Crónica: Mosh Fest (Gijón 22/3/2025)

Segunda jornada del Mosh Fest, esta vez con la presencia de Opposer, Tyrant, Frakture y Bellako para otra noche de emociones fuertes en la Sala Acapulco.

Los encargados de abrir las hostilidades esta vez fueron los clásicos thrash / death cántabros Opposer, ante quienes me gustaría disculparme pues un percance de ultimísima hora me llevó a perderme el arranque del set. Para cuando aparecí de nuevo por la Acapulco resultó que el habitual cuarteto había mutado en quinteto por una noche. A un lado del escenario, camiseta del “British Steel” mediante, Jesús se desempeñaba en coros tras haber disertado primero de la guitarra y después del bajo en el seno de la formación de Reinosa.

Presentado temas de su (hasta la fecha) último álbum, aquél “R3cod3d” de 2022 (reseña), vimos muy cómodo e incluso risueño a José Herrera, el seguro y eficaz frontman del eventual quinteto. La banda aprovecho también para mirar al pasado y recuperar una “Distorted Reality” cuya propia pesadez fue el rasgo que mejor atestiguó el haber sido compuesta allá por los convulsos años noventa. Herrera tendría tiempo de explicar la presencia en escena de Jesús. También de presentar una “Satanás” en la cual el publico presente respondió como se esperaba.

Respondió también una sala, técnico de sonido Sergio Saavedra mediante, que con toda precisión supo extraer la mejor cara del clásico combo thrash death. Quedó bien claro en la clásica “Forbidden”, uno de sus grandes clásicos. Riff ganchero como pocos y ese “tupa tupa” tan reconocible. La pura zapatilla de “Straight To Hell” incluso desató un circle pit en el corazón mismo de la sala. Opposer siendo fieles a sí mismos y la gente respondiendo en consecuencia. Nos gustaron.

A poco para que el reloj marcase las 20:30 que los responsables del tinglado, los thrash groove gijoneses Tyrant se auparan al escenario de la Acapulco. Cuarteto con el que hemos coincidido menos de lo que nos gustaría pero que supo rodearse de un buen puñado de buenos amigos. Por ahí y a excepción de los propios Bellako, sería el show que desprendió mayor camaradería entre banda y público de todo el fin de semana. Por eso cuando “Hatred” retumba en la sala y el batería Danko Guerra extrae su mejor versión, no queda más que entregarse al tirano.

Quizá me sorprendió más el ritmo vivo que le insuflaron a “Davidian”, original de unos tales Machine Head, que la propia elección de la versión en sí. La banda tuvo tiempo incluso de invitar a Edgar (Sydius) a que se uniera a la fiesta en un tema compuesto para la ocasión y que me agradó por la forma en que conjugó la pesadez inicial con un epílogo más trotón y descosido. Sumado al juego que dio la presencia de dos voces arriba del escenario, sería a la larga uno de los momentos álgidos del set. No faltó el aplauso para el guitarra Nico Suárez, cabeza pensante detrás del evento, que, huelga decirlo, recibiría una de las mayores ovaciones de la jornada.

Claro que Edgar no sería el único invitado de la noche. Por ahí aparecería más tarde Diego Mata (As Life Burns), aportando un mayor peso específico a la banda al sumar dos guitarras sobre el escenario. La que enseñó entonces Nico Suárez, rosa y con el logo de Hello Kitty, se llevaría no pocas miradas. Más aún cuando se lanzó a un largo solo, a puro tapping, en el momento de mayor derroche técnico del set. En general provocaron mucho movimiento, algún circle pit incluso, y se despidieron con la homónima “Tyrant” mientras Heketor Lorenzo mostraba su registro más agudo. Dicharacheros, potentes y muy disfrutones.

Lo comenté cuando escribí la reseña de “Subyugamentes” y me gustaría insistir ahora: teníamos una deuda con la gente de Frakture tras el último Karma Fest. La agrupación bizkaina llegó a tierras gijonesas presta a derribar la Acapulco con su thrash core incendiario y reivindicativo. Qué duda cabe que con una inteligencia artificial cada vez más presente en nuestra cotidianidad, usar el main title de la banda sonora perteneciente a “Terminator 2”, el clásico de la ciencia ficción de James Cameron, resulta de lo más pertinente. Tras él, Frakture mezclaron un cóctel de furia thrash, pasión hardcore y pura reivindicación servido en composiciones a veces fugaces pero siempre vibrantes. Es mucho el mal café que derrocha Tali al micro, rematando casi cada corte del set con furibundas proclamas seguidas a menudo del inevitable “me cago en dios”.

Sin el frío que pasamos el pasado septiembre ni la cantidad de horas que estuvimos entonces al pie del cañón, lo cierto es que esta vez sí que disfrutamos de estos indómitos y peleones Frakture. Indómitos por lo violentísimos que llegan a resultar a ratos. Y peleones por el arrojo de Imanol, batería de la banda, operado hace escasas fechas. Lo digo siempre: a veces parece que el metal todo lo puede. “Fucking Bastards” esgrimió orgullosa esos dejes tan Sepultura. Pero puede ser el tema título “Subyugamentes” el que dé la mejor medida del quinteto. Imprescindibles esos coros de Serru.

No quiso Tali olvidarse de un buen amigo, Pirri de Escuela De Odio, justo antes de desatar la cara más abiertamente hardcore de la formación. Ésta vino a colisionar con la mas machacona, casi marcial incluso, de “Criminalizados”. Y finalmente la cuadratura del círculo salió en cuanto la banda enfrentó la clásica “Refuse/Resist” de los brasileños Sepultura, una de sus influencias más palpables. Desataron altos niveles de violencia en “Antinazis”, dedicada por Tali a la buena gente de Bellako, y se fueron con el tema título Frakture. A gran nivel pese a las circunstancias.

Para nosotros, el de Bellako era un concierto un tanto a la expectativa. Siempre nos puede la curiosidad y en la jornada del viernes, un saludo a César “Lagarto” de Brutalfly, nos habían hablado solo cosas buenas del quinteto radicado en Mataró. De entrada nos agradó su puesta en escena. El telón de fondo pero sobre todo que el escenario, ahora huérfano de monitores, ofreciera un aspecto lo más diáfano posible. Incluso las banderas que cubrían los amplis daban su toque especial.

Finiquita la (bailonga) introducción y si en algo pone empeño Rober tras el micro es en pedir movimiento en las primeras filas. Que nos acercáramos a la valla. Buscaron la implicación de los suyos desde el primer momento y se notó. Porque se desata su particular hardcore y el público se implica ya en las primeras estrofas. Mucha gente joven en primeras filas, tanto que se debate sobre si hay o no relevo, que bailó, vibró y se lo pasó en grande con ellos. También los propios Bellako. De hecho Xavi, bajista, dejaría una de las imágenes del festival cuando fue llevado en volandas por el público en “Trepanación”. Su primer crowdsurfing de la noche. Que no el último.

Los altos niveles de intensidad que desarrollan no escapan de una técnica algo más marcada (“En Nombre De La Muerte”). Y no obstante resultan incluso divertidos en cuanto a su forma de implicar a la gente o en las propias letras de sus temas (“Planta Madre”) y por ahí, por mucho que no sea el mayor fan del tipo de propuesta que realizan, no quedó otra que rendirse. Invitaron a todo el mundo a subirse al escenario. Y quien lo hizo fue no otro que Pelayo, aprovechando para mandar felicitaciones a su progenitor. Para el final quedaron temas como “Siglo XXI”, pogos, circle pits y un grado de implicación por parte del público que pintó gestos risueños en los rostros bellakos.

Rober aprovechó para agradecer a Nézar el haberles salvado el culo tras baterías, puesto que el titular Arnau no pudo venir a Gijón (tampoco el día antes a Villabona) por motivos laborales. Que aún con un batería de circunstancias ofrecieran tales niveles de fiesta e intensidad creemos habla muy bien de la implicación de toda la banda. El público del Mosh Fest respondería con un multitudinario wall of death (vídeo) y al final quedó claro que el festival no podría haber tenido un mejor final. Nos vemos en la segunda edición.

Un festival que parece haber nacido con buen pie. El propio tamaño de la sala Acapulco puede llevar a engaño pero la entrada, principalmente el viernes, pareció cumplir con las expectativas. Con el único borrón de la caída de Incordian, dichosos percances de última hora, lo cierto es que disfrutamos de lo lindo ambas jornadas. Por ahí no queda más que agradecer al personal de la sala por el trato dispensado una noche más, a Mosh Crew Producciones todas las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, mandar un saludo a los muchos habituales con quienes departimos a lo largo del fin de semana y ya saben: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: The Picturebooks + Nicotine Bubblegum en Gijón

The Picturebooks regresan a los escenarios asturianos apenas un año después de su brillante paso por la Sala Club del avilesino Centro Niemeyer (crónica). La cita con el dúo formado por Fynn Claus Grabke (guitarra y voz) y Philipp Mirtschink (batería) tendrá lugar el próximo domingo 30 de marzo en la Sala Acapulco de Gijón.

Presentarán su nuevo álbum «Albuquerque» publicado en septiembre del pasado año. Con una década de trayectoria a sus espaldas, ya es la tercera actuación en Asturias para ellos, esta vez inmersos en un extenso tour europeo con paradas en Barcelona, Zaragoza, Santander, León, Madrid, Valencia y Mungia.

Como banda invitada en su paso por la capital de la costa verde contarán con unos Nicotine Bubblegum muy activos en directo últimamente tras su paso hace escasas fechas por Los Bancos de Atrás de Unquera y el avilesino Paseo Malecón dentro de la presentación en vivo de su nuevo disco «Twilight Sleep» (reseña).

Entrada online anticipada 18€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/events/concierto-the-picturebooks
Venta Física:
Librería Paradiso (Gijón)
Route 66 (Avilés)

Crónica: Mosh Fest (Gijón 21/3/2025)

Nace un nuevo festival y con él las ganas de abandonar el sillón y echarnos a la carretera. Auspiciado por la gente de Mosh Crew Producciones y con la Sala Acapulco como epicentro, en su jornada del viernes y tras la caída de Incordian vino a reunir a las bandas Down To Suffer, Sydius y Legacy Of Brutality. Amalgama de géneros para una primera cita con buena venta de tickets y muchas ganas de metal y diversión.

Llegaba uno un poco a la expectativa con Down To Suffer y lo cierto es que el quinteto supo sobreponerse a la siempre engorrosa tarea de abrir fuego. Originarios de Castro Urdiales, trajeron a la Acapulco su colisión de hardcore y metal al gusto de la parroquia más joven. Que la había, para enfado de agoreros y negacionistas, y de hecho recibió al quinteto de muy buena gana.

Porque su propuesta puede gustar más o menos pero, introducciones pregrabadas al margen, lo cierto es que acertaron a sonar de lo más orgánicos. Técnicos incluso, si bien en primeras filas costaba discernir alguno de los solos. Desde que arrancan con “Burn The Heretic” el frontman Josu no ceja en buscar la conexión con la gente. Inquieto y muy activo en relación a sus compañeros, risueño incluso, se erigió en el principal punto focal de los cántabros.

Aludiendo a ese -core a ratos orgánico, en cortes como “Hollow” incluso me dio la impresión de que sonaron más atmosféricos. Siempre dentro de las lindes del género pero acertando a extraer una serie de influencias que sumaron atractivo al set. Josu no se quiso olvidar de agradecer a la organización el haber contado con ellos. En “The Way It Ends” incluso bajó a mezclarse entre la gente. La sala, que ahora dispone vallas entre público y escenario, ha perdido nuestra querida tarima y, por ahí visto alterada una parte de su encanto.

Pero volviendo a los de Castro Urdiales y si tuviera que quedarme con un corte de todo el set, ese podría ser “Losing Light” por cómo acertó a destapar su cara más técnica sin traicionar las señas de identidad del género. Lo hicieron todo por agradar. Josu incluso e inalámbrico mediante se perdió entre el público en un momento dado. Alguna introducción se me hizo algo pesada y aquél speech de J. Robert Oppenheimer (“I am become death, the destroyer of worlds”) ya me resultaba manido antes de la película de Christopher Nolan. Dicho lo cual, en líneas generales y si me atengo al tipo de metal que hacen y el público al que se dirigen, siento que cumplieron con su papel.

Desde 2023 y si no me falla la memoria en el mismo escenario junto a Burnt To Death y Angelus Apatrida (crónica) que no pasábamos revista a la buena gente de Sydius. La formación metalcore asturiana vino a poner de relieve en esta primera jornada que se encuentra en un momento más que dulce. Porque ya fuera por el tipo de metal que practican o por el hecho, obviamente favorable, de jugar en casa, la recepción que tuvieron no pudo ser mejor. Sin más detalles en cuanto a puesta en escena que el pequeño telón de fondo y la caja de la batería adornada con el logo de la banda, dejaron claro que son uno de los secretos mejor guardados de nuestra escena.

Una banda con su nicho particular, ese metalcore en nuestro idioma frente al inglés que abrazan una gran mayoría de formaciones dentro del género. Y en la figura de Edgar a un frontman que no quiso ser menos que su homólogo en Down To Suffer. Muy en forma y sonando francamente redondos ya desde los primeros compases de “Acta Est Fabula”, que representó la cara más árida de los asturianos. Imprescindibles esos coros de Jandro aquí. En “Autodestrucción” casi bordean el melodeath. Son una banda algo hierática sobre las tablas. Ahí emerge como contrapunto un Jandro que se las vio y deseó con el cable del micro, emperrado en enredarse en uno de los monitores.

Hubo un llamamiento a la unidad por parte del vocalista. También un agradecimiento a la organización. Y después una “Aporía” de pulso casi marcial y dueña al final de un breakdown pesado cual transatlántico. No quiso Edgar olvidarse de Incordian, quienes faltaron a la cita debido a un percance de Sergio, batería de los manchegos, que impidió su presencia en la cita del viernes. Después llegaba el turno de “Yo Reniego”, donde quien no renegó fue una audiencia que no dudó en sumarse al wall of death propuesto por el frontman. Engancha ese riff final, con unos Sydius ya digo sonando muy redondos y compactos. Y la gente se lo pasó en grande. Mosheando, corriendo en animados circle pits (siempre en sentido antihorario, ¿os habéis fijado?) y en general disfrutando de lo lindo. Con “Directo Al Subsuelo” llegaron los Sydius más rotos y descarnados. Máxima conexión con la gente aquí y “Némesis” cerrando un set, poco más de media hora, que nos supo a bien poco.

Máxima expectación para ver la nueva venida de Legacy Of Brutality a la sala Acapulco. Fue allí donde presentaron su último largo, “Travellers To Nowhere” con Heavy Metal Brigade presentes, y volvieron el viernes a reclamar aquello que por derecho les pertenece. Quiso no obstante el micrófono de la pantalla de Borja Suárez retrasar el inicio previsto por el quinteto. Cable y micrófono nuevos mediante y cuando pasan veinticinco de las doce, la banda arremete al fin con “Travellers To Nowhere” y la Acapulco vibra con los de Puerto De Vega.

Más allá del tema capilar, no hubo bromas esta vez como en aquella noche de 2023, por Simón parece no correr el tiempo. Tan imparable en lo gestual como en lo vocal, descerrajando su inconfundible registro sobre los muchos detalles melódicos de Borja. Sorprende este nivel de confianza en una banda que ha rodado mucho menos de lo que nos gustaría, algo que viene a denotar lo mucho y bien que se conocen. Solo faltaba. La banda acorta los veinte minutos de “Travellers To Nowhere” para reconducir hacia “Path Of Forgotten Souls” sin solución de continuidad y con un Javy Pity desatado tras su enorme kit de batería.

Puede que Yoye y Lalo, guitarra y bajista respectivamente, tengan un comportamiento más discreto que sus compañeros. Pero más allá de su cierto hieratismo, pocas dudas caben al respecto de sus evoluciones sobre las tablas. De hecho cuando se desencadena “Beyond The Walls Of The ColosseumLegacy Of Brutality parecen en mejor forma que nunca. Mucha jarana entre la audiencia y un set que acertó a repasar su ya extensa discografía. Simón, soportado por los impecables blast beats de Pity, ametralló al público de la Acapulco. Tendría tiempo el frontman de dispensar los obligados agradecimientos. También de recordarnos la fiesta posterior al show. Y, por supuesto, de seguir descerrajando death metal sin que su voz pareciese resentirse lo más mínimo.

“Vamos a tocar una lenta”, anunció entonces el de Puerto De Vega, que resultó ser no otra que “The Druid”, donde entre ritmos más pesados y machacones la banda pareció tomarse un pequeño y merecido descanso. Mucho groove aquí y Borja dibujando el que a la postre sería uno de los solos más vistosos de la noche. Y como la vida son contrastes, Simón preguntaría a la audiencia, hasta tres veces, si tocaban una rápida, que devino en “Realm Of The Banished Gods” y su ineludible coro final. “Gods forbidden, forsaken, forgotten…” bramó la Acapulco hasta dejarse la garganta.

No quiso Simón olvidarse de cómo en su anterior visita no tuvieron tiempo a descargar el set completo que tenían preparado. No así esta vez, aprovechando para volver a un corte de hace diecinueve años. Puede que más de un asistente ni siquiera hubiese nacido por aquél entonces. Era el turno de “Land Of Empty Graves”, todo un regalo para los fans más leales al combo de Puerto De Vega. Como regalo es ese cierre volviendo “Travellers To Nowhere” dejando claro que su leyenda sigue intacta. Incólume. La ley de conservación de la energía establece que ésta ni se crea ni se destruye, solo se transforma, y desde luego que Legacy Of Brutality convirtieron la suya en nuestro regocijo. Imparables.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Mägo de Oz + Celtian en Gijón

Mägo de Oz recupera su paso por el Gijón Arena. Tras la suspensión el pasado año de la presentación en Asturias de su nueva obra de estudio «Alicia en el Metaverso» por problemas en la estructura de la cúpula que debía cubrir la plaza de toros de El Bibio, regresan a la capital de la costa verde acompañados por Celtian.

Con la cúpula ya instalada, bajo la construcción en forma de iglú comenzó la programación de eventos el 1 de febrero con una fiesta de música indie. Entre febrero y abril albergará las actuaciones de Ilegales, Ojete Calor, Petit Pop, musicales como Family Rock, tributos al Rey León, a Dire Straits y el musical Coco.

La gira «Feliz No Cumpleaños» traerá de nuevo a los madrileños a nuestros escenarios 2 años después de su paso por el Metropoli. Una parada en la que compartirán escenario con una banda amiga como son Celtian. La formación afincada en Alcalá de Henares cuenta con miembros nacidos en Asturias como son los gijoneses Diego Palacio y Txus Borao.

Entradas a la venta a partir de las 12 horas del jueves 27 de febrero a través del siguiente enlace:
https://gijonarena.com/conciertos/

Reseña: Nukore «The Blackout» (Revolution Records 2024)

The Blackout” es el nombre con el que los metaleros vitorianos Nukore han bautizado a su más reciente obra de estudio. Un total de ocho temas grabados en los SilverStar Studios de Iker Bengoa, viejo conocido de la banda. Ellos son Rafa Bataglia (batería), Ander Martínez-Olaskoaga (guitarra y coros), Álvaro Foronda (bajo y coros) y Aitor Asso (voz). El álbum vio la luz vía Revolution Records el quince de noviembre del pasado año.

Hunger Games” ofrece un inicio más enrevesado y atrevido de lo que uno podría esperarse. Un hardcore / metal de pulso tenso, diversidad en líneas de voz y un riff, pesado y arenoso, con un gancho de mil demonios. La de Biohazard podría ser una rima recurrente aquí. La banda aprovecha para contraponer su cara más atmosférica y uno va poco a poco atisbando la fortísima personalidad que desprenden estas composiciones.

Hate Is A Burden” prosigue esa senda de hardcore metal pesado y groovie, destacando otro buen riff aquí a cargo de Martínez-Olaskoaga. Desgarro y mucha variedad vocal para alimentar ahora una faceta un tanto más alternativa en estribillos. Efectos varios acuden a las guitarras de Ander y el coro, repetido de forma incesante, acaba por instalarse en el subconsciente sin mayores esfuerzos. El puente viene finalmente a alimentar a esos Nukore aún más oscos y pesados del epílogo. Otro buen corte de metal retorcido y fronterizo.

Tendrá que ser “Pay & Obey” la que venga a añadir algo más de nervio y picante a la mezcla, con una banda ahora en una encarnación más cercana al crossover thrash. Suicidal Tendencies, S.O.D. o ciertos momentos de Anthrax podrían ser rimas recurrentes aquí. El corte de todos modos ve rebajado ese brío inicial para acometer un pulso algo más sureño (ese riff no engaña) y Nukore van así alimentando la amplia gama de registros que manejan para este nuevo trabajo.

Planet B” viene soportada por dos grandes pilares. Uno es el estupendo riff de las estrofas. De nuevo sin escatimar en gancho ni pegada. El otro es la hábil línea de batería y la forma en que se amolda a los muchos registros que la banda maneja aquí. Tantos, que uno siente la composición algo encorsetada dentro de sus tres minutos y medio (no llega). Sea como fuere y cuando las revoluciones suben, el cuarteto acierta a hibridar thrash y hardcore sin mayores esfuerzos. A buen seguro una que será ineludible en sus directos.

Lost”, que pasa por ser el corte más extenso de este “The Blackout”, retorna a aquellos Nukore más atmosféricos del comienzo para traer al frente un metal de voces casi rapeadas, atravesadas por un tono ahora más apagado y melancólico. Medio tiempo tejido con todo el cuidado, que no obstante procura no obviar las fuertes señas de identidad del cuarteto vitoriano. Me gustan estos estribillos. También esas voces más rotas y desesperanzadas que irrumpen en el puente. Junto a “This Light Of Mine” el corte más diferente de los ocho y testimonio clave de lo versátil de su propia versatilidad como banda.

Con “Ward Dog” regresan unos Nukore más elementales. Puede que el riff que Martínez-Olaskoaga introduce aquí no me atraiga tanto como otros dentro del disco. Todo lo contrario que unas voces limpias para estribillos que no me podrían recordar más al mejor Christian Olde Wolbers (Vio-Lence, ex-Fear Factory). Del mismo modo pienso que el puente central bien merecía algo más de brillo en lo que a técnica se refiere. Un solo que terminase de rematar lo atractivo de su trazo. Por ahí un corte al que encuentro algo desigual.

De las ocho puede ser “This Light Of Mine” la que más brilla en cuanto a sonido y producción se refiere. Desde su caminar apaciguado, en cierta rima con la anterior “Lost”, se deshace no obstante del tono melancólico de aquella, dejando en el aire un cierto aire de revancha. Hay buenos cambios de ritmo, comandados con pulso firme por Bataglia, cara a construir alguna de las estrofas más redondas de todo el largo, con Martínez-Olaskoaga, ahora sí, entregando una interesantísima gama riffera. ¿Lo peor? Esos poco más de tres minutos que marca en el reloj.

Claro que si hablamos de duraciones rácanas, qué decir de la final “Don’t Do It!”. Si parpadeas te la pierdes, que decía aquél. Y no obstante Nukore se las arreglan para componer un corte atractivo por diverso. Bien arreglado y rebosante de personalidad. Un final tan fugaz como el álbum mismo.

… que por duración casi parece un Ep, pero que en cualquier caso entrega ocho temas de fuerte personalidad, bien producidos y en los que cabe casi de todo. La banda parece querer obviar cualquier tipo de relleno y por ahí el disco transita sin grandes errores, si bien pienso que alguno de los temas bien merecía un desarrollo algo más ambicioso. Si llegados a este punto os pica la curiosidad, la banda estará junto con el combo hardcore asturiano Jeremías El Babuino en el Tizón gijonés este próximo viernes 28 de febrero.

Texto: David Naves

Mártires del Rock & Roll : El legado de Los Suaves regresa a Asturias

Tras las buenas sensaciones que Mártires Del Rock & Roll, banda tributo a Los Suaves, dejó en la pasada edición del festival avilesino La Mar De Ruido (crónica), en este 2025 regresan a los escenarios asturianos. La nueva cita con los ferrolanos tendrá lugar en Gijón, concretamente en la Sala Dragón Pass el viernes 14 de marzo a partir de las 22:30 horas.

Entrada anticipada online 15€ + gastos a través del siguiente enlace:
https://mutick.com/e/los-suaves-tributo-en-gijon-martires-del-rnroll

Venta física en Libreria Paradiso, Sala Dragon Pass y Loterías El Regacho.

Crónica: Concierto Solidario Magaya Astur (Gijón 18/1/2025)

El pasado sábado 18 de enero tenía lugar en Gijón el concierto solidario organizado por  la asociación cultural motera Magaya Astur para apoyar la labor de la Fundación FAST España, dedicada a la investigación para la cura del Síndrome de Angelman. Una cita que no quisimos perdernos, primero por colaborar con la causa principal y segundo por el gran plantel de músicos que harían aparición en el renovado escenario de la Sala Acapulco en el estreno de un nuevo juego de luces.

Bajo el paraguas de El Trio CalaveraA3 Live y MBolas pasaron por las tablas nombres que no necesitan presentación. Borja GarcíaWilón De CalleAntón Ceballos, Ángel Miguel, Alejandro Blanco, Diego Reyes o Kike Planelles entre otros, además de las colaboraciones de Roberto Castro y Pablo García. Una pena que la agenda evitara contar con la presencia de Rafa Kas, Andrés Arias y finalmente Sam Rodríguez, pero la velada cumplió tanto en convocatoria como en deleite musical.

Pedro López, presidente de Fast España y Batu Duarte por parte de Magaya Astur serían los encargados de darnos la bienvenida. Agradecimientos de ambos y una concisa explicación del síndrome por parte de Pedro López serían la antesala a la primera loactuación de la noche. Un Trio Calavera que contaría en esta ocasión con Antón Ceballos al bajo en lugar de Diego Motta para dar repaso a un buen puñado de clásicos del blues rock de los 60 y 70’s.

«Whipping Post» de The Allman Brothers Band deja patente el nivel técnico que atesora el trio pero es «Whole Lotta Rosie» la que enciende la mecha en la Acapulco con la presencia de Pablo García (Warcry) sobre las tablas. Los hachas unen fuerzas y demuestran su talento para disfrute del personal en una versión bluesy del himno de los australianos AC/DC. Apenas 60 minutos tan fugaces como disfrutables que coronarían con una extensa «Surfin’ Bird» para un inmejorable arranque de velada.

Y es que ya libres de las ataduras horarias que se sufrían en la Acapulco, el cambio de enseres se mostró igualmente ágil para dar paso a A3 Rock, proyecto en el que Ángel Miguel, Alejandro Blanco y Antón Ceballos, muy meritorio el doblete que se marcó el espigado bajista, ofrecen una gran selección de canciones de los años 80. No dejaron de sonar temas de Queen, The Police, Roy Orbison, Survivor o The Rolling Stones, todos reconocibles desde los primeros acordes y que mantuvieron la fiesta en altas cotas de conexión con una parroquia muy por la labor. Debido a una faringitis, esta noche Ángel Miguel cedía el testigo a la voz a un Alejandro Blanco más que solvente tras su batería mientras el también líder de The Travelers demostraba su carisma a la guitarra. Punto álgido de su actuación sería el paso por el escenario de Borja y Pablo García en otro momento impagable para los que disfrutamos con el talento que alberga esta tierrina nuestra llamada Asturias.

Llegaba el turno para una nueva alineación de Mbolas, formato cuarteto en el que pudimos distinguir a Diego Reyes (Blues & Decker) a la batería, Kike Planelles (Roza, Pájaros En La Cabeza) a la guitarra, Elías Llano a la voz y Jónatan Merchán al bajo. Con una propuesta más hard rockera que sus predecesores sufrieron el peor sonido de la noche al menos desde mi posición ya que por momentos costaba distinguir la voz de Elías en la mezcla final. Ajenos a ello pusieron mucho de su parte por agradar y mantener una fiesta que ya se adentraba en la madrugada gracias a temas de Status Quo o AC/DC. Como no, contaron con la aparición de Pablo García en su set y de Roberto Castro, con pasado en la formación, para el himno motero por antonomasia, un «Born To Be Wild» en el que intercalaron un pedazo del «The Trooper«, creo recordar también el riff de «Wasted Years» y que hizo las delicias de los muchos presentes amantes de la correrías de la doncella británica.

Como cierre de nuevo agradecimientos por parte de la organización a músicos, colaboradores y asistentes. Ya sin prisas algunas charlas con los protagonistas y comprobar la satisfacción de Magaya Astur por el trabajo cumplido. Hasta el fin de semana estará disponible la colaboración con la Fundación FAST a través de la fila 0 habilitada en la cuenta ES75 3059 0103 25 2354487726. Son muchas las ediciones que la asociación ha confiado en la música para apoyar causas solidarias de manera altruista y desde Heavy Metal Brigade queremos transmitir nuestra admiración y felicitaciones por una labor tan difícil como agradecida. Si la agenda lo vuelve a permitir nos vemos en la siguiente.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Secta + Diañu Blues en Gijón

Nueva parada en la presentación de «Panzer» por los hard rockeros Secta. Tras su paso por Oviedo el pasado diciembre (crónica) asaltarán el gijonés Tizón Sound acompañados por la formación local Diañu Blues.

Secta celebrará además su reciente nominación a mejor disco rock 2024 en Asturias. Las votaciones están disponibles a través de la página de los Premios Amas.

Diañu Blues por su parte presentará su última obra «¡Puxa’l Ximielgue!» editada en junio del 2023 que cuenta con la colaboración de Javier Silva al saxo.

A partir de las 20:30 horas, entrada disponible únicamente en taquilla al precio de 10€.