Había cierta sensación de salto al vacío en la cita de este pasado viernes. Arribaban al Gong los gallegos de Narón Host, acompañando en su presentación en la capital asturiana a los locales Mortal Coil. Y es que poca era la información que teníamos de unos y otros cuando entrábamos de nuevo por las puertas de nuestro querido recinto ovetense, lo que hizo que nuestra incertidumbre fuese en aumento conforme iba entrando gente. Algo de lo que cabe congratularse es de la buena entrada que vivimos. Qué duda cabe que alguien hizo bien los deberes las fechas previas al evento pues aunque no me atreva a dar una cita estimada, desde luego no fueron pocos los tickets vendidos, ya fueran de forma anticipada o en taquilla. Mucho músico entre el público, además, lo que nos congratula enormemente, y una jornada que se dio más o menos como sigue.

Son las nueve cuando el quinteto gallego Host hace suyo el escenario de la sala Gong. Y lo hacen llenando el recinto de un metal orgánico, sin más florituras que las que propician bajo, batería, dos guitarras y la voz de un esforzado Madlame. “Panties In The Third Floor” supone el pistoletazo de salida de composiciones que vagan por un páramo indeterminado entre Corrosion Of Conformity, Down o Crowbar con bruscos giros hacia un thrash que, de tan enérgico, en ocasiones llega a lindar con el metal extremo.

Ahí se creció Madlame tras el micro, revistiendo los temas de una notable y ágil alternancia entre registros. Su voz puede recordar por momentos al Eddie Vedder más agrio. También perderse en tonos oscuros y profundos, sin perder nunca el foco y sabiendo buscar la complicidad de un público, por otro lado, receptivo a la propuesta de los gallegos. No podemos decir que sea la banda más activa sobre las tablas. Cierto es que el escenario tampoco da demasiado juego para una formación de cinco miembros. Destaca aquí la buena pareja que forman el Perpetual Borja García y Brais en guitarras y los buenos riffs y solos que dibujaron sobre las tablas.

“Vamos a tocar una balada” anticipa, claro, “Dégoût De Soi”, uno de los cortes más incendiarios y violentos de su setlist y quizá de los que mejor conectaron con el siempre frio e incluso distante público asturiano. Antecedió a “Mistfield”, instrumental donde algunos de los riffs no dejaban de recordarme a “The Call Of Ktulu” de los cuatro jinetes. Y de ahí al cierre los Host más brutos, culminando en una “Puta Situación” cabrona como pocas.

Sobre Mortal Coil, claro, eran muchas las incógnitas, aunque ya digo que al público pareció no importarle. Bandas de mucho más nombre y caché han pasado por nuestros escenarios sin registrar una entrada como la del viernes. Arrancan con una instrumental aún sin nombre, literalmente “Canción I” en el setlist, donde ya queda patente el metal de fuerte poso thrash por el que parecen sentir predilección en el seno de la joven banda asturiana. Idea que magnifica la primera de las versiones de la noche, no otra que “Inner Self” de los Sepultura del “Beneath The Remains”. Casi nada.

Con la ayuda inestimable de Pelayo al micro descerrajan “Pull The Plug” de los no menos seminales Death, para agrado de una audiencia que parecía disfrutar a lo grande. Gran ovación a término y tremendo mérito que, del amplísimo catálogo de clásicos de Megadeth, eligieran precisamente “Tornado Of Souls” del totémico “Rust In Peace”. El solo, llevado a cabo por el también vocalista Alex Kai, puso de relieve las habilidades del joven frontman astur.

Es el propio Kai quien quizá llegue un tanto justo durante su particular revisitación del “No Remorse” de los no menos imprescindibles Metallica, todo lo contrario que durante otro de los temas de factura propia, del mismo modo aún sin nombre, y que dejó pequeñas pistas del buen nivel como compositores que poseen, amén de por dónde pueden ir los tiros en una próxima e hipotética primera entrega discográfica. Sea como fuere, le llegó el turno a uno de mis cortes favoritos de Slayer, “South Of Heaven” y esa proverbial línea de batería del grandísimo Dave Lombardo. Padre de todos nosotros. Mortal Coil la solventan con oficio. Y aunque de nuevo echo en falta algo más de mal café por parte de Kai, lo cierto es que pocas pegas más se les pueden poner.

Turno para otra creación propia y después para que, por segunda semana consecutiva, viéramos a Txeffy sobre las tablas del Gong. Sin máscara esta vez, para un demoledor “Troops Of Doom” de Sepultura. Y en la semana en que hemos sabido que Lemmy Kilmister (Motörhead) tendrá una estatua en su Burslem natal, qué menos que cerrar con “Ace Of Spades”. Si además lo hacen con Lorena (Sküld) al micro, aunque fuera de modo totalmente improvisado, pues qué mejor. Un gra cierre, no podía ser de otra forma.

Cierto que lo disfrutamos. Cierto también que la juventud del proyecto perdona el alto número de versiones que conformaron su set. No sería la primera banda de la región que empieza haciendo versiones ajenas y termina fichando por un sello tan potente como Hammerheart Records. Así que por ahí paciencia, trabajo y esfuerzo. Después de todo los temas propios que nos mostraron el viernes no podrían tener mejor pinta y la banda parece dispuesta a comerse el mundo, damos fe.
Por nuestra parte solo queda agradecer una semana más al personal del Gong por su gran labor, sonido, luces, siempre se siente uno como en casa allí dentro, y mandar un afectuoso saludo a los muchos habituales con quienes intercambiamos impresiones a lo largo de la jornada. Más que nunca fuisteis legión y me vais a perdonar que no alcance a nombraros a todos y todas. Ya sabéis: nos vemos en el siguiente.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz





