El festival leonés Lion Rock Festdesvela un nuevo componente de su tercera edición. Tras los norteamericanos Steelheart, llega el turno del combo finés Shiraz Lane.
Nacidos en en año 2011 en Vantaa (Finlandia) Shiraz Lane editaba en el 2014 su primer EP «Be The Slave Or Be The Change«. La formación compuesta por Jani Laine y Miki Kalske a las guitarras, Ana Willman a la batería, Joel Alex al bajo y Hannes Kett a la voz se inspiran y rinden homenaje a las grandes bandas del género. Su reputación como una de las bandas más entretenidas en vivo de la escena hard rock, aportando una brisa fresca tanto en términos de composiciones como de presentaciones en vivo les ha llevado a participar en los grandes shows televisivos de su país y compartir gira con bandas del calibre de Kiss, Deep, Purple, H.E.A.T. o Crashdiet.
Tras la publicación del EP acústico «Acoustic Archives» el pasado mes de junio el quinteto se encuentra inmerso en la grabación de su cuarto disco de estudio con el productor Per Aldeheim, con el que han trabajado anteriormente em los discos «Carnival Days» y «Vibration I«.
Viejos conocidos del público asturiano tras su paso por la ovetense Sala Sir Laurens en el año 2017, en una velada que la que compartían tablas con Leo Jiménez y Leather Boys.
La próxima edición del Tsunami Xixón Festival desvela una segunda tanda de bandas que se unen al plantel que tomará posesión del escenario situado en el Parque Hermanos Castro de Gijón los días 18 y 19 de julio.
El icónico rapero Kase.O, la banda indie madrileña Carolina Durante, el combo punk californiano Zebrahead, Alcalá Norte, una de las grandes jóvenes promesas del rock alternativo español, el dúo punk británico Big Special, la formación alemana de hardcore Slope, los cordobeses Viva Belgrado, el folk metal de los irlandeses The Scratch, la banda post-punk británica Heavy Lungs, el skate punk de los también británicos Girlband!, el cumbiatón de Tremenda Jauría, los asturianos Onza, banda de Pepo (Desakato) que presentará su nuevo EP «Segundo Aliento«, los divertidos punkies fiesteros Me Fritos And The Gimme Cheetos, el combo stoner madrileño Hermana Furia, también desde la capital del estado los shoegazers Ice Haven y el garaje punk de las catalanas Las Furias se suman a un cartel con el que el Tsunami confía volver a posicionarse como uno de los festivales más importantes del norte de España.
A parte del propio festival la organización planteará una serie de actividades paralelas y gratuitas en diferentes espacios de la ciudad durante el año. Muestra de ello son los “Conciertos del Skatepark de Cimadevilla” y los ciclos de cine: Tsudocu, orientado a los documentales sobre el mundo de la música y Conciertos imposibles, ciclo de conciertos proyectados en pantalla grande. Bring The Noise, empresa promotora del festival, confirma la intención de amplificar las actividades gratuitas dentro de la ciudad, integrando el evento en la ciudad ya que se la valora a Gijón como uno de los grandes cabezas de cartel de cada edición.
La tercera entrega del Lion Rock Fest ya tiene fecha y primera banda confirmada. La cita con el hard rock del más alto nivel tendrá lugar el 8 de noviembre de 2025 de nuevo en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital leonesa.
La primera banda que conformará el cartel son Steelheart, combo liderado por el espectacular vocalista croata-estadounidense Miljenko Matijevic en la que será su primera actuación en España.
Con estas confirmaciones se cierra el cartel de su décima edición, la más variada y ambiciosa de en la historia del festival. Momento perfecto que coincide con la promoción navideña que incluye, además del abono de 3 días, un turrón de Alicante (300 gramos) con marca de garantía Jijona y una bola navideña metalera de diseño especial conmemorativo de esta 10ª edición y que está disponible a través del siguiente enlace: https://zliverock.com/entradas/
La proximidad de las fechas navideñas traen consigo nuevos y curiosos lanzamientos destinados a formar parte de nuestras estanterías. En esta ocasión nada más lejos del destino primigenio de lo que consideramos piezas de coleccionismo y es que el festival Z! Live Rock para conmemorar su 10ª edición nos presenta su propia línea de turrón.
Tras el éxito del año pasado el turrón zamorano regresa estas fiestas con un nuevo diseño conmemorativo que incluye turrón de Alicante (300 gramos) con garantía Jijona y una bola navideña metalera. Disponible solo durante estas fechas navideñas a través del siguiente enlace a un precio de 19€ + gastos: https://ticketgate.es/events/turron-del-heavy
El pack junto al abono del festival tiene un precio de 149€ + gastos y está disponible a través del siguiente enlace: https://zliverock.com/entradas/
La 20ª edición del festival gallego Resurrection Fest desvela su cartel. Con un plantel que ya suma ochenta y cinco bandas, en esta última batería de confirmaciones se suman al plantel Falling In Reverse, Jinjer, Eagles Of Death Metal, Tarja, Zeal & Ardor, Crossfaith, Municipal Waste, Walls Of Jericho, Angelus Apatrida, Ignite y Russian Circles a los sabidos de Slipknot, KoRn, Judas Priest, Soen, Vader, Crucified Barbara y Till Lindemann entre otros.
El festival de rock, punk, metal y hardcore más grande del sur de Europa cumple veinte años y lo celebrará los días 25, 26, 27 y 28 de junio del próximo 2025. Para rememorar aquel ilusionante inicio repetirán 3 bandas presentes en aquella primera entrega, Walls Of Jericho, Anal Hard y los asturianos Sound Of Silence. La organización ha querido invitarles y reconocer su enorme aportación en aquel primer y tan importante paso. La gran acogida y ventas de esta nueva entrega ha llevado al Resurrection Fest a confirmar que la edición del 2026 será la más grande de las veinte ediciones celebradas.
Tras su exitoso paso por Leganés el pasado 17 de noviembre, Dream Theater mantienen su gran sintonía con el Z! Live Rock y se confirman cabeza de cartel del festival zamorano, en exclusiva para el 2025.
Con el regreso a filas de Mike Portnoy como gran aliciente la legendaria banda progresiva se encuentra inmersa en una gira 40º aniversario que no hace más que corroborar el nivel técnico y de compenetración que atesoran, sin dudo uno de los mejores de su trayectoria.
El festival aún no ha cerrado un cartel que cuenta con grupos de la talla Sepultura, Accept, Rhapsody Of Fire, Alestorm, Exodus, Angelus Apatrida, Gotthard, Saurom, Dark Funeral, Rotting Christ, Kissin’ Dynamite, Noctem y Ankhara.
No paran las novedades desde la Asociación Monorock, en esta ocasión desvelan la fecha para la segunda edición del MonorockFest. El Teatro El Llar de Corvera volverá a ser la sede del evento el sábado 8 de febrero.
La cita de carácter gratuito continuará en los próximos días desvelando las novedades de otra más que interesante entrega.
Segunda, exitosa y multitudinaria edición del Lion Rock Fest. El llamado paraíso del hard rock melódico en nuestro país volvió a congregar a una nutrida representación de fans llegados desde los más diversos puntos de nuestra geografía, certificando por segundo año su buena salud. Las buenas sensaciones que había dejado la edición de 2023 sumadas a un cartel de lo más atractivo, Hardline, Jaded Heart, Treat, Hackers, Tyketto, Perfect Plan y The Night Flight Orchestra nos convencieron también a nosotros de echarnos a la carretera. Repetía además el recinto del año pasado, el inmenso Palacio de Exposiciones de León, con sus dos escenarios, León y Mahou, y a todo buen seguidor del género se le agotaban las excusas para faltar a la cita.
Aunque para nosotros, y al igual que sucediera en la edición de 2023, el festival empezaba mucho antes. Y lo hacía con unos viejos conocidos de esta casa como son Leather Boys, que volvían a su enésima sesión vermú, uno pierde la cuenta ya, para regocijo de los más madrugadores. Una cita que daría inicio aún con la batería a medio montar, añadiendo una anécdota más al inagotable caudal de entresijos y percances que rodean al quinteto. Fue poco el rato que les vimos, apenas tres temas, siendo “Rebirth” una vez más el encargado de abrir fuego. Un fugaz calentamiento para una jornada que se preveía tan larga como intensa.
Es algo que salta a la vista nada más Hardline hacen suyo el Escenario Mahou justo cuando faltan quince para las siete. Tras la presentación de rigor por parte de la organización, eso sí. “Fuel To The Fire” ya da muestras de que la emblemática banda americana ha venido a poner León patas arriba. Comandados por un efervescente Johnny Gioeli, los angelinos aparecieron por tierras leonesas en perfecto estado de revista.
A destacar también la gran labor de Alessandro Del Vecchio tras las teclas. También tras el micro. Sus alardes rara vez exceden lo necesario. Pone su saber hacer a favor de la banda y no al revés. El conjunto eleva así sus prestaciones y buenos cortes como “Everything” difícilmente podrían sonar mejor. “Takin’ Me Down” extrajo la vena más macarra de los estadounidenses. También un gran solo de un seguro Luca Princiotta. Mucha gente ya desde primera hora. Acertó la organización al colocar como primera banda a uno de los platos fuertes, si bien nos consta que hubo más de uno que, desplazamientos mediante, llegó con el tiempo muy pelado al recinto.
Pero volviendo a lo que nos ocupa, muy risueña una Anna Portalupi al bajo. En general la química y el buen rollo que parece haber en el actual line up de la banda norteamericana termina por contagiar al la audiencia. Algo que salta a la vista en “Dr. Love”, con todo el Lion Rock a coro con ellos. Gioeli incluso no perdería la ocasión de darse su particular baño de masas bajando a las vallas y afrontando desde ahí un pequeño guiño a “Who Wants To Live Forever” (Queen) que arranca una pequeña isla de calma en mitad del set. Con el único apoyo de Del Vecchio, “my italian brother”, el dúo puso de relieve su cara más amable.
“In The Hands of Time” sería el último apunte de ese tercio más reposado. Pronto “Life’s A Bitch” nos devuelve a Hardline en su máxima expresión. Puede que el frontman de Brooklyn sea el último remanente de la formación original de la banda, pero el americano se desvivió en todo momento por agradar. En un estado de voz formidable, no cejó en darse sus buenas carreras sobre el escenario. Así las cosas, “I’ll Be There” de nuevo nos pone a coro con la banda. No obstante me sorprendió que, en esta recta final de su descarga, Gioeli reservara un pequeño espacio para dejarnos unas pocas estrofas del clásico “In The Air Tonight” de Phil Collins.
Qué duda cabe que era otra versión la que esperábamos de ellos. Esto es, claro, “Hot Cherie”, que la banda interpreta con grandes dosis de energía pero también de finura. Para cuando cierran con “Rhythm From A Red Car”, estupendo Princiotta aquí, y el infatigable Johnny Gioeli hace las debidas presentaciones, la sensación que queda es la de haber visto una gran versión de la banda. Pura nostalgia en forma de hard rock.
La elección de unos clásicos como Jaded Heart parecía a priori de lo más acertada dentro de un cartel como este. Eran, qué duda cabe, la opción más rayana en el heavy metal de toda la noche. Salta a la vista desde ese arranque encorajinado que proponen en “Stand Your Ground”. Johan Fahlberg, que celebra este 2024 veinte años al frente de la banda germana, apareció por León en óptimo estado de forma. Tras baterías se encontraba Johnny Dee, batería de Doro y que repetiría después con Tyketto, pero la banda dio síntomas de estar no del todo engrasada.
A conectar con la audiencia pueden ayudar los pinitos de Fahlberg en nuestro idioma. También los cortes más próximos al hard que deslizaron. Pero la sensación que iba quedando, alguna entrada en falso incluida, es la de que estábamos ante unos Jaded Heart algo desdibujados. “Tomorrow Comes” mejoró algo sus prestaciones, se afanaba Peter Östros en dibujar buenos solos e incluso contaron con voz invitada sobre las tablas para su reconocida revisión del “Paid My Dues” de Anastacia, pero en líneas generales quedó una sensación de lo más fría.
Y dio igual porque si algo tiene el Lion Rock Fest es que apenas da descanso. Tocaba recibir a los suecos Treat en el escenario Mahou y dejarse llevar por la que sería, a la postre, una de las grandes bazas de esta edición. Salta a la vista desde la inicial “Skies Of Mongolia”, con un Robert Ernlund por cuya voz parece no pasar el tiempo. Vimos muy animoso al frontman nórdico. Para cuando suena “Ready For The Taking”, a buen seguro tenemos ante nosotros la mejor versión del combo. El propio Ernlund comentaba que llevaban sin dejarse caer por nuestro país desde 2018. Presentó entonces “Papertiger” y con ella uno de mis riffs favoritos de todo el set. Casi me atrevería a decir que de toda la jornada.
“Home Of The Brave” pondría la calma y la clase (a raudales) primero, y el brío y la conexión con la gente después. De hecho uno de los cortes mejor recibidos de esta parte del set. Con un Anders “Gary” Wikström opositando a mejor seis cuerdas del día, todo parecía de cara cuando la banda afronta uno de sus grandes clásicos, “Sole Survivor” y el león ruge en consecuencia. Se puede argüir en contra de la banda nórdica el uso (y abuso) de coros pregrabados. Pero más allá de ese detalle, lo cierto es que la banda vino a sonar más orgánica que en anteriores visitas. Y de hecho la más reciente “Freudian Slip” extrae su cara más contundente.
Que contrasta con la más clásica y algo acomodada “We Own The Night”, con un fantástico Ernlund. No negaré que en lo personal agradecí la mayor pegada de “Roar”. Al fin y al cabo, qué mejor lugar para rugir que un festival como el Lion Rock Fest. No faltó algo de peloteo por parte de un algo tribunero Ernlund previo a despachar un “Get You On The Run” donde público y banda fuimos casi un ente indivisible. En especial cuando dejan un espacio en blanco para sumarnos a su cuidado y bien moldeado estribillo. Tras las casi obligadas presentaciones llegaría el turno de “World Of Promises”, con el Lion Rock superponiéndose a las dichosas pregrabaciones. Aún con sus pequeñas aristas, una encarnación muy gozosa y disfrutable de la leyenda sueca.
Hackers, únicos representantes estatales de esta edición, no lo iban a tener tan fácil. Y fíjate que el arranque con “El Poder De Una Canción” no podría ser más elegante. Su estilo, que profundiza en el hard melódico más cuidado y elegante, parecía confeccionado a la medida de un festival como este. En este punto cabe defender la decisión de la organización de no relegar a la gente de casa a un mero papel de comparsas. Su situación en el epicentro mismo del cartel les granjeó una audiencia más que respetable a aquellas horas de la noche.
Y ellos respondieron sin alardes innecesarios ni florituras cara a la galería. Con clase y buenas melodías. Por ahí es una lástima los problemas de sonido que sufrieron. En un momento dado del set, dejaron de sonar por PA. El público del Lion Rock Fest, lejos de tomarla con ellos, supo estar a la altura animando y vitoreando a la banda. Gran gesto por parte del público. Ya podían aprender otros. El caso es que para cuando todo vuelve a unos cauces más normales, es el micro de Víctor Guardia quien no deja oír al frontman.
En el momento en que todo vuelve a su lugar y atacan “Respirar Rock & Roll”, vislumbramos a una banda que disfruta con lo que hace. Hay química arriba del escenario y también buenas ejecuciones. Algo que salta a la vista cuando recuperan “Historias Que Contar” de su debut de 2019. Sin embargo y ya en la recta final el escenario León vuelve a dejar colgados a los canarios. Difícil gozar de mayor infortunio. Una despedida al set que, desde luego, no merecían. Queda por ahí la deuda de verles en unas condiciones más favorables. Quién sabe si en la edición de 2025.
No cabe duda de que la devoción que generan Tyketto en un festival como este roza lo inmensurable. La banda de Danny Vaughn, con el batería Johnny Dee haciendo doblete, apareció por el Lion Rock en un grandísimo estado de forma. Da fe de ello lo magnético del arranque con una fenomenal “Nothing But Love”, con el propio Vaughn tirando de armónica. Puños y cuernos al aire ya desde los primeros cortes, con ese infalible “Reach” que pinta gestos risueños en cada uno de los músicos.
Gracias en buena medida al calor del público,“Wings” se agiganta con respecto a su versión de estudio. Pero el calor que recibe el combo norteamericano aún es mayor cuando el vocalista dedica “Tearing Down The Sky”, en un más que aceptable castellano, a las víctimas de la terrible Dana. Gesto que le honra, en especial además porque la banda sonó de lo más rotunda aquí. Para cuando el vocalista se calza la acústica en “Letting Go” por momentos me recuerdan a los Queen más primigenios. Los molinillos de Chris Green anticiparon un gran solo como colofón a uno de los momentos más distinguidos del set.
Tras pedir el aplauso de rigor a la organización, deslizaron una “Rescue Me” donde brillan los coros del teclista Ged Rylands. A gran nivel en cuanto a sonido se refiere, fácilmente el mejor de todas las bandas que pasaron por el escenario principal, la rendición que entregan de “Burning Down Inside” sería a la postre uno de los puntos álgidos de la presente edición del Lion Rock Fest. Con un Vaughn excelso a la voz, su presencia resultó todo lo magnética que de él se esperaba. No sorprende la interacción con la gente en “Lay Your Body Down” pero quizá sí el pequeño solo de bajo que insertó aquí Chris Childs.
Visto lo visto, la final “Forever Young” tiene algo de profecía autocumplida. Tyketto se irían del segundo Lion Rock Fest con la satisfacción del deber cumplido. A buen seguro uno de los grandes triunfadores de la jornada y una banda que parece tener cuerda para rato. Nos alegramos de que así sea.
Turno entonces para disfrutar de los suecos Perfect Plan, a quienes solo cabía desear mejor suerte que a los anteriores huéspedes del escenario Mahou. Los de Örnsköldsvik llegaban a León con los deberes hechos y la confianza de saberse en un entorno más que propicio para su hard melódico.
Pero como quiera que no es una banda a la que tenga muy controlada, que el cansancio de toda la jornada ya hacía mella para entonces y que el inicio del set fue tan tendido, calmado incluso, opté por tomar un pequeño descanso y disfrutar de su desempeño con una cierta distancia. Su propuesta casó en gran medida con la línea editorial del festival. A ratos quizá demasiado. Son una banda muy segura en lo que hacen. Aparentan además disfrutar de su labor arriba de las tablas….
… pero no caben sorpresas. Finos y elegantes, como buena banda sueca que son, pero a ratos algo fríos. En cualquier caso, sería la banda que mejor sonido desplegaría en el escenario “pequeño” y aunque fuera a paso tímido, fui conectando con su propuesta. Ayudaron temas como “Living On The Run”, muy fino y hábil Rolf Nordström aquí, o “Better Walk Alone”.
Entre el público había gente que, al contrario del abajo firmante, parecía haber hecho bien los deberes. Algo que salta a la vista en “Nobody’s Fool”, uno de los puntos cumbres de un set que despiden con mucho buen hacer en “Heaven In Your Eyes”. Finalmente el set resultó más ágil y diverso de lo que intuí en un primer momento, si bien por otro lado me dio la sensación de que muchos se quedaron guardando sitio para no perder ripio de la última banda del cartel.
El show, la tremenda fiesta que se preveía como colofón a esta gran jornada, vino precedida además de la confirmación de que el festival vivirá una tercera edición. Quien más, quien menos ya hacía sus quinielas al respecto de los elegidos. Pero antes cabía disfrutar de la “otra” banda del SoilworkBjörn Strid, The Night Flight Orchestra, con las expectativas por las nubes.
Y fíjate que, al menos en mi caso, seis meses atrás ni siquiera les conocía. No alcanza uno a todas las cosas. Pero en lo que al show concierne y nada más ver aparecer al propio Strid envuelto en su habitual capa brilli brilli, la algarabía no puede ser mayor. Y con cierto aire a pura auto reivindicación entregan “Midnight Flyer”, uno de sus cortes más generosos en lo que a desempeño solista se refiere. La sensación que pretenden imbuirnos ya desde el principio es la de que, más que un proyecto paralelo, son una banda de pleno derecho…
… que puede no se tome muy en serio a sí misma, algo a lo que contribuyen esas melodías tan ochenteras que dibujan cortes como “Sometimes The World Ain’t Enough”, con la pareja de coristas (o de azafatas) llevando sus registros allí donde aún no alcanzaba el bueno de Strid. A buen seguro muchos no se esperaban “Divinyls” tan pronto en el set. Uno de sus cortes más efectivos y pegadizos, que pondría a bailar a una inmensa mayoría. Y no, no estaba Sharlee D’Angelo al bajo, pero su relevo, el AvatariumMats Rydström, se mimetizó con la peculiar propuesta de sus paisanos y desde luego pocas dudas caben de su desempeño.
Al igual que el del propio Strid, que de su comienzo algo tímido desembocó en un derroche de fuerza y carisma que le confirman como el gran frontman que es. “Living for The Nighttime”, “Burn For Me”… pero es finalmente la estupenda “Gemini” la que pone a todo el recinto a dar palmas primero, a bailar después. Como diría cierta criatura amarilla: todo estaba saliendo a pedir de Milhouse. Y mientras que en “Something Mysterious” sobrevuela el nombre de Survivor, Strid abandona su capa para “Paralyzed” pero desde luego no las ganas de agradar y divertir. Que si estábamos vivos, preguntó, como anticipo a los T.N.F.O. más funkies de la noche. Y es que me atrevería a decir que “White Jeans” fue uno de los puntos álgidos no ya de la banda sino del evento en general. Desencadenó una conga entre el público. Detalle este que, pensamos, puede por sí mismo resumir el buen rollo que se respiraba en el recinto. Lo bien que lo estábamos pasando.
Era su último show del año y a buen seguro que la banda lo dio todo para cerrar este Lion Rock Fest por todo lo alto. Alegres y divertidos, habrá a quien se le indigeste tanto azúcar. Ello no quita para que, como demuestran en muchos momentos del set, esta sea una banda con todas las de la ley.
Como nota al pie, nada más despedirse los suecos comenzó a sonar el “Mary On A Cross” de sus paisanos Ghost. ¿Guiño de cara a la edición del año que viene o simple forma de hacer más llevadero el desalojo? Queda algo menos de un año para salir de dudas.
Problemas de sonido del escenario Mahou al margen, fue otra gran edición del Lion Rock Fest. Horarios cumplidos a rajatabla, muy buenos shows, gran ambiente, una organización prácticamente intachable y, ya lo dijimos el año pasado, un recinto de ensueño. Desde luego todos los mimbres necesarios para erigirse en una de esas citas obligadas dentro de nuestra geografía.
Muy mal se nos tiene que dar en Heavy Metal Brigade para que de aquí en doce meses no estemos dando cuenta de la futura tercera edición. Mientras llega no cabe más que agradecer a la organización el trato y todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica, así como mandar también un saludo a los habituales de siempre, ni siquiera fuera del Principado faltáis a la cita, y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.