Crónica: Testaferros + Azure (Gijón 22/3/2024)

Noche para tomar el pulso a la escena instrumental asturiana la propuesta en El Tizón gijonés el pasado 22 de marzo mediante las descargas del dúo Testaferros y el ahora cuarteto Azure. Poca gente, sí. La jornada muy desapacible y en especial el hecho de que vivimos rodeados de oferta mientras la demanda parece más rácana cada vez. En cualquier caso y sin ni mucho menos querer leerle la cartilla a nadie, la noche vino a darse más o menos como sigue.

Faltan dos para las nueve cuando Kiki Dee en baterías y Pablo Jonte a la guitarra hacen suyo el pequeño pero coqueto escenario de la sala gijonesa. “Venimos a hacer un poco de ruido” proclama Jonte y ciertamente, para ser solo dos músicos en escena, no podemos afirmar que la fiesta que montan sea pequeña. Deslizan temas propios, sobre alguna que otra base programada, que resultan en cierto modo rockeros pero también bailables. Como una hydra de tres cabezas entre el rock más clásico, el metal más resultón y pequeños pero indisimulados devaneos hacia el indie.

La mezcla, lejos de resultar deslavazada o poco cohesiva, ya digo les convierte en una formación muy a tener en cuenta. Llaman “Rounds” a sus temas y mientras que el primero de ellos resulta más electrónico y bailable, el siguiente deriva más hacia el puro rock and roll y el tercero se atreve a pisar territorios más propios del metal, con Dee percutiendo impertérrito su sufrido kit de batería.

Hubo lugar igualmente para las versiones, que desprovistas en gran medida de voz y tamizadas por la peculiar idiosincrasia del dúo, no pudieron resultar más refrescantes. La primera de ellas, nada menos que “Immigrant Song” de Led Zeppelin, sorprendió a propios y extraños. Si que puso voz Jonte a otra de las versiones de la noche, en este caso “Figure It Out”, de un “grupo que está muy de moda ahora y les hemos plagiado”. Se refería, claro, al dúo británico Royal Blood. Y ya fuera intuición o casualidad, lo cierto es que tenía apuntados en mis notas a Mike Kerr y Ben Thatcher como influencia directa de los asturianos.

Contó Jonte que una vez visitaron una pista de skate y que como vieron que lo de patinar no era lo suyo, pues grabaron un videoclip allí. Tiempo, pues, para “Round 2”. Tras ella llegaría un pequeño guiño a Azure. O más bien, al tributo de varios de sus componentes a los estadounidenses Rage Against The Machine en forma de curiosa revisión del “Bulls On Parade”. “No fuimos muy originales cuando les pusimos los nombres, (a las canciones) esto se llama “Round 1”, que a su vez anticipa nueva ración de sus particulares versiones, desprovistas de voz y pasadas por su inconfundible filtro, “Fuel” de Metallica o “Cowboys From Hell” de Pantera nunca habían sonado en la forma en que lo hicieron el viernes. Diferentes, divertidos, sin duda nos gustaron.

Con el ahora cuarteto Azure uno ya va sobre seguro. Son ya muchas las veces que les hemos visto, en escenarios de todo pelaje además, y es una de esas bandas que ya fuera antes en formato trío o ahora ya con Dani como miembro de pleno derecho, rara vez fallan. Así las cosas y cuando faltan diez para las diez, salen a escena con su ya habitual y casi diría que indivisible puesta en escena. Las luces, síncronas a los propios pulsos de sus composiciones, resultan y de pleno derecho un integrante más del combo asturiano.

18” arranca la noche para ellos y el sonido del que gozan, si bien un tanto sucio de entrada, no podría resultar más redondo toda vez el corte avanza entre la psicodelia más leve y el post-rock más elemental, con un estupendo Soto a las seis cuerdas. Y es que la forma en que montan sus cuidadas progresiones en estudio y cómo las desarrollan luego en directo, con un Dani Fernández ya perfectamente integrado, no deja de asombrar a quienes, como yo, tienen la creatividad de un zapato. El asunto exige, asumo, no poca pericia. Nacho en baterías comanda esta banda con mano firme y licks de batería de los que remueven todo el cuerpo. Armados como digo con una iluminación solidaria a sus propios acordes, Azure se nos revelan como una de las grandes bandas del género en nuestro país. Lo sentimos así y el show del viernes no hizo más que darnos la razón.

En su contra se puede alegar lo extenso de sus composiciones. Lo alargado de ciertos pasajes, contrario a encarnaciones instrumentales más rácanas y también menos exigentes. Ambiciosos dirán unos, pretenciosos otros tantos, pero lo cierto es que la manera en la que funden atmósfera y nervio a través de “Luz Solar”, con el suelo vibrando realmente a cada nota del bajo de Rojo, no puede resultar más sincera, más real. “Constelación VI” y ese prólogo que me enamoró ya desde las primeras escuchas de aquél “Amor Fati” de 2021, siempre funciona. Su cariz por momentos casi espacial se acrecentó por una casi omnipresente luz azul.

Llegó el turno entonces para “Hielo Sumergido”, su hasta la fecha único tema con voz, ese donde Dani descuelga su guitarra, echa mano del micro y vuelve a entregar una gran interpretación. Azure parecen haber encontrado la cuadratura del círculo en su figura, en un caso que nos recuerda en gran medida a la entrada de Aitor Lucena (ALMS) en Narwhale. Hechos el uno para el otro. Pero volviendo a lo que nos ocupa, decía antes de los licks de batería de Nacho y pocos que me retuerzan como el que realiza aquí y que introduce en la parte final de la canción. Magníficos, quién dijo que el rock instrumental era aburrido.

Azure volaron altísimo en el vibrante epílogo de “Enkrateia”, con el suelo y las paredes del Tizón vibrando al son que marcaba el cuarteto. El final con “Un Nuevo Amor”, no sin que antes Dani pronunciara los debidos agradecimientos, nos confirmó una vez más a Azure como una de las propuestas más interesantes salidas del Principado en mucho tiempo. Que nos dure.

En cuanto a lo acontecido nada más. Mandar un saludo a las dos bandas y, como siempre, nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Angra + Opera Magna + Arwen (Gijón 15/3/2024)

Danmificados por la accidentada edición del 2023 del Z! Live, los brasileños Angra se desquitaban en este 2024 como cabezas de cartel de la mini gira estatal orquestada por el festival zamorano. Acompañados por Opera Magna y Arwen previo paso por Madrid y Vigo llegaban a la gijonesa Sala Acapulco para repasar sus grandes himnos y temas de nuevo cuño fruto de su último álbum de estudio «Cycles Of Pain«, editado en noviembre del pasado año a través de Atomic Fire Records.

La siempre ingrata labor de abrir un concierto de estas características recaía en Arwen. Cuando arrancan su set con «Hollow Days» gran parte del público aun se encontraba en la cola de acceso a la sala. No decayeron en el esfuerzo, encomiable José Garrido en dicha labor, por presentar sus credenciales a pesar del «runrún» de una audiencia que en estos primeros instantes tardaba en conectar con los tintes progresivos del power metal de los madrileños. Curiosamente tampoco les acompañó el sonido en una sala de la que somos habituales y podemos afirmar que es garantía de calidad en ese aspecto. Hay días en que las cosas salen torcidas y el pasado viernes bien podría entrar en esa definición.

Sin nuevo material que defender ante la audiencia asturiana, su último disco hasta la fecha “The Soul´s Sentence” data de un lejano 2019, repasaron temas de diferentes épocas en los apenas 40 minutos que dispusieron. «Dreamland» o «Dance Of Souls» pusieron la nota nostálgica en un show que por entrega y actitud merecía mejor reconocimiento y acústica ante una audiencia aún distraída ante la meritoria descarga del sexteto.

Tras una ágil aunque accidentada renovación de escenario, un teclado besaba el suelo aunque sin mayores consecuencias, llegaba el turno para Opera Magna. Con nuevo disco en la calle, «Heroica» veía la luz el pasado 1 de marzo, gozaron de un mejor sonido que sus predecesores y el calor de un público muy por la labor, llegando a corear un buen puñado de temas del repertorio. Paladines del power metal sinfónico patrio los valencianos interpretaron solamente 2 temas de su nueva obra, «Muerte De un Poeta» homenaje al gran Federico García Lorca y «Volver«, entre clásicos de su extensa trayectoria como «La Herida» en la que fueron uno con la audiencia o «El Pozo y El Péndulo«.

Con José Broseta como punto focal gracias a la pulcra interpretación de los temas cabe destacar la labor de Jorge Alcázar a los parches. Ocasional batería de la formación, despachó un set digno de mención. Con shows como el ofrecido en Gijón demostraron su estatus y por qué grandes festivales como Rock Imperium, Z! Live o Leyendas del Rock cuentan con su presencia.

La veterana formación brasileña era la encargada de poner el broche a la velada asturiana del tour. Ha llovido mucho por estos lares desde su accidentado concierto en Langreo allá por junio del 2005, para nosotros y para unos Angra en los que solamente repiten cita con el público astur el guitarrista original Rafael Bittencourt y Felipe Andreoli al bajo. Afortunadamente el sonido que disfrutaron mejoraba respecto a sus predecesores y es que contar con nuestro vecino Dani G. a los controles es toda una garantía en esa faceta. No dan tregua desde el inicio y es que arrancar su tiempo con «Nothing To Say» de una obra maestra como es «Holy Land«, es toda una declaración de intenciones y más cuando Fabio Lione expone su gran estado de forma a la voz.

Ya es una década la que lleva el italiano al frente de la formación carioca con 3 álbumes en su zurrón por lo que está desterrada cualquier comparación con predecesores, aunque siempre añoraremos al gran Andre Matos (D.E.P.). La banda mira al futuro con optimismo gracias a un nuevo disco a la altura de su legado y que defienden con entereza en vivo gracias a temas como el homónimo «Cycles Of Pain«, «Ride Into The Storm» o «Vida Seca» intercalados inteligentemente en el set.

«Angels Cry» pone patas arriba a la Acapulco con un dueto de guitarras que nos transporta al pasado siglo, cuando la banda gozaba por primera vez de fama mundial y se convertía en referencia del emergente power metal. El combo es una máquina perfectamente engrasada, cada uno excelso en su papel y solventes cuando lo abandonan, caso de Rafael a la voz en varias estrofas de «Vida Seca«. Digna de mención la labor de Marcelo Barbosa a la otra guitarra, quien a la sombra ejecuta a la perfección su labor dejando para el recuerdo detalles de maestría como una espectacular recreación solista en «Morning Star«.

Anticipa la parte final del show una breve conversación de Fabio Lione con un hiper motivado espectador, Andy Flores, rostro reconocido en la escena asturiana por su labor a la guitarra en bandas como Omenomejodas, Vendaval o Kuarentena, arrancando un buen puñado de risas entre el respetable. En lo estrictamente musical tras «Waiting Silence» llega una imbatible traca final protagonizada por «Carry On» y «Nova Era» para cerrar algo más de 90 minutos de concierto.

Demostraron que el paso del tiempo no ha influido en su posición como una de las bandas más influyentes del power metal sinfónico global y una gran capacidad para lidiar con éxito a traumáticos cambios en su alineación. Posiblemente su actual «line-up» sea uno de los más compactos de su extensa trayectoria, su poder de convocatoria así lo demuestra y el poso de satisfacción que dejan en cada concierto. Que no pasen otros 19 años para repetir.

Texto y fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Blaze Bayley + Absolva (Gijón 26/1/2024)

Nueva venida del ex Iron Maiden Blaze Bayley a Asturias, concretamente a la gijonesa sala Acapulco, enfrascado esta vez en una gira aniversario en recuerdo de sus años al abrigo de la Doncella. Venía el de Birmingham acompañado de los heavies de Manchester Absolva, quienes a su vez presentaban su álbum de dos mil veintidós “Fire In The Sky”. Con un formidable número de entradas vendidas, anunciaba el veterano vocalista en la víspera del evento que firmaría entradas antes del comienzo del show. Grande el detalle y mayores las colas que se formaron junto a la mesa en la que se apostaba el músico con hercúlea paciencia. Mucha camiseta de Maiden en definitiva, alguna que otra bandera incluso, y el equipo de Heavy Metal Brigade bien apostado en primera fila cara a traeros una crónica a la altura de las circunstancias.

Atruena el “Hells Bells” a modo de anticipo de la descarga de unos Absolva que pronto arremeten con el tema título de su último álbum. Y más pronto que tarde se hace patente que son una de esas bandas que nos devuelven la fiebre de lo real que diría el crítico de cine Luis Martínez. Porque introducción al margen, aquí no ha lugar a pistas pregrabadas ni automatismos artificiales de ninguna clase. Solo puro y añejo y bien destilado heavy metal, con una banda entregada aunque con el freno echado, lo que es normal. Y es que, apunte para despistados, tendrían que volver a salir a escena tras su descarga pues son también la banda de apoyo del cabeza de cartel.

Aún así enlazan temas, casi sin tiempo que perder, disfrutando de buen sonido (al menos en las primeras filas donde nos encontrábamos nosotros) y planteando un cuidado repaso a toda su discografía, quedó claro ya desde el comienzo que poseen un nivel técnico nada desdeñable. Seguros pese a las florituras solistas que despliegan en el guiño a su primer álbum “Never A Good Day To Die” o sólidos mientras la intensidad sube en “Fistful Of Hate”. Tal y como dijo el propio Chris Appleton: “We Are Absolva And Play Heavy Metal”, que al fin y al cabo era de lo que se trataba. Ni que decir tiene que al público parece que le agradó su propuesta.

Chris Appleton, a quien acompañan en coros su hermano y también guitarrista Luke Y el bajista Karl Schramm, quiso dedicar a la audiencia “Side By Side” y la comunión pareció ser total. Absolva destaparían el tarro de las esencias, que diría un clásico, en un final de show ciertamente fulgurante. Ni siquiera faltó un “Scream For Me Gijón” que de pronto nos retrotrajo a más de uno a aquél show de la doncella en esta misma ciudad allá por el año dos mil tres. Se dice pronto. Los disfrutamos, ya lo creo que sí. Si iban con el freno echado, que sería obvio dadas las circunstancias, tampoco podemos decir que se notara en exceso.

Apenas veinte minutos para que los chicos de Absolva cogieran algo de aire y ya estaban de nuevo sobre las tablas con Bayley al frente. Quién sabe si quizá por ello, quiso el de Birmingham empezar el set enfrentándose, es un decir, al público cara a buscar la complicidad de este. Ni que decir tiene que la gente entendió la gracia y supo conectar con el patilludo vocalista, un tipo que al igual que cierto asturiano que pisara este mismo escenario semanas atrás, ha sabido sobreponerse a años de duras críticas y dardos envenenados a base de esfuerzo y trabajo.

Blaze Bayley, quien hubo de someterse a una operación de cuádruple bypass el mes de abril del pasado año, pareció mostrarse plenamente recuperado ya desde la inicial “Lord Of The Flies”, aupado por una audiencia que correspondía con gritos y vítores a cada gesto del británico. Y aunque en lo personal he de decir que no soy el mayor fan de su etapa en Iron Maiden, ni siquiera de la propia banda en general, en honor a la verdad he de reconocer que disfruté de algo como “Sign Of The Cross”, tema que empasta con el peculiar registro de Blaze como pocos de cuantos grabara al abrigo de Harris y compañía.

No faltaron los agradecimientos del frontman, que nos meterían de lleno en una “Judgement Of Heaven” recibida con una cierta división de opiniones, todo hay que decirlo, al contrario de una “Virus” que Bayley introduce proclamando aquello de “We Are Brothers And Sisters In Music”. Desde luego que sí. Risueño, feliz incluso, con su tan amplia como habitual galería de gestos y expresiones, quiso el vocalista dar un paseo por su última (y bastante meritoria) obra de estudio. Un repaso que comienza con una muy apropiada aunque algo recurrente “Warrior”. Y mientras que “War Within Me” pone de relieve que el inglés aún guarda ases en la manga en lo que a composición se refiere, es Chris Appleton quien sobresale con una epatante ración solista en “Pull Yourself Up”. Un corte que recoge como pocos la peculiar idiosincrasia del ex Maiden.

Si mérito tienen los Appleton, tanto o más el bueno de Martin McNee tras baterías. Aguantar ambos shows con la seguridad y la pegada con la que lo hizo es algo que ninguna crónica del evento debería obviar. Pero así las cosas y tras el recuerdo a “War Within Me”, tocaba retomar a la doncella, algo que se produce a través de “When Two Worlds Collide” y su inequívoco patrón bombo caja durante el solo y al que, sin ir más lejos, tanto deben bandas como Battle Beast y similares. No cejó el frontman en buscar el apoyo de la gente en una “Lightning Strikes Twice” en la que se le pudo ver más risueño que nunca.

Aunque si hubo un tema que de verdad cayó de pie el viernes ese fue, claro, “The Clansman”. Aquí y como reza el tópico, la comunión entre banda y público fue total, con los Appleton dando amplia muestra de la mucha clase que atesoran. Blaze parece haber encontrado la horma de su zapato en estos chicos. La comunión entre ellos, el buen rollo que desprenden y la seguridad con la que afrontan el set convence incluso a fans no tan proclives como el aquí firmante.

En “Como Estáis Amigos”, compuesta a pachas entre Blaze y su entonces compañero en Iron Maiden Janick Gers con la guerra de las Malvinas como trasfondo, el brummie recuerda el caluroso recibimiento que el tema tuvo en su primera visita a tierras argentinas con la Doncella, ejemplificando aquello tantas veces dicho de que el pueblo está por encima de los gobernantes. Tampoco se olvidó el británico de reconocerles a Absolva el esfuerzo que suponía el doblete no ya de esta noche sino de todo el tour. Que de hecho y para “Man On The Edge” aún les quedaran fuerzas para echarse sendas carreras a lo largo del escenario ejemplifica el buen momento en que se encuentran. Que cierto es la Acapulco no sea el Madison Square Garden pero su poco de juego sí que da. El cierre, anticipado por cualquiera de los presentes, correspondió a la siempre disfrutona “Futureal”, broche final y también punto álgido de una agradabilísima velada de auténtico metal a la vieja usanza.

Queda por mi parte escuchar su próximo álbum de estudio, un “Circle Of Stone” que debería ver la luz allá por finales de febrero, y asistir a un show más centrado en su propia discografía y no tanto en el par de álbumes que grabara junto a Steve Harris y los suyos. Habituales de mis crónicas sabrán que no me gusta personalizar en ellas. Que prefiero ceñirme a las cosas que ocurren y no tanto a mis propios gustos personales. Que por supuesto no dejan de ser precisamente eso, personales. Lo digo porque quiero poner énfasis en el hecho de que, aun siendo el suyo con Maiden un periplo que me es un tanto ajeno, disfruté en buena medida la pasada noche de viernes. Algo que viene a hablar para bien de lo vivido. Vaya por tanto el agradecimiento a la organización del evento por hacerlo posible, un abrazo a los habituales de siempre, no faltáis nunca y es de agradecer, y el deseo firme de que sigan los llenazos en la Acapulco (y en Gong, Lata, Tizón, Factoría…). Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Delalma + Argion en Gijón

Después de testar a los emergentes Delalma en un gran festival, como fue el caso el pasado mes de octubre dentro del marco del Atalaya Rock, había ganas de comprobar muy de primera mano qué tal se defendían los chicos de Seoane en las distancias cortas. La cita, que cobraba además vital importancia de tanto en cuanto marcaba la vuelta de todo un Ramón Lage a su casa, resultaba literalmente ineludible. Acompañados de los no menos pujantes Argion, fue mucha la expectación que la cita concitara en unas fechas siempre complicadas como lo son siempre las del primer mes del año.

Las ocho horas marcan los relojes cuando los ovetenses Argion hacen suyo el escenario de la sala Acapulco. Que intro primero y pirotecnia después, consiguen meterse a la gente en el bolsillo ya desde los primeros acordes. Y aunque tendrían que batallar contra un sonido no del todo redondo, costaba oír con claridad la voz de Pany al menos en las primeras filas, lo cierto es que a la banda parece haberle sentado bien el extensivo rodaje al que se ha visto sometida a lo largo de 2023.

Se nota también el cariño de la gente para con ellos y lo mucho y bien que han arraigado temas como ese “El Juicio Final” encargado de romper el hielo, que enlazarían con “La Ciudad Eterna” mientras podía sentir a la gente corear sus distintos estribillos. No faltaron los casi obligados agradecimientos, siempre vienen bien además para coger algo de aire, y encarar uno de los cortes mejor recibidos del set como fue “Hijo Del Diablo”. Estupendas las guitarras dobladas de Pablo y Sergio durante el solo aquí.

Siendo como era un set especial en apoyo de su último álbum, un “Lux Umbra” del que dimos buena cuenta desde esta página en mayo del pasado año, no cupieron sorpresas en cuanto al set elegido pero sí el profundo cambio de tercio que se produce cuando Lady Ani (Last Days Of Eden) se suma al quinteto para una más apaciguada “Prisonero Del Tiempo”. Pablo en solitario introduciría a continuación la más épica “La Orden” y todo regresaría a cauces más habituales.

Lo cierto y aunque, como digo, el sonido no llegó nunca a ser del todo redondo, les vimos disfrutando de la cita. Muy enchufados en un tramo final que nos dejaría cortes ya clásicos para ellos como “Anne Bonny” o esa “Un Largo Viaje” que cierra su última obra de estudio. La dupla final que forma “Sobre El Mar” junto a “Fuerza y Honor” finiquitó un show más de los carbayones y vino a certificar el buen momento en que se encuentran. A continuar por esa senda.

Hubo mucho runrún en los momentos previos a la descarga de Delalma. La banda, que traía de vuelta a todo un Ramón Lage, recalaba por fin en la tierra del frontman asturiano y, quien más, quien menos, no quiso perderse el reencuentro. Muchos eran los rostros que hacía tiempo que no veíamos y amplio parece ser el alcance de un disco, “Delalma”, que parece haber echado raíces ya en eso que llaman el inconsciente colectivo de nuestra escena.

Porque la ovación con la que fue recibido el de Sama de Langreo cuando termina la intro y atacan “Acto De Fe” sería de las que ponen la carne de gallina. La banda, que con músicos de tan diversos backgrounds, podría pensarse obedece más a un mero proyecto temporal, dejó muestras de un ensamble y una profesionalidad a la altura del hype creado en torno a ellos.

Con un Lage impecable, que volvió a contar con la inestimable aunque poco reconocida labor del Death&Legacy Jesús Cámara en coros, irían desgranando cortes del debut mientras Manuel Seoane trazaba solos de gran clase y elegancia como si no costasen trabajo. Vimos muy risueño al madrileño y no es para menos dada la recepción que está teniendo la banda. Como diría luego Ramón: “si algo no os gusta cómo suena, la culpa ye d’ el” en alusión al guitarrista.

Otro tópico nos dice que parece haber muy buen rollo en el seno del proyecto. Ahí es donde irrumpe ”Mañana Vuelve A Anochecer” y la Acapulco vibra como pocas veces antes. Público y banda son uno durante uno de los temas con más gancho y pegada de su tracklist. Enérgicos y poderosos, con un sonido prácticamente redondo y ensamblados como si llevasen décadas tocando juntos. Dedicatoria de Lage mediante, “Aún Siento Estar Allí”, tremendo solo de Seoane aquí, supondría un fuerte viraje a un set que, entonces, vendría a ofrecer la cara más versátil de estos Delalma.

Porque se suceden cortes como “Ritual”, precedida de pequeño speech de Lage sobre la importancia de la salud mental, o “Y Ahora Qué”, vienen a hablar y no precisamente mal del buen nivel compositivo que alberga el debut. Aquí Seoane tendría un ligero percance con el cable de su pálida guitarra, saliendo airoso a tiempo para otro solo de vértigo. Se coreó y de qué forma “La Última Noche” y el de la capital jugaría a dejarnos fragmentos de “The Phantom Of The Opera” en una de las pocas sorpresas que ofrecería el setlist.

Muy sentida entonces “La Última Noche”, con otra dedicatoria del Ramón Lage más afectado de la jornada. Muchas eran, asume uno, las emociones que cruzaban por su mente sobre el escenario de la Acapulco y nada fácil, asumo de nuevo, el ser capaz de gestionarlas apropiadamente.

Sea como fuere y volviendo a lo que nos atañe, con un solo álbum en el mercado resulta de agradecer que no empleen la carta de la nostalgia más que para recordar el “Wicked Game” de Chris Isaak. Ni Avalanch ni Mägo De Oz, que habría sido el camino fácil, sabedores como son del buen disco que han parido. Si, como dijo el propio Lage, cinco fueron los años que le costó a Manuel Seaone convencer al asturiano de su vuelta al ruedo, bienvenida sea la insistencia.

Y es que no hubo más nostalgia de Avalanch que el momento en que Lage se acordó de felicitar el cumpleaños a su ex compañero y actual bajista en Drunken Buddha Fran Fidalgo, al que tuvo a bien introducir en mitad de un improvisado circle pit. Ten amigos para esto. Vaya también desde aquí nuestra felicitación aunque sea con retardo.

Encarando ya la recta final, creemos que si algo habla bien de cuan de pie ha caído “Delalma” entre el público son los vítores que el público dedicó al quinteto tras la tan extensa como fenomenal “Luz Ni Tiempo”. Una vez más fenomenal aquí el Celtian Dave Lande tras baterías. Tan versátil como el corte requiere y con la pegada firme que el público exige. Y el final, claro, sería para el comienzo. Aquél primer corte que conocimos allá por octubre del 2022 y que puso la primera piedra para llevar a Delalma a la posición de privilegio que ocupan hoy en día. Con bolos como el del sábado o como aquél en Pozal De Gallinas, no es que nos extrañe. Primer gran concierto del año para nosotros, confiamos en que no el último.

Gran noche de metal en Gijón en lo que es ya el primer gran concierto de este 2024 en tierras asturianas, sin que ello vaya en detrimento ni de lo anterior ni tampoco de lo futuro. Al fin y al cabo no es más que otra vuelta alrededor del sol. Eso sí, muchos y buenos amigos tanto arriba del escenario como debajo de él, vayan desde aquí nuestros más cariñosos saludos y perdonad que no os nombre a todos, sois demasiados. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Bewitcher: Spain Tour 2024

De la mano de ITP Promotions desde Portland arribarán a nuestros escenarios en el mes de marzo los maestros indiscutibles de la brujería musical Bewitcher, para presentar en 6 fechas, incluida parada en Asturias, su nuevo trabajo de estudio «Deep Cuts & Shallow Graves«. Recopilatorio de 17 canciones conmemorando su 10º aniversario, incluye temas inéditos, demos originales y una versión de «Bastard» de Mötley Crüe.

Martes 26 Marzo – Urban Rock Concept (Vitoria-Gasteiz) + Absalem
Miércoles 27 Marzo – Rock Beer The New (Santander) + Absalem
Jueves 28 Marzo – Tizón Sound (Gijón) + Absalem
Viernes 29 Marzo – Pub Transylvania (Vigo) + Unathousänd
Sábado 30 Marzo – Sala Silikona (Madrid) + Absalem
Domingo 31 Marzo – Sala Upload (Barcelona) + Avern

Entrada anticipada 15€ / 18€ en taquilla.
Venta online disponible a través del siguiente enlace:
https://www.itp-promotions.com/entradas/

Crónica: Tarque & La Asociación Del Riff (Gijón 24/11/2023)

Cartel de no hay billetes en la puerta y máxima expectación para el comienzo del tour en apoyo de “Vol. 2”, segundo álbum de Tarque como solista, que llegaba a Gijón acompañado por Eduardo Giménez “Coki” (batería), Iván González “Chapo” (bajo) y Carlos Raya (guitarra) bajo la denominación de La Asociación Del Riff. Cita en nuestra querida Sala Acapulco ante una audiencia ávida de puro y auténtico rock and roll. Con una sobria escenografía, apenas unos rayos iluminando la escena desde el fondo y la sospecha de que estaba por venir uno de los grandes shows del otoño en Asturias.

Y así pareció de inicio, si bien a Carlos Tarque apenas se le oía durante las primeras estrofas de una muy pertinente “Bombas En Son De Paz”. Hace falta nada más que ver un informativo y darse cuenta de todas sus certezas. Superados ciertos desequilibrios propios del inicio del set, lo cierto es que vimos a una banda perfectamente engrasada. Dado que era como digo la primera cita de este nuevo tour, la sensación que queda es la de haber trabajado a conciencia en el local de ensayo.

Eso y que son unos musicazos, evidentemente. Sobresale, claro, Carlos Raya. Curtido en mil y un batallas y al pie del cañón con una sapiencia y un buen gusto al encarar sus riffs y melodías que te reconectan con la esencia misma del rock and roll. Maestro absoluto, ovacionado varias veces a lo largo de la noche y no es para menos.

Pero quien acapara todos los focos es Carlos Tarque. Huelga decirlo. El viernes le vimos en muy buena forma. Aguantando el tipo sin mayores percances durante la hora y media de set que nos regalaron, muy sonriente y buscando en cada momento el calor del público. Incluso arrodillándose para rendir pleitesía al maestro Raya. De lo mejor que tiene nuestro rock para dar, desde luego.

Brilla el veterano guitarra en la reciente “Escapa Del Amor” y logra la banda que el público se implique y por completo en “El Diablo Me Acompañará”, tema incluido en su debut. Turno entonces para los obligadas dedicatorias por parte de un agradecido Tarque y sigue la fiesta con “Días Extraños” mientras elucubro si alguna banda ha alcanzado tal nivel de equilibrio en lo que a sonido se refiere dentro de este mismo recinto. No son pocos los conciertos en la Acapulco que he cubierto para este medio y a fe mía que el del viernes está a la cabeza con los mejores.

No solo de puro rock and roll vive el hombre. La banda se arrima al blues con la estupenda “Mar De Whisky” con Tarque y Raya bordando sus distintos papeles. Como contrapunto, y tras cambiar Raya su Les Paul por una preciosa Flying V blanquinegra, sucedió una “Piel De Toro” en clave casi hard rockera, a la que sumaron una Tarqueizada versión del “Helter Skelter” de The Beatles. Era la parte más diversa del set y se cerró con “Flores De Acantilado” y la banda bordeando, sin rozar, la psicodelia más formal. Soberbio Raya aquí, claro.

Tarque desparrama carisma. Se bebe el escenario a tragos y disfruta como un colegial. No pasan los años por el vocalista nacido en tierras chilenas, que acomete ahora un “Evil” original del bluesman Howlin’ Wolf y que popularizarían los Cactus de Carmine Appice y Tim Bogert, que convierten en su último álbum en “Maldigo” y donde sobresale una base rítmica impecable, con el mierense Iván González brillando a las cuatro cuerdas. “Jealous Guy” de un tal John Lennon quizá pase algo de puntillas por el set. Lo cierto es que para cuando continúan con “Calle Sin Luz”, original de M-Clan, la Acapulco es un clamor para con los cuatro músicos arriba del escenario. Detallazo de Carlos, por cierto, acordándose de agradecer su labor a los diferentes técnicos de sonido.

Para los bises quedarían dos buenas piezas de puro rock and roll festivo y directo. A saber: “He Vuelto Para Veros Arder” y “Donde Nace El Rock And Roll”. Uno de esos finales ante los que no puedes hacer otra cosa que rendirte. Con la banda sonando por momentos perfecta, la sala entregada y sonrisas pintadas en los rostros hasta de los seguidores más casuales. Fue una noche por todo lo alto y nadie les puede quitar eso a Raya, Tarque, Chapo y Coki, por mucho que ciertos prejuicios con respecto al pasado obren en contra de un vocalista, Carlos Tarque, que vuelve a destaparse como uno de los grandes frontman de este país. Le pese a quien le pese. Todo a pesar de eso que llaman “prensa generalista” haya vuelto a dar la callada por respuesta, obviando toda mención. Tranquilos, que ya estamos otros para dar cumplida cuenta de todo lo que bulle en nuestros escenarios. Faltaría más.

Sí, como podéis ver, y si se me permite el uso de una de mis habituales coletillas, la noche salió a pedir de Milhouse. Sonido de altura, una banda perfectamente engrasada y una sala llena hasta la bandera y entregada a la causa. Poco más se puede pedir. Por ello vayan saludos a Sergio Blanco, Fernando Casas, Sara Suárez y Luismi Rose como cierre a esta humilde crónica. Nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

Agenda: Cranio + Skuld en Gijón

La formación ferrolana Cranio, hasta el 2021 conocidos como Cráneo, presentarán en vivo su nuevo disco «11:11» en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios acompañados por Skuld. Entrada única en taquilla 8 euros.

Editado vía Demons Records el pasado 11 de noviembre «11:11» vuelve a dejar patente la influencia del heavy metal nacional de los 80 en la banda y su querencia por las letras socarronas, ácidas y divertidas. La grabación se llevó a cabo en los estudios Tercera Planta con Manuel Ramil en labores de producción, mezcla y masterización.

Mientras tanto Skuld rematará 2023 con una batería de fechas en vivo. Tras su paso hace apenas una semana por el Raposu Rock, el próximo 25 de noviembre estarán en las instalaciones de la Asociación Cultural Los Bancos De Atrás en Unquera (Cantabria) junto a Chabacanos y Polemika, el sábado 2 de diciembre recalarán en El Urriellu de El Entrego para cerrar el año en Vigo el 16 de diciembre en el local de la asociación motera Pawnees MC devolviendo visita a Cranio y con Ardora como parte del tripartito protagonista.

Agenda: El Altar Del Holocausto en Gijón

Con más de una década a sus espaldas y una nutrida legión de seguidores en cada parada por la geografía estatal, el combo instrumental madrileño El Altar Del Holocausto regresa a Asturias el viernes 27 de octubre fiel a su cita con los escenarios de la región.

El cuarteto formado Reaper Model a la batería, Weasel Joe y Reverb Myles como guitarras y Skybite al bajo se encuentra inmerso en la gira promocional de su nuevo trabajo de estudio «De Euforia y Nostalgia«. Ofrecerán en la gijonesa Sala Acapulco una nueva homilía envuelta en atmósferas densas, melódicas y profundas y transmitir al oyente diferentes estados de nostalgia, alegría o tristeza para generar su característica aura de inseguridad, misterio y pensamientos que no deja a nadie indiferente. Entrada anticipada online 14€ disponible a través del siguiente enlace a Wegow:
https://www.wegow.com/es/compra/el-altar-del-holocausto-en-gijon

Blaze Bayley: Spain Tour 2024

Totalmente recuperado de sus problemas de salud Blaze Bayley regresará a los escenarios españoles en enero del 2024. La gira contará con parada en Asturias el viernes 26 de enero.

Miércoles 24 enero – Sala Wolf (Barcelona)
Jueves 25 enero – Sala Tótem (Villava)
Viernes 26 enero – Sala Acapulco (Gijón)
Sábado 27 enero – Sala Rouge (Vigo)
Domingo 28 enero – Sala Moby Dick (Madrid)

Será un tour muy especial, donde celebrará los 30 años desde su paso por Iron Maiden, repasando temas de los discos «The X-Factor» y «Virtual XI«. Compartirá escenario con Absolva formación capitaneada por los hermanos Appleton que presentarán su último disco «Fire In The Sky» editado el pasado 2022.