Crónica: Scorpions en Gijón (Tsunami Xixón 21/7/2024)

Segunda visita a los escenarios asturianos para Scorpions. La legendaria banda alemana cerraba el pasado domingo 21 de julio la nueva entrega del festival Tsunami Xixón 27 años después de su anterior vista a Gijón. Si allá por 1997 llegaban a la ciudad para presentar su décimo tercer disco de estudio “Pure Instinct”, crónica aquí, en esta ocasión la excusa sería la celebración de sus 60 años de trayectoria y rendir pleitesía a “Love At The First Sting”, uno de sus álbumes más aclamados en el 40ª aniversario de su lanzamiento.

La cita congregaría a más de 15.000 deseosos de escuchar los himnos atemporales del combo teutón en la que sería la jornada más concurrida del festival. Una calurosa tarde de domingo que arrancaría con la actuación del trio liderado por el guitarrista gijonés Rafa Kas. El miembro de bandas como Ilegales, O’Funkillo o Fe De Ratas, estaba acompañado por Drest G. Arias a la batería y el espigado Antón Ceballos al bajo. Basaron su escasa media hora sobre el escenario en la interpretación de versiones de Led Zeppelin, Deep Purple, Thin Lizzy y AC/DC además de un enérgico e improvisado solo de batería mientras se procedía a la sustitución de una cuerda rota en la Hamer del músico local. Un gran arranque de fiesta que logró caldear aún más el ambiente y preparó a la audiencia para el segundo plato de la velada.

Pocas sorpresas deparó el show del galés Phil Campbell y sus hijos bastardos. La peineta con la que habitualmente el otrora guitarra de Motörhead saluda al respetable al inicio de cada concierto se ha convertido en santo y seña, así como arrancar con “We’re The Bastards” como primer tema de presentación. En esta nueva etapa se acompaña de su hijos Todd (guitarra), Dane (batería) y Tyla (bajo) además de un solvente y carismático Joel Peters a la voz.

No podía faltar en el setlist recordar su paso por la banda liderada por Lemmy Kilmister a través de temas como “Going To Brazil”, “Born To Raise Hell” y como no, “Ace Of Spaces” para ganarse a una parroquia muy receptiva a la propuesta sonora de la formación. Escasos 45 minutos sobre las tablas de los 60 marcados originalmente y que acentuaron aún más la sensación de brevedad de su show. Sin duda se merecían más minutos.

Anochece en Gijón cuando Mikkey Dee toma lugar en su batería. Suenan las primeras estrofas de “Coming Home” y Klaus Meine hace irrupción en el escenario. Con paso lento se va acercando al centro del mismo y tras el unos vigorosos Rudolf Schenker y Matthias Jabs se sitúan a sus extremos. El contraste toma forma sobre las tablas, la sensación de fragilidad física del vocalista inicialmente eclipsa la energía que exhiben sus compañeros.

No se resiente en gran medida la voz de Meine en la interpretación casi completa del álbum homenajeado salvo una “The Same Thrill” que desnuda sus limitaciones. Dan oxígeno al veterano cantante, 76 años lo contemplan, la estratégica colocación en el repertorio de la instrumental “Coast To Coast” y el gran solo de batería de Mikkey Dee, que no hay duda insuflan aire y pausa a Meine para realizar un concierto más que solvente.

Por su parte un infatigable Rudolf Schenker hizo uso de varias guitarras modelo Flying V, tuneada una con las banderas alemana y americana, la clásica bicolor negra y blanca incluso otra en forma de tubo de escape humeante. Mientras el siempre sonriente Matthias Jabs lleva el peso solista, dando otro respiro a Meine a través de un extenso solo de guitarra en “New Vision”.

Un amplio espectro de edad el que se podía comprobar entre la audiencia. Varias generaciones acudieron a la llamada a filas de la banda y disfrutaron coreando por igual “Bad Boys Running Wild” como la imprescindible “Wind Of Changes”. El himno anti belicista afianzo aún más su mensaje con la aparición del símbolo de la paz en las pantallas de video colocadas en los laterales del escenario. Poco más de 90 minutos para un total de 18 canciones con paradas tanto en obras clásicas como “Animal Magnetism” y “Blackout” como en su último disco de estudio “Rock Believer” gracias a un tema como “Gas In The Tank” que parece se afianza definitivamente en el setlist.

Un buen concierto de los alemanes que lograba mantener la conexión con un público rendido a una banda inmersa posiblemente en su última gira por nuestros escenarios. Las dudas provienen del estado físico de un Klaus Meine, afortunadamente aún solvente en el apartado vocal. El de Hannover es pieza clave en la continuidad de una banda en la que el resto de componentes demuestra tener cuerda para rato. El “Rock n’ Roll Forever” que rezaba en la espalda de la cazadora de Maine, cobra sentido como mantra para unos Scorpions enfrascados en su sexta década de existencia. Aquellos ídolos que adornaban las paredes en la habitación de muchos adolescentes en los años 80 se han vuelto mayores y su retiro definitivo se acerca, pero seguro que si tenemos oportunidad de disfrutarlos una vez más volveremos a repetir cita. Rendidos de nuevo a esa nostalgia que deja una sonrisa en la cara y placer en el corazón, como su primer picotazo.

Texto y Fotos: José Ángel Muñiz

Reseña: Corazones Eléctricos «De Amor Y Rabia» (Etiam Records 2023)

Once nuevos latidos para los Corazones Eléctricos, el trío que forman Pau Monteagudo (guitarra y voces), Quique Cuquerella (batería) y Pete Sala (bajo) y que tiene parada el próximo viernes en el Tizón gijonés junto a los chicos de Maverick.

Fue el propio Monteagudo quien se encargó de producir este nuevo “De Amor y Rabia”, asistido en la parcela técnica por Manuel Tomás, Sergio Peiró, Genevieve Bennetts y Carlos Gómez. El álbum se grabó entre los estudios La Casa De Ninguna Parte, Valzhalla St., Milenia y Pentasonic. Las pistas resultantes de esas grabaciones serían posteriormente masterizadas por Enrique Soriano. En la calle desde octubre del pasado año.

Canción Urgente” da pronto la medida de la cara más hard del trío. Rock facilón, con pegada y que arrastra un deje casi grunge en sus estrofas. No descubre nada pero destapa, para despistados, el carisma casi torrencial de Monteagudo al micro. La línea “ahora toca ver en mi todo lo que nunca me atreví” suena realmente a pura declaración de intenciones. Qué hay si no más a “contracorriente” que un álbum de rock and roll a estas alturas del cuento.

Pero ahí está la más templada “Aullar Contigo” para ir ampliando las muchas miras que contiene este “De Amor y Rabia”. Un rock más templado, que no aburrido. Para nada. Hay una estupenda línea de bajo aquí, sensacional Pete Sala, mientras las guitarras adoptan afinaciones más amables. Todo desemboca en otro estribillo de esos que se pegan a la primera. Quizá eche en falta un solo que termine de apuntalar la propuesta, pero esto sigue siendo rock de muchos quilates. Que nadie lo dude.

Cimarrón” regresa a aquél pulso más hard del tema apertura, amén de soterrar un piano bajo el cascarón puramente rockero de la banda. Me llama la atención la forma en que Monteagudo afronta estas estrofas, un poco a la contra de la propia vibración de la base rítmica. Un corte sencillo en su trazo, directo, llamativo por esa extraña conjunción y que destapa la vertiente más flamígera de la banda.

El tenue arranque de “Sueño De Una Noche De Verano”, así como sus primeras estrofas, siempre traen a mi subconsciente a unos The Cult del “Love”. Afinaciones leves en estos primeros compases, solidarias al Monteagudo más susurrante. Cuando la intensidad sube y el corte alcanza estribillos, esta cuarta entrega termina por convertirse en una de mis favoritas de todo el redondo. Algo a lo que contribuye el reverberante solo que antecede al epílogo. Lo dicho, estupenda.

Renglones Torcidos De Dios” le pega otro giro de timón al tracklist. Una balada en formato clásico, muy cuidada en cuanto a producción y con una de las letras más intimistas que le hayamos oído al bueno de Pau Monteagudo. La sencilla pero fundamental línea de piano que acompaña a las estrofas, el propio Pau controlando con sumo cuidado su registro. Sin excesos ni alardes. Cuando todo se atempera en el tronco central, emergen los Corazones Eléctricos más alucinados de todo el redondo. Antesala del desgarro que eclosionará camino del epílogo. Fácilmente una de las baladas más cuidadas y elegantes que servidor haya escuchado en los últimos meses

La Destilería” vuelve por los fueros más rockeros del trío. Quizá de las once la que más me recuerda a aquellos Uzzhuaïa que tantas alegrías nos dieron hasta su deceso en 2014. Rock proverbial, apoyado en una letra menos tonta de lo que parece a simple vista, y que arrastra toda la pinta de funcionar como un tiro en directo.

” ejerce casi de conjunción entre la propia vena rockera del trío y ambientes no tan lejanos de un pop de radio fórmula de quince, veinte años atrás, previo a la eclosión de la música urbana que domina los diales en nuestros días. Monteagudo la interpreta con suficiente pasión para no desaprovechar el tiro. Y aunque haya unas cuantas ofertas dentro de este “De Amor y Rabia” que considero más redondas, qué hábil resulta ese pequeño parón antes de epílogo.

Para “Todo Por El Aire” regresa el Pau más sensual, apoyado de nuevo en otra inteligente línea de bajo de Sala. Llamativa por las afinaciones tan leves de sus estrofas en contraste con eso estribillos más ruidosos y noventeros. Por ambientaciones uno de los cortes más llamativos de todo el tracklist pero con el que, curiosamente, conecto sólo a ratos.

Los Dos Lados De La Misma Cara” amenaza con torcer hacia terrenos más endurecidos. Y sin embargo, ahí está el desvío que toman sus estrofas y que los acerca, de nuevo, al rock alternativo de los noventa. En especial cuando uno oye la forma en que Monteagudo encara sus estribillos. Hay buenos solos aquí. También una cuidada línea de batería por parte de Cuquerella. Al final una de las entregas que más ha ido ganando con el correr de las escuchas.

Es el propio Cuquerella quien lustra el arranque de la desgarrada “Érase Una y Otra Vez”, testimonio de la cara más rockera y vibrante del trío, que atruena ahora con una intensidad pocas veces oída a lo largo del álbum. Ojo a las melodías en que se apoyan los estribillos, con Monteagudo tirando de clase y también de galones. El ruidoso tramo final, y los riffs que la banda desarrolla aquí, no distan tanto de unos Muse del “Origin Of Symmetry”. Otra de mis favoritas.

El cierre es para la “Balada Del Difunto Vivo” y esos ambientes casi desérticos, con Pau en tesituras casi desgarradas. Cuidada y bien construida, rezuma clase y buen gusto. Una despedida distinguida, que abrocha, trompeta mediante, este nuevo trabajo con la cara más melancólica, triste incluso, del trío valenciano.

Un disco que rezuma buenas ideas. El tracklist abraza una amplia gama de influencias y las imbrica con la suficiente clase para que el resultado común nunca deje de mantener un nexo común. Es cierto que aquí y allá echo en falta algún solo que otro. Pero con eso y con todo un disco que resulta de lo más cuidado en cuanto a producción, que nos devuelve a Pau Monteagudo en plenas facultades y deja un ramillete de temas para el recuerdo. Desde la inmediatez de la inicial “Canción Urgente” a la no poca clase de “Renglones Torcidos De Dios” o el desgarro de la efectiva “Érase Una y Otra Vez”, un trabajo que merece la atención de todo buen fan del rock and roll que se precie.

Texto: David Naves

Agenda: Corazones Eléctricos + Maverick en Gijón

El trio valenciano Corazones Eléctricos presentará también en Asturias su último disco de estudio «De Amor y Rabia«. La cita tendrá lugar en el gijonés Tizón Sound el próximo viernes 26 de junio acompañados como banda invitada por el combo punk rock mierense Maverick.

La formación compuesta por el Uzzhuaïa Pau Monteagudo a la voz, Quique Cuquerella a la bateria y Pete Sala al bajo apuesta en este tour por acercar el rock a los jóvenes arriesgando su propia supervivencia, ofertando el acceso gratuito al show a los menores de 25 años. La iniciativa será hasta completar aforo, priorizando a quien haya adquirido anticipadamente la entrada anticipada que tendrá un coste de 10€ y está disponible a través del siguiente enlace:

https://www.notikumi.com/2024/7/26/concierto-de-corazones-electricos-en-gijon

Agenda: Heavy Pettin + The Tragic Company en Oviedo

La veterana banda escocesa Heavy Pettin llegará el próximo sábado 13 de julio al ovetense Gong Glaxy Club inmersa en la gira “Lettin’ Loose In Spain Tour 2024” compuesta de 6 fechas por la geografía estatal.

Nacidos en 1981 de las cenizas de Weeper, los de Glasgow han compartido tablas con nombres tan emblemáticos como Kiss, Ozzy Osbourne, Nazareth, Venom, Metallica, Motley Crüe, Ratt, Saxon, Dio, Running Wild, Pretty Maids o Warlock. Poco antes de un largo parón en 1987 la banda llegaba a participar en Eurovisión con la canción «Romeo«. Hasta el año 2017 no regresarían la actividad, encabezando el Winterstorm Fest.

Como banda invitada contarán con la formación progresiva andaluza The Tragic Company en la que será su segunda visita a Asturias tras su paso por la Sala Ángeles y Demonios de Gijón allá por noviembre del 2022 como parte de la segunda edición del Spooky Fest (crónica). Los granadinos actualmente están presentando las canciones que formarán su próxima obra de estudio.

Entrada física anticipada 18€ disponible en la cervecería El Lúpulo Feroz (Oviedo). Online a través del siguiente enlace:
https://www.kivents.com/#entradas

Vandenberg: Spain Tour 2024

El guitarrista neerlandés Adrian Vandenberg mundialmente reconocido tras su paso por Whitesnake o Manic Eden y proyectos propios como Vandenberg y Vandenberg’s Moonkings recalará en nuestros escenarios en el mes de septiembre para ofrecer 5 conciertos basados en los grandes éxitos de su etapa en la formación liderada por David Coverdale y su extenso ciclo como solista.

Acompañado por Mats Levén (Candlemass, At Vance, Malmsteen…) a la voz, Joey de Boer como batería y Sem Christoffel al bajo, tendrá cabida en el set la presentación de su última obra de estudio «Sin» publicada en agosto del pasado 2023.

Entradas anticipadas disponibles a través del siguiente enlace a la plataforma Mutick:
https://mutick.com/a/adrian-vandenberg

Agenda: Sylvania + In Vain en Oviedo

La formación valenciana de power metal melódico Sylvania presenta de una tacada la extensa gira estatal que les traerá de nuevo a los escenarios asturianos. Tras su paso por el Karma Fest en septiembre del pasado año, en esta ocasión recalarán el viernes 25 de octubre en el ovetense Gong Galaxy Club para continuar con la presentación de su última obra de estudio «Purgatorium» editado vía Art Gates Records en diciembre del 2023.

No acaban ahí las novedades en la banda. Héctor Sierra (Astral Experience, Astral Kids) es su nuevo teclista, puesto que llevaba vacante más de diez años. Su debut en la formación tendrá lugar en agosto durante su paso por el festival Leyendas del Rock.

Su paso por la capital del Principado será compartido con el cuarteto power thrash madrileño In Vain que llegarán también con nuevo disco en el zurrón, «Back To Nowhere» editado este mismo año vía Fighter Records. El álbum representa la culminación del viaje de casi dos décadas de la banda en la escena del metal. Desde sus inicios en 2003, han publicado cinco discos, ganando reconocimiento por su estilo distintivo y sonido en evolución. «Back To Nowhere» ofrece composiciones que evocan al heavy metal clásico, mostrando el sonido, la maestría y la experiencia de la banda. Su poderoso directo les ha llevado a compartir escenario con bandas del calibre de Freedom Call, Astral Doors y Axxis.

Entrada anticipada 15€ a través del siguiente enlace:
https://entradium.com/es/events/sylvania-gira-de-presentacion-purgatorium-in-vain-oviedo

Crónica: AC/DC «PWR/UP TOUR» (Sevilla 29/5/2024)

Ante la más que probable posibilidad de que el «Power Up Tour» sea la gira de despedida de los australianos AC/DC tocaba arrancar hacia latitudes cálidas en una maratoniana jornada de miércoles que dejó más satisfacciones de las esperadas.

Y es que desde el inicio a cargo de unos The Pretty Reckless encabezados por la vocalista Taylor Momsen, las vibraciones no podían ser mejores. Puntualidad, buen sonido, y un sol de justicia para una temperatura que rondaba los 35 grados al inicio de su actuación. Si bien el estadio de La Cartuja aún ofrecía un pobre aspecto respecto a los 60.000 espectadores que lograrían convocar los «aussies«, los neoyorquinos no se guardaron nada en el zurrón. Arranque ganador con «Death By Rock n’ Roll» para presentar sus credenciales y saludar al respetable con un correcto castellano. Con un repertorio que obvió medios tiempos que adornan sus últimas obras de estudio apostaron por un set «eléctrico» que calentó aún más el ambiente.

Al tercer tema tocaba aligerar vestuario y rendir homenaje a una de sus influencias, Soundgarden, a través de «Loud Love«, original del combo liderado por el malogrado Chris Cornell. El momento bizarro del día llegaría instantes después cuando un murciélago se aferraría a la pierna de Taylor, sin mayores consecuencias pero dando pie a una irónica auto presentación como bruja que vino como anillo al dedo para «Witches Burn» mientras preguntaba al estadio de nuevo en español: ¿Dónde están mis mujeres?

Aunque han dado la impresión de haber crecido a la sombra de Halestorm, la banda tiró de galones para vencer y convencer en Sevilla. El incesante goteo de gente cubría los vacíos en grada y pista, mejorando sensiblemente el aspecto del recinto para el tramo final de su set. Sesenta minutos coronados por una extensa «Heaven Knows» en la que tomaron protagonismo Ben Phillips a la guitarra y Mark Damon al bajo y cerrar con «Take Me Down» cumplida con creces la labor encomendada pues no fueron pocos los puños al aire que logró su descarga.

Pasaban unos minutos de la nueve y media cuando desde las pantallas laterales del escenario arrancaba la intro del «Power Up Tour«. Camino de 4 años desde la publicación de su última obra de estudio, jua AC/DC regresaba a España y «If You Want Blood (You’ve Got It)» sería el punto de partida de la cuarta cita de su recién iniciada gira europea. Si bien las incorporaciones del batería Matt Laug y el bajista Chris Chaney despertaban curiosidad en su desempeño en la formación, el estado físico de los Young, Angus y Stevie, y sobre manera el vocal de Brian Johnson eran objeto de análisis en los primeros compases del show.

«Back In Black» mete en faena a La Cartuja, ya no hay vuelta atrás, el variopinto público cae rendido al combo australiano desde el inicio y corea las míticas estrofas mientras Brian solventa un problema con su micrófono. Hubo tiempo para repasar «Power Up» a través de 2 temas «Demon Fire» y «Shot In The Dark» estratégicamente intercalados entre himnos atemporales como «Shot Down In Flames«, «Thunderstruck» que ponía el recinto patas arriba o «Hells Bells» y la aparición de una gran campana en el escenario. Detalle siempre ganador pese a perder el factor sorpresa con el transcurrir de las giras.

La alineación se muestra compacta y en un gran estado de revista mientras un risueño e infatigable Brian Johnson siembra alguna duda en su estado vocal. No vamos a negar que le costaba llegar en tono en muchos momentos pero tampoco que son 76 años los que le contemplan para despachar un set muy digno en esta primera cita sevillana. «Shoot To Thrill» recibe una de las grandes ovaciones de la velada destapando el gran trabajo a los coros de Stevie Young y Chris Chaney. Mejoró con el transcurso del show aún más el aspecto de la grada, las escasas zonas vacías se cubrieron y en la pista no cabía un alfiler. Detalle curioso a comentar es la escasa o casi nula interacción con el público hasta los agradecimientos al final del concierto, lo que creaba unos incomodos segundos de silencio entre canciones que personalmente considero el punto negativo de la noche.

El tramo final del show no se desprendía de los clásicos, «Highway To Hell» , «Whole Lotta Rosie» y una «Let There Be Rock» extendida hasta el infinito con el habitual solo de un excelso Angus Young, situado en la plataforma elevadora que coronaba el apéndice que se adentraba entre el público alojado en la parte más cercana al escenario. Pequeña pausa antes de los bises mientras una lluvia de confeti vuela sobre nuestras cabezas. El sentimiento que cubre La Cartuja es de satisfacción garantizada, eso sí, sin sorpresas para los habituales seguidores de la banda.

La dupla final arranca con «T.N.T.» y se cierra con la traca de salvas de cañón en «For Those About To Rock (We Salute You) tras más de 2 horas de actuación. Si bien la banda había reducido su setlist en 3 temas respecto al inicio de la gira huelga decir que en defensa del estado vocal de Brian para el resto del tour, el sentir del público mayormente fue de aprobación con lo ofertado a orillas del Guadalquivir. Cincuenta años en la brecha no se cumplen todos los días. Si fue una despedida rayó a gran altura, y si la salud los respeta para defender con dignidad su legado solo deseamos volver a compartir el momento. Larga vida al rock n’ roll y larga vida a AC/DC.

Texto: José Ángel Muñiz

Agenda: Diamond Dogs en Avilés

Inmersos en plena gira 30º aniversario la formación sueca Diamond Dogs desembarcará en la Factoría Cultural de Avilés el próximo jueves 30 de mayo. Y lo celebrarán interpretando íntegramente su disco más exitoso «Too Much Is Always Better Than Not Enough» editado en el 2002, además de varios de los himnos confeccionados durante su extensa trayectoria.

Cómo es habitual en el ciclo de conciertos dirigido por Factoría Sound la sala presentará de nuevo una gran aspecto, con todas las entradas vendidas desde hace 2 meses. Con apertura de puertas a las 20 horas Sulo Karlsson y los suyos tomarán posesión del escenario a partir de las 21 horas para desgranar ese característico rock n’ roll de fuerte influencia británica setentera.