Crónica: Delalma + Argion en Gijón

Después de testar a los emergentes Delalma en un gran festival, como fue el caso el pasado mes de octubre dentro del marco del Atalaya Rock, había ganas de comprobar muy de primera mano qué tal se defendían los chicos de Seoane en las distancias cortas. La cita, que cobraba además vital importancia de tanto en cuanto marcaba la vuelta de todo un Ramón Lage a su casa, resultaba literalmente ineludible. Acompañados de los no menos pujantes Argion, fue mucha la expectación que la cita concitara en unas fechas siempre complicadas como lo son siempre las del primer mes del año.

Las ocho horas marcan los relojes cuando los ovetenses Argion hacen suyo el escenario de la sala Acapulco. Que intro primero y pirotecnia después, consiguen meterse a la gente en el bolsillo ya desde los primeros acordes. Y aunque tendrían que batallar contra un sonido no del todo redondo, costaba oír con claridad la voz de Pany al menos en las primeras filas, lo cierto es que a la banda parece haberle sentado bien el extensivo rodaje al que se ha visto sometida a lo largo de 2023.

Se nota también el cariño de la gente para con ellos y lo mucho y bien que han arraigado temas como ese “El Juicio Final” encargado de romper el hielo, que enlazarían con “La Ciudad Eterna” mientras podía sentir a la gente corear sus distintos estribillos. No faltaron los casi obligados agradecimientos, siempre vienen bien además para coger algo de aire, y encarar uno de los cortes mejor recibidos del set como fue “Hijo Del Diablo”. Estupendas las guitarras dobladas de Pablo y Sergio durante el solo aquí.

Siendo como era un set especial en apoyo de su último álbum, un “Lux Umbra” del que dimos buena cuenta desde esta página en mayo del pasado año, no cupieron sorpresas en cuanto al set elegido pero sí el profundo cambio de tercio que se produce cuando Lady Ani (Last Days Of Eden) se suma al quinteto para una más apaciguada “Prisonero Del Tiempo”. Pablo en solitario introduciría a continuación la más épica “La Orden” y todo regresaría a cauces más habituales.

Lo cierto y aunque, como digo, el sonido no llegó nunca a ser del todo redondo, les vimos disfrutando de la cita. Muy enchufados en un tramo final que nos dejaría cortes ya clásicos para ellos como “Anne Bonny” o esa “Un Largo Viaje” que cierra su última obra de estudio. La dupla final que forma “Sobre El Mar” junto a “Fuerza y Honor” finiquitó un show más de los carbayones y vino a certificar el buen momento en que se encuentran. A continuar por esa senda.

Hubo mucho runrún en los momentos previos a la descarga de Delalma. La banda, que traía de vuelta a todo un Ramón Lage, recalaba por fin en la tierra del frontman asturiano y, quien más, quien menos, no quiso perderse el reencuentro. Muchos eran los rostros que hacía tiempo que no veíamos y amplio parece ser el alcance de un disco, “Delalma”, que parece haber echado raíces ya en eso que llaman el inconsciente colectivo de nuestra escena.

Porque la ovación con la que fue recibido el de Sama de Langreo cuando termina la intro y atacan “Acto De Fe” sería de las que ponen la carne de gallina. La banda, que con músicos de tan diversos backgrounds, podría pensarse obedece más a un mero proyecto temporal, dejó muestras de un ensamble y una profesionalidad a la altura del hype creado en torno a ellos.

Con un Lage impecable, que volvió a contar con la inestimable aunque poco reconocida labor del Death&Legacy Jesús Cámara en coros, irían desgranando cortes del debut mientras Manuel Seoane trazaba solos de gran clase y elegancia como si no costasen trabajo. Vimos muy risueño al madrileño y no es para menos dada la recepción que está teniendo la banda. Como diría luego Ramón: “si algo no os gusta cómo suena, la culpa ye d’ el” en alusión al guitarrista.

Otro tópico nos dice que parece haber muy buen rollo en el seno del proyecto. Ahí es donde irrumpe ”Mañana Vuelve A Anochecer” y la Acapulco vibra como pocas veces antes. Público y banda son uno durante uno de los temas con más gancho y pegada de su tracklist. Enérgicos y poderosos, con un sonido prácticamente redondo y ensamblados como si llevasen décadas tocando juntos. Dedicatoria de Lage mediante, “Aún Siento Estar Allí”, tremendo solo de Seoane aquí, supondría un fuerte viraje a un set que, entonces, vendría a ofrecer la cara más versátil de estos Delalma.

Porque se suceden cortes como “Ritual”, precedida de pequeño speech de Lage sobre la importancia de la salud mental, o “Y Ahora Qué”, vienen a hablar y no precisamente mal del buen nivel compositivo que alberga el debut. Aquí Seoane tendría un ligero percance con el cable de su pálida guitarra, saliendo airoso a tiempo para otro solo de vértigo. Se coreó y de qué forma “La Última Noche” y el de la capital jugaría a dejarnos fragmentos de “The Phantom Of The Opera” en una de las pocas sorpresas que ofrecería el setlist.

Muy sentida entonces “La Última Noche”, con otra dedicatoria del Ramón Lage más afectado de la jornada. Muchas eran, asume uno, las emociones que cruzaban por su mente sobre el escenario de la Acapulco y nada fácil, asumo de nuevo, el ser capaz de gestionarlas apropiadamente.

Sea como fuere y volviendo a lo que nos atañe, con un solo álbum en el mercado resulta de agradecer que no empleen la carta de la nostalgia más que para recordar el “Wicked Game” de Chris Isaak. Ni Avalanch ni Mägo De Oz, que habría sido el camino fácil, sabedores como son del buen disco que han parido. Si, como dijo el propio Lage, cinco fueron los años que le costó a Manuel Seaone convencer al asturiano de su vuelta al ruedo, bienvenida sea la insistencia.

Y es que no hubo más nostalgia de Avalanch que el momento en que Lage se acordó de felicitar el cumpleaños a su ex compañero y actual bajista en Drunken Buddha Fran Fidalgo, al que tuvo a bien introducir en mitad de un improvisado circle pit. Ten amigos para esto. Vaya también desde aquí nuestra felicitación aunque sea con retardo.

Encarando ya la recta final, creemos que si algo habla bien de cuan de pie ha caído “Delalma” entre el público son los vítores que el público dedicó al quinteto tras la tan extensa como fenomenal “Luz Ni Tiempo”. Una vez más fenomenal aquí el Celtian Dave Lande tras baterías. Tan versátil como el corte requiere y con la pegada firme que el público exige. Y el final, claro, sería para el comienzo. Aquél primer corte que conocimos allá por octubre del 2022 y que puso la primera piedra para llevar a Delalma a la posición de privilegio que ocupan hoy en día. Con bolos como el del sábado o como aquél en Pozal De Gallinas, no es que nos extrañe. Primer gran concierto del año para nosotros, confiamos en que no el último.

Gran noche de metal en Gijón en lo que es ya el primer gran concierto de este 2024 en tierras asturianas, sin que ello vaya en detrimento ni de lo anterior ni tampoco de lo futuro. Al fin y al cabo no es más que otra vuelta alrededor del sol. Eso sí, muchos y buenos amigos tanto arriba del escenario como debajo de él, vayan desde aquí nuestros más cariñosos saludos y perdonad que no os nombre a todos, sois demasiados. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Delalma + Argion en Gijón

Camino del primer aniversario de la publicación de su ópera prima (reseña), Delalma la formación liderada por el guitarrista Manuel Seoane (Mägo De OzArs AmandiBurning Kingdom…) y que cuenta en sus filas con Manuel Ramil (Mägo De OzAdventusWarcryAvalanchSauze…) a los teclados, Jesús Cámara (Death & Legacy) al bajo, David Lande (Celtian) a la batería y el langreano Ramón Lage (AvalanchHuman) a la voz llega el sábado 13 de enero a Gijón para presentar en Asturias uno de los mejores trabajados editados el pasado 2023.

De la mano de Franelrock Producciones la cita muy esperada por la parroquia local, ha pasado casi una década desde el último concierto de Ramón Lage con Avalanch en la región, tendrá lugar en la gijonesa Sala Acapulco. Delalma compartirán tablas con los locales Argion, que regresan a Gijón en clara línea ascendente tras un gran 2023 con participación en varios de los festivales más importantes estatales presentando su segunda obra de estudio «Lux Umbra» (reseña). Los asturianos ofrecerán un show especial en el que contarán con varios invitados, de los que de momento han presentado a Lady Ani de los sinfónicos Last Days Of Eden. Entrada online anticipada 18€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es-es/conciertos/delalma-en-xixon
Precio en taquilla 23€. Apertura de puertas 19:30 horas.

Blaze Bayley: Spain Tour 2024

Totalmente recuperado de sus problemas de salud Blaze Bayley regresará a los escenarios españoles en enero del 2024. La gira contará con parada en Asturias el viernes 26 de enero.

Miércoles 24 enero – Sala Wolf (Barcelona)
Jueves 25 enero – Sala Tótem (Villava)
Viernes 26 enero – Sala Acapulco (Gijón)
Sábado 27 enero – Sala Rouge (Vigo)
Domingo 28 enero – Sala Moby Dick (Madrid)

Será un tour muy especial, donde celebrará los 30 años desde su paso por Iron Maiden, repasando temas de los discos «The X-Factor» y «Virtual XI«. Compartirá escenario con Absolva formación capitaneada por los hermanos Appleton que presentarán su último disco «Fire In The Sky» editado el pasado 2022.

Crónica: Pravia Rock Fest (Agones 13/10/2023)

Primera edición del Pravia Rock Fest en un recinto que en esta casa conocemos de sobra como son las instalaciones deportivas de Agones. Cuestiones de agenda nos imposibilitaron estar presentes las dos jornadas pero no quisimos irnos el sábado a Pozal de Gallinas sin dar buena cuenta de las descargas de Crudo, Fe de Ratas, Dixebra y Def Con Dos el pasado viernes trece. Con la espada de Damocles sobre nosotros en forma de nubes amenazando con el diluvio, la muy otoñal tarde noche vino a darse más o menos como sigue.

Poco más de un mes hacía de nuestro último encuentro con Crudo, aquél en el que acompañaron en su veinticinco aniversario a Mala Reputación allá en su natal Cangas de Onís, y aquí estaba de nuevo en la pelea la banda que forman Víctor Vivar, Luis Melero, Adrián «Petu» Simón y Javier Colero.

Pasaban cinco de las siete cuando el aún escaso público presente recibía de buena gana “La Espiral”, corte que arrancó así la primera edición de un festival que, en aras de la salud y la diversidad de nuestra escena, esperamos tenga continuación en años venideros. La banda celebra estos días su decimoquinto aniversario, el tiempo vuela y no te das cuenta, por lo que tuvieron a bien reunir un set que repasara con cuidado mimo toda su trayectoria.

Buen sonido el que desplegaron a través de cortes como “Sin Pedir Perdón” o “Jugando Sucio” de aquél “Somos Crudo” de 2009, con el más reciente fichaje Javier Colero dando la impresión de llevar toda una vida integrado en el seno de la formación. Será el tiempo que dicte si la suya es una estancia temporal o si, por contra, la banda ha encontrado en él y por fin la tan ansiada y necesaria cuadratura del círculo.

Recordó Vivar los mencionados quince años como banda que cumplían para después presentarnos una “Tras Tus Pasos” dedicada al tristemente desaparecido Boni en particular y a sus muchas influencias en general. Crudo cumplían así el doble propósito de anticiparnos un próximo trabajo y rendir merecido tributo a todas aquellas figuras que les han llevado a dónde están a día de hoy.

Mención aparte merece Luis Melero, quien pese a tener que hacer doblete, le tocaría volver a salir después con Fe de Ratas, no dudó en entregarse en cuerpo y alma al set, vaciándose en la también nueva “Zapatillas De Cuadros” o la rotunda “Otro Ladrillo En La Pared”, el visceral ataque de la banda contra la lacra de la violencia de género. No sería el único de la noche.

Seguía el goteo de gente para cuando suenan “Quiso Escapar”, que como dato que no viene al caso siempre apunto en mis notas como “Corazón Desorientado”, deformación profesional lo llaman, la férrea dupla final con “Recuerdos” y el ya habitual cierre con “El Avestruz”. Vinieron, se subieron a las tablas y se dejaron todo como en ellos viene siendo habitual. Aunque las circunstancias, la plomiza meteorología, la aún escasa presencia de público, les fueran adversas. Siempre en nuestro equipo.

Diríase que el punk de Fe de Ratas está lejos de nuestro acostumbrado área de influencia, pero el caso es que la banda de Maxi Compán, sonó más potente que nunca el pasado viernes trece. Desde luego sensiblemente más que con respecto a nuestro anterior encuentro con ellos, aquél que vino a darse en el Unirock de 2022.

Y es que un poco el entusiasmo y un mucho el empuje de Andrés “Drest” González en baterías suma y de qué manera al ya bien conocido punk rock de los asturianos. Ya dijimos el año pasado que, sin desmerecer a nadie, ésta nos parecía la mejor formación que hayan tenido y un tanto por ahí y otro por cómo les acompañó el sonido, lo cierto y verdad es que se las arreglaron para satisfacer a una audiencia, la asturiana, tan diésel como de costumbre. La habitual frialdad del público astur parece no entender de géneros.

Porque lo cierto es que Fe de Ratas, como digo, exhibieron un gran momento de forma. Rafa Kas, cincuenta y siete palos le contemplan, derrochó carisma y solos a partes iguales. El gijonés parece sentirse muy a gusto en el cuarteto avilesino, al que ha aportado un grano de arena más, convirtiendo al combo punk en una banda que no abandona su compromiso. Suena “El Rebaño” y tras ella Drest tiene un detalle para con la organización en particular y los bares y locales que apoyaban el evento en general. Todo mientras Rafa Kas derrochaba toda su bien conocida clase con las seis cuerdas.

Yo Soy La Ley”, sobre la problemática de Guantánamo, “Solo Era Un Salvaje” con la degradación de nuestros ecosistemas como telón de fondo, la banda sigue con las miras tan afiladas como siempre. “Ammuar” o “Hasta La Victoria” dejan en el ambiente un cierto aroma a aquellas tardes, noches y madrugadas del itinerante Derrame Rock. “Miseria Frente A Miseria” y poco más de una hora de una banda que sigue igual de combativa que siempre y más potente que nunca.

Si Fe de Ratas entran de forma un tanto perpendicular en nuestro radar, otro tanto se podría decir de los igualmente combativos y comprometidos Dixebra. Verdadero emblema del rock n’asturianu pero una banda que ha sabido reciclarse con el paso de los años, acogiendo entre medias un amplio abanico de influencias que abarcan desde el punk más primario hasta al folk e incluso el ska.

Pero como digo están algo lejos de mi área de influencia y por ahí pido sinceras disculpas ante los más que probables gambazos. Incluso ante lo escueto de la misma. El caso es que los del infatigable Xune Elipe arriban al escenario del Pravia Rock Fest cuando faltan dos para las diez y ya desde los primeros cortes pudimos ver en la audiencia, al fin, algo de xaréu, lo que viene siendo algo de movimiento si eres de más allá de Pajares.

En una formación en la que caben guitarra, bajo, gaita, batería, trompetas… cabe destacar el gran sonido del que disfrutaron y no queríamos dejar pasar la oportunidad de mandar un más que merecido “buen trabajo” al grupo de técnicos de sonido de la Sala Óxido encargados de dicha faceta en el festival.

Pero volviendo a Dixebra, huelga decir que aquí destaca sobremanera la figura del incombustible Xune Elipe, sesenta y un años le contemplan, y por el que parece que no corre el tiempo. “Aprendiendo A Respirar” del reciente “Ente La Niebla” o la más clásica “Dime Cómo Ye” fueron configurando un set multiinfluencial, diverso, auténtico abanico de géneros que la banda aborda derrochando clase y profesionalidad a partes iguales pero sin perder tanto por un lado su conexión con la gente como su innegociable espíritu combativo y protestón. También inherentemente asturiano, claro, donde no faltan cánticos a favor de la oficialidá del asturianu.

Mucho baile ya en primeras filas, banda querida y seguida como pocas por estos lares. En especial cuando ya en las postrimerías del set suenan clásicos como “Mañana Fría” junto a “Yo Quiero Ser Gaiteru”, versión de Os Diplomáticos de Monte-Alto si nuestros datos no son inexactos. Despedida con “Esto Ye Asturies” y en general la sensación de haber vivido un buen show del nutrido combo astur.

Acudía a Pravia el combo radicado en la capital Def Con Dos enfrascado en una gira “Mutantes Pal Pueblo” que viene a conmemorar los treinta años, y parece que fue ayer, del film de Álex de la IglesiaAcción Mutante”. Como siempre con César Strawberry al frente, la base rítmica ya clásica de la formación (J. Al Ándalus al bajo, Kiki Tornado en baterías) y la savia nueva que han venido a aportar Alberto Marín en guitarras y la dupla Samuel Barranco & Sagan Ummo como complemento y a la vez contrapunto vocal al propio Strawberry.

Había cierto runrun durante el acostumbrado parón entre bandas. Quien más, quien menos, parecía añorar a miembros ya pasados de la formación de, lo que el propio Strawberry llama “punk metal rap”. Pero fue disparar la intro, atacar con “Condición De Defensa” y toda duda quedó enterrada y olvidada. Esto sigue siendo el Def y aún parece que nada ni nadie les va a detener.

Porque cabe poco espacio a la duda mientras suenan “Acción Mutante” y la banda parece tan bien cohesionada como siempre. Aún cuando J. Al Ándalus tiene un traspiés y da con sus huesos en las tablas. Nada detiene al Def. “Sigo Siendo Heterosexual” pero sobre todo “Ciudadano Terrorista” caldearon los ánimos de una audiencia entregada por y para la causa. Unión frente a la estupidez, que buena falta nos hace.

Decía antes que siempre habrá quien eche en falta a quienes ya no están. De hecho el propio líder de la formación madrileña quiso guardó un momento para recordar a todos los músicos que han pasado por la banda. Que no son pocos. Pero en cualquier caso, lo cierto es que tanto Samuel Barranco como Sagan Ummo saben hacer suyos verdaderos clásicos generacionales como “Duro Y A La Encía” o “Tuno Bueno, El Tuno Muerto”, con un Alberto Marín al que se le veía disfrutar como nadie mientras descerrajaba riff tras riff sin perder ocasión para el headbang ni tampoco para buscar la conexión con la gente. Un músico que parece haber caído de pie en el seno Def, con todo lo que ello supone.

Y es que pocas veces hemos oído “Mineros Locos (Armas Pal Pueblo)” en una clave tan frenética como la del pasado viernes. Sea como digo la savia nueva que ha entrado en la banda, sea el más puro ansia de pasárselo bien del sexteto, lo cierto es que aquí Def Con Dos alcanzan unas cotas de intensidad pocas veces oídas en ellos.

De ahí que llegase no el merecido descanso pero sí cortes más apaciguados como esa curiosa fusión entre “La Culpa De Todo La Tiene Yoko Ono” y “Odio A Los Mártires Del Rock”. Strawberry, como ya viene siendo habitual en él, apenas cejó un instante en el empeño. Saltando, corriendo, rapeando y arengando como de costumbre. Otro que roza ya la sesentena y parece tener pocas ganas de abandonar un barco que, juventud obliga, luce en perfecto estado de revista.

Por supuesto que no faltó “Pánico A Una Muerte Ridícula”, favoritísima de quien escribe, junto a cortes más recientes donde destacan sobremanera “Zombi Franco” y “Mamarrachismo Power”, que vendría a apuntalar la vertiente más hardcore del combo. Su situación en el set tiene, además, cierto aire de auto reivindicación. Máxime si atendemos a que ésta es una gira que opta en gran medida por tirar de nostalgia a base de rescatar grandes clásicos. Para ejemplo un par de botones: “A.M.V. (Agrupación Mujeres Violentas)” y “Ultramemia”. También la fulgurante, y por desgracia todavía vigente “Ellas Denunciaron”, del muy reivindicable álbum de 1998 “De Poca Madre”.

Pero como salvo la estulticia de ciertos personajes todo ha de tener un final, el de Def Con Dos vendría dado por “La Cacería” y el aquelarre que siempre supone “El Día De La Bestia”. Están de moda las giras revival, pienso a bote pronto en Hamlet con su “Revolu-Insomnio” y al Def parece funcionarle la suya propia. En especial porque parecen mucho más cohesionados que en anteriores vistas con la presente formación. Pienso sin ir más lejos en aquella cita junto a Desakato en la plaza de la catedral de Oviedo allá por 2018. El tiempo juntos desde entonces parece haber surtido su efecto. Su amplia legión de seguidores tiene motivos para estar más que satisfecha.

Cuatro propuestas tan parecidas en fondo como distintas en superficie. Un buen sonido durante toda la jornada y una organización a la que no se le pueden hacer grandes reproches. Pero lo cierto es que, al menos en lo que al día trece se refiere, la asistencia estuvo por debajo de la esperada. Sea por una mera diferencia entre oferta y demanda, por tratarse de un evento al aire libre en pleno otoño asturiano o por cualquier otra razón que se nos ocurra, lo cierto es que el aspecto del recinto fue bastante desangelado por momentos. Sea como fuere y viendo que el sábado pareció tener mejor respuesta en cuanto a venta de tickets, esperamos encontrarnos dentro de doce meses con una segunda edición del Pravia Rock Fest.

Como viene siendo habitual, no queríamos cerrar esta crónica sin dar las gracias tanto a Franelrock Producciones como a la asociación Rock Nalón por todas las facilidades así como mandar un saludo a Iván Desván, nuestros queridos llobus Sara y Juanjo, Eneko Ramos, Santiago Alentorn Manuel Hernando, Angie García y aquellos que mi torpe cabeza no acierta a recordar. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Pravia Rock Fest: Horarios Confirmados

El festival asturiano Pravia Rock Fest que se celebrará los días 13 y 14 de octubre en las instalaciones deportivas de Agones (Pravia) con Def Con DosEl Drogas en la que será la última fecha de la gira 40º aniversario de BarricadaDixebraMala ReputaciónFe De RatasThe LizardsCrudo y Cobardes como protagonistas, desvela el reparto de tiempo sobre el escenario.

Viernes 13 de Octubre
Crudo 19:00 horas
Fe De Ratas 20:30 horas
Dixebra 21:45 horas
Def Con Dos 23:30 horas

Sábado 14 de Octubre
Cobardes 19:30 horas
Mala Reputación 20:45 horas
El Drogas 22:30 horas
The Lizards 00:35 horas

Entradas aún disponibles a través de Wegow al precio de 35 € + gastos. Entrada de día 22 € + gastos. Acampada gratuita.

Crónica: Rage + Dark Embrace + Tri State Corner (Gijón 22/9/2023)

En una semana atareada como pocas en el seno de Heavy Metal Brigade, tocaba recoger los bártulos y dirigirnos a tierras gijonesas con motivo de la enésima venida a Asturias del combo de heavy metal radicado en Herne, Rage, acompañados para la ocasión por la banda de su batería Vassilios “Lucky” Maniatopoulos, Tri State Corner amén de los gallegos Dark Embrace.

Era temprano cuando el curioso combo griego se subía a las tablas de la Sala Acapulco y quizás fruto de ello, la entrada no fuera del todo buena. Con Maniatopoulos en voces y el antiguo batería de Rage Chris Efthimiadis junto al guitarra Christoph Tkocz y el bouzouki Ioannis «Janni« Maniatopoulos, plasmaron su curioso hard rock con un sonido algo enmarañado pero deslizando buenos temas y mejores sensaciones.

Lucky” se nos reveló como un frontman ágil, que no adivinarías antes o después de verle defender los parches de la emblemática y mutante banda alemana. Desde el arranque con “Faster” su sonido resulta novedoso si bien su hard rock no podría por más que resultar eminentemente clásico. Por ahí cabe destacar que el público presente pareció recibir de buen grado la llamativa propuesta. Aún sin un bajista sobre las tablas, caso idéntico se daría después con sus compañeros de cartel, “Nothing At All” o “Free Prison” resultaron un tanto convencionales.

Sería sin embargo “Schemer” la que sacaría verdadero partido a las habilidades de Janni. Con un sonido ya un tanto más limpio, lo cierto es que a lo largo de la noche y donde nos encontrábamos nosotros jamás fue óptimo, el corte realmente supo capturar esa esencia más oriental y disponerla en pos de una de las piezas más importantes de su descarga.

Efthimiadis, de hecho, comentaría que fue esa y no otra la canción que les abrió las puertas, llevándoles hasta día de hoy a dar más de quinientos conciertos a lo largo y ancho del globo. Que se dice pronto. Llegarían los habituales agradecimientos tras “Hypocrisia” y tras “Daydreamer” se irían dejándonos sin uno de los temas que anunciaba el setlist. La tiranía con respecto a los horarios de las salas sigue haciéndo de las suyas.

Los gallegos Dark Embrace, a fuerza de dejarse caer por la comunidad vecina, han ido poco a poco, pico y pala, labrándose un nombre en nuestra región. Da fe de ello la acogida que ya tuvieron la última vez que les vimos, aquella en la que acompañaron a Argion y Battle Beast en la misma Sala Acapulco. Y aunque sigan rodando sin la figura de un bajista, dos de dos en la noche del viernes, siguen a la suya con su particular Dark Heavy Metal.

La banda la conocéis de sobra: Julio G. Valladares en baterías, Markos Villar y Mou Trashno en guitarras y Oscar Rilo al micro. Faltan diez para las nueve cuando atraviesan la puerta que conduce al escenario de la Acapulco, adornado para la ocasión con sendos paneles en los laterales del mismo, con un foso ya más concurrido y que supo brindar su calor y cariño al combo radicado en A Coruña.

Time Will Tell”, “Never Seen The Sun”, no podemos decir que tengan malos temas. De hecho su set pasa de aires más death melódicos a pulsos más góticos con una agilidad que nunca deja de ser llamativa. Lejos de sonar desnortados o incongruentes, lo cierto es que los gallegos demuestran un nivel tanto técnico como compositivo digno de mención.

Ahí es fundamental el carisma como frontman de un Oscar Rilo impecable en cuanto a ímpetu y ganas. No tanto a la voz y no por falta de la misma sino porque, como decía antes, el sonido no llegó a ser redondo a lo largo de la jornada y quiso, en el caso de los gallegos, cebarse con la figura de su enorme vocalista.

El deje más gótico que antes comentaba vendrían a manifestarse a través de la interesante “Life And Legacy”, un pequeño impás antes de que el tramo final del set destape a los Dark Embrace más decididamente metálicos. En lo personal fue la parte que más disfruté de su descarga. También el público presente en la Acapulco toda vez Markos y Mou abandonan el escenario e, inalámbricos mediante, irrumpen entre el público y propician un nutrido circle pit. Lo dicho, cada vez más queridos en esta tierra y bien ganado se lo tienen.

Al igual que sus compañeros de ruta, el cabeza de cartel de la jornada se tiene bien ganado el nombre en esta tierra. No pocas son las veces que las huestes de Peavy Wagner se han dejado caer por la región, así como tampoco es escaso el cariño que siempre se les brinda. Acompañado esta vez como decía de Vassilios “Lucky” Maniatopoulos en baterías y Jean Bormann en guitarra y coros, el trío acometió otra buena ración de ese peculiar heavy / power al que nos tienen acostumbrados.

Resurrection Day” marcaría el inicio de las hostilidades, si es que se puede hablar de hostilidad cuando uno ve aprecia el gesto siempre risueño del esforzado líder de la banda germana. Difícil montar un setlist que agrade a todo el público cuando uno tiene tantísimos discos y por ende, tantísimos temas, con los que jugar. En lo personal aprecié enormemente ese “Great Old Ones” de mi querído “Soundchaser”, del que el mes que viene se cumplen veinte años. Qué son veinte años…

… cuando la siguiente en sonar es “Solitary Man” del maravilloso “Trapped!” de nuestro año olímpico. Ni siquiera los problemas de Bormann con el inalámbrico aguaron la fiesta. Si un poco el sonido, una bola a ratos indescifrable, que acabaría por empañar algunos de los temas. Ya digo, al menos en la parte más próxima al escenario en la que nos encontrábamos tanto nosotros como el resto de fotógrafos y medios.

Son cincuenta y ocho los años de un Peavy Wagner que, problemas de sonido al margen, mostró un gran estado de forma en lo que a voz se refiere. En especial porque el de Renania del Norte-Westfalia parece ser en todo momento consciente tanto de sus fortalezas, ese registro cada vez más bronco, como de sus limitaciones, aquellos tonos más agudos de su juventud. El tiempo pasa para todos y conviene ser consciente de ello.

Y mientras que Maniatopoulos se revela como un batería potente y seguro imaginativo incluso, la juventud de Bormann ha venido a aportar un mayor punto de gravedad al trío. Sus coros rasgados aportan una dimensión diferente a la banda. Algo que quedó patente en cortes ya más graves de por sí como ese “Let Them Rest In Peace” de su último largo de estudio.

Puede que el sonido no mejorase del todo pero el público recibió de buena gana, no era para menos, viejos clásicos del combo alemán como “Refuge”. En mitad del aroma a revival que inundaba esta parte del set, quiso Wagner invitar al antiguo batería de la banda al escenario Chris Efthimiadis, quien no solo se llevaría una calurosa ovación sino que tuvo además la ocasión de ocupar su puesto tras los parches durante un par de cortes. Guiño que, podemos asegurar, la audiencia recibió de buen grado.

Al igual que, ya de nuevo con “Lucky” a los mandos, encararían un final que muchos se saben al dedillo, acorde por acorde, y que conforman clásicos absolutos como “Don’t Fear The Winter” y “Higher Than The Sky”, piezas finales de otra buena noche de heavy metal, emborronada por un sonido que nunca alcanzó las cotas óptimas a las que estamos tan (mal)acostumbrados. Y sin más nos fuimos a casa que había que coger fuerzas para la que se nos venía encima la jornada siguiente. Pero esa es otra historia que será contada a a su debido tiempo.

Como siempre, no queríamos cerrar esta crónica, más de urgencia que nunca, sin mandar saludos a Sara Suárez (Noche De Lobos), Sergio Blanco y Jorge López Novales, así como a la pandilla de habituales que acostumbran a no fallar nunca. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz