La próxima gira estatal de Saratoga denominada «El Clan De Los Lobos» tendrá parada en Asturias. La cita con los madrileños centrada enlos discos «El Clan De La Lucha«y «Tierra De Lobos» editados en el 2004 y 2005 respectivamente tendrá lugar el sábado 18 de enero del próximo año en la ovetense Sala Tribeca Live.
14 Diciembre – Córdoba(M100) Entradas 11 Enero – Alcobendas(Zoser) Entradas 1 Febrero – Bilbao(Stage Live) Entradas 22 Febrero – Barcelona(Salamandra) Entradas 1 Marzo – Granada(Sala El Tren) Entradas 8 Marzo – Valencia(Rock City) Entradas 15 Marzo – Zaragoza(C. M. Las Armas) Entradas 22 Marzo – Valladolid(Porta Caeli) Entradas 10 Mayo – Murcia(Garaje Beat Club) Entradas 24 Mayo – Santiago De Compostela(Capitol) Entradas
La temporada de salas sigue abriéndose paso a dentelladas y este pasado fin de semana vino a hacerlo a través de las descargas de los punks catalanes En Diskordia y los rockeros urbanos astures Chabacanos. Citados en Tizón tras el dichoso derby, no fue mucha la gente que se arrimó a la descarga. Pero cada cosa a su tiempo.
Faltan veinte para las diez cuando los barceloneses En Diskordia hacen suyo el coqueto escenario del Tizón. Poco público, ya digo, pero muchas ganas de agradar. No me vale la excusa del derby esta vez. El partido ya había terminado para cuando los chicos arrancan con una muy apropiada “Rabia e Ira”, por lo que habrá que buscar otros motivos a la escasa venta de tickets.
En lo referente al cuarteto catalán y sin ser el suyo un estilo que acostumbre a escuchar, lo cierto es que me agradó que resultaran tan poco panfletarios a la hora de construir sus letras, en un espíritu que me recordaba más a unos Mala Reputación de su última etapa que a La Polla, por decir algo.
Alguno de sus temas incluso desarrolla ciertos guiños alternativos. Lo cierto que se mostraron como una banda que parte del punk para abrazar otras influencias y por ahí su actuación gana enteros cara al público más casual del género, como puede ser mi caso. Curioso y muy efectivo de hecho el riff que dibujan en “Road Trip” y agradable ese punto más melódico que le insufla al set.
Puede que para ser una banda punk uno eche en falta algo más de nervio, de pegada, que es justo lo que ofrecen en “A Tu Lado”, encargada de abrir su álbum del año pasado “Raíces”. Turno para los agradecimientos y una “La Niebla” gracias a la cual abordan la nota melancólica del set, antes de un final descosido e incluso vibrante. Una de las mejor recibidas por parte del escaso público.
“La Chica De La Foto” fue presentada como un tema “especial” para ellos. Su primera balada, con todo lo que ello tiene de llamativo para una banda punk como esta. Hablaba antes de Mala Reputación y fue un nombre que regresó a mi subconsciente durante este impasse dentro del set. Tiene mérito lo de estos chicos. Pegarse la paliza de viaje desde Barcelona hasta el Tizón llenos de incertezas. Por ahí que a buen seguro agradecieron la lluvia de espontáneos que inundó el escenario justo después de haber procedido con las presentaciones. ¿El motivo de la invasión? La versión del “Otra Noche” de Kaotiko que deslizaron.
Le llegaría el turno entonces a otro de los temas que mejor funcionaron, “Mi Infierno”, en cuya versión grabada colabora nada menos que Peib de Free City. Puede que el sonido a lo largo de su descarga no fuera el mejor de cuantos hemos disfrutado en la mencionada sala. Puede que les pesara el cansancio del largo viaje. En lo personal agradecí un corte como “Estigma”, quizá el que deja el mayor poso compositivo de todo el set, mientras que el final recoge un espíritu muy Me Fritos And The Gimme Cheetos para echar el cierre con una sonrisa.
Chabacanos son un animal muy diferente, aunque la propia diversidad de En Diskordia ofreció a término algún que otro punto en común. El rock de los asturianos bebe de las fuentes del mejor Robe Iniesta y sus diferentes hijos putativos, Kutxi Romero a la cabeza.
Mucho de ese rock que algunos vinieron a llamar “transgresivo” el que inunda el Tizón cuando, a eso de las once menos diez, arrancan con “Piel De Humo”. Álex Mallada y esa forma de encarar los distintos versos que tanto recuerda al líder de Marea, puso el carisma, mientras Jorge Tello y Edu dibujaban riffs puede que algo convencionales pero con gancho. Cierto que al comienzo del set la voz predominaba sobre el resto de instrumentos. También que todo iría reconduciendo hacia cauces normales con el correr de los temas.
Unos temas que los presentes, aunque fueran pocos en número, eran solidarios en ánimo y entrega, gritando “A Pleno Pulmón” con los asturianos. “Venimos del barrio, cada uno del suyo” exclama irónico Mallada, y la banda entrega un “Rozando Solera” que deja alguno de los solos más llamativos de la noche, con el propio vocalista de rodillas en el suelo del escenario.
Me gustó el detalle que tuvieron para con los chicos de En Diskordia, a quienes preguntaron cuántos kilómetros habían hecho. Y es que ya sabéis lo que dicen, a veces parece que el rock todo lo puede. Agradó el regusto más vacilón de “La Ruinera”. También el recuerdo al Boni, el tristemente desaparecido miembro fundador de Barricada. O la nota más poética, desgarrada también, de “Les Rexes”, con el Mallada menos prosaico y más visceral emergiendo en la noche gijonesa.
“Ahora Es El Momento” sin embargo recuerda a ciertos momentos de Barricada, mientras que “La Maraña” pone una nota más relajada y tendida que viene a contrastar con lo agrio y malencarado de sus versos. “Siempre me gusta invitar a gente que está empezando” comentó no sin cierta sorna Mallada previo a que Sandra (Dr. Nekro) irrumpiera en escena para “Ramas De Papel”. La colaboración parecía cosa de un único tema hasta que Jorge Tello dijo aquello de “puños arriba se queda, puños abajo se va”. Huelga decir que ganó la primera opción.
Sucede a veces que en los conciertos de verdad, en los que hay que afinar instrumentos o simplemente no dependen exclusivamente de un maldito lápiz USB, a ciertos duendes les gusta hacer de las suyas. El concierto del sábado no vino a ser la excepción. Lo cuento porque me gustó la forma en que Mallada supo salir del trance. No esperaba escuchar, aunque apenas fuesen unas pocas estrofas, el “Asturias” de Víctor Manuel en un bolo de rock and roll. Otra anécdota más para un hipotético libro. Enciclopedia a este paso.
Berti, bajista de la banda, bajó a mezclarse con la gente ya muy al final del set. Un set que, echando luego un ojo, vimos que tuvieron que recortar. La tiranía de los horarios. Lástima. Puede que fuéramos pocos pero a buen seguro estábamos disfrutando de su rock poético y callejero. Quede pues ese cierre con “Animal Peligroso” como resumen perfecto de la propia idiosincrasia de la banda. “No hay quien me ate” insiste la letra una y otra vez. Damos fe.
Unas veces se gana, otras se pierde. Algunas incluso se empata. No fue la noche con mejor entrada del verano pero si dos ratos bien agradables. Hubo hasta una celebración, la del cumpleaños (atrasado) de Edu, guitarra de Chabacanos. Por nuestra parte nada más. Mandar un gran saludo a ambas bandas, a Rheme, porque no se entiende el concierto sin ella y a la buena gente con quien departimos a lo largo de la jornada. Ya saben: nos vemos en el siguiente.
Nuevo paso por los escenarios para el carismático El Drogas. El otrora componente de Barricada regresa a Gijón para poner colofón al ciclo de conciertos del Patioh acompañado por Ciclonautas, trio compuesto por Mai Medina, Javier Pinto “Txo” y Alén Ayerdi, batería de Marea.
Las bandas presentarán sus nuevos lanzamientos discográficos. El Drogas «Barricada – 40ª«, doble CD y triple vinilo editado a través de El Dromedario Records con el concierto celebrado el 10 de junio del 223 en el Navarra Arena como cierre de la gira “Barricada 40º”.
Ciclonautas por su parte recalarán en el escenario de la Laboral con “Ciclogénesis Magnitud X Directo en Totem”, su nuevo CD + DVD en la calle. Grabado el 16 de diciembre de 2022 en la sala Tótem de Villava, (Navarra) como broche final a la gira internacional de presentación de su anterior disco «Camping Del Hastío«.
La XXVII edición del Concurso de Rock Ciudad de Oviedo Alejandro Blanco “Espina” contará con el regreso a los escenarios ovetenses de Avalanch desde su paso en formato acústico por la desaparecida sala Sir Laurens en el 2019. La cita con la formación liderada por Alberto Rionda tendrá lugar en la plaza de Feijoo el jueves 19 de septiembre a partir de las 00:30 horas tras la participación de los tres concursantes del día.
El concurso, plataforma para mostrar el talento musical de Asturias, tendrá actuaciones diarias del 16 al 20 de septiembre. Tres concursantes y un artista invitado por jornada a partir de las 00:30 horas.
Día 16: Santero y Los Muchachos Día 17: Macavera Día 18: Herrero Día 19: Avalanch Día 20: Australian Blonde
Como novedad en esta edición la gran final se llevará a cabo el día 21 de septiembre con cinco grupos finalistas seleccionados por el jurado compuesto por Ruth Suárez (vocal coach y cantante), Javier Ramos (músico) y David Orihuela (periodista).
De la mano del Z! Live On Tour los folk metaleros Celtian regresan a los escenarios asturianos. La cita en esta ocasión será en la ovetense Sala Gong el sábado 16 de noviembre.
Para los seguidores estará disponible la entrada VIP (35€ + gastos) que permite acceder anticipadamente a la sala para disfrutar de la prueba de sonido, un meet & greet exclusivo con la banda y un pack especial de merchandising.
A continuación desglosamos los horarios oficiales del evento:
19:30 horas: Entrada VIP 20:30 horas: Apertura General 21:00 horas: Concierto 22:30 horas: Fin del concierto
El cuarteto post rock argentino Fin del Mundo tendrá parada en la ovetense sala La Salvaje dentro de su extensa gira estatal para presentar en vivo su próximo disco de estudio «Hicimos Crecer Un Bosque» que verá la luz el 18 de octubre a través del sello gaditano Spinda Records.
La cita con las de Buenos Aires tendrá lugar el domingo 25 de agosto, mientras tanto continúan desgranando adelantos de su esperada nueva obra de estudio. Si en el mes de julio adelantaban «Vivimos Lejos«, ahora presentan su nueva composición «Una Temporada En El Invierno»también producido por la propia banda. Grabado entre el estudio Unísono Cerati por Estanislao López y el estudio Albatros por Nicolás Aimo, también a cargo de la mezcla, el proceso de masterizado se llevó a cabo en el estudio Metamorfosis por Sr. Warrior.
Segunda visita a los escenarios asturianos para Scorpions. La legendaria banda alemana cerraba el pasado domingo 21 de julio la nueva entrega del festival Tsunami Xixón 27 años después de su anterior vista a Gijón. Si allá por 1997 llegaban a la ciudad para presentar su décimo tercer disco de estudio “Pure Instinct”, crónica aquí, en esta ocasión la excusa sería la celebración de sus 60 años de trayectoria y rendir pleitesía a “Love At The First Sting”, uno de sus álbumes más aclamados en el 40ª aniversario de su lanzamiento.
La cita congregaría a más de 15.000 deseosos de escuchar los himnos atemporales del combo teutón en la que sería la jornada más concurrida del festival. Una calurosa tarde de domingo que arrancaría con la actuación del trio liderado por el guitarrista gijonés Rafa Kas. El miembro de bandas como Ilegales, O’Funkillo o Fe De Ratas, estaba acompañado por Drest G. Arias a la batería y el espigado Antón Ceballos al bajo. Basaron su escasa media hora sobre el escenario en la interpretación de versiones de Led Zeppelin, Deep Purple, Thin Lizzy y AC/DC además de un enérgico e improvisado solo de batería mientras se procedía a la sustitución de una cuerda rota en la Hamer del músico local. Un gran arranque de fiesta que logró caldear aún más el ambiente y preparó a la audiencia para el segundo plato de la velada.
Pocas sorpresas deparó el show del galés Phil Campbell y sus hijos bastardos. La peineta con la que habitualmente el otrora guitarra de Motörhead saluda al respetable al inicio de cada concierto se ha convertido en santo y seña, así como arrancar con “We’re The Bastards” como primer tema de presentación. En esta nueva etapa se acompaña de su hijos Todd (guitarra), Dane (batería) y Tyla (bajo) además de un solvente y carismático Joel Peters a la voz.
No podía faltar en el setlist recordar su paso por la banda liderada por Lemmy Kilmister a través de temas como “Going To Brazil”, “Born To Raise Hell” y como no, “Ace Of Spaces” para ganarse a una parroquia muy receptiva a la propuesta sonora de la formación. Escasos 45 minutos sobre las tablas de los 60 marcados originalmente y que acentuaron aún más la sensación de brevedad de su show. Sin duda se merecían más minutos.
Anochece en Gijón cuando Mikkey Dee toma lugar en su batería. Suenan las primeras estrofas de “Coming Home” y Klaus Meine hace irrupción en el escenario. Con paso lento se va acercando al centro del mismo y tras el unos vigorosos Rudolf Schenker y Matthias Jabs se sitúan a sus extremos. El contraste toma forma sobre las tablas, la sensación de fragilidad física del vocalista inicialmente eclipsa la energía que exhiben sus compañeros.
No se resiente en gran medida la voz de Meine en la interpretación casi completa del álbum homenajeado salvo una “The Same Thrill” que desnuda sus limitaciones. Dan oxígeno al veterano cantante, 76 años lo contemplan, la estratégica colocación en el repertorio de la instrumental “Coast To Coast” y el gran solo de batería de Mikkey Dee, que no hay duda insuflan aire y pausa a Meine para realizar un concierto más que solvente.
Por su parte un infatigable Rudolf Schenker hizo uso de varias guitarras modelo Flying V, tuneada una con las banderas alemana y americana, la clásica bicolor negra y blanca incluso otra en forma de tubo de escape humeante. Mientras el siempre sonriente Matthias Jabs lleva el peso solista, dando otro respiro a Meine a través de un extenso solo de guitarra en “New Vision”.
Un amplio espectro de edad el que se podía comprobar entre la audiencia. Varias generaciones acudieron a la llamada a filas de la banda y disfrutaron coreando por igual “Bad Boys Running Wild” como la imprescindible “Wind Of Changes”. El himno anti belicista afianzo aún más su mensaje con la aparición del símbolo de la paz en las pantallas de video colocadas en los laterales del escenario. Poco más de 90 minutos para un total de 18 canciones con paradas tanto en obras clásicas como “Animal Magnetism” y “Blackout” como en su último disco de estudio “Rock Believer” gracias a un tema como “Gas In The Tank” que parece se afianza definitivamente en el setlist.
Un buen concierto de los alemanes que lograba mantener la conexión con un público rendido a una banda inmersa posiblemente en su última gira por nuestros escenarios. Las dudas provienen del estado físico de un Klaus Meine, afortunadamente aún solvente en el apartado vocal. El de Hannover es pieza clave en la continuidad de una banda en la que el resto de componentes demuestra tener cuerda para rato. El “Rock n’ Roll Forever” que rezaba en la espalda de la cazadora de Maine, cobra sentido como mantra para unos Scorpions enfrascados en su sexta década de existencia. Aquellos ídolos que adornaban las paredes en la habitación de muchos adolescentes en los años 80 se han vuelto mayores y su retiro definitivo se acerca, pero seguro que si tenemos oportunidad de disfrutarlos una vez más volveremos a repetir cita. Rendidos de nuevo a esa nostalgia que deja una sonrisa en la cara y placer en el corazón, como su primer picotazo.