Nace un nuevo festival de metal en Asturias. Siguiendo la estela de Otero Brutal Fest y Wolfest ovetenses: el Decadent Metal Fest.

¿El creador? Rafa Howler (Outreach, Flat Earth Society), guitarra en World Of Decay, banda local anfitriona en la sala avilesina Paseo Malecón. Con Txeffy a los mandos, garantizando la buena calidad del sonido.
A las 18 horas ya se podía pasar y disfrutar de las últimas pruebas de las bandas degustando cervezas a 1€. Teniendo que salir de nuevo al frío, hasta las 19 horas no empezaría la sangre. Alegremente pregunté “¿Es aquí la boca del lobo?” y tras comprobar que sí, me adentré canturreando…
Siempre es difícil salir los primeros, los ánimos aún fríos del público, la gente buscando su espacio…le tocó esta difícil labor a la banda logroñesa de hardcore thrash, Stigma, con Miguel a la batería, Aritz a la guitarra, Ion al bajo, y Lucas a la voz. Tras un brindis con chupitos, para inaugurar la velada, arrancó, y lo hizo con fuerza: a sangre y fuego, la primera muestra de potencia que iba a imperar sin descanso durante toda la descarga. Además de comentarios aleccionadores para empezar a mover las filas: “Venga, vamos a pelear, hostia”, dando paso al tímido primer pogo de la noche.

Atacan sin piedad con temas como «Akelarre«, de Muerte Segura, su último EP, lanzado en 2020. En algún momento, bromas acerca de la guitarra “desafinada” acortan la distancia entre ambos lados del escenario. Cierran su descarga con todo el peso y la rabia de «Muerte Segura«, añadiendo «Grillete Mental» como bis. El frontman, como buen iniciador, tuvo unas palabras de agradecimiento para la organización y el público presente. Energía y caña en definitiva. Y una forma excelente de sacarnos del ensimismamiento inicial y lo huesos del sitio.

En segundo lugar, los anfitriones, World of Decay , banda de deathcore que presentó su disco debut, el EP Four Paths Throug Hell, editado en 2023. Con Rafa Howler y Alejandro «Mr. Champy» Díaz a las guitarras, Óscar Risanchez (Diligence) a la batería, Kotard (Nazgash, Strigon, Eisenkreuz) y Flo (Rorshack, Tarabika) a la voz. Mientras los compañeros se preparaban en el escenario, Flo se sentó tranquilamente al borde y empezó a departir, micro en mano, con los allí presentes, felicitándose por no tener que pelear con cables y trastos. Y permitiendo que el público interviniese con valiosas aportaciones. Una vez preparados, brindan con chupitos, en una entrevista reciente para los compañeros de Noche De Lobos, Rafa confesaba ser su ritual contra el miedo escénico. Flo, en esta misma entrevista, bromeaba prometiendo intensidad con frases aleccionadoras tipo “te vamos a romper el culo” “recibirás una ostia en la cara, vas a participar en el concierto te guste o no”, y efectivamente…bueno no, no nos rompieron nada pero sí que hubo intensidad y densidad, voz apisonadora cuya inspiración es Phil Anselmo (vocalista de Pantera). Sonaron temas como «The Fucking Road«: donde brilló el solo de Howler, con la peculiaridad de que nunca lo hace de la misma manera.

Flo bajó varias veces a mezclarse, cantar, pogear con los presentes, está a gusto entre la gente, y nosotros con él. No fue el único, durante toda la noche, componentes de distintas bandas participaron activamente entre el público, durante las descargas de sus compañeros de cartel, señal del buen ambiente reinante y del hermanamiento entre bandas, un logro para el festival.

Era el turno de la propuesta, para mí, más sorprendente de la noche: Cockoroch, banda de slam death metal de Murcia compuesta por Nyria Thunder al bajo, Leo Dato en los parches y Carlos Ferreira aka Achokarlos a la guitarra y voz. Presentan su último trabajo «Carrot Skull» (EP 2024) Temáticas irreverentes como el vegecidio (las plantas también tienen sentimientos, caray) arrancaban las ganas de fiesta.

El frontman meciéndose con el sonido sostenido por el bajo y la batería. Sonidos guturales se combinan con gruñidos porcinos y silbidos…sonrisas y ganas de juerga. Se echó de menos el outfit más animal de la banda, temas como «Circle Pig« clamaban por Cerdo Persona, alter ego de Archokarlos. Desenfado y potencia. Estupefactantes. La peculiaridad de su merchan: cd’s ya firmados, a la compra añadían un encantador obsequio: un sobre cuidadosamente decorado, con una piruleta, pegatinas del último disco, una tarjeta comercial de Nyria como tatuadora (@nyriathundertatts) y unos consejos para cuidar los tatuajes.

Pasado el ecuador del festival, seguimos descendiendo círculos…
De la irreverencia de Cockorock pasamos a la profundidad de Mano De Piedra, grupo de Vigo con músicos provenientes de bandas como Supa Scoopa, Sem Resposta, N.O.T., Carcomedhi; que combina stoner, hardcore, metal, hard rock , crust… Con Nano Galez (voz, guitarra), David Durán (voz principal, batería), Fran Álvarez (bajo, coros) y Mano García (guitarra, coros). Combinaron con contundencia temas de su primer trabajo «Mano De Piedra» (2017) y de su último álbum «Today’s Ashes» (2019) con temática profunda: la decadencia humana, la transición de la luz a las sombras y el final del viaje.

Se me antojaba cierta gravedad, quizá por contraste con la anterior banda. Un cambio de tornas que se agradece y da coloratura al desarrollo de la velada. Debido al pequeño escenario, el bajo y las guitarras formaban un muro infranqueable entre nosotros y David Durán, “behind man” lo llamaría. Me atrajo especialmente «Ancient Gods«, tema inicial de «Today’s Ashes» que inaugura el primer acto: The Shadows te lleva a dejarte balancear por la cadencia de las guitarras por donde ellas quieran llevarte.

Cierran el Decadent Amenaza (antes Amenaza De Muerte, lo componen Rafa Garabal (batería), Héitor Pose (guitarra), Mario Blanco (bajo) e Iván Ponte (voz). No es la primera vez que los cimientos de la Malecón son puestos a prueba por esta banda. Entre otros, temas de su penúltimo trabajo «False Prophets» (2017) presentado en esta misma sala en abril de 2019, siendo semifinalistas ese mismo año de la W:O:A Metal Battle. También de «Huulet» (2021), su quinto y último trabajo hasta la fecha.

Sobrios atuendos, quizá para focalizar la atención en el sonido: uniformada camisa para guitarra, batería y bajo, el frontman con camisa negra remangada e inusual y bello tatuaje en el brazo… Los acólitos (incluida) rendidos al trance creado por la voz de Ponte y la coreografía de la banda. Contundencia de una pesada losa negra cerrándose sobre nosotros. Una vez terminada la descarga, agradable primera vez que me ofrecen, con una amplia sonrisa, el setlist sin yo pedirlo. Especialmente cuidado: fuentes con un diseño artístico, marca de agua, el nombre del festival y la fecha…detalles muy a valorar, como dice un compañero, detalles que suman.

Profundas y potentes voces guturales, infiernos desatados poblaron la Malecón haciendo pensar sabe Dios qué a cualquiera que pasara por la acera de enfrente de la ría. Muy buenas sensaciones de esta primera edición de la Decadent. Caras agradablemente conocidas, y visitas de apoyo como la buena gente de Aneuma y de Brutalfly entre otros. Calidez, buen rollo y ganas generales de comedia. Puedo decir que he sobrevivido a mi primer concierto de slam doom metal con todos los huesos en su sitio, la cámara intacta, y apenas un poco despelurciada. Haber sido rescatada, por algún compañero, de más de una vorágine incipiente y de verme, en mi despiste, repentinamente rodeada por algún que otro circle pit. La gente ha sido respetuosa a pesar de haber estado bastante en medio con la cámara, y de los lógicos niveles de alcohol en sangre, muestra de la verdadera naturaleza personal y del espíritu del festival.
En esta primera, esperemos que de muchas, edición, cinco bandas como cinco bombas de racimo han reventado y tirado a la ría a la Malecón. Hemos tenido que volver a nado sorteando escombros. Por último, saludar a las caras conocidas y felicitar a las bandas, a la sala, al público por el ambiente conseguido. Agradecer especialmente a Rafa Howler su amabilidad y todas las facilidades brindadas. Y felicitarle a él y al resto de la organización por el éxito de la edición.
Texto y Fotos: Susana Alberich
