vez más, con un solo. La traca final quedó reservada para el trío de ases: “Lost To Apathy” (fabuloso Peter Lyse Karmark aquí), “Therein”, tema de 1999, como bien nos recuerda Stanne y la mítica “Misery’s Crown”. Lujazo de actuación a la que solo achacamos que el sonido estaba extremadamente alto, llegando, en ocasiones a resultar molesto, aún en la parte de atrás del recinto.

Finalmente le tocó a la banda madrileña Endernity cerrar la jornada, con una selección de versiones de Metallica y Pantera. Insistieron en comentar que ellos tienen también temas propios pero que se les había solicitado desde la organización del festival, hacer este repaso a los temas míticos que todos conocemos y convertir en un gran karaoke a un recinto en el que aún resistía un buen número de personas. Y así fueron cayendo “Creeping Death”,“For Whom The Bell Tolls”, “One”, “Seek And Destroy”, etc. para luego cambiar de instrumentos y de registro, interpretando “Cowboy From Hell”, “Walk”, “This Love” o “Domination”, con un Manu que manejó a la perfección ambos registros y que realizó a mano alzada una encuesta para saber qué banda, de las dos versionadas, era la preferida. Gana Pantera para su asombro, ya que dice que incluyeron más temas de Metallica en su setlist. Creo que nadie se lo tuvo en cuenta.

La jornada había sido espléndida, superando con creces nuestras expectativas. Excelente organización, sonido, comodidad, solo nos quedaba descansar y repetir al día siguiente.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Totengott: European Tour 2025

Tras su brillante paso por el reciente StoneFest (crónica) el trio dark metal Totengott inicia hoy 12 de septiembre en Lyon (Francia) la gira europea promocional de su nueva obra de estudio “Beyond The Veil”.

Un total de 10 fechas entre septiembre y octubre que les llevarán a escenarios de Francia, Países Bajos, Alemania y el festival Viseu RockFest en Portugal. Un tour que compartirán con Jade, combo death metal internacional afincado en Cataluña y la formación prog/death alemana Hallucinate.

Crónica: Sacavera + SIIXS + Soundcrush (Oviedo 25/4/2025)

Nueva escapada a la Sala Estilo de Oviedo para recibir, en su primera visita a Asturias, a los aragoneses de SIIXS, grupo en progresivo ascenso y reconocimiento desde su formación en 2019. En esta ocasión se presentaban acompañados de los asturianos Sacavera y SoundCrush, conformando un cartel de lo más variado e interesante.

La velada comenzaría con escasa afluencia del público, sin duda, mucho menos del que la propuesta merecía, la coincidencia con el encuentro futbolístico del Sporting de Gijón y con el certamen Perversiones en Puerto Vega puede que tuvieran parte de culpa, aun así, quisiera romper una lanza en favor de las bandas emergentes que luchan contra viento y marea para hacernos llegar sus propuestas.

Sería el trío de las cuencas formado por Michell Ardura (guitarra y voz), Arturo «Will» (batería) y Javier González (bajo) los que a las 21 horas se encargaran de comenzar la descarga, y lo harían con la animada “Todo Va Bien”. Desde los primeros acordes se pudo disfrutar de un sonido espectacular. Entiendo que la incorporación de sendos altavoces bajo la tarima del escenario, que potenciaban los graves hasta cotas estratosféricas, sería en gran medida responsable de esa calidad sonora.

Prosiguen con “Invisible” y una primera invitación a que los presentes nos hiciéramos notar, para seguir con “Decepción”, en la que eficaz labor del sonriente “Will” a la batería resulta contundente. Esta era la tercera vez que los disfrutaba en menos de un año y es justo mencionar que la evolución del grupo es asombrosa, muy compenetrados, de hecho, Javi no necesita ni setlist para seguir a sus compañeros, con unas líneas de bajo que ya quisieran para sí muchos guitarristas.

Michell, que comandó al grupo en todo momento, hace las oportunas presentaciones, (“somos Sacavera y la siguiente no sé si sonará mejor, pero sonará más fuerte”) e introduce la reivindicativa “El Hombre Del Saco”, para seguir con la impresionante línea de bajo que inicia “Mentiras”. Sin dejar su lado reivindicativo continúan con “Extinción”, para dar paso a una de mis favoritas, “La Chica De La Curva”. “Gritad, que, aunque seamos pocos, esto tiene que retumbar” se encargó de reclamar Javi, y vaya si retumbó con Will infalible tras los parches.

Exclamando “vamos a ser guajes por un rato” encaran la homónima “Guajes”, tema en asturiano de letra divertida, mostrando aún más complicidad entre los músicos que no paraban (sobre todo Javi) de bromear: “continuamos tras el corte publicitario”, exclamaba para ir a buscar su toalla y lamentar no haber llevado la de Hunosa.

“Ya somos más así que ahora podéis gritar más fuerte” proclama Javi para dar paso a “Ignorantes” y, con los asistentes ya entregados por completo a su causa, tocar la única versión del set, el “Helter Skelter” de The Beatles, al que también dan un toque muy personal. Vuelta a sus composiciones con la más punk “Te Toca A Ti”, que dijeron sería la última, pero ante la presión de los asistentes, animados por Javi, que bromea diciendo que otres tres no pueden tocar, pero que aún tienen un tema más, se despiden con su ya clásica “La Pieza Del Puzle”.

Me gustó ver a Sacavera en este escenario, tras haberlos visto en el chigreLa Fontana” de Mieres, disponiendo aquí de más espacio, mejor sonido y puesta en escena, con un telón y la batería (que compartieron con el resto de bandas) adornando el escenario con su logo. Parecieron estar pasándolo bien y disfrutando y eso se contagió al, por otra parte, escaso público. Espero que la banda siga creciendo y reciban la acogida que se merecen en futuras ocasiones.

A las 22:10 horas empieza a sonar la intro, de título homónimo al nombre de la banda, que sirve de entrada a escena se los turolenses SiixS, banda que, con unos tres años de trayectoria (en los que han compartido escenario con grupos de la talla de Hamlet o Nervosa) está ganando seguidores por todo el país. El quinteto está formado por Oriol Pascual “Txury” (voz), Antonio Fuster guitarra, Raúl Piquer, guitarra y coros, Jorge Alloza, bajo, y en esta ocasión Pau Bonet a la batería. Ya cuentan con dos discos: “Vaciio”, del 2022, y “Hacia Ti”, financiado mediante un exitoso crowdfunding, del 2023.

Tras la intro sonaría el tema “No Nos Diréis”, para, sin darnos tiempo a respirar, continuar con “El Poder” de su primer disco “Vaciio”, tema que comienza de manera lenta y pesada, con un sonido muy groove, en la que Txury dio las primeras de las muchas carreras que daría por el escenario.

Continúan con “Ansiedad” de su último disco “Hacia Ti”, un tema muy cañero y elaborado en el que pidieron al público que se fuera acercando al escenario. Prosiguen con la homónima “Hacia Ti”. El sonido sigue siendo en estos primeros temas impresionante. Los instrumentos suenan limpios, la voz de Txury, que alterna guturales con sonidos más cristalinos, lo hace con nitidez, y la potencia de la batería hace retumbar la sala. No así la iluminación alternando unos colores azules y rojos, que, si bien creaban una buena atmosfera, hacía complicado disfrutar nítidamente de los músicos y mucho más tomar fotografías.

Primeros agradecimientos a los presentes (en este momento la sala ya presentaba un mejor aspecto en cuanto a público) y pasar a dedicar a esos hijos de puta que pegan a las mujeres el tema de su primer trabajo “Odio y Miedo”, de comienzo lento y pesado, pidiéndonos que gritásemos con ellos el estribillo “Odio”, volviéndose una pieza muy poderosa, con un sonido muy machacón, que a buen seguro se convertirá por derecho propio en clásica de sus directos por muchos años.

Pasamos del maltrato a la violación, no sin antes desear la muerte a esos seres humanos que practican lo uno o lo otro con, precisamente, el tema “Violación”, de potente mensaje, muy hardcore, haciendo saltar a los presentes. Txury, que no deja de moverse, baja al foso y organiza un wall of death entre los presentes pidiendo que se lanzaran contra él consiguiendo dotar al tema de la rabia que merece. De vuelta sobre las tablas, unos problemas con el cable le llevan a confiarnos que echaba de menos su habitual inalámbrico. Unen el final del tema “Violación” con su compañera de disco “Mi Último Amor”, ejecutada a toda velocidad.

Nos preguntan qué tal vamos y ante la respuesta eufórica del respetable nos avisan de que a partir de ese momento comienza la caña de verdad, introduciendo el tema, también de su último plástico, “Historia Real”, que comienzan a toda velocidad, y al que adornan con numerosos cambios de ritmo, para seguir con “No Bajes La Guardia” de ritmo más bailable y cañero, que provocó algunos pequeños pogos animados por el cantante, que se unió nuevamente al público.

Continúan con “Mienten”, también del disco que venían estrenando, de ritmo animado, con su vocalista entregándose por completo a su pegadizo sonido, dejándonos un potente final a cargo de su batería. Invitación a pasarnos por el puesto de merch y adquirir alguno de sus discos para presentar al baterista Pau que según dice, viene a salvarles el bolo ante la ausencia del titular, antes de interpretar “Entre Lamentos” y “Tu Ego”, quizás una de mis favoritas, dando paso a “Triste Realidad”, en la que nos pidieron que nos agacháramos, contando con un inicio pesado y machacón, que culminó con todo el público dando un salto simultáneo mientras Txury cantaba de forma agresiva.

Llegaría el final de su descarga con “Vaciio”, tema que da nombre a su primer disco, no sin antes agradecer la labor de la sala, de la organización y a nosotros por la respuesta recibida.

Gracias a su cuidada puesta en escena compuesta por un telón de fondo con su logo y dos soportes a los laterales (también con su logo), un sonido impecable y, sobre todo, ofreciendo muy buenos temas llenos intensidad e interpretados con maestría tanto por los músicos como por su vocalista (que no para ni un momento sus carreras por el escenario y sus interacciones y búsqueda de respuesta del público), Siixs fueron una grata sorpresa, ofrecieron un concierto cargado de energía, lo que te hace conectar con su propuesta aunque no seas amante del género.

Tras el oportuno cambio de escenario, en el que colocaron un telón con su nombre y nuevamente dos soportes laterales con su logo, llega el turno de los asturianos Soundcrush. En esta nueva etapa la banda está formada por Luis al bajo, Víctor en la guitarra solista, Ales a la voz y la otra guitarra y por último Iván tras los parches. Se encuentran en la gira de presentación de su último trabajo de estudio “The Hunt” de 2024, del que darían un buen repaso.

Pasando 30 de las 23 horas arrancan con la homónima “The Hunt” y ya desde este primer tema la potencia que Iván imprime a los tambores me deja anonadado, pura energía y actitud tras la batería que mantuvo durante toda la actuación. Unos problemas técnicos retrasan el comienzo de “Sudden Evil”, tema perteneciente a su primer larga duración, de 2018, con potente inicio y con Luis pateando el escenario sin parar.

Agradecimientos al público, preguntando si lo estamos pasando bien, y a la peña de SIIXS antes de encarar “Hands Of The Emperor”, perteneciente a su último plástico, de inicio tranquilo y machacón, con cierto regusto doom marca de la casa, para regresar a su «Screams Of The Voiceless» con “Among Humans And Their Balance” que coge velocidad a medida que evoluciona con un Ales de voz más melódica en el estribillo para intensificarse de nuevo en su parte final.

Ales nos pregunta si seguimos ahí, pues, según sus palabras, parecemos dormidos, ante lo que asevera que nos va a despertar comenzando a sonar la estupenda “Ascending”, tema que sirvió de segundo adelanto al disco que presentan. Continúan con “Primal Flame”, que se enfurece con el paso de los acordes para terminar siendo rápido e intenso, con una notable labor de Iván en la batería.

Prosiguen con el que fuera primer single de este “The Hunt”, no otra que “Exemplary Punishment”, en la que acentúan su lado más doom, con una pesadez en las líneas de bajo que contrasta con la potencia de su portentosa batería.

Encaran la parte final del show, sin abandonar su último trabajo, con la atmosférica “I, The Beyonder” y pidiendo más interacción del respetable que amagó con varios pogos para cerrar su actuación volviendo a sus orígenes con “Beyond Olympus”. Buena actuación de los asturianos que pusieron un broche de oro a una velada tan variada en lo musical como interesante en sus distintas propuestas.

Quiero aprovechar estas últimas líneas para agradecer a la organización, en especial a Fon, por la invitación, a los grupos por las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas, San, Kai y demás, que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

Crónica: Luarca Metal Days (Sábado 13/7/2024)

La jornada sabatina del Luarca Metal Days prometía emociones fuertes a través de un cartel tan ecléctico o más que el del viernes, una temperatura más veraniega y el buen sabor de boca que nos había dejado la víspera.

Son las cinco de la tarde cuando suena su introducción y salen a escena los chicos de A Dark Reborn prestos a dejarnos una buena ración de metal potente y multi-influencial. La banda había estado repartiendo flyers entre el público el día anterior y tal y como les prometimos entonces, allí estábamos para dar buena cuenta de sus evoluciones. Lo cierto es que nos gustaron. Entroncan en cierto modo con Death&Legacy el día anterior. El hecho de tener a una chica al frente, la ex Morphium Lur, alma mater del proyecto, ayuda en la rima.

Porque lo cierto es que su metal bebe de muy diversas fuentes y por ahí nos agradó. Fui con la intención de dejarme sorprender y los muchos registros de la propia Lur, tan hábil con la voz limpia como con los gritos más oscuros, supieron conectar con la audiencia, aún cuando el sol apretaba fuerte a aquellas horas. Disponían de poco tiempo y aún así no quisieron olvidarse de agradecer al festival, también a su crew, todo el esfuerzo. Presentaron su segundo disco, aquél “Last Echo” de 2023 y nos hicieron el suficiente tilín como para apuntarles en nuestra agenda de nombres a seguir. Era su primer festival según contó la propia Lur. A tenor de lo visto y si todo transcurre como debe, a buen seguro no será el último.

Quienes pese a su reciente formación llevan ya una buena serie de festivales entre pecho y espalda son los chicos de Aneuma, a quienes habíamos visto poner la nota metálica en el Maizu Rock apenas una semana antes. Qué duda cabe, en este Luarca Metal Days la banda estaba mucho más en en su elemento que en Intriago.

Your Doom”, del estupendo “Venom” editado meses atrás, da la verdadera medida de una banda como esta. O no, porque de nuevo cuesta oír los fundamentales coros de Abel. Laura es un torbellino desde el minuto uno. Ni la vamos a descubrir a estas alturas, después de tantas veces como les hemos visto, ni deja de llamarnos la atención lo mucho que ha crecido en presencia escénica desde los primeros shows en defensa del debut “Climax”.

Así las cosas y con un sonido más y mejor equilibrado, “Fall Apart” permite a Aneuma entregar su mejor versión. El público, más nutrido a estas horas que en la previa, gozó de lo lindo “Castaway Of Chance” mientras seguía con atención las evoluciones del quinteto. Finísimo Borja en el solo, otro al que no vamos a descubrir a estas alturas y que repetirá con Legacy Of Brutality en el cartel del año que viene. Pero volviendo al pasado sábado, estupendo ese cambio de ritmo en “Guide Them To The Light” y tremenda fiesta la que proporciona “Never Again”.

Creatures” nos recordó al debut al tiempo que puso Luarca a saltar con ese clásico acelerón que domina su parte central. Aquí vimos el primer circle pit de la jornada y empezamos a ser conscientes de la tremenda fiesta que se avecinaba. “Break Out From Hell” y la siempre pegadiza “Chain Reaction” desembocaron en un cierre con “Ashes Of Your Fears” en el que Laura baja del escenario para mezclarse con la gente y provoca un nuevo circle pit en el Metal Days. Pura algarabía. Uno de los grandes momentos del sábado, aún cuando eché en falta un corte como “Circles Of Fire” y la forma en que su estribillo invita a poner voz en grito. Con eso y con todo y aunque esto no sea una competición de ningún tipo, uno de los grandes triunfadores del festival.

Turno para dar un giro de timón al cartel con el heavy / power metal de los bilbaínos Valkyria, con el siempre carismático Yeray Hernández al frente, que venían presentando su tercer trabajo de estudio, un “Indómito” del que ya diéramos buena cuenta aquí allá por el mes de junio.

Y una banda que pareció en mejor forma que nunca ya desde la inicial “La Cuna Del Silencio”, con ese gancho innegable y un Yeray a la voz que, da la impresión, es más que consciente de sus debilidades y también de sus fortalezas. Al fin y al cabo no inventa nada el combo vasco pero saben crear composiciones certeras y líneas de voz con mucho gancho. Empiezan además a ser unos habituales de nuestra tierra y estamos más que felices de haberles vuelto a ver por nuestros dominios.

Máxime cuando despliegan buenos cortes de metal perfectamente construido como ese estupendo “Ave Inmortal”. Composiciones que crecen en su traslación al directo y que vienen a hablar de lo bien que los chicos se prepararon la visita a tierras asturianas. El propio Yeray deja unas pequeñas presentaciones y al alimón la banda arremete un “Contracorriente” que dejaría uno de los mejores duelos solistas de todo el sábado. Aquí les beneficiaría el giro hacia terrenos más pesados, esas estrofas de “Abatido”, a las que sigue otro de sus estribillos más redondos.

Había mucho público afín al tipo de metal que practican o esa impresión daba desde cerca de la mesa de controles. Al punto de que el líder de Valkyria aprovechó para echar mano de su teléfono móvil e inmortalizar el momento. Tras los obligados agradecimientos turno para otro gran estribillo, el de “Código De Honor”, así como para algo de pirotecnia y un estupendo duelo solista entre Borja Aguirre y el propio Yeray. Les hemos visto ya varias veces y siempre cumplen. Una formación destinada a crecer.

El cuento con Vita Imana iba a ser bien distinto. Un poco como me sucedió con Hamlet en la previa, es la madrileña una formación con la que nunca he llegado a conectar del todo, pero también por unos pequeños problemas de sonido al comienzo del set que vinieron a dar al traste con los horarios tan a rajatabla que arrastraba el evento.

Así las cosas y mientras que banda y técnicos trabajaban de forma denodada para reconducir la situación, servidor aprovechó para descansar y dar buena cuenta de la pequeña terraza tras los puestos de comida. Vita Imana, a quienes no veía en vivo desde el Rock Nalón de 2019, parecieron querer transformar en puro vigor la frustración que derivaba de los inconvenientes.

Porque su salida a las tablas es todo lo intensa y fulgurante que se les presupone, con un Mero Mero al frente que no cejó en animar a los suyos en todo momento. Eran la propuesta más diferente del sábado, algo que (me dio la impresión) generó cierta división entre la concurrencia. Al final y aunque, ya digo, no sean enteramente mi rollo, no puedo negar que disfruté con cortes ya postreros en el set como “Un Nuevo Sol” o “Adversario”, con la banda sonando ya a gran nivel.

Poco a poco la gente se fue enganchando, algo de lo que da fe el «wall of death» que pudimos contemplar en las postrimerías del set. Vinieron y se hicieron fuertes frente a los inconvenientes. Supone uno entonces tienen bien ganada su fama.

Había ganas de ver cómo respondían los heavy / power metaleros Avalanch tras el enésimo cambio de formación, el que ha llevado al Quaoar Bjørn Mendizabal a ocupar el puesto dejado por Mike Terrana tras baterías. La banda, que venía presentando un “El Dilema De Los Dioses” del que os ofrecimos correspondiente reseña en abril del año pasado, lleva desde el confinamiento para acá instalada en la polémica. Ello no quita que cuando irrumpen por el Luarca Metal Days a eso de las 21:35 haya una nutrida presencia de fans aguardando sus evoluciones.

Unas evoluciones a las que la banda da inicio con aquella “El Oráculo” de su “El Secreto” de 2019, cuando Israel Ramos era el encargado de poner voz a la formación asturiana. José Pardial, de Cudillero él, aporta su propio color a los temas. Algo que se deja notar y de qué forma en la aún más clásica “Aún Respiro”, de lejos uno de mis temas favoritos del siempre interesante “El Hijo Pródigo”. La banda, eso sí, adolece de una segunda guitarra que termine de dar el debido empaque a los temas. Alberto Rionda, desde luego, llena con su seis cuerdas y a Manuel Ramil no le vamos a descubrir a estas alturas, pero me sigue faltando algo.

Anuncia Pardial que el próximo es un tema importante para él, de tanto en cuanto fue su primer single con Avalanch, no otro que “Horizonte Eterno”, donde vemos al vocalista asturiano más cómodo que nunca. Su desempeño al frente de la banda me agradó sin alcanzar al entusiasmo. No quisiera yo ser tan necio de verter sobre él las mismas críticas que muchos dispararon contra Ramón Lage en su día, quien después emergió de ellas hasta confirmarse como uno de los grandes frontman de nuestro país. La actual voz de Avalanch habrá de labrar su propio camino y no creo que sea este el momento de la inquina.

En esas estaba cuando la banda presenta el tema título de su último álbum y de pronto Pardial ofrece una interpretación más llamativa por lo agrio de alguno de los versos. Una mayor aspereza, siempre dentro de los márgenes del género, que el set contrarresta con la mucho más amable, radiable incluso, “Alas De Cristal”, con la gente dando saltos y servidor preguntándose en qué año estamos. Toneladas de recuerdos se agolpan en la sencillez de una canción tan descaradamente pop como pegadiza.

Y es que Rionda y los suyos, sabedores de la plaza que estaban pisando, optaron por tirar de nostalgia. Qué si no morriña destila “Pies De Barro” por más que Pardial la redirija, quizá más que ninguna otra dentro del set, hacia su propio terreno. Tanto o más que “Mil Motivos” o la fenomenal “Niño” donde, eso sí, costaba oír las voces pregrabadas que en su día inmortalizara el bueno de FanoThe Dark”. “Soy de Cudillero, estoy jugando en casa” exclama Pardial. Y tanto que sí.

Otra Vida” extrae de Alberto Rionda uno de los mejores solos de la jornada. El ovetense, perseguido más que ninguno por la polémica desde que la pandemia hiciera estragos a lo largo y ancho del globo, apareció por el Luarca Metal Days con un semblante algo más risueño de lo habitual. El público esgrimió las linternas de sus móviles para “Antojo De Un Dios” y se enganchó con la más reciente “El Peregrino” dentro de un set que iba dando sus últimos coletazos. Aquí Pardial anunciaría otro tema importante para él, tratándose de hecho del primero que recordaba haber escuchado de Avalanch, y que era no otro que “Lucero”, aquél single adelanto del fenomenal “Los Poetas Han Muerto” que tanto nos descolocó allá por 2003. Buenos coros de Ramil y el bajista Nando Campos aquí.

El pequeño solo de Alberto, con ese “Santa Bárbara” a modo de inserto, nos retrotrajo a tiempos realmente pretéritos, amén de introducirnos en unos bises que iban a pisar terreno igualmente clásico, empezando con una “Pelayo” donde vuelvo a echar en falta esa segunda guitarra pero que produce una gran conexión entre la banda y buena parte del público congregado frente al quinteto. El cierre con “Xana” y “Torquemada” desató la cara más power de la banda para rubricar un buen final en el que muchos echaron de menos un tema con el significado para Luarca de «Cambaral«, basado en la leyenda medieval que toma su nombre del barrio de pescadores de la villa costera asturiana.

De los madrileños Nurcry me habían contado muchas cosas y la mayor parte eran buenas. Arribaban a Luarca con un “Destino, Yo Te Busco” estrenado en septiembre del pasado año y la intención de ganar un puñado de nuevos fans para la causa de su peculiar heavy / power metal…

… pero lo cierto es que su descarga nos dejó un mar de dudas. Y de humo, confeti y pirotecnia, al punto de que a ratos esta llegaba a opacar alguno de los temas. Esforzados y certeros al comienzo del set, la sensación que me quedó sin embargo fue la de que se irían diluyendo con el correr de los temas. Y es que para el segundo corte del setlist, la voz de Kike Fuentes parece fuera de tono, intuyo y elucubro que por problemas con los dichosos “in ear”, desviando el corte de unos cauces más normales.

Y es una pena porque la formación con la que la banda apareció por Luarca posee garantías suficientes. Ahí estaba el bueno de Juanjo Alcaraz, guitarra de también de Döxa y a quien ya vimos con la buena gente de Lethargus. Me agradó el riff facilón pero pegadizo de “Destino, Yo Te Busco”. También esos tonos más vivos que desplegaron. Agradecimientos mediante, recondujeron hacia la más apaciguada “Contra Viento y Sol”, donde por alguna razón, me recordaban a ratos a los castellanoleoneses Dünedain.

Tuvieron tiempo igualmente de anticipar un corte, “Galileo”, que integrará su próximo álbum de estudio, estrenado apenas un día antes, y que destapa una cara algo más rockera de la metamórfica formación leganense. “Vamos a ponernos un poquito tiernecines” anuncia Fuentes y la banda procede con una “Del Mismo Infierno” donde el público, menguado porque muchos aprovecharon para irse a llenar el buche, siguió el juego del vocalista.

Cuando las distintas explosiones de humo y confeti lo permitían disfruté del tono más chulesco que dibuja “Alma Libre” y a ratos también del cuerpo más próximo al power de “Sangre Eterna”. Con “Corre Tú Más” y “Latidos De Pasión” finiquitaron un set irregular, empañado por ciertos desequilibrios en cuanto a sonido y una pirotecnia que, en muchos casos, empañó en lugar de lustrar su descarga. Quedamos pues a expensas de una futura visita que dé la verdadera medida de la banda.

El “aquí mi fusil, aquí mi pistola…” de la inmortal “La Chaqueta Metálica” del genio y tirano Stanley Kubrick marca el paso a los siempre cachondos Lujuria para un fin de fiesta en toda regla. Al menos es lo que se deriva del buen puñado de gente que retornó frente al escenario para disfrutar de las evoluciones de los segovianos.

Escuadrón 69”, de aquél “República Popular Del Coito” de 1998, niño cómo pasa el tiempo, pone la primera piedra de un set clásico por parte de la banda. “Nos pueden señalar, pero nunca, nunca seremos carne de cañón”. Óscar y sus soflamas habituales. Buen sonido el que desarrollaron, máxime tras lo visto con Nurcry, y que sacó adelante un repertorio tan predecible como disfrutón.

Aunque Sancho estuvo más parlanchín que en nuestro anterior encuentro con la banda, aquél junto con Bestia Negra a finales de 2022. “Estamos haciendo historia, hacen falta más festivales que apuesten por la gente de casa”, exclamó. “Jekill & Mrs. Hyde” sonó tan vacilona como siempre. Imprescindibles los teclados de Ricardo Mínguez aquí. “El heavy metal es un compromiso por un mundo mejor” dice Sancho a modo de presentación de “Dejad Que Los Niños Se Acerquen A Mí” y uno empieza a pensar que algunas de las soflamas del curtido vocalista se alargan más de la cuenta. Al final y aunque no esté del todo de acuerdo en el modo de expresarlo, que nadie dude de que su trinchera es la misma que la nuestra.

Pero “Viejo Rockero” le cambia un poco el paso al set con ese tono más leve y melancólico, algo que viene a confirmar la más seria “Traidores y Criminales (contra nosotros batallan)” de aquél “Y La Yesca Arderá” de 2006. De los muchos chascarrillos que deslizó el frontman, el de “venga coño, tenéis menos batería que un concierto de Mägo De Oz” que dejó aquí fue fácilmente el que más carcajadas propició de toda la velada.

Aquí quiso detenerse Óscar y contarnos que el próximo tema iría dedicado a Santi Hernández, bajista de la formación y cuyo padre había sufrido un ictus en el transcurso de la semana. “Afortunadamente está bien”, de lo cual nos alegramos. Quizá no me esperaba “Destrucción”, de los argentinos V8, a estas alturas del set. Lo cierto es que la banda le puso más ganas y pasión que nunca. No era para menos. Para la inevitable “Joda A Quien Joda” contaron con un invitado muy especial, Txanti Hernández, natural de Luarca, fan irredento de esta música que tanto amamos y que brindó un curioso fin de fiesta a esta primera edición del Luarca Metal Days.

Una primera edición que, y no es peloteo, dejó más luces que sombras. Lo comentaba al comienzo de la crónica del viernes: el trato dispensado por la organización, el ambiente, el buen sonido (más allá de momentos muy puntuales) del que gozó todo el fin de semana. Tremendo el curro de Gus Bocanegra aquí y del resto de técnicos. Parece instalada la idea de que todos los festivales sufren en lo que a sonido se refiere y este no fue el caso. Mucho mérito tratándose, como digo, de una primera edición. Nosotros nos marchamos cansados pero satisfechos, aún quedaba cierto trecho hasta casa, mientras deseábamos que les hubieran salido los números, que parece ser que sí a tenor de que ya tenemos fechas confirmadas para la segunda edición y una banda, los death metaleros Legacy Of Brutality, que promete emociones fuertes.

Por nuestra parte no queda más que dar las gracias una vez más a la organización. Que salvo caso de fuerza mayor nos tendrán allí el año que viene huelga decirlo. Que trataremos de hacer todo cuanto esté en nuestra mano en ayuda del crecimiento del festival, también. Que el público sabrá responder a las muchas cosas que se hicieron bien en esta primera edición, nadie lo duda. Para cerrar y como siempre, un saludo enorme a los muchos amigos, músicos y fans con los que departimos a lo largo y ancho de ambas jornadas. Pasamos lista el año que viene.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Apotheus en Oviedo

Novedades en la presentación en Asturias del cuarteto progresivo portugués Apotheus en la Lata De Zinc programada para el sábado 13 de abril. A Dark Reborn confirmados originalmente como segunda banda del cartel se cae de la fecha puesto que participará en la final batalla de bandas del Luarca Metal Days que se celebra el mismo día en la también ovetense Sala Estilo.

Estaremos muy atentos a la probable confirmación de la agrupación que acompañe a la banda afincada en Paços de Ferreira en la defensa de su nuevo disco de estudio «Ego Atlas» editado el pasado mes de octubre vía Black Lion Records.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/a-dark-reborn-en-oviedo

Reseña: Aathma «Dust From A Dark Sun» (Ardua Music 2023)

Cuarto trabajo ya para la agrupación stoner doom madrileña Aathma, que recordemos forman Alejandro Porras en baterías, Chamani al bajo y Juan Viguera en voces, guitarra y sintetizadores. Seis años tras aquél “Avesta” de 2017, el trío contraataca ahora con un “Dust From A Dark Sun” para cuyo artwork vuelven a contar con Robert Hernández y que vino al mundo en los Sadman Studios de Verín (Ourense) de la mano de Carlos Santos (Bloodhunter, Toundra, Cuernos de Chivo, Hamlet…). Con mezcla final de Víctor García (Moksha, Wormed, Ikarie…) en Ultramarinos Mastering, el álbum vio la luz el pasado treinta de junio vía Ardua Music en digital, CD y vinilo de 12».

Espacial, lejano y reverberante, “Cosmos” prorrumpe casi de inmediato para acomodar la consecuente descarga de doom alucinado a rebosar de distorsión. La línea de voz arrastra un deje muy ochentero, que apenas desentonaría en el “Love” de The Cult, y que atrapa casi en la misma medida que sorprende. Bien es cierto que esas mismas voces atropellan a ratos al resto de elementos en la mezcla. Huelga decir que nunca de manera catastrófica pero sí un tanto molesta. Quizá eche en falta una faceta solista más predominante pero disfruto en cualquier caso de ese tercio final apasionado y aplastante.

Impending Fate” emerge desde las profundidades cual abisal Cthulhu y viene a manifestarse ante el oyente en términos más livianos que su predecesora. Viguera percute con una serie de riffs firmes, quizá un tanto monocromáticos, que conducen a un estribillo redondo y bien armado. La banda destila atmósfera en este corte elegante, distinguido y de nuevo reverberante. Del pulso alucinatorio que destapa a los Aathma más atmosféricos tiene gran parte de culpa una producción que, ahora si, equilibra todos los elementos presentes con agudeza y pulso de orfebre. De ello dará fe la poderosa eclosión final, clímax arrebatado y uno de mis momentos favoritos de todo el largo.

Burned Garden”, corte más perezoso en lo que a duración se refiere de todo “Dust From A Dark Sun”, no altera los ritmos pausados, doomies y alucinados que el álbum arrastra en dupla inicial. Pero la banda se enfunda ahora en guitarras mucho más graves, amén de parapetarse tras un estribillo donde no cuesta encontrar el rastro de los Black Sabbath más primarios. Puede que sea precisamente ese chorus el que le haya granjeado su condición de adelanto. Lo cierto es que en primeras escuchas me generaba cierta indiferencia y sin embargo, a día de hoy, no logro sacármelo de la cabeza. Conviene siempre no fiarse de primeras impresiones, máxime tratándose de una banda que maneja tal multitud de capas y colores como la que hoy nos atañe.

Podría intuirse por su curioso prólogo que “Bloodhands” viene a abrir la veda de los Aathma más alternativos. En realidad aquí se manifiesta una espacialidad nada casual, apuntalada en todo momento por unos sintes casi omnipresentes. Revestida de ese brillo técnico que “Cosmos” reclamaba anteriormente, con una base rítmica que otorga un sustento sin florituras ni tampoco errores, a ratos me parece la oferta más sólida de este cuarto álbum de los madrileños. Bien es verdad que los Monster Magnet del sensacional “Dopes To Infinity” sobrevuelan a ratos, si bien tengo la impresión, hay días que también la certeza, de que Aathma han sido lo suficientemente inteligentes como para mantenerse dentro de las férreas fronteras tanto del álbum como del género.

A Black Star” sí que se desliga de los grandes tropos del trabajo. Especialmente en lo que a ritmos se refiere. Porras se desvive con la línea de batería más ardiente de las siete que conforman el disco. No solo en las partes más envenenadas y rápidas, que las hay, sino también en aquellas más livianas y que vendrán a dar soporte al estribillo, que será donde dibuje un groove del todo irresisitible. A la larga el corte más distinto de la septena, algo a lo que contribuye en gran medida ese curioso y tranquilo epílogo.

Hay algo en las líneas de voz de “Embrace The Ocean” que me hace pensar en el bueno de Mick Moss, de los siempre reivindicables Antimatter. Banda que, a priori, uno no asociaría a un nombre como Aathma. No es que el trío se dirija ahora hacia el progresivo atmosférico del combo británico, pero se suceden las escuchas y mi subconsciente no puede por más que asociar a ambas agrupaciones. Viguera ofrece aquí una serie de riffs más contemporáneos, con los que quizá no alcanzo a conectar del todo pero que vienen a dar forma a otro de los cortes más personales del álbum.

La distorsión tan marcada que arrastra la guitarra en la final “The End Of My World” bien podría recordar a esos Muse más musculosos que Matt Bellamy nos regala más a cuentagotas cada vez. Lo cierto es que toda vez supera ese prólogo angosto y rocoso, Aathma reconducen hacia terrenos más cómodos para ellos. Las voces reverberantes, la poderosa atmósfera que dibujan los sintes y esa base rítmica de Porras y Chamani tan firme y sólida como siempre. Viguera además adorna el tronco central con un discreto pero funcional solo de guitarra y alcanzamos un final en un crescendo que viene siempre a dejar con ganas de más.

Porque si mis cuentas son correctas es el álbum más corto de su trayectoria y a estas alturas uno está más que malacostumbrado a trabajos que flirtean, o en muchos casos superan, la barrera de los sesenta minutos. Por contra, “Dust From A Dark Sun” ofrece muy pocas dobleces. Sereno pero firme, funde doom con sludge y stoner con una facilidad que a ratos apabulla. A los nombres que han salido durante la reseña, bien podría añadir los de Cult Of Luna, Year Of No Light, Neurosis… y sin embargo el álbum no abandona nunca una senda muy marcada, un tronco común de lo más personal e identificable. Estilo y precisión en todo momento. También personalidad y carácter. Muy bien se tiene que dar este 2023 para que este cuarto de los madrileños no sea uno de los trabajos del año.
Texto: David Naves

Agenda: A Dark Reborn «Last Echo Tour 2024»

Desde Girona el combo melodeath A Dark Reborn desvela las fechas en vivo para el 2024 en la que incluyen parada en Asturias. La presentación de «Last Echo«, su nuevo trabajo de estudio para Art Gates Records y publicado el 20 de octubre tendrá lugar el sábado 13 de abril en la ovetense Lata De Zinc.

Liderados por la vocalista Lur, la joven formación catalana combina sonidos de piano atmosféricos con voces limpias e influencias oscuras moldeadas por el poder de sus riffs de guitarra. Su álbum debut “My Light” fue aclamado tanto por público como por la prensa especializada, realizando gira por España y Portugal durante el 2022.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/a-dark-reborn-en-oviedo