El festival Unirock desglosa los horarios de su extensa programación. El evento que conmemora los 30 + 10 años de su nacimiento arrancará el viernes 23 de agosto con las actividades lúdicas para los peques, niños y niñas en edad escolar que podrán disfrutar de 10:30 a 13:30 horas de un cursillo de iniciación a la percusión impartido por un fuera de serie como Jorge Rodríguez, batería entre otros de Escuela de Odio, Aneuma o Sound of Silence además de un taller de manualidades vinculadas al rock. Ya en la tarde, de 19:30 a 22:00 horas tendrá lugar el habitual el programa de radio que contará con la participación de Diario de un Metalhead, Noche de Lobos, Helvete y Más Madera, compañeros en la difusión musical astur.
La jornada de sábado arrancará al medio día con la apertura de puerta a la nueva ubicación del festival, el parque Benigno Blanco para media hora después dar inicio al concierto de Blister, que ofrecerá en su nueva encarnación un más que agradable viaje por clásicos atemporales de la historia del rock. A partir de las 4 de la tarde dará comienzo el característico tributo itinerante al rock con paradas en varias localizaciones de la villa costera. El barrio de La Paloma a las 16:15 horas, El campo de la capilla de La Atalaya a las 17:30 horas, la Calle Jovellanos a las 18:45 horas y finalmente el parque Benigno Blanco a las 20 horas. Finalmente las actuaciones de Last Days Of Eden, The Wizards, Dixebra y Aneuma tendrán el siguiente reparto de tiempos:
Last Days Of Eden: 20:30 horas The Wizards: 22:00 horas Dixebra: 23:30 horas Aneuma: 01:30 horas
El festival asturiano Luarca Metal Days inicia la venta de entradas para su segunda edición que tendrá lugar los días 11 y 12 de julio de 2025. Una primera tanda al precio especial de lanzamiento de 45€ + gastos de gestión.
Con la firme convicción de consolidarse como festival de referencia en el panorama metalero a través de su excelente organización, calidad del sonido y cercanía de su equipo humano con los asistentes, el festival ofrece como atractivo extra la cercanía con la encantadora localidad costera de Luarca permitiendo a los asistentes disfrutar no solo de la música, sino también de la belleza y hospitalidad de la región. Esta nueva entrega del festival contará con los locales Legacy Of Brutality como primer gran aliciente. Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace:
La jornada sabatina del Luarca Metal Days prometía emociones fuertes a través de un cartel tan ecléctico o más que el del viernes, una temperatura más veraniega y el buen sabor de boca que nos había dejado la víspera.
Son las cinco de la tarde cuando suena su introducción y salen a escena los chicos de A Dark Reborn prestos a dejarnos una buena ración de metal potente y multi-influencial. La banda había estado repartiendo flyers entre el público el día anterior y tal y como les prometimos entonces, allí estábamos para dar buena cuenta de sus evoluciones. Lo cierto es que nos gustaron. Entroncan en cierto modo con Death&Legacy el día anterior. El hecho de tener a una chica al frente, la ex MorphiumLur, alma mater del proyecto, ayuda en la rima.
Porque lo cierto es que su metal bebe de muy diversas fuentes y por ahí nos agradó. Fui con la intención de dejarme sorprender y los muchos registros de la propia Lur, tan hábil con la voz limpia como con los gritos más oscuros, supieron conectar con la audiencia, aún cuando el sol apretaba fuerte a aquellas horas. Disponían de poco tiempo y aún así no quisieron olvidarse de agradecer al festival, también a su crew, todo el esfuerzo. Presentaron su segundo disco, aquél “Last Echo” de 2023 y nos hicieron el suficiente tilín como para apuntarles en nuestra agenda de nombres a seguir. Era su primer festival según contó la propia Lur. A tenor de lo visto y si todo transcurre como debe, a buen seguro no será el último.
Quienes pese a su reciente formación llevan ya una buena serie de festivales entre pecho y espalda son los chicos de Aneuma, a quienes habíamos visto poner la nota metálica en el Maizu Rock apenas una semana antes. Qué duda cabe, en este Luarca Metal Days la banda estaba mucho más en en su elemento que en Intriago.
“Your Doom”, del estupendo “Venom” editado meses atrás, da la verdadera medida de una banda como esta. O no, porque de nuevo cuesta oír los fundamentales coros de Abel. Laura es un torbellino desde el minuto uno. Ni la vamos a descubrir a estas alturas, después de tantas veces como les hemos visto, ni deja de llamarnos la atención lo mucho que ha crecido en presencia escénica desde los primeros shows en defensa del debut “Climax”.
Así las cosas y con un sonido más y mejor equilibrado, “Fall Apart” permite a Aneuma entregar su mejor versión. El público, más nutrido a estas horas que en la previa, gozó de lo lindo “Castaway Of Chance” mientras seguía con atención las evoluciones del quinteto. Finísimo Borja en el solo, otro al que no vamos a descubrir a estas alturas y que repetirá con Legacy Of Brutality en el cartel del año que viene. Pero volviendo al pasado sábado, estupendo ese cambio de ritmo en “Guide Them To The Light” y tremenda fiesta la que proporciona “Never Again”.
“Creatures” nos recordó al debut al tiempo que puso Luarca a saltar con ese clásico acelerón que domina su parte central. Aquí vimos el primer circle pit de la jornada y empezamos a ser conscientes de la tremenda fiesta que se avecinaba. “Break Out From Hell” y la siempre pegadiza “Chain Reaction” desembocaron en un cierre con “Ashes Of Your Fears” en el que Laura baja del escenario para mezclarse con la gente y provoca un nuevo circle pit en el Metal Days. Pura algarabía. Uno de los grandes momentos del sábado, aún cuando eché en falta un corte como “Circles Of Fire” y la forma en que su estribillo invita a poner voz en grito. Con eso y con todo y aunque esto no sea una competición de ningún tipo, uno de los grandes triunfadores del festival.
Turno para dar un giro de timón al cartel con el heavy / power metal de los bilbaínos Valkyria, con el siempre carismático Yeray Hernández al frente, que venían presentando su tercer trabajo de estudio, un “Indómito” del que ya diéramos buena cuenta aquí allá por el mes de junio.
Y una banda que pareció en mejor forma que nunca ya desde la inicial “La Cuna Del Silencio”, con ese gancho innegable y un Yeray a la voz que, da la impresión, es más que consciente de sus debilidades y también de sus fortalezas. Al fin y al cabo no inventa nada el combo vasco pero saben crear composiciones certeras y líneas de voz con mucho gancho. Empiezan además a ser unos habituales de nuestra tierra y estamos más que felices de haberles vuelto a ver por nuestros dominios.
Máxime cuando despliegan buenos cortes de metal perfectamente construido como ese estupendo “Ave Inmortal”. Composiciones que crecen en su traslación al directo y que vienen a hablar de lo bien que los chicos se prepararon la visita a tierras asturianas. El propio Yeray deja unas pequeñas presentaciones y al alimón la banda arremete un “Contracorriente” que dejaría uno de los mejores duelos solistas de todo el sábado. Aquí les beneficiaría el giro hacia terrenos más pesados, esas estrofas de “Abatido”, a las que sigue otro de sus estribillos más redondos.
Había mucho público afín al tipo de metal que practican o esa impresión daba desde cerca de la mesa de controles. Al punto de que el líder de Valkyria aprovechó para echar mano de su teléfono móvil e inmortalizar el momento. Tras los obligados agradecimientos turno para otro gran estribillo, el de “Código De Honor”, así como para algo de pirotecnia y un estupendo duelo solista entre Borja Aguirre y el propio Yeray. Les hemos visto ya varias veces y siempre cumplen. Una formación destinada a crecer.
El cuento con Vita Imana iba a ser bien distinto. Un poco como me sucedió con Hamlet en la previa, es la madrileña una formación con la que nunca he llegado a conectar del todo, pero también por unos pequeños problemas de sonido al comienzo del set que vinieron a dar al traste con los horarios tan a rajatabla que arrastraba el evento.
Así las cosas y mientras que banda y técnicos trabajaban de forma denodada para reconducir la situación, servidor aprovechó para descansar y dar buena cuenta de la pequeña terraza tras los puestos de comida. Vita Imana, a quienes no veía en vivo desde el Rock Nalón de 2019, parecieron querer transformar en puro vigor la frustración que derivaba de los inconvenientes.
Porque su salida a las tablas es todo lo intensa y fulgurante que se les presupone, con un Mero Mero al frente que no cejó en animar a los suyos en todo momento. Eran la propuesta más diferente del sábado, algo que (me dio la impresión) generó cierta división entre la concurrencia. Al final y aunque, ya digo, no sean enteramente mi rollo, no puedo negar que disfruté con cortes ya postreros en el set como “Un Nuevo Sol” o “Adversario”, con la banda sonando ya a gran nivel.
Poco a poco la gente se fue enganchando, algo de lo que da fe el «wall of death» que pudimos contemplar en las postrimerías del set. Vinieron y se hicieron fuertes frente a los inconvenientes. Supone uno entonces tienen bien ganada su fama.
Había ganas de ver cómo respondían los heavy / power metaleros Avalanch tras el enésimo cambio de formación, el que ha llevado al QuaoarBjørn Mendizabal a ocupar el puesto dejado por Mike Terrana tras baterías. La banda, que venía presentando un “El Dilema De Los Dioses” del que os ofrecimos correspondiente reseña en abril del año pasado, lleva desde el confinamiento para acá instalada en la polémica. Ello no quita que cuando irrumpen por el Luarca Metal Days a eso de las 21:35 haya una nutrida presencia de fans aguardando sus evoluciones.
Unas evoluciones a las que la banda da inicio con aquella “El Oráculo” de su “El Secreto” de 2019, cuando Israel Ramos era el encargado de poner voz a la formación asturiana. José Pardial, de Cudillero él, aporta su propio color a los temas. Algo que se deja notar y de qué forma en la aún más clásica “Aún Respiro”, de lejos uno de mis temas favoritos del siempre interesante “El Hijo Pródigo”. La banda, eso sí, adolece de una segunda guitarra que termine de dar el debido empaque a los temas. Alberto Rionda, desde luego, llena con su seis cuerdas y a Manuel Ramil no le vamos a descubrir a estas alturas, pero me sigue faltando algo.
Anuncia Pardial que el próximo es un tema importante para él, de tanto en cuanto fue su primer single con Avalanch, no otro que “Horizonte Eterno”, donde vemos al vocalista asturiano más cómodo que nunca. Su desempeño al frente de la banda me agradó sin alcanzar al entusiasmo. No quisiera yo ser tan necio de verter sobre él las mismas críticas que muchos dispararon contra Ramón Lage en su día, quien después emergió de ellas hasta confirmarse como uno de los grandes frontman de nuestro país. La actual voz de Avalanch habrá de labrar su propio camino y no creo que sea este el momento de la inquina.
En esas estaba cuando la banda presenta el tema título de su último álbum y de pronto Pardial ofrece una interpretación más llamativa por lo agrio de alguno de los versos. Una mayor aspereza, siempre dentro de los márgenes del género, que el set contrarresta con la mucho más amable, radiable incluso, “Alas De Cristal”, con la gente dando saltos y servidor preguntándose en qué año estamos. Toneladas de recuerdos se agolpan en la sencillez de una canción tan descaradamente pop como pegadiza.
Y es que Rionda y los suyos, sabedores de la plaza que estaban pisando, optaron por tirar de nostalgia. Qué si no morriña destila “Pies De Barro” por más que Pardial la redirija, quizá más que ninguna otra dentro del set, hacia su propio terreno. Tanto o más que “Mil Motivos” o la fenomenal “Niño” donde, eso sí, costaba oír las voces pregrabadas que en su día inmortalizara el bueno de Fano “The Dark”. “Soy de Cudillero, estoy jugando en casa” exclama Pardial. Y tanto que sí.
“Otra Vida” extrae de Alberto Rionda uno de los mejores solos de la jornada. El ovetense, perseguido más que ninguno por la polémica desde que la pandemia hiciera estragos a lo largo y ancho del globo, apareció por el Luarca Metal Days con un semblante algo más risueño de lo habitual. El público esgrimió las linternas de sus móviles para “Antojo De Un Dios” y se enganchó con la más reciente “El Peregrino” dentro de un set que iba dando sus últimos coletazos. Aquí Pardial anunciaría otro tema importante para él, tratándose de hecho del primero que recordaba haber escuchado de Avalanch, y que era no otro que “Lucero”, aquél single adelanto del fenomenal “Los Poetas Han Muerto” que tanto nos descolocó allá por 2003. Buenos coros de Ramil y el bajista Nando Campos aquí.
El pequeño solo de Alberto, con ese “Santa Bárbara” a modo de inserto, nos retrotrajo a tiempos realmente pretéritos, amén de introducirnos en unos bises que iban a pisar terreno igualmente clásico, empezando con una “Pelayo” donde vuelvo a echar en falta esa segunda guitarra pero que produce una gran conexión entre la banda y buena parte del público congregado frente al quinteto. El cierre con “Xana” y “Torquemada” desató la cara más power de la banda para rubricar un buen final en el que muchos echaron de menos un tema con el significado para Luarca de «Cambaral«, basado en la leyenda medieval que toma su nombre del barrio de pescadores de la villa costera asturiana.
De los madrileños Nurcry me habían contado muchas cosas y la mayor parte eran buenas. Arribaban a Luarca con un “Destino, Yo Te Busco” estrenado en septiembre del pasado año y la intención de ganar un puñado de nuevos fans para la causa de su peculiar heavy / power metal…
… pero lo cierto es que su descarga nos dejó un mar de dudas. Y de humo, confeti y pirotecnia, al punto de que a ratos esta llegaba a opacar alguno de los temas. Esforzados y certeros al comienzo del set, la sensación que me quedó sin embargo fue la de que se irían diluyendo con el correr de los temas. Y es que para el segundo corte del setlist, la voz de Kike Fuentes parece fuera de tono, intuyo y elucubro que por problemas con los dichosos “in ear”, desviando el corte de unos cauces más normales.
Y es una pena porque la formación con la que la banda apareció por Luarca posee garantías suficientes. Ahí estaba el bueno de Juanjo Alcaraz, guitarra de también de Döxa y a quien ya vimos con la buena gente de Lethargus. Me agradó el riff facilón pero pegadizo de “Destino, Yo Te Busco”. También esos tonos más vivos que desplegaron. Agradecimientos mediante, recondujeron hacia la más apaciguada “Contra Viento y Sol”, donde por alguna razón, me recordaban a ratos a los castellanoleoneses Dünedain.
Tuvieron tiempo igualmente de anticipar un corte, “Galileo”, que integrará su próximo álbum de estudio, estrenado apenas un día antes, y que destapa una cara algo más rockera de la metamórfica formación leganense. “Vamos a ponernos un poquito tiernecines” anuncia Fuentes y la banda procede con una “Del Mismo Infierno” donde el público, menguado porque muchos aprovecharon para irse a llenar el buche, siguió el juego del vocalista.
Cuando las distintas explosiones de humo y confeti lo permitían disfruté del tono más chulesco que dibuja “Alma Libre” y a ratos también del cuerpo más próximo al power de “Sangre Eterna”. Con “Corre Tú Más” y “Latidos De Pasión” finiquitaron un set irregular, empañado por ciertos desequilibrios en cuanto a sonido y una pirotecnia que, en muchos casos, empañó en lugar de lustrar su descarga. Quedamos pues a expensas de una futura visita que dé la verdadera medida de la banda.
El “aquí mi fusil, aquí mi pistola…” de la inmortal “La Chaqueta Metálica” del genio y tirano Stanley Kubrick marca el paso a los siempre cachondos Lujuria para un fin de fiesta en toda regla. Al menos es lo que se deriva del buen puñado de gente que retornó frente al escenario para disfrutar de las evoluciones de los segovianos.
“Escuadrón 69”, de aquél “República Popular Del Coito” de 1998, niño cómo pasa el tiempo, pone la primera piedra de un set clásico por parte de la banda. “Nos pueden señalar, pero nunca, nunca seremos carne de cañón”. Óscar y sus soflamas habituales. Buen sonido el que desarrollaron, máxime tras lo visto con Nurcry, y que sacó adelante un repertorio tan predecible como disfrutón.
Aunque Sancho estuvo más parlanchín que en nuestro anterior encuentro con la banda, aquél junto con Bestia Negra a finales de 2022. “Estamos haciendo historia, hacen falta más festivales que apuesten por la gente de casa”, exclamó. “Jekill & Mrs. Hyde” sonó tan vacilona como siempre. Imprescindibles los teclados de Ricardo Mínguez aquí. “El heavy metal es un compromiso por un mundo mejor” dice Sancho a modo de presentación de “Dejad Que Los Niños Se Acerquen A Mí” y uno empieza a pensar que algunas de las soflamas del curtido vocalista se alargan más de la cuenta. Al final y aunque no esté del todo de acuerdo en el modo de expresarlo, que nadie dude de que su trinchera es la misma que la nuestra.
Pero “Viejo Rockero” le cambia un poco el paso al set con ese tono más leve y melancólico, algo que viene a confirmar la más seria “Traidores y Criminales (contra nosotros batallan)” de aquél “…Y La Yesca Arderá” de 2006. De los muchos chascarrillos que deslizó el frontman, el de “venga coño, tenéis menos batería que un concierto de Mägo De Oz” que dejó aquí fue fácilmente el que más carcajadas propició de toda la velada.
Aquí quiso detenerse Óscar y contarnos que el próximo tema iría dedicado a Santi Hernández, bajista de la formación y cuyo padre había sufrido un ictus en el transcurso de la semana. “Afortunadamente está bien”, de lo cual nos alegramos. Quizá no me esperaba “Destrucción”, de los argentinos V8, a estas alturas del set. Lo cierto es que la banda le puso más ganas y pasión que nunca. No era para menos. Para la inevitable “Joda A Quien Joda” contaron con un invitado muy especial, Txanti Hernández, natural de Luarca, fan irredento de esta música que tanto amamos y que brindó un curioso fin de fiesta a esta primera edición del Luarca Metal Days.
Una primera edición que, y no es peloteo, dejó más luces que sombras. Lo comentaba al comienzo de la crónica del viernes: el trato dispensado por la organización, el ambiente, el buen sonido (más allá de momentos muy puntuales) del que gozó todo el fin de semana. Tremendo el curro de Gus Bocanegra aquí y del resto de técnicos. Parece instalada la idea de que todos los festivales sufren en lo que a sonido se refiere y este no fue el caso. Mucho mérito tratándose, como digo, de una primera edición. Nosotros nos marchamos cansados pero satisfechos, aún quedaba cierto trecho hasta casa, mientras deseábamos que les hubieran salido los números, que parece ser que sí a tenor de que ya tenemos fechas confirmadas para la segunda edición y una banda, los death metaleros Legacy Of Brutality, que promete emociones fuertes.
Por nuestra parte no queda más que dar las gracias una vez más a la organización. Que salvo caso de fuerza mayor nos tendrán allí el año que viene huelga decirlo. Que trataremos de hacer todo cuanto esté en nuestra mano en ayuda del crecimiento del festival, también. Que el público sabrá responder a las muchas cosas que se hicieron bien en esta primera edición, nadie lo duda. Para cerrar y como siempre, un saludo enorme a los muchos amigos, músicos y fans con los que departimos a lo largo y ancho de ambas jornadas. Pasamos lista el año que viene.
Repaso gráfico a la jornada del sábado 13 de julio en el festival Luarca Metal Days protagonizada por A Dark Reborn, Aneuma, Valkyria, Vita Imana, Avalanch, Nurcry y Lujuria.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
No hay gran viaje que no comience con un pequeño primer paso y el del Luarca Metal Days, inmune a ciertas críticas malintencionadas vertidas con auténtico veneno en los últimos meses, desde luego ha sido firme y decidido. Dos días, un cartel que picoteó dentro de las lindes del metal con la intención de ofrecer un plantel de lo más heterogéneo, sumado a lo idílico del entorno y la sensación, a lo largo de ambas fechas, de que se hicieron muchas cosas bien. Para nosotros era una cita ineludible, máxime después de que el deceso del Rock Nalón dejase al occidente huérfano de buen metal en vivo.
Una fecha, la del viernes, que finalmente tornó en problemática. Tiempo algo desapacible, que tampoco sería mayor excusa en esta Asturias nuestra, pero desafortunadas coincidencias con eventos grandes en la región (Robe Iniesta) o mayúsculos fuera de ella (la enésima visita de los cuatro jinetes a la capital del reino). La oferta es inasible mientras tiene uno la sensación de que la demanda mengua con cada latido de nuestros esforzados corazones.
H.M.B., como viene siendo costumbre, llegamos pronto a las puertas del Luarca Metal Days. Nos gusta hacer nuestra composición de lugar sin prisas ni apreturas. Recoger nuestras acreditaciones, inspeccionar el recinto, echarle un ojo al foso… todo ese tipo de acciones que poco a poco han tornando casi en ritual. Más allá de lo habitual (+1 en carisma para quien entienda la referencia) esto es, los puestos de merch, las barras o la pequeña terraza, nos gustó la idea del stand para las firmas. A servidor, sea por la timidez o la introversión inherentes a mi carácter, cierto es que me dan un poco igual. Pero ver a críos con una sonrisa de oreja a oreja junto a Laura de Aneuma (por poner un ejemplo) no tiene precio. Al final, todo cuanto se haga para que el rock arraigue en el corazón de los más pequeños será siempre bienvenido en esta casa.
Pero habrá que entrar en harina, digo yo. BudaSam, a la sazón ganadores de la batalla de bandas del festival, serían los encargados de dar inicio a la fiesta. Y lo hicieron en toda la acepción de la palabra. Y lo hicieron gracias a “Aquella Canción” demostrando aquello tan viejo de que algo tendrá el agua cuando la bendicen. Poca gente, al fin y al cabo eran las cinco de la tarde de un día laborable, pero quienes nos animamos disfrutamos de una sonora y entretenida ración de hard rock.
Breve, no ha tiempo a muchos alardes en algo más de media hora, pero los bilbaínos parecen dueños de toneladas de clase. Un hard que lo mismo picotea de la cara más melódica del género que de pequeños influjos de raíz más urbana como en “Perdidos En Septiembre”. Dejaron además buenos detalles en lo técnico, ese duelo de guitarras que precedió a “Gritando En Silencio”. Nos agradaron. Nunca es plato de buen gusto abrir un evento de estas características con el mar de inconvenientes que se derivan pero los chicos supieron agradar al público más tempranero. Deseando ya poder ver un set completo por su parte.
No hace falta ser un experto en la materia para entender que los asturianos Where The Waves Are Born son un animal muy diferente. Su metalcore a dos voces volvió a resultar tan orgánico como siempre, sin tanto apoyo en lo tecnológico como otras bandas afines. Cierto es también que para cuando deja de sonar la intro y el sexteto acomete “Evenchanger”, el sonido es algo desequilibrado y cuesta seguir sus evoluciones.
Con eso y con todo lo cierto es que teníamos ganas de verles en un escenario como este, lejos de las apreturas que imponen las salas a una formación tan nutrida. Y por ahí que cuando los técnicos hacen su trabajo y el sonido reconduce y mejora sus balances, lo que tenemos ante nosotros es la mejor versión de W.T.W.A.B.. Que aunque sea verdad que a los más talludos nos cueste conectar con su forma de entender el metalcore, lo cierto es que son una de esas bandas que están poniendo de su parte para inyectarle el veneno del rock a la gente más joven.
En esas estaba cuando atacan “Colourless” y de pronto esos aires más atmosféricos me resultan de lo más atractivos. La banda no quiso en ningún caso olvidarse de mandar un agradecimiento a la organización del evento. Que aunque la asistencia fuese escasa aún a aquellas horas tan tempranas, a buen seguro el hecho de pisar el escenario de un festival como este sirve como acicate de cara a su futuro como banda.
Brilló una jornada más Victor Barrero, encargado de acentuar la cara más melódica, también la más técnica, mientras Guille Rodríguez con el registro grave y Luigi López con el limpio jugaron a encontrarse durante prácticamente todo el set. Más allá de los gustos de cada cual, una banda que sigue progresando y creciendo. Si estás leyendo esto y andas buscando buen metalcore, quizá Where The Waves Are Born sean tu próxima banda favorita.
Un gran telón de fondo con el logo de la banda da la bienvenida a los zamoranos Death&Legacy. Banda a la que seguimos de cerca desde hace tiempo, sus últimos dos discos ya pasaron por el apartado de reseñas, y una espinita que tenía ganas de quitarme. Porque lo cierto es que es casi tan grande la oferta de bandas con chica al frente como el rechazo que éstas producen en un muy determinado tipo de aficionados al metal. El público es soberano, dicen que reza el viejo dicho, pero hay cosas que nunca terminaré muy bien de entender.
Porque lo cierto es que arrancan y, aun a pleno sol, su metal elegante y diverso confronta a una voz, la de Hynphernia, que apenas dejó de moverse y retar a la audiencia. Mérito tiene de igual manera el desempeño de un Jesús Cámara a la guitarra quien tendría que hacer doblete en la jornada del viernes. Pese a ello, el también bajista de Delalma, y al alimón con el resto del combo, no duda en enlazar un tema detrás de otro y ofrecer, por ahí, una versión más que aceptable de estos Death&Legacy.
Me resultaron agradables, además, por la forma en que montaron un setlist que dio muestras de la propia idiosincrasia de la banda, alternando cortes más ágiles con otros más rotundos y pesados. Y aunque en “Damned” uno echase en falta al bueno de Björn “Speed” Strid (Soilwork, The Night Flight Orchestra), lo cierto es que Hynphernia y los suyos sacaron el set adelante sin mayores inconvenientes, aprovechando además para presentar un tema que formará parte de su próximo álbum de estudio. Contando los días hasta escucharlo.
Qué duda cabe, la de Argion no era una cita cualquiera. Pany, vocalista de toda la vida de la banda, anunciaba en el transcurso de la semana su abandono del barco que él mismo había ayudado a construir. Así las cosas, no fueron pocas las camisetas de ellos que vimos el viernes. Decenas de las distintas remeras de la banda asturiana tiñeron Luarca de un color muy especial. Desde luego Pany no iba a estar solo en este adiós.
Más por contextualizar que por echarnos flores, quiso la curiosidad que este medio haya estado presente en la primera cita del vocalista y también en la última. Lo que son las cosas. Es lo que tiene estar siempre por ahí. Desde luego se dejaba palpar el ambiente no enrarecido pero sí especial de la cita. Ellos arrancan con “El Juicio Final” con el confeti a modo de pistoletazo de salida y de pronto los versos:
“Redoblan campanas, las tañen con furia. El tiempo ha dictado que llega el final. Aguarda con fe, nada has de temer”
… adquieren un mayor significado. Sin que ello redundase en interpretaciones distraídas o poco sólidas, lo cierto es que algunas de las caras de los chicos sí que eran más largas y serias de lo habitual. En inversa proporción, su público pareció disfrutar de cortes ya ineludibles para la idiosincrasia Argion como “La Ciudad Eterna”, siempre con ese particular toque épico-histórico soldado a sus acordes. Pany quiso acordarse de la organización del L.M.D., para la que pidió un sonoro aplauso, y anticipó que era el momento de hablar de tiempos oscuros. Tiempo, claro, para “El Hijo Del Diablo” de ese “Lux Umbra” del que ya diéramos buena cuenta por aquí. Buenos solos doblados de Pablo y Sergio aquí, mucho humo y la sensación de estar viendo una muy buena versión del quinteto asturiano.
Pero como no todo iba a ser un lecho de rosas, “La Orden” desencadena un infortunio que quiso cebarse, precisamente, con el gran protagonista de la jornada. Y es que el micro inalámbrico de Pany comenzaría a dar problemas al punto de terminar por echar mano del que Pablo empleaba en sus coros. Pero en cierta rima con el propio espíritu de la formación, nada pareció arredrar a los chicos, que, por otro lado, estaban sonando como se esperaba de una banda con su proyección.
Tras el casi obligado recuerdo al resto de bandas que integraban el cartel, turno para la primera de las sorpresas. Mer, actual voz de los resucitados Santa, acudía a escena para hacer las veces de Patricia Tapia en la animosa “Anne Bonny”. El dúo vocal se las vio y deseó de nuevo con los micrófonos, los duendes del directo son así de puñeteros, pero aún por ahí supieron navegar las adversidades hasta llegar a buen puerto. Disfrutando pese a los inconvenientes y ya no tan tensos como a comienzos del set. O al menos esa fue nuestra sensación frente al escenario.
Con “Corazón De León” la cosa pareció reconducir hacia cauces más adecuados. Aquí se produciría un hecho realmente inédito. El baile de miembros en las bandas es algo bastante habitual en estos tiempos que corren. Al fin y al cabo, el rock está sujeto a una incontable serie de inconvenientes al punto de que Pany se ve obligado, como decimos, a abandonar el barco. Pero que fuera él mismo quien anunciara su relevo al frente de Argion, amén de compartir con él los últimos trazos del set, nos pareció un detalle de inmensa clase. Porque qué mejor lugar que el Metal Days para presentar a un luarqués de pura cepa como Richard De La Uz como nuevo frontman de la banda.
La banda encadena “Águila De Sangre” con “Sobre El Mar” y uno no puede sino elucubrar qué les deparará el destino tras el cambio en voces. El propio De La Uz manda los debidos agradecimientos y los ya remozados Argion se despiden, claro, con “Fuerza y Honor”. También con confeti. Como entre mis pocas virtudes no entra la de futurólogo, no sé qué depara el futuro para la joven banda asturiana. Si tengo en cambio la certeza de que os lo contaremos con todo detalle desde Heavy Metal Brigade.
Novedades traían también los chicos de Sound Of Silence, que venían con nuevos bajista y guitarra en las figuras de Viti Redondo y Nague González. Cambios que han venido a apuntalar a una de las bandas más en forma de la región. No mentimos cuando afirmamos que S.O.S. pasaron por Luarca con la intención de seguir agrandando su particular leyenda…
… aunque me engañaran de primeras. Las viejas costumbres, me esperaba “Tensa Calma” tras la intro y, sin embargo, el quinteto sorprende al afrontar la más vetusta “Viendo Al Cielo Llorar” para poner el recinto patas arriba. O no. Lo cierto es que Sound Of Silence se toparon de bruces con un público poco receptivo, al punto de que Nefta dejó uno de sus habituales chascarrillos en forma de “venga, todos para delante, que es la última, nos vamos” cuando el corte iba tocando a su fin. Más tablas que el almacén de Ikea.
Sí que llegó entonces el turno para “Primvs Capite” en forma de todo un “Océano De Traición” que confirmó a esta nueva versión de la banda como una auténtica bola de demolición. Con un tremendo Jorge Rodríguez en baterías, no se cansa de crecer este chico semana tras semana, lo cierto es que poco a poco, desgarro a desgarro, la gente fue alcanzando las coordenadas de la banda. Enorme solo de Rubo aquí, por cierto.
El festival lo inauguraron BudaSam pero el primer «wall of death» tuvo sabor asturiano. Después de la salvajada atroz del Resurrection (no me tiren de la lengua con respecto a cierto vocalista) el del Luarca Metal Days fue mucho más modesto. Qué duda cabe. Aquí al menos conocías a la persona con la que te estabas chocando. Quieras que no. “Más Allá De Mí” y muy especialmente “Felices Bajo Tierra”, con Nefta comentando que el videoclip estaba rodado “aquí al lao, en la finca del que organiza esto”, entregaron un nivel altísimo del combo.
“Hostia vaya delay más guapo que me metiste Gus”. Porque hay que hablar de Gus Bocanegra, técnico al mando del sonido durante todo el fin de semana y que, salvo pequeños detalles muy puntuales, le brindó a las bandas presentes un sonido a la altura de las circunstancias. Aprovechamos para mandarle un saludo tanto a a él como al resto de técnicos del Luarca Metal Days.
“Densa Niebla” desata una petición por parte de Nefta: “quiero veros mataros a hosties ahora mismo” y, quien más quien menos, le tomó la palabra. Están en un momento de forma envidiable y, hoy por hoy, son una auténtica apisonadora. Si usted tiene algún problema y se los encuentra bien haría en dejarse llevar por el sonido del silencio.
Despedimos a Sound Of Silence y mientras los técnicos realizan sus esforzadas labores sobre el escenario, vuelve a sonar el “Tierra y Fe” de Mart, detalle que viene repitiendo Hamlet en sus últimas visitas a la región. Que nos encanta y que siempre me pone “gallina de piel” que diría el astro neerlandés Johan Cruyff.
Toda vez el escenario está debidamente acondicionado, llega el turno del “Misirlou” de Dick Dale, clásico anticipo a su descarga y que ha terminado en convertirse en lo que el “The Ecstasy Of Gold” de Ennio Morricone para Metallica. Durante el set de la banda hay dos certezas ineludibles, siendo la primera que estoy lejos de ser el mayor fan de la banda y que los chicos se vacían a conciencia en cada bolo, que no sería noticia de no ser por las edades que cuentan ya Molly (59) o el propio Tárraga (56) si Google no miente. Ya digo que más allá de gustos individuales, cuesta creer estas cifras cuando uno ve sobre el escenario la intensidad que son capaces de desplegar…
… y que salta a la vista ya desde la inicial “El Mejor Amigo De Nadie”. Y como todo suma, que la noche fuera cayendo sobre Luarca amplificó la vistosidad del set, que aunque dificulte la esforzada tarea de los distintos fotógrafos, de cara a quienes estamos más allá del foso siempre va a ser un plus. La eterna disputa. El caso es que en “Denuncio A Dios” suenan rocosos y áridos, con alguno de los riffs mejor cortados de todo el viernes.
En lo que a fotos refiere, nos gusta que despejen de monitores el escenario. También el podio sobre el que Tárraga y Molly brincan, bailan o se apoyan. Aunque no es menos verdad que le daría un buen susto al infatigable frontman de la capital. Al final nada que no solucionase un poco de cinta americana. El set siguió entre los habituales rugidos del vocalista en cortes como “Tortura-Visión” o “Dementes Cobardes”, con Tárraga haciéndole la réplica a su compañero de toda la vida.
Más discreta es la labor de Álvaro Tenorio al bajo. A bordo de la banda desde 2005, el tiempo se nos escurre entre los dedos, conforma junto con Paco Sánchez una base rítmica tan sólida como discreta, con pocos alardes y muchos menos errores. El pegamento necesario junto a la fiable labor de Ken HC a la otra guitarra para que esta banda funcione del modo en que lo hace.
Sobra decir que la gente, que acudió en buena cifra al recinto, recibió de muy buena gana la descarga de los madrileños. La banda le tiene cogida la medida al público asturiano a juzgar por cómo se recibieron (diría que) todos y cada uno de los temas. Coreando, alzando puños, bailando y divirtiéndose en definitiva. Ya en el tramo final destaca el hábil crescendo de “El Color De Los Pañuelos”, perfectamente situada en el set, también una por momentos enfebrecida rendición de “Habitación 106”, que nos conduciría hasta la habitual “Egoísmo” con unos Hamlet realmente desatados.
Bises y turno para “Antes y Después”, “Tu Medicina” y muy especialmente, claro, “J.F.”, o “Jodido Facha”, eso ya a gusto del lector. El calendario sigue corriendo y esta banda sigue en plena forma. Contentando a sus fieles y, muy probablemente, sumando a algún que otro nuevo correligionario antes de que disparen el “While My Guitar Gently Weeps” de los Beatles a modo de despedida. Siguen a un nivel tal que muchas formaciones de su misma quinta no son capaces ni siquiera de intuir.
La responsabilidad de cerrar la jornada del viernes del primer Luarca Metal Days de la historia iba a recaer en los pujantes Delalma. Iba a ser nuestro tercer encuentro con ellos en su gira de presentación, Atalaya Rock en octubre de 2023 y Gijón en enero de este mismo año, por lo que el factor sorpresa se había esfumado. Lo cierto es que el escenario del festival dio para que la banda dispusiera la acogedora puesta en escena que arrastran a lo largo del tour. El telón de fondo, también los pequeños faroles, los leds del bombo…
A lo largo del día no terminaba de tenerlas todas conmigo con respecto de la gente que se quedaría para verles. El tirón que siguen teniendo Hamlet y el trecho que separa Luarca de los grandes núcleos de población asturianos. Al final, nada más lejos. Porque pasan veinticinco de las doce y el recinto, nutrido y expectante, aguarda por su particular “Acto De Fe”. A juzgar por lo bien que sonaron ya desde el primer momento, con un Lage de vuelta en su tierra, nos prometíamos un final por todo lo alto.
Ayudó y de qué forma Jesús Cámara a lustrar una “Renegar De Ti” con su habitual registro roto y oscuro. Si iba ya con las fuerzas justas, después de todo era su segundo concierto de la jornada, desde luego no se notó. Seoane dibujó un solazo lleno de clase y Ramón cerró tirando de asturianía: “Buenas noches, guajes, cómo se nota que estamos en casa”. Desde luego que sí. Como es obvio, no sabe uno qué aguarda el futuro para una banda como esta. Lo que sí tengo es la sensación, quizá también la certeza, de que “Mañana Vuelve A Oscurecer” se va a quedar en sus setlists durante bastante tiempo. Un corte con pegada, gancho y clase, que extrae al Lage más Lage de toda la jornada. Un lujo. Jamás agradeceremos lo suficiente a Manuel Seoane el haber sacado del retiro al de la cuenca.
El que fuera voz de Human se auto-dedicó la más calmada “Y Aún Siento Estar Allí”, que apacigua los ánimos y nos conduce por un set que, ya digo, nos reservaba tan pocas sorpresas como dobleces. Me agradó sobremanera “Ritual”, de nuevo con un Seoane estelar, siempre apoyado por las teclas de su tocayo Manuel Ramil. El del gallego es desempeño tan callado como fundamental para una banda como esta. Siempre elegante, alejado de florituras innecesarias o trucos de salón, el de Ares tiene bien ganada su fama.
Pero qué duda cabe, son Lage y Seoane quienes atraen gran parte de las miradas. Y es que al desempeño de ambos a través de “¿Y Ahora Qué?” desde luego no le faltan quilates. Extraordinario el primero al micro, finísimo el segundo en el solo de guitarra. Una gran versión de unos Delalma a los que se le puede achacar una parte central del set demasiado reposada. Sensación que se ve acrecentada cuando la banda introduce una “La Última Noche”, de nuevo dedicada a Julia. El crescendo que la banda dibuja aquí volvió a ser uno de mis momentos favoritos del show.
No faltó su habitual revisión del “Wicked Game” de Chris Isaak. Tampoco una “El Mirlo” con un Lage que bailó entre registros al punto que me recordó sus años en Avalanch, especialmente la gira del fenomenal “El Hijo Pródigo”. Espero sepan disculpar el arranque de nostalgia. Prometo que en la crónica del sábado volverá a ocurrir.
Pero volviendo al pasado viernes, de nuevo me gustó que “Luz Ni tiempo” permaneciera en el set. Y es que hay bandas que trazan temas largos para después obviarlos en vivo u ofrecer una versión mutilada de los mismos. No es el caso con Delalma. De hecho diría que el quinteto brilla más que nunca aquí. Perfectamente armados y cohesionados. “A pesar del miedo. A pesar de la incertidumbre”, este proyecto parece haber venido para quedarse. Como se va a quedar durante mucho tiempo en mis retinas una “Cárcel De Cristal” con el público, ávido aún de fiesta, coreando su ya inolvidable estribillo para un buen final.
Fue el cierre a un gran viernes de metal en muy diversas formas. Con un gran sonido en líneas generales y un cumplimiento a rajatabla de los horarios. Nada mal en definitiva el bautismo de fuego del Luarca Metal Days. Si lo que bien empieza, bien acaba, al festival le queda mucha guerra por dar en años venideros. Pero antes de que todo eso llegue, queda dar cumplida cuenta de la jornada sabatina…
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