Crónica: Jethro Tull (Gijón 2/11/2024)

No todos los días tenemos en Asturias la suerte de poder disfrutar de una de las bandas de referencia del rock. Jethro Tull, con su peculiar forma de entender el rock progresivo, fusionado con elementos del folk británico, blues rock y pinceladas jazzísticas, son uno de los titanes del género, y el hecho de que las entradas se agotaran meses antes de la fecha del concierto evidenciaba las ganas de volver a disfrutar de Ian Anderson y sus chicos en Gijón, tal vez por saber que, con casi total seguridad, sería la última oportunidad de disfrutar de la banda en el Principado, así como por el buen sabor de boca que su concierto en el Jovellanos en el ya lejano año 2000 dejó entre el respetable. Con la fecha anotada en el calendario por muchos, solo quedaba esperar a que llegara el día y ver cómo se defendía en directo el quinteto británico y cómo les había sentado el paso de los años.

Ante un teatro de la universidad laboral a rebosar y cinco minutos después de las 20:30, los de Ian Anderson comenzaban su actuación previo aviso a la audiencia de que no estarían permitidas ni fotos ni videos durante la misma, a excepción de durante el “bis” que cerraría el concierto (petición que, sorprendentemente, fue mayormente respetada por el público). El comienzo con “My Sunday Feeling”, que suponía el primer corte del primer redondo del grupo “This Was”, seguida de “We Used To Know” del segundo disco “Stand Up” (con una “pullita” en forma de dedicación a The Eagles al entender que el mítico “Hotel California” estaba algo más que inspirado en esta canción), nos hacía esperar un ejercicio exclusivamente de nostalgia en cuanto a elección del repertorio, sin embargo quedaron representadas mas o menos todas las épocas del grupo en los 120 minutos de concierto (con un descanso de 15 minutos por medias) que la banda desgranó durante la velada.

Desde los primeros compases del show, se hizo evidente que el sonido durante toda la noche iba a ser excelente. La acústica del teatro de la Laboral, ideal para este tipo de conciertos, demostró haber sido una elección perfecta para recibir a estas leyendas del género, permitiéndonos disfrutar de todos los matices y colores que la música del quinteto ofrece. La formación, aunque buenamente se podría calificar desde hace tiempo de “Ian Anderson & Friends”, suena sólida y acompasada, con mucha clase y fiel a las interpretaciones originales, sin duda a la altura de la marca que defienden sobre las tablas. El bajista David Goodier y el teclista John O’Hara, que acompañan a Anderson desde 2007, mostraron que la química entre ellos sigue intacta. Aunque los seguidores clásicos del grupo no pueden evitar echar de menos el trabajo de Martin Barre a las seis cuerdas, el joven Jack Clark cumple a la perfección y cuenta con varios momentos de lucimiento durante el show que le hacen encajar perfectamente. El batería Scott Hammond, sólido y sin demasiados alardes, aporta el peso y el “groove” que la banda necesita en todo momento.

Sin embargo, es bien cierto que Ian Anderson pone el contrapunto en la parte vocal. Los años no pasan en balde y es innegable que al bueno de Ian le cuesta sobremanera mantener el tipo en ciertos temas. Va muy justo de voz, pero al fin y al cabo tiene 78 años y es “el padre de la criatura”, así que tampoco se puede ser excesivamente crítico con él en este aspecto. Sus limitaciones vocales quedan ampliamente compensadas con su maestría a la flauta (santo y seña del grupo), con su chanza inglesa y con su capacidad de comunicación con un público que, si bien por momentos no entendía todo lo que Anderson comentaba por la barrera lingüística, agradeció en todo momento su buen humor y actitud sobre las tablas.

Como decía anteriormente, el repertorio no dejó indiferente. Pese al comienzo visitando los dos primeros lanzamientos del grupo, la banda no se centra en sus años de “laureles”, si no que no duda en tocar temas de los 80 y 90, así como de los dos últimos lanzamientos del grupo, “The Zealot Gene” (2022) y “RökFlöte” (2024). Así, fueron cayendo clásicos como “Songs From The Wood”, “Too Old To Rock n Roll” o “Weathercock” así como “no tan clásicos” como la oscura “Roots To Branches” que nos retrotrae al disco de mismo nombre de 1995, o “Farm On The Freeway” del ochentero “Crest Of A Knave” que, si bien no eran tan celebradas como el material clásico, no bajaron el pulso del concierto. “Wolf Unchained”, “Mine Is The Mountain” y “The Navigators” representaron a los Jethro Tull más contemporáneos y con los que Ian se siente también más cómodo a nivel vocal.

De hecho, algunos echamos de menos referencias a discos que son clásicos de la banda y referencias absolutas del género como son “Thick As A Brick”, “Minstrel In The Gallery” o “A Passion Play”, pero como digo, la elección de temas dejaba claro que Ian Anderson quiere dar visibilidad a todas las épocas del grupo y por nuestra parte sólo nos queda respetarlo. Las referencias a la música clásica de Bach y Gabriel Fauré, reconvertidas en formato de folk rock tampoco faltaron en la velada. La recta final con una “Aqualung” un tanto rearreglada y adaptada a la formación actual y el bis de la inevitable “Locomotive Breath”, fue jugar a caballo ganador para despedirse por todo lo alto.

Y así concluía la noche que Jethro Tull se despedía de Gijón. La sensación generalizada entre un público que, por desgracia, no suele disfrutar de este tipo de grandes giras en la región, era de satisfacción por haber podido disfrutar una última vez de una de las bandas por excelencia del rock progresivo y que encima demostró que, pese al irremediable paso del tiempo y combinando nostalgia y vigencia, sigue ofreciendo conciertos muy solventes. Ojalá más giras como está hagan parada en Asturias en el futuro.

Repertorio:

Set 1:
My Sunday Feeling
We Used To Know
Songs From The Wood
Weathercock
Roots To Branches
The Donkey And The Drum
Wolf Unchained
Mine Is The Mountain
Bourrée In E Minor (Johann Sebastian Bach cover)

Set 2:
Too Old To Rock ‘n’ Roll, Too Young To Die
Farm On The Freeway
The Navigators
Pavane In F-Sharp Minor (Gabriel Fauré cover)
The Zealot Gene
Dark Ages
Aquadiddley
Aqualung

Bis:
Locomotive Breath

Texto: José Mora
Fotos: Jethro Tull

Agenda: Celtian en Oviedo

De la mano del Z! Live On Tour los folk metaleros Celtian regresan a los escenarios asturianos. La cita en esta ocasión será en la ovetense Sala Gong el sábado 16 de noviembre.

Para los seguidores estará disponible la entrada VIP (35€ + gastos) que permite acceder anticipadamente a la sala para disfrutar de la prueba de sonido, un meet & greet exclusivo con la banda y un pack especial de merchandising.

A continuación desglosamos los horarios oficiales del evento:

19:30 horas: Entrada VIP
20:30 horas: Apertura General
21:00 horas: Concierto
22:30 horas: Fin del concierto

Entrada anticipada 18€ + gastos disponible a través del siguiente enlace:
https://ticketgate.es/events/z-live-on-tour-celtian-en-oviedo#

Celtian: Firma de Discos y Concierto Acústico en Gijón

Con motivo de la salida al mercado el 5 de abril de su próximo disco de estudio «Secretos De Amor y Muerte» y sus correspondientes actos promocionales, Celtian recalarán el sábado 13 de abril en las instalaciones de El Corte Inglés de Gijón para ofrecer una firma de discos coronada por un concierto acústico.

Habrá que esperar al sábado 4 de mayo para su habitual cita eléctrica con los seguidores asturianos y que tendrá lugar en la Sala Acapulco también en Gijón. Entrada anticipada 18€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/celtian-presenta-su-tercer-disco-secretos-de-amor-y-muerte

Reseña: Lépoka «Dios Está Borracho» (Autoproducción 2024)

Quinto y autoproducido álbum de los castellonenses Lèpoka, que muy gentilmente nos han hecho llegar en un precioso digipack de dos cuerpos, cuidadosamente diseñado y al que remata un no menos detallista libreto. Integran la banda a día de redactarse estas líneas Jaume en baterías, Carlos Zaph en bajo y bouzouki, Dionis y Popez en guitarras, Dani Nogués en voz y coros y Zarach en gaita y flautas. Con programación, teclados y guitarras adicionales de Tato Latorre, “Dios Está Borracho” se grabó durante doce meses en La Sucursal con Sinuhé Roldán ejerciendo como asistente de producción. La ilustración, diseño y maquetación corresponden al Daeria Joel Marco (Argion, Sylvania, Dünedain, Reino de Hades…) y la fotografía a Javier Bragado. En la calle desde el pasado 23 de febrero.

Dios Está Borracho” supone un arranque jovial en forma pero comprometido en fondo. Se podría decir que divertida en lo musical y consciente en lo lírico. También breve, ni siquiera tres minutos de un hard heavy metal de fuerte poso folk. Buena producción, capaz de amalgamar las distintas líneas sin mayores desequilibrios ni idas de tono, véase el breve pero cuidado puente central, para una primera piedra de toque sencilla, directa y al pie.

Más cerca del medio tiempo, “Brindo Por Verte” alimentará las comparaciones, supone uno que inevitables, con los Mägo de Oz más ligeros. Ha sido otra de las cartas de presentación del álbum y por ahí presume uno nace quizá ese tono más liviano. Vuelve a destacar la buena producción de la meticulosa grabación, llevada a cabo en La Sucursal y que abarcó doce meses nada menos. Destaca el solo de violín del puente, en especial por las cuidadas armonías que lo apoyan. Sencilla, elemental incluso desde el plano puramente gramático, intuyo habrá hecho las delicias de sus correligionarios. Servidor, según el día, echa en falta algo más de nervio.

Un nervio que sí tiene “Dónde Vas” toda vez alcanza estribillos. La letra, que centra sus miras en esa nueva tribu urbana empecinada en llamar “generación de cristal” a todo aquél que se atreva a discrepar con su reaccionaria forma de entender los tiempos que corren, me resulta una de las más acertadas de todo el nuevo álbum. Pero más allá de estas consideraciones y teniendo en cuenta el material que tengo entre manos, me parece el corte perfecto para ellos. Diversa tanto en lo rítmico como en lo tonal sin dejar de resultar pegadiza, dibujando siempre la sensación de que les dará buenos réditos sobre las tablas.

¿Dónde vas? No te molesta el sol de cara al caminar.

Para quienes vengan a “Dios Está Borracho” con ánimo de parranda, “Antes Del Amanecer” por sí sola podrá colmar sus ansias. Sin perder el foco lírico, imbrica su habitual heavy metal de melodías y arreglos más propios del lejano oeste, el inevitable banjo, eficaces a la hora de darle una personalidad muy especial a esta cuarta entrega, disociándola en cierto modo del resto del tracklist. Festiva y con un fuerte poso optimista soldado a cada acorde. Cien por cien Lèpoka.

A Las Calles” viene para dejar constancia de la faceta más nervuda de los castellonenses. Las guitarras ganan en gravedad, la base rítmica en presencia, apoyando una de las líricas más comprometidas de “Dios Está Borracho”. Pequeños guiños ska, Jaume percutiendo con firmeza, buenas melodías y arreglos, Dani Nogués en su versión más agria y un estupendo solo de guitarra como perfecto colofón. De mis favoritas, la cabra siempre tira al monte.

La Nit És Nostra”, donde cuentan con la inestimable ayuda de Adriá Salas (La Pegatina) y Artur Martínez (La Fúmiga), abandona el idioma de Cervantes para abrazar el catalá y mostrar, de nuevo, a unos Lèpoka en hábil equilibrio entre la rabia más acendrada de “A Las Calles” y su acostumbrado folk metal. Y he de decir que, barreras idiomáticas al margen, resulta una de las entregas más abiertamente pegadizas y por ahí memorables de todo el álbum. De esas que entran a la primera y anidan en tu subconsciente durante días.

Contando Al Andar”, con todo un José Andrea colaborando por ahí, entrega una letra regada de puro orgullo:

Donde hubo polvo, construiré montañas. No voy a echarme atrás

… y en efecto a ratos parece construida a medida del ex frontman de Mägo de Oz, que vuelve a exhibir aquí su característico registro, aquél que le llevó por escenarios de medio mundo. Es un medio tiempo al uso típico de Lèpoka. Cuidadoso en lo formal, en ningún modo sorprendente en lo que a construcción se refiere y donde echo en falta, quizá, un desarrollo algo más ambicioso. Como nota al pie, preciosa la localización donde se llevó a cabo la grabación del videoclip:

Me agrada la forma en que encaran “Un Año Más”. La diversidad que dibujan sus estrofas, amén de la manera en que engarzan los distintos estribillos. Y por ahí, la ágil línea de batería que traza Jaume tras los parches. Tejida con gusto, si bien desposeída quizá del gancho que poseen otras entregas de este quinto trabajo. Hábil en cualquier caso a la hora de jugar entre fiesta, nervio y candidez.

Claro que si la medida es la diversidad, puede ser “El Dorado” la que posea más cartas en este asunto. Conjuga, pienso que con pericia, a los Mägo de Oz más épicos, picotea más adelante con el reggae y fluye, esa es la palabra, hacia un estribillo que si bien un tanto atropellado, no podría ser más definitorio de la banda que lo ha parido. Construcción ágil, rodeada de buenos detalles en cuanto a producción y a buen seguro la que más peso ha adquirido con el correr de las escuchas, si bien vuelvo a sentir que al epílogo se le podría haber sacado algo mas de jugo.

La Misma Habitación” despide este “Dios Está Borracho” en tonos tranquilos, imbuida de una letra a ratos un tanto naif (después de todo, qué balada no lo es) pero donde caben igualmente pequeños gritos de corte antibelicista. No inventa la rueda el crescendo que acomete en su parte final, pero funciona. Eficaz para despedir este quinto álbum con un toque diferencial.

Ni mucho menos el disco más ambicioso que haya entrado por mis orejas últimamente y, sin embargo (o quizá por ello) una obra por la que siento un mayor apego que por aquél “El Baile De Los Caídos” de 2020. Breve, sí, poco más de media hora de música, pero ágil a la hora de amalgamar influencias diversas y teñir con ellas su habitual folk metal. Guiños ska, reggae, un banjo incluso y una banda que parece haber nacido tanto para divertir como para divertirse. Por ahí agradezco el compromiso de alguna de sus líricas primero y el buen trazo que exhiben cortes como “El Dorado” o el mayor nervio de “A Las Calles”. Por contra, siento que algunas canciones bien merecían desarrollos algo más ambiciosos. Con eso y con todo ¿agradará a los suyos? Quiero pensar que sí.

Texto: David Naves

Eurovisión 2024: El metal volverá a estar presente

Gracias a la victoria en la edición noruega del concurso musical Melodi Grand Prix la formación folk/pagan metal Gåte y la canción «Ulveham» defenderán el metal en la próxima entrega de Eurovisión.

Con la poderosa voz de Gunnhild, una fascinante actuación en vivo y la cautivadora mezcla de folk tradicional y rock moderno, esta joya cultural sobre los ricos tesoros del folclore y la música tradicional noruega consiguió rápidamente ser la favorita de la prensa. La canción versa sobre la milenaria historia de «Møya i Ulveham«, en la cual una joven doncella sufre una serie de injusticias, pero cuya defensa de la justicia y la bondad, incluso en las pruebas más duras, triunfa sobre el mal para romper la maldición que pesa sobre ella.

Agenda: Celtian en Gijón

Fieles a su cita con el público asturiano Celtian presentará su nuevo de estudio «Secretos de Amor y Muerte» mañana sábado 4 de mayo en la Sala Acapulco de Gijón.

Compartirán escenario en esta ocasión con Rainover, formación gótica murciana. En la que será su segunda fecha junto a los madrileños presentarán su nuevo disco «Nox» editado el pasado año vía Thornado Music.

Entrada anticipada 18€ a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/conciertos/celtian-presenta-su-tercer-disco-secretos-de-amor-y-muerte

Lépoka: Primer adelanto de «Dios Está Borracho»

Desde Castellón los folk metaleros Lépoka presentan los primeros detalles de su nueva obra de estudio «Dios Está Borracho» que verá la luz el 23 de febrero del próximo 2024.

01 Dios Está Borracho
02 Brindo Por Verte
03 ¿Dónde Vas?
04 Antes Del Amanecer
05 A Las Calles
06 La Nit És Nostra
07 Contando Al Andar
08 Un Año Más
09 El Dorado
10 La Misma Habitación

Con portada de Joel Marco, el primer sencillo promocional en forma de videoclip es la canción «Brindo Por Verte«, una producción llevada a cabo por Cocowork Films que sintetiza la nostalgia y la energía que transmite el tema. El reencuentro con un ser querido, el siempre evocador mar y unos guiños a la cultura mexicana dan como resultado una canción más que idónea para estos meses otoñales. La presentación en vivo del nuevo álbum tendrá lugar en el festival Viña Rock 2024.