Reseña: Polemika «Santa Estupidez» (Autoproducción 2023)

Empezar reconociendo que no somos muy de punk rock por estos lares me parecía lo correcto. Quien mucho aprieta, ya saben. Pero hete aquí que la buena gente de Polemika nos ha hecho llegar una copia física de su más reciente Ep, este “Santa Estupidez”, y qué menos que dedicarle unas escuchas primero y unas palabras después. Viene en un elegantísimo digipack de dos cuerpos, blanco nuclear, con un cuidado diseño pero donde echo a faltar algo más de información. La propia formación de la banda, que integra gente de Chabacanos, Inntermezzo o Pripyat, no viene por ningún lado. ¿Despiste o una forma de priorizar el mensaje sobre el mensajero? Grabado en ZL Audio, consta de cinco cortes, entre ellos su primera incursión en asturianu, junto a dos entregas recuperadas de aquél “Fuerzas De Flaqueza” de 2019.

Bailarte El Agua”, corte que recuperan ahora y que a su vez inauguraba el “Fuerzas De Flaqueza”, arranca de nuevo con buen tiento melódico lo que no deja de ser un punk de vibraciones clásicas y pulso ágil. Una composición que me recuerda a aquellos años de juventud en que alternaba a Boikot y La Polla con Metallica, Judas Priest y Koma ejerciendo de puente entre ambos mundos. “A tu edad yo también era punk”, se podría decir. Al final servidor terminó derivando más hacia el cuero y la melena que la cresta y los imperdibles y de ahí que mis referentes, a día de hoy, sigan siendo del todo clásicos. Pero da la impresión que los de Polemika no lo son menos. Ejerciendo la nostalgia sin olvidar el año en que nos encontramos. Un arranque que no me desagrada en absoluto.

El segundo de lo temas recuperados es este “El Sonido De Las Bombas”, no veremos el día en que letras como esta pasen a la irrelevancia, hace por aumentar el rango sonoro de este “Santa estupidez”. De hecho y aunque sea de forma leve, a ratos parecen lindar terrenos más propios del grunge. Lo que sigue a esas primeras estrofas es un punk encolerizado, con quizá la línea de batería más ágil de todo el Ep. Buenos cambios de ritmo, me agrada la forma en que engarzan las distintas estrofas pero quizá eche en falta un poco más de nervio en sus distintas líneas de voz.

Es fácil poner a los pies de los caballos la letra de una “Santa Estupidez” que centra sus miras en las redes sociales. La inevitable crítica contra los comportamientos que estas exacerban frente a la ya imperante obligación, como banda, de estar presente en ellas porque, de lo contrario, no existes. Hemos vendido nuestras almas al algoritmo, como bien apunta la letra, y lo peor es que no parece quedar más alternativa. Es quizá por esa frustrante inevitabilidad que el corte dibuje una cierta sensación de abatimiento. De melancolía incluso.

Por ahí “Repunante” resulta más elemental, más cercana a un punk primario y seminal. Destaca, claro, esa letra en asturianu. En lo personal agradezco el mayor nervio que Polemika desarrollan aquí. También esos coros que acentúan cada estribillo y como la línea de voz despliega aquella mala leche que reclamé para “El Sonido De Las Bombas”.

Buen Suceso” sorprende en su deriva hacia un rock más elegante. Mala Reputación es un nombre que vuelve a mi memoria con cada nueva escucha. Pero también Marea o, en menor medida, Extremoduro. Lo cierto es que empata con “El Sonido De Las Bombas” al revelarse como el corte más diferente de “Santa Estupidez” mientras deja muestras de una mayor ambición en aspecto puramente gramáticos. Desde luego sigue encerrando mucho punk en sus entrañas, esos riffs más acelerados de los estribillos, y cierra el Ep quién sabe si mostrando el camino a seguir por estos remozados Polemika de cara a futuros trabajos.

Insisto en reconocer que no es una banda que facture el tipo de música que más acostumbro a escuchar a día de hoy. Pero por ahí quedan pequeños escarceos fuera de su rango de acción que no hacen sino contribuir a una mejor digestión para el oído mas profano. Los más asiduos al género quizá echen en falta algo más de músculo, así como un sonido algo más redondo, pero a buen seguro encontrarán más de un asidero al que agarrarse.

PD: Aprovechando la ocasión, no quería cerrar esta modesta reseña sin lanzar un llamado a todo buen fan del punk e invitarle a sumarse a la Brigada, pues presumo no será este el último trabajo de punk que nos llegue (como tampoco ha sido el primero) y bien haríamos en hacerlos pasar por oídos mejor entrenados que el de servidor.

Texto: David Naves