Crónica: Raposu Rock (Gijón 2/11/2024)

Octava entrega en una década de trayectoria para el Raposu Rock. Cita obligada para Heavy Metal Brigade, una fecha que contó con bandas del calibre de Jethro Tull y Saurom en la capital de la costa verde y aún así congregó un buen número de asistentes. En la parte humana nada menos que 2 toneladas de solidaridad materializadas en alimentos no perecederos que obligaron a improvisar una cadena humana para su traslado al exterior y poner rumbo a la cocina económica de Oviedo. Un nuevo éxito para el equipo capitaneado por Rheme Peláez en la titánica labor de abrir conciencias en pro de los más desfavorecidos. Nuestro aplauso y admiración un año más.

Quizá lo menos «importante» sea la parte musical en el Raposu Rock. Da igual el cartel en cada edición, sabes que vas a disfrutar de metal, rock y punk a partes iguales, un ambiente de camaradería y buen rollo tanto arriba como debajo del escenario. La primera parada en la banda sonora de la velada serían Caballo Moldavo. Los 4 jinetes del equino eslavo desplegaron su habitual rock monolítico, presentando varios temas que formarán parte de su próximo trabajo de estudio, del que seguimos esperando fecha de lanzamiento. Interpretaron su EP debut al completo, pudiendo distinguir nuevos matices en dichas composiciones, posiblemente fruto al lustre alcanzado con las numerosas interpretaciones en vivo desde su publicación allá por febrero del 2021. En la Sala Acapulco volvieron a su formación clásica, es decir, el Reverendo G. Throat a la voz, Lionel Hooves como guitarra, Jhonny Liver tras la batería y el hermano Lynnot al bajo dejando patente la evolución sonora y aplomo sobre las tablas lograda en los últimos tiempos.

Cambio de enseres sobre el escenario para dar paso al rock urbano y reivindicativo de Polemika. Los gijoneses que cuentan con tres miembros de Chabacanos en la alineación, Ghe a la voz, Jorge a la guitarra y Berti al bajo, continúan inmersos en la presentación en vivo de su último EP «Santa Estupidez» editado a finales del pasado 2023. Arrastran una buena legión de fieles que no dudaron en catar el mágico elixir con que fueron agasajados por la banda mediado el set. Puede llevar a engaño la juventud de varios de sus componentes pero las tablas de Turo a la batería y Miguel a la guitarra despejan cualquier duda, ya son 12 años de trayectoria los que contemplan a una banda capaz de salir airosa de la meritoria tarea de llevar a su terreno el clásico de Neil Young «Rockin’ In The Free World» para poner colofón a su paso por el Raposu. Buen concierto en líneas generales a pesar que en algunos momentos la voz de Ghe apenas destacaba del resto de instrumentos.

Desde Las Merindades llegaban al Raposu los burgaleses Los Del Humo. Cuarteto que abraza el punk rock como forma de expresión pero que a juzgar por su sonido y las camisetas que portaban no hacen ascos al metal. Dos años después regresaban a los escenarios asturianos para presentar su cuarta obra de estudio «Apartheid» publicada en el mes de septiembre. Hiperactivos sobre el escenario, encabezados por el inconformista Chus a las voces, se mostraron agradecidos a la organización por su participación en un festival que apoya las causas sociales y solidarias poniendo énfasis en la figura de Rheme Peláez.

Tras el combo burgalés salía a escena la propia Rheme para agradecer el apoyo tanto a los congregados en la sala como a las donaciones de comida y monetarias en forma de «fila 0». El sorteo del habitual pack de merchan donado por las bandas recayó esta vez en la antigua gerencia de nuestra añorada Sala Sir Laurens.

Cerraron la noche Bestia Negra, recién llegados de su primera fecha internacional. Y es que la gira promocional de «Animal Domination» los ha llevado a pisar escenarios de todo pelaje. Varias paradas en Galicia, Cantabria, León, Madrid o Andalucía los han colocado como una de las bandas asturianas de heavy metal mas viajeras en el último año. Como pude escuchar desde el foso, los «Accept» asturianos salieron a pasarlo bien y la intención contagiar esa premisa a la audiencia gracias a sus característicos riffs, casi adictivos con los que conectas de inmediato. No inventan nada, tampoco lo pretenden, pero la dupla de guitarras y el carisma de Gil como maestro de ceremonias elevan la temperatura en la Sala Acapulco gracias a los largos desarrollos que contienen temas como «Angel Of Death» o «Fear«.

Invasión de escenario como colofón y es que su revisión del clásico «Killed By Death» es apuesta segura como cierre de un nuevo show divertido y disfrutón de la formación afincada en Oviedo. Aplaudir un año más la labor social del Raposu y la de visualización para las bandas. Y como no, mandar saludos a la cantidad de amigos y habituales que allí coincidimos. Nos vemos el próximo año y en cualquiera de los saraos con música en directo durante el resto de los 365 días.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Jethro Tull (Gijón 2/11/2024)

No todos los días tenemos en Asturias la suerte de poder disfrutar de una de las bandas de referencia del rock. Jethro Tull, con su peculiar forma de entender el rock progresivo, fusionado con elementos del folk británico, blues rock y pinceladas jazzísticas, son uno de los titanes del género, y el hecho de que las entradas se agotaran meses antes de la fecha del concierto evidenciaba las ganas de volver a disfrutar de Ian Anderson y sus chicos en Gijón, tal vez por saber que, con casi total seguridad, sería la última oportunidad de disfrutar de la banda en el Principado, así como por el buen sabor de boca que su concierto en el Jovellanos en el ya lejano año 2000 dejó entre el respetable. Con la fecha anotada en el calendario por muchos, solo quedaba esperar a que llegara el día y ver cómo se defendía en directo el quinteto británico y cómo les había sentado el paso de los años.

Ante un teatro de la universidad laboral a rebosar y cinco minutos después de las 20:30, los de Ian Anderson comenzaban su actuación previo aviso a la audiencia de que no estarían permitidas ni fotos ni videos durante la misma, a excepción de durante el “bis” que cerraría el concierto (petición que, sorprendentemente, fue mayormente respetada por el público). El comienzo con “My Sunday Feeling”, que suponía el primer corte del primer redondo del grupo “This Was”, seguida de “We Used To Know” del segundo disco “Stand Up” (con una “pullita” en forma de dedicación a The Eagles al entender que el mítico “Hotel California” estaba algo más que inspirado en esta canción), nos hacía esperar un ejercicio exclusivamente de nostalgia en cuanto a elección del repertorio, sin embargo quedaron representadas mas o menos todas las épocas del grupo en los 120 minutos de concierto (con un descanso de 15 minutos por medias) que la banda desgranó durante la velada.

Desde los primeros compases del show, se hizo evidente que el sonido durante toda la noche iba a ser excelente. La acústica del teatro de la Laboral, ideal para este tipo de conciertos, demostró haber sido una elección perfecta para recibir a estas leyendas del género, permitiéndonos disfrutar de todos los matices y colores que la música del quinteto ofrece. La formación, aunque buenamente se podría calificar desde hace tiempo de “Ian Anderson & Friends”, suena sólida y acompasada, con mucha clase y fiel a las interpretaciones originales, sin duda a la altura de la marca que defienden sobre las tablas. El bajista David Goodier y el teclista John O’Hara, que acompañan a Anderson desde 2007, mostraron que la química entre ellos sigue intacta. Aunque los seguidores clásicos del grupo no pueden evitar echar de menos el trabajo de Martin Barre a las seis cuerdas, el joven Jack Clark cumple a la perfección y cuenta con varios momentos de lucimiento durante el show que le hacen encajar perfectamente. El batería Scott Hammond, sólido y sin demasiados alardes, aporta el peso y el “groove” que la banda necesita en todo momento.

Sin embargo, es bien cierto que Ian Anderson pone el contrapunto en la parte vocal. Los años no pasan en balde y es innegable que al bueno de Ian le cuesta sobremanera mantener el tipo en ciertos temas. Va muy justo de voz, pero al fin y al cabo tiene 78 años y es “el padre de la criatura”, así que tampoco se puede ser excesivamente crítico con él en este aspecto. Sus limitaciones vocales quedan ampliamente compensadas con su maestría a la flauta (santo y seña del grupo), con su chanza inglesa y con su capacidad de comunicación con un público que, si bien por momentos no entendía todo lo que Anderson comentaba por la barrera lingüística, agradeció en todo momento su buen humor y actitud sobre las tablas.

Como decía anteriormente, el repertorio no dejó indiferente. Pese al comienzo visitando los dos primeros lanzamientos del grupo, la banda no se centra en sus años de “laureles”, si no que no duda en tocar temas de los 80 y 90, así como de los dos últimos lanzamientos del grupo, “The Zealot Gene” (2022) y “RökFlöte” (2024). Así, fueron cayendo clásicos como “Songs From The Wood”, “Too Old To Rock n Roll” o “Weathercock” así como “no tan clásicos” como la oscura “Roots To Branches” que nos retrotrae al disco de mismo nombre de 1995, o “Farm On The Freeway” del ochentero “Crest Of A Knave” que, si bien no eran tan celebradas como el material clásico, no bajaron el pulso del concierto. “Wolf Unchained”, “Mine Is The Mountain” y “The Navigators” representaron a los Jethro Tull más contemporáneos y con los que Ian se siente también más cómodo a nivel vocal.

De hecho, algunos echamos de menos referencias a discos que son clásicos de la banda y referencias absolutas del género como son “Thick As A Brick”, “Minstrel In The Gallery” o “A Passion Play”, pero como digo, la elección de temas dejaba claro que Ian Anderson quiere dar visibilidad a todas las épocas del grupo y por nuestra parte sólo nos queda respetarlo. Las referencias a la música clásica de Bach y Gabriel Fauré, reconvertidas en formato de folk rock tampoco faltaron en la velada. La recta final con una “Aqualung” un tanto rearreglada y adaptada a la formación actual y el bis de la inevitable “Locomotive Breath”, fue jugar a caballo ganador para despedirse por todo lo alto.

Y así concluía la noche que Jethro Tull se despedía de Gijón. La sensación generalizada entre un público que, por desgracia, no suele disfrutar de este tipo de grandes giras en la región, era de satisfacción por haber podido disfrutar una última vez de una de las bandas por excelencia del rock progresivo y que encima demostró que, pese al irremediable paso del tiempo y combinando nostalgia y vigencia, sigue ofreciendo conciertos muy solventes. Ojalá más giras como está hagan parada en Asturias en el futuro.

Repertorio:

Set 1:
My Sunday Feeling
We Used To Know
Songs From The Wood
Weathercock
Roots To Branches
The Donkey And The Drum
Wolf Unchained
Mine Is The Mountain
Bourrée In E Minor (Johann Sebastian Bach cover)

Set 2:
Too Old To Rock ‘n’ Roll, Too Young To Die
Farm On The Freeway
The Navigators
Pavane In F-Sharp Minor (Gabriel Fauré cover)
The Zealot Gene
Dark Ages
Aquadiddley
Aqualung

Bis:
Locomotive Breath

Texto: José Mora
Fotos: Jethro Tull

Agenda: El Año Del Caimán + Montaraz + Sin Control en Gijón

El Año Del Caimán, banda de hard rock nacida a principios del 2022 en Muskiz (Bizkaia) actuará por primera vez en Asturias el sábado 9 de noviembre. Presentarán en el gijonés Tizón Sound su segundo disco de estudio «Circo De Sonámbulos y Trapecistas» que verá la luz a finales de noviembre y del que han estrenado hace escasas fechas el videoclip «Punto Muerto» como primer adelanto.

Compartirán tablas con los coruñeses Montaraz, a los que muchos recordarán tras su paso por Puerto de Vega en el mes de junio como vencedores del concurso Perversiones en el año 2023. Llegarán a Gijón inmersos en la presentación en vivo de su nuevo disco «Defendiendo Tu Voz» del que dimos cumplida reseña aquí. Completa el cartel el combo metalero zamorano Sin Control actualmente en gira junto a Nurcry presentando su tercer EP “Maldito” grabado y masterizado en V3 Estudios (Madrid) y que veía a la luz en septiembre del pasado 2023. Entrada anticipada online 8€ a través del siguiente enlace:
https://ticketandroll.com/evento/el-ano-del-caiman-montaraz-y-sin-control

Crónica: S.O.C.S. + The Magus (Gijón 26/10/2024)

Dos maneras muy distintas de entender el rock and roll. La cara más hedonista y soulera de The Magus frente a la más introspectiva y alternativa de State Of Crime And Science (SOCS), se dieron cita en el Tizón como eficaz antídoto al dichoso clásico. Un par de formaciones más que interesantes dentro de nuestra escena y una cita que no nos queríamos perder.

Rock’s For Pussies” abrió así la fiesta ante una tímida entrada. Ouleia se desvivió al micro desde las primeras acometidas y la banda sonó tan bien como acostumbra. Se pueden decir muchas cosas del Tizón. Esa perpetua luz roja que ilumina el escenario. Pero en lo referente a sonido rara vez sale uno decepcionado de la coqueta sala gijonesa. Sin solución de continuidad, “Type 2” entrega la cara más vacilona de la banda y, pie al cry baby mediante, también un buen solo del Malverde Tamo. “Fester” sería la última de esta primera arremetida de la banda. Disfrutones y muy en forma. Asentándose concierto a concierto como punta de lanza del mejor hard rock de la región.

Ouleia no se olvidó de agradecer la presencia a los más pequeños. Y si el gusanillo pica, eso que habremos ganado. “Like A Hammer” sonó más desértica a ratos. Sin abandonar el nexo que la une al resto del set pero de pronto alzándose con una personalidad más afianzada. Y mientras que “Pills” descubre a (quizá) la mejor cara de su frontwoman, “Dead Eyes” calma los tempos para dar una muestra más de la propia versatilidad que atesoran. Se dejaron sentir los coros de Laria en una “Bother” en la que la gente acompañó con las palmas. Éramos pocos pero había ganas de romper con los rigores de la rutina y disfrutar de un poco de rock and roll.

The Magus responden entregando uno de los cortes más enérgicos del set, no otro que “Woman”, con la base rítmica de Bronco y el mencionado Laria aportando el debido empuje. Ouleia preguntó a Tamo si había traído el slide. Este respondió afirmativamente y procedió a dibujar el que sería, a la postre, uno de mis riffs favoritos del set, no otro que el de “Weirdo”. Y no me quisiera olvidar de Ernesto, el siempre aplicado guitarra rítmica del quinteto y, Ouleia al margen, el Magus más animado de la noche. Para el final quedaron la estupenda “Punished By God” y una “Shinin’” que daba título a su último álbum con la vocalista reconociendo que se trataba de su favorito del mencionado trabajo. De nuevo una buena versión de la banda. Uno de nuestros secretos mejor guardados. Esperemos que para cuando algunos se enteren no sea demasiado tarde.

State Of Crime And Science, o SOCS, son un animal bien diferente. También con voz femenina al frente. También en proyección de cotas mayores. Algo que demuestra ya lo enchufados que se les ve en el primero de los cortes, no otro que el homónimo estrenado hace unos días en su canal de Youtube. Mientras escribo esto, y perdonen que me vaya por las ramas, supera las quinientas visualizaciones. Muchas menos de las que merece, si me preguntan.

Divagaciones al margen, la banda se presentó sin novedad sobre el escenario del Tizón. Les teníamos relativamente recientes, aquél concierto en La Traviesa (Infiesto) allá por el mes de julio (crónica) pero el set del sábado poco tuvo que ver con aquél. Para “Lost” ya vemos a Osana desviviéndose por meterse a la gente en el bolsillo. Insisto a riesgo de parecer pesado, el escenario de la sala no da para muchas alegrías. Pero la vocalista de SOCS pareció en su mejor forma el pasado sábado. Aprovechó la banda para ir deslizando temas nuevos y que irán dando a conocer de manera periódica. Uno de ellos, ¿Puede ser que se llamara “Last Day”? es fácilmente uno de los más intensos que les recuerdo. Arrimándose al metal sin por ello abandonar su propia esencia. Estupenda.

Arrinconados en uno de los laterales, Víctor Pérez y Marc Segond pusieron de relieve una noche más lo bien que se complementan sobre las tablas. La clase de uno, el nervio del otro, conforman una dupla de lo más personal y reconocible. Volviendo al territorio conocido, no faltó “Through The Mirror”, una de las favoritas de quien escribe y donde la banda alcanza mejor sonido de toda la noche. Osana no se quiso olvidar de pedir un aplauso para The Magus, amén de mostrar su cara más desgarrada en una “Release” que ganó en aridez con respecto a ocasiones precedentes, y que contrastó con otro corte de nuevo cuño, que en una primer contacto me dejó un regustillo a post-grunge de lo más agradable. Estupendo riff aquí y muchas ganas de que estos temas se vayan dando a conocer en sus redes.

La propia vocalista nos contó cómo surgió “Hole”, dichosa pandemia, con un Iván Fernández siempre confiable tras los parches. La banda engancha entonces dos temas en castellano, siendo el primero el estupendo “Tanto Por Hacer” (que me recuerda a los más de cien discos que tengo pendientes ahora mismo) y otro que habrá de salir en próximas fechas. Este último, igualmente intenso, ya fue dando muestras de por dónde pueden ir los tiros del próximo Ep. Si la idea era crear expectativas, desde luego dieron en la diana. En “Should I?” no faltaron unas ¿improvisadas? presentaciones, mientras que el cierre llegó mediante un “Come As You Are” de Nirvana convenientemente adaptado al imaginario SOCS. Si una palabra les define esa es regularidad. State Of Crime And Science, nos los hemos cruzado unas cuantas veces, rara vez fallan. Si su nuevo trabajo trae aparejado un paso hacia delante para ellos tened por seguro que seremos los primeros en alegrarnos.

En resumen otro buen sábado de rock and roll. Saludar y agradecer a ambas bandas y a la buena gente del Tizón las facilidades dispuestas de cara a la realización de esta crónica y mandar sendos saludos a Noel Llamazares (Expropiazión, Metalversion), Javier De Coupaud (Mad Rovers, Last Days of Eden) y Jhonny Liver (Caballo Moldavo) y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Nashville Pussy + Leather Boys (Gijón 11/10/2024)

Casi veinte años para este par de servidores sin ver al matrimonio Cartwright eran muchos años. Por eso cuando se supo de una nueva venida del «Coño de Nashville» a nuestros dominios, la cita pasó de inmediato a contar como ineludible. Acompañados por la buena gente de Leather Boys, con la Sala Acapulco como marco y a pesar del desplazamiento que nos aguardaba para la jornada siguiente, allí que plantamos nuestras herramientas cara a confeccionar la crónica que hoy os brindamos.

Y que abren con puntualidad británica una de las bandas más activas de la región, Leather Boys, a quienes este año hemos cubierto ya en no pocas citas. Siempre es un gusto que diría aquél. Abren con “Rebirth” ya en buena forma. Haciendo buen uso de la ineludible tarima de Acapulco y dejando un muy buen sonido. Pocas comodidades sobre el escenario. Su backline colocado delante del correspondiente al cabeza de cartel restaba algo de movilidad a los chicos.

Que da igual porque enseguida enlazan tres temas y la audiencia, muy a favor de obra, les recibe con los brazos abiertos y muchas ganas de pasarlo bien. No es hasta “Fairy Tales From The Underground” que se permiten una pequeña pausa, cogen algo de aire y Leather Sex la emprende con su habitual ristra de comentarios jocosos. “Esta es la juventud del papa”, grita Acapulco. Fue un set de gran comunión con la gente. Un público al que han sabido macerar a fuerza de encadenar buenos shows y que ahora responde a su desempeño con el cada vez más habitual “Leather Boys, qué hijo puta sois”.

Crujen algunas rodillas cuando Leather Rose nos manda al suelo en “St Mary’s Dance”. Leather Latin Lover aprovechó entonces las virtudes del inalámbrico y se perdió entre la gente. Mientras tanto, Leather Sex confeccionaba uno de los solos más certeros del set. Es el propio bajista de la formación asturiana quien carga con alguna de las estrofas de “To The Curb”, uno de sus cortes más rotundos y potentes. Tras una pequeña ristra de agradecimientos llegaría el turno de “Born In the 70’s”, un corte que ya apunta a clásico para la banda y que recibimos de buen grado. Su despedida, furibunda interpretación del “Ace Of Spades” mediante, provoca su habitual catarsis final con Leather Latin Lover haciendo crowd surfing y Sex & Rose perdiéndose entre la gente. Siempre divertidos.

Con su propio backline emergiendo de la parte de atrás del escenario, unos amplis Marshall con pinta de haber conocido tiempos mejores, llegaba el turno de los indómitos Nashville Pussy. La banda radicada en Atlanta volvió a dar una lección de rock and roll efervescente, repleto de actitud y potencia, en una encarnación que de tan orgánica nos puso los pelos de punta a más de uno.

Ningún aditamento más allá del parche que recubre el bombo de la batería y el telón de fondo. Pero toneladas de energía. El año que viene se cumplirán veinte años de mi primer encuentro con ellos pero parece que por Blaine y Ruyter no haya pasado el tiempo. Sus caras pueden mostrar más arrugas a día de hoy. Su rock and roll sigue igual de sórdido y ardiente.

La inicial “Pussy’s Not A Dirty Word” ya nos pone sobre aviso de la que se nos viene encima. Blaine Cartwright, el sombrero y las gafas azules, enfrenta las estrofas con su actitud de toda la vida. La sala vibra casi con cada acorde y, haciendo memoria, puede ser que desde Sex Museum nadie sonara a semejante volumen en la sala gijonesa. No es hasta el tercer tema del set, “She’s Got The Drugs”, que el cuarteto se toma un respiro. Emerge aquí una siempre inquieta Ruyter Suys, que extrajo un estupendo solo de una de las SG más desvencijadas que hemos visto en bastante tiempo.

La facilona “Come On Come On” sería a la larga una de las más coreadas de esta parte inicial del set. “Rock in the old fashioned way” había dejado dicho Cartwright. Y tanto que sí. La bajista Bonnie Buitrago parece haber caído de pie en el seno de la banda. Sus buenos coros en “Speed Machine” en particular y a lo largo del set en general así lo atestiguan. El matrimonio es el lógico punto focal de Nashville Pussy pero, como es lógico y evidente, sin su aportación ni la del renombrado Dusty Watson a los parches la banda no funcionaría en la medida en que lo hace. El de “High As Hell” podría ser fácilmente mi riff favorito del set. Cuando se dan al rock sin medida, a la pura adrenalina, como es el caso en “Ain’t Your Business”, pocas bandas del género le podrán hacer sombra a los de Atlanta.

Que si sabemos qué son las drogas, pregunta Blaine, a lo que la audiencia responde con chascarrillos diversos y la banda con una “You Give Drugs A Bad Name” a la que Suys imprime un cierto aire a ZZ Top que no pasaría inadvertido. Menos el rock enfebrecido de “Going Down”, con Watson aporreando los parches con desmedida saña para uno de lo pildorazos más furibundos de la noche. Y fíjate que no fue un show sin inconvenientes. La guitarra de Suys había dado algún problema a la salida de la banda. Pero para cuando echa mano de su wah color rosa en “Testify”, el cuarteto da cumplido testimonio de su gran momento de forma. Blaine, que para este tema en particular abandonó su igualmente gastada Explorer, entregó aquí alguna de las mejores voces de la noche. De nuevo a dos guitarras la banda ofrecería entonces uno de los cortes más grasientos a través de “Everybody’s Fault But Mine”, con Cartwright extrayendo lo mejor de cuanto quedaba en su maltratada garganta. A “Strutting Cock” la precede un pequeño pero esforzado solo de batería. Suys agitaba la toalla en dirección a Watson y no era para menos.

Suys paseó la botella de Jack Daniels por el mástil de su SG en “Hate And Whiskey” y la banda se tomó un pequeño respiro. Más que merecido a estas alturas, desde luego. Y es que después “Philbilly Blues” sonó tan por encima de la versión de estudio que aquello parecía casi absurdo. Como toda buena banda de rock and roll son un animal de directo y “Till The Meat Falls Off The Bone”, de nuevo con Cartwright abandonando su Explorer y aprovechando para jugar con el pie de micro, no hace sino atestiguarlo. Volvería a calzarse su leal Gibson para apoyar el solo de Suys y cerrar un set que ya entonces cotizaba entre los mejores de cuantos hemos visto este año. Blaine lo culminó quitándose el sombrero, arrojando un par de cervezas sobre él y bebiendo de ellas después, rubricando así la fiesta que habíamos vivido.

Pero a la que aún le quedaban sus bises de rigor. A saber: la intensidad de la cachonda “Rub It To Death”, la tremenda efectividad de la más vacilona “Why Why Why” y el cierre con la cierta sordidez de “Go Motherfucker Go” pondrían el broche a otra gran noche de rock and roll. Ruyter la cerraría rompiendo las cuerdas de su vieja SG. No paró hasta que no le tiró las seis a la gente. Que nunca nos falten.

Qué gran noche. Disculpen que nos fuéramos con más premura que en ocasiones anteriores, aún teníamos una buena ruta por delante, por lo que me gustaría aprovechar para mandar un saludo a toda la buena gente con que nos cruzamos en la noche del viernes y también dar las gracias a la organización por todas las facilidades. Ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Reincidentes + Linaje (Gijón 4/10/2024)

La nueva visita de los sevillanos Reincidentes a tierras asturianas tuvo lugar el pasado viernes 4 de octubre en nuestra querida Sala Acapulco de Gijón y lo harían acompañados por los navarros Linaje, de Berriozar concretamente, lo que a la postre sería una gran combinación.

La cita estaba prevista para las 20:00 horas y desde minutos antes ya se apreciaba un nutrido número de personas en los aledaños de la sala. algunos haciendo cola esperando la apertura de puertas, otros conversando con amigos que, a buen seguro, cosas de la vida, se ven en poco más que estas ocasiones. El personal de sala se asomaba de vez en cuando a ver el ambiente y hasta en dos ocasiones nos invitó a entrar, Linaje estaban a punto de iniciar su descarga cumpliendo rigurosamente con la hora prevista.

Lo que me encontré al entrar fue una sala desangelada, supongo que, como comentaba, la peña se estaba poniendo al día y que Linaje es un grupo apenas conocido por estos lares, que supongo no llamaba mucho la atención. Esto no supuso que los jóvenes navarros se amedrentaran ni un ápice ni que a las 20:25 empezaran con la batería de temas que formarán su primer disco a punto de ver la luz.

La única referencia que un servidor tenía del grupo es que su cantante Aaron Romero, hijo del gran Kutxi Romero, formaba parte del mismo. Le acompañan Asier Cuiral y Aimar Goikoa a las guitarras, Alain García al bajo y Asier González a la batería. Con Aaron ya había coincidido en los conciertos que Marea dio en Gijón (crónica) y Madrid en 2023 donde les acompañaba en el tema “Corazón De Mimbre” causándome muy buenas sensaciones, por lo que, ver lo que hacía su banda era todo un aliciente.

Lo que descubrí fue un grupo muy joven, entre los 18 y 19 años, que hacen buen rock n’ roll con claras influencias de Extremoduro, Barricada, Platero y Tú o los mismos Marea pero dándoles a sus canciones un toque muy personal. Comenzaron con el tema que, previsiblemente, dará título a su primer disco “Desataron A Los Perros”, para continuar con “Ay Morena Mía” y “Una Lluvia Incomprendida” y dar los primeros agradecimientos a Reincidentes por la invitación a compartir gira.

Siguieron con “Canto A La Libertad” y “Cupido”, con un precioso solo por parte de Aimar. En ese momento la sala ya empezaba a estar más concurrida y la actitud de Aaron sobre el escenario, que no dejó de moverse de un lado a otro, animando aun a sabiendas de que pocos conocerían sus temas, consiguió que, poco a poco, nos fuéramos metiendo en el concierto y disfrutáramos de lo que veíamos y escuchábamos.

Unas estrofas recitadas por Aaron para presentar “Querida Libertad”, seguir con “A La Luna” y pasar a presentar a los colaboradores que les acompañarían en el siguiente tema, Mikel de Deklibe, con Asier dejándole su guitarra para coger él una acústica, y Manu Roz de Baja California a la voz. Según Aaron: “un placer tocar este tema de, posiblemente, la mejor banda de rock que ha dado este país, Los Suaves” y su “Malas Noticias”. Con todos ellos sobre el escenario, y el público ya totalmente entregado, hicieron una preciosa y personal versión del tema, en la que Aaron rasgó su camiseta, hecho que se está convirtiendo en marca de la casa.

A continuación, aunque, como el propio Aaron comentó, no es muy habitual en una banda que empieza haga una canción en acústico a mitad de un concierto, todos los músicos dejaron el escenario, dejando solo al vocalista con una guitarra acústica para, después de un problema técnico que casi le obliga a cantar a capela, interpretar la sentida “Vuelve” que dedicó a su abuela.

Con los músicos de vuelta encararon la parte final del concierto con “Capitán” y el precioso tema “A Remojo” que les sirve como carta de presentación, por ser su primer single. Animando a la audiencia a acompañarles, terminaron con “A Capela”.

Un buen concierto de Rock and Roll de este joven grupo, digno sucesor de su linaje (de su padre), como coreaba una parte del público, que quiso poner toda la carne en el asador e interpretar sus propios temas a pecho descubierto, todo un reto para una banda que empieza y que acertadamente ha optado por no abusar de versiones. Prometieron volver el próximo año, ya con su disco bajo el brazo. Si nada lo impide allí estaré.

Para cuando Reincidentes salieron a escena la sala presentaba un aspecto totalmente diferente al inicio de la velada, casi lleno, pues muchos de los asistentes retrasaron su entrada hasta que Linaje estaban finalizando su actuación. Había ganas de ver a los andaluces que, si la memoria no me falla, no visitaban tierras asturianas desde su participación en el FICAL allá por el 2018.

El rock con tintes punk que practican tiene muchos adeptos por estos lares y su descarga fue como el disparo de una ametralladora de repetición. Sin apenas pausas hicieron un repaso por su discografía dejando claro su compromiso social y su buen estado de forma.

Empezaron con “Yaveh Se Esconde” de su lejano primer disco enlazada con “Terrorismo” del más reciente “Vergüenza”, que en las que tocan un tema tan actual como lo que se está viviendo en oriente próximo. Continuaron con “La Republicana” donde los coros del respetable resultaban atronadores y tras la cual se oyeron varios “Puxa Asturies Dixebra”, grito al que Fernando Madina no pudo evitar unirse, mencionando el largo tiempo que había pasado desde que lo oyera por última vez.

La descarga siguió con “La Historia Se Repite”, “Odio” y “Una Noche”, temas en las que los pogos se sucedían uno tras otro. Se disfrutó de un sonido espectacular, tan solo algún pequeño contratiempo con el inalámbrico de la guitarra de Juan M. Rodríguez Barea, que rápidamente fue solventado por el técnico.

Continuaron con «Camela 3«, critica a la desinformación publicada en 1991 y con tanta vigencia a día de hoy. Sin respiro, continuaron con “No Paramos De Mover Las Manos”, single compartido con El Canijo De Jerez, “Escapa”, la divertida “Himno al Bar”, y siguieron enlazando temas hasta el emotivo “Explosivo” homenaje al fallecido Boni de Barricada.

Encadenaron “No Somos Nada”, “Carmen” y “Aprendiendo A Luchar” tras la que Fernando hizo pausa para dar las buenas noches y agradecer su asistencia a los presentes. Turno para uno de sus himnos más conocidos “Ay Dolores” que el respetable coreó a todo pulmón.

Nueva batería de temas en la que no faltaron “Lo Que Nos Queda” de Maniática, anterior banda del ahora reincidente Javi Chispes que se encargó de cantarla. “Huracán” con su heavy riff inicial, la rocanrolera “Los Hijos De La Calle”, la muy coreada “Nazis Nunca Más” o “Cucaracha” en la que desplegaron una bandera en apoyo a las 6 de la Suiza. Incluso hubo un espontáneo que quiso acompañarlos subiendo al escenario a corear junto a Javi.

Siguieron con la más punk “Rip-Rap” para continuar con “La Rabia” y su himno antitaurino “Grana y Oro”, otra de las más coreadas, para seguir incrementando la locura de la audiencia con su “Vicio”. Encararon la recta final de su descarga con la rockera “Andalucía Entera” para seguir con la también muy coreada “Jartos de Aguantá” y terminar con “Todo No Da Igual”.

Un total de veintinueve variados trallazos que dejaron al respetable empapado en sudor de bailar, saltar, pogueary cantar a todo pulmón. El grupo, por su parte, pareció estar divirtiéndose durante toda la actuación, intercambiando miradas cómplices y sonrisas en las incontables carreras y cambios de posición que realizaron, demostrando estar en plena forma y que su música sigue muy vigente.

Un saludo a la organización y a los habituales que allí nos encontramos. Nos vemos en el próximo. Hasta entonces salud y rocanrol.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

State Of Crime And Science: Nuevo EP y fechas en vivo

State Of Crime And Science (S.O.C.S.) presenta la portada de su próximo EP y desvela las primeras fechas de presentación en directo.

Grabado, mezclado y masterizado con Diego Teksuo a los mandos, será editado a través de Tunguska Media Factory. El primer sencillo promocional verá la luz el próximo 25 de octubre en todas las plataformas digitales.

El sábado 12 de octubre arrancará la presentación del nuevo material con el paso de la banda por la Sala Telva de La Felguera (Langreo) en la que compartirán escenario con la formación local Dr. Nekro, inmersos actualmente en la grabación de su próximo disco de estudio.

Entrada anticipada 8€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/socs-dr-nekro

En la segunda parada del tour promocional que tendrá lugar el sábado 26 de octubre en el gijonés Tizón Sound S.O.C.S. estarán acompañados por The Magus, que retoman los escenarios asturianos tras una larga temporada, para presentar su primer larga duración «Shinin’» (reseña aquí) editado el pasado año.

Entrada anticipada 10€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/socs-the-magus