Llegará acompañado por House Of Dawn, formación southern metal murciana liderada por el tambiénVendetta FMJacob Cámara en su retorno a los escenarios asturianos tras su paso en octubre de 2024 como banda soporte del ex MisfitsMichale Graves (reseña).
Vía Z! Live On Tour y Dragon Productions el infatigable vocalista italiano Fabio Lione recalará en 6 escenarios estatales con su nuevo proyecto Fabio Lione’s Dawn Of Victory. La voz de Rhapsody rendirá homenaje a una formación con la que creó un estilo musical.
23 de septiembre – Barcelona (Razzmatazz 2) 19:30 horas apertura · 20 horas Alterium · 21horas Fabio Lione
24 de septiembre – Valencia (16 Toneladas) 20:30 horas apertura · 21 horas Alterium · 22 horas Fabio Lione
25 de septiembre – Sevilla (Sala X) 20:30 horas apertura · 21 horas Alterium · 22 horas Fabio Lione
26 de septiembre – Madrid (Revi Live) 20 horas apertura · 20:30 horas Alterium · 21:30 horas Fabio Lione
27 de septiembre – Burgos (Andén 56) 20:30 horas apertura · 21 horas Alterium · 22 horas Fabio Lione
28 de septiembre – Bilbao (D8 Sorkuntza Faktoria) 20:00 horas apertura · 20:30 horas Alterium · 21:30 horas Fabio Lione
Acompañado por sus antiguos compañeros en la banda, Alex Holzwarth, Patrice Guers y Dominique Leurquin más el guitarrista Justin Hombach ofrecerán la experiencia de revivir las icónicas canciones que marcaron a toda una generación de fans del power metal sinfónico. Contarán con sus compatriotas Alterium como banda invitada en el tour. Revelación dentro del power metal melódico europeo, está liderada por la vocalista Nicoletta Rosellini. Entrada anticipada 33€ a través de Ticketgate.
Tripartito con el metal moderno como nexo en común el que protagonizarán el próximo viernes 16 de mayo en el ovetense Gong Galaxy Club los andaluces Bolu2 Death, el combo madrileño Fallen At Dawn y los locales Unexpectance.
Los onubenses Bolu2 Death regresan a los escenarios astures tras su paso por el pasado Karma Fest para continuar con la presentación en vivo de su último trabajo discográfico «Quebranto» autoeditado en octubre del 2024.
Inmersos en su «Reckless Tour» los madrileños Fallen At Dawn se presentan en Oviedo en plena puesta a punto para su próxima participación en el francés Hellfest. Su personal estilo combina breakdowns intensos, riffs potentes, voces guturales y limpias, con una fuerte carga emocional.
Por su parte Unexpectance con nuevo disco a punto de ver la luz presentará sus nuevas composiciones en esta nueva etapa para ellos con Pablo «Vaan» a la voz.
Parada asturiana del tour que ha traído a la península a Michale Graves y en la que rinde tributo a la que fuera su banda, las luminarias del horror punk Misfits. Acompañado para la ocasión por la buena gente de House Of Dawn, no fueron muchos los tickets que quedaron por vender en taquilla pese a tratarse de un martes, lo que viene a hablar muy bien del cariño que aún despierta el legado de la banda americana.
En descargo de House Of Dawn cabe decir que no fue mucho el tiempo del que dispusieron, alrededor de treinta minutos, amén de que el propio estilo de la banda, esa amalgama de rock alternativo con trazas sureñas. O ese metal sureño con reminiscencias grunge, no casaba en gran medida con el cabeza de cartel. En cualquier caso una atractiva amalgama que le sirve a los murcianos para trazar temas interesantes, me gustó ese “Learn The Lesson” de su primer álbum, y en el que la gente fue conectando a cuentagotas.
El interesante juego entre registros de su frontman Jacob Cámara le sienta como un guante a la propuesta de la banda. Un Cámara que no quiso dejar de comentar las ocho fechas que habían llevado a cabo con Graves, mandar los debidos agradecimientos a público y promotores y dejarnos un “Grow” que le sirvió al batería de la banda para dar toda una lección de intensidad y pegada. Nos agradaron y esperamos verles pronto de nuevo por estas latitudes.
El de Michale Graves iba a ser un set arrebatado por la nostalgia y el cariño. Misfits, banda de culto donde las haya, pioneros del horror punk con permiso de The Cramps, es un nombre de gran peso en nuestro imaginario colectivo. De ahí que, pese a no ser del todo nuestro negociado, la ocasión de pasar un martes disfrutando de música en directo venció finalmente al último de los pecados capitales.
El propio Cámara, ahora al bajo, junto con el guitarrista de su propia banda, acompaña en escena a Graves. Éste, enfundado en gorro, guantes, rodilleras de hockey, llamativo chaleco y su particular e inconfundible corpse paint, haría las delicias de la audiencia. El inicio, descosido por parte de la banda pero con un Graves inamovible, casi hierático, provoca ya los primeros pogos en la Gong. Que el sonido fuera algo enmarañado durante los primeros temas pareció no importar. Que el de Dumont (Nueva Jersey, Estados Unidos) apenas abandonase su monolítica posición sobre el escenario, tampoco. La audiencia desfogó y disfrutó como si en el empeño les fuera la vida.
Graves aprovechó para frenar el buen ritmo del show y coger algo de aire mientras nos contaba la intrahistoria de “Dig Up Her Bones”, que aseguró haber compuesto cuando tenía quince años. Con el sonido mejorando a tímidos pasos, huelga decir que sería una de las mejor celebradas de esta parte del set. En “Last Caress”, que algunos conocimos gracias a unos tales Metallica, vimos al vástago de cierto caprino haciendo crowd surfing. No faltó “Mommy, Can I Go Out And Kill Tonight?” y al final las ganas de pasarlo bien se impusieron al estático desempeño de un Graves que aún así sudó hasta casi derretirse sobre el escenario.
Mientras que “Lost In Space” puede pasar algo inadvertida, es “Dust To Dust” la que pone a la sala en coro. Apuraba Graves su último hálito de voz ya a estas alturas. El de New Jersey, al parecer aquejado de un catarro desde hace días, peleó desde su mencionado hieratismo para sacar adelante un set con la nostalgia como principal argumento. En lo personal y sin que se me enfade nadie, he de decir que la parte final del show se me hace un poco cuesta arriba. Es una simple cuestión de hábitos y costumbres. Lo cierto es que Graves, mientras que su guitarrista se afanaba para reemplazar una cuerda rota de su Telecaster, aprovechó para tener un momento de cercanía, casi de intimidad, con el público asturiano. Incluso para hacerse una foto con un fan enmascarado o felicitar el 22 cumpleaños al bueno de Pelayo López.
Todo volvió a los cauces normales con “Die Monster Die” y un Graves esforzado y voluntarioso. “Descending Angel” sería a la postre una de las más celebradas y coreadas de la jornada. El speech que precedió a los bises, sin embargo, dejó cierto sabor a despedida, con el vocalista dejando caer que podría ser aquella su última gira por el viejo continente. Por temas de salud pero quizá también por su de sobras conocido posicionamiento político. “Helena”, si mis notas no me engañan, cerraría un set en el que la nostalgia terminaría triunfando por encima de cualquier otra circunstancia.
Por nuestra parte nada más que agradecer a la gente de Luarca Metal Days por las facilidades, mandar un saludo a los habituales de siempre, no fallan ni en martes y ya saben: nos vemos en el siguiente.