Con la máxima de “la unión hace la fuerza” y el apoyo entre músicos y bandas el festival lucense Napalm Fest arranca un periplo de eventos fuera de Galicia con parada en la gijonesa Sala Ángeles y Demonios el sábado 2 de diciembre.
Bajo el epígrafe «Underground Encounters At The 4th Kind» previa parada en Buril – Sarria (Lugo), el segundo episodio del tour arribará a Gijón con las formaciones Elitium desde Portugal, Barbarian Prophecies desde Galicia y World Of Decay que toma el relevo de Brutalfly como protagonistas. Con hora de inicio las 20:45 horas, el precio único en taquilla será de 10€.
Desde Castellón los folk metaleros Lépoka presentan los primeros detalles de su nueva obra de estudio «Dios Está Borracho» que verá la luz el 23 de febrero del próximo 2024.
01 Dios Está Borracho 02 Brindo Por Verte 03 ¿Dónde Vas? 04 Antes Del Amanecer 05 A Las Calles 06 La Nit És Nostra 07 Contando Al Andar 08 Un Año Más 09 El Dorado 10 La Misma Habitación
Con portada de Joel Marco, el primer sencillo promocional en forma de videoclip es la canción «Brindo Por Verte«, una producción llevada a cabo por Cocowork Filmsque sintetiza la nostalgia y la energía que transmite el tema. El reencuentro con un ser querido, el siempre evocador mar y unos guiños a la cultura mexicana dan como resultado una canción más que idónea para estos meses otoñales. La presentación en vivo del nuevo álbum tendrá lugar en el festival Viña Rock 2024.
¡Hola Beka! Estoy haciendo una serie de entrevistas para Heavy Metal Brigade de gente de la música explicando cómo y por qué empezó en esto y, si quiere, dar un toque a los críos para que sigan el ejemplo (lo siento pero es lo que tiene ser padre y ver que no hay nadie nuevo en mucho tiempo). Comencemos:
Edu: ¿Cuál es el futuro musical a corto plazo de Beka Bioskes?
Beka: Mi futuro musical a corto plazo es acabar nuestro tercer álbum de estudio. En la actualidad Eternal Psycho nos encontramos en la composición del mismo.
Edu: ¿Por qué empezaste a dar voces y por qué te dio por el metal?
Beka: Comencé a tener bandas desde muy pequeña, empecé a formarme y dedicarme a la música de manera profesional. Cualquier persona que se dedique a la música creo que llega el momento en el que el cuerpo te pide hacer tu propio proyecto.
Edu: ¿Cuál fue la primera vez que pensaste: cojones, esto no se me da tan mal?
Beka: Cuando te ves en los videos que te manda la gente cuando tienes conciertos jajajaja
Edu: ¿Cuáles fueron el mejor y el día ese que salió raro en tu carrera musical?
Beka: El mejor son muchos, siempre que conectes con tu público, es de los mejores momentos y cuando te dan buenas noticias, cómo que estás dentro de un proyecto, por ejemplo. Y el raro pues también son muchos, a veces estás de gira, tienes malas noticias y estás lejos de casa.
Edu: ¿Cómo haces para llevar a cabo tu vida personal y musical?
Beka: Agenda sino es imposible
Edu: ¿Algo más que añadir?
Beka: Gracias por vuestra entrevista y gracias por vuestro apoyo, espero que nos veamos en futuros conciertos. ¡¡Abrazos!!
Aprovechando nuestro paso por la capital alavesa del pasado sábado 21 de octubre, pudimos disfrutar unos minutos del concierto de los hard rockerosCrazy Keys en el Bar Glorioso. Este es un pequeño resumen gráfico de su actuación.
Si estás interesado en alguna de las fotos en alta resolución ponte en contacto con nosotros a través de hmetalbrigade@gmail.com
La legendaria banda death/thrash Master liderada por Paul Speckmann regresa mañana a los escenarios estatales en una amplia gira en la que compartirá tablas con los asturianos Totengott y la formación neerlandesa de death metal Sisters Of Suffocation.
Jueves 26 octubre – Barcelona (Sala Bóveda) + Totengott
Viernes 3 noviembre – Granada (Sala Riff) + Totengott
Sábado 4 noviembre – Madrid (Sala Silikona) + Totengott
Jueves 9 noviembre – Sevilla (Sala X) + Sisters Of Suffocation
Viernes 10 noviembre – El Ejido (The Time Club) + Sisters Of Suffocation
Sábado 11 noviembre – Palma de Mallorca (Es Gremi) + Totengott
Pioneros del death metal internacional y una de las bandas más influyentes del género, los de Chicago aunque en los últimos tiempos afincados en la República Checa presentarán alguno de los temas que formarán parte de su próxima obra de estudio. Por su parte Totengott, enfrascados en las ultimas fases de grabación de la que será continuación del estupendo «The Abyss» editado en un ya lejano 2019, retoma la actividad en vivo mientras que Sisters Of Suffocation defenderán su tercer álbum de estudio «Eradication«. Entrada online anticipada disponible a través dewww.metaltrip.com. Venta física para Oviedo:
Dare y FM, a día de hoy y si gustas del hard melódico, necesitan pocas presentaciones. Estandartes absolutos del género al punto de que su último tour conjunto por la península, en concreto su parada en tierras gasteiztarras, nos pareció una cita poco menos que ineludible. A nosotros y al resto de público que abarrotó la Urban Rock Concept de Vitoria-Gasteiz en una noche donde la melodía, la clase y el buen hacer de dos bandas en estado de gracia nos hicieron disfrutar de uno de los auténticos bolos del año.
Venían ambas formaciones con nuevos álbumes bajo el brazo, ambos editados el pasado 2022. A saber: “Road To Eden” en el caso de Dare, “Thirteen” en el de FM. Dos buenos trabajos que vienen a apuntalar el gran momento que atraviesan tanto unos como otros.
Claro que no fueron Dare y FM las únicas bandas que vimos el pasado sábado. Sucede casi siempre en Heavy Metal Brigade que nos gusta llegar con tiempo a los sitios. Algo que siempre permite tender lazos con músicos, técnicos, fans, etcétera, y volvió a ser el caso. Y es que en el Bar Glorioso de Vitoria nos topamos nada menos que con Crazy Keys, de cuyo álbum “Mystical” dimos buena cuenta allá por 2021. Lo que son las cosas. El mundo es un pañuelo y eso que llaman la escena aún más. Ojalá poder verles por estas tierras algún día.
Faltaban quince para las nueve cuando las huestes del ex-Thin LizzyDarren Wharton tomaron el escenario de la Urban Rock. A muchos nos pilló aún haciendo cola y si bien apenas nos perdimos unos pocos acordes del primer corte del set, ese “Born In The Storm” que abre su último álbum, cabe desde luego preguntarse si tal arranque no podía haberse retrasado al menos un par de minutos.
En cualquier caso y toda vez accedemos a la sala, rápidamente somos conscientes tanto del gran sonido que despliega la banda como del calor de un público que parecía saberse al dedillo cada estribillo, casi cada estrofa, y que disfrutó de lo lindo con Wharton y los suyos. Risueño en todo momento y con una voz en un estado que ya quisieran muchos vocalistas de su quinta, sesenta y un años contemplan al voceras de Failsworth, la descarga de Dare tenía visos de corresponder a un estatus que la banda tiene bien merecido.
Dare insistieron con su nuevo álbum a través de “Cradle To The Grave” y el guitarra de OldhamVinny Burns deja cumplida muestra de su clase. Oculto tras las gafas de sol y sin apenas dejar de sonreír, Wharton pareció pasárselo en grande, procurando en todo momento devolver a la audiencia el calor y el cariño que éste le brindaba. Chocó manos, grabó vídeos con diversos móviles y en definitiva dio unas píldoras del gran frontman que es.
Siguió la noche con un par de cortes de aquél “Sacred Ground” de 2016, “Home” y “Until”, para después regresar una vez más a su último trabajo y dar vida al corte homónimo. Dare parecen tenerle mucha fe a “Road To Eden” y no es para menos. Un set bien construido, a buen seguro más heterogéneo del que después desplegarían FM, pero no adelantemos acontecimientos. Y es que la banda introduce en el corazón mismo del show unas “Wings Of Fire” y “We Don’t Need A Reason” que vienen a poner en valor la cara más endurecida de Dare. Siempre dentro de las lindes del género y con un Greg Morgan intachable tras el kit de batería.
Ya en las postrimerías y como manda el libro de estilo, un buen repaso a sus grandes clásicos como pueden ser “Abandon” & “Into The Fire”, con un Wharton aguantando el tipo pese a la edad y el calor, invitándonos incluso a que siguiéramos a su banda en redes sociales. Es el signo de los tiempos. Quien más, quien menos puede que no se esperase la reciente “Thy Kingdom Come” a estas alturas de la noche. Lo cierto es que “King Of Spades” dedicada a Phil Lynott, y “Black Rose”, original de Thin Lizzy, terminaron por decantar aún más la balanza. Vinieron pero lo más importante: convencieron incluso a un neófito del género como quien escribe. Buena muestra de ello son los vítores futboleros con los que fueron despedidos. Como suele decirse: más clase que una universidad.
Cambio de enseres mediante, son alrededor de las once menos veinte cuando los de Steve Overland aparecen sobre el escenario de la Urban Rock Concept dispuestos a redondear una noche de hard melódico como pocas que recordemos.
Y es que los londinenses parecen en perfecto estado de revista desde que la inicial “Synchronized” ya deja claro que el sonido a disfrutar va a ser tan bueno o más que en el caso de sus compañeros de gira. El set tiró en su largo primer trecho de una homogeneidad que caló y de qué forma en el público vitoriano. De hecho no eran pocas las camisetas de la banda que pudimos ver, tanto del actual tour como de viejos álbumes del pasado. Gran reducto de incondicionales el que la banda tiene en la capital vasca.
Muy expresivo el guitarra Jim Kirkpatrick. El llamado “doble inglés de Joe Bonamassa”, acompañado a las seis cuerdas de manera alterna por el propio Overland, para una noche que siguió con la clásica “Tough It Out” o la más reciente “Killed By Love”, recibidas ambas con igual fervor. Y es que el público pareció recibir en igual grado tanto los cortes más elementales como las producciones más recientes. Algo que, siento insistir, habla mucho y bien del cariño que se le profesa a la banda en aquellas tierras.
La noche siguió con “Someday (You’ll Come Running)” y una banda que daba poco pie al descanso. El set se desarrollaba sin solución de continuidad, con un Overland muy consciente tanto de sus limitaciones como de sus fortalezas, derrochando infinitas cantidades de clase y, si bien un grado más frío que Wharton antes que él, igualmente solvente, carismático y risueño. Va en el libro de estilo y no falló el británico.
“The Dream That Died”, “Face To Face”, el fondo de armario de los londinenses quita el hipo. También la finura e incluso la seguridad con la que la banda interpreta cada acorde, cada melodía, cada estribillo. En “American Girls” Overland recuerda la figura de su hermano Chris, recientemente fallecido. Y mientras que “Turn This Car Around” nos devuelve a su más reciente obra de estudio, el muy estimable “Thirteen”, Overland y el teclista Jem Davis se quedan a solas para una muy sentida “Story Of My Life”, que vino por fin a romper esa homogeneidad del set, conduciéndonos hacia uno de esos momentos de tal unión entre público y músicos donde la tensión por poco se puede tocar.
Pasaban las doce cuando la banda arremete la final “Other Side Of Midnight” y cierra una de las grandes noches del año en lo que a hard melódico se refiere. Un recinto rebosante y total comunión entre bandas y público. Poco más se puede pedir. Merecieron la pena las tres horas largas de carretera hasta tierras vitorianas, desde luego que sí.
Claro que no queríamos cerrar esta crónica, habría sido indigno por nuestra parte, sin agradecer a Txema todas las facilidades para realizar esta crónica, a Nacho (Keep The Flame) y Myriam la compañía, la hospitalidad y el buen rollo en general. Esta crónica no existiría de otro modo y vaya de vuelta el mayor de los agradecimientos, así como un saludo a Jony de Crazy Keys. Nos vemos en el siguiente.
Muchas veces la música en general y el metal en particular no son más que un juego de expectativas. Las que había con el debut de KK’s Priest eran bastante altas y, debates individuales al margen, podemos concluir que el álbum nunca llegó a cumplirlas del todo. Sesenta y cuatro sobre cien tiene de nota media “Sermons Of The Sinner” en la llamada “Encyclopaedia Metallum” sin ir más lejos. Sea como fuere y ya con el veterano Les Binks fuera de la disciplina de la banda, cuyo puesto tras los parches ocupa ahora el Cage y ex-Ross The BossSean Elg, aquí siguen Tony Newton al bajo, A.J. Mills en guitarras, Tim “Ripper” Owens en voces y sobra decirlo K.K. Downing también en guitarras.
Con producción del propio ex-Judas Priest, “The Sinner Rides Again” ha vuelto a grabarse bajo el mismo equipo que hiciera lo propio en el anterior trabajo. A saber: el bajista Tony Newton y Anthony Wall, con la diferencia de que esta vez ha sido el PyramazeJacob Hansen (Anubis Gate, Xandria, Avantasia, Volbeat, Doro, Evergrey…) quien se ha encargado de mezclar primero y masterizar después las nueve pistas que contiene este segundo esfuerzo de los británicos. En la portada, más fea que el precio de los alquileres si me preguntan, repite Andy Pilkington (Flotsam and Jetsam, Tygers of Pan Tang, Fifth Angel…) para un trabajo que vio la luz a finales de septiembre a través del sello austríaco Napalm Records.
“Sons Of The Sentinel”, que irrumpe solemne y poderosa, transige pronto hacia un metal vigoroso y rotundo. De revoluciones altas y donde Owens percute con sus agudos marca de la casa. El de Akron puede no epatar del modo en que lo hiciera en aquél ya lejano “Jugulator”, el tiempo pasa para todos, pero parece seguir guardando unos cuantos trucos en su particular chistera. Aún cuando suena algo forzado, que es el caso. Sorprende en cualquier caso lo frontal del estribillo y el riff tan simple, pero tan efectivo, sobre el que se apoya. El puente, que recupera para el fondo aquél deje solemne del prólogo, da obligado paso a la inevitable ración solista. Duelo éste que parece un cruce entre los ídem de “The Sentinel” y “Hellrider”. Un inicio sin grandes sorpresas ni tampoco mayores dobleces. Digno y bien dirigido. Poderoso incluso.
“Strike Of The Viper”, hasta el día de hoy el corte más escueto que haya entregado la banda, deja escapar muchas buenas ideas precisamente por lo raquítico de su propia duración. Owens parece más cómodo en estos tonos más rabiosos, disfrutando como un enano mientras acomete una de las líneas de voz más perpendiculares de todo “The Sinner Rides Again”. La otra vendrá más adelante en el tema título. Hay buenas armonías aquí y allá, y entiendo que la intención era entregar la cara más rotunda de estos KK’s Priest. Pero se suceden las escuchas y siempre termina por saberme a poco.
“Reap The Whirlwind” tiende un riff casi motörheadiano, permítaseme el vulgarismo, para lo que no deja de ser una pieza de metal sencilla, vivaracha, directa y al pie. Con la firme pegada del californiano Sean Elg durante estrofas y una construcción más hábil durante el reluciente despliegue solista del puente. Que no sorprenderá a quienes lleven toda una vida siguiendo los pasos del rubio guitarrista de Birmingham pero tampoco puedo decir que desagrade. Pero otro corte que palidece, aunque solo en parte, por una duración algo escueta. Son setenta y uno los años que tiene el, a día de escribirse estas líneas, todavía ex-Judas Priest, y la consigna, al menos en lo que vendría a ser la cara A del hipotético vinilo, parece clara, Al menos si uno recuerda la duración media de los cortes que integraban aquél primer álbum de 2021.
“One More Shot At Glory” calma por fin las altas revoluciones por las que venía transitando “The Sinner Rides Again”. Y lo hace redirigiendo hacia un medio tiempo al que beneficia un riff pegadizo, con clase y un gancho de mil demonios, así como una producción encargada, a ratos, de otorgarle una mayor épica al conjunto. Un corte que acelera el pulso en su tronco central, acogiendo ahí unas vibraciones más asemejables al resto de cortes aquí presentes. El solo, que perderá en velocidad para ganar en melodía, reluce como pocos dentro de este tracklist. Y es que “más”, en este caso velocidad, no ha de ser siempre sinónimo de “mejor”. Owens por su parte parece más en sintonía aquí, desde luego más natural que en aquella “Sons Of The Sentinel”, lo que contribuye finalmente a componer una línea de voz a la que no le faltan ni gancho ni tampoco punch. A día de hoy una de mis favoritas de esta segunda venida de KK’s Priest.
“Hymn 66” aún hará más por rebajar esas altas pulsaciones, descendiendo a territorios lindantes (que no tocantes) con el doom más primigenio y elemental. En especial durante las primeras estrofas del mismo, moviéndose así hacia un terreno apenas explorado por el guitarra de los West Midlands. El corte va y viene, propiciando buenos cambios de ritmo, bien aprovechados por Elg para tramar una línea de batería ágil hasta casi la contorsión. Y no obstante el resultado final no ha llegado a engancharme del todo. Puede que el problema resida precisamente en lo brusco de sus distintos cambios de rumbo. Cambios que alcanzan a sonar algo aleatorios. Impostados incluso. Tampoco ayuda un estribillo que, esfuerzos de Owens al margen, desbarra a la hora de buscar una mayor épica, destapando finalmente una acuciante falta de gancho. Que fuera una de las elegidas para la promoción del álbum entra para mí en lo enigmático. Lo arcano si me apuran.
Sin llegar al deslenguado descaro de Burning Witches con su “World On Fire”, cierto es que las primeras estrofas del tema título “The Sinner Rides Again” siempre me recuerdan a “Judas Rising” del sacerdote. Un corte clásico del señor Downing: buena construcción, hábil juego tonal incluso y una producción hábilmente situada entre los formalismos que exige el presente y la lealtad a la que obliga el pasado. Hay algo en la línea de voz de este sexto corte que habrá de desligarlo del resto, mostrando a un Owens en tesituras más formales, si por formales entiende uno más convencionales. Todo contribuye a hacer de este otro de los cortes más distintos del tracklist, jugando en este caso a favor. Acierta, pienso, allí donde falló la anterior “Hymn 66”. Aunque como siempre digo, estoy abierto a debate.
Larguísimo prólogo el de “Keeper Of The Graves”, muy en sintonía con lo que Judas Priest vinieron a proponer en un álbum tan denostado y a la vez incomprendido como fue “Nostradamus”. Owens, otras veces tan exuberante, sobreactuado incluso, reserva para esta introducción una de las interpretaciones más subyugantes que se le recuerdan. Y todo para que luego el corte vire de forma dramática hacia un metal tan poderoso y firme como convencional y un tanto predecible. Que acierta, al menos en lo que a intenciones se refiere, porque los coros que se suceden a lo largo y ancho del corte no podrían sonar más desangelados. El epílogo, sí, recupera los sonidos del inicio y propicia la habitual construcción circular. Tan clásica. Tan efectiva. Pero siempre pienso que podría haber sido uno de los emblemas de esta segunda entrega y entre unas cosas y otras termina quedándose en tierra de nadie.
Funciona mucho mejor “Pledge Your Souls”. Quizá porque lejos de exigirse más de la cuenta, abraza un convencionalismo que a estas alturas del disco resulta, por irónico que parezca, de lo más refrescante. Todo funciona en esta receta tan sencilla como elemental, amén de que la banda parece especialmente lúcida en lo que a ejecución se refiere. Estrofas, solos, estribillos, puente. Todo está donde debe de estar y si tengo que ponerle un pero, es ese engorroso fade out final. Un corte que habría de agradar a los fans más irredentos así como entregar buenos réditos sobre las tablas.
En un universo paralelo, fue Ronnie James Dio y no Tim “Ripper” Owens quien entró en Judas Priest tras la salida de Rob Halford. En algo así pienso cada vez que alcanzo el corte final “Wash Away Your Sins”. Que el propio vocalista estadounidense integrara una banda tributo al pequeño elfo no hace sino acrecentar la idea en mi subconsciente, amén claro del propio riff que Downing propone aquí y que parece huido de algún postrero álbum del frontman nacido en Portsmouth. En definitiva un corte llamativo por lo anecdótico de su propuesta y no tanto por lo redondo de su factura, convencional y anodina pero sin las buenas hechuras de, sin ir más lejos, “Pledge Your Souls”.
La cuestión es si esto mejora no ya a “Firepower”, quizá el definitivo canto de cisne del sacerdote, sino a aquél “Sermons Of The Sinner” de 2021. Y lo cierto es que pienso que sí. Este pierde diez minutos de metraje con respecto a aquél al que sucede y KK’s Priest dan la impresión de estar ahora más concentrados, de ser más sabios. Cortes como “One More Shot At Glory” o el tema título me parecen entregas que superan tanto en escritura como en ejecución, incluso en feeling, a cualquier corte del debut. No diría lo mismo de otras como “Strike Of The Viper” o en especial “Hymn 66” pero es que nadie dijo que sacarse de la manga una obra maestra pasados los setenta fuese sencillo. En ningún caso. De todas formas quienes busquen aromas clásicos, cortes bien producidos (salvo los pequeños detalles apuntados) y un vocalista de esos que ya no quedan, bien harían en dejarse caer por esta segunda venida de la banda.
Desde el bajo Aragón SIIXS arribarán el próximo sábado 28 de agosto a la avilesina Sala Malecón para hacer temblar sus cimientos. Navegando por el hardcore, metal, groove y los sonidos alternativos presentarán en vivo su nuevo disco «Hacia Ti» editado el pasado mes de septiembre a través del sello Carcajada Records con la producción de Iker Piedrafita.
El quinteto turolense formado Txury (voz), Raúl (guitarra y coros), Antonio (guitarra), Jorge (bajo) y Eloy (batería) compartirá escenario con la joven formación asturiana Mortal Coil, en el que será el segundo concierto de su andadura. Ambas formaciones ofrecerán un concierto gratuito, abriendo una taquilla inversa al final de su actuación para que en un ejercicio de responsabilidad del espectador este decida cuanto pagar. Apertura de puertas 21:30 horas.