Nueva parada para el power trio Sacavera en la presentación en vivo de su ópera prima (reseña). Tras su reciente paso por Gijón recalarán el próximo sábado 21 de febrero en la Sala Telva de La Felguera (Langreo) acompañados por unos renovados Bestia Negra tras la incorporación de José María Remis a la batería.
Cuesta renunciar a planes que se plantean a tiro de piedra de casa. La Sala Telva congregaba en La Felguera a Karolina Reaper y Söax, con los que además teníamos una cuenta pendiente, y así la cita tornó en ineludible.
De irónico título para un tema apertura, “Me Voy De Aquí” inaugura la descarga de Karolina Reaper cuando faltan quince para las nueve. Poca gente de inicio, aunque la sala iría recibiendo correligionarios de manera paulatina, ávidos del rock and roll clásico del cuarteto. Un rock que parece ganar enteros en su encarnación en vivo con respecto a sus grabaciones de estudio. Sensación que se certifica conforme José Morán, voz de la banda, se cuelga la Telecaster para “Lado Oscuro”. “Postureo” viene alimentada por un riff del que cuesta despegarse. Además Mike Rodríguez, SG roja mediante, dejaba un buen solo de guitarra aquí. Lo cierto es que se veía a una formación muy cómoda sobre las tablas, jugando en casa como lo estaban haciendo, y por ahí supieron ganarse su espacio.
“La Chica De La Curva” me recordó a lo mejor del rock español de los ochenta. La nota de color aquí la pondría Morán con su armónica. También el bajista Guillermo Díaz, ayudando en coros. Un medio tiempo de corte algo más melancólico pero que deja un cuidado cambio de ritmo en su parte final. “Noche De Verano” enganchó con la Telva, que se puso de pronto a dar palmas mientras que, riff mediante, me dejaba una vibración un tanto más sureña. Sutil, pero suficiente para diferenciar a este corte del resto. Como algunos ya sabréis si seguís a la banda en redes, este iba a ser el último show con ellos de su batería Chencho Glenniac, por lo que esta era una noche un tanto especial. Como especial es el arranque y todo lo demás en “Walden”, composición reposada y a la vez distinta al resto de temas que nos brindaron.
Por ahí la banda fue construyendo un set diverso, cayendo a veces en una calma sin mojigaterías y, ya digo, adquiriendo un mayor peso en su traslación al directo. “Clase Obrera” de hecho nos devuelve a los Karolina Reaper más vibrantes. El riff aquí ni podría ser más elemental ni tampoco tener más gancho. Mike, pie al wah, dejó otro buen solo de guitarra. Entonces y de boca de José Morán, supimos que llegaba “la hora del recreo”, que se tradujo un pequeño set de versiones, adaptadas al particular sonido Reaper, siempre con Guillermo llevando la voz cantante, y por el que transitan porciones de “Iron Man” (Black Sabbath), “Whole Lotta Love” (Led Zeppelin), “Blitzkrieg Bop” (Ramones) y “Killing In The Name” (R.A.T.M.). Casualidades de la vida, Fer Espina& The Riders ya interpretaron esta última cuando pisaron esta misma sala con el equipo de Heavy Metal Brigade dando fe allá por 2023 (crónica).
Pero volviendo a lo que nos ocupa, “Adrenalina” puede ser uno de lo temas más redondos de todo el set. Pertenece a su primer disco y da un poco la medida de la banda que pueden llegar a ser. Feeling y sentimiento amalgaman el que podría ser mi corte favorito por su parte. Y mientras que la armónica vuelve para “Colegas”, con la banda de nuevo derrochando sentimiento, Chencho se atreve con un pequeño speech en una noche desde luego especial para él, permitiéndose incluso el detalle de felicitar el cumpleaños a su pareja. Para el final solo quedaba ya disfrutar de “Karma”, con Karolina Reaper en una encarnación vivaracha y disfrutona. Nos gustaron.
Llevábamos tiempo persiguiendo a la buena gente de Söax pero la agenda impone sus rigores y no fue hasta el pasado sábado que se dieron todas las circunstancias posibles para darnos de bruces con su rock contemporáneo y ecléctico.
Bailongo incluso, si se me permite la patada al diccionario. Y fíjate que el inicio del set con “Histeria” no puede ser más tranquilo y tendido. Un corte engañoso, que va mutando esa calma inicial en un rock con una marcada vocación de himno. Puede que a Adrián Muñiz le costara entrar al set. Todo lo contrario que un Juan Bertrand al que vimos disfrutar de lo lindo ya desde los primeros compases, subiéndose incluso al subwoofer para ejecutar desde allí el primero de los sus solos de guitarra. “When Light Is Put Away”, por rimar con otra banda del Principado, me recordó a la buena gente de Testaferros. Sin abandonar esa cualidad hasta cierto punto bailable de su rock alternativo, la banda desde luego sabe cómo armar cortes atractivos por diversos.
Ramón Prada, bajista de la banda, es en cierto modo el héroe en la sombra de Söax. Junto con el batería Ignacio «Witu» Cadenaba trama infecciosas bases rítmicas, amén de ocuparse de las programaciones e incluso de pequeñas líneas de teclado. Corazón de la particular propuesta del cuarteto. Cada vez más en su salsa, Adrián Muñiz entrega una estupenda línea de voz en “43 Sunsets”. Bertrand no quiso ser menos que su compañero aquí y dibujó otro buen solo desde su SG roja. Era la noche de mi favorita de la familia Gibson. Me agradó “Béla Tar”, de tanto en cuanto entrega una versión ahora más oscura, misteriosa incluso, del ecléctico cuarteto asturiano. “Come Together”, versión de The Beatles, puede ser lo más cerca que Söax están de sus compañeros de cartel (“telonero” me parece una palabra cada vez más fea).
“Agradecidos”, que según nos contaron nació como un homenaje al rock patrio, a quien me recordó sin embargo fue a Muse. En las partes más limpias de Bertrand a ciertos momentos de U2 incluso. “Bueno ahora vamos a hacer un poco el payasete” anunció Muñiz. Y lo que ocurrió fue que comenzó a sonar “Gasolina”, el tema de Daddy Yankee que vino a propiciar el desembargo del reggaetón en nuestro país hace ahora más de veinte años. Toda vez sucede la pequeña broma inicial, lo cierto es que la banda ofrece su versión más bailable aquí. Tirando de tópicos, realmente dieron la sensación de estar disfrutando de lo lindo a estas alturas del set. “Frente A Frente”, composición original de Manuel Alejandro y que ya interpretaran Jeanette, Rocío Jurado o incluso Bunbury, ofrece una versión más apaciguada de la banda. Más seria incluso.
Pequeño respiro antes de entregarnos “Atalaya”, quizá uno de sus cortes más efervescentes, montado sobre otro de esos armazones híbridos tan idiosincráticos en ellos. “Bubbles”, original de una de mis grandes cuentas pendientes (Biffy Clyro) acaba con Adrián Muñiz bailando entre el público. Aún hubo tiempo de un doble recuerdo a los AMAS. Primero con “Mentís”, ganadora en 2023, que dejó las estrofas más pesadas de la noche. Segundo con “Cuento”, nominada para la edición de este año, y que llegó no sin que antes cupiera una petición de aplauso para los chicos de Karolina Reaper. Me atrevería a decir tiene uno de los estribillos más llamativos del set. Al final volvió a sonar Daddy Yankee y de nuevo pensé si no se nos estará yendo de las manos lo de disparar una canción (más o menos) chorra al final de los conciertos.
En cualquier caso dos opciones bien distintas para una noche de sábado de lo más agradable. El clasicismo de Karolina Reaper frente a la visión más contemporánea de Söax. Un público que disfrutó de lo lindo y una sala que supo extraer un sonido más que óptimo de ambas formaciones. Darles las gracias por las muchas facilidades dispuestas en favor de esta crónica y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Nuevecondiez dan el pistoletazo de salida a su nueva gira «El Futuro Era Un Disparo» el próximo sábado 20 de abril en la Sala Telva de La Felguera (Langreo). La cita con los gijoneses contará con el combo punk rock vasco Deklibe como invitados.
Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada anticipada tiene un coste de 8€ en los siguientes puntos físicos:
Un año más, fiel a su cita regresa la pseudo jam session a la Sala Telva de La Felguera (Langreo). Cincuenta músicos pasarán por el escenario desde las 18 horas del sábado 18 de noviembre para rendir homenaje o simplemente destrozar en algunos casos a grandes himnos de la historia del rock, metal, punk incluso el pop.
Con acceso gratuito, la fiesta organizada por Ronnie Pollopower se prolongará hasta que el cuerpo aguante. Una jornada de diversión y complicidad con el público que una vez más abarrotará el local langreano.