Nicotine Bubblegum presentará su primer larga duración en el festival, una obra grabada en los Breakdown Studios con producción de Nefta Vázquez en la que la formación avilesina lleva su sonido un paso adelante adentrándose en el metal experimental y progresivo. Su primer sencillo promocional «123«, cuenta con la colaboración a la voz de Gin Barbería (Absalem, Gemtonics).
Tras su retorno el pasado año tras 7 años desaparecidos del panorama musical astur el combo doom rock mierense Estramonio presentará en la Factoría Cultural su recién grabado nuevo EP.
Tras su brillante paso por el ovetense Kuivi PopUp el pasado verano, los renovados Blast Open retoman la actividad en vivo en el escenario de la factoría para continuar con la defensa en vivo del magnífico «Spitting Blood«, su último trabajo de estudio editado en el 2022 a través de Suspiria Records.
Entradas físicas anticipadas 8€ disponibles en el Bar Route 66 (Avilés). Precio especial para socios 5€, en taquilla 10€ y socios 7€. Apertura puertas a las 20 horas.
La Salvaje y sus mejores galas se prepararon para recibir la presentación de “II”, flamante nuevo Ep de los chicos de Malverde, acompañados esta vez de los ínclitos Caballo Moldavo para una noche que prometía riffs gruesos y mucho voltaje. En un ecosistema donde la venta anticipada adquiere tintes casi mitológicos y lo muy desapacible de la jornada, quien más quien menos se esperaba una venta de tickets tirando a raquítica. No fue el caso. El público ovetense demostró tener ganas de rock and roll. Si algunos sacan pecho de cada fracaso, por qué no hacer lo propio de cada suceso.
Faltan veinte para las diez cuando toca reencontrarse con el establo. Caballo Moldavo, enfrascados en la grabación de su nuevo álbum, Breakdown Studios mediante, decidieron hacer un alto en sus obligaciones y dejarse caer por una Salvaje que, ya decimos, presentaba una gran aspecto para cuando deslizaron la inicial “El Cadáver”.
Y lo hicieron con uno de los mejores sonidos que les hemos disfrutado, y fíjate que, a día de hoy, no son precisamente pocas las veces que nos los hemos cruzado. El coqueto escenario de la sala, por tamaño, no ha lugar a muchos aspavientos. Pero la banda, pese a hallarse como digo en mitad de la grabación de nuevo material, hizo disfrutar de lo lindo en la fría noche ovetense.
Lionel Hooves dejó un gran solo en “El Demente” y la certeza de lo mucho que ha crecido como músico desde nuestro primer encuentro con ellos. Disfruté en buena medida de “El Cuervo”, con la frondosa base rítmica de Héctor Lynott y Jhonny Liver marcando el paso a uno de los temas más rotundos del cuarteto. También de “Réprobos”, que ha terminado por convertirse en una de mis favoritas del Ep al que daba nombre. Y mientras que “El Blues del Innombrable” descubre al mejor Reverendo G. Throat al micro, todo casa para que Caballo Moldavo nos aleje de cualquier estado cercano al letargo.
Ayudó en ello, siempre lo hace, “El Pantano”. También su habitual revisión del “Dirty Black Summer” de Danzig. Un tema “para arrimar cebolleta” que diría la voz moldava. De esas sesiones de grabación a las que aludía antes emergió “El Sueño”, corte de nueva confección y que apunta a fijo en futuros setlits, dueño como es de muchos de los tics que han ido configurando a la peculiar banda asturiana. Tanto o más se podría decir de “El Valle”. Desde luego que si pretendían meternos el gusanillo por su nuevo trabajo, cumplieron con creces.
No faltó a la cita su habitual “Misa Negra”, acompañada de un final “a serruchar”, que vuelve a corresponder al “Green Machine” de los estadounidenses Kyuss. El establo se escapaba por una noche de sus obligaciones y se presentaba en gran forma…
… pero esta era la fiesta de Malverde. O lo que es lo mismo: los The MagusBronco en baterías y Tamo en guitarra solista, el ex The PunishersHermes al bajo y Laria en voz y segunda guitarra. Presentaban su reciente Ep “II”, que se vino ayer para casa y del que pronto tendréis cumplida reseña por aquí.
Mientras llega ese momento, toca hablar del show del pasado sábado. Un set que arranca “Find My Way”. Porque qué mejor forma de presentar “II” que con el segundo tema de dicho trabajo. Al menos en la parte más cercana al escenario donde nos encontrábamos, el sonido no habría podido ser mejor. Parece mentira lo mucho que han crecido según qué salas de la región en un aspecto este tan fundamental como tantas veces ignorado.
La banda enlaza con “13” y es que, como dijo el propio Laria, “qué mejor forma de presentar el nuevo Ep que con temas viejos”. Se mueven entre el hard rock y el stoner y, por ahí, la rima con sus compañeros de cartel no va del todo mal tirada. En especial cuando “Pigs” deja uno de los mejores solos de la noche, a la par que extrae la versión más nervuda del cuarteto.
Lo decía antes, el escenario de La Salvaje puede no dar pie a mucho movimiento, pero realmente la banda sonó tan intensa y potente como esperábamos. Y el público lo pasó de lo lindo. Inclusive DavidFernández e Godless Design, encargado del artwork del Ep y que, aun a pesar de las muletas, no quiso faltar a la cita. Las bromas entre banda y público fueron una constante, que es lo bonito de tocar para buenos amigos, pero nunca al punto de desvirtuar lo que no dejaba de ser un concierto de rock and roll con todas las letras.
Así las cosas, mientras “Santa Muerte” extrae de hecho la cara más intensa y ágil de los asturianos, “Mexica” hace lo propio con la más alucinada. No quisiera decir psicodélica, pero ciertamente uno de los cortes más exógenos del setlist. “The End Is Nigh”, con Laria reconociendo que es uno de los temas que más disfrutan tocando, nos encaramó en la parte final del set. La banda apenas dio descanso más allá de las habituales pausas para afinar entre tema y tema. Sonando tan sólidos como lo estaban haciendo, no había tiempo que perder.
Llegó el turno entonces de “Golem”, con Laria dando gracias por venir, comentando la grabación en OVNI Estudio con Dani Sevillano y saludando a David de Godless Design. Todo para confluir en una “Now I Know” que extrajo a los Malverde más veloces. Hechas las debidas presentaciones, también los agradecimientos a Caballo Moldavo, llegó el turno de encarar la dupla final: nada menos que una revisión malverdiana del “21st Century Schizoid Man” de los seminales King Crimson y una “Sisyphus” que viene a concentrar muchos de los vértices sobre los que pivota la propuesta de los asturianos. Estupendas guitarras dobladas en el solo para un gran final.
Y es que la oferta de grupos asturianos en las amplias lindes del hard rock no deja de crecer. Talento, buenas bandas y mejores conciertos. El del viernes lo fue y nos alegra que la gente respondiera en consecuencia, aún cuando las circunstancias no eran para nada propicias. Desde aquí nada más que mandar un gran abrazo a las buenas gentes de Caballo Moldavo y Malverde, también a los habituales que no fallan nunca y ya sabéis: nos vemos en el siguiente.
La Sala Telva de La Felguera (Langreo) fue el lugar elegido por los gijoneses NueveConDiez para iniciar la gira de presentación de su último single “El Futuro Era Un Disparo” y no pudieron escoger mejores compañeros de viaje para el evento que los donostiarras Deklibe.
A las 20:30, hora prevista para la apertura de puertas, en el entorno de la sala ya se vivía el ambiente de la fiesta que estaba por llegar. Pasaban unos minutos de las 21 horas cuando salen a escena los de gipuzkoa con su punk rock combativo y unas ganas enormes de hacérnoslo pasar en grande… y vaya si lo consiguieron. Si bien con los primeros acordes de “¿A Donde Ir?”, que previsiblemente será uno de los cortes de su segundo álbum, el publico estaba un tanto expectante, el buen hacer de David a las voces y Mikel a la guitarra, enseguida consiguieron hacer vibrar a la sala.
Con el segundo tema, “La Democracia Ha Muerto”, que da titulo a su primer disco, ya estábamos en sus manos. Jorge a la otra guitarra, Charly a los parches y Xavi al bajo, descamisado ya desde la primera canción y cerveza en mano, contribuyeron en buena medida a ello. Con “Triste Ciudad” David pidió colaboración de los presentes para acompañarle en el pegadizo estribillo que no dudamos en corear a todo pulmón. Siguieron con “Deklibe” y “Solo Te Queda Luchar”, una de mis favoritas, para dar paso a otra de sus nuevas composiciones “Madres” que dedicaron a todas las madres allí presentes. Con “Autodestrucción”, otro de los temas que mas calaron en la audiencia, volverían a poner la sala patas arriba.
Llego a continuación el momento más emotivo del concierto, al presentar el tema “Ultima Noche” que dedicaron a su amigo fallecido Sergio, quien con parálisis cerebral y, pese a sus limitaciones físicas, por usar silla de ruedas, siempre luchó contra todas las adversidades para tener su espacio, dedicatoria que hicieron extensible a todas las personas con discapacidad. La recta final del concierto comenzó con “Paniko” para seguir con “Rock & Roll” e “Hijos De La Calle” en la que se enorgullecen de sus orígenes en Trintxerpe, barrio obrero de Pasaia.
Tras un breve parón y con el publico volcado que siguiera la fiesta, continuaron con otros dos temas nuevos “Síndrome De Abstinencia” y “A sangre Y Fuego”. Terminarían con “Sal A La Calle” dejando al respetable con ganas de más. Una buena presentación la que hicieron los Deklibe por tierras asturianas que sin duda, repetirán más pronto que tarde. Así lo espero.
Tras unos pocos minutos para el cambio de escenario empezaría a sonar la “intro” con la que NueveConDiez darían comienzo a su actuación. Con los músicos de espaldas y el publico expectante arrancarían con la rockera “Morir En Una Canción” de su último disco “Tu, Yo y El Fin Del Mundo” nominado en los Premios AMAS a mejor disco de rock en 2022. Continuaron con la reivindicativa “Todo Se Pudre Bajo El Mismo Sol” y “00:00 y Piko”, en estos primeros compases ver a Fran Rubio liberado de las labores de guitarra aportó una mayor interacción con el publico a la par que una interpretación aún más sentida de los temas.
La guitarra rítmica queda delegada en la última incorporación al combo gijonés, un magnifico Eneko Ramos que cumple a la perfección con el cometido. Remontamos, a continuación, a uno de sus primeros y más celebrados temas con “Lo Sabes Bien” con ese inicial riff de bajo a cargo de Isma Dominguez que pone los pelos de punta. La labor rítmica la completa Marco Álvarez a la batería con una pegada que hizo temblar la sala durante toda su actuación.
Siguen de remember con “El Pernicioso Vicio De Pensar” para dar paso a “Tu, Yo y El Fin Del Mundo” donde la guitarra de Fran Jiménez luce de forma especial. Una labor la suya, que si bien se le apreciaron unos ligeros problemas con lo que escuchaba por sus in-air, no se vio en absoluto empañada en toda la actuación, realizando un show que a los ojos y oídos del que escribe resultó impresionante.
El siguiente tema era el que más ganas tenia de oír, su último single, pues tras las buenas impresiones que me había dejado la versión de estudio quería ser testigo de como se trasladaba al directo, el resultado no pudo ser mejor. Aquí Fran Rubio recoge su guitarra aportando un sonido aún más contundente con tres guitarras sobre el escenario. Presentaron otro tema nuevo, al menos para mí, “Generación Hastío” que dio un poco de respiro al publico que hasta ese momento no había dejado de corear los temas interpretados.
A continuación dieron paso a la estupenda “Insignificante” que volvió a desatar la locura para seguir, tras una breve introducción con “Mayo” y “No Hablaron” temas que a un servidor le remueven por dentro. La recta final del concierto la encararon con “Tarde”, el nuevo tema “Ciudadano” y la estupenda “Bala Perdida”. Pero el público quería más y, pese a que la hora mandaba y tenían que finalizar, aún nos regalaron, no sin antes unos cuantos gritos por parte del respetable, los temas “Todo Lo contrario” y “Mi Soledad” poniendo fin a un concierto memorable.
Dejan patente, aunque nada tienen que demostrar ya a estas alturas, que tras varios cambios en la formación original, la banda ha evolucionado y destaca por un poderoso directo con una actitud arrolladora y reivindicativa. Gracias por una gran velada de rock and roll combativo, el futuro era…un bolazo.
Los langreanos Kinkis Gruñones arrancan este fin de semana la presentación en vivo de su segunda obra de estudio «Gruñe O Muere» con sendos conciertos en Oviedo y La Felguera.
Al día siguiente tendrá lugar la parada en casa. Para la ocasión compartirán tablas con Vøid, trio doom formado por rostros reconocibles de nuestra escena como Nacho y Chou de Totengott que retoman los escenarios tras una larga temporada.
Nueva parada en los escenarios asturianos de Barbarian Prophecies, tras su paso por Gijón el pasado diciembre el combo gallego descargará su potente death metal en el Paseo Malecón de Avilés junto a los thrashers Brutalfly y los locales In-Sanity.
Con apertura de puertas a las 20:30 horas, la entrada de adquisición únicamente en taquilla tiene un coste de 10€
Nada menos que trece años ha tardado el trío de black metal madrileñobalear Yskelgroth en entregar la continuación de aquél “Unholy Primitive Nihilism” de 2010. Recordemos que ellos son Dave Rotten (Avulsed, Holycide, Putrevore…) en voces, su compañero en Decrapted Vicente Payá a la guitarra y Nexus 6 (ex-Nahemah, ex-The Heretic, TodoMal) en sintetizadores, guitarra y baterías. Con arte del venezolano John Quevedo Janssens (Paganizer, Ribspreader, Vile Hex, Disrupted…) “Bleeding Of The Hideous” ha visto la luz a través de Xtreem Music en CD y digital.
La inicial “The Morbid Earth” ahorra en introducciones y otras zarandajas para destapar, ya desde el primer instante, el consabido black death del trío. Con Rotten doblando unas voces en las que alternará registros, dibujando así un desempeño que le desliga de sus habituales tonos cavernarios. Es un corte bien armado, diverso pese a lo escaso de su desarrollo, poblado de detalles melódicos extraños y poco recurrentes y en el que la banda apenas dará descanso. Feroz incluso en la extraña y laberíntica ración solista de su tercio final. Ni un segundo que perder.
“Prone To Gobble Life” se desliga de esos acentos más death para profundizar en un black de tintes sinfónicos sobre los que Dave descerraja sus tonos más altos con total naturalidad. De construcción alterna, sus estrofas son un ir y venir de ritmos altos, rodeados por pequeñas islas de pura pesadez y maledicencia. La faceta solista resulta ahora más convencional, convergiendo de forma algo extraña con el corte que las integra y otorgándole una más que llamativa dualidad.
Tras la virulenta dupla inicial, “Omnicidal Ends” vendrá para reducir las altas pulsaciones este segundo álbum. Medio tiempo fuertemente sintetizado donde oigo ecos de bandas tan alejadas como Khonsu o incluso Progenie Terrestre Pura. Ello es en gran parte por el peso otorgado aquí a los sintes de Nexus 6 durante toda la grabación. Tema en gran medida pesado, asentado de manera firme sobre una casi casi monocromática gama riffera a la que atraviesan los Yskelgroth más furibundos.
Así las cosas, no sorprende que “Aeons Empty”, uno de los cortes más rácanos en lo que a duración se refiere, nos devuelva al trío en su faceta más agria y trotona. Corte que vendrá a beneficiarse de un bajo más presente en la mezcla final, dando cumplido sustento a una gama de riffs y melodías que me llevan a pensar, aunque sea a lo lejos, en los primeros Dissection. Marcadamente fría, acierta la banda a desprender una melancolía más acusada aquí, siempre con Rotten en su encarnación más aguda. Lo bueno si breve…
Otro corte igualmente fugaz en el reloj es este “Plagueridder” donde no obstante el trío construye una de las ofertas más laberínticas y retorcidas de todo este segundo disco. Como si la banda hubiese pretendido enlatar en menos de tres minutos todo su ideario, la composición irá desde su artificial arranque hasta una serie de caóticas idas y venidas que viven de hibridar, pienso que más bien que mal, black espasmódico con death arrastrado y serpenteante. De resultas de ello surge un trazo en ocasiones algo atropellado, descompensado incluso, pero de alguna manera nunca aburrido.
“Spasmic Extinction” elevará el tono mientras muestra una gama riffera que bien podría pasar por la más lograda de todas las presentes en este nuevo álbum. A la contra, una construcción más dinámica, tal vez más predecible, donde se cuelan algunos detalles ornamentales un tanto distraídos. Puente central al margen, corte eficaz a la hora de exhibir a los Yskelgroth más aguerridos y vitriólicos pero al que, tengo la impresión, se le podría haber exprimido algo más de jugo.
“Primal Expulsion”, que fuera la carta de presentación allá por el mes de febrero, tampoco ofrece muchas sorpresas. Sea como fuere acierta al recuperar aquél poso un tanto más melódico que la banda ofrecía en cortes como “Aeons Empty” y enfrentarlo al Rotten más bicéfalo de todo el álbum. Dos caras parece tener también el solo que adorna su tronco central. Que fuera el anticipo de este segundo trabajo me resulta una decisión acertada en cualquier caso.
“Riddance Of The Graves” parece arrimarse a proposiciones mucho más anquilosadas, secas y descarnadas. Nombres como Endstille, Antaeus o incluso Katharsis acuden a mi subconsciente mientras se suceden las escuchas de un penúltimo corte consagrado, en gran medida, a la cara más enfebrecida del trío, apenas rebajada en su perpendicular epílogo.
Y sin descabalgar de esa encarnación velocípeda y cruda, lo cierto es que la final “Path To Devourment” acierta a la hora de entregar un sonido más personal. En parte por los riffs que conforman sus estrofas pero también por los curiosos arreglos, su tan pesado como curioso tronco central y acabando por esa construcción rica por diversa. Un buen cierre.
Mucha diversidad para un álbum que apenas supera la media hora. Aglutinar influencias que van desde el black más descarnado hasta rozar (sin tocar) el más adornado y espacial, no parece empresa fácil. Que a pesar de ello el disco suene cohesivo, dinámico e incluso llamativo creo que habla muy bien del empeño que el trío ha puesto en estos nueve cortes. Que aunque aquí y allá encuentre ideas o trazos con los que no llegue a conectar del todo, en el fondo resultan anecdóticos dentro de un trabajo más que satisfactorio. Que no haya que esperar otros trece años por el tercero.