Reseña: Yermo «Yermo» (Negre PlanY 2023)

Yermo nace de la necesidad del músico vallisoletano David Muñoz de dar salida una serie de influencias que le venían rondando por la cabeza desde hace un tiempo. Así, el también Arwen o Sun Of The Dying, configura un álbum amalgama una serie de ideas que abarcan un amplísimo espectro dentro del metal extremo. O al menos eso es lo que nos comunican desde el sello. El pasado uno de diciembre y vía Negre PlanY veía la luz un álbum compuesto por seis temas donde cuenta con la ayuda inestimable de Héctor del Villar (ex José Rubio’s Nova Era) y el Crusade Of Bards Eduardo Guilló compañero en los propios Sun Of The Dying.

Un piano, no podía ser de otra forma, da inicio al álbum a través del calmado y elegante prólogo de “Cencellada”. Muñoz parece arrimado aquí al tipo de metal que desarrolla en Sun Of The Dying, arrastrando un doom satinado ahora de arreglos tan poderosos como melancólicos. Buenas melodías de guitarra engarzadas entre las distintas estrofas, coros grandilocuentes y un trazo a ratos alterno, muy dado a intercalar pequeñas islas de tono casi intimista con nerviosas arrancadas donde la batería vuela hacia terrenos más propios del death metal más al uso. Me agrada por ese desarrollo ágil, que no retorcido, si bien a ratos me resulta un tanto descompensada en lo que a sonido se refiere. Cuestión esta que he ido asimilando con el correr de las escuchas, de todos modos. Un muy buen arranque.

Cuando Éramos Esclavos”, con Héctor Del Villar en voces y entrega más rácana en lo que a duración se refiere, opera ahora más cercana a las fronteras del post-black metal. Del black atmosférico incluso, si bien la afinación de sus guitarras no alcanza los habituales tonos crujientes de bandas como An Autumn For Crippled Children, Ghost Bath, Violet Cold… Metal veloz, interesante en su doble juego vocal y donde quizá eche en falta unas baterías con un sonido más nítido y potente. Aquél carácter más sinfónico del tema inicial se da cita aquí como anticipo de su puente central. Acoge este un tímidos solo de guitarra, teñido de la misma tristeza que impregna casi cada rincón del álbum.

En pleno corazón del debut se encuentran los dos cortes más extensos del mismo, siendo el primero de ellos este “Gris” y su tranquilo arranque. Tonos casi oníricos en este prólogo y un cierto recuerdo a aquellos Anathema de álbumes como “Judgement” o “A Fine Day To Exit”. Muñoz se toma su debido tiempo a la hora de llevar la composición hacia terrenos más asimilables. Y lo hace a través de voces lejanas primero, y un cuidado cambio de ritmo después, transitando hacia una suerte de metal que, mientras junto estas líneas, no deja de recordarme a los franceses Alcest, pero también a los momentos más apaciguados de mis queridos Kauan. Muñoz echa mano de su buen hacer a las teclas para adornar con ellas el tranquilo tronco central. Surge precisamente ahí la cara quizá más cinemática de Yermo, seguida por un hábil crescendo, estupenda línea de batería mediante, que culmina con la banda, o digamos mejor el proyecto, echando mano de su lado más preciosista. Las voces más graves, al menos en la copia digital que nos han hecho llegar desde el sello, resultan un tanto lejanas en la mezcla final. Pero Yermo finiquitan esta tercera entrega con firmeza y buen gusto. Todo me resulta ordenado, sin trabas ni tampoco trucos de salón. Cada idea parece tener su espacio, nada resulta forzado ni mecánico. Francamente estupenda.

El Peso Del Sol” parece echar mano del libro de estilo de los Esoteric, Thergothon o Mournful Congregation para dibujar un prólogo de doom ampuloso y recargado, apesadumbrado y melancólico, donde ahora crepita un bajo que abandonará la mezcla más adelante para que solo y voz piano compongan uno de los entornos más desnudos de todo el debut. Esa calma la quiebra Muñoz a través de un brusco cambio de ritmo que introduce a los Yermo más desgarrados. Desesperados incluso. Fantásticas líneas de voz, apoyadas sobre otra inteligente y bien trazada composición en crescendo. Puedo no comulgar del todo con los coros que Muñoz implementa más adelante. Quizá porque me suenan algo ajenos. Lo cierto es que su largo final parece abrazar un mayor convencionalismo. Al menos en lo que a doom de corte casi funerario se refiere. De ahí que me resulte algo predecible. De ahí también que no le falte ni pizca de elegancia ni tampoco de efectividad.

Encarando la recta final de Yermo surge esta “Un Mar De Polvo” donde Muñoz musica a Miguel de Unamuno sobre una base en cierta rima con la anterior “Cuando Éramos Esclavos”. En su acercamiento a postulados más propios del post-black, el de Valladolid propone un corte en gran medida apaciguado, que tiene un pequeño acento folk antes de que su puente central traiga de vuelta a Yermo en su encarnación más vivaracha, rayana en un post-black de nuevo cuño. Me agrada la forma en que los arreglos sinfónicos ganan terreno camino del epílogo, justo antes de que Muñoz reconduzca reproduciendo aquellas mismas estrofas del arranque.

La final “Vyšehrad”, con su compañero en Sun Of The Dying Eduardo Guilló a cargo de las voces, sin sorprenderme en lo que a trazo se refiere, lo cierto es que sabe sacar partido de ese trazo efervescente, del hábil uso de los arreglos y de una producción, ahora sí, potente y equilibrada. El disco se despide en la más pura calma, no sin que antes se contrapongan lo magnánimo de sus arreglos con lo desgarrado de sus voces. Un cierre notable si me preguntan.

Muchas y buenas ideas en el debut de Yermo. A quienes conozcan de las andanzas de Muñoz en Sun Of The Dying no le cogerán por sorpresa los largos desarrollos de “Gris” y el discurrir lento y melancólico que el disco abraza a lo largo y ancho de prácticamente los seis temas que lo componen. Entre ellos hay acercamientos al post-black o incluso tímidos guiños al shoegaze. Pero “Yermo” es principalmente un álbum de doom metal en el que el también teclista de Arwen ha sido lo suficientemente inteligente como para plasmar un abanico de influencias y una diversidad gramática que, combinadas, contribuyen a elevar la nota a un debut que descabalga, si acaso, por una producción, a ratos, un tanto desigual. Bien es cierto que no tanto como para desanimar al oyente más picajoso pero desde luego lejos de otras propuestas similares que he tenido el placer de disfrutar a lo largo de 2023. Trabajo bien hecho, en definitiva, el músico vallisoletano tiene motivos más que de sobra para estar contento.

Texto: David Naves

Last Archangel: Nueva banda en el metal astur

La escena metalera asturiana no para de crecer. El próximo sábado tendrá lugar la puesta de largo de Last Archangel, trio de metal alternativo, en el Gong Galaxy Club donde compartirán escenario con Bouquet y Honara, bandas también de reciente creación.

La formación gijonesa compuesta por Pol como voz y guitarra, Kotard (Nazgash, Burnt To Death) al bajo y José Menéndez a la batería presentarán su ópera prima «Lost Memories» disponible de momento a través de plataformas digitales (Spotify, Apple Music, YouTube Music). Tres temas inspirados en el metal de principios de siglo personificado en grupos como Deftones o System Of A Down.

Bouquet por su parte retoman la actividad en vivo tras su paso por Xagó Surf Co. en el mes de septiembre. Con el stoner rock por bandera el también trio gijonés formado por Álvaro (guitarra), Guillermo (batería) y Carlos (guitarra/bajo y voz) presentará los sencillos publicados hasta el momento y que formarán parte de su disco debut aún sin fecha de publicación. Cierran el cartel Honara, sexteto post rock que vuelve a la Gong casi 2 años después de su debut en la sala ovetense. Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un precio de 8€ a través del siguiente enlace:
https://salagong.com/evento/honara-last-archangel-bouquet/

Reseña: Host «The Quake» (Autoproducción 2024)

Primer largo para los ferrolanos Host, a quienes conocimos como invitados de los locales Mortal Coil en la Sala Gong allá por el pasado mes de marzo. Ellos son la base rítmica de Iago (bajo) y Dani (batería), las guitarras de Borja y Brais y la voz de Adri (Madlame). Este “The Quake” que hoy nos traen vino al mundo en los estudios Tercera Planta con Manuel Ramil corriendo con las debidas tareas de grabación, mezcla y master. Un álbum adornado por el arte de Mario Manei (Sr Lence) y dedicado a la memoria de Moisés, miembro fundador de la banda.

Messiah” es una pequeña introducción de paso tranquilo y armazón clásico. Orgánica, sin excesos, conduce hasta la que fuera carta de presentación del debut, esta “Burning Me” donde los ferrolanos ya dejan traslucir el fuerte impulso groovie que domina buena parte de sus composiciones. Lo mejor, que al igual que la introducción, Host suenan profundamente orgánicos. Que la voz de Madlame muestra unos dejes próximos al grunge que dotan de una mayor personalidad a sus composiciones. Y finalmente que, especialmente en esta parte inicial del tracklist, optan por desarrollos sencillos y un tanto escuetos. Por ahí quedan buenos cambios de ritmo y unas hechuras, da la impresión, muy meditadas. El solo del epílogo bien podría haber tenido algo más de desarrollo. No es que me desagrade, al contrario, pero siento que merecía algo más de espacio. Una buena dupla inicial en cualquier caso.

Hablando precisamente de brevedad, “Die, Or Else” es la oferta más rácana de todo el debut y deriva de ella un marcado aroma punk, que alcanza desde el riff mismo que abraza las estrofas hasta la voz filtrada de Madlame. Fugaz, dura poco más que un pestañeo, y llamativa por el aire más atmosférico que adquiere desde su ecuador hasta el epílogo. Curiosa cuanto menos.

Atelophobia” parece retornar a donde lo dejara la anterior “Burning Me”. Al menos en parte. Porque aún sin abandonar la raíz puramente thrash del quinteto, lo cierto es que deriva de ella un fuerte aroma grunge. Particularmente en estrofas, pues se diluye en unos estribillos que bordean, sin tocar, el metalcore melódico más al uso. Surge ahí un corte atractivo en su colisión entre géneros, acompañado además de alguno de los solos más cuidados y también eficaces de todo el largo. Plantea pocas o ninguna sorpresa en lo tocante a composición. Todo parece estar donde de acuerdo con el libro de estilo, lo que no quita para que me resulte una de las propuestas más redondas de este “The Quake”.

Puro gancho el que transmite el riff de “The Lady Of Chaos”, de esos que consiguen que tu cuello adquiera vida propia cada vez que entra como apoyo de las primeras estrofas. Host no abusan de él, estamos ante otro corte fugaz (ni tres minutos), donde la banda plantea una amalgama de cambios de ritmo que no hacen sino aglutinar muchas de las influencias que manejan. Si a veces menos es más, esta mujer del caos podría ser el perfecto ejemplo. De nuevo, la forma en que conjugan ese riff tan groovie con su lado más pesado es fresca. Dinámica incluso. Breve pero de lo más eficaz.

Bullet In The Void” amplía esa senda del metal más pesado que anunciaba su predecesora. Ojo a las melodías que Borja y Brais implementan bajo las estrofas más grunge de todo el redondo. Host parecen echar el resto aquí. Apoyados en una cuidada línea de batería, fenomenal ahora Dani, caminan al tronco central adquiriendo una mayor gravedad. De forma natural, de nuevo sin artificios, pero arrastrando tras de sí una cierta suciedad en las guitarras que le sienta como un guante a la composición. La producción de Manuel Ramil sabe de la particular idiosincrasia de sus paisanos y emerge aquí con especial acierto.

El rotundo bajo de Iago introduce uno de los cortes más oscuros y violentos de todo el largo, este “To Your Worship’s Liking” con Adri doblándose en unas voces agrias y malencaradas, viscerales y enfebrecidas. Host no ofrecen mayores giros de guión aquí pero sí una ración solista primero desbocada y después más cerebral. Pequeño pildorazo de metal cenizo y cabrón.

Encarando ya la parte final del álbum, “Intention” viene un poco a aunar la cara más groove del quinteto con la más grunge. De resultas de ello surge un corte equilibrado, apoyado en otro de esos riffs machacones pero con gancho. Pétreos y a la vez ágiles. La mezcla resta algo de protagonismo a ciertas líneas solistas de guitarra para amplificar la pegada de la base rítmica de Iago y Dani. De manera más que evidente en el tramo final que conduce al epílogo. Sin desagradar, lo cierto es que es uno de los cortes que me han pasado más desapercibidos con el correr de las escuchas.

Quizá es que la cabra tira al monte y acepta de mejor grado algo como “Panties To The Third Floor” y esa mayor vitalidad que parece desprender. Son unos Host en una clave más febril, que recuerda al thrash más pesado de los States, aquél de según qué momentos de bandas como Exhorder o incluso aquellos Fight de Rob Halford y el Steel Panther (las vueltas que da la vida) Russ Parrish. Si algo destaca aquí, además de la acertada mezcla de Ramil, es ese largo epílogo de inicio más tendido y tranquilo, dominado a continuación por otra gran labor de Brais y Borja, que se fundirán con la voz de Madlame para otro de mis momentos favoritos de este “The Quake”.

Tras pasar por su curioso y alucinado prólogo, “Dégoût De Soi” nos devuelve a Host en su versión más plomiza y fangosa. Un verdadero patio de recreo para ambos guitarristas, que plantean ahora unos riffs pétreos, casi monocordes, para otra composición de avanzar agónico y atormentado. Me agrada la manera en que el tronco central, adquiere un poso más melódico. Apenas un guiño antes de que la banda redirija hacia una mayor gravedad, entregando a unos Host, voces mediante, realmente oscos y negruzcos,

A puro Megadeth de sus temas más tranquilos, el prólogo de “Mistfield” ciertamente arrastra un deje muy marcado al viejo cascarrabias de Dave Mustaine. Instrumental tejida a mayor gloria de su dupla guitarrera, Brais y Borja sacan adelante un corte que parece reverenciar a lo mejor del thrash norteamericano de los ochenta. Porque algún eco a los Metallica de “The Call Of Ktulu” también parece asomar la patita por ahí. Rompe la tónica del álbum pero he de decir que, aún con sus parecidos / homenajes no me desagrada en absoluto.

Iron Current”, a la sazón entrega más extensa del largo, finiquita “The Quake” desde un arranque de pura balada con dejes a los temas más tranquilos de Machine Head. Adri entrega una línea vocal que roza lo desesperanzado. Me atrevería incluso a decir que no parece del todo cómodo, pero como la banda transita después hasta terrenos más asimilables al resto del tracklist, todo fragua cara a despedir el álbum con la banda entregando su mejor cara. En una clave melancólica y triste pero en cierto modo funcional.

The Quake” amalgama una buena ración de influencias y construye a través de ellas un cancionero que resuena en cierto modo como propio. Que me atrae más por la forma en que conjuga su propia diversidad y no tanto por la construcción de los temas, que viene a ofrecer no demasiadas sorpresas. Los fans del thrash más machacón y sureño, aquellos que disfruten de bandas como los asturianos Soldier o propuestas emergentes como puedan ser Evil Impulse, bien harían en dejarse caer por este debut.

Texto: David Naves

Koma reedita en vinilo y CD su álbum debut

El jueves 15 de agosto verá la luz la reedición en vinilo y CD del primer disco de los navarros Koma, publicado originalmente en 1996.

01 Tío Sam
02 Caer
03 A La Mierda
04 Malas Caras
05 Milagro
06 El Pobre
07 Aquí Huele Como Que Han Fumao
08 Cómo Les Jode
09 Las Cruces
10 Quieras o No Quieras
11 2, 4, 1
12 Las Bragas
13 Caer (Versión 1994)
14 El Pobre (Versión 1994)
15 2 Años, 4 Meses y Un Día (Versión 1994)
16 Las Bragas (Versión 1994)
17 Tío Sam (Versión 1994)

El álbum será editado por primera vez en vinilo, una edición de 180 gramos de color púrpura, mientras que el CD será en formato digipack e incluye 5 canciones grabadas en 1994 que originalmente fueron editadas en cassette en 1994. Disponibles a través del siguiente enlace:

https://komabanda.bigcartel.com/

Acid Blizzard debuta en estudio con «Sleepless»

La escena musical asturiana no descansa ni detiene. Acid Blizzard son una nueva agrupación que se suma al espectro stoner rock astur gracias a su flamante EP debut «Sleepless» autoeditado el pasado 17 de mayo.

01 Sugar Cane
02 Outta My Brain
03 A.I Baba

La banda que ya ha pisado escenarios en este 2024, allá por enero en la inauguración del Castru de Gargantá y nuestra querida Lata de Zinc junto a Malverde y Oklahoma, despacha 3 temas grabados en los Kathedrale Studios de Gijón con producción de Alex Gato y Gonza Whiplash. La mezcla y masterización ha corrido a cargo de Juan Martín Van Keulen. La formación está compuesta por Jim Connelly a la voz, Javi Prado y Nacho Arteaga a las guitarras, Berto González al bajo y Pablo Regueiro a la batería.