“Freedom Or Death” es el nombre elegido para la gira 2026 de los canadienses Kataklysm, junto con Vader y Blood Red Throne como invitados especiales. Tres bandas internacionales del metal extremo con larga trayectoria, motivo que nos hizo decidirnos a ir a presenciar uno de sus shows, de los tres que tenían reservados para España. En esta ocasión, tocó acercarse a tierras navarras. Era sábado, la elección fue más sencilla.

Por primera vez pisamos la sala Totem Aretoa, situada en un polígono industrial, en la localidad navarra de Villava, muy cerca de Pamplona. Con su aspecto de taberna irlandesa y una más que aceptable acústica, la sala parece un espacio adecuado para este tipo de eventos, no es de extrañar que, últimamente sea una de las paradas elegidas por bandas destacadas y/o importantes del panorama metalero. También destacó la puntualidad británica de la que hicieron gala las tres bandas en el comienzo de sus descargas, ni un segundo más sobre el horario previsto para cada una.

Así, a las 19:15 salen a escena Blood Red Throne. Con un estilo diferenciado al de las bandas que acompañaban, los noruegos dispusieron de media hora justa para deleitarnos con seis temas extraídos de distintos trabajos. La formación ha pasado por numerosos cambios en sus 28 años de trayectoria y cuenta con varios discos en su haber. Blood Red Throne abren de espaldas al público con “Unleashing Hell”, de su álbum de 2003, sentando ya las bases de una descarga de death metal sin concesiones. El actual vocalista, Sindre Wathne Johnsen, presenta el segundo tema “Beneath The Means” perteneciente a su último álbum, “Siltskin” con el que ya meten en cintura a un público que puebla generosamente la sala navarra y parece sediento de ruido. Antes de “Every Silent Plea” aprovecha Ivan “Meathook” Gujić, uno de los guitarras del grupo, para meterse un buen lingotazo de whisky y acometer los endiablados riffs que forman parte de este tema.

Continúan con “Itika”, para regresar al último álbum con “Vermicular Heritage”, tras un nuevo brindis. La formación se muestra compacta, mostrando un death metal con tintes modernos y con la personalidad que le confiere el guitarra, miembro original y compositor, Daniel Død Olaisen. El conjunto lo cierran Freddy Bolsø a la batería y Stian Gundersen al pequeño y siempre vibrante bajo. Y se despiden con “Smite” invitando al público a visitarlos después en el merch, donde pudimos comprobar su cercanía. El sonido, aunque correcto, no llegó a los niveles que alcanzaron las otras dos bandas de la noche. Sin duda, nos dejaron con ganas de mucho más. Al que le guste este tipo de género, no debería dejar pasar la oportunidad de verlos en directo, si tiene ocasión.

Cambio de proyección de logo en el fondo del escenario: Vader. Me equivocaría poco si dijese que un gran porcentaje de la peña que pobló la Totem este sábado, estaba allí para ver el directo de Vader. Y es que los polacos son toda una institución en el metal extremo del este de Europa. Ese death crudo, con tintes de thrash, rápido, afilado y con el carismático frontman Piotr “Peter” Wiwczarek que te atrapa con su sola presencia; 43 años de experiencia, los avalan. La formación la completan Marek “Spider” Pajak, a la guitarra, Tomasz “Hal” Halicki, al bajo y Michal Andrzejczyk en la batería.

Comienza el espectáculo a las 20:10 horas, sonando “Sothis”, seguida de “Fractal Light”, con Spider y Hal intercambiando su espacio en el escenario. Atronadores los riffs de estos primeros temas. “Hola, Nafarroa”, saluda Peter, quien se siente como en casa por aquellas tierras y pregunta si se acuerdan de ellos. Es obvio que sí. Presenta “Wings”, tema que abre su fabuloso “Litany”. Le sigue “The One Made Of Dreams” y presenta “Reign Forever World” del EP homónimo (2000). La intensidad de cada tema requería una ligera parada entre cada uno, momento que aprovechaba Peter para interactuar con un público más que entregado. “Do you want some more?”, pregunta, y antes de recibir una respuesta, atronan con “The Book”. Bestial, con una batería que sonaba endiabladamente rápida. En la misma línea le sigue «Cold Demons”.

El escenario se convierte en un averno cargado de humo y de luces rojas y verdes. La banda desaparece del escenario entre la neblina para reaparecer unos momentos después y acometer una segunda parte cargada de temas clásicos y míticos. “This is fing war” grita enaltecido Peter. Sin parar empatan con “Lead Us!” La gente corea sin cesar “Vader, Vader” justo antes de su conocido “Triumph Of Death”. Ya en la recta final, presentan “Dark Age”, segundo tema de su primer largo de 1992 y piden un wall of death para “Carnal”. Hemos de decir que no hubo mucho movimiento en la sala, algún pogo en la parte central que nunca llegó a la zona delantera, algo que se agradece, teniendo en cuenta que el escenario de la Totem mide más de metro y medio de alto y costaría aún más seguir el bolo. En todo caso, la agresiva ejecución de los polacos nos dejó bastante absortos. Una última pregunta para terminar: “Is God fing dead?” “Helleluyah!!! (God is
Dead)” pone broche de oro a un impecable directo. “We are the f**ing Vader” sentencian mientras se despiden al son de la marcha imperial de Star Wars. Tremendamente generosos, lanzaron no solo púas, sino también las muñequeras e incluso la camiseta.

Son las 21:30 horas cuando la formación canadiense, que encabeza el tour, comienza su esperada actuación. Flanqueados por una proyección diferente, no con su reconocido logo sino con la imagen de un carnero negro con ojos rojos brillantes, Kataklysm abren con “Push The Venom”, seguida de “Thy Serpents Tongue”. En total, 16 temas en algo más de una hora. Tras el agradecimiento al público por su asistencia, el líder y vocalista de la banda, Maurizio Iacono, presenta “Goliath”, tema que también da título a su último álbum del 2023, seguida de “Die As A King”.

A estas alturas ya todos estábamos disfrutando de su impresionante directo, con ese death cargado de melodía y toques más modernos hacia el que ha derivado la banda en sus más de 30 años de carrera musical, de hecho, su setlist se basó en temas extraídos de sus trabajos posteriores al 2002. El sonido, impecable. Iacono pide movimiento, recordando el caos vivido en Madrid la noche anterior, y la gente responde en “Prevail” y “Soul Destroyer”. Brazos levantados y cuernos al aire antes del single publicado en 2025, ”The Rabbit Hole”. Los canadienses se toman un respiro mientras su batería James Payne permanece sobre el escenario luciéndose con un solo. Minutos después vuelven con “The Resurrected”, “In Shadows & Dust” y “As I Slither”.

Al igual que ocurrió con Vader, esta segunda parte caldeó aún más el fabuloso ambiente de la Totem, y un entregado público se deja llevar por los tremendos riffs de temas como “Bringer Of Vengeance” o “Crippled & Broken” tema de su álbum “In The Arms of Devastation”, del que se cumplen 20 años. Maurizio pregunta si estamos cansados, la respuesta es inmediata, ya que los pogos avanzan hacia la parte delantera y, tras temas como “At The Edge Of The World” y “Narcissist” comienzan los primeros crowdsurfing que culminan con una pequeña invasión del escenario.

Llegamos al final con “The Black Sheep” y “Elevate”. La banda agradecida y el público aún más. Buen nivel, buen sonido, buen ambiente, poco más se puede pedir para culminar un fin de semana perfecto. Bueno…que Renfe funcione mejor…, pero ese ya es otro tema. Agradecer, una vez más, a Heavy Metal Brigade por poder inmiscuirme en sus crónicas y hasta la siguiente.
Texto y Fotos: Erundina Artidiello







