Crónica: Arcanxo Festival (Viernes, 17/07/2026)

Pisamos por primera vez las tierras gallegas del Valle del Tea, un espacio natural en el que se desarrolla el Arcanxo Festival. En esta, su tercera edición, nos encontramos un cambio cuantitativo y cualitativo respecto al cartel presentado, dos días, en lugar de tres y un elenco de bandas internacionales y nacionales, emergentes y de renombre, combinando distintos estilos dentro del metal.

Un reclamo importante para acudir pero que, como pudimos comprobar, no sería el único. Y es que contar con un entorno como el de A Freixa, a kilómetro y medio de la localidad de Ponteareas, con zona gratuita de acampada y playa fluvial, justo al lado del recinto del festival es todo un privilegio añadido. Respecto al recinto, la palabra que lo define es comodidad. Zonas de descanso con sombra y todo lo necesario a mano. Se nota el trabajo de la organización y la sensación de estar como en familia, algo que se echa mucho de menos en los grandes festivales.

Así que, solo quedaba disfrutar de la oferta musical del día, comenzando la fiesta a las seis en punto con los locales Titano. Sin más aditivos que su presencia, la banda arrancó con la fuerza descomunal que le confiere su frontman Triple M, una de las voces más potentes de la jornada. Presentaban los vigueses su E.P “Apex”, una propuesta cargada de técnica y de una mezcla interesante de sonidos dentro del estilo deathcore, que, como ya habíamos degustado en el reciente Breakdown Fest asturiano (crónica), nos muestran que puede llegar a ser una banda de gran proyección.

No faltó en su descarga la versión del “Disengage” de Suicide Silence y la parada en la que Dyable y Elvis Hernández se lucen en lo instrumental con un solo y un fondo de sintetizadores. Era también el cumpleaños de Aarón, su bajista, quien se unió al público y terminó en volandas. Una coreada “The Apex Is Here” y “Deo Vashara” completan media hora de actuación en la que animaron sin parar a los más madrugadores, bajo un sol de justicia. Turno para los djs que amenizaban la espera del cambio entre banda y banda desde un lateral de la barra del bar. Se lo curraron muy bien a lo largo de las dos jornadas.

Y salen unos jovencísimos Sarcator, como se tiene que salir, a romper con todo. El de los suecos era uno de los directos que más ilusión nos hacía ver y es que su álbum debut fue considerado como uno de los mejores discos del año 2020 en el circuito thrash, así que, tocaba comprobar cómo defendían su propuesta. Pues fácilmente pusieron al Arcanxo patas arriba desde los primeros acordes. Velocidad, actitud, unos riffs endiablados, movimiento, complicidad entre guitarras y bajista, vamos, los ingredientes necesarios que definen a una banda thrasher. El sonido no fue tan nítido como en Titano pero su blackened thrash caló en los presentes que se animaron con los primeros circle pits. Una energía tan contagiosa que la valla sufrió lo indecible con las embestidas de la gente.

Nos comenta Mateo Tervonen que es la primera vez que tocan en España, así que aprovecharon bien la ocasión para dar un repaso a su discografía. Caen temas como “Perdition’s Hand”, la versión de los Anti CimexDogfight” y “Devil Sun” de su álbum del 2022 “Alkahest”, que dicen no haber tocado antes en directo. Le meten aún más velocidad, si cabe para ir terminando con la que da título a su álbum del pasado año “Swarming Angels & Flies” dejando patente el nivel que estaba teniendo ya esta edición del Arcanxo.

Con un nombre tan sugerente como De l’Abîme Naît l’Aube (D.A.N.A. – Del Abismo nace el Alba) sabíamos que nos esperaba una propuesta muy distante a lo vivido hasta el momento. La danza entre pasajes atmosféricos y desgarradores toques de post-metal, junto a una puesta en escena mágica y cargada de simbología, nos iban a enganchar al instante. Salen al escenario, adornado con un gran telón de fondo, además de elementos vegetales, plumas y cuencos, los seis componentes de D.A.N.A. como en una especie de rito iniciático, vestidos de blanco, descalzos y donde no faltó el incienso aromatizando el recinto. Esta emergente banda de origen suizo venía a presentarnos su maravillosa ópera prima “Rituel: Initiation” de la cual desgranaron cuatro temas. Brillaron no solamente en lo musical sino también por su cuidada interpretación escénica, donde destacan los dúos entre Sébastien y Fantine, los diálogos bajo-gong y el modo en que daban por concluido cada tema.

Contaron, para la ocasión, con la presencia de la guitarrista del dark folk trio Ataraxia, que sustituía al guitarrista original y, desde mi punto de vista, creo que aportó un toque más de misticismo. Lograron mantener absorto al ya numeroso público congregado en el recinto, hasta tal punto, que, si bien en los primeros temas se podía oír el murmullo de la gente hablando, a partir de «Le Vertige D’une Descendance” consiguieron acallar, al menos, a las primeras filas, logrando una especie de trance, algo más que meritorio tratándose de un festival. No le hizo justicia la hora de actuación a los suizos, ni tampoco el sol lacerante de la tarde. Deseamos poder disfrutarlos en sala o en un ambiente más propicio y, desde luego, recomendamos seguirlos de cerca.

Nuevo giro estilístico con la presencia en el fondo del escenario de un gran telón negro con el logo de Induction. La banda de power metal sinfónico da comienzo a su actuación, poco después de las nueve de la noche, aún con mucha luz, pero ya sin las molestias del sol, abriendo con “Beyond Horizons” y “Dark Temptation”, con un sonido todavía un poco deficitario, que va a ir mejorando a partir del tercer tema, logrando una actuación, en su conjunto, bastante notable. Conscientes de que su música no es metal extremo, pero metal, al fin y al cabo, como señala su vocalista Gabriele Gozzi, Induction dieron buena cuenta de lo que saben hacer: destacados solos como el de Justus Sahlman en “I Am Alive”, guitarras dobladas en temas como “Love Kills” y la voz cuidada y nítida de Gozzi.

Como anécdota, una chica del público pone el punto simpático regalándoles una pegatina de la banda punk gallega A Ras Da Kona. Ya el personal se encuentra totalmente despierto y se une a los coros de “Steel And Thunder”. Tim Hansen (hijo del mítico guitarrista de Helloween) se luce en sus duelos con Sahlman y nos recuerda su paso por el burgalés Zurbarán Rock y que siguen de gira. Y ya, para terminar, rematan con “Gods Of Steel”, un tema que solo se puede degustar en directo y “Queen Of Light” que dedican a las mujeres allí presentes. Actuación agradable, dinámica y de mucha interacción con el público, que no dejó de corear el nombre de la banda en todo momento.

En el presente 2026, el señor James McBain se marcó un tremendo discazo y, mira que no es escasa su discografía precisamente, en los doce años que lleva al frente de su proyecto Hellripper, en el que él lo es todo. Acompañado de músicos para el directo, dieron un recital de black speed sin tregua ni pausa. Sobrios en lo escénico, el escocés es el centro de las miradas. Abre con la fabulosa “All Hail The Goat”, tema inicial de su EP del 2019 y sigue con “Kinchyle” de su obra reciente. “Ready for some rock and roll?” demanda McBain antes de espetarnos una “Hell´s Rock And Roll” que enloquece a los presentes.

Circle pits, pogos, se desata la locura y el polvo levantado nos bautiza como si fuese parte del ceremonial endiablado que preside el de Aberdeen. Las vallas son testigos de un nuevo subidón de energía durante “Black Arts & Alchemy” y “Hunderprest”, la que abre su flamante “Coronach”. Provocador en todo momento, nos pregunta si estamos cansados justo en el clímax de su actuación. La respuesta sigue siendo contundente, mientras una entrada salvaje del bajo nos anuncia “The Affair Of The Poisons”. Gran labor la de los músicos que acompañan a McBain, quien baila, toca, hace headbanging sin perder un ápice de velocidad. Cerrando con una “Bastard Of Hades” cantada al alimón con el guitarrista y donde suena un fragmento del “Angel Of Death” de Slayer, la de Hellripper fue una muy notoria actuación, muy disfrutada y rozando el sobresaliente.

Ya metidos de pleno en la noche, esto no podía más que mejorar. La multitud estaba expectante ante el plato fuerte de la jornada: la presencia de una de las formaciones fundadoras del death metal melódico, Dark Tranquillity. Un enorme telón, simulando un cielo estrellado, que iba variando de tonalidades a lo largo de la actuación con un juego de luces entre azules y rosadas, acompañaron a los suecos en su magistral puesta en escena. El carismático Mikael Stanne, pletórico en todo momento, completa la formación ya situada y a punto de iniciar con “The Wonders At Your Feet”. Estos pioneros de lo que fue el “Gothenburg Sound” sentaron cátedra tras “Hours Passed In Exile” y “Unforgivable” y esto no había hecho más que empezar. Martin Brändström se luce a los teclados en un muy aclamado y coreado “Atoma”. La pesadez atmosférica de “Nothing To No One”, interpretada con más garra por Stanne, acompañado por el juego de guitarras entre Johan Reinholdz y Peter Lyse Karmark, dio paso a “The New Build”, otra muestra arrolladora del buen hacer de los suecos, que invitaba a reventarse el cuello.

Pequeña pausa para presentar “Cathode Ray Sunshine”, destacando el elegante diálogo guitarras – teclado, que confiere ese tono melódico tan característico del género. En la misma línea, le sigue “Terminus (Where Death is Most Alive)”, comunión total con el público, que acompaña puños en alto. Nuevo cambio de registro y el infatigable frontman presenta “Not Nothing”, un tema más relajado que daría paso a la última parte del recital con temas tan emblemáticos como “Punish My Heaven” de un álbum clave en su discografía como el “The Gallery”, que cumple ya 31 años, “Phantom Days” y “Last Imagination”, donde la banda se toma un respiro y el teclista destaca, una vez más, con un solo. La traca final quedó reservada para el trío de ases: “Lost To Apathy” (fabuloso Peter Lyse Karmark aquí), “Therein”, tema de 1999, como bien nos recuerda Stanne y la mítica “Misery’s Crown”. Lujazo de actuación a la que solo achacamos que el sonido estaba extremadamente alto, llegando, en ocasiones a resultar molesto, aún en la parte de atrás del recinto.

Finalmente le tocó a la banda madrileña Endernity cerrar la jornada, con una selección de versiones de Metallica y Pantera. Insistieron en comentar que ellos tienen también temas propios pero que se les había solicitado desde la organización del festival, hacer este repaso a los temas míticos que todos conocemos y convertir en un gran karaoke a un recinto en el que aún resistía un buen número de personas. Y así fueron cayendo “Creeping Death”,“For Whom The Bell Tolls”, “One”, “Seek And Destroy”, etc. para luego cambiar de instrumentos y de registro, interpretando “Cowboy From Hell”, “Walk”, “This Love” o “Domination”, con un Manu que manejó a la perfección ambos registros y que realizó a mano alzada una encuesta para saber qué banda, de las dos versionadas, era la preferida. Gana Pantera para su asombro, ya que dice que incluyeron más temas de Metallica en su setlist. Creo que nadie se lo tuvo en cuenta.

La jornada había sido espléndida, superando con creces nuestras expectativas. Excelente organización, sonido, comodidad, solo nos quedaba descansar y repetir al día siguiente.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Reseña: Bloodhunter «Sons Of The Abandoned» (ROAR! / Rock of Angels Records 2026)

Es el cuarto trabajo para estos death metaleros melódicos con base en la capital del estado. Diez temas más una versión de Annihilator dispuestos para confirmar a Bloodhunter como una de los nombres más importantes surgidos de 2010 para acá en nuestra escena. Conforman la banda Diva Satanica en voces, Fabian Tejeda al bajo, Adrián Perales en baterías y la dupla Guillermo Starless & Dani Arcos en guitarras. “Sons Of The Abandoned” vino al mundo en el Sadman Studio con el propio Arcos ejerciendo de productor y Carlos Santos (Aathma, Adrift, Toundra, Hamlet,,,) a los controles. Desde el Antfarm Studio Tue Madsen (Aborted, The Haunted, Baest, Heaven Shall Burn…) se hizo cargo de mezcla y master, mientras que Gustavo Sazes (Ancient Settlers, The Crown, Angelus Apatrida…) puso de su parte para el artwork. Javier Bragado (Mägo de Oz, Celtian, Undead…) disparo las fotos de un álbum que se encuentra ya en la calle vía ROAR! / Rock of Angels Records.

The Devil’s Own”, con Manuel Ramil (Adventus) aportando tras las teclas, no podría resultar más orgánica ni tampoco directa. Tan animosa y vibrante como uno espera del género, procurando el ya conocido melodeath en clave clásica de la banda. Aquí hay una gran labor, claro, de Dani y Guillermo a las guitarras, sustentada por esa potente base rítmica y los distintos requiebros que acomete. Sobre todo ello, uno denota cuánto ha ido creciendo la vocalista de origen gallego Diva Satanica tras el micro, mostrándose siempre agria pero dueña ahora de la versatilidad que le han ido otorgando el rodaje y la experiencia. Me gusta del mismo modo ese puente más atmosférico (gran trabajo de Ramil aquí y qué bueno tenerle de nuevo dando guerra) y ese lado más técnico que la banda muestra en el tramo final. Un estupendo opener, si me preguntan.

The Outspoken”, que fue otra de las diversas cartas de presentación del largo, otorga ahora un mayor protagonismo a su cara más pesada. Un prólogo con algo más de groove como contrapunto a esos ritmos más diversos de las estrofas, que juegan entre lo directo y lo marcial no sin acierto. Todo el corte resulta atravesado por una mayor melancolía ahora, fundamentada en esos leves arreglos de fondo, pero también en algunas de las melodías que dibujan las guitarras bajo los estribillos. Muy clásica en los engarces entre coro y estrofa a la vez que atrevida en el llamativo duelo solista del puente. Sólidos, eficaces.

Threshold Of Hell”, donde la banda cuenta con la colaboración del célebre vocalista de origen portugués Fernando Ribeiro, vuelve a amarrar muchos de los vértices sobre los que pivota el clásico sonido de la banda. Acierta, por ahí, a conjugar un mayor groove de inicio con ritmos más vivos después junto a otra buena labor de Diva tras el micro. Otra voz, la del líder de Moonspell, se deja sentir en un llamativo puente con su profundidad habitual. La composición propone luego un solo algo apesadumbrado y melancólico, que ha estado soldado a mi subconsciente durante días. Algunos sonidos que se dejan oír de fondo puede resulten algo manidos y el epílogo siempre me recuerda a unos Arch Enemy del (irregular) “Anthems Of Rebellion”. Con eso y con todo, uno de los cortes que más disfruto de este nuevo trabajo.

Con “Ephemeral Youth” regresan los Bloodhunter más directos y trotones. Muy vivo Adrián tras los parches, al tiempo que Diva deja una línea de voz más monocromática, a la par que más agresiva, siempre en esos tonos menos graves, más rasgados. A través de una de las letras más auto reivindicativas de todo “Sons Of The Abandoned”, la banda proyecta un metal extremo que apenas encuentra respiro en unos estribillos más acomodados y melódicos. Hay un solo no exento de una cierta ambición durante el puente y, por lo general, me termina resultando un corte de gran personalidad de entre los diez más uno que componen esta cuarta entrega…

… y que tiene en “Sons Of The Abandoned” a uno de sus cortes más fugaces. Pero ellos, lejos de procurar la clásica composición vibrante y zapatillera, derivan sin miedo hacia su cara más pesada y groove. Entendido este siempre al modo clásico y sin olvidar ese buen gusto por las melodías de guitarra, que en esto rara vez fallan Guillermo y Dani. Puede ser un tema que no me llame tanto la atención desde el plano puramente gramático, con alguna estructura que otra un tanto recurrente. No obstante sí resulta útil a la hora de oxigenar el tono general del tracklist, ampliando el rango de acción de su propuesta. Un corte, que, en definitiva, siento que funciona en el contexto del álbum y no tanto en solitario.

Como respuesta a esa mayor brevedad, la banda coloca aquí “No One Beats Death”, composición más amplia de esta nueva hornada y aquella que se entrega en mayor medida a unos Bloodhunter pesados y abiertamente groovies. El riff que ocupa buena parte de las estrofas es un auténtico rompecuellos. Diva, por su parte, está ofreciendo otra buena línea de voz. Como digo, siempre diversa aún dentro de su habitual gravedad, sabiendo pergeñar buenas estrofas y mejores estribillos a través de una pesadez muy bien armada. Me gusta de igual modo el duelo solista que traman Arcos y Starless aquí y que habrá de anteceder a un puente tenso, calculado, anticipo de un epílogo orgullosamente pesado. Estupenda.

Code Aeternam” recoge esa pesadez y la reformula con un toque más técnico. Por ahí me desagrada su corta duración (por debajo de los cuatro minutos) y que alguna de sus partes se sienta algo atropellada. Ello no quita para que encuentre buenos riffs y mejores melodías. Una Diva cantando ahora en tonos mucho más oscuros y ese remate final tan vistoso, casi virguero. Un corte que, ya digo, con una duración algo más ambiciosa podría pasar por punta de lanza de este cuarto trabajo pero se queda un tanto por el camino.

A bordo del buen sonido que el Sadman Studio ha extraído del quinteto, “The Path That Never Ends” recupera esa cara más pesada con el que puede ser el riff más 90’s de cuantos ofrece esta nueva colección de cortes. Aquí nuestra Diva Satanica comparte micro con la neerlandesa Laura Guldemond (Burning Witches) en un hábil juego de contrastes, recogiendo el guante de Rosalía Sairem (Therion) en el anterior “Knowledge Was The Price” de 2022. Caben buenos solos, tanto ese del tercio inicial como el que adorna todo el puente, demostrando una vez más que esta banda tiene poco que envidiar a un gran abanico de nombres dentro del género. Y es que la sensación que va quedando es la de que Guillermo y Dani atraviesan un gran momento de forma.

The Night Is Darker Before The Dawn”, único corte instrumental de los once, supone un pequeño alto en el camino, un oasis de guitarras reposadas y parajes tranquilos, verdaderos oxígeno y pausa para que el disco respire antes de la traca final.

Porque “Masters Of Deceive” pueden ser los Bloodhunter más violentos. Un corte que acierta a aunar esa mayor agresividad con un poso más atmosférico. En otra de las líricas más directas que le recuerdo a Diva Satanica, la banda ofrece aquí un festín de blast beats y guitarras feroces cara a construir un melodeath hábil, como digo, en su alternancia entre nervio y melancolía. Estupendo ese solo del puente, amarrado a ese deje más melancólico, y, a modo de remate, otra de las líneas de voz más diversas de todo el álbum. Lo que hace te puede gustar más o menos, pero no creo que nadie pueda negar, a estas alturas, lo mucho que la coruñesa ha crecido como vocalista…

… y que en “Human Insecticide” está dejando algunas de sus voces más lacerantes. El original de Annihilator sirve al quinteto para dejar aflorar su cara más zapatillera y abiertamente thrash. Un cover que se materializó en forma de videoclip y que cierra este nuevo trabajo con el pie en la tabla.

Me parece un muy buen disco. No sé si el que debería de darles por fin el reconocimiento que merecen, pero sí uno que habrá de ayudarles a subir un par o tres de escalones. Al igual que me ocurriera con aquél “Beyond The Veil” de mis paisanos de Totengott (reseña), siento que Bloodhunter suenan más que nunca a sí mismos en este nuevo trabajo. La buena colección de riffs, la sólida base rítmica y la Diva Satanica más versátil que recuerdo. Bien producido, mejor ejecutado y con la sensación de que unas cuantas de estas canciones se convertirán en fijas en sus directos por mucho tiempo. Ellos han puesto todo de su parte, está por ver si el público les da por fin un espaldarazo definitivo al que llevan ya tiempo opositando. Seremos testigos.

Texto: David Naves

Agenda: Ruinas + Bisturí + Unstructured en Oviedo

Northern Blaze Prods nos propone una nueva velada orientada a los amantes del metal más extremo. Con los gallegos Ruinas, la formación cántabra Bisturí y los vascos Unstructured como protagonistas la cita con la brutalidad sonora tendrá lugar el próximo sábado 27 de junio en la ovetense Lata De Zinc.

Ruinas, es el proyecto deathgrind liderado por Rober, ex-guitarra de los legendarios Machetazo. Bisturí por su parte son una formación grindcore «old school», simples y crudos. Cierran el cartel Unstructured, cuarteto de brutal death a caballo entre Cantabria y Bilbao nacido en el fatídico 2020 dueños de un estilo salvaje y letras afiladas.

Los menores acompañados por un tutor tienen acceso libre mostrando el DNI. Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 12€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/ruinas-bisturi-unstructured

Barbarian Prophecies: Nuevo Disco En Septiembre

El nuevo disco de los lucenses Barbarian Prophecies llevará por título «Echoes» y verá la luz en septiembre.

01 ∅
02 Echoes
03 Néboa
04 Timeless Journey
05 Stars And Stones
06 Prometheus
07 Cando penso que te fuches (When I Think You Are Gone)
08 Das Letzte Wort


Grabado, mezclado y masterizado por Iván Ferro en Kollapse Stvdio durante el pasado año 2025, la grabación cuenta con la colaboración de Lorena Do Val y artwork obra de María Magalláns (Ira Miserorum).

La edición física correrá a cargo de Base Records. Reserva disponible a través de mensaje directo en las redes sociales de la banda.

Agenda: Disclosure Day Fest (Oviedo 6/6/2026)

Bajo la denominación Disclosure Day Fest se encuentra la descarga de metal, energía y misterio que tendrá lugar el próximo 6 de junio en la ovetense Lata De Zinc a cargo de los lucenses Barbarian Prophecies, Untides y los locales Betty & Barney Hill.

Tres bandas de universos sonoros diferentes pero con una misión en común, hacer temblar los cimientos de la Lata y volar la cabeza a la audiencia. Death metal primitivo, metalcore de atmósferas densas y metal de ritmos electrónicos aderezado con rap afilado serán la banda sonora de una velada que arrancará a las 20:15 horas. Entrada en taquilla 10€.

Agenda: Balmog + Jade + Nazgash en Oviedo

La tinieblas vuelven a tomar Oviedo el viernes 29 de mayo. De la mano de Northern Blaze Prods los gallegos Balmog, una de las bandas más importantes del black metal patrio, el combo death metal catalán Jade y los blackers locales Nazgash descargarán su artillería sónica en la ovetense Lata De Zinc.

Noche de presentaciones, Balmog regresan a nuestros escenarios para presentar su última obra de estudio «Laio» que veía la luz hace apenas un año a través del sello alemán War Anthem Records.

Para Jade, formación afincada en Barcelona, será su debut en Asturias. Compuesta por miembros de  Proyecto formado por miembros de bandas ya míticas como bandas tan reconocibles como Foscor, Vidres a la Sang y TodoMal presentarán su nuevo disco «Mysteries Of A Flowery Dream» editado el pasado 2025 vía Pulverised Records.

Los gijoneses Nazgash también llegan a la cita con nuevo material que defender, «Eternal Cycle Of Death» del que estrenaron un primer adelanto allá por el mes de marzo.

Apertura de puertas: 19:30 horas
Inicio de los conciertos: 20 horas
Entrada anticipada 12€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/balmog-jade-nazgash
Precio en taquilla: 15 €
Menores de edad acompañados por tutor legal tendrán acceso gratuito

Reseña: Unreal Overflows «Slaves Of The Human Future World» (Great Dane Records)

Casi veinte años han pasado desde aquél “Architecture Of Incomprehension” con el que debutaran los gallegos de Cangas Unreal Overflows. Tiempo en el que la banda ha tres álbumes: “False Welfare” en 2012, “Latent” ya en 2018 y finalmente este “Slaves Of The Inhuman Future World” que hoy nos ocupa en 2025. Ya con Zoilo Santiago Loira (guitarras, voz, bajo, baterías) y Diego Bea Besada (guitarras) como únicos integrantes. El propio dúo se ha encargado de producir, grabar, mezclar y masterizar estos nueve temas a caballo entre Zoilo Unreal Studio y Beabesada Estudios. Great Dane Records puso el disco en circulación en formatos CD (digipack) y digital.

Ni epopeyas sinfónicas ni más artificio que el que emana de las guitarras de Zoilo. “Echoes From The Past” entrega un prólogo elegante para después descoser su propuesta y alternar la cara más flamígera del actual dúo con la más melódico. En el contraste entre ambas intensidades radica gran parte del encanto de este primer corte. Buenos cambios de ritmo, a veces quizá algo bruscos, pero siempre apoyados por las buenas melodías de ambos guitarras. Un puente que desliza hacia su cara más progresiva y un epílogo cuyas voces filtradas me llevan inevitablemente a pensar en los primeros Cynic. Un buen primer corte.

Baterías vibrantes comandan el arranque de “Digital Slavery”. Hay buenos riffs aquí y en general una versión algo más desenfadada de U.F.. Sea como fuere, ellos no olvidan ni los buenos detalles en lo técnico ni tampoco unas estrofas, tan retorcidas como arrastradas, en la más pura tradición de la banda. Más concisa conforme atraviesa su tronco central, emerge ahí su cara más atmosférica. También buenos detalles de Zoilo con el bajo. Se nota esa pulsión por tratar de llevar su música hasta los confines del género. Asirse con fuerza a ellos y exprimir todo cuanto llevan dentro como músicos. Siempre sin imposturas ni artificios y del modo más orgánico posible.

Las melodías que dan inicio a “Tearing The Layers Of Reality” pueden pasar por las que más gancho disponen de todas cuantas encuentro a lo largo del álbum. Aquí vuelve la cara más descosida del dúo para un death metal melódico iniciático y quintaesencial. Un corte de esos que parece aludir más al corazón que a la cabeza, que entra a la primera y que, pese a su naturaleza más rotunda, no se olvida de los buenos detalles, técnicos y melódicos, sin los que esta banda no sería la que es. Muy disfrutona.

Así las cosas, “Beyond The Code” retorna a contornos más técnicos y retorcidos. En un disco que alude al sonido más primigenio de la banda, esta cuarta entrega se echa en brazos de una escritura retorcida y diría que ambiciosa. Por ahí, Zoilo y Diego darán su mejor versión como compositores. Pero es que además, las estrofas vienen soportadas por una serie de melodías tan precisas como gancheras. Y aunque eche en falta un bajo algo más grave durante las partes más pesadas, o una batería con algo más de peso, sigo pensando que pasa por ser uno de los mejores aportes de este nuevo trabajo.

Visage Of Betrayal”, entrega más extensa de las nueve, se construye desde un prólogo arrastrado y rotundo. Zoilo está dejando voces realmente agrias aquí. Y el dúo compone en esta primera parte una estructura menos retorcida y más lineal que en el resto del álbum. Los cambios de ritmo se suceden con naturalidad. Las estrofas de nuevo se apoyan en interesantes melodías de guitarra y el juego entre canales, de manera muy marcada cuando oyes el disco con auriculares, no podría tener mejor equilibrio. Los atemperados cambios de ritmo que ocurren en esta primera parte contrastan con los más rotundos de su parte final. Por ahí un corte que viene a mostrar dos caras muy marcadas del dúo: la más acomodada primero. La más furibunda después. Por ponerle un pero, ese desangelado fade out final. En cualquier caso otra de mis favoritas.

Averse To Creation” es otro prólogo estimulante por retorcido. Hay tensión en ese tech death preciso y a la vez rocoso. Después se suceden estrofas con algo más de brío y una estupenda línea de batería. El puente central, siempre con Zoilo declamando con su gravedad habitual, contrasta con los habituales requiebros santo y seña de Unreal Overflows. Camino del epílogo surgen interesantes juegos vocales, seguidos de las siempre acendradas melodías de ambos guitarras. Se puede acusar al dúo de construir un metal muy de nicho, pero no de no saber llevar su metal técnico hasta las últimas consecuencias.

De prólogo trotón, desenfadado incluso, “Against Our Will” pronto diverge hacia posiciones más cercanas al resto del álbum. Y lo hacen adoptando ahora ritmos más apaciguados y serpenteantes. Si algo me gusta aquí es ese pequeño solo de guitarra, la desnudez que le rodea, así como la violencia con que la composición reacciona a continuación. Puede ser el corte que más escuchas exigió de todo el trabajo. También uno de los que más me engancha a día de hoy. Una clásica estructura en constante diálogo consigo misma, tan sólida como autorreferencial.

El bajo de Zoilo comanda el prólogo de “Consumed By Himself”, corte que puede acusar cierta repetición de patrones a estas alturas del álbum. No sin que quepan buenas melodías y riffs bastante apañados, pero sí que tal vez dejando cierta sensación de déjà vu. Unreal Overflows lucha contra ello alternando la mayor quietud del comienzo con su cara más directa y efervescente. Clásicos cambios de ritmo y unas baterías brillando a la hora de ensamblar los distintos ritmos que se suceden. Con eso y con todo ya digo que un corte que, a día de hoy, me pasa un tanto inadvertido.

El cierre es para “Longing For Silence”, que enfrenta el clasicismo de algunos de sus riffs con un metal trotón y eficaz. En sus partes más técnicas, todo parece entregarse a la buena labor de ambos guitarristas. Procurando mantener el interés a base de alternar buenos riffs con mejores melodías. Nada que no hayamos escuchado a lo largo y ancho del álbum, pero con una concisión y una seguridad, pienso, por encima de la media del disco. La banda culmina así este “Slaves Of The Inhuman Future World” inmersa en su metal retorcido pero orgánico de siempre. Sin más artificios que los que emanan de sus guitarras.

… y que en estos tiempos de inteligencias artificiales, discos sobreproducidos (dentro incluso de las fronteras del género) tiene algo de declaración de intenciones. Fijar la mirada en el pasado para asegurar el futuro. Muchos y muy buenos riffs, aún mejores melodías y su clásico juego con las estructuras. Pienso que el álbum se hace fuerte en su tronco central. “Visage Of Betrayal” o “Averse To Creation” pueden contarse entre las mejores composiciones que hayan hecho nunca. Y aunque aquí y allá haya ideas con las que no conecto en igual medida, difícilmente mi nota descendería de un notable. Mientras que el futuro que tenemos a las puertas nos aterra, el presente ha entregado un más que conciso y eficaz álbum de buen technical melodic death metal. Bienvenido sea.

Texto: David Naves

Crónica: Breakdown Fest (Oviedo 8/5/2026)

Y el metal extremo, en sus distintas formas, de nuevo se hizo carne en la capital del Principado. Regresó el Breakdown Fest y lo hizo con Estilo como epicentro, reuniendo en la remozada sala a los canarios The Zeronaut, los ciudarealeños Incordian, los vigueses Titano y los asturianos Sound of Silence. En un fin de semana sobre saturado de oferta, aún cuando se cayó alguna de las citas, el sarao que nos ocupa no lo tenía nada fácil…

Ni tampoco The Zeronaut cuando toman el escenario de la sala. Poca gente aún, algo que, de todas formas, lejos de arredrar a los de las islas, nos conminó a seguir bien de cerca su death melódico de corte clásico. Una forma de entender el melodeath que, de entrada, me recordaba a los catalanes Ravenblood (mi última visita a esta sala había sido precisamente para verles, lo que son las cosas) y un sonido donde, al comienzo, se echaba en falta una batería con más presencia. Inconvenientes que se irían arreglando con el trascurso del set y que, de todos modos, tampoco empañaron su descarga.

Pero ellos tienen buenos temas. “Dead Machines” cae como una losa sobre la sala. Víctor Nassar, bajista y voz, había ironizado con que querían “traer algo de sol pero no cabía en la maleta”. Aquí se mostraron sólidos, casi rocosos, añadiendo unas pizcas de pesadez a su metal extremo. El propio Nassar agradeció a la gente su presencia allí, “somos pocos pero dispuestos”, para después arremeter con la cara más vigorosa del cuarteto. “Under The Righteous’ Flag” entrega una visión algo más épica. Lástima que no pudiéramos oír esa segunda voz de Ruymán Santana. En cualquier caso, bien están esos solos que trama junto con Francisco González. “Ahora vamos a bajar un poco el tono”, adelantó Nassar. Y procedieron a descargar “Through The Night”, con un tiento más heavy en melodías con pasajes más tranquilos y, ahora sí, esa segunda voz de Santana.

Nos veía “muy peinaos” aún Nassar, de ahí que procedieran con “In The Throes Of Bliss”, que encerraba su cara más vibrante y nerviosa. No fue mucho el rato del que dispusieron, apenas media hora, pero a fe mía que lo aprovecharon. Sin olvidarse de los debidos agradecimientos, cuesta (como es lógico, por otro lado) ver a bandas de las islas por estos lares, procedieron con un tramo final donde destacaron los solos doblados de “Slowly We Rust” o esa pesadez final de “What Lies Below”. A buen seguro que más de una cabecita se quedó con su copla.

Le llegaba el turno entonces a los thrashers Incordian. La banda, que hubo de cancelar su paso por el Mosh Fest (crónica) hace ahora un año, tenía el viernes una ocasión que ni pintada para sacarse esa espinita. Y desde luego le pusieron ganas y empeño. Arribaron a Oviedo en formato cuarteto, lo que de todas formas no amilanó a los chicos. Y es que ya desde la inicial “Su Ley y Su Dios” ponen todo de su parte para que la gente se lo pase en grande. Tal es así que ya desde ese arranque se pudo ver algo de movimiento frente al escenario. “Gasolina y Llamas” propone después a unos Incordian rebosantes de pesadez y groove. Paco Sánchez al micro, no cesaba de moverse por todo el escenario, buscando siempre la conexión con la gente a cada momento.

Sería el propio frontman quien aparecería con una señal de tráfico por el escenario, pidiendo a los presentes que se movieran en círculos. Todo para una “De-Mente” que, sí, desató algún que otro circle pit en Estilo. Con sentidos deseos de fallecimiento para algún que otro genocida, que cada cual se haga su composición de lugar, “¿Dónde Está La Muerte?” destapa su cara más venenosa. Blast beats en baterías y mucho baile frente al escenario, Incordian no hacían prisioneros. Todo ese thrash incendiario y venenoso no oculta, no obstante, la cara más lúdica del eventual cuarteto. Y es que “vamos a hacer una romántica”, exclamó Paco Sánchez, y lo que resultó de ello fue “Peste”, esa pequeña broma perteneciente a su último largo “De-Mente” (reseña).

Y no, Diva Satanica no estaba allí para sumar sus voces en “La bestia Ya Despierta”. Lo que despertó, sin embargo, fueron las ganas de fiesta tanto de los presentes como del propio vocalista, quien no dudó en bajar a mezclarse con el público. Para la recta final quedan la tan fugaz como cómica “Muerte x Churro”, “Mugre Humana” (con Txeffy sumando voces en estribillos) o la muy bailonga “Thrashtornaos”. Si usted tiene un problema y se los encuentra, “¡cuidado con el cerdo!”. Tan contestatarios y protestones como divertidos y contundentes.

Titano, recentísima formación deathcore viguesa, asaltaba la capital asturiana con apenas una referencia bajo el brazo, el Ep “Apex”, y muchas ganas de derribar la sala hasta sus mismos cimientos. Se les puede echar en falta (o no) el escaso material con el que irrumpieron en el Breakdown Fest, pero de ningún modo el buen sonido del que gozaron y lo compactos que acertaron a sonar.

Porque ya desde que atruena esa Harley Benton de ocho cuerdas y nos inundan las diversas bombas de sonido, uno palidece ante la pegada de los gallegos. Triple M en voces mostró una gran habilidad a la hora de bailar entre registros agrios y oscuros. Haciendo buen uso del podio que colocó al frente del escenario y retando en todo momento al público. Fue la cara más visible de una banda por otro lado sobria en lo escénico. En cualquier caso, “Last Of The Brood” añadió algo más de nervio a su deathcore. Y, en consecuencia, la batería sufrió los rigores del directo. Un kit que a un tris estuvo de echar por tierra su descarga.

En cualquier caso los disfruté cuando exhibieron algo más de músculo técnico. También un pulso más melódico. Y aunque me costó reconocer la versión que introdujeron (“Disengage” de Suicide Silence según nos chivaron, nos hacemos mayores sin remisión), la gente a mi alrededor la recibió de muy buena gana, coreando incluso las melodías provenientes de la ocho cuerdas de Dyable. Precisamente él junto al batería Elvis Hernández se quedarían a solas sobre las tablas para darle un descanso a Triple M. Él y la banda al completo volvieron para intentar demostrar su mejor cara. Que fue el hecho… solo a medias. Al punto de que Titano acabaría por repetir el corte porque las cosas se hacen bien o no se hacen. Para el cierre quedaría, qué cosas, otra repetición, la del primer corte que habían tocado, “Deo Vashara”, dejando claro que son una banda joven, algo escasa aún de repertorio, pero con mimbres suficientes para armar mucho ruido en la escena deathcore estatal. Queda dicho.

El pasado viernes, Sound of Silence se tiraron desde un octavo y sin red. “A New Level Of Suffering” (reseña) veía la luz hace escasas fechas y la presentación del mismo resultaba, quizá, algo temprana. Dio igual. Tienen la lección tan aprendida, suenan tan sólidos y engrasados, que uno piensa cómo es que esta banda no ha alcanzado cotas mayores en su ya larga travesía por la escena estatal.

Y es que ya en “Life After Magma” queda patente que van a hacer lo que quieran con nuestras cabezas. Con nuestros cuellos. No hay concesión de ningún tipo. A degüello, Jorge Rodríguez marca el paso y la dupla Nague & Rubo empasta riffs y melodías sin perder agresividad ni tampoco clase. El tema que da título a ese último trabajo los devuelve a sus raíces más melodeath y, al final, a Nefta, voz del quinteto, le sobraban la sudadera y hasta los pantalones. En “Ritual Massacre” están sonando intensos como demonios. De un lado al otro de las tablas, Viti paseaba su bajo y también su gesto risueño mientras engranaba con las violentas andanadas de Jorge en baterías. “Uncertainty / Path To Hope”, Rubo con sus poses de toda la vida, y unos Sound of Silence que acertaron a sonar más melancólicos de cara al epílogo.

Hasta aquí llegaba la presentación del nuevo álbum. De ahí en adelante el set consistiría en un cumplido repaso a obras anteriores, con alguna que otra sorpresa. Hubo “Tensa Calma”, si bien Nefta hacía poco honor al título, correteando de un lado al otro del escenario, subiéndose al podio y no dejando una sola gota en el tintero como, por otra parte, viene siendo habitual en él. Hablaba antes de las poses habituales de Rubo. Otro de los gestos que acostumbran a repetirse es el de Nefta pasando por entre las piernas de Viti. Un clásico ya de la banda asturiana y que sucede en “Nunca Seré Feliz”. Sí que eran felices, no obstante, quienes se encontraban frente al escenario. Pienso que no era para menos.

Dmitry Stalingrado dio un pequeño descanso a Nague para “Felices Bajo Tierra”. “Abajo, arriba, abajo…” bromeaba Nefta antes del breakdown. Incluso hubo ronda de espontáneos aquí. Pelayo López primero, Gin (After Salem) después. Más que nunca: una fiesta. Esto se llama “Sacrificio…” (de una vida atormentada) exclamó Nefta. Y, con él y su banda, nos retrotraímos hasta el álbum de 2009 “El Funeral De Las 10 Almas”. Hubo wall of death aquí, con presencia del propio frontman (“espera que voy p’allá”) y en general mucho movimiento entre sus fieles. Para el tramo final fueron quedando viejas perlas del quinteto. A saber: “Un Nuevo Anochecer” o “Viendo Al Cielo Llorar”, pero mi favorita de este tramo final, qué le vamos a hacer si la cabra siempre tira al monte, es “Densa Niebla”, con un Nefta llevado en volandas, una vez más (y van…) y la banda confirmando que sigue tan enérgica, efectiva e incluso disfrutona como siempre. Todo clase y pegada.

Puede que el público no respondiera en el número que barruntamos algunos antes de llegar a la sala. Puede que la oferta del pasado fin de semana, como dije más arriba, fuese de todo punto desproporcionada, hipertrofiada… Pero ello no quita para que las cuatro bandas aquí presentes dieran lo mejor de sí para otro buen Breakdown Fest. Que no muera la idea, siga viva en el futuro y nosotros que lo veamos (y lo contemos). Por mi parte nada más. Agradecer a Nefta el trato y las facilidades dispuestos en favor de esta crónica, mandar un saludo tanto a bandas como a los habituales de siempre, de toda la vida, y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: Erundina Artidiello