Reseña: Green Desert Water «Eerie Meadows» (Small Stone Records 2026)

Tercera entrega para una de las bandas más en forma del hard rock estatal. Green Desert Water, tras entregar el fenomenal “Black Harvest” en 2021, regresan ahora con un “Eerie Meadows” destinado a llevar un paso más allá a Dani Bárcena (batería, percusión) Juan Arias (bajo) y Kike Sanchís (guitarra, voz). De nuevo bajo el abrigo de Small Stone Records, los ocho cortes que ocupan este nuevo trabajo se grabaron y mezclaron en los Tutu Estudios de Corvera (Asturias) con producción de Sergio Tutu y Diego Martínez. Masterizado posteriormente por Chris Goosman en los Baseline Audio Labs de Ann Arbor (Michigan, Estados Unidos), viene adornado por el arte de Ossobuko Studio y cuenta con coros de Álvaro Bárcena.

Inicio reposado el de esta “Northern Lights”. Una pausada introducción al álbum, de aires stoner y sonido cristalino. Huelga decir, toda vez que las guitarras más graves irrumpen aquí, que el trabajo en los Tutu Estudios ha dado buenos frutos. Muy melódico Sanchís en ese prólogo. Es el corte más extenso de los ocho y realmente da esa sensación de que la banda ha querido mimar cada detalle. Me agrada la forma en que, sin prisas, los chicos van dibujando ese largo crescendo inicial. Sin prisas ni apreturas. Pero también la pegada que la banda consigue toda vez Sanchís engrana los riffs más graves y sus tonos más altos tras el micro. Un primer corte, en definitiva, tan refrescante en ese aire tan alucinado de su primera parte como fiel a la más auténtica tradición G.D.W. en su enrabietada parte final. Gran arranque.

Luego en el álbum irrumpen cortes más sencillos. Uno es este “The Blacksmith”, apoyado en una estupenda línea de batería de Bárcena. El riff sobre el que desarrollan este hard rocos y pesado, tienen ese gancho (inconfundible) que Sanchís ha venido cultivando desde aquél “Solar Plexus” de 2018. Qué buenos esos coros que le acompañan en estribillos. Crepita en todo momento el bajo de Arias. Una presencia la suya que se hará especialmente significativa a través del solo de guitarra de ese tramo final. Corte marca de la casa.

Eerie Meadows” recoge su herencia más Black Sabbath. Aquella que se dejaba sentir a lo largo y ancho de su anterior largo “Black Harvest”. Sanchís muestra otro de esos riffs directos al cuello. Pesado y con gancho, acompaña al vocalista durante esas estrofas tendidas, dueñas de una cierta tensión, y con el asturiano trazando una de las mejores líneas de voz que le recuerdo. Desde el aspecto puramente guitarrero, puede ser uno de los cortes que más llaman mi atención. Tanto los que adornan estrofas primero como estribillos después, me agradan y me enganchan. Luego llega ese cambio de ritmo del epílogo. Sobre él acomoda Sanchís el solo, en otro rasgo de pura idiosincrasia G.D.W.. Ha dado nombre al disco y, desde luego, puedo entender los motivos.

El prólogo “Woodcutter” tiene algo que siempre me recuerda a aquella “Too Many Wizards” del anterior trabajo. Lo bueno es que esas similitudes desaparecen toda vez el corte transita hacia sus primeras estrofas e irrumpe ese aire más alucinado. Sin bordear la psicodelia pero con Sanchís ahora en tonos más conservadores. Contrastan con con esos solos a modo de engarce entre estrofas Son sucios y a la vez vistosos, Un corte que se irá volviendo más alucinatorio camino del tronco central, para una vez allí desembocar en un estribillo luminoso, casi un contrapunto de ese hard arrastrado y lisérgico. Estupenda labor de Arias y Bárcena durante ese tramo final. No desfallecen.

Holy Ground” procede con una calma muy bien trazada. Entre sonidos que me recuerdan al rock alternativo de los 90 y el inequívoco modo de componer del trío, todo el largo prólogo es un baño en guitarras cristalinas y pasajes tranquilos. Luego irrumpe una mayor gravedad. Otro riff marca de la casa Sanchís, y esta quinta entrega ofrece la mejor cara de los chicos. Y un poco más de brío en un cambio de ritmo de lo más natural. Me gusta el peso que se le otorga a los coros durante estas estrofas. También la estupenda labor de Arias y Bárcena con la base rítmica. Luego Sanchís se desquita con uno de los solos más cuidados y ambiciosos de todo el álbum. Otra de mis favoritas.

Wolfhound” recupera parte del brío perdido y lo confronta con esos dejes más tranquilos y alucinados. Estrofas sumamente cuidadas estas, que contrastan con ese estribillo de aires casi grungeros. Un corte que, a grandes rasgos, me suele recordar a los barceloneses Saturna, oxigena el álbum en cierto modo y que, si bien llega a buen término, puede ser el que más inadvertido ha pasado de los ocho.

Y también es que “Bos Primigenius” puede no ser la más ambiciosa de esta nueva colección de canciones. Pero tiene uno de esos riffs que entran a la primera y estás tarareando durante horas. Es la receta clásica de la banda: un corte rápido y efectivo, que parece tener el directo entre ceja y ceja, pero que no por ello deja de hacer gala del buen nivel técnico que manejan.

El cierre es para “Meteora”, con la banda hilvanando esa faceta más técnica sin olvidar sus dejes más oscuros y alucinados. De resultas de toda esa colisión sonora surge otro de los cortes mejor trazados de este tercer largo. Todo me funciona: desde la fina línea de batería de Bárcena hasta esas cuidadas voces de Sanchís. Acaricia en la misma medida en que ruge y se eleva. Perpetra otra de sus grandes interpretaciones aquí, sin olvidar los buenos riffs u otro estupendo solo final. Un broche de oro a este “Eeerie Meadows”.

Tal y como esperábamos es un disco de una pureza absoluta. En esto no iban a fallar y no lo han hecho. El que es, para unos pocos, el secreto mejor guardado de nuestra escena, confirma su status de culto con un tercer largo fantástico. Con sus recetas de siempre pero equilibrado como nunca. Dueño de buenos riffs, mejores solos y una base rítmica de igual brillo y presencia. Entre el hard pesado, guiños stoner, escarceos lisérgicos y un brío muy clásico, “Eerie Meadows” debería suponer el aldabonazo definitivo para el trío asturiano. Cierto que sería de necios omitir que se trata de una de nuestras bandas fetiche. Pero realmente siento que han trazado un muy buen disco. Esperemos que su esfuerzo no venga a caer en saco roto.

Texto: David Naves

Green Desert Water: Nuevo Disco En Junio

De nuevo a través del sello norteamericano Small Stone Records verá la luz el 19 de junio «Eerie Meadows» el tercer álbum de estudio para los ovetenses Green Desert Water. Compuesto por 8 temas la formación compuesta por Kike Sanchís (guitarra y voz), Juan Arias (bajo) y Dani Bárcena (batería) nos presenta un trabajo grabado y mezclado por Sergio Tutu en Tutu Estudios, coproducido por Diego Martínez y Sergio Tutu y finalmente masterizado por Chris Goosman en Baseline Audio Labs (Michigan).

01 Northern Lights – 6:08
02 The Blacksmith – 3:51
03 Eerie Meadows – 5:42
04 Woodcutter – 4:07
05 Holy Ground – 5:27
06 Wolfhound – 3:38
07 Bos Primigenius – 3:31
08 Meteora – 5:28

Con portada y artwork obra de Ossobuko Studio, el álbum cuenta con diseño adicional por Alexander Von Weiding y coros de Álvaro Bárcena. Apenas 37 minutos de duración para un disco que explora desde la inicial de «Northern Lights» hasta el cierre «Meteora» temas como la pérdida, el poder primigenio y la supervivencia espiritual. Dueños de un estilo propio el nuevo trabajo trae consigo un paso adelante en su característica fusión de psicodelia intensa y melodías arraigadas en los 70’s, expresando de forma fluida la fuerza del grunge y las vibras más boogies. «The Blacksmith» es su primer sencillo promocional y puede escucharse a continuación:

https://smallstone.bandcamp.com/album/eerie-meadows

El lanzamiento en CD y formato digital contará con una edición limitada de 200 copias en vinilo azul de 180 gr. con salpicaduras naranjas y verdes disponible ya la reserva a través del bandcamp del sello.

Agenda Internacional: Green Desert Water al Planet Desert Rock Weekend 

Cinco años después Green Desert Water regresa a la icónica ciudad norteamericana de Las Vegas como parte de la quinta edición del Planet Desert Rock Weekend, festival que aglutina algunas de las formaciones más representativas del stoner rock mundial.

Bandas norteamericanas de Eslovenia, Alemania, Suecia, Italia, Inglaterra, Canadá, Bélgica y nuestros Green Desert Water, ellos el sábado 1 de febrero, tomarán posesión por derecho propio de un escenario por el que desfilarán nombres reconocibles de la escena stoner global como Fireball MinistryMos GeneratorSergeant ThunderhoofMr. BisonJirmValley Of The SunSamavayoFire Down BelowOmega Sun , Sons Of Arrakis o Godzillionaire entre otros.

Una muestra más de la buena salud y reconocimiento lejos de nuestras fronteras a la música creada en Asturias.

Amann & The Wayward Sons: Doble Parada en Asturias

La formación bilbaína de blues rock Amann & The Wayward Sons recalará en los escenarios asturianos por partida doble. El viernes 24 de enero en el gijonés Tizón Sound y en la jornada de sábado en las instalaciones de la Asociación Músico Cultural Bocanegra de Piloña.

El cuarteto liderado por Pablo Amann, voz y guitarra del cuarteto, presentarán en Gijón su último álbum de estudio «When The Day Goes Slow» editado en marzo del pasado año y que les llevará en el 2025 dentro de la gira promocional «Shake It Like Hell Tour» a pisar escenarios tanto estatales como europeos con paradas confirmadas en el Reino Unido y Francia. Entrada anticipada 12€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://www.eventbrite.es/e/entradas-amann-the-wayward-sons-tizon-sound-gijon-1109079309069

El sábado 25 de enero formarán parte del 17º aniversario del nacimiento de la asociación Bocanegra. Una fiesta que contará además con la participación de Green Desert Water últimamente muy activos en vivo ante su regreso a Las Vegas (EE.UU.) como parte de la quinta edición del festival Planet Desert Rock Weekend donde compartirán escenario con bandas del calibre de Mos GeneratorSergeant Thunderhoof.

Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/xvii-aniversario-green-desert-water-amann-the-wayward

Crónica: Green Desert Water (Oviedo 26/12/2024)

Ni dos meses habían transcurrido desde nuestro anterior encuentro con las huestes de Green Desert Water. Además estas fechas entre navidades y año nuevo siempre son complicadas. Pero la posibilidad de descubrir (de desbloquear) un nuevo escenario pudo más que cualquier otra consideración. Ofrecía la tercera, esperemos que definitiva, ubicación del Kuivi la oferta más afín a este medio desde su inauguración y para allá que nos fuimos. Un evento que no pierde su característica terraza pero gana techo al fin, amén de contar ahora con una enorme sala multiespacio que, deseamos, nos procure unas cuantas alegrías.

Súmenle la pinchada de DJ Leña y qué mejor plan se les ocurre para una tarde noche de jueves. Y es que no fue poca la gente que se arrimó a Almacenes ávida de buen rock and roll. Mucha cara conocida, músicos y fauna diversa de esa que siempre presta ver. Así las cosas, cuando pasan cinco minutos de las nueve y vemos a Kike con aquella guitarra con que debutara en la ubicación original del Kuivi, el trío arremete con el inicio tendido y elegante de “Black Harvest”, sentando los pilares de otra buena noche para ellos. Tremendo el solo con el pie al wah que dibujó Sanchís aquí.

Buen sonido en líneas generales, que era una de mis preocupaciones nada más vi el alto techo del recinto, si bien a ratos la voz de Kike Sanchís se perdía en la mezcla. La banda, apoyada en firme sobre la base rítmica de Juan Arias (bajo) y Dani Bárcena (batería), enlaza entonces las habituales “Sacred Tree” y “Dead Sacred Tree” con un gran manejo de los cambios de ritmo. El público algo frío quizás. De ahí que no falten los “¡Eh!” tan habituales en el guitarra y frontman del trío. “Vamos a tocar una algo suavilla, a ver si os gusta” anunció el propio Bárcena, para proceder con “Kabul” y realizar un pequeño pero cuidado y medido acercamiento a las fronteras del blues…

… que enlazan con “Too Many Wizards” dejando por el camino su cara más ruidosa. Por ahí fueron construyendo un set de lo más ágil. Sin traicionar su sonido y siendo capaces de sorprender aún cuando, ya digo, les teníamos más que frescos. Lo que si estaba en el guión era el descamisado de Bárcena (un clásico ya), las presentaciones a cabo de éste y la cierta sorna con que introdujo el siguiente tema: “vamos a tocar un clásico del último disco. Un ballenato”, que no era otro que, claro, “The Whale”. Green Desert Water en su clave más, valga la redundancia, desértica, casi monolítica, poniendo a prueba las paredes de esta tercera ubicación del Kuivi. Estupendos riffs aquí y más que eficaces coros de Bárcena durante estribillos.

Pero es que “Shelter Of Guru” y aunque en cuanto a puesta en escena me sobrase algo de luz, demostró que si se lo propone este puede ser el trío más heavy del Principado. Vimos además aquí al Sanchís más esforzado en tareas vocales de toda la noche, sacando adelante su interpretación más visceral sin perder un ápice de clase. El cierre llega con el recuerdo al primer disco, “Solar Plexus”, también con los Arias y Bárcena más ruidosos y enfebrecidos de todo el set. Un set que se nos hizo algo corto, poco más de cuarenta y cinco minutos si mis anotaciones no me engañan, pero que sirvió para descubrir un recinto de inmensas posibilidades. Un espacio que la a veces tan aburrida Oviedo venía reclamando desde hace ya mucho tiempo.

Green Desert Water se están convirtiendo (si no lo son ya) en una de nuestras bandas fetiche por méritos propios. Única formación en tocar en las tres ubicaciones que ha tenido el evento hasta ahora (con sus correspondientes crónicas en esta página) y a la que sólo le podemos pedir un tercer trabajo que confirme y amplíe las buenas sensaciones que dejaron “Solar Plexus” y “Black Harvest”.

Por nuestra parte nada más que pedir disculpas por lo raudo de nuestra huida. Era día de colegio que diría aquél, y tocaba recogerse pronto. Mandar eso sí un abrazo a Leña, a la propia banda y a los habituales que nunca fallan. Vayan desde aquí nuestros más que sinceros deseos de que entréis con buen pie en el año de la mala rima y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Green Desert Water (Kuivi Almacenes)

Green Desert Water regresa a la programación del Kuivi. El próximo jueves 26 de diciembre el trio stoner se convertirá en la primera formación en actuar en las 3 ubicaciones que el espacio multidisciplinar ha ocupado en la capital del Principado.

Actualmente inmersos en la continuación del estupendo «Black Harvest» afinarán la artillería con vistas a su participación a finales del mes de enero en la 5ª edición del festival Planet Desert Rock Weekend que se celebrará a la icónica ciudad norteamericana de Las Vegas y en la que compartirán escenario con nombres reconocibles de la escena stoner como Fireball MinistryMos GeneratorSergeant ThunderhoofMr. BisonJirmValley Of The SunSamavayoFire Down BelowOmega SunSons Of Arrakis o Godzillionaire. Con acceso libre la velada estará amenizada por DJ Leña, que pondrá banda sonora al pre y post concierto.

Crónica: El Castru Gargantá Vol. 15

No pasa nada por empezar diciendo la verdad: no era nuestro plan inicial. La cancelación, la misma mañana del sábado, del bolo de Celtian provocó que moviéramos ficha y optáramos por una segunda opción que, además, nos permitiría desbloquear un escenario más. El Castru Gargantá juntaba a los locales Green Desert Water con los chipriotas Stonus y los cántabros Wet Cactus para un verdadero atracón de stoner rock.

Abrían Green Desert Water cuando aún buscábamos un sitio dónde dejar el coche. El local no podría ser más apañao. Una primera sala que hace las veces de bar y acoge el puesto de merchan. Otra, donde se desarrollan los conciertos propiamente dichos, más cuidada de lo que cabría esperar. Ni mucho menos el peor local que hemos visitado en estos años. El caso es que, sí, sin que sirva de precedente llegamos con el tiempo justo. Para cuando nos encontramos con el trío, andan enfrascados nada menos que en “Black Harvest”, el temazo que da nombre a su último disco.

A ratos costaba escuchar la voz de Kike. Que dio igual porque “Too Many Wizards” nos la sabemos de memoria. Riffazo aquí y gente muy por la labor. La cercanía, la sala recuerda por momentos a un local de ensayo, agiganta la propuesta de los asturianos. En “Sacred Tree”, justo cuando la banda desarrollaba su mejor versión, Kike vino a tener algún problema durante el solo. Percance del que sale airoso porque, como ya bien sabréis, tablas le sobran.

Elegante la sempiterna base rítmica, Dani Bárcena en baterías y Juan Arias al bajo, durante las partes más tranquilas y rotunda cuando suben las revoluciones, la banda acierta a equilibrar un set que extrae su mejor cara cuando atacan la fenomenal “Shelter Of Guru”. Que Bárcena por petición popular terminase el bolo sin camiseta, puede ser un detalle que ponga de relieve el buen ambiente que se vivió en El Castru. Tan hábiles y carismáticos como nos tienen acostumbrados, cerrarían con “Solar Plexus”, el tema que daba título a aquél debut de 2018. Pronto emprenderán una nueva aventura por los States y desde esta casa solo cabe desearles lo mejor.

Desde Nicosia, turno entonces para los también hard rock / stoner Stonus. La formación, un quinteto se amoldó como buenamente pudo a la sala del Castru y por lo general nos dejó muy buenas sensaciones. Kyriacos Frangoulis comanda en voces a los chipriotas. Era su primera visita a estas tierras pero nos animó con un “vamos amigos” al que no llegan otras bandas que llevan cuarenta años girando por la península y no alcanzan a un triste gracias.

En lo musical había concomitancias con los propios Green Desert Water, si bien tuve la sensación de que, a ratos, lindaban en mayor medida con el metal de afinación gruesa y riff crudo y cortado. Entre esas partes más iracundas y en la más pura tradición del género, sobresalen pequeños escorzos de rock psicodélico y alucinado. Finalmente, en el equilibrio entre esas dos variantes fueron tejiendo buenos temas. La banda contrarresta el inicio tranquilo y calmado de “Aphasia” con un epílogo en el que incluso se deja notar el doble bombo del batería Kotsios Demetriades.

No obstante una del par de guitarras se había quedado muda. Revivida para “Mania”, que dibuja uno de sus riffs más interesantes. Se desvivía por agradar el cuatro cuerdas Andreas Aristides, con mucho el integrante más efervescente (en lo gestual) de la agrupación mediterránea. Porque la dupla de guitarras Pavlos Demetriou y Nicky Ray tienen un comportamiento algo más frío. Sin menoscabo eso sí, de los buenos riffs y solos que dibujan. El propio Demetriou deja de hecho uno estupendo en “Hope Dose”, que ayuda a mantener unas pulsaciones altas que ya no abandonarían hasta el final del show, con un cierre que ya abraza el metal sin ningún tipo de cortapisa. Desde luego nos agradaron.

Si Stonus habían abrazado una mayor rotundidad camino del final del set, Wet Cactus y decibelios mediante, recogieron el guante de sus compañeros y pusieron a prueba los (por lo visto) sólidos cimientos del Castru. Desde Suances y con el propósito de peinar a todos los presentes, el cuarto descerrajó sus temas sin piedad alguna por propios y extraños.

Y el público respondió en consecuencia. La buena gente del Castru nos comentó de hecho que pocas o ninguna han sido las citas con afluencia semejante. La banda, si bien costaba oír al bueno de Daniel Pascual, enfrentó solos alucinados mientras un enérgico Jaime Pérez a los parches percutía líneas de batería de las que taladran el pecho a cada patada al pedal del bombo. Por lo poco que nos llegaba de la voz de Pascual pero un poco también por no haber tenido tiempo material de hacer los deberes, lo cierto es que me costó identificar los temas. No así las muchas ganas con las que afrontaron la cita.

En una de las instrumentales que deslizaron emergió la cara más lisérgica de los suancinos, el nombre de mis paisanos Acid Mess sobrevoló tímidamente, Justo lo que tardaron en pisar el acelerador y encarar su versión más corajuda. Los propios Demetriou y Ray de Stonus no quisieron perder ripio de las evoluciones del cuarteto, contemplando a sus colegas desde primera fila. La intensidad iría subiendo de cara al final del set. Se desató incluso algún pequeño pogo. El más grande que permite un recinto de estas características, a buen seguro. Y aunque es cierto que la voz fue ganando presencia de cara al final, qué duda cabe que nos queda pendiente el verles con unas condiciones de sonido más óptimas.

Como dije arriba, a priori no entraba en nuestros planes. Pero Asturias siempre da segundas opciones (a veces incluso terceras y hasta cuartas) y como bien sabréis no somos del todo amigos de pasarnos un sábado durmiendo la mona. Así pues y tras tres buenos shows, cada uno con su propia personalidad pero unidos por una raíz común, tocó recoger y encarar esta crónica que tenéis ante vuestros ojos. No queríamos eso sí despedir sin mandar afectuosos saludos a la buena gente de El Castru Gargantá, que nos acogió como si de fieles correligionarios se tratase. Otro tanto a los músicos implicados (muchas gracias Kike por el detalle) y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: El Castru Gargantá Vol. 15

Ya son 15 los eventos organizados por el Castru Gargantá desde su arranque en el mes de enero. El próximo sábado 16 de noviembre el stoner rock será el protagonista con el paso por sus instalaciones de Green Desert Water, los cántabros Wet Cactus y el combo chipriota Stonus.

Con acceso libre que no gratuito, para que en un ejercicio de responsabilidad el espectador decida cuanto pagar, Green Desert Water harán una pausa en la grabación de su tercer álbum de estudio para el sello internacional Small Stone Records para retomar la actividad en directo. Wet Cactus por su parte regresan a los escenarios asturianos para continuar con la presentación en vivo de su nueva obra de estudio «Magma Tres«. Desde Nicosia Stonus llegará a Langreo previo paso por Ponferrada y camino a Santiago de Compostela en la que es su primera gira por España. Con nuevo trabajo discográfico en el zurrón, el álbum en vivo «Live In Zen» editado en el mes de septiembre despacharán su particular propuesta sonora, un lisérgico viaje por el stoner, la psicodelia, el desert rock, los sonidos alternativo incluso el doom rock.