Un año más y van tres tocaba acudir a la llamada a filas del festival cartaginés Rock Imperium. Huyendo de la cruel climatología que azota Asturias en los últimos días llegamos a la milenaria Cartago Nova para disfrutar del gran regreso de los Judas Priest liderados por un Rob «Metal God» Halford en un envidiable estado de forma. Auténtico plato fuerte de una jornada en la que se posicionaron en el lado ganador junto a los rejuvenecidos Uriah Heep y unos Extreme, comandados por el infatigable Gary Cherone y el carisma de Nuno Bettencout.
Encargados de inaugurar esta nueva entrega del festival sería el combo sinfónico holandés Blackbriar, que si bien no disfrutaron de una audiencia muy numerosa, algo normal a las tres de la tarde de un miércoles laborable, debutaron en un escenario estatal plenos de energía y ganas de agradar. Con su vocalista Zora Cock como punto focal, descalza y ataviada con un elegante vestido de motivos florales dejaron la sensación de estar algo más que influenciados por sus compatriotas Whitin Temptation. Cumplieron la tarea encomendada llevándose el aplauso de un público aún escaso pero muy por la labor.
En las antípodas de la propuesta sonora de sus predecesores Turmion Kätilöt arribaron a Cartagena para ofrecer un enérgico show que aglutina a partes iguales sonidos electrónicos con estética black metal. Propuesta convergente con tendencias que abanderan bandas como Electric Callboy o Babymetal. La dupla vocal formada por MC Raaka Pee y Shag-U no quejó centímetro de escenario sin recorrer haciendo las delicias de la audiencia más joven.
Superado un problema en el monitor de José Rubio daba inicio el tiempo para Ronnie Romero. Segundo paso para el chileno por el Rock Imperium tras su actuación con Elegant Weapons el pasado año. Centrado en la presentación de su nuevo disco como solista, destiló carisma y volvió a demostrar por que leyendas del rock como Ritchie Blackmore o Michael Schenker han contado con su gran voz en Rainbow y M.S.G. Reveló que el show será editado en un futuro DVD mientras sorprendía a propios y extraños recuperando un tema del álbum debut de The Ferrymen, un pequeño guiño a Whitesnake con un extracto de «Love Ain`t No Stranger» y cerrar su tiempo rindiendo homenaje a su gran influencia, el siempre añorado Ronnie James Dio a través de «Rainbow In The Dark«.
Paso a paso los suecos Eclipse se van colando en festivales de mayor envergadura. Su trayectoria ha sido hasta el momento una clara línea ascendente para la banda liderada por Erik Martensson. Gozaron de buen sonido, en eso no falla el Rock Imperium, mientras un inesperado goteo hacía saltar todas las alarmas ante un posible diluvio que nunca llegó a producirse. Curioso «outfit» de Erik calzado con playeras de distinto color, rojo y negro, en lo que sospechamos un guiño a la portada de su último disco «Megalomanium«.
Los veteranos Uriah Heep ofrecieron un set pleno de intensidad y energía. No se celebra un 50º aniversario todos los días y dejaron patente que hay cuerda para rato. No dosificaron esfuerzos ni ante la presencia por fin de un sol que había pasado la jornada tímidamente escondido tras la bruma marítima que invadía Cartagena. Se encuentran en estado de dulce y se nota, tanto arriba del escenario como en la reacción de una parroquia encantada con el buen hacer de los británicos. Impagable cerrar su tiempo con una «Easy Livin’» en la que se hicieron acompañar por Ronnie Romero y Richie Faulkner compañeros del bajista zurdo Dave Rimmer en Elegant Weapons.
Uno de los grandes atractivos del festival junto al «sacerdote» más famoso del metal eran sin duda Extreme. Los de Boston no se prodigan habitualmente por nuestros escenarios y con nuevo disco en el zurrón la oportunidad ofrecía doble satisfacción. Intercalando hábilmente clásicos y novedades en el set ofrecieron un show a la altura de las expectativas. Si bien la mayor conexión con el público llega con temas como «Decade Dance» o «Monster» también habría tiempo para disfrutar de sus nueva composiciones. Huelga decir que el tramo acústico iniciado con «Hole Hearted» es una apuesta claramente ganadora en su repertorio pero la revisión de un himno como «We Will Rock You» trasladó a muchos a su paso por el estadio de Wembley allá por 1992 para rendir homenaje a la figura de Freddie Mercury. Banda de directo como pocas, con Gary Chenore infatigable recorriendo de punta a punta el escenario y un Nuno Bettercourt defendiendo su origen portugués mientras realiza una masterclass a la guitarra, es de recibo mentar la gran aportación de Pat Badger en coros y la gran pegada de Kevin Figuereido a los parches. La inevitable «To Be With You» con la dupla Cherone / Bettencourt sola sobre las tablas puso patas arriba Cartagena pero cerrar su tiempo con «Get The Funk Out» fue sin duda todo un acierto. Que vuelvan pronto.
Cae la noche en la vetusta Cartago Nova para recibir a Judas Priest. Con una producción más austera que las anteriores paradas de su actual gira estatal, tocaba adaptarse a las características del escenario del festival, la circunstancia no evitó la demostración de poderío y carisma del «metal god» y sus huestes. La más que probable «ayuda» a Rob Halford a través de «delays» y «reverbs» no hace más que refrendar el gran valor del estado vocal del interprete a sus 72 años. Siguen conectados con un público que corea un himno tras otro y disfruta de cada detalle aunque sea esperado. No falta la moto sobre el escenario en «Hell Bent For Leather» o su característico tridente coronando el escenario balanceandose sobre las cabezas de los de Birmingham. Scott Travis nos da la bienvenida, agradece nuestra presencia y se arranca con la intro de «Painkiller» El parque del Batel es un clamor y más cuando la figura de Glenn Tipton aparece en las pantallas de televisión gigantes colocadas en los laterales del escenario. Cada miembro defiende su papel sobradamente, el más activo junto a Halford es un Richie Faulkner plenamente recuperado de sus problemas de salud, para dejar la impresión que a estos Judas les quedan muchos escenarios aún por conquistar.
La propuesta musical más periférica del plantel de bandas en esta primera jornada era la ofrecida por el combo folk metal teutón In Extremo. Nunca defraudan, buenas canciones, actitud y visualmente agradecidos adornados por ropajes de inspiración vikinga y sus clásicas gaitas y zanfonas, instrumentos alejados del metal tradicional. Lograron retener a una importante porción de «metalheads» que en buen número iniciaron la estampida tras la descarga de Judas Priest, pues hay que recordar que nos encontrábamos pasada la media noche de un miércoles para muchos laborable.
Tocaba recoger, recuperar fuerzas y regresar en pocas horas. Cartagena, veni vidi, vici aunque Halford lo describió mucho mejor: Judas, puta madre, Priest.
La 10ª edición del Karma Fest que se celebrará de nuevo en Pola de Laviana (Asturias) entre los días 27 y 28 de septiembre, desvela de las bandas últimas participantes para cerrar su cartel.
Monasthyr, que presentará a su nueva formación, As Life Burns que tratarán de desquitarse de su accidentado pase por la edición anterior y el combo metalcore alemán Venues cierran el plantel de 22 bandas que conforman la ambiciosa propuesta para este año del festival lavianés. Entrada anticipada disponible a través del siguiente enlace: https://www.karmafest.es/entradas/
Derby Motoreta’s Burrito Kachimba cuyo estilo navega por el hard rock, la psicodelia, el rock progresivo incluso el stoner regresa a los escenarios asturianos como parte de la programación del festival Vesu, que tendrá lugar entre el viernes 21 y el domingo 23 de junio en los escenarios de la Central Artística de Bueño en Ribera de Arriba y los Jardines de La Rodriga, en el corazón de Oviedo.
La cita con los andaluces tendrá lugar el viernes 21 de junio en Bueño y traerá consigo la presentación de su tercer disco de estudio «Bolsa Amarilla y Piedra Potente«, publicado en abril de este mismo año. Un lanzamiento que alcanzaba en su primera semana número 1 en ventas en España tanto en álbumes como vinilos. Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
Último bloque del repaso gráfico al concurso «Perversiones» orquestado por asociación Unirock y celebrado el sábado 8 de junio en Puerto de Vega. En esta entrega de fotos aparecen público, organización, presentadora y componentes de Metalversion, Sküld, Expropiazión, Host o Montaraz.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
Segundo bloque del repaso gráfico al concurso «Perversiones» orquestado por asociación Unirock y celebrado el sábado 8 de junio en Puerto de Vega. En esta entrega de fotos aparecen componentes de Metalversion, Aneuma, Plasma, Expropiazión o DoctorNo.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
Ya tenemos el verano a la vuelta de la esquina. Y con él, una de esas citas a las que hemos ido cogiendo mucho cariño con el correr de las estaciones: Perversiones, el festival irreverente y rockero por antonomasia dentro de nuestra Asturias del alma. Como todo ha de empezarse por el principio, lo cierto es que el tiempo no podía ser más desapacible cuando emprendimos ruta desde la capital hacia Puerto de Vega. Se sabía de antemano que habría carpa y tendríamos techo, pero el aguacero era tal que a buen seguro más de uno se pensó lo de poner rumbo al occidente. Eso y el dichoso fútbol, claro.
A nosotros, de lo contrario no estaríais leyendo esto, no nos arredraron cuatro gotas. Llegamos con tiempo. Nos gusta tomar la temperatura y cambiar cuatro palabras con toda esa gente que no falla nunca. Y a la que aprovecho ya de paso para saludar. El caso es que, pese al temor, había un buen ambiente ya en la mencionada carpa. Grandes recuerdos del par de ediciones anteriores se apelotonan en la mente junto a la certeza la estupenda jornada que nos disponíamos a disfrutar.
Es un evento con poca o ninguna rima dentro del Principado. Lo ejemplifica el estupendo cartel de este año, ese Halford atravesado por el rostro de la (por fin) emancipada Britney Spears, y lo arrancan los chicos de Pripyat, debidamente mexicanizados para la ocasión, y que acertaron a la hora de llevarse a su terreno “En El Ultimo Trago”, del actor y cantautor mexicano José Alfredo Jiménez Sandoval. Me agradaron. Supieron entender cuál es el espíritu del evento amén de cargar con la siempre engorrosa misión de abrir la jornada sin por ello perder la sonrisa.
Goat Inside Sküld, formación híbrida entre Beast Inside y Sküld, con PelayoKabbrath al micro, reventó a puro doble bombo el “Happy Children” de P. Lion. Resultaron más serios que sus predecesores. También más contundentes. Los también híbridos Chabalemika (gente de Chabacanos y Polemika) acertaron en la elección de tema, no otro que el “Qué Tien Esa Sidrina” de Vicente Díaz. Más cercanos al espíritu de una cita como esta. O al menos a la idea que servidor tiene en la cabeza cuando recuerda aquél segundo puesto de Caballo Moldavo en 2022 con “Así, Me Gusta A Mí” de Chimo Bayo o la victoria de Criminal Kids From Outher Space con “Baila El Chiki Chiki”. Aunque esto, desde luego, va en los gustos de cada uno.
Pero volviendo a la edición de este año, Perversos Pervertidos, con Abel (Murt) en voces, nacieron para esta edición del Perversiones, en la que dejaron una, digamos, distintiva versión de “La Puerta Del Amor” del gran Nino Bravo. Def-Ensivos, en cierto modo una escisión de los siempre peculiares Ofensivos, acertaron al hibridar a Def Con Dos y Emilio Aragón, también a la hora de disfrazarse para la ocasión y buscar en todo momento la interacción con el público. La coletilla “La Culpa De Todo, La Tiene Milikito” lleva repitiéndose en mi cabeza desde anoche. Una de las (per)versiones que más disfruté a lo largo de la jornada y mis favoritos desde entonces a la victoria final.
En una onda diametralmente distinta, mucho más clásicos y también serios, nacieron para la ocasión Los Repuntos, que homenajearan a Las Telayas a través del popular “Mi Madre Fue Una Mulata”. Dejaron tanta seriedad como buenas interpretaciones, en voces especialmente, y supieron dejar la nota de color no ya con sus vestimenta, que también, sino con lo clásico de su sonido. A ese marcado clasicismo se antepusieron World Of Decay, quienes llevan camino de convertirse en clásicos del concurso, y que supieron llevarse a su terreno de afinaciones graves y voces descosidas “La Gozadera” de Gente De Zona. Puro espíritu «Perversiones» si me preguntan.
No quisiera yo olvidarme de Carmen Omar, encargada un año más de introducir y presentar a cada banda, hablarnos de la próxima edición del Unirock, los 30 +10 que cumple la organización o arrancarse a capela con su característico vozarrón. Resulta imposible entender el Perversiones sin ella.
Así las cosas, reconozco que Ovejas Negras, que tuvieron a bien revisitar el “La Noche No Es Para Mí” de Video, me pasaron algo inadvertidos. Quizá también porque después vinieron los Metalversión de Axel y Julio (ex Monasthyr) y pusieron Puerto de Vega patas arriba al metalizar convenientemente “La Del Estudiante” de Los Berrones. Con un poco de trampa, es cierto. LosBerrones pueden entenderse como una banda que colinda con el rock en cierto modo. En cualquier caso lo pasaron en grande el rato que estuvieron sobre las tablas y se notó.
Tarzán, que nacieron para la ocasión y que integraban varios de los músicos de Aneuma (Jorge, Pol y Borja) despiezaron con buen tino “She Bop” de Cindy Lauper, acompañados de un chiquitín en percusiones y con Borja aprovechando para dibujar otro de los grandes solos de la jornada. El trío Plasma fue otro de los que acertó a la hora de elegir canción, que en su caso sería el “Hola Mi Amor” del eterno bigotudo Junco, que en su aproximación tan punk no dejaba de recordarme a la buena gente de Me Fritos And The Gimme Cheetos.
Por sonido, Expropiazión no andaban demasiado lejos. Cambió, eso sí, el espíritu de su elección, “Tubthumping” de Chumbawamba, y un cierto acercamiento a posiciones más propias del hardcore punk. Y me gustaron Sküld, con esa “The Winner Takes It All” de ABBA, que extrajo lo mejor de Lorena como vocalista. Todo a pesar del arranque en falso, hubo de pasarle a la gente de casa. Los duendes del directo, siempre tan puñeteros.
Regresarían entonces Metalversión, esta vez para heavymetalizar “El Sol No Regresa” de La Quinta Estación, y dejar claro que si algún día cambian su nombre por el de MetalDiversión no seré yo quien se lo eche en cara. Realmente disfrutan con lo que hacen y se nota.
Si mención merece Carmen Omar como maestra de ceremonias, también todos los técnicos que cargaron con el sonido durante toda la jornada. Inmensurable labor la que realizan y de diez prácticamente la forma en que sonaron las muy distintas bandas que desfilaron por Puerto de Vega el pasado sábado. Vaya nuestro pequeño aplauso y agradecimiento para ellos.
Volverían entonces los chicos de Plasma, esta vez para dar cumplida cuenta de ese clásico de la subcultura popular que es “Los Coches Chocones”, original de Los Desgraciaus, y de nuevo muy en la onda de lo que, pienso yo, significa un evento como el que nos ocupa. En mi modesta opinión, otros de los “ganadores morales” de esta última edición. Volvieron también Expropiazión, esta vez para destrozar a conciencia el “Sarà Perché Ti Amo” de Ricchi e Poveri, con guiño incluido al que fuera primer astronauta español. Y no, no me estoy refiriendo a Michael López-Alegría.
Hablaba antes de Metalversión y cómo la elección de “La Del Estudiante” bordea las lindes del concurso. Algo parecido vengo a pensar de DonNadie y su revisión, en este caso, del “Mi Agüita Amarilla” de LosToreros Muertos. Ello no quita para que nos divirtiera su particular revisión, tan encabronada como divertida. Divertidos también otro de los grupos nacidos para el evento, en este caso ZZ Astur, que nos dejaron un simpático “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)” de ABBA tras el cual su vocalista Rebeca se sinceró diciendo que “para ser la primera vez que canto en directo, ni tan mal”. Y es que esa es otro de los puntos fuertes de una cita como esta: la virtud atreverse por encima de cualquier otra consideración.
Llegaba entonces el turno de unos viejos conocidos de este medio, no otros que los ferrolanos Host, a quienes habíamos visto acompañar a Mortal Coil allá por el mes de marzo, y que arribaron a Puerto de Vega con una versión (o aversión más bien) del “Bad Romance” de esa auténtica titánide de la música popular que es Lady Gaga. Y digo lo de aversión porque consiguieron llevarla del todo a su terreno, despiezando casi cada estrofa y dejando en el camino un cadáver casi irreconocible. Pura idiosincrasia Host, desde luego.
Retornaron entonces Sküld para enfrentar a otra grande de la canción pop moderna, la tristemente desaparecida vocalista británica Amy Winehouse, de la cual revisaron nada menos que “Back To Black”. Y aunque su interpretación no llevara los resultados tan lejos a como lo hicieran As Life Burns en su último Ep, desde luego supieron cómo readaptarla a su propio modo de entender el metal. Nunca Amy sonó tan heavy, desde luego.
Tío Phill Is Dead, grupo creado en claro recuerdo a la figura del gran James Avery, cuántas buenas sobremesas nos diste, adaptó a su manera la que fuera sintonía de la popular sitcom y supieron despedir con sorna (y un gran Carmelo al bajo) esta nueva edición del Perversiones. Llegaba entonces el turno para las votaciones. Y qué mejor para ello que comprobar de primera mano cómo se desenvuelven en directo los ferrolanos Montaraz, a la sazón ganadores de la pasada edición del concurso.
Pasan veinticinco de las doce cuando los gallegos hacen suyas las tablas del Perversiones y pronto salta a la vista que ha habido cierta espantá en lo que a público se refiere. Algo que, como bien me apuntaba mi compañero Lago (Piratas de Libertalia), ya sucediera en la edición del pasado año con Zenobia. Huelga decir que ello no arredra al quinteto, que recibe de espaldas a la audiencia mientras suena la intro. Destacan los ropajes negros que lucen, uno de esos pequeños detalles en cuanto a puesta en escena que siempre suman.
Desde que, bañados en luz verde, arrancan con “Vuelve” de su nuevo álbum, pronto queda claro que van a disfrutar de un sonido tanto o mejor que las muchas bandas que fueron desfilando a lo largo de la jornada. José Santos, que llevaba una pequeña tablet para (intuyo) las letras, mostró una voz potente ya desde las primeras estrofas. Es el suyo un registro lleno de personalidad, también de fuerza, que a ratos me recuerda al bueno de Víctor García (WarCry). También a Sergio Márquez de los desaparecidos power metaleros catalanes Dragonslayer. Juan Muiños y Ger García dejaron ya buenos solos doblados en este primer corte. Nos las prometíamos muy felices.
“Quiero Vivir” tiene cierto aire de reivindicación de su propia idea como banda. Me atrevería además a decir que su encarnación en directo supera a la que pude oír de ellos cuando reseñé el álbum que venían presentando. Reseña, sí, que llevaba algunas semanas escrita pero aún no habíamos compartido cuando arribamos a Puerto de Vega. La actualidad nos atropella pero seguimos teniendo solo dos manos. Qué se le va a hacer.
Quien no olvidó su cometido fue el propio Santos, encargado de recordar su paso por la anterior edición del evento a través de un pequeño speech. Lo suficiente para coger algo de aire, acertar con las afinaciones y ofrecer una cara algo más oscura para, adaptándose al espíritu de la velada, dejarnos un más que curioso “Desátame” de la figuerense Mónica Naranjo, enlazado, creo recordar, con “Piedad”, original de los barceloneses Elefantes.
Aquí me agradó “Mi Guitarra” por la forma en que añadió algo más de melancolía a su bien conocido heavy metal. La banda fue así fraguando un set ágil y diverso. Santos puede no ser el líder más móvil que hayamos visto en tiempos recientes. Veníamos además de ver a Drunken Buddha en la jornada anterior, con un Michael Arthur Long de nuevo pletórico y que nos tiene muy mal acostumbrados. Pero en honor a la verdad hay que decir que el de Mugardos ofreció una serie de interpretaciones a las que se les pueden poner muy pocos peros.
“Vamos con el tema que da nombre a la banda”, que pertenece a ese “Defendiendo Tu Voz” que Demons Records editara el pasado mes de marzo, y que dejó una estupenda línea de bajo durante el remansado puente central. “Viaje Al Fin Del Tiempo” recordó a su debut de 2016, amén de desplegar uno de los riffs más interesantes y llamativos del set, con la banda sonando potente, redonda y muy entera.
Ya digo que el sonido fue en general muy bueno durante toda la jornada. Así las cosas, llegaba el turno para presentarnos “un tema muy especial con el que ganamos el año pasado”, y amén de las presentaciones de rigor, era el momento para recuperar “Loca” y “Tal Para Cual” de su paisana Luz Casal. Buenos recuerdos de la edición 2022 del concurso y en el subconsciente la sensación de que el cariño que profesan por la cantante de Boimorto no puede ser más sincero.
Volviendo al repertorio propio, nos dejaron una potente interpretación de “Fuera Del Rebaño”, firme tras los parches Simón Pereira, y el que fuera videoclip de su segundo trabajo, “Al Fin”, con Santos reconociendo que tuvo éste un recibimiento que jamás habrían imaginado. Algo estarán haciendo bien. Nos arrimamos al escenario para una última versión, “Voy A Mil”, de aquellos pretéritos Olé Olé con Vicky Larraz al frente, anda que no ha llovido, para dejar claro que son una banda que crece exponencialmente con respecto a su versión de estudio.
Quedaba dar con los ganadores de la presente edición. Emoción, intriga, ya saben. Diversos era los premios. El del público fue repartido entre DonNadie (“Mi Agüita Amarilla”) y los ferrolanos Host (“Bad Romance”), el del grupo creado para la ocasión recayó en Los Repuntos ( “Mi Madre Fue Una Mulata”) y, finalmente, el premio gordo fue para Def-Ensivos (“Cuidado Con Paloma”), que tendrán además la recompensa de tocar en la próxima edición del concurso. Quede constancia pues de una de las muy contadas ocasiones en que he acertado con alguna clase de pronóstico. Mañana habrá que aprovechar el viento de cola y echar la primitiva o algo.
Aquí llegaría el turno para los premiados de reinterpretar los distintos temas que les concedieron los distintos premios. Ya con algún músico caído en combate (Host acuden de hecho sin bajista) pero con las ganas de pasárselo bien todavía intactas. Y es que lo pasamos en grande. Son unas cuantas horas, es verdad. Máxime si se suman los más de cien kilómetros ida y otros tantos de vuelta que nos separan de Puerto de Vega, pero sarna con gusto, ya saben. Salvo causas de fuerza mayor mediante, volveremos. Rain Or Shine que diría aquél.
Por nuestra parte nada más que agradecer una vez más a la organización no ya por el inmenso curro que conlleva sacar adelante una cita como esta sino también por el exquisito trato que nos dispensan cada vez que tenemos a bien acercarnos por el occidente. Mandar del mismo modo un saludo a los muchos habituales, músicos y fans, con los que nos cruzamos a lo largo de la jornada, imposible nombraros y/o recordaros a todos, y ya como cierre el deseo de vernos allí en la próxima edición del Unirock. Aneuma, Blister, Dixebra, Last Days Of Eden y The Wizards ya esperan. Nos vemos allí.
El cierre al cartel de la segunda entrega del Lion Rock Fest tenía lugar el pasado domingo durante el concierto de Winger en LaRiviera madrileña. Con una verdadera explosión de alegría era recibida la noticia de la suma del combo neoyorquino Tyketto al cartel del festival leonés.
El festival Unirock desvela durante el concurso Perversiones el que será el plantel de bandas que formarán su próxima entrega, 30 + 10 de su trayectoria. El sábado 24 de agosto el parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana contará con Blister, habitual amenizador de la sesión vermut ahora con Patty Cuesta (Gaia, Nadira Indra) a la voz, La exitosa formación local Aneuma, The Wizards presentando su nuevo y notable disco «The Exit Garden» , Last Days Of Eden actualmente inmersos en la continuación de «Butterflies» su última obra de estudio y los incombustibles Dixebra.
En esta edición tras las duras condiciones meteorológicas del pasado año se recuperará el habitual tributo al rock itinerante por las calles de la villa hasta su parada en el nuevo recinto al inicio de los conciertos hasta bien entrada la madrugada.
Ya teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de pisar la renovada Sala Estilo de Oviedo. El recinto, anteriormente conocido como Sir Laurens, y del que guardamos un más que grato recuerdo, ha sufrido un cambio de gerencia, resucitando ahora con la intención de convertirse en punto de referencia para la música en directo en nuestra región. Tatami, Ravenblood y Ciclón, cuyo último álbum “Magia” paso hace escasas fechas por estas páginas, tendrían la ardua labor de contra programar a toda una final de la Champions League. Sigue tirando mucho el fútbol en esta Asturias nuestra, qué duda cabe, y tal vez por ahí que la entrada no fuese ni mucho menos la esperada.
Pero somos unos enfermos de la música en directo. Y para cuando los locales Tatami, con un viejo conocido de este medio como es el batería Rafa, ex de Bestia Negra, toman el escenario de la nueva Estilo, el fútbol pasa a ser la menor de nuestras preocupaciones. Originalmente un cuarteto, acudirían a la cita en formato trío. Y su música, una amalgama de ritmos cercanos al garaje, solidarios a pequeños ramalazos que fluctúan entre el punk y el rock más esencial, Ilegales era un nombre que merodeaba a ratos mi subconsciente, lo tuvieron difícil ante una audiencia en gran medida metalera.
Arrancan con “Robaliza” y lo cierto es que me cuesta conectar con ellos. Por pereza o por desconocimiento. Una cierta frialdad que se palpaba en el ambiente. Pero “Despierdo” destapa una versión más encorajinada del eventual trío y al alimón con “Días Extraños”, atraviesan mis momentos favoritos del set. De ahí al final he de reconocer que me engancho solo a ratos. Un pequeño percance con una de las guitarras trató incluso de aguarles la fiesta. Al final acabé por disfrutar de la pegadiza “Acedecera” o la más fangosa “Resistencia” con la que se despidieron, pero hoy no puedo por más que pensar en que la suya fue una elección algo extraña.
Ravenblood, claro, son un animal muy diferente. Adalides del death melódico en su encarnación más clásica y nórdica, tienen en Asturias su segunda casa. Numerosas las ocasiones en que se han dejado caer por aquí, más las que no llegaron a fructificar, y al final una banda que parece haber echado raíces en el Principado.
Lo ajustado de los horarios provoca que el set comience minutos antes incluso del horario marcado. Y es que faltan cinco para las ocho cuando disparan la intro y “King Among Slaves” pone todos sus cilindros a funcionar. Gozaron de buen sonido ya desde un primer momento. Equilibrado y con pegada, con un Daniel Pérez que sigue erigido en perfecto maestro de ceremonias para una banda como esta.
“Aprovechando que no voy tan borracho como la última vez”, el propio Pérez quiso tener un momento para brindar los habituales agradecimientos a organización bandas, técnicos y, en especial al público, todo para después encarar una “Purge” que pone en la palestra a los Ravenblood más musculosos, con unos José Luis Gil y Arnau Vallvé en guitarras tan solventes como siempre.
La más pesada “Out Of The Universe” pone Estilo a dar palmas y desde aquí ya parece que el resto del set va a ir mucho a favor de obra. Insisto, banda muy querida por estas tierras y que ha sabido ganarse el cariño del público asturiano a base de entrega pero también de buen rollo. Salta a la vista con pequeños comentarios que se suceden entre público y banda, especialmente Daniel Pérez, en determinados momentos del set.
Pérez, de rodillas en los primeros versos de “Crow’s Call”, parece contagiarse del calor que el público les brindaba. Porque puede que fuéramos pocos, pero sin duda estábamos muy por la labor. La poderosa “Resurgent” acierta a la hora de aunar intensidad y técnica. Da paso a una “Silence & Death”, nacida al albur del confinamiento, y que especialmente en esta encarnación en vivo, ha terminado por convertirse en una de mis favoritas del estupendo “Resurgent” de 2021 (reseña aquí). “Gracias por venir a apoyar la escena en un día como hoy” proclamó Pérez, y puede parecer que me cebo con la inconveniencia de la fecha. Al menos nosotros no salimos de Estilo tirando petardos y comportándonos como neanderthales endogámicos.
Pero volviendo a lo que nos ocupa, y casi a modo de resumen de toda su trayectoria, se despidieron con la muy vetusta “Pathfinder” y la homónima “Ravenblood” que, al parecer, verá la luz en su próximo álbum de estudio. Esperamos ansiosos, ya lo sabéis. Por lo pronto fue un placer volver a disfrutar de su cuidado melodeath en la que, a buen seguro, no será la última venida de los chicos al Principado. ¿Verdad?
He de reconocer que Ciclón eran hasta hace pocas fechas una banda que se encontraba fuera de mi radar. No puede uno llegar a todo por mucho que se empeñe. Pero esta venida a tierras asturianas puso mi atención sobre “Magia” (reseña aquí) y las sensaciones no fueron para nada malas. Al contrario.
Faltan apenas dos minutos para las nueve cuando los madrileños irrumpen sobre las tablas del renovado recinto ovetense. Lo hacen en formato cuarteto, si bien cabrían sorpresas al respecto a lo largo del set. Por lo pronto y toda vez superan la casi obligada intro, “Ave De Fuego” ya pone de relieve los buenos coros del bajista Javi Endara. También la buena química entre Kike y Pablo Yagüe, guitarristas de la formación con base en la capital.
Vimos bien de voz al propio Kike. Su look, y el de toda la banda en sí, no puede ser más clásico. Con una puesta en escena reducida a lo esencial, la clave está en las buenas canciones que trazaron. También en ese espíritu menos fiestero y más reivindicativo que entregan en “Ése Es El Juego” y que les emparenta, en cierta forma, con los ineludibles Barón Rojo. Pero hablando de puesta en escena y como quiera que las circunstancias se empeñan siempre en llevarme la contraria, la banda recibe la visita de V, del cómic “V de Vendetta” de Alan Moore y David Lloyd. La lluvia de confeti que propició, pilló por sorpresa a más de uno.
Ya en un tono muy diferente, Kike explicó que el próximo tema iba dedicado “a toda aquellas personas cuya vida es una cárcel”. Era el turno, claro, de “En Tu Celda”, corte que destapó a unos Ciclón más musculosos, que no obviaron de todas formas una buena ensalada de solos doblados de guitarra. Aunando fuerza y sentimiento, a buen seguro una de mis favoritas de su descarga.
Pero mientras “Sol Naciente” dibuja uno de los mejores riffs de su descarga, amén de mostrar aun Kike muy seguro en voces, conociendo sus límites pero también sus fortalezas, Endara viene a dejar las cosas claras cuando se acerca al micro y exclama “me cago en Dios y en el puto fútbol”. La suya es una adición de gran envergadura para la banda. Muy activo sobre las tablas, carismático y atento siempre a la hora de ejercer como escudero de Kike en tareas vocales.
Ciclón tampoco quisieron ser menos que sus compañeros de cartel, a los que aprovecharon para mandar sentidos saludos. “Hay que ser un desertor del reino de la ignorancia”, avisa Kike, cara a introducir (claro) “Desertor”. Aquí me agradó “Ciudad Perdida” y la forma en que ese acercamiento a postulados más hard oxigenó el set de los madrileños. Pero tras el recuerdo a mánager, técnicos, gente del merchan etcétera, turno de volver a la senda del añejo heavy metal con “Kamikaze”, de aquél “Fuera De Control” de 2015.
“Creemos en el heavy metal y queremos hacerlo una vez más” nos devolvía a su álbum del pasado octubre. La banda estaba en una gran versión. Muy agradecida del calor recibido por parte de quienes preferimos anteponer la música en vivo al fútbol de masas. Pero la tiranía de los horarios impone siempre su ley.
Y es que echando un vistazo al setlist del show fueron varios los cortes que dejaron en el tintero. De la que ni quisieron ni pudieron olvidarse fue de esa “Magia” que da nombre a su último álbum. Tampoco de “Caballeros Del Rock”, presente ya en su demo “Ciclón” de 2008. Lluvia de confeti al cierre y en el subconsciente la sensación de haber visto a una banda que realmente disfruta con lo que hace. Que acierta a la hora de contagiar su buen rollo. Y que tiene un cancionero que encapsula, con sumo cuidado, lo mejor de nuestro querido heavy metal. Baste echar un vistazo al artwork de su tercer álbum.
Por nuestra parte nada más que agradecer a la organización del evento todas las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica, mandar saludos a la gente de Tatami, Ciclón y Ravenblood y también a los habituales de siempre que nunca fallan. Salvo causa de fuerza mayor pasamos lista en la próxima edición del Perversiones.