HELLFEST 2025: LINKIN PARK, KORN, MUSE y SCORPIONS encabezan el cartel

Después de unos días de eterna espera y de que la mayoría de festivales europeos hubiesen revelado sus line up para el próximo 2025, el coloso francés, una vez más, despliega todo su potencial en forma de cartel con una abrumadora propuesta.

La revelación tenía fecha desde el fin de semana. Sabíamos que el lunes 9 de diciembre a las cinco teníamos que estar con los cafés preparados para entrecerrar los ojos y conseguir leer hasta el último artista de tremendo póster.

Y es que no exagero, 184 bandas repartidas en los cuatro días que durará el festival y en seis escenarios diferentes como viene acostumbrando. Una lista encabezada por Linkin Park, que por el momento solo estarán en cuatro festivales europeos y vienen con el aliciente de su nueva vocalista Emily Armstrong, Korn, Muse y Scorpions. Un gran momento para quien vivió su adolescencia en los tardíos noventa y jóvenes dos mil.

Acompañando a estos cuatro gigantes, tendremos a Electric Callboy con quienes esperamos bailar muchísimo y ya los echamos en falta este 2024, Within Temptation, Judas Priest con un Halford en máxima forma y Falling In Reverse. De estos últimos esperamos una producción con mucho fuego y explosiones, algo digno de acabar en la cárcel.

Donde no acabó Till Lindemann después de su última gira a pesar de aquellas producciones también arriesgadas. Con él completarán los dos main bandas a las que les tenemos muchas ganas como A Day To Remember, Cypress Hill o Refused, en su gira de despedida. Habrá momentos para los rockers de última hora con Airbourne, Eagles Of Death Metal y Myles Kennedy y también ****espacio para la nueva sangre con bandas como Malevolence, Kim Dracula, Spiritbox, Lorna Shore o Motionless In White. Sabemos que son bandas que llevan a mucha gente joven y son la sorpresa para el público algo más acostumbrado a los chalecos vaqueros.

Del denim pasamos a las crestas y este año volveremos a tener a Frank Carter en Clisson. No lo digo porque se haya dejado cresta, espero que no lo haga. Lo digo porque estará en el Warzone acompañando a los Sex Pistols. También estarán Hellacopters y Turbonegro encabezando un jueves y viernes más clasicote con Street Dogs y The Damned. Eso sí, el sábado y el domingo viene lo interesante. Turnstile, Knocked Loose y que me culpen si quieren pero mi debilidad siempre será Defeater. Una ocasión imperdible para disfrutar de los de Massachusetts. Lo que resta son casi todo joyas y emergentes. En las joyas tenemos a Gorilla Biscuits, Good Riddance, Stick To Your Guns y Walls Of Jericho, que no los veo desde que tenía diecisiete. Y finalmente podremos ver la proyección espectacular de Spy, The Chisel y Gouge Away. En la parte más oscura de Clisson, este año nos reencontraremos con Jinjer, Exodus y Leprous, pero seguramente, el mayor hype está centrado en Dethlok, famosa banda virtual que protagoniza la serie de Adult Swim, Metalocalypse. Hay cosas muy interesantes como la vuelta de 3 Inches Of Blood, The Ocean, que seguirán presentando la barbaridad de disco que fue «Holocene«, y Persefone.

De camino al Temple nos encontraremos con Alcest, In Extremo, Bathory y Sunn O))), atracción suficiente para aquellas personas que quieran probar suerte a vislumbrar un brazo o media cara entre humo y muralla sónica. Pero además de este reclamo, contaremos con bandas que serán aire fresco para este escenario como los expertos Deafheaven y las dos mayores sorpresas que me he llevado últimamente: Spectral Wound y Agriculture.

Me conozcáis o no, iréis viendo que estoy dejando para el final el mejor de los escenarios: el Valley. Mi favorito siempre y creo que este año aún más. Ciertamente es de echar la lágrima cuando repasas los nombres y aceptas que vas a vivir una experiencia mágica una vez más.

Como generador de misterio, funciona muy bien no saber uno de los cuatro cabezas de escenario, pero realmente me da igual viendo todo lo que podremos tener en frente. Russian Circles, con una de las mejores performance del post-metal en directo, con permiso de alguna que otra banda sueca, Jerry Cantrell, siendo el nombre propio, si no me equivoco, del festival y Orange Goblin, que me dan más pereza por su fandom que por ellos. No sé el porcentaje de culpa que tienen pero me recuerdan al Viña Rock (sin haber estado yo nunca ahí, ojo). Donde quiero estar muy fuerte es viendo a Chat Pile y a Thou, dos claros candidatos a disco del año sin lugar a dudas. Pentagram diciéndonos hasta la vista, Dopethrone y Windhand para bajar las pulsaciones. La vuelta de Kylesa, My Sleeping Karma y el cierre épico de HEALTH con su dark wave industrial hacen que cualquiera no quiera separarse del Valley y todo lo que volverá a ofrecernos este año.

Cerramos así el repaso del cartel de este HELLFEST 2025, que tendrá lugar los días 19, 20, 21 y 22 de junio en Clisson, Francia. Una edición que nos promete más letra pequeña que nunca, a la que tendremos que prestarle atención durante todo el año y seguir descubriendo cosas. Contamos los días para volver a reencontrarnos con este parque de atracciones tan especial.

¿Dónde puedes conseguir entrada? No puedes, es sold out desde hace años… Aunque, siempre puedes prestar atención al apartado oficial de reventa. Te dejamos el link por aquí:

https://tickets.hellfest.fr/revente.html

Web y RR.SS:
https://www.hellfest.fr/
https://www.instagram.com/hellfestopenair/

Texto: Hugo Calleja

Crónica: Aneuma + S.O.C.S. (Ribadeo 15/2/2025)

En Heavy Metal Brigade abogamos siempre por poner tierra de por medio con la rutina. Echarnos a la carretera. Y atestiguar qué dan de sí las bandas que nos gustan. Juntaba la Asociación Catro Caños a State Of Crime & Science con  Aneuma y la del sábado, de pronto, se nos antojó una de esas citas de lo más apetecibles. Así las cosas, carretera y manta que diría un clásico, para ver qué se contaban ambas formaciones en tierras lucenses, dentro del ciclo musical del Vendaval Fest.

Y es que cine teatro, sí, pero la organización se pegó la paliza de remover parte de los asientos, por lo que aquello, por suerte piensa uno, no tuvo nada que ver con aquellos shows post confinamiento con las nalgas soldadas a la butaca. Un enorme telón de fondo dominaba el escenario. State of Crime & Science, o S.O.C.S., lo hacen suyo cuando son alrededor de las 22:38 de la noche. Y lo hacen mediante una de sus composiciones más postreras, aquella que viene a darles nombre, y en la que su elegante forma de entender el rock, en especial el rock alternativo, conjuga con el primer solo de un muy seguro Marc Segond.

Teníamos muy reciente al combo gijonés, si bien aquella noche servidor estaba a otros menesteres. Dichosos solapes. Pero “Lost”, con una línea de bajo por parte de José R. Ibáñez que es puro gancho, entregó esa cara algo más vivaracha del quinteto. Osana K., verdadero punto focal de la formación asturiana, mostró un óptimo estado de forma. Rara vez falla la vocalista y la cita ribadense vino a confirmar las habituales buenas sensaciones.

“Somos State of Crime & Science y venimos de Gijón” anuncia previa a dejarnos con “Last Days”, composición nacida al albur de la pandemia, “cuando creíamos que el mundo se iba a acabar”, y que destapa ahora a unos S.O.C.S. más cercanos si cabe al rock alternativo. Algún coro pregrabado acompaña a Osana K. durante estribillos y, en líneas generales, la banda arremete sólida y compacta. Al igual que sus compañeros de cartel la noche del sábado, esta es una de esas formaciones que prácticamente hemos visto nacer y muy pocas veces fallar. Y no lo hacen porque tienen cortes como “Cursed Gift”, capaces de alimentar la cara más melancólica, también más desgarrada, del combo gijonés. Y es que el tipo de rock que realizan podrá gustar más o menos, pero su versatilidad es indiscutible.

Agradecimientos mediante, “Through The Mirror” vuelve a dejar destellos de esos S.O.C.S. elegantes y terriblemente gancheros. Osana K. brillando al micro aquí e Iván Fernández dando una lección de cómo amoldar sus baterías a los distintos registros de la banda. A menudo en la sombra pero siempre fundamental a la hora de cargar con el peso del quinteto. “Release”, con esa construcción tan ambivalente, resulta idiosincrática de la banda. El quinteto sonando muy bien aquí, de hecho. Con Gus Bocanegra a los mandos desde luego no esperábamos menos. S.O.C.S. tuvieron tiempo de dejarnos una primicia, “Self-Delusion”, que abrazó un cierto groove algo desconocido para ellos al tiempo que Osana K. se mostraba más torrencial que nunca. “Under” dibuja uno de sus mejores estribillos, puro derroche de cadencia y elegancia, y un poco al alimón con la más rotunda “The Hole” pueden suponer sus temas con más gancho a día de hoy.

Vortex” vira ahora al idioma de Cervantes y “Losing My Religion” reinterpreta al modo S.O.C.S. el gran clásico de los próceres alternativos de Athens (Estados Unidos) R.E.M.. Versiones así, sí. La final “Should I” llega no sin que antes Osana K. mandase un pequeño recuerdo al “Venom” de Aneuma, del cual dijo la vocalista que era el “disco del año” del pasado 2024. Fue el primer tema que interpretaron en vivo, nos dijo, y el sábado fue también el último. Buenos solos de Víctor Torres primero y Marc Segond después para cerrar otra buena noche para ellos. Siguen a la suya, amalgamando un ramillete de canciones con un toque personal y distinguible. Muy atentos a sus próximos pasos. Huelga decirlo.

Tirando otro de mis habituales latiguillos, qué duda cabe que Aneuma son un animal muy diferente. Su metal extremo, o en cierto modo su metal clásico junto con la característica voz rota de Laura Alfonso, pronto pondría a prueba los firmes cimientos del cine teatro. Y es que “Your Doom”, con esos coros ineludibles de Abel, pone sobre alerta a cualquiera. Arranque descosido con Jorge Rodríguez comandando las operaciones tras baterías. Sonando muy bien ya desde el comienzo, sí es cierto que vimos a la propia Laura algo más justa que otras veces en este comienzo. Se llevaba constantemente la mano a la petaca y uno pronto intuye que sería algo pasajero.

O que de hecho la frontwoman iría entrando en calor conforme transcurría el set. En lo gestual no cambia, desde luego, mostrándose una noche más tan indómita e impetuosa como acostumbra. Lo mismo que un Borja, leyenda viva del metal astur, que volvió a dar una lección solista del más alto nivel en “Fall Apart”. Para “Castaway Of Chance” es el bajo de Pau el que aporta el debido gordor a este trazo ahora más intrincado. Su compañero en base rítmica, el imparable Jorge Rodríguez, se mostró muy firme con el doble bombo en “Never Again”. Y si bien el público recibió al quinteto con una mayor frialdad que en pasadas ocasiones, me viene a la cabeza aquella arrolladora presentación de “Venom” en la Gong Galaxy Club (crónica), lo cierto es que pocas dudas caben al respecto de la propia banda.

Creatures” siempre sorprende de tanto en cuanto ofrece la cara más elegante de estos Aneuma, que conjuga con la más briosa que ofrece en su segunda mitad, con la banda moviéndose más que hábil en ambos registros. Tablas y galones desde luego les sobran. Vimos algún tímido circle pit aquí, si bien poca cosa para cómo Abel se desgañitaba acompañando a Laura en voces. “Breakout From Hell” es puro groove entendido a la manera clásica, mientras que “Yell To The Sky” inunda de luces estroboscópicas el cine teatro ribadense. Brilló de nuevo Borja bajo el parpadeo cegador. Siempre da la sensación de disfrutar con lo que hace y se nota.

Otro que siempre parece pasárselo en grande es Javier de Coupaud, bajista de Mad Rovers, que tomaría el puesto de Pau para “Guide Them To The Light”, que deja quizá uno de los solos de guitarra con más gancho de todo el set. Un gancho del que no va precisamente falto “Chain Reaction”, uno de esos temas que, pienso, podría ser capaz de propulsar a esta formación al siguiente escalón. Volvió Pau al bajo y quien cedió su puesto esta vez fue Abel para lo que iba poco a poco confirmándose como un show especial para el quinteto. Desde luego no uno más de todos cuantos les hemos visto. De vueltas ya a la formación estándar, “Circles Of Fire” detona otro de los riffs con más gancho del set. Un corte sin el nervio de otros pero lo suficientemente hábil como para llevar en volandas a cualquiera con un mínimo de sangre en las venas.

Stand Tall”, me permiten otro tópico, exhibe ese tono tan habitual en las guitarras de Borja. Ya sea con Legacy Of Brutality o con estos Aneuma, sus riffs y solos siempre resultan reconocibles, verdadera seña de identidad del guitarra asturiano. La banda se tomaría un breve descanso aquí. El justo para que Laura cambiase de atuendo y emergiera, punta en blanco, hasta una pequeña plataforma situada en el epicentro mismo del cine teatro. Desde allí, y bañada en sangre, afrontó “Frozen” para aportar una nueva nota de distinción al set. Con Pau delegando de nuevo el bajo, en esta ocasión a Sandra (Rise Of Fury) la banda acertó a sorprender aquí. Benditos inalámbricos.

El cierre vino a ser el habitual, con sendas versiones de Carcass y Death, incluida colaboración, esta vez a la guitarra con otro gran amigo de la formación como es Carlos C. Gavilán (Exkalibur) así como la certeza absoluta de que están en un momento más que dulce. Si además se rodean de buenos amigos, arriba y abajo del escenario, qué mejor forma de pasar una noche de sábado. A nosotros nos quedaba un largo camino de vuelta, así como la certeza de que el esfuerzo mereció la pena.

Por nuestra parte nada más que mandar un saludo a los habituales de siempre, ni siquiera en Ribadeo nos libramos de vosotros, así como enviar un agradecimiento a la buena gente de la Asociación Catro Caños por todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Decadent Metal Fest (Avilés 22/2/2025)

El próximo sábado 22 de febrero arrancará en el avilesino Paseo Malecón la andadura del Decadent Metal Fest. El evento nace con la premisa de preservar los conciertos de metal extremo en la región recogiendo el testigo de festivales anteriores basados en el estilo como el Otero Metal Fest o el Wolfest. Para esta puesta de largo han contado como protagonistas con el combo deathcore local World Of Decay, desde Murcia la formación slam death metal Cockoroch, la banda sludge gallega Mano de Piedra, el hardcore thrash de los riojanos Stigma y los también gallegos Amenaza con su característica mezcolanza de black y deathcore.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/decadent-metal-fest
Precio en taquilla 13€
Venta física: El Arfueyo de Fanny (Avilés)
Apertura de Puertas: 19 horas

A partir de las 18 horas se podrá acceder a la sala para comprobar el progreso de las pruebas de sonido, conocer a las bandas y disfrutar de precios especiales en las consumiciones en barra.

XXI Vidiago Rock: Primeras Bandas Confirmadas

La 21ª entrega del festival Vidiago Rock ya tiene fechas. Los días 2 y 3 de mayo La Bolera acogerá de nuevo la apuesta de la organización por propuestas más interesantes de la escena nacional e internacional.

Acompaña al anuncio la primera tanda de confirmaciones entre las que destacan los daneses The Movement, una de las bandas de referencia del Mod-Rock y el Punk ’77 europeo. Desde Barcelona The Lizards, regresan a nuestros escenarios para ofrecer de nuevo su energética combinación de hard rock y punk rock. La escena asturiana estará representada por Totengott, que presentarán su magnífico nuevo disco de estudio «Beyond The Veil«. Cierran esta primera batería de confirmaciones Weak, banda de punk rock de origen asturiano y afincada en Madrid que ha sabido canalizar la esencia del género con actitud, melodía y contundencia.

Se da inicio a la venta de abonos disponible a través del siguiente enlace a Entradium:
https://entradium.com/es/events/vidiago-rock-festival-vidiago

Crónica: Monorock Fest II (Corvera 7/2/2025)

Segunda edición del Monorock la que vino a celebrarse en el Llar de Corvera con la habitual charla coloquio, el novedoso Ciclo Xoven, y las descargas de Humo y Monasthyr, por no olvidar una exposición fotográfica que reunió a Sergio Blanco, Nacho GS, Felipe Suárez Mera y un tal José Ángel Muñiz. Tocó pues hacer de tripas corazón frente al gripazo que servidor arrastraba desde mediados de semana, abrigarse bien y dejarse caer por Corvera con el mejor de los ánimos posibles.

De la expo se puede argüir el cómo cada disparo presente servía como perfecto resumen de la idiosincrasia de cada fotógrafo. Propios y extraños disfrutando de historia viva de la música en vivo. A un lado y al otro del objetivo.

La charla posterior, que reunió a Lago & Txenry (Piratas de Libertalia) en torno a Jorge Sanz (voz de Thörment y Monasthyr), Sergio Blanco (This Is Rock), la incombustible Rheme Peláez (Raposu Rock) y José Mora (voz y teclas en Humo, batería en Mad Rovers y Totengott, colaborador en esta casa…) sirvió para tomar el pulso a un mundo, el del rock/metal, que se dirige hacia el precipicio que supondrá el retiro definitivo de los grandes nombres totémicos del pasado. Quiénes serán esos referentes en un futuro, no tenemos una bola de cristal para saberlo. Que la transición será difícil no se le escapa a nadie. Cada cual tuvo tiempo a explicar sus orígenes. O más bien, sus comienzos en esto de las afinaciones gordas, siendo así privilegiados testigos de lo heterogéneo del grupo elegido para esta segunda edición.

Como colofón a la charla de este año, no obstante, la organización tenía un as guardado en la manga, que no fue otro que el reconocimiento a Sergio Blanco por su larguísima trayectoria detrás de las cámaras. Testigo de excepción de la evolución misma que ha sufrido esta música desde que el ovetense inmortalizara por primera vez a los (entonces pujantes) escoceses Gun. Más que merecido si nos preguntan.

Después llegaría el turno del llamado Ciclu Xoven, que presentó cuatro formas bien distintas de entender esta música que tanto nos gusta, con el leit motiv unificador de contar con miembros jóvenes en cada una de las respectivas agrupaciones. De Rockbots serían los encargados de romper el hielo, mostrando una actitud reivindicativa y punk que no ahorró en un cierto desenfado. Alegatos contra el racismo o el acoso escolar y una agrupación que pareció disfrutar de lo lindo arriba de las tablas.

A White Noise se les notó algo más comedidos. Nada que no cure el paso del tiempo. A lomos ahora de un sonido más alternativo, dejaron tres temas y apenas acerté a reconocer el segundo de ellos, “Californication” de Red Hot Chili Peppers. Disculpen apreciados lectores que no tenga todo Spotify en mi cabeza y sea incapaz de alcanzar a todo. Máxime en ese estado casi comatoso en el que me encontraba.

Invulnerables, por su parte, vinieron para marcarse un fugaz recorrido por lo más granado de nuestro rock urbano. Si mis notas no me engañan: “El Ganador” (Rosendo), “Oveja Negra” (Barricada), una muy celebrada “Pardao” (Los Suaves), la más desenfadada “Todos Mirando” (Barricada) y “Flojos De Pantalón” (Rosendo). Muy a favor de obra, se metieron al público del Monorock en el bolsillo.

Para el final quedaba la actuación más breve y a buen seguro improvisada del Ciclu, la de The Black Walkers con un tal Luismi Rose (Colmena, Leather Boys, Nicotine Bubblegum) en voces y Chema Bretón en guitarras, rodeados por ¿la base rítmica más joven de la jornada?. Atacarían un único tema, “Walk” de Pantera, donde parafraseando a Pepo (Onza, Desakato) sobre el mismo escenario: “algo está metiendo una ruidera que lo voy a asesinar”. Solucionado el percance gracias a una rápida intervención de Pablo Viña, todo recondujo hacia cauces normales. Sorprendió el vocalista en un registro que no es el suyo así como también la parte joven del cuarteto a la hora de engranar el clásico entre clásicos de los norteamericanos.

Al final uno deduce que madera no falta. Está por ver si se quema o no. Aquí ya sabéis que frente al terco fatalismo de algunos, siempre confiamos. Está en nuestra naturaleza y nadie ni nada puede cambiar eso.

Luego de los obligados cambios arriba del escenario llegaba el turno de los siempre espaciales y disfrutones Humo. La formación, enfrascada estos días en la construcción de lo que será su nueva obra de estudio, llegó a Corvera uniformada con camisas negras en las que podíamos ver el reconocible logo de la banda. Y es que parece que no pero diez años han pasado ya desde aquél primer largo homónimo de la banda. Trabajo del cual el quinteto extrae “Exitium” para, una noche más, dejar claro que su sonido tiene pocas rimas entre todas las bandas del Principado. Azure, tal vez, si bien en fondo son propuestas muy diferentes.

De hecho “La Danza de los Ummitas” despliega a unos Humo más vibrantes ahora, engarzando un vasto abanico de influencias sobre su habitual rock instrumental. “Ummo Existe” proclamaría una noche más José Mora. Y tanto que sí. Me agradó esa versión más vivaracha del combo. También la forma en que luego transitó hacia entornos más oníricos y espaciales. Un juego entre registros y efectos, más pedales que en una escapada del Tour, donde la formación supo hacerse fuerte. “Cielos de Aluche”, que arremete con toda la calma posible, puso de relieve el gran sonido del que estaban disfrutando. Cristalino en las partes más mansas, potente en las más vibrantes, toda una lección de elegancia y clase.

Chou Saavedra, compañero de José Mora en Totengott, no perdía ripio de las evoluciones de la banda. A él dedicó el batería de Mad Rovers una “Bendición Cósmica” a la que el espigado músico presta también su voz. Quise intuir ciertos aires floydianos aquí. Ciertamente y sin abandonar su clásica forma de encarar y tejer sus composiciones, denoté un mayor gusto por los gloriosos años setenta en esta nueva obra. Y aunque ya sabéis que no me gusta personalizar más que lo justo en los textos que escribo para este medio, aquí hube de tomar algo de distancia, aposentar en la grada y contemplar desde allí el resto de la descarga. Rigores del gripazo que llevaba arrastrando desde hace días. Desde allí pude ser testigo de una “Iumma” que la banda teje de nuevo desde un entorno muy tranquilo para después sobreponer su habitual composición por capas. Estupenda línea de batería aquí. Agradecimientos finales de José Mora y una banda que sabe dejarnos en ascuas de cara a lo que será su segundo álbum de estudio. Poco más se le podía exigir a la última descarga del quinteto.

Monasthyr, tirando de tópico, son un animal bien diferente. El heavy metal de guiños power de los asturianos llenó el Llar de buen rollo y buenas vibraciones. Porque hay algo que parece saltar a la vista toda vez finiquita la intro y arremeten con “Seis Infiernos”, y es el buen ambiente que parece respirarse en el renovado seno de la banda. Con tres años cumplidos ya desde la edición de aquél “Eterno Linaje”, Jorge Sanz y los suyos vinieron a rubricar el buen momento de forma que atraviesan en una “Check In For Death” con Javi y David (guitarras) y Aurelio (bajo) aportando en gran medida en coros. Asimismo y mientras Jorge carga con las partes vocales que Ramón Lage dispusiera para la versión original, el propio Javi deja un estupendo solo de guitarra y la banda parece estar dando su mejor versión….

… si bien el sonido no llegó a ser del todo redondo en este tramo inicial. Tampoco farragoso, pero desde luego les hemos disfrutado en mejores condiciones. Jorge presentó a los nuevos y sería precisamente el batería Maxi Valdez el que brillaría en “Cómplice De Traición”. En “Eterno LinajeDavid puso la réplica en voces a Sanz primero y emuló a todo un Pablo García (WarCry) después durante otro solo como poco complicado y exigente.

Unos Monasthyr muy cómodos en esa encarnación más vibrante, lindante con el power más casual. Dejaron igualmente un tema que integrará su próxima obra de estudio, “Desierto De Olvido” si no me equivoqué al tomar las notas, y que pese a los pocos ensayos, no sonaría del todo mal. Deslumbrante Jackson negra de Javi aquí, por cierto. Instrumento que ya habíamos visto en manos de White Noise. Pero quien brilla aquí es su compañero David con otro de los solos más desbocados de la jornada.

La sensación en líneas generales era la de estar viendo a una banda mucho más asentada que, sin ir más lejos, aquél show en el Karma Fest del pasado septiembre. Con Javi volviendo a la Jackson blanca, la banda afrontó la siempre pegadiza (que no pegajosa) “Luna Maldita”, donde el vocalista tuvo a bien darse su particular baño de masas, animando al público a que cantara con él. En “Solitario” llegaría después una de las papeletas más complicadas para el frontman asturiano: calzarse los siempre exigentes zapatos de todo un Carlos Sanz, volcánica voz de los de Madrigal de las Altas Torres, Dünedain.

Ángel Vengador”, las tradiciones se respetan desde Monasthyr, vino a poner la última piedra de un set de una hora que, ya digo y a falta de un sonido más redondo, vino a dar una buena versión de los asturianos. El ya clásico “Monasthyr….” cerraría otra buena noche para ellos, a la espera de un nuevo álbum que acentúe las buenas sensaciones que ya dejara “Eterno Linaje” tres años atrás. Somos todo orejas.

Iniciativas como esta siempre deberían ser bien recibidas. El Monorock tomó el pulso al futuro desde el presente. Agradeció la labor de quienes han perdido incontables horas de su valioso tiempo libre en mantener viva esta llama y supo divertir con un ramillete bien amplio de sonidos. Sin complejos ni vergüenza, falta hacen más iniciativas como esta a lo largo y ancho de nuestro territorio. Lo digo como lo siento.

Por nuestra parte nada más. Mandar un saludo a músicos, habituales, contertulios, también a la buena gente de barra y el estoicismo con el que hicieron frente a lo gélido de la jornada y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz