Crónica: Vendaval Fest (Sábado 25/7/2026)

La mañana del sábado no prometía nada bueno, una gran tormenta durante la madrugada y la lluvia torrencial que nos sorprendía al filo del mediodía hacían saltar todas las alarmas. Por suerte la climatología mejoró a pasos agigantados y con apenas media hora de desfase sobre el horario previsto se pudo disfrutar de la sesión vermú gratuita en el casco viejo de Ribadeo bajo el nombre de «Vendaval Na Rúa«. Ajenos a cualquier circunstancia adversa un gran número de curiosos y “vendavaleros” acogieron con agrado las propuestas de la Green River Band, que rendían homenaje a la siempre disfrutable Creedence Clearwater Revival y a Lija y Terciopelo, banda tributo a los navarros Marea.

A través de interpretaciones fieles a la original hicieron las delicias de un público muy a favor de obra y que no dejó en ningún instante de corear unos himnos atemporales que forman parte, cada uno en su parcela, de la memoria colectiva de muchos amantes del rock. La tregua climatológica permitió un desarrollo impecable y sin sobresaltos, salvo un pequeño problema eléctrico al final del set de la Green River Band que sería solucionado con premura y agilidad.

Ya bien entrada la tarde llegaría el momento de retornar al aparcamiento de Alfredo Deaño para vivir la segunda jornada del festival. Abrían la velada nuestros compatriotas y amigos de Ochobre con su punk rock comprometido y marcadas raices folk. Presentan su nuevo disco «La Rabia Nos Dentes» y lo primero que nos llama la atención es una novedad en la alineación. La llegada de un nuevo bajista a la banda, lleva a Miguel a la guitarra para hacer dupla con Viti Redondo (Sound Of Silence, Ofensivos, Rorshack).

Reichel no se guarda nada en el zurrón durante su actuación. Salta e interacciona con el público mientras su voz se mantiene en el nivel de excelencia habitual. Natalia por su parte ayuda a los coros y aporta el imprescindible sonido de la gaita, clave en la idiosincrasia de Ochobre. Aunque la audiencia siempre es perezosa con las bandas que abren cualquier festival, el buen número de publico que congregaron disfrutó de lo lindo con temas que van camino de clásicos como “Sélo” o “Escuela D’Amor”, su himno “Autodefensa Muyer” y la inesperada colaboración de Miguel Fernandi “Burilo”, voz de Skama La Rede y parte fundamental en el nacimiento de Ochobre.

Turno para los madrileños Hermana Furia y su cruda mezcolanza de stoner rock, grunge y post punk. Con un marcado mensaje reivindicativo, feminista y de concienciación social la banda liderada por la infatigable Duvi demostró por qué están considerados uno de los proyectos de mayor proyección del rock estatal.

Con una puesta en escena intensa, se mueven como pez en el agua como altavoz contra la violencia machista, las desigualdades del sistema y las complejidades de la salud mental, lograron meterse al público en el bolsillo gracias a la evidente química entre Edu y Duvi, la teatralidad y magnetismo escénico de un directo que se vive con intensidad de principio a fin. Apenas 60 minutos de concierto que fueron la antesala perfecta para la llegada del plato fuerte del sábado.

Pude vislumbrar muchos rostros conocidos que se habían acercado desde Asturias para disfrutar de una nueva masterclass del señor Enrique Villarreal “El Drogas”. El otrora componente de Barricada nunca defrauda y en esta ocasión volvía a jugar magistralmente sus cartas intercalando éxitos de su paso por la formación navarra con himnos de su etapa solista para ofrecer un gran concierto de auténtico y puro rock urbano, desatando la nostalgia y euforia colectiva de un público entregado desde el primer acorde.

A sus 65 años El Drogas no dejó centímetro de escenario por recorrer, interactuar con la gente y dejar patente una actitud y carisma imbatible. No dudo en colgarse al hombro la guitarra acústica, jugar con su pie de micro o hacer malabares con sus bastones, todo en favor de un show que si bien está estudiado al milímetro siempre nos hace disfrutar como la primera vez. Un gustazo comprobar de primera mano como padres e hijos corean al unísono letras que forman parte de la historia musical de este país.

Confieso que no me esperaba la espectacular respuesta del público al concierto de los valencianos Benito Kamelas. Difícil papeleta la suya, salir tras la exhibición de El Drogas no era nada fácil y sin embargo, a base de buenas canciones, una audiencia con la lección bien aprendida y ese aura de sinceridad que transmiten se metieron en el bolsillo a todo el Vendaval Fest.

Liderados por la inconfundible figura, voz y carisma de Joaquín Gómez «Quini» alternaron himnos ya clásicos como “Fue Mi Abuelo”, “He Decidido”, “Resiliencia” o “Ayer Soñé” con temas de su último trabajo de estudio «Justicia Poética«. Conectaron inmediatamente con la gente logrando que la frontera entre músicos y público desapareciera por completo. Ante esa demostración tiene aún más valor lo esencial de su propuesta, los Benito no necesitan de efectos visuales, pirotecnia ni ornamentos para dejarnos el alma llena y una gran sonrisa en el rostro.

Metidos de lleno en la madrugada tomaban posesión del escenario el trio barcelonés The Lizards. Jornada accidentada la suya, con el equipaje extraviado doblaron viaje al aeropuerto de Asturias para llegar a la hora indicada con todo su arsenal bajo control. Aprovecharon a presentar temas de su nuevo disco “Blow The Surface” editado en el mes de marzo y que fueron muy bien recibidos por el notable número de incondicionales que seguían en pie al filo de las 2 de la madrugada.

Carla, Judith y Edgar no bajaron en ningún momento la intensidad en los escasos 45 minutos que dispusieron, la verdad que pasaron en un suspiro, dejándonos con unas terribles ganas de más. Entrega, actitud y carisma definen su buen hacer sobre las tablas y si además sumamos canciones directas como “Everybody Sucks”, “Dead City” o “What I Am” su apuesta es siempre ganadora.

El cierre del día llevaba el nombre de Las Moskas Retrompeteras, vencedores en la «Loita De Bandas» (concurso de bandas del propio festival). Con el ska/punk por bandera mutan sin complicación del euskera al castellano en beneficio de unas canciones que pasadas las 3 de la madrugada obligaron a los supervivientes a bailar y realizar los últimos pogos del festival.

El buen hacer una sección de vientos (trompeta y trombón) de lo más fiestera es un plus para su desempeño sobre el escenario, aportando emotividad y un punto gamberro. Detalle diferencial que no dudamos ayudó a lograr su participación en el Vendaval Fest. Se supieron vencedores en una empresa harto difícil como era evitar la estampida habitual llegados los estertores del festival. Y aún quedaba para los más fiesteros una hora bajo la sintonía de DJ Tralla.

Para H.M.B. nuestro primer Vendaval Fest no pudo ser más placentero. Gran organización, que no dio mas que facilidades para realizar nuestro trabajo, inmejorable ubicación, una más que meritoria apuesta por bandas emergentes, una selección de auténtico lujo en las bandas consagradas y una sesión vermú para dinamizar la economía poniendo en valor el turismo y la gastronomía local. Puntos a mejorar? Siempre se puede, principalmente unos horarios que no requieran tanto esfuerzo para aguantar hasta el final y la adecuación del suelo del recinto que nuestros cansados pies agradecerán eternamente.

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas, demos, trasgos e diaños, espiritos das nevoadas veigas, o próximo ano se nos deixan, voltaremos!!!

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

Caudal Fest 2026: Análisis del Cartel

El Caudal Fest, reconocido como el tercer festival más importante de Galicia, nos presenta un cartel imprescindible para los amantes de la música contemporánea. El evento alcanza su octava edición que tendrá lugar los días 18 y 19 de septiembre en el Xardín Do Pazo De Feiras y Congresos de Lugo.

Lori Meyers, la emblemática banda granadina de indie rock, será cabeza de cartel en la primera jornada del festival, que tendrá lugar el viernes 18 de septiembre. Reconocidos por sus melodías pegadizas y un directo pleno de energía, puden presumir del logro de conquistar a varias generaciones. Siloé, punta de lanza del sábado combinan pop y rock con letras introspectivas y emocionales para conectar intensamente con el público. El cartel presenta una excitante varidad de bandas consagradas y emergentes, entre los que destacan los veteranos Pignoise, que han marcado a varias generaciones con sus himnos punk rock de fácil digestión, La La Love You, combo pop punk y de marcada tendencia humorística con un directo cargado de diversión y Sexy Zebras, reconocidos por su fuerza escénica y personal rock alternativo. Que decir de Taburete aportando un estilo cercano y coreable, combinando pop, rock y ritmos latinos, mientras que Barry B sorprende con un sonido fresco que mezcla pop y electrónica de manera innovadora. 

Sanguijuelas del Guadiana destacan por su energía y estilo único dentro del rock independiente, y Besmaya aporta sensibilidad y frescura a su potente propuesta musical. La reconocida Anni B Sweet vuelve a la programación con su delicadeza vocal y la intensidad emocional de sus composiciones, mientras que el joven talento Inazio cautiva con un directo intimista y un estilo que mezcla géneros de manera sorprendente. El cantautor gallego Xoel López desplegará su magnetismo musical uniendo folklore, pop y letras impreganadas de madurez poética. El proyecto local Ortiga garantizará un fin de fiesta bailable a través de la combinación de ritmos tropicales, autotune y auténtica verbena electrónica. No Quiero apotará al cartel rock de corte clásico, pleno de energía y ejecuciones contundentes dispuestos a activar a la audiencia desde los primeros compases del festival.

La reconocida vocalista Leire Martínez explorará su faceta más íntimista en una actuación que se espera con enorme expectación. El sonido más densos del festival lleva el nombre de Ultraligera, guitarras afiladas y rock oscuro de marcada herencia post punk que consolida a este grupo como una firme promesa nacional. El creador total Carlos Ares fusionará folk, electrónica y pop alternativo de manera orgánica mientras que Nunatak aportará canciones de pop épico coral y arreglos preciosistas para evocar la naturaleza circundante y los canticos compartidos. Y cerramos el análisis al cartel con Tere!, y su aportación, frescura pop juvenil cargada de desparpajo y estribillos directos para defender el talento gallego más emergente.

Con la ciudad de Lugo como marco incomparable y el cauce del río Miño abrazando el recinto, los visitantes podrán combinar las jornadas de música en directo, amenizada por referentes consagrados y la frescura de nuevos talentos de la escena indie y pop rock estatal, con rutas culturales por el casco histórico y su muralla milenaria declarada Patrimonio de la Humanidad.

Venta oficial de entradas a través de la web del festival (caudalfest.es)

Agenda: Pista Extra Da Veiga 2026

El festival Pista Extra Da Veiga que tendrá lugar el sábado 28 de noviembre en el recinto ferial de Vegadeo desvela su cartel al completo. En esta edición, el evento organizado por A Candeloria da un giro importante al trasladarse a Asturias tras asentar sus bases en Lugo.

Para esta entrega han confeccionado un potente cartel que combina punk, thrash metal, rap y rock alternativo compuesto por Soziedad Alkoholika, unos Narco en plena celebración de su 30º aniversario, Crisix, Jarfaiter, Manolo Kabezabolo, La Mørgue, Bestas Punk Folk y Jordi Panico como DJ residente.

Entrada anticipada 32€ + gastos a través Ticketrona.
El festival ofrece zona de acampada interior gratuita.
Aforo limitado.

Crónica: Vendaval Fest (Viernes 24/7/2026)

Tuvieron que pasar cuatro ediciones para que los astros se alinearan y el equipo de H.M.B. pudiera acercarse al municipio lucense de Ribadeo para disfrutar de un nuevo éxito de la Asociación Catro Caños, organizadora del Vendaval Fest. Un evento con unas directrices marcadas a fuego, su ambiente colaborativo, los siempre agradecidos precios accesibles, una zona de acampada cercana al festival y un innegociable compromiso con la sostenibilidad en la Mariña Lucense.

La climatología acompañó durante toda la velada por lo que pudimos disfrutar de una más que agradable noche de verano en la pista del Aparcadoiro das Palmeiras. La fiesta arrancaba cuando el reloj se acercaba a las 19:30 horas con la joven formación coruñesa Demenzia Sozial, alguno de sus componentes aún es menor de edad, como protagonistas. Punk rock combativo y directo al mentón para presentar su segundo disco «Viaje Astral» y “No Quiero Escuchar” nuevo sencillo editado hace escasas fechas.

Bajo un incesante goteo de público el trío se entregó con energía arrolladora, gracias a una base rítmica acelerada, guitarras potentes y buenos temas como “Sin Saber Si Estás Vivo”, directos al grano con una actitud casi impropia para su edad y que la audiencia agradeció. Dejaron el ambiente preparado de la mejor manera para dar el relevo a los madrileños Hamlet.

A priori plato fuerte de la jornada Hamlet no defraudaron gracias a un setlist demoledor centrado en repasar sus grandes himnos de los noventa y dos mil. Dejaron pinceladas de nuevo cuño como “Acto De Fe” pero cuando suenan “Antes y Después” o “J.F.”, irremediablemente se desataban los pogos en el recinto.

A lomos de un gran sonido, tras casi cuatro décadas de trayectoria impecable a sus espaldas Molly y los suyos no dieron un segundo de tregua, interactuando con el público, saltando para gozo de los fotógrafos del foso e incitando a la parroquia a dejarse llevar con intensidad y rabia controlada. Ovación unánime la que recibieron tras su paso por el Vendaval Fest, no era para menos.

Con la llegada del ocaso y la entrada de la noche llegaba el turno de Dakidarría. Personalmente creo que los de O Val Miñor eran los “tapados” de la jornada, su buen hacer sobre las tablas y la respuesta del público no dejaron dudas que eran la banda más esperada de la velada. Su propuesta musical punk rock/ska/reggae cayó de pie en Ribadeo, los asistentes cantaron, otros bailaron y la inmensa mayoría lo disfrutamos con una sonrisa en la cara gracias a temas como «Terra«, «Lume» o «Pobo De Artistas«.

Siempre con el gallego como hilo conductor nos dejaron un mensaje de compromiso social, antifascismo y fiesta, más aún en la víspera del Día de Galicia que anticiparon con un pequeño set acústico para gozo de las varias generaciones de seguidores de la banda presentes en el festival. Su sección de vientos no dejó de bailar e interactuar, aportando dinamismo a la actuación mientras Gabri como maestro de ceremonias, reivindica la cultura gallega y la música independiente. Sin duda uno de los grandes triunfadores del viernes.

La veterana formación celtic punk canadiense The Real McKenzies se encontró con una audiencia muy por la labor y la difícil papeleta de igualar el clímax de comunión logrado por sus antecesores. Despacharon un show convincente y ameno a pesar de la merma inicial de su vocalista Paul McKenzie, brazo en cabestrillo, que con el transcurrir de las canciones pareció olvidar por completo.

Como dato curioso comentar el ingreso en la banda durante esta gira del gaitero gallego Luis Cao, anteriormente en el combo punk folk Bastards On Parade, bajo el seudónimo Aspy Luison, y que ha caído como anillo al dedo en el característico sonido tabernario de los de Vancouver. Punto álgido de su paso por el Vendaval sin duda fue la interpretación de “The Tempest” con gran parte de las primeras filas a tierra para remar en el que es uno de los himnos más icónicos y aclamados de su discografía.

Pasadas las 2 de la madrugada llegaba el turno de Ruxe Ruxe. El histórico grupo gallego disfrutó de una buena audiencia a pesar de la inevitable estampida habitual que sufren los encargados de poner el colofón en este tipo de eventos. Los de Aríns demostraron por qué llevan casi 30 años siendo uno de los referentes del rock gallego gracias a la habitual entrega de Viti (voz y guitarra), beso al suelo incluido afortunadamente sin consecuencias, la gaita de Xaco Barona y una sección de vientos infatigable.

No dejaron que el cansancio hiciera mella en el público a la altura de la madrugada en que nos encontrábamos y eso habla maravillas de su desempeño. Rock combativo y festivo, gracias a temas como “Manoiz De Lumes”, “Buratos”, o una muy coreada “A De Moscoso”.

Para los que aún tenían ganas de fiesta, un servidor ya iba camino a la cama, quedaba DJ Tralla, encargado de amenizar los prolegómenos del festival, los cambios de escenario y a estas alturas de la noche el colofón, dispuesto a seguir con un repertorio de clásicos que en otro momento sería sacrilegio perderse.

Primera gran noche en el Vendaval Fest, gracias a un inmejorable sonido, ambiente intergeneracional y una marcada conexión con la identidad gallega. Y lo mejor aún estaba por llegar.

Texto: José Ángel Muñiz
Fotos: Carmen González

El Festival Derrame Rock regresa a Langreo

Para conmemorar el 30º aniversario de su nacimiento el festival Derrame Rock regresará a Langreo, donde tuvo su sede del año 2000 al 2003. El evento tendrá lugar los días 9 y 10 de octubre en las instalaciones de los Talleres del Conde en La Felguera (Langreo).

El festival tendrá caracter gratuito y recordará sus raices, desde su nacimiento en un pequeño bar de Sotrondio (El Santo Grial), su paso por las localidades asturianas de Grao, Gijón, Oviedo, Langreo, Pravia y el en su momento polémico viaje a Galicia. Esta edición que se concibe como una despedida definitiva más que una vuelta a la actividad, contará con la participación de seis o siete bandas, algunas hoy día son clásicas, en su historia con el Derrame Rock daban sus primeros pasos. Recordamos que por el festival pasaron nombres del calibre de Barricada, Ilegales, Rosendo, Barón Rojo, Los Suaves, Soziedad Alkohólika, Marea, Mägo de Oz, Warcry, Tierra Santa, Koma, La Polla, Saratoga, Sôber, Porretas, Avalanch, Reincidentes o Hamlet.

Agenda: Valliniello Sound Fest 2026

Retorno a la programación musical astur para el Valliniello Sound Fest. Con la entrada del otoño las instalaciones del Colegio Fernández Carbayeda de Valliniello (Avilés) serán el epicentro de una cita gratuita que tendrá lugar el sábado 26 de septiembre y que contará con Sex Museum, Lex Lüger, Automatic Kafka, JAF Dragontales y Rock & Rockets como protagonistas.

En esta ocasión la organización apuesta por un cartel de 5 bandas, apostando por el talento local formaciones de nivel estatal y un destacado cabeza de cartel como son Sex Museum en plena celebración de sus 40 años de trayectoria.

Crónica: Arcanxo Festival (Sábado 18/7/2026)

Segunda jornada en el Arcanxo Festival. Tras las buenas sensaciones que nos llevamos el día anterior, el nivel de las bandas y el ambiente que se creó, empezamos esta segunda parte con muchas ganas de ver qué nos deparaba. El calor volvió a acompañarnos y el sol aún nos pegó con más fuerza, de modo que, hubo que optar por seguir a las primeras bandas desde las zonas de sombra, al menos en parte de su actuación. Pudimos ver abanicos y hasta paraguas como parte de la indumentaria de rigor y agua, mucha agua, hasta agotar totalmente las existencias en barra.

Con estas circunstancias, los portugueses Chaosaddiction se encontraron con que pocos valientes se animaron a seguir sus progresiones sobre el escenario pegados a las vallas. Nos presentan su álbum debut “Kintsugi” en el que combinan un groove metal con ciertas partes de speed y otras más melódicas y cadenciosas y muchas influencias noventeras. Abren con “Into Chaos” y “Drama King”. La velocidad aumenta en “Sinto Muito”. Gozaron de un sonido que fue mejorando conforme avanzó el set y consiguieron arrancar algún circle pit tempranero con “She’s A Drug” y “Lovesick”, dando por concluida su actuación a las seis de la tarde con una brutal “Fuck You, Next”. Banda de reciente creación y que gustó mucho entre los presentes.

Los catalanes Savaged fueron los encargados de poner el toque heavy metal old school en esta jornada. Recién llegados de Madrid donde actuaron la noche anterior (nos comenta a posteriori su frontman, Jamie Killhead, que aún le quedaban en el pelo restos de laca) desembarcaron en el Arcanxo para ofrecernos un repertorio en el que combinaron temas de sus dos LPs, el “Night Stealer” y el último del 2025 “Rising”. También el escenario presentó un aspecto muy colorido con un telón de fondo, con la portada de su álbum debut y dos paneles laterales, que le dieron mucha vistosidad a la actuación. Con los primeros acordes de “Fire It Up” ya captaron nuestra atención y nos fueron envolviendo en esos ambientes ochenteros en los que se desarrolla su música, una buena colección de riffs afilados, estribillos pegadizos y voces agudas. Gran complicidad entre las guitarras de Jamie y Joan Grimalt defendiendo “Stealing The Night” y “Across The Burning Fields”, junto al nuevo bajista, Ángel, con el que estuvieron muy sincronizados. Cierran esta primera parte con “Tons Of Leather”, muy bien recibida por los más fans del género, tras la cual, la banda abandona el escenario, para regresar con “Texas Bloody Texas”. Es entonces cuando los músicos son asaltados por el protagonista de la famosa película, motosierra en mano. Finalmente, rematan con “Queen Of My Salvation”, una de las más coreadas y “Running For Your Love (Tonight)”. Solo cinco años de trayectoria los avalan, pero también es otro nombre a tener en cuenta, sobre todo, en los circuitos más clásicos.

Nuevo giro estilístico hacia los sonidos más oscuros, atmosféricos y tenebrosos. Lástima que el horario establecido y la luminosidad del momento fueran elementos poco propicios para que ANZV (que, no obstante, estuvieron soberbios), pudiesen desplegar toda su ambientación black y ritualista para transportarnos a otra dimensión. No obstante, el ritual comienza igualmente cuando Ahnum prepara una bandeja con velas y otros elementos místicos y se dispone a dar comienzo a un repertorio que navega por sus dos trabajos “Gallas” (2022) y “Kur”(2025). Bañados por una ola de incienso, la actuación de los portugueses no dejó indiferentes a nadie. El aspecto del vocalista, descalzo, con una bátula, de la que se desprende en otro momento del show, acompañado por cuatro músicos más que comparten una estética recordando la cultura arábica, crea un conjunto compacto y no solo en los estilístico, sino también en lo musical. Si bien es cierto, que les faltó, tal vez, una mayor cuota interpretativa, a nivel sonoro fueron capaces de crear una atmósfera envolvente, bailando del black al death con mucha personalidad. No faltó la comunión con el público de un Ahnum arrodillado en medio del terreno y que fue muy bien celebrado. Una actuación que también gustó mucho, aunque fuera desde la distancia que resguardaba del implacable sol.

Lo de Picture fue un auténtico regalo para los presentes en el Arcanxo. Veterana banda de indudable culto, llegados desde los Países Bajos para dar una magistral lección de cómo hacer y defender el heavy metal. Con 48 años a las espaldas desde sus inicios, como más tarde nos recordó su vocalista Peter Strykes, solo con pisar las tablas del escenario ya nos metieron a todos en el bolsillo. “Griffons Guard The Gold” fue el tema elegido para empezar a mostrar un curriculum en el que la experiencia respiraba por los poros de los cinco músicos. El saber estar del señor Strykes, en constante conexión con el público, presentando los temas, cercano y divertido, abarcaba todo el espacio, en el que el resto de los componentes se movían como pez en el agua. Navegaron en su repertorio entre sus trabajos más significativos de los años 80, junto a un par de su última creación “Wings” (2019), acompañados, en todo momento, por un sonido bien nítido. Solo hicieron falta tres temas para quedar todos a su merced. No hubo mácula en el desempeño con las guitarras de Appie de Gelder y Len Ruygrok, pero el protagonismo se lo llevó Rinus Vreugbenhill, que, a sus 74 años, mostró una gran destreza con su bajo y no paró de moverse cual chiquillo, disfrutando enormemente y, por supuesto, transmitiendo esa energía que se contagió a lo largo de todo el repertorio. “Diamond Dreamer” fue buena muestra de ello, luciéndose Strykes en la parte vocal y saltando al unísono con el bajista. Todo el mundo saltando en la siguiente “Eternal Dark” y coreando el estribillo, con un desatado Laurens Bakker a la batería. “You’re All Alone” fue descrita como la preferida del cantante holandés. “Bombers” pone el punto más nostálgico, como referente de aquel primer álbum de 1980 y Rinus, bajo en mano, se mezcla con el personal, formándose un cuidadoso circle pit a su alrededor. “The Hangman” y “Lady Lightning” cierran una actuación para enmarcar y que va a ser una de las más recordadas en las ediciones pasadas y futuras del Arcanxo.

La tarde iba cayendo y el ambiente estaba ya lo suficientemente caldeado para recibir a las huestes teutonas, Destruction, con gran expectación ante un show especial que celebraba el 41 aniversario de su mítica obra prima “Infernal Overkill”. Un gran telón de fondo, dos paneles laterales y el doble bombo adornados con la portada del citado disco así nos lo hacen saber. A las 21:45 horas, la marcha imperial de Star Wars precede a la salida de Schmier y los suyos, que irrumpen cual ametralladora, provocando con “Invincible Force”, circle pits y pogos que no cesarían a lo largo de la descarga. Caen uno por uno y por orden todos los temas del mítico disco. “Death Trap” que nos vuela la cabeza y “The Ritual”, donde la dupla Martin Furia/ Damir Eskic sincroniza movimientos con el famoso bajista. Tras un breve descanso, Randy Black introduce, desde su batería, “Tormentor”, con frenética actividad de banda y público. La voz desgarradora de Schmier nos recuerda la historia de este disco antes de acometer uno de sus temas fundamentales: “Bestial Invasion”, pasándonos por encima cual apisonadora con sus riffs, mientras el personal se bate en frenéticos circle pits e imparables crowd surfing. Junto a “Antichrist”, es uno de los temas que más frecuentan sus repertorios, no tanto como la instrumental “Thrash Attack” y “Black Death”, tema de más de siete minutos, que nos presenta Schmier y que tuvimos el privilegio de disfrutar en este especial directo. El sonido rozó la perfección, desde mi punto de vista, volumen, nitidez, crudeza en su justa medida. Terminado el recorrido por el homenajeado álbum, la banda abandona el escenario para regresar de nuevo con un puñado de temas que comienzan con “Curse The Gods”, iniciando otro buen repaso por el que fuera su segundo y bestial trabajo de 1986: “Eternal Devastation” “Estamos celebrando el heavy metal en Galicia” nos espeta Schmier ante los primeros acordes de “Life Without Sense”, guitarras dobladas y endiablado solo de Damir. Últimos coletazos con dos clasicazos de la banda, que no podían faltar como remate: “Mad Butcher” y “Total Disaster”. Se despide Schmier deseando suerte a la selección española de fútbol que jugaría al día siguiente la final del mundial, aunque ellos fueron los verdaderos triunfadores de la jornada.

Ciertos problemas técnicos con el ajuste de la batería de Venon Inc., provocaron un ligero retraso en la salida de la banda británica al escenario. Cuando lo hacen, abren con “Ave Satanas”. El trío se dispone en el centro de la tarima, bañados todo el tiempo por luces blancas, a veces, intermitentes, que se apagan, por momentos, provocando segundos de oscuridad extrema, como el propio sonido que nos inunda. Recorrido por sus dos discos de estudio del 2017 y 2022, respectivamente. Temas como “War”, “There’s Only Black” o “Blackened Are The Priests”, sientan las bases de una actuación intensa, contundente, donde el señor Tony “Demolition Man” Dolan muestra su saber hacer y estar, una presencia escénica que copa las miradas pero que no protagoniza solo, ya que un espléndido Curran Murphy “Beleth”, a la guitarra, no dejaría títere con cabeza, entre los aún supervivientes de la descarga anterior de los germanos. En “Cursed” la complicidad instrumental entre Demolition Man y Beleth nos da muestras de lo bien empastada que se encuentra la banda. JXN desde la parte superior de la tarima, aporrea la batería sin piedad. El público se muestra entregado y disfrutando del combo que surgió como una alternativa paralela a la alineación oficial de la legendaria banda Venom, liderada por Cronos. “Come To Me” e “Inferno” son dos muestras más de lo a gusto que se ve a los tres componentes, dando muestras de divertidos diálogos entre instrumentos, sin perder contundencia. El sonido resultó, en ocasiones, embarullado, pero solo desde las primeras filas, puesto que en el resto del recinto se apreciaba con mayor claridad. Sorprenden con “Live Like An Angel (Die Like A Devil)” de la primera andadura de Venom, allá por 1981, para retomar con una divertida “Black N’ Roll”. Un apretado set que finaliza con la versión de MötorheadThe Hammer”. Buenas sensaciones las que nos dejaron Tony Dolan y sus acompañantes, señal de que a Venon Inc. aún le quedan capítulos por escribir en esto del metal.

Bien entrada la noche y, a pesar de que el cansancio ya iba haciendo mella en algunos de los presentes, nos quedaba aún una descarga de alto nivel. Y es que los deathmetaleros melódicos Wolfheart salieron con un grado de potencia, que los iba a situar a la altura de sus predecesores. “Ancient Cold” da buena muestra de ello, Lauri Silvonen, al bajo, hace los coros junto a un inamovible Tuomas Saukkonen a la voz principal, que ejerce de maestro de ceremonias. Impasible en el centro de un escenario adornado con un gran telón. Las melodías bestias y armoniosas a un tiempo nos transportaban a la frialdad nórdica. Tras un imponente “Ghost Of Karelia”, pequeña pausa para hidratarse, mientras suenan bases pregrabadas que dan paso a que Saukkonen presente la banda y agradezca que, a pesar de las horas, haya aún público, que todavía tiene ganas de pasarlo bien y embarcarse en un circle pit mientras suena “Breakwater”. La actuación de los finlandeses fue siguiendo una misma línea, temas épicos, un poderoso vocalista (el mejor de la jornada) cuya voz retumbaba hasta en la última esquina del recinto del Arcanxo. La entrega de los presentes se evidencia en temas como “The Hunt”, muy aplaudido, que junto a “Grave” y “The Hammer” ponen el punto final a una actuación sólida, directa y que fue la puntilla para muchos de los presentes.

Sin embargo, esto no había terminado todavía. A esta tercera edición del Arcanxo Festival le quedaba una bala por agotar y ésta sería la aportada por los locales Raze. Los de As Pontes de García Rodríguez no se amilanaron ante la difícil tarea de ser el broche de oro del festival. Practican un thrash entretenido, de afilados riffs y ágiles solos de guitarra, a cargo de Liber (Strikeback). Cayeron temas de su último EP “So Mad”, como “Into The Coven”, así como del “Grave For The Weak”, con una ágil y bien recibida “Lethal Injection”. Los gallegos manifestaron tablas, velocidad y furia, buena base rítmica y gran trabajo de Sebas a los parches. En “Dirty Green Stickers” se muestran intrépidos. Vuelven con la propia “So Mad” que presenta el actual vocalista de la banda, Maca. Les quedaba poco tiempo a los gallegos y lo aprovechan sin dilación volviendo a su primer trabajo del que suenan “Operation Enduring Freedom” y “Crime, Scene, Do Not Cross” que pone el punto final.

Nos fuimos con una enorme sonrisa en la cara y con una sensación de desconcierto, ¿cómo un humilde festival pudo haber conseguido sacar adelante una edición con ese nivel de calidad, desde la comodidad, los precios asequibles y un entorno envidiable? Sea como fuere, lo consiguieron y nos quitamos el sombrero ante la organización. ¡Por muchos años más de Arcanxos!

Texto y Fotos: Erundina Artidiello