Repaso gráfico a la actuación de Argion el 7 de septiembre dentro del festival San Metalhead celebrado en el espacio multidisciplinar ovetense Kuivi PopUp.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
Repaso gráfico a la actuación de Secta el 7 de septiembre dentro del festival San Metalhead celebrado en el espacio multidisciplinar ovetense Kuivi PopUp.
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La novena entrega del Karma Metal Festactualiza sus horarios oficiales. La que será su segunda edición al aire libre estrenará nueva ubicación en el emblemático Prau de La Chalana para ofrecer un ambiente muchísimo más festivalero con un recinto mayor y más cuidado. Recordamos que el plantel de bandas está formado por Angelus Apatrida, Sôber, Dünedain, Celtibeerian, As Life Burns, Murmur, Aneuma, Nuevecondiez, Teksuo, Sylvania y Bonecarver que contarán con el siguiente reparto de tiempos:
La última jornada traería consigo el retorno de la lluvia durante la madrugada desechando la idea de abandonar completamente las botas altas con el inevitable retorno del barro. A primera hora Marty Friedman inauguraba nuestro último periplo por el festival. Tras su sorpresiva colaboración con Megadeth, hizo demostración de virtuosismo y feeling a las 6 cuerdas en un show instrumental que hizo las delicias de los más madrugadores.
Más tarde Jinjer tomaba el protagonismo en el espacio destinado a las bandas de referencia del día y Biohazard ofrecía un concierto especial en la nueva ubicación del escenario “Louder”, ahora situado en un extremo del recinto. Así que con las escasas fuerzas que aún quedaban en el zurrón nos dirigimos hacia allá. Que inyección de contagiosa energía nos dieron los de Brooklyn personificada en un Billy Graziadei infatigable e hiperactivo. Muchas caras de satisfacción entre sus acólitos y es que si basas tu set en gran parte de una obra de culto del hardcore como es su segundo disco “Urban Discipline” la victoria está asegurada.
De la actitud agresiva tomamos rumbo a la fiesta que ofrecían los piratas escoceses de Alestorm. Ya sabes lo que te espera cuando ves sobre su escenario un par de patitos de goma gigantes. No los tomes en serio y solo disfruta, solo ellos son capaces de mutar un tema como “Hangover” de Taio Cruz y hacerlo pasar por suyo. Ni siquiera el fango que te atrapaba en el Infield fue capaz de frenar a un público entregado como pocos. Se respiraba una gran complicidad en el ambiente, cualquier demanda era atendida provocando saltos, pogos incluso algún tímido wall of death.
Cita imprescindible para un servidor era el paso por el escenario “Headbangers Stage” de los norirlandeses The Answer. Los de Cormac Neeson sentaron cátedra con un concierto espectacular, al que acompañó un gran sonido, tónica general del festival, y unas ganas propias de banda novel. Para muestra el paseo por el foso del propio Cormac en un baño de masas que a punto estuvo de llevarlo a probar el estado del fango alojado frente al escenario. Dejaron la impresión que merecían más tiempo y mejor horario, afirmación que podríamos extender a la muchas de las bandas alojadas en los escenarios satélite.
La propuesta ochentera de Nestor congregó a un buen número de nostálgicos del hard rock y el aor a los que hizo viajar en el tiempo a través de su buen hacer sobre las tablas. En las antípodas de bandas como Steel Panther o Gigatrón, defendieron con solvencia su primer disco “Kids In A Ghost Town” con un show enérgico y creíble.
Heaven Shall Burn estaban destinados a ser la banda top del día y lo corroboraron totalmente. Una espectacular puesta en escena con pirotecnia y fuego por doquier, unido a una propuesta musical que encandila a las jóvenes generaciones aunando lo mejor del death metal y el metalcore, se mostraron imbatibles no solo en la jornada del sábado si no como uno de los grandes conciertos de esta edición. Nadie logro tal nivel de conexión con la audiencia, circles pit, wall of death, incontable el número de metalheads que llegaban en volandas a pie de foso. Como premonición al anuncio de las primeras bandas confirmadas para el próximo año se despedían con una enérgica revisión del clásico de Blind Guardian “Valhalla” para poner Wacken patas arriba.
El colofón al festival y nuestras últimas fuerzas se las llevarían los punk celtas Dropkick Murphys. Los de Boston se marcaban un gran detalle con la malograda Sinead O’Connor a través de “Foggy Dew” como sintonía de apertura de su tiempo. Al igual que Wardruna en la jornada anterior serían los encargados de aportar distintos sonidos a los escenarios principales, demostrando que el festival sigue evolucionando para aportar nuevos estímulos a su audiencia. En lo musical se vio un Ken Casey cómodo en su nueva faceta a la voz al dejar de lado el bajo tras el paso a un lado del vocalista Al Barr. A tenor de los resultados estas aportaciones cada vez tendrán más relevancia aunque los grandes reclamos serán de nuevo figuras como Amon Amarth, Scorpions o In Extremo confirmados antes del termino del festival como primeros espadas para el 2024.
Sobrevivimos al Wacken más loco y complicado de la historia. El veneno ha sido inoculado y no podemos más que afirmar que el peregrinaje a la tierra prometida acaba de empezar. Volveremos, rain or shine.
Los locales Argion en una ocasión única presentarán su nuevo disco «Lux Umbra» en Oviedo dentro de un septiembre frenético que les llevará tras su reciente paso por el malagueño Algarroba Rock por toda nuestra geografía a través de conciertos en Izagre (León), Vigo junto a Saratoga y el albaceteño Gineta Rock. Por su parte los thrashers madrileños Madsher, subcampeones de la última edición de la Metal Battle Spain harán su debut en Asturias para presentar su último disco «Taken By The Vil Tormentor» editado en agosto del pasado 2022. Cierran el cartel los hard rockeros Secta inmersos en los últimos pasos de confección de su segundo disco de estudio y del que a buen seguro dejarán alguna píldora en el Kuivi. Con hora de comienzo las 20:30 horas recordamos que el acceso es gratuito.
ACTUALIZACIÓN: Unilateralmente los madrileños Madsher se caen del cartel que sigue adelante con Argion y Secta como principales protagonistas.
Las previsiones climatológicas para el viernes no podían ser mejores aunque esta vez tardaríamos algo más en pisar el festival puesto que en la zona anexa de prensa también denominada Press Tent, tendría lugar la pre-escucha de “Conqueress: Forever Strong And Proud» próximo disco de estudio de Doro y que verá la luz en octubre. Allí nos fuimos a disfrutar de la simpatía de la reina del metal con público y medios para afirmar que el álbum tiene muy buena pinta.
Allí pudimos disfrutar también con nuestros Alien Rockin’ Explosion, prácticamente banda residente del festival. Ya hemos perdido la cuenta de las ediciones que llevan amenizando con su simpatía, talento y destreza los distintos escenarios del Wacken. Todo un orgullo cuando llegas de tan lejos y ves ese reconocimiento a gente de casa. Otra de las alegría que nos daría el viernes sería el segundo puesto de Aneuma en la Metal Battle demostrando el gran nivel y buena salud de la escena metalera estatal, coronando como vencedores globales a Phantom Excaliver, aquellos japoneses que vimos bajo la lluvia. Un grandísimo comienzo de día sin duda.
Rumbo a las antípodas del recinto coincidimos con Leave’s Eyes inmersos en un espectáculo especial de temática vikinga. Una gran representación de dichos guerreros subiría al escenario para adornar su actuación mientras la dupla vocal formada por Elina Siirala y Alexandre Krull estrenaba un nuevo tema para la ocasión “Forged By Fire”. Tras una buena limpieza del escenario tras la fiesta montada por los vikingos los nuevos inquilinos serían la formación melódica Takida. Si bien por estos lares son prácticamente desconocidos en territorio alemán les rinden pleitesía a razón de la audiencia convocada y la entrega durante su actuación.
Otra de nuestras paradas durante el peregrinaje por el recinto sería para disfrutar del power trio islandés The Vintage Caravan y es que no solo de metal vive el Wacken. Banda de referencia del actual rock psicodélico su particular combinación de melodía y estribillos accesibles hacen las delicias de los amantes del sonido retro. Sin darnos cuenta ofrecieron una auténtica masterclass de rock n’ roll.
Turno para Megadeth en nuestro regreso a los escenarios principales. Si bien Mustaine se mostró algo errático en su conexión con la audiencia, la gran interpretación musical del combo mitigó la sensación de desgana que por momentos proyectaba el controvertido pelirrojo. La primera parte del repertorio intercaló acertadamente temas actuales con apuestas ganadoras como “In My Darkest Hour”, reservando para nuestro éxtasis la aparición en el escenario de Marty Friedman para interpretar cuatro temas de su etapa en la formación. As en la manga de Mustaine que cerró de esta guisa cualquier debate sobre su paso por el festival, colocándose en el lado ganador sin discusión.
Nuevo éxito el de Iron Maiden y su “The Future Past Tour”, allá donde van triunfan con su mezcolanza de nuevas canciones fruto de su último disco “Senjutsu” y las píldoras de nostalgia que ofrecen las interpretaciones añoradas del controvertido en su momento “Somewhere In Time”. La mejoras de las condiciones del recinto permitieron a la organización la suma de unos 10.000 metalheads más a la fiesta. Y si bien en los escenarios más pequeños no se apreció ese incremento, en los escenarios situados en el Infield si que era patente, por lo que la doncella disfrutó de la audiencia más numerosa del festival. Sabedores ganadores dejaron una interpretación sólida, fiable y sin sorpresas que satisfizo a la legión de fans que paladearon cada minuto del concierto como si fuera el último. Los cada vez más imprescindibles drones también harían acto de presencia en la despedida de la doncella.
Cerramos la jornada viajando al universo sonoro que ofrece el folk vikingo de los noruegos Wardruna. Con una puesta en escena impresionante ofrecieron una visión distinta a la oferta musical del festival. Temática mitológica vikinga, tradiciones arcanas y atmósferas envolventes para recrear el poder rúnico de magos y druidas paganos. La formación liderada por el artista ligado el black metal Kvitrafn demostró que propuestas diferentes pueden tener cabida en el escenario principal de Wacken.
Chubascos a primera hora nos recibieron mientras dábamos fe que los japoneses Phantom Excaliver se postulaban como futuros ganadores de la Metal Battle gracias a su simpatía y la ejecución pulcra y milimétrica de un power metal de clara influencia anime. Con el mediodía el sol comenzó a brillar y nos daría tregua toda la jornada.
Los escenarios “Faster” y “Harder” serían nuestro hábitat a partir de ese momento, iniciando la tarde de manera inmejorable unas renovadas Vixen. Las incorporaciones de Britt Lightning a la guitarra y la esposa de Richie KotzenJulia Lage han revitalizado a la banda liderada por Roxy Petrucci hasta el punto que esa energía juvenil ha contagiado a una espectacular tanto vocal como físicamente Lorraine Lewis, que llegaría a mezclarse entre el público y surfear por encima de sus cabezas. Su fantástica puesta en escena hizo caer en el olvido inmediatamente cualquier comparativa con sus predecesoras en el cargo. Despacharon un set plagado de clásicos más «Waiting For The Big One» de Femme Fatale, sorpresa que muchos agradecimos y disfrutamos como guiño a la anterior banda de Lorraine.
Apenas nos desplazamos unos metros y ya tomábamos posición para otro viaje a la nostalgia, esta vez personificado en Uriah Heep. Había muchas ganas de ver de nuevo en acción a los británicos y en esta ocasión, al menos para quien escribe, más tras desgraciada caída de sus fechas en España. Digna de admiración la entereza con la que aún se desenvuelven sobre las tablas Mick Box y un infatigable Bernie Shaw. demostraron que la edad no es una barrera cuando tienes calidad y ganas. Pilares del hard rock en los últimos 50 años recordaron al desaparecido Ken Hensley y ofrecieron un corto viaje sonoro, siempre nos parecerá así, por lo mas granado de sus éxitos. Victoria total la suya gracias a un triunvirato de himnos atemporales como “Lady In Black”, “Gypsy” y “Easy Livin” que cerraron su actuación poniendo Wacken a sus pies.
Siguiente parada, los suecos Hammerfall. No habían creado muchas expectativas y sin embargo fueron de la terna de triunfadores del día. Un setlist muy acertado y una ejecución digna de su mejor etapa colmaron de satisfacción a los escépticos. Paladines del power metal europeo que situaron en las más altas cosas de popularidad con la llegada del cambio de siglo junto a bandas como Stratovarius o Gamma Ray se permitieron el lujo de interpretar “(We Make) Sweden Rock” en tierras alemanas reivindicando el valor de la música realizada en su propio país. El mar de puños al aire que afloró durante su actuación dejaron patente su fantástica conexión lograda con la audiencia.
Con un Infield en el mejor estado de revista desde el inicio del festival la jornada no daba respiro, un ágil cambio de escenario y los primeros compases de “Hate Über Alles” casi nos sorprenden tomando posiciones para la implacable descarga de Kreator. Los de Petrozza no hacen prisioneros y esta vez no iba a ser la excepción. Aferrado a su guitarra e unido por un invisible vínculo al micrófono, Mille y sus huestes no dieron tregua. Contarían con la colaboración de la artista emergente alemana Sofia Portanet en la canción “Midnight Sun” como dato distintivo en un show vertebrado en episodios que no se ató al pasado gracias a una buena representación de obras de nuevo cuño. Quizás por eso presumen de poseer seguidores de tan heterogéneas generaciones.
Helloween como buque insignia del día llamaba a filas para despedir la jornada de manera inmejorable. Su espectáculo “United Forces” ofrece lo que todo cualquier fan de la banda puede esperar, interpretaciones a la altura del legado de la calabaza, canciones que pertenecen al acervo popular de todo metalero y una gran puesta en escena, sobria y eficiente. Con la impresión de ver a un Kai Hansen comedido, la sorpresa llegaría de la mano del Michael Kiske más activo y sonriente. Por su parte Deris sigue cómodo en su papel de maestro de ceremonias. La épica “Keeper Of The Seven Keys”, sin duda una de las canciones más esperadas de su concierto, tuvo un especial brillo en un entorno como es Wacken. Ante una audiencia tan variopinta la reacción no pudo ser más homogénea, y es que hay temas que traspasan fronteras físicas y emocionales. Como colofón los drones volvían a iluminar el cielo dibujando el clásico logo de la formación germana, dejando patente que dicha tecnología había llegado al festival para quedarse y cómo nos alegramos todos los cazadores de instantáneas.
Cerraríamos la jornada en un escenario más coqueto y alejado del ajetreo que envuelve a un cabeza de cartel para ver las evoluciones de Abbath, la formación liberada por el otrora componente de Immortal. Dejábamos atrás la luminosidad de Helloween para caer en la oscuridad literal del recuperado artista noruego que supo como meterse al público en el bolsillo desde el inicio. Arrancar con “The Rise Of Darkness” de su banda madre fue sin duda una apuesta ganadora que allanó en terreno para el resto del set. Descargo un arsenal de temas de su etapa en solitario donde brillo sobremanera la base rítmica que acompañó en esta ocasión a un comunicativo Abbath.
Tocaba retirada y recuperar fuerzas, la jornada había sido larga e intensa y muchas emociones aguardaban en apenas unas horas.