Reseña: Eklíptika «Made In El Coto» (Autoproducción 2025)

Ocurre a veces que ciertas historias terminan nada más comenzar. Tal cual parece ser el caso de los rockeros asturianos Ekliptika, quienes decían adiós poco después de este debut, quien sabe si también epitafio, “Made In El Coto”. Ellos son Anteo Pende (guitarra y coros), Iker Garciargüelles (guitarra y voz), Iyán Varillas (batería y coros) y Samuel Fernández (bajo y coros). Los seis temas que componen este trabajo fueron grabados por Sergio Firu, Santi Ordax y Andrés Fomchenko, mientras que de la mezcla se encargaría Pablo Senator. Las fotos de David Rodríguez y el diseño de Enaya Fernández completan el obligado repaso a los créditos.

El modo en que arranca “El Coto” no podría recordarme más al rock americano de los noventa. La manera en que ese bajo inicial va marcando la pauta. Luego ellos adoptan tesituras a caballo entre el rock urbano, ciertos coqueteos con el pop más guitarrero y, siempre, un cuidado tratamiento de las líneas de voz. No es rock nervioso, ni apurado, pero tiene clase y sabe llegar a buen puerto. Más sentimental que rabioso, sentido canto a su patria chica, no exento de crítica afilada y nada panfletaria. Siendo como es el corte más extenso del trabajo, bien merecía un solo algo más ambicioso. Con eso y con todo, un buen arranque.

El Santi” añade una pizca más de nervio a su propuesta. Y lo que en principio podría derivar hacia el punk más seminal, vira sin embargo por medio de un riff de los de la vieja, vieja escuela, que me recuerda a la re interpretación del “Deltoya” de Extremoduro que llevaron a cabo Fito & Fitipaldis. Por ahí surge un contraste (creo que inteligente) entre lo apunkarrado de sus líricas (“Santi roba, y miente, mata, corrompe y engaña, y limpia la sangre con la bandera de España”) y ese aire tan rockabilly. Rematan, ahora sí, con un bien tirado solo de guitarra. Un corte con todos los visos de haber funcionado muy bien en directo.

En lo que a letras respecta, son las de “La Revolución” las más auto reivindicativas (“Somos de lo que ya no hay”) de este pequeño trabajo. Que opta por otra llamativa selección riffera, en esto los chicos parecen haberse puesto pocas barreras, mientras nos conduce a contornos más melancólicos, captando mi atención por lo que tiene de pasional este ahogado grito por ofrecer algo ajeno a los rigores del mainstream. Aunque no deje de ser rock and roll sencillo (y sentido) del de toda la vida. El contexto importa y de qué manera. Las últimas estrofas les definen.

Sus Ojos” es rock reposado y sencillo, sin grandes complicaciones, vehículo para que emerjan los Ekliptika más equilibrados y brille la buena labor de Garciargüelles tras el micro. Siento que los coros que acompañan a estribillos merecían algo más de peso, pero todo conduce hacia un buen final, no sin que antes se produzca una de las estrofas más socarronas de todo el trabajo.

Peppermint” parece recuperar ese aire más lúdico de “El Santi”. Se desarrolla sin mayores complicaciones mientras nos devuelve a esos Ekliptika más lúdicos y desenfadados. Corte más rácano del trabajo, alberga no obstante un cuidado duelo solista durante el puente central y llega a buen puerto entre letras socarronas y el eficaz crescendo final.

Nada Importa” reconduce hacia un rock alternativo, de nuevo deudor de la escuela noventera, donde llaman la atención esas estrofas desnudas en contraste con los estribillos más guitarreros. Es un corte que has escuchado mil veces, pero Ekliptika parecen pisar terreno seguro. Y aunque no sea el corte que más capta mi atención de los seis, bien está la línea de voz que ha tejido Iker aquí y la buena línea de bajo que lo soporta.

Made In El Coto” son seis temas de rock a caballo entre las escuelas clásica y alternativa, con canciones en general bien construidas y una producción que nunca resta a los propósitos de la banda. Puede que su encaje resulte complicado en un medio como este, pero no negaré que en sus poco más de veinte minutos procura eficaz diversión a quienes busquen compañía a los rigores estivales.

Texto: David Naves

Reseña: Morgana Vs. Morgana «Kintsugi» (Autoproducción 2025)

Kintsugi” es el noveno trabajo de estudio ya para el proyecto valenciano Morgana vs. Morgana y fue editado, de manera independiente, el pasado 4 de julio. Ellos son Vicente Merodio (batería), Raúl Pagola (bajo), Javier Cortés y Zagg #3 (guitarras) y Carlos Pagola (voz). Los seis cortes que integran el trabajo fueron grabados, mezclados y producidos por Raúl Abellán “The Mixtery”, con asistencia y edición de Edu Nogués. Finalmente, Nacho Galacho se encargó del artwork.

Despacio” pronto transita por las procelosas aguas del rock progresivo. Tiende un curioso manto de guitarras leves y un tanto huidizas. Pero cuando la distorsión se abre paso y surge ese aura más Tool, uno no puede sino pensar en cómo de alargada es la sombra del combo angelino. En las líneas de voz percibo detalles que me recuerdan a otra banda que ha bebido no poco de Maynard James Keenan y cía: Sôber. Me agrada la forma en que tratan los cambios de ritmo. Esa deriva más metálica y visceral. Buena producción la que entrega este primer corte, capaz de cargar con las partes más rabiosas del estribillo, las más calmas del puente o las más recargadas del epílogo sin perder un ápice de sonoridad y equilibrio. Interesante y conciso primer corte.

Hoy Seré Yo”, que arranca desde la más pura calma, representa la cara más elegante de estos Morgana vs. Morgana. Hay un cuidadísimo tratamiento de las guitarras. También del bajo de Raúl Pagola, que dibuja líneas sin florituras pero concisas. Medio tiempo de aires melancólicos, con Carlos cantando en tesituras altas sin mayores problemas. Y aunque aquí y allá quepa alguna rima algo forzada, me agrada de nuevo el sonido que consiguen conforme la composición abraza una mayor gravedad. Todo se cierra con un contundente pero bien adornado crescendo final. El juego entre canales que la mezcla otorga a las guitarras, el desgarro de Carlos al micro. Incluso ese deje algo más atmosférico. Trazo cuidado, buenas ejecuciones y producción impecable.

Así las cosas, el tema título “Kintsugi” abraza una mayor visceralidad. Algunos riffs me recuerdan, lo que son las cosas, al eternamente polémico “St. Anger” de unos tales Metallica. Lo interesante aquí es el modo en que Morgana vs. Morgana conjugan ese mayor nervio con momentos de una mayor melancolía, como queriendo seguir donde lo dejase la anterior “Hoy Seré Yo”. Hay una cuidada línea de batería por parte de Merodio, voces rotas y desgarradas en un puente de puro metal contemporáneo, así como un tramo final de metal musculoso y tajante. En cuanto a duracón corte más rácano de los seis, pero hábil a la hora de descubrir la faceta menos edulcorada de los valencianos.

Por alguna razón, siento a la banda más cómoda en el registro más enrevesado y proggie de “Adornos”. Quizá por lo mucho que me gusta su riff inicial. O por la forma en que este conduce hasta las primeras estrofas. En ellas parecen buscar un groove más marcado. Caben buenos detalles desde el bajo de Raúl Pagola, así como otra interesante línea de voz de Carlos. Pero lo que me agrada es ese trazo retorcido y enrevesado. Ahí la banda parece haber dado rienda suelta a todas sus inquietudes, transitando de la furia a la calma (y viceversa) con total naturalidad. El de Soen es un nombre que acude de forma recurrente siempre que la composición alcanza el puente (pienso en cortes de los suecos como “Antagonist” o “Martyrs”) y aunque los valencianos ni alcancen ni busquen iguales niveles de dramatismo, sí que ofrecen una visceralidad y un nervio de ningún modo desdeñables.

El de “Sait-On Aimer” puede ser el arranque más Tool de todo el álbum. Y, de algún modo, me recuerda también a mis paisanos de Honara. Carlos Pagola está magnético en las primeras estrofas de este rock bitonal y elegante. No obstante la banda se permite aquí un pequeño puente que, en cierto modo, viene a contrastar con el resto de composiciones dentro de este “Kintsugi”. Por ahí, y gracias a ese avanzar más a medio gas, “Sait-On Aimer” acaba siendo un corte de gran personalidad dentro del tracklist. Y si bien las partes más embrutecidas me chirrían algo más ahora y la letra pierde algo de brillo al volverse más abrupta y visceral, lo cierto es que siempre me termina enganchando.

La final “Crisálida” funciona gracias a uno de los riffs más frontales de todo el disco. En un álbum caracterizado por el cuidado que la banda ha puesto en la creación de riffs, sorprende ese muro de sonido planteado de inicio. Pero ellos pronto transitan hacia su habitual metal a medio camino entre el progresivo y lo alternativo. Y de camino a estribillos, de hecho, aparecen líneas de guitarra con un gancho de mil demonios. Pero Morgana vs Morgana casi nunca transitan el camino recto y es de agradecer el modo en que cuidan la escritura en cortes como este. Elegante puente central mediante, esta última oferta de “Kintsugi” funciona a la vez como broche y resumen del propio disco. Especialmente con esos registros más rotos previos al epílogo. Un buen cierre…

… y una buena adición para todo fan del rock / metal progresivo de nuevo cuño. La herencia Tool es clara e innegable pero la banda ha sabido matizarla a través de composiciones (casi) nunca predecibles e interpretaciones, en el mayor de los casos, de buen nivel. La buena producción, la diversidad en cuanto a voces y tonos, me funciona. Aquí y allá hubiese deseado una mayor presencia solista. Por contra, el nivel en cuanto a riffs me parece bastante alto. La base rítmica soporta y remata los temas sin tampoco perderse en florituras innecesarias. Y entre unas cosas y otras, encuentro bastantes asideros en este último trabajo de estos veteranos valencianos. La veteranía es un grado, desde luego.

Texto: David Naves

Led Zeppelin Editará EP En Septiembre

Para celebrar el 50º aniversario de «Physical Graffity» sexto álbum de estudio de Led Zeppelin el sello internacional Warner Music editará el 12 de septiembre «Live EP» una recopilación de 4 temas en directo registrados entre 1975 y 1979. Las grabaciones verán la luz en CD, vinilo de 180 gramos y formato digital.

01 In My Time Of Dying (Earl’s Court 1975)
02 Trampled Under Foot (Earl’s Court 1975)
03 Sick Again (Knebworth 1979)
04 Kashmir (Knebworth 1979)

Las canciones aparecían originalmente en el DVD «Led Zeppelin» publicado en el año 2003. Un poco de historia, Tras la gira norteamericana de 10 semanas, de enero a marzo de 1975, Led Zeppelin ofreció cinco conciertos con entradas agotadas en el Earl’s Court de Londres en mayo de 1975 de los que se rescatan ahora «In My Time Of Dying» y «Trampled Under Foot«. Cuatro años después la banda encabezó el cartel del Festival Knebworth, celebrado en Hertfordshire (Inglaterra) en lo que serían sus primeros conciertos en el Reino Unido desde Earl’s Court en 1975. «Sick Again» y «Kashmir» serían registradas durante su paso por el festival. Preventa disponible a través del siguiente enlace:
https://store.warnermusic.ca/products/live-e-p-cd?

Reseña: Scarecröw «I» (Autoproducción 2024)

A finales del concluido 2024 veía la luz nuevo material de los metaleros gallegos Scarecröw, esta vez en formato EP, abarcando cuatro cortes mezclados y masterizados en Arcay Sound–Mix & Mastering. Integran la formación que ha grabado el mini Roberto Pazos en baterías, Diego Freire al bajo, Luis Diz, Ernesto Montero y Ramón Diz en guitarras y Carlos Barreiro en voces.

Crazy Karma” se eleva desde el silencio, lo primero para evidenciar la acomodada producción del álbum. También los pulsos clásicos y el agudísimo registro de Barreiro. Sus estrofas tienen un gusto clásico que bien podría recordar a los murcianos Hitten. Salvando las distancias. Porque puede que al estribillo le falte algo de gancho. Ello no quita para que el trabajo de la triada guitarrera de los gallegos acompañe con buenas melodías allí donde más lo requiere este tema apertura. Servidor, chapado a la antigua para lo bueno y lo malo, habría ejecutado el solo justo después del puente y no detrás de otra repetición del estribillo. Manía o simple cuestión de costumbre.

Red Wine Rain” parte de una intro de sabor muy Iron Maiden para después transitar hacia un medio tiempo elegante y bien trazado. Superado ese prólogo, la banda redirige hacia un power / speed metal que me suele recordar a unos Blind Guardian pre “Nightfall In Middle-Earth”. Metal vibrante, que abraza por igual el power y el heavy metal más clásico, con Barreiro mostrando ahora una mayor versatilidad de registros y la producción acompañando de buenos coros los estribillos. Un corte que brilla por las alternancias que porta su trazo, sabiendo conjugar los distintos ritmos sin que nada suene forzado ni antinatural. Rematan con un buen solo el que puede ser sin mucho esfuerzo el corte más redondo, por diverso, de todo “I”.

Falling In Love”, ahora con Barreiro en tonos algo más rasgados, van ahora en una onda más Accept. Unos Scarecröw más pesados, acompañando su metal clásico con una cierta cercanía a las fronteras del hard rock. El riff, si bien sencillo, no deja de tener su gancho. Y aunque por trazo no sorprenda en la medida en que lo hacen otros cortes dentro del EP, cabe destacar la buena línea de batería que dibuja ahora Roberto Pazos. Da cumplido soporte a la composición al tiempo que impregna de buenos detalles los estribillos. Agradable aunque formal. Siento que echo en falta algo más de picante en esta tercera entrega.

Más metálica, lindando incluso con el thrash, “Fear Glows In The Dark” conduce después sin embargo hacia posiciones mucho más power. Desarrolla entonces el sexteto una cierta épica, seguida de unas estrofas, trotonas y agradables, que lo mismo pueden recordar a Iced Earth que a Primal Fear. Barreiro, claro, está cantando altísimo en estribillos, y el trazo de este último corte vuelve a destacar por ágil y diverso. Hay un buen solo durante el puente, finiquitado por un buen uso de las guitarras dobladas, y que bien merecía algo más de espacio y desarrollo. En cualquier caso, un corte que sirve a Scarecröw para cerrar ofreciendo su cara más contundente.

La paleta de influencias que manejan parece amplia y, por ahí, uno le va encontrando las cosquillas a este “I”. Primer Ep de su carrera, los chicos debutaron en 2022 con el largo “Twenty Years Ago”, supone un ejercicio de metal clásico, producido con gusto y adornado por una más que correcta labor en lo técnico. En apenas diecisiete minutos cuesta hacerse una idea global de la banda, pero “Red Wine Rain” ofrece por sí sola motivos de sobra para confiar en cuanto esté por venir.

Texto: David Naves

Reveal: Primer Anticipo De Su Próximo EP

La formación internacional Reveal capitaneada por Tino Hevia (Nörthwind, Darksun) estrena la canción «Heaven & Hell» como primer sencillo promocional de su próximo EP para el sello FC Metal. La grabación aún sin fecha de lanzamiento confirmada incluirá cuatro temas más, «Living With The Pain«, «The Age Of Knowledge«, «Is My Time» y «Am I The Evil«.

«Heaven & Hell» se adentra en la eterna lucha entre el orden y el caos, la luz y la sombra, la vida y la muerte. Un tema que refleja la energía y la emoción implacables del característico sonido de la banda formada por el vocalista sueco Rob Lundgren, el mentado anteriormente Tino Hevia a la guitarra, Helena Pinto a los teclados, David Figuer a la segunda guitarra y Dani Cabal a la batería. El videoclip que acompaña al lanzamiento combina la estética tradicional japonesa con imágenes creadas por IA para ofrecer una experiencia cinematográfica al presentar a los componentes de la banda como guerreros samuráis. Una historia sobre sus viajes personales a lo largo del camino del Bushido, cada uno enfrentándose a sus propios demonios internos. Un viaje visceral a través de la destrucción, la ira, la belleza y el renacimiento. Un tributo tanto al antiguo código guerrero como a las batallas emocionales a las que todos nos enfrentamos. El videoclip ofrece una interpretación impactante y moderna de valores atemporales y conflictos internos, que encaja a la perfección con la intensidad del tema.

Reseña: Grapeshot «Oblivion» (Autoproducción 2024)

Los thrashers madrileños de Grapeshot están de vuelta. La banda, que ya pasara por estas páginas con su último largo “Suckcess”, vuelve ahora con el Ep de cinco temas “Oblivion”. A la hora de juntar estas líneas integran la banda el nuevo bajista Miguel García-Monge, un Borja Cabello que ahora se pasa a la guitarra junto con Jose A. Poveda, Marcos De La Calle en baterías y Esteban Muñoz en voces. Grabado y mezclado en los Estudios 51 de Toledo, los cinco temas serían finalmente masterizados por Andy VanDette (Devin Townsend Project, Rush, Savatage, Bruce Dickinson…) y se puede encontrar en su perfil de bandcamp.

Anuncia el kit de prensa que la banda se ha deslizado ahora hacia terrenos “más suaves y rockeros” pero lo cierto es que “Lost My Way” parece no hacer caso. Grapeshot pisan el acelerador desde el primer momento y la composición resultante acierta a fusionar el doble bombo con esos riffs cortados al milímetro. La firme voz de Muñoz en estrofas contrasta con ese deje más sureño (más alternativo incluso) durante estribillos. Echo en falta unos engarces más trabajados entre las distintas estrofas. Por contra, la banda apenas deja descender la intensidad. Pero cuando lo hace, con ese puente más apaciguado y de corte casi grunge, surge un solo de guitarra directo y funcional, juguetenado entre canales durante el epílogo. Un arranque potente y descarado en la más pura tradición del género.

El prólogo de “Toxic Love” trae consigo alguno de los riffs más pegadizos y resultones de todo “Oblivion”. Me agrada la forma en que Grapeshot construyen sobre ellos un corte donde se pueden intuir efluvios de bandas como Down, sus hermanos de Crowbar o del metal alternativo más casual. El constante martilleo de riffs durante estrofas parece muy pensado de cara al directo. Buenas melodías de guitarra surgen tras la voz de Muñoz y es aquí donde se puede apreciar el giro hacia terrenos más calmos que anunciaba la nota de prensa. Son unos Grapeshot en una clave ahora más melancólica, que si bien no olvidan las partes más trotonas y metálicas, desde luego confluyen hacia influencias un tanto más livianas. Y no para mal.

Hay algo de los Pantera más tranquilos en el prólogo de “I Am Rock ‘N’ Roll”. Muñoz tiñe ese reposado prólogo de voces limpias que, sin ir más lejos, me podrían recordar al bueno de Danzig. Es un contraste que les funciona a los madrileños. El juego entre calma e intensidad que proponen aquí no podría resultar más clásico. A camino entre la balada pura y el medio tiempo, brilla la base rítmica de García-Monge y De La Calle con dibujos hábiles y cuidados. El quinteto se desquita en una segunda parte que se conducirá por terrenos más próximos al thrash más groovie en los que parece más que cómodos. Estupendos solos bajo las voces de Muñoz y una mezcla que acierta a la hora de equilibrar cada instrumento. Fácilmente la que más terreno ha ganado con el correr de las escuchas.

Vortex” sorprende con ese paso casi marcial del prólogo, que no con las buenas guitarras que lo adornan. Muñoz suena más desgarrado ahora. Más desesperado incluso, acorde con la propia letra que interpreta aquí (“Looking for some light in an abyssal pit. Water’s invading my breath”). Por ahí esta cuarta entrega puede ser la más diferente de todo el Ep, si bien no es menos cierto que este es un trabajo donde no abundan los lugares comunes. En solitario primero y acompañando a las voces después, para su parte final queda el solo más ambicioso de todos cuantos atraviesan “Oblivion”. Y un riff que me recuerda (aunque sea de manera vaga) al de “Keine Lust” de unos tales Rammstein.

Vuelven las altas revoluciones para el tema título “Oblivion”. La banda se descuelga en su primera mitad con una andanada de puro thrash noventero y efervescente. Entre ese vigor y sus inevitables influencias sureñas, Grapeshot trazan un monstruo de dos cabezas que entra a la primera y acaba resultando de lo más disfrutable. Estupendo de igual forma ese puente central más reposado y el buen solo que lo adorna. Y si bien al epílogo no le falta atrevimiento, sí que echo en falta algo más de nervio. Un buen final en todo caso.

El problema muchas veces con este tipo de Ep’s es que terminen sabiendo a poco. Grapeshot han luchado contra ello tramando cinco temas de personalidad bien marcada y definida. La raíz es común, ese metal a medio camino entre el southern, el groove y el thrash, pero los chicos se las arreglan para que, entre medias, quepan influencias cercanas al grunge o al alternativo. De resultas de ello, también de un cierto descenso en su bien conocida intensidad, surge ahora una banda que puede haber perdido en contundencia aquello que ha ganado en sonido propio. Agradable entrega para quien escribe, está por ver si también para quienes nos leen.

Texto: David Naves

Crónica: Blues & Decker Showcase (Gijón 8/4/2025)

Las jornadas “Música En Rede, Alcuentru Profesional” organizadas por Asturies Cultura en Rede arrancaban el pasado 8 de abril con Blues & Decker como protagonistas. El epicentro del ciclo tenía lugar en el Teatro de la Universidad Laboral y para allí que nos fuimos para degustar un pequeño anticipo en forma de showcase del que será el próximo disco de la banda gijonesa.

Previa charla pre concierto con Dani Sevillano, encargado del sonido del evento, tomamos posición frente al amplio escenario para catar las canciones que formarán del EP «II:Return«. Cinco temas que ahondan en la versión más rockera del cuarteto y que verá la luz en formato digital este mes de abril. Habrá que esperar a final de año para la llegada del quinto lanzamiento discográfico de la banda. En formato vinilo vía Jaus Records y bajo el título «Decker«, la cara B contendrá las composiciones incluidas en el EP.

Ante un centenar de privilegiados arrancaron la presentación con lo que intuyo «Shame On You«, título que no confirmo totalmente ante la ausencia de setlist ni presentación por parte de Gus Pérez. Tal y como prometían ofrecen una versión más enérgica y agresiva de su primigenia apuesta musical para mostrarse perfectamente empastados, no vamos a presentar a estas alturas a Guzmán Lanza ni la intachable base rítmica que forman Kike Cuetos y Diego Reyes. Nadie diría que su última actuación databa de un lejano 23 de diciembre del 2022.

Gus Pérez, que haría doblete a continuación como guitarra en The Soulers, comentaría socarronamente lo que se suda al retomar el rock y regresar a donde se pertenece. Fueron 35 minutos tan disfrutables como efímeros, abrazando su característica narrativa bluesmen y la potencia guitarrística de la dupla Lanza / Pérez. Cinco temas nuevos con una pinta genial en esta primera escucha más «When You Leave» de su disco «From The Men We Are» de 2016 como colofón a la velada.

En Ovni Estudio con Dani Sevillano al mando de la nave continúa la gestación de una nueva obra que si no hay novedades podremos degustar en el escenario del festival Unirock allá por el mes de agosto. Long live the blues, nos vemos en Puerto de Vega.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Fran Tejado «Everest» (Autoproducción 2025)

En nuestro empeño por escudriñar todo cuanto la vieja Asturias tiene para ofrecernos, hoy nos iremos un poco por las ramas. “Everest” supone el debut en solitario de Fran Tejado, que fuera integrante de Human o Inntermezzo, y que se ha acompañado para esta ocasión de las percusiones de Imanol Castela (Monasthyr, Rivendel Lords) y las guitarras de Jesús Barreiro. Con producción y mezcla de Álvaro Cocina (Eden, Inntermezzo, Nuevecondiez), seis son los temas que componen este Ep:

Un Día” emerge desde la bruma para después revelar una intro sintetizada que me recuerda (y no poco) a los siempre interesantes doomies ucraniaos Kauan. Un corte sin embargo que parece beber tanto del rock alternativo y atmosférico de unos Klone o el metal de los Sôber más elegantes. Incluso el post-rock a lo Explosions In The Sky. Me gusta la forma en que Tejado amolda su registro a lo largo de la composición. También el modo en que esta se va elevando conforme camina hasta el desatado epílogo. Antes de ese final Barreiro ha dispuesto un brevísimo solo de guitarra, abrochando en cualquier caso un estupendo comienzo de Ep.

Se filtra la voz de Tejado en el prólogo de esta “Aún Respiro”, que ahonda ahora en una vena más desnuda y acústica. Aquí destaca la notable producción de la que goza el Ep. Emerge, junto a la voz de Fran, una más que cuidada línea de bajo. Medio tiempo, balada si así lo queréis, de trazo tan ambivalente como clásico. Interpretada con mimo, si acaso echo en falta un solo de guitarra algo más ambicioso que termine de rematar este epílogo.

Bailemos (Everest Version)” remoza su encarnación original, mejorando la producción y sonido de aquella versión más primaria para así dar la verdadera medida de su propio potencial. Y es que, en muchos sentidos, puede ser esta la entrega más equilibrada del Ep. Un inicio tranquilo, aunque de baterías ágiles, que adquirirá un mayor peso conforme se acerque a estribillos y luzca incluso un buen solo de guitarra en su tronco central. De nuevo muy cuidada en lo que a composición se refiere y dueña de un más que interesante juego tonal. Guiños post-rock inclusive. Estupenda.

¡Que Se Callen!” retrata ahora al Tejado más calmado y acústico, pisando un terreno cercano al del primer cantautor que se os venga a la cabeza. Pero aún ahí, y particularmente por los propios arreglos de la composición, queda impresa la propia personalidad del compositor asturiano. Nada parece superfluo aquí. Por eso cuando se deja oír la voz de Pablo Iglesias, ex secretario general de Podemos, en un fugaz sample, no alcanzo a entender del todo su idoneidad. En cualquier caso, un canto a la libertad llamativo de tanto en cuanto se produce desde la más pura calma.

El Peor Retrato”, composición más breve de las seis, continúa por esa vena más desnuda de distorsión, una vez más acompañada por otra fina línea de bajo. También por leves arreglos y guitarras. Fran aporta un cierto desgarro a su interpretación ahora, que viene a contrastar con la tranquilidad que le rodea. Otro tanto se podría decir del solo de guitarra que emerge en la parte final. De los temas tranquilos del Ep fácilmente mi favorito.

Humo” parece flirtear incluso con el flamenco más leve de un modo que me recuerda, aunque sea de manera vaga, a Manolo García. Quizá sea por esas palmas de las primeras estrofas. Tejado parece muy cómodo a lo largo de esta línea vocal, ayudado en estribillos por una cuidada línea de piano. Hay solos acústicos y eléctricos, una mayor pegada final que me siempre me recuerda a unos Anathema del (fenomenal) “Weather Systems” y un epílogo de lo más cuidado y reposado conformando un buen final.

Un EP que transcurre desde el cierto nervio inicial a la calma y la introspección del final, con “¡Que Se Callen!” ejerciendo de pinza entre ambos espíritus. Muchas son las influencias que me sobrevuelan cada vez que acudo al play. Otras tantas las del propio Tejado que no alcanzo a vislumbrar por falta de referentes. En cualquier caso un viaje de lo más personal para un Ep que ha ido ganando su peso tras el correr de las escuchas, con especial hincapié en temas como “Bailemos” o “Un Día”. Bien merece que le dediquéis un par de escuchas o tres.

Texto: David Naves

Fran Tejado debuta en solitario con «Everest»

Fran Tejado (Human, Inntermezzo) presenta su primer trabajo en solitario «Everest«. Un EP compuesto por 6 temas en los que el autor langreano baja las revoluciones para adentrarse en pasajes acústicos e introspectivos para los que ha contado con Álvaro Cocina (Eden, Nuevecondiez, Inntermezzo) en labores de producción y mezcla.

01 Un Día
02 Aún Respiro
03 Bailemos (Everest versión)
04 ¡Qué Se Callen!
05 El Peor Retrato
06 Humo

Acompañan a Tejado en la grabación, Jesús Barreiro en guitarras e Imanol Castela (Monasthyr, Rivendel Lords) a la percusión.

El sábado 3 de mayo tendrá lugar la presentación del lanzamiento en las instalaciones de la Asociación Cultural Serondaya en Cenera (Mieres) dentro del ciclo de conciertos La Panadería.