Crónica: Mala Reputación + Crudo (Cangas de Onís 9/9/2023)

Que “el aceite de oliva está por las nubes” y “veinticinco años no se cumplen todos los días” puede que fueran las dos frases más repetidas el pasado nueve de septiembre en Cangas de Onís. Mala Reputación cumplían sus bodas de plata en casa y lo hacían acompañados por Crudo, por lo que esta era una cita para no perdérsela.

Amenazaba con arreciar la lluvia minutos antes de la salida de Crudo al escenario y quien más, quien menos, no las tenía todas consigo. De hecho era poca la presencia de público en la plaza del ayuntamiento cangués cuando la banda irrumpió sobre las tablas. Una banda que, recordemos, forman ahora Víctor Vivar en guitarra y voces, Petu en baterías, Luis Melero al bajo y voz y Javier Colero en guitarra y coros.

Crudo son un cuarteto desde luego no igual a Mala Reputación pero que a fin de cuentas comparte unas cuantas coordenadas con ellos. Por eso su elección como teloneros para una cita tan especial se nos antoja irreprochable. Máxime cuando salen a escena, apenas unos minutos pasadas las nueve, y el sonido del que disfrutamos no puede ser más claro, nítido y potente.

Si además tienes la suerte de contar con trallazos de rock mal encarado como “Bocazas”, tanto mejor. Como siempre alternando tareas vocales entre Melero y Vivar, con Petu azotando el kit como si le debiese dinero y el fino trabajo de Colero en solos, Crudo parecieron en perfecto estado de revista. Quiso el mencionado bajista pararse a recordar el motivo de su presencia allí, que no era otro que celebrar los veinticinco años de una banda muy querida por ellos.

De la lluvia, por cierto, ni rastro. Hasta en eso hubo suerte. Tras una pequeña pausa, hay que afinar, “Otro Ladrillo En La Pared” y el buen solo de Vivar nos recordaron su último y estupendo álbum de estudio. El cuarteto insertaría aquí su ya conocido guiño a Metallica y Víctor recordaría más adelante los primeros pasos en la trayectoria de los anfitriones de la velada. Y es que el tiempo pasa que no te lo crees.

En definitiva fue una descarga de esas en las que parece no haber un segundo que perder. Desarrollando un set que obvió en gran medida el lado más apaciguado de su música, que bien sabréis que lo tienen y les funciona, para moverse por alguno de los cortes más agrios de su repertorio. Sirva la visceral “A La Cara” como ejemplo. Tanta intensidad terminaría por pasarle factura a la preciosa Explorer de Vivar. Fue apenas el único inconveniente de una noche más que redonda para ellos, finiquitada como viene siendo habitual con aquella “El Avestruz” de su debut de 2010. Son Crudo y hacen rock and roll.

Veinticinco años, parece mentira, y uno recuerda los primeros pasos de la ahora ya legendaria banda asturiana en aquellos primerizos Derrame Rock sitos en la cuenca del Nalón. Mucho ha llovido desde entonces y aquí siguen dando guerra Daviz Rodríguez y Juan Santamaría en guitarra y voces, Kiko Martínez en batería y coros y Michi Candás en bajo y coros. Mala Reputación salen a escena cuando pasan pocos minutos de las once y Cangas de Onís vela armas para una descarga que se prevé histórica.

Se abre el telón y aparece el cuarteto. Y en un primer momento sorprende la quietud del público. Por unos instantes, en la plaza del Ayuntamiento poco menos que se hizo el silencio. La tensión, en aumento, casi se podía palpar. Es ahí donde el cuarteto arremete con “Ansiedad” y se dispone para una noche en la que no quedará estrofa, estribillo y coro que no sea gritado por una audiencia entregada como pocas que hayamos visto desde este medio. Y a día de hoy podemos asegurar que son unas cuantas. Ventajas de jugar en casa, de sabiduría a la hora de facturar himnos y también de elegir, con sumo cuidado, un setlist a la altura de tamaña efeméride.

Dispusieron de buen sonido, si bien es cierto que durante los primeros temas, el más reciente “La Hoguera”, el más clásico “Polvo En El Viento”, el bombo de Kiko distorsionaba más de la cuenta en ciertos momentos. Para suerte de todos, tampoco pasaría a mayores. Por lo general y más allá del apunte, lo cierto es que la banda disfrutó de gran sonido a lo largo de toda la noche. Vaya el merecido reconocimiento al equipo técnico que lo hizo posible.

En cualquier caso siguieron repasando su ya larga trayectoria. Mandando a la gente al suelo, incluso. Huelga decir que para cuando suena un clásico como “Caliza”, público y banda son un único ente indivisible. Si el sonido era mejor o peor, a quién le importa. Mala situarían por aquí una de las favoritas de quien escribe, “Océano y Lluvia” del fantástico Ep “La Belleza” de hace ahora tres años. Se les veía disfrutando de la noche, risueños incluso, sabiéndose profetas en su tierra, que no es algo que puedan decir muchos.

Pero es que “Efecto Causa” pareció poner a todo Cangas a corear su bien conocido estribillo. Ya digo que en las primeras filas la sensación no podría ser de mayor calor y cariño hacia el cuarteto de casa. Llevados en volandas que diría un clásico. De ahí que quisieran agradecer al Ayuntamiento de la que es su casa el haber hecho posible una cita tan especial como esta y a la asociación cultural El Buxu como artífices de la exposición de 9 paneles situados por toda Cangas con fotos que resumen los 25 años de trayectoria de la banda.

El calor iba en aumento en el epicentro de la localidad canguesa. A estas alturas de la velada veríamos incluso los primeros pogos. Fue por entonces cuando Juan y Daviz cambiaron sus eléctricas por un par de acústicas para regalarnos algo que, según contaron, llevaban mucho tiempo sin hacer. Ahí quedaron “Que La Tierra” y “Mi Fusil” como contrapunto calmo y reposado. Sintiendo el calor de la gente, no puede uno por menos que imaginar la riada de sentimientos que atravesó al dúo durante este pequeño impás del set. Una pequeña pausa en el corazón mismo de la velada y la mejor forma de coger aire para lo que estaba por venir.

Recondujeron con “Ceremonia” y la noche iría aún más sobre raíles para ellos, sabiéndose ganadores aunque el concierto no fuese una guerra. Ni siquiera una batalla. De hecho más bien pareció una comunión entre público y el legado de una de las bandas de rock más importantes de nuestra pequeña Asturias. Por aquí se dejarían sentir unos Mala más reivindicativos a través de una “Raigaños” tras la cual Cangas de Onís fue un clamor pola oficialidad de la Llingua. Y es que la banda puede haberse vuelto menos “panfletaria” con el paso de los años pero ni mucho menos piensa olvidar sus orígenes. Porque como bien se encargó Daviz de recordarnos:

“Al fascismo no se le combate, se le gana”.

A la altura del show en la que nos encontrábamos el sentimiento de unión y la fiesta bullían de tal forma que pudimos vimos varios «circle pit» y «wall of death«. Y es que ya digo que son pocos los bolos que nos hayan dejado tal sensación de vínculo entre público y banda.

Claro que para sensaciones, las muchas que genera “Fuego”, aquél corte que abría su “Eternas Promesas” de 2015 y que se alza hoy como una imperdible en su setlist. Si servidor estaba con la piel de gallina de arriba a abajo sin reconocerse el mayor fan de la agrupación canguesa, ni mucho menos, cómo estaríais quienes lleváis a los Mala grabados a fuego en vuestro interior. Sensacional en toda la extensión de la palabra.

Otro «wall of death» daría cumplida cuenta de “Las 2:00” y mientras que Mala Reputación se preparaban para el cierre, allí que se fueron miembros de Desakato a lo alto del escenario para cerrar la fiesta por todo lo alto con “Abriendo Camino”.

Porque ahí siguen. Abriendo camino. Abriendo brecha. Un cuarto de siglo que se dice pronto. Sin querer erigirnos en protagonistas de esta humilde crónica, sí creemos que cabe contar que ésta es una banda que nos ganó para la causa tras el Rockvera de 2022. Porque esa es la cosa con Mala Reputación y el tipo de rock que facturan: siguen a pico y pala, ganando adeptos a cada concierto, en un punto de su trayectoria en que muchos músicos parecen batirse ya en retirada, conformándose con lo que tienen, sin aspirar a nada más. No parece ser el caso de Daviz, Juan, Kiko y Michi. A por las bodas de oro.

La primera vez de Heavy Metal Brigade en Cangas de Onís no pudo entregar mejores resultados. Pero tampoco queríamos despedir esta crónica sin mandar nuestras felicitaciones a los Mala, así como sinceros abrazos a Crudo, Rheme Peláez, Javi (Monasthyr), Dani y Ruth (¡os seguiremos insistiendo!) y Quilino. Ya sabéis, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: San Metalhead 2023

La recta final del Kuivi PopUp también contará con metal en su programación. De la mano de Diario De Un Metalhead y bajo el nombre de San Metalhead 2023 tendrá lugar el jueves 7 de septiembre el concierto protagonizado por Argion, Madsher y Secta.

Los locales Argion en una ocasión única presentarán su nuevo disco «Lux Umbra» en Oviedo dentro de un septiembre frenético que les llevará tras su reciente paso por el malagueño Algarroba Rock por toda nuestra geografía a través de conciertos en Izagre (León), Vigo junto a Saratoga y el albaceteño Gineta Rock. Por su parte los thrashers madrileños Madsher, subcampeones de la última edición de la Metal Battle Spain harán su debut en Asturias para presentar su último disco «Taken By The Vil Tormentor» editado en agosto del pasado 2022. Cierran el cartel los hard rockeros Secta inmersos en los últimos pasos de confección de su segundo disco de estudio y del que a buen seguro dejarán alguna píldora en el Kuivi. Con hora de comienzo las 20:30 horas recordamos que el acceso es gratuito.

ACTUALIZACIÓN: Unilateralmente los madrileños Madsher se caen del cartel que sigue adelante con Argion y Secta como principales protagonistas.