Mucho y bueno se lleva hablando estos últimos años del Zurbarán Rock burgalés, así que casi en caliente arrancamos nada más terminar las obligaciones laborales, rumbo a la denominada capital del frio. En estas fechas, evidentemente de frio nada, al revés, pero no es impedimento para que al llegar viéramos una multitud congregada delante de The Poodles. Reconozco mi total desconocimiento sobre la banda, grosero error por mi parte, José Ángel, nuestro alma mater de H.M.B. y compañero de viaje ya me dio buena cuenta de ellos durante el camino.

Pillamos el bolo empezado, pero pudimos disfrutar de una buena dosis de hard rock por parte de unos suecos que tienen algún ilustre en sus filas como Pontus Norgren de los también suecos Hammerfall y Pontus Egberg (King Diamond, Treat, Wolf). Rock enérgico y disfrutón con un gran maestro de ceremonias como es Jakob Samuel y un buen puñado de temas como «Like No Tomorrow» , «Seven Seas» o «Night Of Passion» que hicieron las delicias del respetable.

Aprovechando los sonidos contemporáneos de Khorea fuimos saludando a la multitud de asturianos allí congregados, y pillando sitio de privilegio para ver a lo que queríamos ver. No es una reunión al 100% de los alemanes Heaven’s Gate, falta el carismático Thomas Rettke, que casualmente cumple años esta misma semana, sustituido por el todoterreno Herbie Langhans (Avantasia, Firewind,…) del que personalmente tenía mis dudas, pero estuvo totalmente a la altura de la leyenda alemana. Y es que visto lo visto en la explanada de El Plantío eramos muchos los nostálgicos de Sascha Paeth y compañía, cantando cada una de las canciones como si de hits se tratase. La primera en la frente, «Under Fire» nos ponía en antecedentes de que los alemanes nos iban a dar una buena dosis de power heavy metal.

«Hell For Sale» y «Path Of Glory» fueron ejemplo de ello, mientras veíamos a unos activos Robert Hunecke-Rizzo al bajo y Bonny Bilski a la segunda guitarra y a un publico totalmente entregado. Quizás demasiado pronto nos regalaron el himno «Livin’ In Hysteria«, donde a parte de disfrutar de semejante joya, casi todas las miradas cayeron sobre el bueno de Herbie, del que salió airoso ante esos tonos altos de Thomas que todos tenemos grabados en la retina. En uno de los momentos que Herbie se dirigió a la gente, reconoció adorar a la banda cuando era joven, bueno, no dudaré de sus palabras, pero me recordó a esos futbolistas que besan el escudo nada más fichar por un club y saltan con esa de que eran fans de “shiquititos”. Se lo perdonaremos, porque nos rescataron unos cuantos clásicos de la banda como «Gate Of Heaven» o «In Control» y tanto a mi como a muchos de los allí presentes nos hicieron pasar un grandísimo rato del que seguramente nos quedaron ganas de más.

Esperemos que al paralizar la actividad de Avantasia tengamos más oportunidades de dejarnos la garganta rememorando a una leyenda del heavy metal. Reposición de líquidos, tarea no poco fácil, ante la pila gente congregada, pero necesaria para nuestras fuerzas y para las de un Zurbarán gratuito con unos precios de chigre de barrio. Encomiable la labor de los que organizan este maravilloso festival.

Momento para la reina indiscutible del metal, lo demuestra en cada concierto que da. Carisma, una gran banda detrás y un buen puñado de canciones, que más se puede pedir??? La respuesta no fue menor, recinto abarrotado,desde minutos antes de las 23 horas en que Doro Pesch se subió al escenario. Se manejan cifras de asistencia cercanas a las 20.000, casi nada.

El show, en su línea, entre llamaradas de fuego la alemana irrumpió en el escenario como sólo ella sabe hacer, desbordando simpatía y energía a partes iguales con dos clasicazos, «Earthshaker Rock» y la mítica de Warlock «I Rule The Ruins«, seguido de un “buenas noches Burgos”. Con tan poco o tan mucho ya tiene a los presentes a sus pies, insisto, si es la reina es por algo.

Como viene siendo habitual en sus últimos años hace un repaso a su extensa carrera, canciones como la más reciente «Time For Justice» o repasando otro clásico de Warlock, «Burning The Witches«. Custodiada en todo momento por una excelente banda que nos presentaría al final del concierto, fueron cayendo temas, destacando «Warriors Of The Sea» donde Doro sacó una bandera de España mientras el personal cantaba el estribillo. «Für Immer» fue otro momento emotivo donde la alemana se atrevió a cantar una parte en castellano respondiendo la efusividad abrumadora con un “os quiero”.

«Fire In The Sky» y la acelerada «Metal Racer» fueron la antesala del único pero del show, un solo de batería demasiado largo y aburrido. Que el que escribe estuviera en pie desde las 5 de la mañana, igual tuvo algo que ver en la repunancia. Menos mal que la vuelta de la banda es digno de mencionar, «Hellbound» y «Revenge» sonaron con contundencia para preparar un final acorde para una reina con el himno «All We Are«, estribillo coreado hasta el infinito.

Si fuera poco «True As Steel» y su particular visión del «Breaking The Law» sirvieron de colofón final para la primera actuación de Doro en tierras burgalesas, donde la alemana vuelve a salir triunfadora, sabedora de como ganarse a la gente, sabedora como pocos, de como hacer un buen show de heavy metal y todo eso se transmite en el cariño y respeto por una dama, por una reina, por una institución dentro del metal.

Y con esto, un cansancio enorme y despedidas varias, nos volvimos para la tierrina con la idea firme de hacer lo posible para que el año que viene poder disfrutar entero el llamado festival gratuito más grande del mundo. Larga vida al Zurbarán!!!!
Texto: José Miguel (LAGO)
Fotos: José Ángel Muñiz / Miguel Rubio




































