Crónica: Hammerfall + Tailgunner (Villaba-Pamplona 24/1/2026)

El pasado sábado 24 de enero todos los templarios del acero del norte de España nos reunimos en una cita muy especial. Puntuales, a las 7 de la tarde se abrieron las puertas de la Sala Totem y en pocos minutos se llenó. 

Aún no dieron las 8 de la noche cuando salieron a escena la banda inglesa Tailgunner. Con un estilo hard rock y una estética ochentera esta banda joven supo meterse al público en el bolsillo ya con la primera canción. Iniciaron el concierto con “Midnigth Blitz” adelanto de su siguiente álbum que saldrá el 6 de febrero. La guitarrista Rhea Thompson no pudo estar en la gira por problemas de salud pero la sevillana Jara Solís la sustituyó y la conexión entre ella y el resto de la banda era perfecta, como una hermandad. La banda tocó de sus dos álbumes “Crashdive” de 2022 y “Guns For Hire” publicado el año siguiente. Se despidieron a las 8:30 horas, tras 40 minutos de un concierto que disfrutó tanto la banda como el público. Fue el relámpago previo al trueno.

Las cortinas del escenario se cerraron y cuando se abrieron a las 9 de la noche los suecos Hammerfall ya estaban ahí junto a un enorme martillo y escudo abriendo el show con “Advenger Of Fallen”, primera canción de su último álbum. Ya llegó el trueno y con él la llamada de los guerreros, siguieron “Heeding The call” y “Any Means Necessary”. La banda para un segundo para tomar aliento y la sala se llena de vítores cálidos hacia ellos. Continuaron con “Hammer Of Dawn” y con el sonido del motor de una moto se inicia “Renegade” y toda la sala canta con ellos. La unión de la banda es más fuerte que el acero, Joacim y Oscar comparten sonrisas y están pendientes de que el público no cese de alzar los puños, Pontus y Fredrik tocan codo con codo al unísono como si fueran uno.

Todos los templarios que estábamos reunidos elevamos el puño al ritmo de “Hammer High” y “Last Man Standing”. Joacim se aleja del escenario para dejar a la banda tocar sola, el público anima y tanto la banda como los fans vitorean al unísono “oohhhh oh oh”. Cuando regresa pregunta al público si ya les habían visto anteriormente y también pregunta que sigue de «Hammer…» y todos gritan «…Fall», lo repite varias veces y así inicia “Let The Hammer Fall”. Bajamos el ritmo con la balada “Glory To The Brave” que Joacim dejó que el público cantara varias estrofas solos y después pidió que encendieran las luces de sus teléfonos para hacer más especial la canción. Volvemos a subir el ritmo con “The End Justifies”, Joacim presenta a cada miembro de la banda y sigue con “(We Make) Sweden Rock”. Hammerfall se retiran pero no se dejan desear mucho y regresan rápido para terminar con “Hearts On Fire”. Tocaron una hora y media y se despidieron con la canción de fondo “Dreams Come True”.

Fue un concierto que no sabría decir quién disfrutó más, si la banda o el público ya que ambos se entregaron y lo dieron todo. La cita en Pamplona fue la última fecha de esta gira por España y la única que hizo «sold out». Los fans del norte estaban deseosos de ver a la banda y se lo mostraron en cada canción cantando con ellos, alzando los puños, vitoreando y haciendo headbanging constantemente. La banda se entregó por completo con una puesta de escena excelente, con un setlist variado, que se disfrutó tanto arriba como abajo del escenario y también se mostró un cariño inmenso hacia los fans que los arroparon toda la noche.

Esta es la segunda vez que tengo la oportunidad de ver a Hammerfall y como la primera vez salgo con una sonrisa de oreja a oreja. Solo hay dos chorraditas que me han dolido, una no poder ver al guerrero Héctor que a veces lo llevan a los conciertos y yo aún no le he podido ver. Y la otra cosa es que no tocarán ninguna canción del disco “Infected” que aunque es muy duramente criticado es mi favorito, pese a quien pese. Pero no puedo quejarme ya que el setlist fue variado y muy completo. 

Con ganas de volver a verles porque si hay una cosa que de verdad me puedo quedar es que se me hizo muy corto pero es lo que pasa cuando uno se lo pasa bien. Los templarios del norte de España deseamos no tener que esperar mucho para volver a ver a los grandes Hammerfall

Texto y Fotos: Sheila Ortiz

Z! Live Rock Fest 2024: Nueva tanda de confirmaciones

El Z! Live Rock Fest anuncia una nueva batería de bandas que formarán parte de su próxima edición a celebrar los días 13, 14 y 15 de junio de 2024 en el Recinto Ferial Ifeza.

En la parte internacional HammerFall ofrecerá un show exclusivo en los escenarios estatales en todo el 2024, además de At The Gates, los progresivos Leprous, Decapitated, Annisokay y Twilight Force. Mientras que la representación patria aumenta con las incorporaciones de Leo Jiménez, Vhäldemar, Ars Amandi y Dawn Of Extinction. Últimos abonos al precio de 90 € +gastos a la venta a través del siguiente enlace a la web del festival:
https://zliverock.com/

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte II)

Chubascos a primera hora nos recibieron mientras dábamos fe que los japoneses Phantom Excaliver se postulaban como futuros ganadores de la Metal Battle gracias a su simpatía y la ejecución pulcra y milimétrica de un power metal de clara influencia anime. Con el mediodía el sol comenzó a brillar y nos daría tregua toda la jornada.

Los escenarios “Faster” y “Harder” serían nuestro hábitat a partir de ese momento, iniciando la tarde de manera inmejorable unas renovadas Vixen. Las incorporaciones de Britt Lightning a la guitarra y la esposa de Richie Kotzen Julia Lage han revitalizado a la banda liderada por Roxy Petrucci hasta el punto que esa energía juvenil ha contagiado a una espectacular tanto vocal como físicamente Lorraine Lewis, que llegaría a mezclarse entre el público y surfear por encima de sus cabezas. Su fantástica puesta en escena hizo caer en el olvido inmediatamente cualquier comparativa con sus predecesoras en el cargo. Despacharon un set plagado de clásicos más «Waiting For The Big One» de Femme Fatale, sorpresa que muchos agradecimos y disfrutamos como guiño a la anterior banda de Lorraine.

Apenas nos desplazamos unos metros y ya tomábamos posición para otro viaje a la nostalgia, esta vez personificado en Uriah Heep. Había muchas ganas de ver de nuevo en acción a los británicos y en esta ocasión, al menos para quien escribe, más tras desgraciada caída de sus fechas en España. Digna de admiración la entereza con la que aún se desenvuelven sobre las tablas Mick Box y un infatigable Bernie Shaw. demostraron que la edad no es una barrera cuando tienes calidad y ganas. Pilares del hard rock en los últimos 50 años recordaron al desaparecido Ken Hensley y ofrecieron un corto viaje sonoro, siempre nos parecerá así, por lo mas granado de sus éxitos. Victoria total la suya gracias a un triunvirato de himnos atemporales como “Lady In Black”, “Gypsy” y “Easy Livin” que cerraron su actuación poniendo Wacken a sus pies.

Siguiente parada, los suecos Hammerfall. No habían creado muchas expectativas y sin embargo fueron de la terna de triunfadores del día. Un setlist muy acertado y una ejecución digna de su mejor etapa colmaron de satisfacción a los escépticos. Paladines del power metal europeo que situaron en las más altas cosas de popularidad con la llegada del cambio de siglo junto a bandas como Stratovarius o Gamma Ray se permitieron el lujo de interpretar “(We Make) Sweden Rock” en tierras alemanas reivindicando el valor de la música realizada en su propio país. El mar de puños al aire que afloró durante su actuación dejaron patente su fantástica conexión lograda con la audiencia.

Con un Infield en el mejor estado de revista desde el inicio del festival la jornada no daba respiro, un ágil cambio de escenario y los primeros compases de “Hate Über Alles” casi nos sorprenden tomando posiciones para la implacable descarga de Kreator. Los de Petrozza no hacen prisioneros y esta vez no iba a ser la excepción. Aferrado a su guitarra e unido por un invisible vínculo al micrófono, Mille y sus huestes no dieron tregua. Contarían con la colaboración de la artista emergente alemana Sofia Portanet en la canción “Midnight Sun” como dato distintivo en un show vertebrado en episodios que no se ató al pasado gracias a una buena representación de obras de nuevo cuño. Quizás por eso presumen de poseer seguidores de tan heterogéneas generaciones.

Helloween como buque insignia del día llamaba a filas para despedir la jornada de manera inmejorable. Su espectáculo “United Forces” ofrece lo que todo cualquier fan de la banda puede esperar, interpretaciones a la altura del legado de la calabaza, canciones que pertenecen al acervo popular de todo metalero y una gran puesta en escena, sobria y eficiente. Con la impresión de ver a un Kai Hansen comedido, la sorpresa llegaría de la mano del Michael Kiske más activo y sonriente. Por su parte Deris sigue cómodo en su papel de maestro de ceremonias. La épica “Keeper Of The Seven Keys”, sin duda una de las canciones más esperadas de su concierto, tuvo un especial brillo en un entorno como es Wacken. Ante una audiencia tan variopinta la reacción no pudo ser más homogénea, y es que hay temas que traspasan fronteras físicas y emocionales. Como colofón los drones volvían a iluminar el cielo dibujando el clásico logo de la formación germana, dejando patente que dicha tecnología había llegado al festival para quedarse y cómo nos alegramos todos los cazadores de instantáneas.

Cerraríamos la jornada en un escenario más coqueto y alejado del ajetreo que envuelve a un cabeza de cartel para ver las evoluciones de Abbath, la formación liberada por el otrora componente de Immortal. Dejábamos atrás la luminosidad de Helloween para caer en la oscuridad literal del recuperado artista noruego que supo como meterse al público en el bolsillo desde el inicio. Arrancar con “The Rise Of Darkness” de su banda madre fue sin duda una apuesta ganadora que allanó en terreno para el resto del set. Descargo un arsenal de temas de su etapa en solitario donde brillo sobremanera la base rítmica que acompañó en esta ocasión a un comunicativo Abbath.

Tocaba retirada y recuperar fuerzas, la jornada había sido larga e intensa y muchas emociones aguardaban en apenas unas horas.

Texto / Fotos: José Ángel Muñiz