El incendiario guitarrista norteamericano Adam Bomb regresa un año después a los escenarios asturianos para repetir parada en el avilesino Route 66.
Dueño de una extensa trayectoria además de sus trabajos en solitario en su currículum cuenta con 4 álbumes para Michael Monroe, un par con John Paul Jones y Black N’ Blue, además de haber sido candidato a formar parte de los mismísimos Kiss y Poison. Llegará a Avilés inmerso en su gira europea «Fire Blood & Glitter Cabaret Tour 2025» tras abrir en el mes de junio para Scorpions el concierto celebrado en Tampere (Finlandia). La cita tendrá lugar el sábado 18 de octubre a partir de las 20 horas con acceso libre hasta completar aforo.
Nueva parada en la presentación en vivo de «Luna Negra» el reciente trabajo de estudio del power trio ovetense Alto Volto. En este ocasión recalarán en el Bola 8 de Gijón acompañados del combo cántabro Duro, dueños de un potente directo con una apuesta por letras en español cargadas de mensajes positivos y realistas en lo que califican «rock a secas».
Nueva actuación tras su paso en agosto por el festival avilesino “La Mar De Ruido” de los locales El Plan. En esta ocasión lo hacían dentro de los actos organizados por la Asociación Art Street, que trata de acercar la música en directo a los vecinos de Avilés. El evento no podía tener mejor ubicación, a las puertas del Teatro Palacio Valdés, en una calle repleta de terrazas donde disfrutar del espectáculo tomando una cerveza bien fría.
La cita ya contaba con buena afluencia de público desde muchos minutos antes de las 20:30, hora marcada como inicio, lo que auguraba una buena acogida de los avilesinos, aunque las circunstancias hicieron que no lo tuvieran nada fácil.
Ya antes de empezar sufrieron un retraso debido a un evento que estaba teniendo lugar en el interior del Teatro Palacio Valdés, el cual no permitió a los músicos probar sonido hasta su finalización. La profesionalidad de Juan Carayol (Marvel, Omenomejodas) en guitarra y voces y Toño García al bajo y voces, con Charly (Madera Rock) tras los parches, quedó demostrada ya en estos primeros contratiempos que, teniendo que decidir entre no probar o recortar el show, optaron por la primera opción, intentando complacer lo máximo posible al nutrido público que allí nos congregábamos.
Aun así, serían las 20:50 horas cuando arrancaron con su actuación, y lo harían con su grito de guerra, la casi instrumental “Hey”, buen tema para caldear el ambiente y que a buen seguro han convertido ya en su clásica apertura. El sonido, como era de temer, no era del todo fino en esos primeros compases, con un bajo que predominaba sobre el resto de instrumentos, algo que fue solventado para su siguiente tema, no otro que “Mentirosa Compulsiva”, con el eficaz ChiriPeláez (Madera Rock) a cargo de la mezcla.
Para “Lo Importante” el sonido era todo lo bueno que se podía esperar, y la simpatía de Juan nos metió de lleno en la actuación. Siguieron con “Amy Jade”, cantada por Toño (y con un aire que por momentos me recordaba a Barón Rojo, una novedad para el que escribe), de precioso y pegadizo riff. Me llamó la atención lo prolíficos que son en la labor compositiva, pues ya cuentan con un abundante número de temas en su repertorio y siempre me sorprenden, como en esta ocasión, con nuevo material.
Continúan con “Inalcanzable”, donde Juan acaba mezclándose entre el público durante el brillante solo. A diferencia de otras ocasiones, el grupo se centró en ir descargando temas sin pausa ni presentación, a buen seguro que el retraso inicial tuvo parte de culpa, así que, sin apenas descanso continuaron con “No Es Normal”, que versa sobre la gente que disfruta sin importarle demasiado lo que piensen los demás. Gran lección que todos deberíamos aplicar.
La siguiente sería la rocanrolera “Si No Te Puedo Tener”, que enlazarían con una de mis favoritas, no otra que “Un Buen Plan”, tema que da título a su primer disco, no editado en formato físico, pero ya disponible en plataformas digitales como ellos mismos se encargaron de recordar y desde aquí os invito a escuchar.
Para su particular oda a la cerveza, “Doble Rubia”, el ambiente era inmejorable y nadie podía parar de moverse con eseriff que recuerda a AC/DC. La combinación de las voces de Juan y Toño con los aportes de Charly en los coros son una apuesta ganadora. Vi a Toño más activo que en anteriores ocasiones, se nota que va ganando confianza sobre las tablas y el conjunto sale beneficiado de ello. Incluso fue el encargado de agradecer la labor de Art Street por su apoyo a la difusión de la música en vivo e indicarnos que podíamos contribuir con nuestra aportación en la caja dispuesta a tal efecto.
Para presentar la siguiente Juan sí que se tomó algo de tiempo, asegurando que la tocarían siempre que actuaran en la villa, para deleitarnos con la más que animada “Hoy Es Fiesta En Avilés”, con nueva visita de Juan al abundante público. A destacar la labor de Charly, infalible durante todo el concierto.
Continuaron con “La Primera Vez”, única balada de la banda hasta la fecha, dedicada a todas las parejas presentes y, cómo no, a la cerveza. El sonido comenzó de nuevo a hacer de las suyas con un molesto ruido antes de presentar “Todos Los Gatos Son Negros”, y por si eso no fuera suficiente, como dice el tema, la mala suerte se cebó con la banda, manifestándose en forma de transeúnte conflictivo que comenzó a increpar a parte del público, lo que derivó en empujones, caídas, vasos rotos y comentarios sobre lo oportuno de recurrir a la presencia policial, obligando a los buenos de El Plan, bastante desconcertados, a detener la actuación durante unos minutos. Decidieron continuar retomando el tema con la tensión reflejada en sus rostros.
Toño se hace con el micro para presentarnos un tema, nada menos que en alemán (dejando patente la versatilidad del conjunto), la rockera “Noch Ein Bier”, nuevamente de temática cervecera. Aún algo descompuestos por la trifulca presentan “Inquieto”, que pese a las circunstancias recondujo la actuación a las lindes del buen rock.
En ese punto y tras los retrasos acumulados, comentaron que solo podrían tocar un tema más y, ante la insistencia de los presentes, decidieron arrancarse con su más que conocida (a tenor de los gritos del respetable) “Un Buen Cachopín”, muy coreada. Tras pedir permiso a los organizadores y ante la solicitud de la audiencia de “otres tres”, pusieron fin a su actuación, ya más calmados, con el grito de guerra “Yo Lo Que Quiero Es”, animando a los presentes a cantar su estribillo, lo que hicimos sin dudar.
Un placer disfrutar de nuevo de El Plan, estupenda banda que va ganando adeptos tras cada actuación. Una pena que los contratiempos que se presentaron les obligaran a dejar fuera una buena parte del set list, en particular su revisita a un antiguo tema de los míticos Marvel. Dejaron claro que son un grupo que se crece ante las dificultades, ofreciendo un gran concierto y consiguiendo el respaldo de los presentes.
Muchas gracias al grupo y a la organización por las facilidades, espero tener ocasión más pronto que tarde de volver a verlos sobre un escenario. Hasta entonces, salud y rock n’ roll.
Sorpresivamente los hard rockeros Secta anuncian la búsqueda de nuevo vocalista que tome el relevo del enérgico Michael Arthur Long. Este es el comunicado con el que la banda daba a conocer su nueva situación:
Secta te está buscando… Atención cantante! Si tu voz es pura dinamita, las letras directas no te intimidan y derrochas energía y actitud ESTA ES TU BANDA. Buscamos a un soldado del Rock que no tenga miedo a embarcarse en nuestro PÁNZER. Y recuerda… NADA NOS VA A PARAR.
Contacta con la banda a través de mensaje privado en sus redes sociales o vía mail: sectarockband@gmail.com
Noche de celebraciones la que protagonizarán el sábado 11 de octubre Sex Museum y Automatic Kafka en las instalaciones del Kuivi ovetense.
Los madrileños regresan a nuestros escenarios tras su paso por Gijón el pasado año (crónica) para celebrar en esta ocasión su 40º aniversario. Cuatro décadas de riffs imparables y energía desbordante en directo para ser un pilar fundamental del hard rock patrio.
Por su parte Automatic Kafka conmemora su 15º año de vida inmersos en la gira promocional de su nueva obra de estudio «Inmortal» con la que han recorrido la geografía estatal y les llevará en mayo del 2026 a Escocia como parte integrante del Bonfest, que se celebrará en Kirriemuir, ciudad natal de Bon Scott.
Europe venían a la ciudad y en Heavy Metal Brigade no íbamos a desaprovechar la oportunidad de traeros todo cuanto la velada diera de sí. Acompañados de los leoneses Be For You y los asturianos Baja California, los mentideros hablan de una cifra de tickets vendidos superior a los cinco mil. Una venta nada desdeñable habida cuenta del complicado mes en que nos encontramos o que ellos tuviera cita gratuita, la jornada siguiente, en tierras salmantinas, lo que a buen seguro restó un buen puñado de fieles seguidores del combo nórdico.
Son casi las ocho cuando Be For You hacen suyo el escenario de La Ería. Dos grandes pantallas electrónicas en los laterales más el pantallón del fondo ayudan al quinteto, que ya desde la inicial “Nothing Last Forever” ofrece visos de su gran clase. Pese a proceder de la comunidad vecina, no es una banda que se prodigue en gran medida (nosotros les vimos en aquél primer Lion Rock Fest de tan grato recuerdo) por aquí y la sensación que fue quedando es la de que venían con todo para conquistar la complicada plaza asturiana. Ángel Díez se desvivía al micro por implicar a la gente. “This Distance Between Us” deja, de hecho, elegantes líneas de teclado, ejecutadas siempre por el también guitarrista Alfredo Arold. “Light” deja quizá su lado más crudo, siempre dentro de las férreas fronteras del hard melódico, mientras que el final “The Things I Never Told You” funciona como perfecto broche. No fue mucho el rato del que dispusieron, gajes de este tipo de citas, pero a buen seguro, quien más quien menos, se quedó con su copla.
Los locales Baja California no lo iban a tener tan fácil. Percances de última hora recortarían inevitablemente el set, de tal modo que para cuando irrumpen sobre el escenario, uno percibe un cierto nerviosismo en las filas de los asturianos. Así las cosas, que su arranque fuera con algo llamado “El Mejor Error” no deja de arrastrar consigo un cierto grado de ironía auto impuesta. Desatados tras dejar atrás los nervios del arranque, de seguro vemos a una banda mucho más a su gusto en “Reina De Hielo”, con Manu Roz alentando a su banda y también a los muchos fans que se acercaron a verles.
Para los más despistados, el electrónico de fondo acompañaba con versos sueltos de alguno de los temas. Y por ahí uno percibe que “Polvos Mágicos” y dada la reacción de la gente para con la canción, puede pasar por ser una de sus composiciones más redondas. Dada la ubicación del evento, Roz quiso tener un gesto con el equipo de la ciudad, calzándose la azul zamarra del Real Oviedo. Fue ahí, en “Dueños De La Noche”, que Javi dejó uno de los mejores solos del set, jaleado por la audiencia a petición del propio vocalista. Hubo tiempo de bajar a la valla y buscar con la mirada a sus no pocos correligionarios. Y de cerrar finalmente con la siempre enérgica “Electricidad”. Atendiendo al propio setlist de la descarga, los percances que comenté al comienzo se llevaron por delante buenos temas como “Mil Mañanas” o “Años Atrás”, restando amplitud y versatilidad al set, pero como diría aquél, bien está lo que bien acaba.
Cuánta iba a ser la nostalgia que emanaría de Europe a su paso por Oviedo. La banda, muerta de éxito en 1992 y revivida, JohnNorum mediante, once largos años después, demostró ante todo estar atravesando un momento más que dulce. Lo cierto es que seguía el goteo de gente a escasos instantes de que la intro nos pusiera sobre aviso. Antes habíamos coreado el “Rock You Like A Hurricane” de Scorpions que sonó por PA como si el propio Klaus Meine se encontrase en el recinto.
El potente arranque con “On Broken Wings” ya deja entrever que el sonido durante el set va a ser el de las grandes citas. Y que Joey Tempest parece haber hecho un pacto con alguna oscura entidad maligna. Muy activo ya desde las primeras estrofas pero, sobre todo, dueño aún de registro tan limpio y firme como elegante y potente. Un frontman en toda la extensión del término. El que brilla en la más tranquila (y muy coreada ya) “Rock The Night” es su fiel escudero John Norum. El de Vardø confeccionó una gran selección de riffs y solos amén de mostrarse aparentemente afable y no dejar de regalar púas a las primeras filas casi en todo momento.
Sea como fuere, siento que uno de sus puntos fuertes como banda, es el modo en que ni mucho menos se ciñen en exclusiva a la nostalgia a la hora de trazar los setlists. Ahí destaca esa pronta “Walk The Earth”, con el electrónico de fondo a juego, y que no hizo sino amplificar el discurso de su habitual hard rock. Creemos que es algo que les honra. Con eso y con todo, cuando la banda pone en el punto de mira a sus fans más acérrimos, y recupera la siempre potente “Scream Of Anger”, uno no puede por más que pensar cómo es que Europe parecen estar en mejor estado de forma que nunca. Pertrechado tras el kit de batería, el zurdo Ian Haugland pondría toda la carne en el asador.
Ellos optaron entonces por la que puede ser una de mis favoritas de todo el set, “Sign Of The Times”, del fenomenal “Out Of This World” de 1988, introducida por las teclas de Mic Michaeli, estrella en la sombra de la agrupación nórdica y auténtico pegamento de su particular sonido. Con especial acento, claro, en los cortes de su primera etapa. Elegancia, distinción y Oviedo rindiendo palmas en el tramo final. “¡Oviedo! , ¡Cachopo! , ¡Sidra!” bromeaba Tempest desde la parte frontal del escenario. Allí había dispuestos dos grandes podios, que tanto él como Norum no dudaron en usar a lo largo de la hora y media que nos brindaron. Por ahí, la relativamente reciente “Hold Your Head Up” puede que quedara algo deslucida. Y es una pena porque Norum dejaría un buen solo aquí, amén de unos coros más que dignos.
Pero claro, todo palidece cuando Michaeli introduce una del cajón de las ineludibles: no otra que “Carrie”, aquél inmortal baladón del “The Final Countdown” de 1986. La Ería se desgañitó al tiempo que inmortalizaba con sus teléfonos móviles tan indicado momento. La descarga iría entonces del amor, a la guerra. “War Of Kings” supuso un soplo de aire fresco, sirviendo además para que Haugland se desfogara en su tramo final. Tempest se iría entonces para volver de inmediato acústica en ristre. Ahí, bromas con el público mediante (me voy, me quedo…) y al alimón con miles de gargantas ofreció una “Open Your Heart” en su versión más tranquila y acomodada. Otro de los puntos álgidos.
En “More Than Meets The Eye” el veterano vocalista (62 años) demostró que aún le quedaba suficiente gasolina en el tanque. Del rush final, “Last Look At Eden” es la única de su segunda etapa que aguanta frente al gigantesco empuje de sus canciones más clásicas. Sea como fuere, lo cierto es que resultaron de lo más disfrutables fuera cual fuera el registro. Como cuando Tempest emerge con una blanquísima Les Paul para enfrentar “Ready Or Not” primero y enlazar, ya sin la seis cuerdas, con una “Superstitious” donde se permiten el lujo de introducir un guiño al “No Woman, No Cry” de Bob Marley, amén de las habituales presentaciones. Más clase que el que la inventó.
Para los bises, no por predecibles menos divertidos, quedaron “Cherokee”, con una pequeña intro de batería de Haugland, y su himno por antonomasia, “The Final Countdown”, con la banda dando saltos, mostrando una pasión inasequible al paso de los años, La Ería dejándose las cuerdas vocales y ese casi proverbial solo de John Norum, fácilmente uno de mis veinte, diez, incluso cinco solos favoritos de la historia de esto. Casi nada.
Como historia fue lo que los suecos escribieron a su paso por la capital. Difícil, muy difícil lo tiene el Ayuntamiento para, de hoy en un año, encontrar un nombre capaz de reunir a alrededor de cinco mil fieles en La Ería y que sea capaz de ofrecer un show de nivel semejante. Conduciendo de vuelta a casa, los nombres que se nos ocurrían se podían contar con los dedos… de una sola mano.
Huelga decir, porque es enfermedad ya, que la noche siguió para el esforzado equipo de Heavy Metal Brigade, pues aún tuvimos tiempo de acercarnos hasta la Plaza Feijoo para contemplar un buen rato a la buena gente de Zålomon Grass, trío de vintage rock y psicodelia por el que hay cierta predilección en esta casa. Pero esa, como suele decirse, es otra historia. Por ahora no queda más que agradecer a promotora y Ayuntamiento por las facilidades prestadas, mandar un saludo a la mucha buena gente con la que departimos a lo largo de la tarde / noche y ya saben: nos vemos en el siguiente.
Manteniendo su santo y seña, la recogida de alimentos con destino a la cocina económica de Oviedo, aportando un kilo de alimentos no perecederos se entrará en el sorteo de CD’s de los grupos participantes. El objetivo este año es superar los 2500 kilos de alimentos. El precio de la entrada anticipada es de 10€ (13€ en taquilla). Venta física disponible en los siguientes puntos: