Crónica: Raposu Rock (Gijón 6/12/2025)

El rock and roll y la solidaridad volvieron a cruzar sus caminos. La Sala Acapulco acogía una edición más del Raposu Rock. Un evento que ya es, más que una tradición, un verdadero emblema de nuestra escena. Con epicentro en Gijón y a beneficio de la cocina económica de Oviedo, el evento juntó esta vez a las bandas Pripyat, Jeremías El Babuino, Sacavera y Drunken Buddha.

Cada una de las formaciones iba a disponer de un tiempo aproximado de cuarenta y cinco minutos, siendo los locales Pripyat los encargados de romper el hielo. El trío, practicantes de un punk de la vieja escuela, con un punto entre reivindicativo y socarrón en sus líricas, emprendió el set con una llamada de atención sobre la sociedad que hemos construido entre todos. La gente, que aún llegaba a la sala acarretando sus bolsas de comida, y mostrando su lado más solidario, quizá pueda contradecirles. Desgraciadamente, somos solo una pequeña gota en el océano.

Aquello de “la policía del punk” es la cara más auto consciente, y como digo socarrona, de los gijoneses, y con “1945” nos recuerdan que sí, está feo ser un nazi, pero también ser amigo de uno. Se preocuparon de dedicarle un corte a un buen amigo, y de entregar una “Radiactividad” con un deje desde luego más arrastrado y melancólico. Pero cuando irrumpe “Déja Vù”, corte de nuevo cuño, estamos viendo a los Pripyat más enérgicos. Incluso un solo de guitarra más que apañao. “Laberintos”, otra de las nuevas, incluso parece atreverse con dejes más alternativos.

Por supuesto cupo el recuerdo a Rheme, impulsora y principal responsable de todo esto. Y es que de “pacones” y “pisa praos” iba la cosa. Son una banda punk en esencia, pura y dura, pero picotean de otros géneros con la inteligencia suficiente para trazar una senda a la que poder denominar propia, y por ahí me agradaron. Pero “Clickbait” fue puro nervio punk de toda la vida. Ellos no quisieron olvidarse de Brutalfly, banda a la que reemplazaban el cartel. A fin de cuentas, tal y como apostillaron, “el rock o ye solidario o no ye rock”. Razón no les falta. Supieron dejar su cara más irónica para el cierre y fueron, pienso, un buen arranque para el festival.

Jeremías El Babuino iban a poner entonces la nota hardcore al Raposu. El quinteto, era mi primer encuentro con ellos, me sorprende con ese groove que emana de “Asfixiado”. Es una banda que parece picotear de un buen puñado de influencias. S.A. puede ser una de las rimas fáciles, pero también gente como Habeas Corpus, los inevitables Escuela De Odio, Kop… el hardcore como principio, que no como final.

Tienen riffs concisos y líneas de bajo realmente demenciales. Y mucho discurso. Sin pelos en la lengua, sin perderse en metáforas. Crudos, directos y tremendamente orgánicos. Hay tiempo de tramar un wall of death. También de presentar temas nuevos y comentar que el directo estaba siendo grabado de cara a una futura edición. Buen solo al wah aquí, por cierto. Tal vez “Redención” pasó como una de sus composiciones más abiertas y redondas. La banda, pienso que mejorando bastantes enteros con respecto a su versión de estudio, parecía estar dejando su mejor cara en Acapulco.

Guti, voz del quinteto, tendría a bien bajar a mezclarse con la gente y dejar así de sentirse en “Clandestinidad”, mientras que en “Indomable” quien brilla de nuevo es Just con unas líneas de bajo casi demenciales. El momento emotivo del set iba a llegar con el recuerdo a Les Candases, grupo de 8 mujeres asturianas que el 2 de junio de 1938 fueron fusiladas y posteriormente arrojadas al mar. Entre ellas se encontraba Rosaura Muñiz González, bisabuela del propio Guti. Fue precisamente él quien enfrentó (es un decir) los pulmones femeninos contra masculinos de entre la audiencia. Se despidieron finalmente con el canto anti belicista “Sangre y Dinero”, y sin hacer el tipo de música que más acostumbro a escuchar, lo cierto es que me agradaron.

Le iba a llegar entonces el turno a Sacavera, el trío que forman Javier Garrido al bajo, Arturo “Turo” Fernández en baterías y Michell Ardura en guitarra y voz. Venían presentando un Ep de reciente edición y de nuevo acertaron a moverse a medio camino entre el rock urbano, el punk y el metal. Una amalgama que ya da buenos réditos al comienzo del set. Toda vez se extingue la sintonía de “El Hombre y La Tierra”, la celebre docuserie del tristemente desaparecido Félix Rodríguez De La Fuente, (curiosamente, los gigantes Leize la eligieron también en su último paso por la región) las tablas de Acapulco se preparan para una buena dosis de rock and roll y mucha reivindicación.

Letras más contestatarias que (pienso) huyen de lo panfletario y canciones construidas sobre riffs hábiles. Hay muchos momentos en que el alma de Barricada sobrevuela la sala. En otros en cambio, y doble pedal de Turo mediante, Sacavera se acercan a un ideario puramente motörheadiano. Ardura dedicó entonces “Mentiras” a un “personaje al que odiamos profundamente. Un tipo muy despreciable. Un genocida” y quien más, quien menos, se hizo sus cábalas al respecto. Ciertamente, y si uno se atiene a lo que vomitan los informativos, esta parece una civilización cercana al colapso. “Extinción” resulta en un fino aunque duro retrato de una realidad que nos ahoga y atenaza.

De cara al final sorprende un aire casi cercano a Black Sabbath que atraviesa, casi cercena, uno de sus cortes. Por ahí aún cupo algún guiño al asturianu. Recordaron el corte que cierra el reciente Ep (“El Hombre Del Saco”) y supieron abrochar el set a pachas entre su cara más metálica y potente. La manera en que hibridan géneros e ideas puede ser, a día de hoy, su mayor valor. Por cierto que el mencionado Ep se vino con servidor para casa y pronto tendréis cumplida reseña del mismo.

Hay un detalle que resume a la perfección el set de Drunken Buddha, y es el recibimiento que la sala brinda a Mario Herrero toda vez aparece por el escenario. El set ni siquiera había comenzado, él había salido nada más que a preparar los bártulos de cara al set, pero la gente sabía de la importancia de la cita para el cerebro detrás de la banda.

Pero antes de la descarga del Buddha, iba a tener lugar un pequeño sorteo. Rheme, principal impulsora detrás de este maravilloso tinglado, tomaba el escenario acompañada de un pequeño a modo de mano inocente. Aprovechó para los debidos agradecimientos y también para comunicar que, a lo largo de la tarde noche, se habían recogido alrededor de 2.300 kilos de comida. No está pero que nada mal. La cara más solidaria de la tantas veces denostada escena asturiana, que siempre sabe estar donde hay que estar, volvió a ser protagonista un año más. Si esto no es motivo de orgullo, no sé qué lo será.

Pero volviendo a lo musical, Drunken Buddha estaban en el edificio para darle una despedida de altura al Raposu. Atruena la intro “March To Dementia” y la banda se prepara para brindar otra lección de hard rock y actitud. Esta vez, era una noche especial para ellos, no enlazan con “Sea Of Madness” sino con su más reciente “The Battle Within”, a buen seguro una de sus composiciones más redondas hasta la fecha, con la banda sonando como un verdadero cañón, arrasando Acapulco a su paso. Vitales esos coros del bajista Fran Fidalgo aquí. Con un Mario Herrero, sentado esta vez frente a las teclas y ocultos sus ojos tras las gafas de sol, todo engranó para encontrar una gran versión del quinteto. Oh sí, se venía un cierre de altura.

En “Can’t Hold Your Gaze” veríamos los clásicos juegos de Michael Arthur Long con el micro, o cómo termina subido a la valla después. Aquí sucede un solo, de Mario Herrero, que la gente ovaciona con fulgor. Estábamos entregados a ellos y aquello apenas había hecho que comenzar. De otro tema nuevo que presentaron me llama la atención el ritmo tan vivo que mantienen. La labor de Kay Fernández a los parches, puede que no acapare tantos focos, pero se revela en efecto fundamental. Y es que “Hang ‘Em High” iba a ser uno de los pelotazos de la noche. La intro de Diego Riesgo primero, Arthur Long siendo llevado a lomos de la cuadra moldava después y el mencionado guitarrista soleando junto a la valla al final. Todo iba cuadrando a la perfección.

Porque a esa intensidad vinieron a anteponer el poso más elegante y tranquilo de “Back Where I Belong”. Que después de todo, como había reconocido irónico el propio frontman, “igual estamos muy flipados hoy”. Elegancia, feeling, de seguro uno de sus temas definitorios. 14 de enero de 2012 es la fecha en la que el Buddha dio su primer concierto. El del sábado, comentó Arthur Long, cerraba un círculo en cierto modo. Pero como no había tiempo que perder, ellos recuperaron el brío con la siempre demencial “Sea Of Madness”. La gente como loca y Diego Riesgo de rodillas ante el solo de teclado de Mario Herrero. Pero es que sin un solo momento que perder, enlazan con “Monster”, hasta la fecha su corte más pesado y rotundo, que siempre disfruto como niño con juguetes nuevos. El vocalista fue llevado de nuevo en volandas y en los rostros de la gente no vislumbré más que sonrisas.

Dance Of The Serpent Queen” tiene un gancho facilón y siempre resulta de lo más disfrutona. Público muy entregado aquí. No esperaba menos. Tras ella llegan los debidos agradecimientos. Y otro de los rituales habituales en los sets de la banda: el baño en champán de Arthur Long durante “Medicine Man”. Antes, Riesgo había tenido oportunidad de mezclarse con decenas de raposos durante el solo. Es una banda que se divierte con lo que hace. Pero, sobre todo, que se esfuerza por hacer partícipe a la gente de esa misma diversión. Ninguna duda de por qué son tan apreciados entre el público asturiano. El cierre fue entonces para “Strangers & Fools” y su vibrante acelerón final. El solazo que dibujó Mario Herrero le proporcionó no pocos aplausos. Vítores incluso.

No obstante, previa pregunta a jefatura, aún hubo tiempo de una bola extra, que no fue otra que su ya clásica rendición del “Highway Star” de Deep Purple. Colofón redondo a otra gran edición de nuestro festival solidario por excelencia. Un evento para cerrarle la boca a ciertos pacones televisivos, Robert Plants del Temu, Coverdales wannabe (y podría seguir).

Nuestra denostada escena, esa que algunos solo utilizan como coletilla hiriente cara a lograr Dio sabrá qué fin, volvió a mostrar su mejor cara. En lo musical y gustos personales al margen, pasamos buenos ratos. Pero en lo verdaderamente importante, que es la parte solidaria del Raposu, se cumplieron un año más todas las expectativas. Es para estar orgullosos, joda a quien joda.

Por último y como siempre, agradecer la distinguida compañía antes, durante y después del festival. Siempre es un gusto. También a la organización por todas las facilidades, a las bandas por su compromiso y a la gente por acudir. El año que viene más, pero de momento ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Novedad: La Batalla Interior de Drunken Buddha

Drunken Buddha presenta «The Battle Whitin» como primer sencillo promocional de «III» su próxima obra de estudio que contará con la distribución de Tunguska Media Factory.

La formación afincada en Gijón ha regresado a Magoo Studio para crear su tercer álbum de estudio con Juan Martínez en labores de producción, mezcla y masterización. Al igual que en obras anteriores el artwork ha corrido a cargo de Yori Moriarty. Retomaran su actividad en directo el sábado 6 de diciembre como parte del festival solidario Raposu Rock que tendrá lugar en la Sala Acapulco de Gijón.

Raposu Rock 2025: Novedades

La 9ª entrega del festival Raposu Rock presenta novedades en su cartel. La gala solidaria tendrá finalmente como protagonistas a Drunken Buddha, Pripyat que toman el relevo de Brutalfly, Sacavera y Jeremías El Babuino. La cita tendrá lugar el sábado 6 de diciembre en la gijonesa Sala Acapulco.

Manteniendo su santo y seña, la recogida de alimentos con destino a la cocina económica de Oviedo, aportando un kilo de alimentos no perecederos se entrará en el sorteo de CD’s de los grupos participantes. El objetivo este año es superar los 2500 kilos de alimentos. El precio de la entrada anticipada es de 10€ (13€ en taquilla). Venta física disponible en los siguientes puntos:

Asturias, Patria Querida (Versión 2025)

Presentada en vivo durante la pasada edición de los Premios Amas, hoy 8 de septiembre coincidiendo con el día de Asturias ve la luz la revisión en estudio del universal himno asturiano.

De la mano de Eva Hevia, Drest G. Arias y Elizabeth Ndaw (Indocentes), Diego Riesgo (Drunken Buddha, November), Alba Bolaño (Flor De Vino), Edgar Lee Junior y Miguel Jordán nos presentan una versión cargada de personalidad que ofrece una interpretación única en la que brilla la perfecta conjunción de las diferentes maneras de entender la música.

Grabado mezclado y masterizado por Sergio Díaz Montes “Firu” en el mes de mayo en OVNI Estudio cuenta con producción del propio Firu y Diego Riesgo. Con arreglos obra de Drest G. Arias y Diego Riesgo, la letra adicional a la original es de Edgar Lee Junior y Drest G. Arias. Por su parte el videoclip ha corrido a cargo de Enol Villamor.

Premios AMAS 2025: Nominados Hard Rock y Metal

La XX edición de los Premios AMAS, los galardones de la música asturiana, presenta la lista de nominados y da inicio al plazo de votaciones a través de la web premiosamas.com. A continuación repasamos las categorías que incluyen candidatos relacionados con el hard rock y el metal, estilos que vuelven a copar espacios importantes en esta nueva entrega.

VOZ:

Simón García (Legacy Of Brutality)

Diego G. (Teksuo)

Lara Hoevenaar

Sandra Lusquiños (Alexandra In Grey)

BAJO:

Fran Fidalgo (Drunken Buddha)

Miguel Uría (Black Half)

Carlos Laiz (Pablo Canalís Quartet)

Iván Vaf (Los Buscavidas)

BATERÍA:

Iris Martínez (Indocentes)

Manuel Molina (Nacho Vegas)

Rubén Cadenas (Guieldu)

Israel Sánchez (La Fábrica de Músicos)

GUITARRA:

Nefta Vázquez (Escuela de Odio, Blast Open)

Rod Feijóo (Amboaje, Doñita González)

Juan Yagüe (Cerezal, Algaire)

José Del Río Secades «Rucu» (Orquesta Dominó)

LETRAS:

Phil González (Soldier)

Humberto Sierra «Humber» (Misiva)

Iván Pérez «Ivo» (Muñeco Vudú)

Xandru Martino (Corquieu)

PRODUCCIÓN:

Álvaro Bárcena

Pablo Jonte

Sergio Díaz «Firu«

Fernando Arias

DIRECTO:

Me Fritos And The Gimme Cheetos

Bigote De Mujer

Hevia

Fran Juesas

VIDEOCLIP:

Titi Muñoz

Marginaris Project

Enol Villamor

J.C. Álvarez

CANCIÓN ROCK:

Baja California «Indomable«

State Of Crime & Science «SOCS«

Söax «Cuento«

Ritmo Vudú «La Modbilette«

DISCO ROCK:

Aneuma «Venom«

Eden «Alma De Libertad«

Secta «Panzer»

Onza «Segundo Aliento«

La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el viernes 7 de marzo en el Teatro Filarmónica de Oviedo. Nosotros ya hemos elegido nuestros favoritos, no dejes de votar a los tuyos!!!

«This Cowardice» primer adelanto del próximo disco de Drunken Buddha

Asistimos a la grabación del videoclip «This Cowardice«, el que será primer sencillo promocional del próximo álbum de los gijoneses Drunken Buddha. Para el documento gráfico la formación ha contado de nuevo con Titi Muñoz en labores de dirección y realización. La canción cuenta con la colaboración a los coros de varios rostros conocidos de la escena asturiana como el fotógrafo Sergio Blanco, David Naves, habitual cronista de esta casa, Gil (Bestia Negra), Larry Runner (Diario De Un Metalhead) o René «Vieyu Repunante» García entre otros.

El álbum que llevará por título «III» que verá la luz en el primer trimestre del 2025 ha sido grabado en Magoo Studio con Juan Martínez a los mandos. Muy pronto más detalles del lanzamiento.

ACTUALIZACIÓN:

November, superbanda nacida en Asturias

Auténtica sorpresa la presentación en sociedad de November, una formación que abraza el hard rock como estilo musical y que está compuesta por rostros super reconocibles de la escena asturiana. Con la calidad por bandera, solo hay que repasar su alineación, en sus filas tenemos a Dani Dynamita ( Nörthwind, Eden, Darksun, Last Days Of Eden) a la voz, Fer Espina (The Riders, Fran Juesas, Blister) al bajo, Diego Riesgo (Drunken Buddha, Nymerians) y Alex Tilles (Soundwave, El Hombre Más Tonto Del Mundo) a las guitarras además de Adri Cheriff (Versión Original, Belo y Los Susodichos) a la batería.

Posiblemente tras el efímero proyecto Lazarus, aquel que allá por el 2019 aglutinaba a Pablo García (Warcry), Luis Melero (Crudo), Dani Sevillano (Darna), Rafa Suárez (Atlas, Kuarentena), Alejandro Blanco (The Riders, Real Straits) y Luis Fer Chacón (Real Straits), la de November sea una de las alineaciones que más expectación puede generar en la actualidad. Estaremos muy atentos a sus evoluciones, mientras tanto les damos la bienvenida, deseando que muy pronto nuestros caminos se crucen con algún escenario por medio.