Reseña: Grapeshot «Oblivion» (Autoproducción 2024)

Los thrashers madrileños de Grapeshot están de vuelta. La banda, que ya pasara por estas páginas con su último largo “Suckcess”, vuelve ahora con el Ep de cinco temas “Oblivion”. A la hora de juntar estas líneas integran la banda el nuevo bajista Miguel García-Monge, un Borja Cabello que ahora se pasa a la guitarra junto con Jose A. Poveda, Marcos De La Calle en baterías y Esteban Muñoz en voces. Grabado y mezclado en los Estudios 51 de Toledo, los cinco temas serían finalmente masterizados por Andy VanDette (Devin Townsend Project, Rush, Savatage, Bruce Dickinson…) y se puede encontrar en su perfil de bandcamp.

Anuncia el kit de prensa que la banda se ha deslizado ahora hacia terrenos “más suaves y rockeros” pero lo cierto es que “Lost My Way” parece no hacer caso. Grapeshot pisan el acelerador desde el primer momento y la composición resultante acierta a fusionar el doble bombo con esos riffs cortados al milímetro. La firme voz de Muñoz en estrofas contrasta con ese deje más sureño (más alternativo incluso) durante estribillos. Echo en falta unos engarces más trabajados entre las distintas estrofas. Por contra, la banda apenas deja descender la intensidad. Pero cuando lo hace, con ese puente más apaciguado y de corte casi grunge, surge un solo de guitarra directo y funcional, juguetenado entre canales durante el epílogo. Un arranque potente y descarado en la más pura tradición del género.

El prólogo de “Toxic Love” trae consigo alguno de los riffs más pegadizos y resultones de todo “Oblivion”. Me agrada la forma en que Grapeshot construyen sobre ellos un corte donde se pueden intuir efluvios de bandas como Down, sus hermanos de Crowbar o del metal alternativo más casual. El constante martilleo de riffs durante estrofas parece muy pensado de cara al directo. Buenas melodías de guitarra surgen tras la voz de Muñoz y es aquí donde se puede apreciar el giro hacia terrenos más calmos que anunciaba la nota de prensa. Son unos Grapeshot en una clave ahora más melancólica, que si bien no olvidan las partes más trotonas y metálicas, desde luego confluyen hacia influencias un tanto más livianas. Y no para mal.

Hay algo de los Pantera más tranquilos en el prólogo de “I Am Rock ‘N’ Roll”. Muñoz tiñe ese reposado prólogo de voces limpias que, sin ir más lejos, me podrían recordar al bueno de Danzig. Es un contraste que les funciona a los madrileños. El juego entre calma e intensidad que proponen aquí no podría resultar más clásico. A camino entre la balada pura y el medio tiempo, brilla la base rítmica de García-Monge y De La Calle con dibujos hábiles y cuidados. El quinteto se desquita en una segunda parte que se conducirá por terrenos más próximos al thrash más groovie en los que parece más que cómodos. Estupendos solos bajo las voces de Muñoz y una mezcla que acierta a la hora de equilibrar cada instrumento. Fácilmente la que más terreno ha ganado con el correr de las escuchas.

Vortex” sorprende con ese paso casi marcial del prólogo, que no con las buenas guitarras que lo adornan. Muñoz suena más desgarrado ahora. Más desesperado incluso, acorde con la propia letra que interpreta aquí (“Looking for some light in an abyssal pit. Water’s invading my breath”). Por ahí esta cuarta entrega puede ser la más diferente de todo el Ep, si bien no es menos cierto que este es un trabajo donde no abundan los lugares comunes. En solitario primero y acompañando a las voces después, para su parte final queda el solo más ambicioso de todos cuantos atraviesan “Oblivion”. Y un riff que me recuerda (aunque sea de manera vaga) al de “Keine Lust” de unos tales Rammstein.

Vuelven las altas revoluciones para el tema título “Oblivion”. La banda se descuelga en su primera mitad con una andanada de puro thrash noventero y efervescente. Entre ese vigor y sus inevitables influencias sureñas, Grapeshot trazan un monstruo de dos cabezas que entra a la primera y acaba resultando de lo más disfrutable. Estupendo de igual forma ese puente central más reposado y el buen solo que lo adorna. Y si bien al epílogo no le falta atrevimiento, sí que echo en falta algo más de nervio. Un buen final en todo caso.

El problema muchas veces con este tipo de Ep’s es que terminen sabiendo a poco. Grapeshot han luchado contra ello tramando cinco temas de personalidad bien marcada y definida. La raíz es común, ese metal a medio camino entre el southern, el groove y el thrash, pero los chicos se las arreglan para que, entre medias, quepan influencias cercanas al grunge o al alternativo. De resultas de ello, también de un cierto descenso en su bien conocida intensidad, surge ahora una banda que puede haber perdido en contundencia aquello que ha ganado en sonido propio. Agradable entrega para quien escribe, está por ver si también para quienes nos leen.

Texto: David Naves

Horarios del Terreviento Metal Fest

El próximo sábado 19 de mayo tendrá lugar en la sala Sir Laurens de Oviedo el Terreviento Metal Fest con la participación de las bandas madrileñas Grapeshot, su apuesta por el groove y el thrash les llevó a ser subcampeones en el año 2016 de la WOA Metal Battle Spain y Hell’s Fire con su contundente stoner metal además de las contundentes formaciones asturianas Hate in Veins y Chamako Wey.

Hate

Por razones ajenas a las bandas, la apertura de puertas se adelanta a las 19:30 h. y los conciertos terminarán a las 23:20 h. El precio de las entradas es de 8€  en venta anticipada y 10€ en taquilla, estando disponibles en venta online en la web de entradium.com. Lamentablemente e incomprensiblemente no se puede aplicar la oferta que la organización pretendía lanzar para menores de 18 años puesto que la sala no tiene permitida la entrada a los menores de edad, otra muestra de que la cultura y la música en este país van de culo, las leyes del Principado de Asturias en cuestión, no permiten a los menores de edad escuchar música en directo.

Los horarios son los siguientes:

19:30 Apertura de puertas
19:45 – 20:20 Chamako Wey
20:35 – 21:15 Hate in Veins
21:30 – 22:15 Hell’s Fire
22:30 – 23:15 Grapeshot