Repugnance, pioneros del death/grind en la región y embrión de Gruesome Stuff Relish, regresan a los escenarios tras 25 años de parón. La cita tendrá lugar este sábado 10 de mayo en el ovetense Gong Galaxy Club con el combo blacker Niebla Funeraria como banda invitada.
El pasado año veía la luz el EP “Retrieving Dead Bodies” y ahora es el momento de repasar su trayectoria en directo.
«Luna Negra«, el cuarto álbum de estudio para Alto Volto ya tiene fecha de presentación en directo. El trio compuesto por Borja García (voz y guitarra), Diego Motta al bajo y Juan Villamil a la batería arrancarán la promoción en vivo del nuevo álbum el viernes 6 de junio el el ovetense Gong Galaxy Club.
«Luna Negra» se grabó en Tutu Estudios con Sergio Tutu (The Electric Buffalo, Deltonos) en labores de producción. Cuenta con la colaboración de Sam Rodríguez a los teclados y coros de Sandra Álvarez. Masterizado por Dani Sevillano en Ovni Estudio contiene 11 temas por primera vez en castellano. Lo que repiten es su querencia por el hard rock de los 70.
Los de la capital del estado presentarán sus nuevos temas a través de su apuesta por el metalcore de tintes electrónicos. Desde su formación, Against The Waves ha dejado huella en algunos de los festivales más importantes, como el Download Festival, Rock Al Parque en Colombia o el Resurrection Fest.
Por su parte Where The Waves Are Born retoman la actividad en vivo tras su paso por la EmptyCore Party. Muy activos también en directo los mierenses Maverick que presentarán los temas que formarán parte de su segunda obra de estudio de próxima publicación. Entrada anticipada 12€ a través del siguiente enlace: https://salagong.com/evento/against-the-waves-where-the-waves-are-born-maverik/
Nueva visita de Killus tras su paso por la capital del Principado en abril del pasado año. En esta ocasión con la intención de sacarse la espina que, seguro, les dejó su paso por La Lata de Zinc, donde la poca promoción realizada y la coincidencia con la presentación por parte de Aneuma de su «Venom» en la cercana Sala Gong hicieron que no gozaran de la asistencia de público que merece su propuesta.
Desde que descubriera el potente directo de los de Villareal en el Z! Live del ya lejano 2019 me quedé completamente enganchado y aprovecho a repetir la experiencia siempre que tengo ocasión. Motivo más que suficiente para acercarme a la ovetense Sala Gong el pasado 28 de marzo, al que se sumaba que su anterior paso por la región supuso la que sería mi primera colaboración con esta casa. El grupo venía acompañado de los punk/hardcore bilbaínos Sanngre y los metalcore gijoneses Mesenktet completando una propuesta de lo más llamativa e interesante.
Los asturianos fueron los encargados de abrir fuego, aunque no tuvieron un comienzo fácil con un misterioso acople que retrasó unos minutos el inicio de su descarga. Sin solventar completamente el problema, pasando diez de las nueve, empiezan a sonar los acordes de ”Sueños Rotos”. El escenario, con un telón de fondo con el nombre y logo de la banda como único aderezo, pareció quedarse pequeño ya desde estos primeros compases para un hiperactivo Alberto que, ataviado con un llamativo chándal verde con lentejuelas, no dejó de moverse y buscar la complicidad del público en todo momento.
Continúan con “Estigma”, tema que presentan como su primer single. La banda estaba formada para la ocasión por Alberto Guerra a la voz, Salvador “El Poyo” García tras la batería, Iván de Jesús al bajo, Víctor González haciéndose cargo de la guitarra y los coros, acompañados por un jovencísimo Abel en la otra guitarra, relevo de José Manuel Ortiz, en el que según dijeron era su primer directo. Prueba que superó exitosamente.
Antes de “Vida Inerte” primeros agradecimientos para sus compañeros de escenario y para Dermain Management por haber contado con ellos para la ocasión. La dupla formada por Iván y un infalible Salvador hizo retumbar la sala con su potencia en cada canción. Dedican el siguiente tema, “Whitechapel”, a la belleza interior y persisten buscando la complicidad del respetable al que invitan a acercarse al escenario, consiguiendo que uno de los asistentes de menor edad se subiera a las tablas para, desde allí, protagonizar un crowdsurfing y terminar el tema junto al grupo.
Prosiguen con la canción que da título a su flamante primer disco, el cual nos invitan a adquirir en su puesto de merchan, “Kairos”, explicando que es el dios griego del tiempo terrenal, siempre escaso, dedicado a José, cofundador de la banda que, según sus palabras, por desgracia tuvo que hacerse a un lado. Bonito riff de guitarra por parte de Abel en este tema. Cierran su actuación con “Humana Dispendium”, tema que dedican a Laura de Aneuma por el acoso recibido recientemente en redes sociales, en el que instan a luchar contra el fascismo, el machismo y la homofobia.
Durante toda la actuación estuvieron arropados por familiares y amigos que no quisieron perderse el que sería su primer concierto del año. Pese a que el sonido no les acompañó (como sí hiciera el molesto acople), la banda ofreció un concierto lleno de energía y emotividad consiguiendo, sin duda, algunos nuevos adeptos a su causa.
He de admitir que no tenía referencias de Sanngre antes de esta cita, así que tocó investigar un poco. En su web se definen como “…la peste, la rabia y la venganza… Los que robaron los caballos a los cuatro jinetes del apocalipsis…Nuestro sonido es tormenta sobre tambores de guerra…”. Este mensaje y el texto que adornaba la gran lona en la parte trasera del escenario acompañando a su logo “thrash core punk hard brutality” dejaban bastante claro lo que nos íbamos a encontrar. Cera de la buena con gran parte de denuncia social y una impresionante puesta en escena con los componentes del grupo enmascarados.
Sanngre nacen de la unión de veteranos de la escena estatal procedentes de Rat-Zinger, Radikal Hardcore, Barbakore y RadioAktiva para dar rienda suelta a su lado más thrash y combativo. En esta ocasión, primera vez en Asturias, el combo lo formaron Javi Puñales ocupándose en solitario de las guitarras, pues Galder no pudo acompañarlos, Xabi Del Drums a la batería, Ekain Bilbao al bajo, y la dupla formada por Beltza y Eder a las voces.
Comienzan “Última Hora” y ya desde los primeros compases el potente bombo retumba en el pecho, y sus afiladas guitarras te cortan hasta el alma. Menudo comienzo, pura energía. Continúan con “Despertarás Muerto”, ambos temas pertenecientes al disco de 2023 realizado al alimón con II Madres, “Sangre De Dos Madres”. Visita a su disco de 2021 “Soltad Al Dóberman” con la homónima, y recuerdo a su guitarra ausente (“hoy nos falta una motosierra, pero aquí estamos para darlo todo”), antes de “Atízale”. La energía de sus dos cantantes intercambiando o compartiendo líneas vocales hace aparecer los primeros pogos.
Visitan su disco de debut “Sanngre” con los temas “Como Mínimo”, “Nacimos Para Reventar El Sistema”, la rapidísima “Muerte y Destrucción” y “My Sweet Chemical War”, que incorpora unos mortuorios teclados iniciales. Ambos cantantes, hiperactivos sobre el escenario, no dejan de arengar al público presente, (“echo de menos un pogo por aquí”), que respondía tímidamente. Retornan a los temas de “Soltad Al Dóberman” con “Europa” y “Kaos”. Agradecimientos a la promotora, al resto de bandas y sobre todo al público antes de lathrasher “Odio”.
Continúan con la pegadiza “Siete Segundos” con esa inquietante intro de teclado que genera una atmósfera propia de una película de terror. Mencionar que, pese a que llevan esas partes introductorias pregrabadas, esto no resta un ápice a su potencia y entrega sobre las tablas. Un pequeño problema con la pedalera (resuelto con premura) empañó mínimamente el impecable sonido del que estábamos gozando, que incluso en las primeras filas era nítido, permitiendo disfrutar de las ejecuciones de cada músico de manera superlativa.
Prosiguen con el tema que cierra su segundo plástico, “Lobotízame”, animando al respetable a hacer un circle pit. Y sin dejar ese disco continúan con las potentísimas “Mi Hiroshima” y “Tu Ley”, que dedican a Milei por la similitud con su título, y a cualquier otro gobierno fascista. A estas alturas, el respetable ya respondía con la energía debida y los pogos y empujones se sucedían sin parar.
Encaran la parte final del set volviendo al split de 2023 con “Golpe De Estado”, de veloz inicio, riff pegadizo y una omnipresente batería. Terminan su repaso a ese “Sangre De Dos Madres” con “Satanae Imperium” y dejan para cerrar la brillante actuación su himno de guerra, “Sanngre”, que fue coreado a todo pulmón por los presentes.
Si gozas con los sonidos potentes, temas rápidos, letras combativas y una actitud arrolladora sobre el escenario, no dejes de verlos si tienes ocasión, seguramente acabarás como yo queriendo más Sanngre. No te defraudarán.
Tras el obligado cambio de escenario, pasados unos minutos de las 23:30 horas salieron a escena los castellonenses Killus. Un imponente telón de fondo con su logo y el parche del bombo, de la gira/álbum “XXV Years Feeding The Monster” con la que conmemoran sus 25 años de trayectoria, adornaban el escenario, que se había librado de los monitores ganando en espacio para que Javi Ssagittar a la voz, Ruk a la guitarra y el hiperactivo Premutoxx al bajo se pudieran mover a sus anchas al ritmo que Anhell Styxx marcaba en la batería.
Suena la intro mientras los músicos salen a escena recibiendo la primera ovación de la noche. Ataviados con su ropa y maquillaje de ceremonia, comienzan su descarga con la potente “Skeletons Of Society”, que, como la mayoría de temas, adornan y enriquecen en los momentos oportunos con unas pistas pregrabadas. Continúan una primera visita a su álbum “Grotesk” con “Man-Made Tragedy” y “H.E.L.L.”.
Ya desde estos primeros temas la banda deja claro que no vienen a hacer prisioneros, con Ruk y Premutoxx sin parar de correr por el escenario, intercambiando posiciones, haciendo gestos obscenos y apoyando en los coros a un Ssagittar en estado de gracia, ejerciendo de maestro de ceremonias sin dejar de dirigirse al respetable con sus palabras, gestos y miradas, introduciéndonos en su ritual sin que puedas oponer resistencia alguna.
Prosiguen con “Ascending Antichrist” del LP “Devilish Deeds”, rescatando a continuación el tema “Rape Your Dreams” de su primer disco, que Javi introdujo recordándonos la celebración que allí nos congregaba y sus veinticinco años de carrera, para pasar a interpretar parte de los temas regrabados con el mismo motivo. ¡Qué bien les sienta el lavado de cara! Sonaron “Imperator XXV”, “Satanic Verse XXV” y “Free XXV”, que fueron recibidas de muy buen grado por la audiencia. En ese momento la comunión con el público era total, y fácilmente nos dejábamos embaucar por las propuestas que Mr. Ssagittar nos hacía. Que si saltad aquí, coread allí, que si demostráramos si nos quedaba energía… en fin, que Javi conseguía en todo momento que nos sintiéramos totalmente integrados en el show. Los músicos estaban disfrutando y se notaba. Bromeaban con las primeras filas, repartían púas, tenían un detalle especial con la audiencia más joven… todo perfectamente engranado con sus interpretaciones sobre el escenario.
Y llegamos a la mitad del show, ¡y de qué manera!, nada menos que con el que para el que escribe es uno de los mejores temas del grupo, con razón llevaba días sin poder sacarlo de mi cabeza, no otro que “Grotesk”, del plástico homónimo de 2023, el cual desató por completo la locura en la Gong, que coreaba su estribillo a todo pulmón. El sonido, que también estuvo a la altura durante todo el show, permitió disfrutar plenamente de sus interpretaciones en todo momento.
Retornan con esos temas regrabados para la ocasión con “Stranger Things XXV”, que en esta reinterpretación suena más metálica ganando enteros respecto a la original del 2018. Continúan con la oscura y más industrial “White Lines”, la más tranquila “Paralyzed” y vuelta al industrial con “Hypocrisy”, demostrando de nuevo la versatilidad de un Ssagittar que se mueve con facilidad de las voces más desgarradas a las más limpias.
Su siguiente tema, su himno “Ultrazombies XXV”, que anunciaron sería el último, fue, sin duda, otro de los momentos álgidos de la noche, con el público acompañándolos sin dudar en los saltos con los que habitualmente presentan la composición.
Se retiraron del escenario y los tradicionales gritos de “otres tres” no tardaron en sonar, para sorpresa de Javi que cuando volvió sobre las tablas preguntó extrañado si habíamos visto el set list, pues efectivamente iban a despedirse con otros tres temas. Empiezan con la más heavy “Fuck’n’Roll” para continuar con el que es por derecho propio otro de sus grandes himnos, “Feel The Monster”, que nuevamente desató la complicidad con la audiencia cantando a todo pulmón su estribillo, y con unos Ruk y Premutoxx que parecían no sentir el intenso show que nos estaban ofreciendo, pues continuaban con sus carreras y saltos como si acabaran de empezar.
Dejan para el final su versión del clásico de ABBA “Gimme!, Gimme!, Gimme!”, que el grupo ha hecho suyo, con una reinvención oscura y desgarrada del famoso tema que se ha convertido en fija como colofón a sus directos.
Las caras de satisfacción del grupo al final del concierto confirmaban la sensación de que se habían dejado atrás la amarga experiencia del año pasado. Sensación que fue corroborada por Ruk, con el que tuve la oportunidad de charlar al finalizar el bolo, y me transmitió lo mucho que habían disfrutado, a lo que contribuyó, sin duda, lo bien que lo estábamos pasando en el foso. Prometieron volver, y si nada lo impide allí estaré.
Me gustaría agradecer a la organización y a los grupos las facilidades para cubrir este evento y saludar a los colegas que nunca fallan. Nos vemos en la siguiente, hasta entonces, salud y rock and roll.
El sábado pasado nuestra querida Gong Galaxy Club acogió una nueva edición del Festival Diario De Un Metalhead con la participación de los leoneses Corvus V y la leyenda germana Scanner. Noche pues de contrastes, el metal moderno de los primeros junto al power/speed metal de lo segundos y una sala presentó sus mejores galas.
Y es que no fue poca la expectación creada ante la nueva llegada de los alemanes a nuestra región. Pero antes cabía presenciar las evoluciones de los chicos de Corvus V. La banda leonesa se subió al escenario, convenientemente decorado, oculta tras llamativas máscaras. Llamó igualmente la atención el tipo de metal que entregaron. Muy contemporáneo, con fuertes ramalazos a los madrileños Sôber y poseedor de una amplia paleta de influencias.
De primeras llama la atención la presencia y los varios registros que maneja Rub Serra tras el micro. Punto focal de un quinteto que, frente a la tiranía de las pregrabaciones, acudía a la cita con teclista de carne y hueso. En líneas generales el sonido que desarrollaron fue más que óptimo. Mucho ha crecido y mejorado la sala en este aspecto en los últimos años. Queda claro ya en cortes como “Si Vis Pacem”, tras la cual y a excepción hecha de su batería Diego Duro, abandonarían las curiosas máscaras. Y Sahe, pie al wah, brillaría en el solo de “Una y Otra Vez”. Buenos riffs los que tejió a lo largo del set, a los que hay que sumar los buenos coros que entregó. Baza fundamental de los leoneses.
Y mientras que en “El Sacrificio” aciertan a sonar más gruesos y rotundos, la gente pareció agradecer de mejor grado el mayor brío de “Mr Hyde”. Otro buen solo de Sahe aquí precedió a un Serra obcecado en buscar la conexión con la gente. En “El Miedo y Yo” quien se multiplica es Duro tras los parches. O por ser más preciso, tras el doble pedal, anticipo en cierto modo de lo que se nos vendría encima con el cabeza de cartel. Me engancharon en “Vudú”, quizá por ese aire más juguetón que desprendió. El riff es pegadizo y el buen rollo que se vislumbra en el seno de la formación acaba transmitido al público, que pareció conectar con ellos en este tramo final.
Sensación que iría a más cuando se atrevieron no solo a atacar “Children Of The Grave” (Black Sabbath) sino a ser lo suficientemente inteligentes como para llevársela a su propio terreno. Puede que el wall of death que propuso Serra para “Viento Austral” no concitase a tanta gente como al vocalista le hubiera gustado, lo que no quita para que ofreciera aquí uno de los estribillos más redondos del set. Sorprendieron en “Inferno” por la forma en que se arrimaron, sin ningún tipo de complejos, al industrial más maquinal para finalmente despedirse en la vertiente más atmosférica de “Desde Las Sombras”. Buenos detalles de teclas aquí y una banda que derrochó carisma y buen hacer.
Llegaba el turno de Scanner, que se presentaban en la Gong sin más detalles escénicos que un gran telón de fondo. Puesta en escena elemental para su power/speed metal orgánico y potente hasta las últimas consecuencias. Allí estaba Axel Julius, único superviviente de la formación que diera a luz a “Hypertrace” allá por 1988. Una banda que nació al albor de la primera ola del power alemán pero que nunca alcanzó el éxito de primeros espadas como Helloween primero y consecuentemente Gamma Ray después.
Y da igual porque desde que arrancan con “The Earth Song” y muestran un grandísimo estado de forma, poco importa si tienen cien o cien mil seguidores. Sascha Kurpanek se mostró incansable con el doble bombo y dio toda una lección de finura en la pegada. Julius de hecho dejaría un gran solo ya en este primer corte y Efthimios Ioannidis, oculto tras unas llamativas gafas de sol, dejó claro que su garganta no acusaba los rigores de las muchas fechas que acumula. Si a alguien aún no le quedaba claro que este era un show de auténtico power metal old school, “Not Alone” ejerció entonces de perfecto ancla con su pasado más glorioso. La banda sería lo suficientemente inteligente para circular por casi toda su discografía en lugar de agarrarse sólo a la nostalgia de los buenos tiempos. Porque “The Judgement”, del disco del mismo nombre, parece ofrecer la mejor versión de los alemanes. Brilló aquí un siempre risueño Ioannidis, que demostró el sábado ser uno de esos vocalistas que se crecen en el directo en relación al estudio.
Aunque si hay alguien que parece disfrutar de lo lindo ese es el bajista Jörn Bettentrup. Inquieto, sonriente y buscando conectar con la gente en todo momento. Alternó dedos y púa conforme la ocasión lo requería y se dejó la piel como perfecto escudero de las potentes arremetidas de Kurpanek. “R.M.U.” nos devolvió entonces al debut de la banda, otro corte de ritmos vivos y baterías fulgurantes en los que tanto y tan bien se manejaron. Ni que decir tiene que la gente en la Gong recibió de muy buena gana un clásico como este. En especial cuando Rybarski & Julius dibujan un solo hábil, eléctrico (valga la redundancia) y rebosante de clase. La compenetración entre ambos era tal que cuesta creer el poco tiempo que llevan tocando juntos. Desde luego llegaron a Asturias habiendo hecho los deberes. Vítores al término y una banda que no dudó entonces en visitar su último álbum de estudio para rescatar una “Warriors Of The Light” que aguantó el tipo frente a sus cortes más clásicos a fuerza de amalgamar clase, técnica y tablas.
Ioannidis comentó entonces que “sometimes in your life you need a little… Wonder!” y procedió con uno de los emblemas de la banda. Inteligente situación en el set, además, de tanto en cuanto procuró algo de resuello a la formación con base en Gelsenkirchen. La Gong respondió en estribillos y Julius devolvió todo ese cariño en forma de solo de guitarra. Rictus serio a lo largo del set pero un guitarrista que brilló con luz propia. Sin gestos de cara a la galería ni imposturas de cualquier tipo. Sobrio y elegante. Toda vez la banda se había tomado su pequeño descanso, tocó atacar entonces la furibunda “F.T.B.”, de nuevo soportada por un infatigable Kurpanek. Fue tal la pegada del batería aquí que Ioannidis no dudó en dedicarle el siguiente corte del set, un “Rubberman” en el que la Gong Galaxy Club se desgañitó de lo lindo. No así un Ioannidis que pareció ser consciente en todo momento tanto de sus fortalezas como sus debilidades, de ahí que llegara tan entero al tramo final. Su registro y el color que éste da a los temas podrán gustar más o menos. Yo mismo no soy el mayor fan de su particular timbre. Pero consideraciones subjetivas al margen, lo cierto es que defendió los temas con el mayor aplomo posible. Bien por él.
“Eutopia” volvió a otorgar un cierto descanso a los chicos. Amplificó las miras del setlist, dejó estupendas melodías dobladas de Rybarski & Julius y regaló finalmente otro gran solo de éste último, de nuevo tan impertérrito como seguro y fiable. Y tal y como ocurriera anteriormente, tras el pequeño receso llegó el momento de volver a cabalgar a lomos del mejor power/speed teutón. “Terrion” miró al pasado para traer al presente lo mejor de la escuela alemana. Ni que decir tiene que la Gong respondió en consecuencia. Aún más cuando Ioannidis dejó que fuéramos nosotros quienes cantáramos tan icónico estribillo. Julius una vez más devolvió todo ese calor con un solo, repleto de tapping, que puede contarse entre los más vistosos de la jornada. Ironizó el frontman griego con que no le importaría volver a tocar allí al día siguiente. Tal era el calor que recibían y lo mucho que estaban disfrutando arriba de las tablas. Algo que atestigua cómo la más reciente “Scanner’s Law” aguantó el tipo sin problemas insertada entre los grandes clásicos de la banda. Testimonio además de la mucha fe que los de Julius tienen en ese “The Cosmic Race” de 2024.
Pero una cosa es que “Scanner’s Law” aguante el tipo y otra muy distinta es la que se forma en la Gong conforme la banda ataca “Warp 7” y encara así los bises finales. Kurpanek se mostraba aún infatigable tras baterías y no era poca la tarea acumulada que llevaba hasta ese momento. Otro tanto un Axel Julius algo más atrevido ahora en lo gestual. Quedaban dos cortes. Uno fue “Buy Or Die”, que Ioannidis quiso dedicar a la gente del merchandising. Y otro, el final a medio gas de “Across The Universe”, no sin que antes el vocalista introdujera una pequeña estrofa de “Heaven and Hell” (Black Sabbath). No llegó a hora y media pero me atrevería a decir que fue uno de los mejores shows de power/speed metal que he presenciado recientemente. Además aún tuvieron el detalle de subir a Larry Runner al escenario para felicitarle por su 56 cumpleaños. Vayan igualmente desde aquí nuestras felicitaciones.
Ya sabéis lo que dicen de que no hay quinto malo. Eran dos propuestas bien diferentes y por ahí temí cierta frialdad para con la buena gente de Corvus V. Que me pareció que no fue tal, si bien ya digo que estaban un poco fuera de su elemento. En cualquier caso y en lo que a mí respecta ya digo que me agradaron. Otro tanto unos Scanner que hicieron honor a su leyenda. Julius tiene desde luego motivos para estar más que satisfecho. Por nuestra parte nada más. Agradecer a la gente de Kivents todas las facilidades, a la concurrencia por la agradable compañía y ya saben: si nada lo impide nos veremos el siguiente.
Desde la lejana ArizonaSpirit Adrift, proyecto heavy/doom del multiinstrumentista Nate Garrett (Neon Nightmare, Gatecreeper) recalará en el ovetense Gong Galaxy Club el viernes 22 de agosto de la mano de ITP Promotions ySuspiria Records. El cuarteto que llegará a los escenarios asturianos inmerso en una gira estatal de 5 fechas con paradas en Badalona, Madrid, Valladolid y Vigo contará con los renovados Monasthyr como banda invitada.
Martes 19 de agosto – Estraperlo Club (Badalona) Miércoles 20 de agosto – Revi Live (Madrid) Jueves 21 de agosto – Porta Caeli (Valladolid) Viernes 22 de agosto – Gong Galaxy Club (Oviedo) Sábado 23 de agosto – Pub Transylvania (Vigo)
Presentarán su nuevo lanzamiento discográfico «Hot & Heavy: Live In Tejas«, álbum grabado en directo editado en el mes de febrero donde dejan patente su querencia por las composiciones cargadas de fuerza y emotividad.
ACTUALIZACIÓN: Debido a una situación médica grave que afecta a la esposa de Nate Garrett, la banda se ve obligada a cancelar su gira europea programada para este verano. Además ha lanzado una campaña en GoFundMe para colaborar con los gastos médicos. Este es el el comunicado oficial del propio Nate:
“Hola a todos, soy Nate. Lamentablemente estamos atravesando una situación médica muy seria en mi familia. Siento no poder dar más detalles por ahora, pero es por respeto a mis seres queridos. Más adelante compartiremos información más concreta, pero por el momento no existe una forma responsable de seguir adelante con la gira. Les prometo que volveremos cuando sea el momento adecuado, y ojalá con un nuevo disco y nuevas canciones para ustedes. Siento mucho decepcionarlos, pero se los compensaremos. Gracias por todo el apoyo.”
La devolución de las entradas adquiridas a través de la web ya está disponible y las de venta física se devolverán en los propios puntos de venta.
Hace poco más de un año que Aphonnic visitaban tierras asturianas para estrenar su último trabajo “Crema” en la gijonesa sala Acapulco. En aquella ocasión, no fueron muchos los asistentes al evento, quedando un tanto deslucida dicha presentación, que disfrutamos los muy fanáticos de la banda. Y es que da la sensación de que los vigueses no acaban de encajar del todo entre el público asturiano.
Sin embargo, en esta ocasión, no fue muy desdeñable la entrada en nuestra querida sala Gong Galaxy de Oviedo, habidas cuentas la cantidad de eventos musicales que se dieron cita, una vez más, al unísono, en distintas localidades asturianas (¡cuántas veces quisiéramos tener el don de la ubicuidad!).
Como es de costumbre en ellos, Aphonnic actúa sin teloneros, lo que retrasó un poco más de lo habitual el inicio del bolo, que empezó en torno a las nueve y media de la noche con una, también consabida, intro, basada en la película Saw de Charlie Clouser. Recuerdan los gallegos que ya hacía un tiempo que no visitaban Oviedo, desde que pasaron por el Kuivi (crónica), allá en agosto del 2022.
Nos encontramos con algún cambio en el setlist respecto al del año pasado, como, por ejemplo, la inclusión del tema “Truco o Trato”, muy solicitado por los fans de la banda para el directo.
La velada se abrió con “Melodía Antifascista”, uno de sus temas reivindicativos del fabuloso “Crema” y es que, te gusten más o menos, no podemos dejar de atribuirle a la banda el gran trabajo de composición de sus temas, la complejidad de sus letras cargadas de fina ironía y fuerza metafórica de enorme contenido social, reivindicativo y muy antifa.
Y fueron cayendo uno tras otro temas entrelazados de sus últimos tres grandes trabajos: «Héroes«(2013), «Indomables» (2016) y «La Reina» (2020), además del citado “Crema” (2024). Un total de veinte temas, tocados casi de seguido y con poca interrupción por parte de Chechu, el indiscutible frontman con su característico micrófono verde, quien solo introdujo el tema “Reproches”, “Truco o Trato” dedicado a Don Amancio Ortega y al emérito, “Doña Inés”, otro de los temas estrella de «Crema«, sobre la prostitución y “Caracol En Cuesta” que Chechu se dedica a sí mismo. Un tema, en efecto, autorreferencial acerca de lo jodida que puede llegar a ser la timidez extrema y que pretende conformarse en un himno para enfrentarse a ella.
Hacía tiempo que no veíamos el escenario de la Gong tan despejado, solo la batería que Alén aporrea con maestría, a un lado Iago a la guitarra y a otro, Richy con un bajo muy presente, ambos haciendo algún coro también, gozando todos de un sonido bastante bueno. Alguna que otra pregrabación se une a los temas, sin quitarle ni un ápice de brillo a la calidad interpretativa del combo gallego, con su potente y cercano directo, tanto que, Chechu, a borde del escenario, se esforzaba una y otra vez para intentar ver al público que tenía delante, tarea poco sencilla con las luces de la sala centradas más en el escenario que en los oyentes. No obstante, la conexión con la gente la tiene más que asegurada. Y es que, a quien le guste Aphonnic, sabe que se llevará a casa no solo otro concierto para su colección, sino también una experiencia que remueve, que llega y que transmite un montón de emociones.
Así la noche se cerró con una de las canciones más representativas del “Héroes”, “Mi Capitán”, con toda la sala ya entregada coreando el estribillo y dejando ese sabor dulce, como el algodón de azúcar que abre este grandioso “Crema”.
Agradezco a la gente de Heavy Metal Brigade por esta incursión en sus crónicas. Un saludo para todos. Nos vemos en la próxima cita musical.
Teníamos ganas en Heavy Metal Brigade de hacerle el checking de rigor a esta nueva iteración de Cobra Spell. Acompañadas esta vez de Haunted Gods y Nurcry, con nuestra querida Gong Galaxy Club como epicentro, la del sábado se planteaba como una de esas citas que no podíamos dejar pasar.
Haunted Gods serían los encargados de romper el hielo. Los power metaleros de Artés (Barcelona) venían presentado un debut homónimo que pasó con nota por nuestras reseñas allá por el año 2023. Y se podría decir que cumplieron con el siempre difícil papel de abrir la velada. De entrada llama la atención su puesta en escena, las llamativas vestimentas que portan. Aunque no más que la propia premura del set. La banda parecía no tener un segundo que perder.
Pero mostraron un buen nivel en cuanto a técnica se refiere mientras dispensaban pildorazos de power indómito y juguetón. “Ritual” es un buen comienzo, con la frontwoman Txell desviviéndose por animar a la (aún) escasa concurrencia. El sonido, algo difuso al comienzo, se iría aclarando conforme transcurriera el set. A puro doble bombo en “Threshold”, tremenda pegada los chicos aquí, se permitirían incluso el lujo de enlazar con “Zirael” y, ya digo, acertar a dar una más que aceptable versión. La sala iría mejorando su aspecto paulatinamente. Por su parte Haunted Gods acertaban a macerar su conocido power metal y bordear incluso el hard más melódico. Apenas un parpadeo dentro de ese metal indómito y trotón. Para cuando se despiden y desde la mesa disparan “Stayin’ Alive” de los inmortales Bee Gees, apenas han estado treinta minutos arriba del escenario. Puede que incluso menos. En cualquier caso Txell se encargó de despedir con su grito más desgarrado de la noche. Ojalá que en nuestro próximo encuentro podamos disfrutar de un show completo por su parte.
Con Nurcry teníamos clavada una espina desde su desigual paso por la primera edición del Luarca Metal Days (crónica). Circunstancias propias del directo que empañaron su anterior visita. La banda lo sabía y parecieron dar un nivel más que aceptable ya desde los primeros envites. En lo que parece la semana de los tres guitarras en esta casa (tras lo de Geoff Tate el pasado jueves en tierras leonesas), el sexteto deja pocas dudas en su buen arranque. Es cierto que a Kike le costó algo más dar con la tecla. Nada que no arreglase con el correr de los temas.
Unos temas que dieron buena medida de la calidad técnica que atesoran. Porque el LethargusJuanjo Alcaraz brilla con las seis cuerdas en “Contra Viento y Sol” al tiempo que Fuentes parece ir encontrando su mejor versión. Sería el propio frontman quien nos agradecería nuestra presencia allí previo paso a introducir “Salto Al Vacío” y ese riff que, en su traslación al directo, tiene un gancho de mil demonios. Rematada por un eficaz solo doblado, la amplia formación madrileña parecía más que a gusto. De lo más activos incluso durante la más reivindicativa “Megalomanía”, con el mejor Kike Fuentes de la noche. El propio vocalista ejecuta de rodillas el coro inicial de “Indómito” para un corte que dejaría otra de las secciones solistas más fulgurantes del set.
“Este puede que sea el tema más pop del disco” bromeó Fuentes en relación a “Galileo”, composición que ya presentaran en aquél primer Luarca Metal Days. La enorme pegada de su batería aquí, no obstante, pareció quitar razones a su vocalista. Más heavies o más poperos, el caso es que, al final, todo es “Cuestión De Rock & Roll”. De este corte final llama la atención su tranquilo prólogo, distinto a todos cuantos plantearon. Un buen final en el que su frontman no se quiso olvidar, y es un detalle que le honra, del técnico de sonido de la sala. Se fueron pienso que habiendo mejorado con respecto a su anterior paso por Asturias, que era lo que les pedíamos. A continuar por esa línea.
Pasan veinte de las diez cuando las remozadas Cobra Spell irrumpen en el escenario de la Gong Galaxy Club y ya de primeras uno siente el buen ambiente que, según parece, se respira en el seno de la joven formación. El telón de fondo y la siempre llamativa Jackson roja de una risueña y muy activa Sonia Anubis. Kris Vega derrochando carisma y buena voz ya desde las primeras estrofas de “The Devil Inside Of Me”, con el Astray ValleyAdri Funérailles demostrando desde su guitarra estar plenamente integrado en la disciplina del quinteto. Un inicio de lo más heavy que vendría a contrastar con los aires más hard rockeros y chulescos de “Satan Is A Woman”. Hale Naphtha, amén de propulsar a la banda desde los parches, no ceja tampoco en hacer coros o buscar la implicación del público. Tan dinámica como fiable, Cobra Spell tienen en ella un activo que harían bien en atesorar. A su lado suyo y en un rol mucho más discreto, la nueva bajista Bel Mena se mostró más reservada que sus compañeras. Pero supo sacar adelante el set sin mayores problemas y su bajo se dejaba sentir con fuerza en las primeras filas. En resumidas cuentas y para el escaso tiempo que lleva enrolada en la formación, ni tan mal.
En “Bad Girl Crew” Vega traslada a nuestro idioma la intro del original. Es aquí donde la idea de que esta es una banda que mejora con creces a su encarnación de estudio vuelve a sobrevolar. Una banda preocupada en todo momento de buscar la conexión con su gente, sin que ello vaya en detrimento del buen nivel técnico que poseen. Es verdad que, al menos en primeras filas y durante este parte inicial del show, costaba oír con claridad alguno de los solos de Sonia Anubis. Como cierto es que la de Haarlem no paró ni un momento. Muy activa, cambiándose de lado con Adri y tan risueña como implicada. Sería precisamente la guitarrista de origen neerlandés la que nos recordaría su anterior paso por esta misma sala (crónica) como introducción a una “S.E.X.” que viene a destapar la cara más hedonista, aún si cabe, del combo radicado en Barcelona. Otra buena tourné solista entre Sonia y Adri, amén del grito final de Kris, dieron un poco la medida del buen momento que atraviesan.
“Love Crime”, sin embargo, entrega ahora un mayor vértigo. En lo personal conecto en mayor medida con esta versión más metálica. Estupenda de nuevo Hale aquí tras los parches y unas Cobra Spell que, ya digo, saben manejarse en ambos registros sin mayores problemas. Kris nos dijo entonces que era el turno del que fuera primer single de la banda, no otro que “Poison Bite”, que daba a conocer a la banda allá por agosto de 2020. Torrencial aquí la propia frontwoman barcelonesa. En “You’re A Cheater” vuelven al hard rock más vacilón. Kris de nuevo tradujo la pequeña narración que alienta a Sonia antes del solo. Y de nuevo refulgió la inconfundible Jackson roja en manos de la espigada guitarrista. “La próxima es una canción que en esta tierra gusta mucho”, aseguró entonces Kris Vega, para proceder a introducir “Love = Love”. Un canto a la tolerancia que a buen seguro les gustaría tatuar en la cara a más de uno. Supone además un cierto cambio de registro con sus tonos más amables e incluso el saxo (pregrabado, dónde está Chema Menéndez cuando se le necesita) que hace las veces de solo.
Kris Vega anuncia entonces que llega el último tema de la noche, que resultó ser “Warrior From Hell”, invirtiendo tiempo en presentar a la banda, mandar al suelo al público (que pareció por la labor) y recordar, en alusión al 8M, que era el día de las “guerreras del infierno”. La sección solista, iniciada por Adri aquí y cerrada después por Sonia, pienso fue una de las más redondas de todo el set. Para el final quedaron “Accelerate”, con la banda derrochando una mayor intensidad aquí y la propia Sonia teniendo un pequeño percance con su inseparable Jackson. Con deciros que tardé más en apuntarlo en mis notas que ella en cambiar de instrumento os podéis hacer una idea de cómo de rápido solventó el percance. “Addicted To The Night”, que puede ser uno de los cortes que mejor resume la propia idiosincrasia de la banda, cerró finalmente el set de unas Cobra Spell que parecen pintar mejor a cada visita que realizan por estas tierras.
A quien se quedara con ganas de más o directamente se lo perdiera, le recordamos que Cobra Spell volverán a pisar tierras asturianas en la segunda edición del Luarca Metal Days (info). Por nuestra parte nada más que agradecimientos a la buena gente del festival por todas las facilidades dispuestas de cara a la confección de esta crónica, un saludo grande a la buena gente con quien departimos a lo largo de la jornada y ya saben: nos vemos en el siguiente.